Opinión

Retomando la singladura: La importancia de un blog

Esta semana tuve el gusto de tener una charla con la escritora Nuria Colomina, https://www.instagram.com/nuriacolominagomis/?hl=es en la que tratamos sobre la importancia de tener un blog hoy en día. A lo largo de más de una hora fuimos desgranando el tema, trufado con otras cuestiones que iban surgiendo sobre la marcha. Te recomiendo cuando tengas un hueco que le eches un ojillo porque creo que fue bastante ameno, aunque al final la técnología nos jugó una mala pasada y los últimos minutos el audio nos falló, pero lo importante estuvo al principio. https://www.instagram.com/reel/Cw5vJm7L-8W/?utm_source=ig_web_copy_link&igshid=MzRlODBiNWFlZA==

Hoy en esta entrada me gustaría poder hablaros sobre lo más importante de ese rato con Nuria.

¿Por qué un blog puede llegar a ser importante?

Podría resumirlo en una serie de puntos:

  • Una manera de mantener el tono entre proyectos: A veces, entre la publicación de un libro y otro, tenemos parones que nos pueden llevar a la procrastinación. Escribir durante mucho tiempo nos supone un gran esfuerzo. Lo he llegado a comparar como el vaciar una mochila y quedarnos muy ligeros de peso o casi como darle la vuelta a un calcetín. Una vez que te vacías da pereza volver a iniciar un proyecto nuevo o incluso, por algún motivo ajeno a nuestra voluntad, no se puede comenzar con otra historia. Aquí el blog entraría a ser como una puesta a tono o calentamiento, un cargar las pilas ya que pienso que en el caso de le escritura es mejor no dejar de lado el trabajarla en nuestro día a dia para que no nos dé la pereza de iniciar un gran proyecto. Mantener siempre afiladas nuestras habilidades lecto-escritoras.
  • Una forma de mostrar que hay detrás de los personajes: Todos sabemos que un escritor no debería de expresar su opinión en profundidad sobre algunos temas Aun así, no dejamos de ser humanos y sin alejarnos mucho de nuestro ámbito literario, no está mal mostrar al mundo que hay mas alla de nuestros trabajos. Siempre respetando las opiniones diferentes a la nuestra, procurando no crear polémicas innecesarias y dejando a un lado lo más privado de nuestras vidas. Somos seres humanos y siempre estaremos más de acuerdo con unas opiniones que con otras por lo que, bien fundamentadas, no es malo expresarlas en nuestros blogs.
  • Acercarse a los lectores mostrando nuestras vivencias como escritor o escritora: Es una forma de contar, a quién se acerque al blog, nuestro día a día como narrador de historias: las alegrías, problemas, dudas, satisfacciones, sorpresas, etc. Porque la vida de un autor tiene un poco de todo y muchas veces con una gran carga de dificultades que nos incita a la toalla y dejar este mundillo. Y un blog también es una válvula de escape ante esas pequeñas o grandes frustraciones que se nos presentan en nuestra transcurrir cotidiano. Por mucha imaginación que tengamos a la hora de plasmar nuestras historias, también tenemos días malos y no está mala contarlos, pues a veces la vida del escritor está sobrevalorada o incluso idealizada.
  • Una forma de promocionarte: Sabemos de la importancia de las redes sociales y lo bien que nos pueden venir a la hora de promocionarnos. Cada una de ellas tienen sus ventajas e inconvenientes. En el caso del blog veo que tiene la ventaja de no ser inmediato. Me dirás que en un mundo donde prima la rapidez, eso característica no parece que sea una virtud, pero ahora lo explico. A veces usar redes sociales como IG o Tik Tok nos lleva a ser excesivamente espontáneos y olvidarnos de usar del filtro del sentido común. Posiblemente dentro de unos años, cuando veamos lo que hemos subido, podemos llegar a arrepentirnos. Un ejemplo sobre eso es la cantidad de autoras que en las fotos de promoción de sus libros o en su feed lo que más destacan es su canalillo y sus tetas (¡Uy! ¿Eso lo he dicho yo?). Hace tiempo una de ellas alegó que es que sus lectores se aburrían si solo hablaba de su libro y me mordí la lengua para no decirle que entoces no tiene en realidad lectores, solo está rodeada de cotillas que viven más pendientes de su anatomía que de su creación. Pero cada cuál con su cada quién. ¿Ves? Este es uno de los motivos por los que tengo el blog, el que pueda escribir mi opinión y todavía dispongo de tiempo hasta el domindo para pensar si esto que he escrito lo publico o no. Si hubiera plasmado esta opinión en el feed de la autora en cuestión se habría armado la de San Quintín. Hay muchas maneras de hablar de literatura, de nuestros libros y de nosotros, sin enseñar tetas. De todos modos, si es lo que quiere, me parece genial, ahora que puede porque es jóven, pero que no me ponga excusas baratas sobre los intereses de sus lectores.

¿Qué inconvenientes tiene el blog?

