viaje

Crónica de una ruta

Tratar de hacer una crónica sobre los casi quince días que hemos estado, mi marido y yo, dedicados a las rutas turístico gastronómicas, eventos familiares y a los literarios, sé que es algo complejo. Aun así, decidí llevar una especie de agenda donde traté y trataré de apuntar todas aquellas cosas que creo que podrían quedarse en el tintero de mi memoria. Pese a todo seguro que algo quedará ahí, aunque espero que mis lectores me lo sabrán perdonar.

Si os habéis fijado, cuando he iniciado la narración, he hablado en plural. Y no, no me he equivocado. Este proyecto, que inició su camino muchos meses atrás, es algo que se gestó en un mano a mano entre Juan y yo. Cada uno ha aportado ideas y experiencias, pero, sobre todo él, aportó todos aquellos contactos que tenía y que ha mantenido pese a llevar más de media vida alejado de su tierra. Y ese tirar de agenda es muy de agradecer, así como la acogida tan buena hacia su llamamiento. Así puedo decir que esto fue algo así como: el que tuvo retuvo, ya que sin esa labor previa nunca se habría logrado el éxito que mirando hacia atrás ahora mismo podemos confirmar que hemos tenido.

Iniciamos la ruta en Urueña, la Villa del Libro. Es una localidad en la que me encanta perderme por sus calles pese a lo reducido de su recinto, cerrado tras la muralla, es muy laberíntico. Allí desde lo alto de sus defensas, transitables en muchos tramos, podrás sentirte ave rapaz y mirando hacia el horizonte, ya que tiene buenas vistas, distinguirás otros pueblos de la zona.

La vista de los campos de Castilla

Si miras hacia el interior de sus muros, ves los tejados y el empedrado de las calles más próximas que te animan a bajar y recorrer sus rincones dónde encontrarás, en muchas de sus esquinas, librerías a cada cual más interesante. Pero, antes de hacerlo, había que recuperar el aliento tras un viaje de ocho horas desde nuestro domicilio habitual, e hicimos parada y fonda en “La Real” de Urueña, un magnífico restaurante que os recomiendo que vayáis. Fue una agradable sorpresa organizada por mi compañero de aventura, pues aunque yo sabía que comeríamos en la localidad, desconocía el lugar. Os recomiendo el sitio pero llamad antes y haced reserva pues, aunque en ese momento esté cerrado, os atienden para reservar mesa. Comimos en el exterior, en lo que yo, andaluza, llamaría jardín y un castellano llama corral, puesto que el restaurante está en una de las construcciones típicas de la zona. Os dejo un vídeo para que conozcáis el entorno y el lugar para aquella persona que le pueda interesar.

Urueña y La Real

Tras una relajante comida iniciamos el verdadero paseo por sus calles aprovechando la magnífica tarde de otoño. Nada que ver con aquella que nos presenta César Pérez Gellida en su novela “Astillas en la piel” que transcurre en plena cencellada de finales del mes de noviembre. Con estas simples palabras nos suelta el autor en el escenario:

Blanca oscuridad, frío extremo, vivo silencio.

Cesar Perez Gellida Astillas en la Piel

Pero por suerte no tuvimos que sufrir los rigores que habrá de pasar, Álvaro, el protagonista de este thriller en tierras castellanas.

Tras un tranquilo paseo por sus calles y con la infinita paciencia de Fotolócar, Juan para los amigos y gestor de esta empresa familiar, hicimos parada tras varias fotos con mis libros y el de César, en la librería Primer Página

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Imagen del fotógrafo Enrique Algarra que plasma, para mí, muy bien la idiosincrasia de la librería.

Cuando entro en una librería, salvando las distancias, me ocurre algo parecido a cuando visito IKEA, me aturullo, no sé hacia donde mirar, que elegir, que comprar. Al final hago como las urracas, voy a lo que llama más mi atención y esta vez fue un libro titulado “Al margen de la ley: atroces, bandidas, adúlteras y un casamiento entre damas” un compendio de lo que llaman “Romances del cordel”. Recibe tal nombre por haber sido distribuida en los llamados pliegos de cordel o cuadernillos impresos sin encuadernar y exhibidos para su venta en tendederos de cuerdas. Tuvieron su origen en la península ibérica durante el siglo XV y XVI, siendo exportados a las colonias de España y Portugal, y arraigando de forma especial en Brasil.​ Narraban temas populares elementales, desde sucesos cotidianos a episodios históricos, legendarios o religiosos.

El edificio es la recreación del típico palomar castellano.

Siendo escritora de thriller con toques romántico-eróticos, y persona que piensa que cada libro llama a su lector, pensé que era lo más apropiado. Y me costó decidirme porque ver tanto libro junto es, para mí, sinónimo de sufrir el síndrome de Stendhal. Aprovechando esa circunstancia comencé a entrar en contacto con personas del gremio de los libreros que era otro de los puntos fuertes a trabajar en este viaje. Y así tuve una charla muy interesante con la librera que me habló de su programa de radio sobre literatura. Darse a conocer fuera de la zona de confort en la que siempre nos solemos mover y quitarnos los miedos es algo fundamental en nuestro mundo. Y, al final, tanto que me quité los miedos, pero eso lo contaré en futuras entregas.

Tras la visita a otras librerías y un relajante café, continuamos la ruta hacia nuestro lugar de alojamiento, una estupenda casa de turismo rural, “El arriero”, en la población próxima de Tordehumos, donde hicimos la parada para prepararnos para el evento familiar: una boda. Y aquí os dejo con el relato para retomarlo otro día haciendo el paréntesis en la boda, que por ser algo familiar, quedará en lo privado y lo continuaremos tras nuestra llegada a Valladolid.

Un lugar muy acogedor para mi novela.

https://www.facebook.com/Casa-Rural-El-Arriero-186528628922159/

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Con este relato animo a los lectores a visitar, si es posible, los lugares de vuestras novelas favoritas que se desarrollen cerca de vuestros domicilios habituales, fomentando con ello a los lectores locales, o, cuando viajéis, buscad tramas que se desarrollen en la localidad donde vais a pasar unos días o, sencillamente, poned cualquier libro pendiente en vuestra maleta, al iniciar las vacaciones, porque aunque luego no os de tiempo es bonito sentarse mirando el paisaje ojeando unas páginas.

vivencias

Para los lectores.

El libro no solo pertenece al escritor, sino que también pertenece al lector y, luego juntos, lo convierten en lo que es. (Paul Auster, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006)

Me gustó esta frase que, para mí, engloba cual es el equilibrio que debe de haber entre el escritor y el lector, y todo, para darle su verdadero sitio a esa persona que se acerca, por uno u otro motivo, a nuestro trabajo literario.

En una de las entrevistas que me hicieron hace tiempo me pusieron sobre la mesa la cuestión de cuál era la mejor forma de ser ayudados por parte de nuestros lectores. Tras reflexionar y buscar, he podido desarrollar los siguientes puntos:

1. Comprar su libro o ebook.

Puede parecer obvio, claro, pero es importante. Naturalmente, hay que comprar nuevos ejemplares de libros, no copias usadas. Pero eso genera una serie de cuestiones que también puede poner en el tapete el lector:

¿Cómo lo haría si el autor en realidad es un amigo que escribe pero aún no ha publicado aunque está en vías de hacerlo?

¿Qué ocurre si su presupuesto no le permite la compra del libro del autor?

¿Y si simplemente compraste el libro y el autor en cuestión tiene tanta fama que tu apoyo no le servirá para promoverse pero sí para que puedas demostrarle aprecio por su increíble trabajo?

Debido a estas preguntas puedo desarrollar otras opciones:

2. Comprar el libro para regalarlo.

Cuando sé que un libro no es para mí, pero está bien para otros que conozco, suelo comprarlo y regalarlo. No hay mejor regalo que un libro bien seleccionado para un lector habitual del que conoces sus gustos literarios. Y más si está firmado por el autor. Piensa en los amigos que pueden disfrutar de esa historia y, cuando sea el caso o evento concreto, cómpralo para ellos. Tendrás muchas ocasiones: Cumpleaños, Fiestas, Cenas, Navidad, etc.  Y estarás apoyando a tu otro amigo, el escritor.

3. Leer en público.

Leer en el metro, en un avión, en una tumbona en la playa. Si alguien ve, a diferentes personas en lugares distintos, leyendo el mismo libro, su curiosidad se acrecentará. Los clubs de lectura son importantes por esto.

4. Preguntar en las librerías

Cuando entras en una librería, no vayas directamente por el libro, incluso si sabes exactamente donde se encuentra. Es mejor preguntar acerca del libro de tu autor. Lo encontrarán en su sistema y te llevará hasta él. Pero si esto lo hacen cinco personas en una semana, el librero recordará el dato y apoyará ese título.

5. Deja un comentario para Amazon o Goodreads y en tus redes Facebook o Twitter.

Una buena forma de apoyar a tu autor favorito es reseñando y/o comentando sus libros en las plataformas de compra o en su propia página web. No es una novedad que las reseñas o comentarios dejados en las plataformas pueden influir en las compras que decidan hacer futuros lectores. Deja tu comentario respetuoso y sincero en tantas plataformas como puedas. Las reseñas son importantes cuando son sinceras y no te ha regalado el libro la editorial. Animan a otros a tomar una decisión de compra. Son como los testimonios de personas que prueban un producto. Las primeras diez o veinte opiniones son especialmente importantes y sí, se puede dejar la misma reseña en todos los sitios para ahorrar tiempo.