Pues igual que puede tener ventajas, tiene inconvenientes, como todo en la vida, y ahora mismo puedo hacer un listad de alguno que otro:

  • La necesidad de tener una constancia: Nuria me preguntaba como me preparaba los temas para tratarlos en el blog y la verdad es que no tengo un método delimitado. Normalmente me viene una idea a la cabeza, algo similar hago con mis tramas, y lo voy rumiando durante un tiempo. A la vez, estoy con la búsqueda de la documentación para hablar de lo que me ronda por la cabeza. Pero claro, el haberme comprometido a una entrada semanal en mi blog, supone que cuando estoy dando a la tecla de publicar ya debo estar pensando en el siguiente tema. Esto genera una gran presión que todo el mundo no está dispuesto a mantener. Hay autores que se están quejando todo el día del tiempo que gastan en las redes sociales y el poco que le pueden dedicar a la escritura. Mi recomendación, para quién se inicia en este mundillo, es que calibre bien sus fuerzas, porque esto no es una carrera de a ver quién puede más o quién está más visible en las redes, esto es una prueba de fondo. Para estos casos siempre cito a mi compañera Concha Rosano que me dio una gran enseñanza:

Que nunca tus redes tengan más contenido que tus novelas

https://www.instagram.com/concharosano/?hl=es
  • El ir a pelo, que no como pollo sin cabeza: Como he comentado más arriba, el publicar en un blog y mostrar lo que hay detrás de un autor, que en mi caso además en con seudónimo, tiene la ventaja de poner en valor la parte humana detrás de la creación. Pero esto lo tenemos que hacer con medida, no podemos ir por la vida sin filtro, algo que ocurre en las Redes Sociales en las que vomitamos todo lo que se nos ocurre. El ser sinceros a veces solo es un envoltorio para demostrar sin recomirdimientos lo mal educados que podemos llegar a ser. En este medio se puede opinar siempre con educación pero hay que guardar las formas, no solo las referentes a la educación sino también a todo aquello relacionado con nuestra gramática y sintaxis. Cuando publicamos un libro partimos de la base de que detrás de nosotros tenemos correctores, editores y lectores cero (aunque a veces creo que algunas tienen a sus peores enemigos en esos campos), pero aquí, como mucho, tienes a algún amigo que te lee y por whatsapp te manda un aviso de «oye fíjate que has puesto mal…», un interés, por parte de los lectores, que se agradece, porque ya sabemos que ver los defectos a nuestros niños es complicado, no porque no queramos, sino es que los obviamos sin darnos cuenta.

Mas o menos esto es en lo que os puedo resumir mi opinión de la importancia de tener un blog y de la que hablamos, largo y tendido, Nuria y yo junto con aquellas personas que entraron a participar en el directo, y que concretaría en: «Manolete, si no sabes torear, ¿para qué te metes?». Es mejor no tener este tipo de publicaciones a empezar con fuerza y luego dejarlo abandonado en el limbo de los blog, sin actualizar y sin sacarle provecho. Eso demuestra dejadez y puede ser muy contraproducente para nuestra imagen. Preferible es despedirse del lector, alegando imposibilidad por el motivo que sea, y en todo caso dejar la puerta abierta a una posible vuelta, que dejarlo abierto y sin actualizar nada en meses y meses, por no decir años.

Y como siempre es bonito acabar hablando de libros, puedo añadir que esta semana también he tenido una cita literaria en la Gran Regata de Cádiz 2023. Ha sido un acierto que la organización haya incluido, dentro de las múltiples actividades, una carpa bautizada como «La Isla de los Libros». Allí se han reunido libreros de la ciudad para mostrar a los visitantes aquellos libros de temática náutica acordes al evento que se celebraba estos días. El jueves aproveché la mañana para dar una vuelta por el puerto comercial, escenario donde se desarrollaban la mayoria de las actividades programadas. Lo planeé con mucha ilusión, porque además llegue a Cádiz en barco como una turista más. Volví a mirar a los ojos de mi ciudad buscando en ellos nuevos rincones que me inspiren en mi quehacer literario. Vamos, dicho de forma coloquial, un cargar pilas que buena falta nos hace a todos.

Carpa con las librerías Bibliópola y Maria Zambrano entre otras que se participaron en el evento

El remate fue cuando tuve la suerte de poder visitar la excavación del puerto fenicio de Cádiz, una de las maravillas arqueológicas de mi ciudad, y que fue descubierto hace relativamente poco, en el 2017. Un lugar que también recomiendo a los «amantes de las piedras» como nos llamamos entre algunos historiadores.

Pared tallada en la roca, trabajo datado en el periodo fenicio de la ciudad gaditana
Espacio en el que en su día se encontraria el dique seco para la construcción de los barcos fenicios
Sillares del cantil del muelle del antiguo puerto fenicio de Gadir

Como puedes ver, he iniciado el mes de septiembre con muchas novedades, pero, sobre todo, lo que espero es mantener esa constancia de la que he hablado y sigamos viéndonos por aquí por lo menos una vez a la semana.

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