6. Aparecer en los eventos de tu autor:

A tu autor le gustará verte y firmarte su libro y no se sentirá solo. Además, siempre puedes hacerte una foto con él. Aparecer en el momento clave, si es posible, asiste a los lanzamientos de sus libros y lleva contigo a un par de amigos. También aplica esto a la firma de libros. Y si tu autor decide hacer un conversatorio y presentación de libro virtual; prepara tus preguntas, conéctate en internet a la hora y lugar establecido y apoya a tu autor favorito desde la comodidad de tu hogar.

7. Hacer networking.

Si tienes contactos con los medios o conoces a personas influyentes, siempre puedes arreglar una conexión entre contactos. Es una de las mejores cosas que puedes hacer y con la que puedes influir de verdad en la vida del libro y el éxito de tu escritor o escritora. No todos tenemos un perfil comercial, pero no es igual acudir a tu amigo influyente y decirle que tu escritor favorito ha sacado una nueva novela que decirle que tu escritor favorito ha escrito un nuevo libro de (Género), lleva XXX ventas por lo que tú sabes, y está teniendo elogios positivos (Aquí y aquí) Es más probable conseguir la atención de la segunda manera.

8. Síguelos en las Redes Sociales: 

Los autores buscan aumentar su nicho de seguidores para conseguir potenciales lectores y como ya sabemos, las Redes Sociales son uno de los canales principales para conseguirlo. Interactúa con el autor en las Redes Sociales: Ve más allá de «me gusta» o «seguir» comentando y compartiendo su contenido.

9. Lee el blog del autor, interactúa en él y suscríbete a su lista de correo electrónico si la tiene.

No olvides de echarle un vistazo a ese espacio, donde puedes encontrar otros aspectos interesantes de tu autor. Incluso tienes la opción de dejarle comentarios, recibir noticias de lanzamientos, puedes compartir lo que publique e incluso suscribirte porque a veces hay dinámicas exclusivas para esos suscriptores fieles.

10. Entrevistas a tu autor favorito:

 Si tienes un blog y/o un canal, abre una sección de entrevistas para que puedas dar a conocer un poco más de tus autores preferidos. Recuerda que esto es muy útil para autores auto publicados y noveles.

11. Si perteneces a un club de lectura: 

Recomienda tus recientes adquisiciones literarias y autores favoritos a tus compañeros del club de lectura.

12. Recomienda a tu autor en una conversación: 

Si en medio de una conversación hablan de literatura o te preguntan directamente sobre tus autores favoritos o tus lecturas recientes, no dudes ni un segundo en mencionarlos.

13. Tómate una foto desinteresada: 

Comparte una foto tuya con el libro o el libro en un contexto interesante para las Redes Sociales, y no te olvides de etiquetar al autor. Si dicho autor no posee cuenta en esa Red Social, entonces usa el hashtag con su nombre.

¿Se te ocurre alguna manera más de apoyar a tus escritores favoritos? Estaré encantada de leerte. Comenta y comparte.

Opinión

Auto publicados ¿Es conveniente estar en librerías?

Un tema muy traído y llevado es el de estar en librerías siendo auto publicado o autores indie y, junto a este, el de que haya librerías y ferias del libro que no quieren contar con los autores que no están respaldados por una editorial. Como todo en la vida, para fallar un pleito hay que tener en cuenta varias versiones o puntos de vista. En este caso serían: el del autor, el de la librería y el de los organizadores de las ferias del libro. Y aquí voy a hablar de mi propia experiencia en ambos escenarios y, que por supuesto, no tiene por qué ser la experiencia de los demás escritores. Aunque puede servirnos para haceros una idea, sobre todo si estáis en vuestros inicios.

Estar en la feria del libro o firmando ejemplares en una librería es algo que nos encanta porque no deja de ser una forma de tener contacto con nuestros lectores. Y la primera vez que lo hacemos nos gusta y, es posible, que el resto de las veces que vayamos a esos eventos nos guste más pero, hay que ser consciente de ciertos hechos:

1.-No porque vayas, si eres autor independiente o de una editorial pequeña, va a suponer que vas a tener una cola que dé la vuelta a la manzana.

Ese tipo de eventos es más bien una foto que colgar en tu red social con una actividad de tu día a día. Venderás si previamente has hecho una buena campaña de publicidad en las redes, que además te tocará a ti hacerla porque la librería no va a dedicar tiempo a hacerla. A no ser que ya estemos hablando de una editorial grande, que va a llevar a uno de sus escritores punteros al evento y previamente habrá ese mismo día una charla o presentación por parte del autor, algo a lo que no tienen opción la mayoría de los que van a las casetas.

Eso no quita para que se venda y se firmen ejemplares. Siempre que he ido a un evento de este tipo libros se han vendido novelas, pero para que no os agobiéis procurad tener siempre los listones en estos casos bajitos. Pensad que es más la imagen vuestra de la foto en las redes que la cantidad que se venda. Y para estar en una feria del libro lo ideal es que sea junto con la librería de vuestro barrio o ciudad que vaya a ese evento. Pero claro, previamente os habréis tenido que presentar, con un margen amplio de tiempo, al dueño de esa librería con vuestros ejemplares bajo el brazo y sabiendo de antemano, que vais a tener que sacrificar un porcentaje de vuestro beneficio en aras de la visibilidad en ese acto.

2.-Otro hecho es que vuestro libro se pueda conseguir en librerías.

Si sois totalmente independientes y no tenéis un sello editorial en realidad no os interesa mucho estar en todas las librerías del mundo, puesto que, si habéis publicado, vuestros libros están en Amazon y, nos guste o no, es la gran librería que ahora mismo llevará nuestros libros tanto en formato papel como en el digital por todo el mundo. En todo caso yo tendría mi libro en una o dos librerías de mi barrio o ciudad y poco más. ¿Por qué? Yo la tengo en la de mi barrio por si acaso alguna de esas personas que jamás reconocerían que me han leído lo quieren adquirir. Pero en el resto es para criar polvo porque si alguien quiere mi libro, o me lo va a pedir directamente vía mensaje privado o lo va a intentar localizar como he dicho anteriormente en Amazon. Y volvemos a la entrada de la semana pasada, aquí la única opción que tenéis para que vuestros libros se vendan es que le hagáis una buena campaña publicitaria por vuestra parte, porque los libreros a los que le dejéis vuestro libro no os van a publicitar entre la maraña de autores que pueblan sus estanterías. A ellos les da igual un libro que otro y no van a dedicar tiempo a vender uno por encima del otro y, sobre todo, porque el cliente suele entrar sabiendo ya lo que quiere comprar o por lo menos teniendo una idea del libro que quiere adquirir.

Si os sirve de consuelo, el pertenecer a una editorial sea grande o pequeña es lo mismo en rasgos generales. ¿Y por qué digo esto? La verdad es que a no ser que seas un autor de primerísima fila, las librerías no tienen a todos los autores que se publican a lo largo del año y la gran mayoría de los libros que se publican, se consiguen por medio de las distribuidoras en 48-72 horas.

Si yo voy a pedir un libro, sea de la editorial que sea, lo más normal, si no es una publicación puntera, es que el librero tenga que pedírmelo y yo esperar hasta tenerlo. Porque, ¿para que quiere el librero cientos de libros criando polvo? Si pide nuestro libro por el catálogo de la editorial y la distribuidora, si no es una venta segura al final los devuelven y es ir para nada…y, la verdad, ir para nada, es tontería. Con lo cual, volvemos a la casilla de salida y a la entrada de la semana pasada: sin una buena campaña publicitaria tener libros en librerías es para criar polvo y para eso los tengo en mi casa y los vendo yo.

¿Qué ventaja tiene el estar en una editorial y con una buena distribución?

Para mí, en este momento, es que si alguien quiere mi libro en cualquier parte de España, y no quiere comprarlo en Amazon, puede pedirlo en la librería de su barrio, y si una librería quiere mi libro lo puede pedir porque tiene su ISBN, que es su identificación internacional. Aunque eso hay que pagarlo y eso mucha gente no quiere, ya que lo queremos todo gratis y con un beneficio del 100%, algo imposible a estas alturas.

Para conseguir unas cosas hay que sacrificar otras. No se puede ir de independiente por la vida, quejarse cuando no tenemos las ventajas de los que están en editoriales y si nos ofrecen el estarlo, decir que no queremos porque hay que perder beneficios o pagar ciertos servicios. Pues estar en misa y repicando no ha sido nunca posible. Hay que ver que ventajas nos aportan ciertas decisiones y asumir los inconvenientes que estas tienen. Así es la vida.

Obviamente, podemos estar o no de acuerdo con el criterio que usen como baremo de selección a la hora de organizar un evento, de una firma de ejemplares o de estar o no en una librería, pero está claro que, si bien sabemos que muy buenos autores se quedan fuera en detrimento de otros que tal vez no lo sean tanto, algún criterio de selección hay que tener, nos parezca o no justo desde nuestro punto de vista y, que a veces, no es muy objetivo.

Siempre alegamos que las editoriales y las librerías solo miran ganar dinero, ¿nosotros no? Imagino que alguien tendrá espíritu de ONG y querrá trabajar por amor al arte, a su arte, pero como dije cuando comencé, hablo de mi propia experiencia y por lo tanto, quien me lleva siguiendo estas últimas 51 semanas en mi blog, sabe que yo estoy aquí para ganar dinero, poco, mucho, da igual, pero no por amor al arte exclusivamente.

En resumen, que si se quiere disfrutar de ciertas ventajas, hay que asumir que todo tiene un precio y que debes de estar dispuesto a pagarlo, ya sea en forma de dinero-perdida de beneficios o en tiempo y duro trabajo. Luego, si las cosas no salen como tú quieres, no mires si los demás son auto publicados o son de editoriales porque si tienen éxito es por lo que he dicho anteriormente, o dinero o tiempo. Si no inviertes en ambos factores, seas de editorial o seas auto publicado, no te extrañe si en el tema de las ventas no vas bien.

Opinión

¿Pago por mi publicidad en las redes?

Esta es la gran pregunta que todo el mundo que tiene un producto se hace días tras día e imagino que el motivo es porque quiere ser conocido y alcanzar altos niveles de venta. Pero no todo el mundo está dispuesto a oír la respuesta de este tipo de cuestión. La gran mayoría lo que quiere es que le regalen una varita de Harry Potter con el conjuro exacto para que, a partir de ahí, todas sus ventas vayan rodadas y sea, en mi caso que soy escritora, un bestseller. A esas personas que creen en los unicornios, les aviso de antemano que si bien son encantadores también tienen la características de ser tan ficticios como la utilidad de las varitas mágicas. En resumen, si eres del tipo de lector que cree en los unicornios y en las varitas, no sigas leyendo esta entrada porque no vienen en el pack.

Entiendo que lo maravilloso sería que nos lo dieran todo hecho, aunque para eso hay que pagar y mucho, pero somos españoles y lo queremos todo bueno, bonito y barato aun sabiendo que eso no existe. Lo malo es que somos humanos y nos empeñamos en creer en los unicornios.

Antes de desarrollar esta entrada, lo que quiero indicar que en mi caso estoy presente tanto en Facebook como en Instagram. ¿Por qué? Porque ambas redes juntas alcanzan un alto número de usuarios con un amplio margen de edad. En Facebook hay personas más mayores, pero en mi caso son mis potenciales clientes de compra en papel porque tienen más poder adquisitivo y los de Instagram porque son más jóvenes y mis potenciales clientes para las descargas digitales. Hasta ahí lo tengo claro.

Ahora vamos a empezar a ver los motivos por los que NO funcionan las campañas de pago de las redes sociales. Que no digo que no funcionen, digo que hay unas causas que hacen que no funcionen porque las hacemos mal y voy a apuntar con brevedad esas causas:

No tenemos claro el contenido

Para aprovechar al máximo las redes sociales, siempre se debe tener claro el objetivo que se persigue y que se quiere conseguir, con el fin de crear anuncios y campañas adecuadas. ¿Queremos aumentar las ventas, generar nuevos lectores potenciales o aumentar el número de suscriptores? Cada contenido o anuncio que publicamos en redes sociales, necesita un objetivo y un propósito claro. Siempre he sabido que los usuarios que me siguen en Instagram, puede que no sean los mismos que me siguen en Facebook. Por eso entender qué mensajes y contenidos les atraen más es fundamental para poder llegar a ellos, entender cómo funcionan las distintas audiencias en redes sociales y construir relaciones sólidas. Ambas, además tiene la ventaja adicional de que nos da estadísticas e Insights, que nos ayudan a profundizar más en la demografía de nuestros seguidores. y saber interpretar esos datos es vital, para crear una estrategia de contenidos acorde a ellos. Si sabemos para quién es la publicidad, y sobre todo qué contenido va a tener, podemos conseguir más y mejores resultados con nuestras campañas de publicidad.

No saber a quién va dirigida esa campaña

Nuestros anuncios de redes sociales deben dirigirse a un público determinado, no todos los posibles lectores reaccionan de la misma manera ante el mismo anuncio, ni a todos les interesa lo mismo. Intentar dirigirnos a todos los públicos con el mismo anuncio, no atraerá a nadie. Como resultado, nuestros anuncios tendrán un rendimiento bajo. Antes de lanzar cualquier campaña de publicidad en redes sociales, debemos conocer quién es nuestro público objetivo: ¿a quiénes nos vamos a dirigir?, ¿cuáles son sus intereses?, ¿qué queremos lograr? Saber esto nos ayudará a crear anuncios atractivos y con un fin específico. No se puede hacer un anuncio para todo el mundo y para todas las redes.

Querer abarcar todas las redes sociales

Cada plataforma de publicidad en redes sociales tiene sus propias herramientas y funcionalidades, además de funcionar de forma distinta. Es probable que un contenido que tenga éxito en Facebook, no lo tenga tanto en Twitter o LinkedIn. Esto significa que cada contenido publicitario debe optimizarse en consecuencia. Para poder solucionar esto, podemos crear una guía de estilo para nuestro anuncios y publicaciones, en la que especifiquemos qué tipo de formato y estilo vamos a utilizar dependiendo de la red social que usemos. Podemos tener en cuenta, según la red social en la que vamos a tener presencia con campañas de publicidad:

  • Los objetivos que perseguimos en cada una de ellas.
  • A los lectores que nos dirigimos.
  • El tono de voz y estilo a utilizar en cada una. Es bueno tener un estilo propio que la gente cuando vea el anuncio sepa sin leerlo que ya es tuyo y lo esté esperando (anuncio de Coca-Cola en Navidad)
  • En qué momento se encuentran nuestros fans conectados no le doy tanta importancia porque al ser redes globales siempre habrá un horario donde tengamos a un lector. Habrá quien se desayune con nuestro anuncio o quien quiera verlo tranquilamente en su casa a la hora de terminar su jornada laboral.
  • El diseño e imagen que utilizaremos. Si quieres promocionarte porque pones uñas postizas la gente te buscará por tu trabajo, no por tu cara, o tus vacaciones en el Caribe a no ser que mientras descansas, también enseñes lo bonitas que son tus uñas a la orilla del mar. Los anuncios van destinados a que la gente conozca tu trabajo. Busca un equilibrio entre tu vida personal y la profesional. No es malo que alguna vez nos enseñes algo de tu vida, pero tu gato, tu perro o tus males llenan las redes de likes pero no son anuncios de ventas.

No crear en el cliente la necesidad de urgencia

Los usuarios de redes sociales rara vez se detienen a leer cualquier contenido que aparece en su feed, bien sean anuncios de publicidad o publicaciones sin promocionar, si no tienen una buena razón para hacerlo. Una vez que decidamos en qué plataformas vamos a tener presencia, nuestros anuncios de publicidad deben contener llamadas a la acción claras, que inciten al lector a hacer clic sobre el anuncio y descubrir lo que se publicita. Si no incluimos algún tipo de llamada a la acción o una invitación a interactuar en nuestros anuncios de publicidad en redes el rendimiento de los mismos será bajo e insuficiente.

Hacer que el lector no sepa muy bien como llegar a tu libro

El objetivo de nuestras campañas de publicidad en redes sociales siempre debe centrarse en objetivos específicos: si vas a vender vende, si quieres que te lean, ese será tu objetivo y no otro. Sin embargo, es importante hacer que estos procesos sean lo más simples y rápidos posible para nuestro potencial lector. Si se necesitan demasiados clics para completar una compra o suscribirse a un servicio de nuestra web, los posibles clientes potenciales que consigamos simplemente se irán, aumentando la tasa de abandono. Lo ideal es que un proceso de compra o descarga se componga de entre 3 y 5 pasos. Debemos hacer este proceso lo más sencillo y amigable posible. Esto nos ayudará a tener resultados más positivos. Pero ojo, sabemos que IG y FB penalizan por poner los links de compra. ¿Cómo podemos hacer que nuestros potenciales lectores no se pierdan? Dejando enlaces claros en nuestras bios en las redes sociales en los lugares donde sabemos que FB e IG lo permiten. Y potenciando anuncios en los que generemos interés por nosotros como autores, no solo del productos. Hay millones de novelas románticas eróticas en el mercado. ¿Por qué la mía? Ahí está el anuncio que me hará diferenciarme del resto.

No analizar los datos obtenidos

Cuando lanzamos una campaña de publicidad en redes sociales, crearla y activarla es solo el primer paso. De los resultados que obtengamos iremos cogiendo ideas para seguir optimizándola, hasta conseguir que su funcionamiento sea el que estábamos buscando. Sabemos que el día a día de un negocio es muy duro, y que no todo el mundo tienen tiempo para trabajar en sus libros y además de hacer seguimiento a sus campañas de publicidad. Pero entonces habrá que pagar a profesionales y ahí ya entramos en otro campo. Un campo que nos obliga a estar muy pendiente de quién nos hace la publicidad porque hay mucho intrusismo en estos mundos literarios.

Falta de compromiso por parte de la audiencia

La publicidad en las redes sociales no es algo unidireccional. Si deseamos tener éxito, debemos involucrar a nuestros usuarios ante cualquier oportunidad que se nos presente. Una vez que lancemos un anuncio de publicidad o publiquemos contenido, es probable que nuestros usuarios lo comenten, compartan e interactúen con ellos de alguna forma. El compromiso que implica por parte de nuestros lectores el comentar, dar a “me gusta” eso es lo más recomendable ya que se generará un mayor compromiso y mejorará nuestra visibilidad en las redes. De ahí la importancia de tener un buen contenido si por ejemplo estamos interactuando en un grupo, haciendo un trabajo colectivo. Hay que tomarse muy en serio la imagen que damos tanto nuestra como de nuestro trabajo. Si no tenemos interacciones tal vez sea porque no generamos un buen contenido, no todo es el algoritmo de las redes.

Olvidarse de las campañas

Una buena campaña de redes sociales debe llevar un diagnóstico casi a diario. Esto nos permitirá ver si algo está fallando, si funciona mejor a según qué horas (aunque ya digo que esto es para mí es irrelevante, aunque si lanzas una campaña para vender tu libro en papel en tu país pues entonces hay que tenerlo en cuenta), si ya hemos alcanzado la meta que queríamos, etc. Por eso es fundamental no lanzar nuestras campañas a lo loco y ¡olvidarnos de ellas!

No hacer test A/B

Una prueba A/B con nuestros anuncios en redes sociales, sería tener dos campañas con el mismo fin, pero con algunas diferencias (de diseño, de segmentación…) y después las mediremos y analizaremos cuál ha funcionado mejor. Esto nos aportará una información muy buena, sobre nuestro público. Sería un estudio comparativo. El “problema” que presenta esto es que la inversión debe ser un poquito mayor para poder tener datos fiables.

Reflexión final

Estar atento a nuestra competencia pero para aprender de ella, no para joderla, así como de las tendencias del mercado y lo que se “lleva”, es esencial para mantenernos al día y crear contenidos relevantes para nuestros lectores. Si evitamos lo que os he comentado anteriormente, antes de que nos demos cuenta tendremos una estrategia de marketing digital sólida, que nos ayudará a ir en una dirección clara, tener visibilidad y por lo tanto a destacar por encima de nuestra competencia. Y vuelvo al principio, pero esto NO se consigue a golpe de varita. Si dices que no tienes tiempo, dices que no sabes pero no te esfuerzas en aprender o dices que te da pereza usar las redes sociales, siento que hayas llegado hasta aquí para leer que entonces es normal que nunca alcances tus objetivos, ya que estos solo se pueden conseguir de dos formas, con esfuerzo y/o dinero. Nunca estará garantizado pero con excusas ya te digo que tampoco lo vas a lograr.

mi trabajo

Optimizar la publicidad y el tiempo

Cada persona puede hacer de su capa un sayo, que diría mi sabia abuela pero, lo que es en mi caso, si soy escritora es para que la gente me lea. Otra cosa es que la primera que quiere disfrutar haciéndolo, sea yo. Aunque sé que dedicarle tiempo y dinero a algo y no sacarle provecho se llama hobby, pero para mí esto de escribir no lo es, por lo tanto quiero, debo y tengo, dentro del proyecto que comencé hace años, la obligación personal de sacarle rendimiento a lo que hago. Reconozco que me puse un gran reto por delante pero como es voluntario y pese a eso me aplico un refrán que suele decir mi marido: yegua que por gusto trota nunca mal pare.

Siempre oigo comentarios de compañeros que tienen problemas con las ventas, la publicidad, el tiempo que le dedican, lo cansados que están de que no den frutos esas campañas que hacen, etc. E incluso, he encontrado comentarios en las redes como:

  • No hace falta promocionarse para vender.
  • Las redes no son más de un 5% de las ventas.
  • Solo vale para el día del lanzamiento y unos pocos día después.
  • La mayoría de los compradores son gente anónima que está por Amazon y allí lo ve.
  • En redes todo lo que no se pague como anuncio se ve poco.

Ahora voy a desarrollar estos punto un poquito:

Punto 1: Si alguien me dice que ha comprado un producto que le ha llegado sin previo conocimiento y no ha investigado en las redes para saber que dicen de él, perdona, pero no me lo creo. Todo hoy día se promociona, hasta nosotros nos vamos promocionando a lo largo de nuestra vida. ¿Qué son si no esas maravillosas fotos rezumando felicidad que solemos colgar en las RRSS?

Punto 2: Esa maravillosa estadísticas sería bueno que las acompañaran de ejemplos reales y, además, nos iluminaran con la información de que se consta el otro 95% que hace que un producto se venda y no gracias a la publicidad en las redes (y que esa opción sea barata e incluso gratis, porque si es echar los millones de un club deportivo de primera división, no me vale)

Punto 3: ¿Entonces un producto que es bueno nunca jamás vuelve a ser publicitado? Pues suelo ver en las redes todo lo contrario y, de hecho, la publicidad de un producto anterior genera confianza en el comprador ya que ve que hay una trayectoria detrás que lo avala y no es fruto de una casualidad. Eso se llama consolidación.

Punto 4: Un comprador en Amazon va a buscar un producto que le ha sido recomendado en una red social o en el boca-oído. Nadie se sienta a buscar un libro determinado si antes no suele tener referencias de algún tipo. Es más en la mayoría de las redes sociales la gente pregunta y pide recomendaciones, la gente es muy vaga para buscar, y lo sabes. Amazon en sí es un distribuidor y le importa poco si vende ese u otro producto. Es responsabilidad del dueño del producto hacer una buena publicidad. Hay libros en Amazon que no los lee ni la madre de quién los escribió porque NO se publicitan. Por favor, si Amazon no publicita ni los propios libros que participan en el premio literario que esta empresa patrocina.

Punto 5: Si pagas a una red social por publicidad, y no tienes ni idea de gestión publicitaria, confirmo que es dinero tirado. Además con el agravante de que una vez que pagues, si no sigues haciéndolo, pasas a quedarte el último de la fila (sí, ese es el nombre de un grupo musical, pero también un hecho fehaciente) y hasta que no vuelvas a pagar (y más cantidad) no se te verá ni por asomo. Es como una penalización y un chantaje. Y si pagáis a una empresa publicitaria, os recomiendo que sepáis muy bien que es lo que queréis porque si no se sabe a dónde se quiere llegar, ¿cómo sabes que lo están haciendo bien?

Desde el minuto uno que empecé con esto del marketing digital me puse el reto de hacerlo de forma gratuita y con una gestión personal y, os garantizo, que hay que dedicarles horas. Al principio más y pasado un tiempo, ese duro aprendizaje da sus frutos, pero si no lo haces, no se vende. Ahora, que si le dedicas horas y no vendes, piensa que algo estás haciendo mal y pueden ser básicamente tres cosas. Así a bote pronto:

  • Que no estás ofreciendo un producto que el comprador considera de calidad. (Es doloroso decirlo pero es real). ¡Ah! Y no me vale eso de decir, es que zutanita tiene un producto espantoso y vende mucho. ¿Has visto cuanto factura? Eso no te va a ayudar y es una excusa.
  • Que cansas a tu público potencial, e incluso a las ovejas, porque siempre ofreces lo mismo y no aclaras los motivos profundos de por qué tu producto es más recomendable que otro similar. Y jamás hagas publicidad hablando mal de algo similar a lo que tú tienes.
  • También puede ser la opción de que corras de acá para allá como pollo sin cabeza y no tengas una línea clara de trabajo, con lo que todo tu esfuerzo se diluye y es para nada.

A la hora de configurar un anuncio óptimo para plataformas digitales es recomendable tener en cuenta estas ideas:

  • Utiliza un título atractivo que capte la atención del usuario.
  • Incluye medios visuales (gráfico, vídeo, imagen) relevantes para la oferta presentada.
  • Diseña un botón de llamada a la acción digno de clicar con colores atractivos y texto que incite. Quién dice botón, dice lema o llamada de atención sobre el producto.
  • Céntrate en beneficios, habla a la audiencia y utiliza fórmulas de copywriting para conectar con el usuario en el cuerpo del anuncio.
  • Prueba diferentes formatos. Encuestas, GIFs, videos en vivo, listas, eventos, historias, webinars, ebooks, preguntas… Hoy en día son cada vez más diversos los formatos que puedes utilizar en las diferentes plataformas sociales.
  • No limites tu producción de contenido para redes sociales a links a tu blog, producto en venta o a piezas gráficas. Diversifica los formatos que utilizas y evalúa cuáles son más efectivos para alcanzar tus resultados.
  • Es muy importante que crees un calendarios de publicaciones y que lo mantengas al día para ahorrar tiempo ( y estrés). Después de crear tu calendario de contenidos, programa lo más que te sea posible para optimizar tu tiempo trabajando. 
  • ¿Por qué solo publicar una vez? Hay publicaciones que puedes utilizar en varias ocasiones para poder sacarles el máximo de provecho. Puedes utilizar, por ejemplo, la misma imagen con mensajes distintos.
  • También puedes optar por usar contenido de distintas fuentes para salvar tiempo y optimizar tus recursos. Puedes usar contenido de distintos blogs o crear alianzas que te permitan compartir contenido de otras fuentes. También, no debes olvidar contenido generado por tus fans, lo cual es genial para aumentar la interacción.

Está claro que siempre habrá alguien que dirá: es que yo no tengo tiempo. Pues entonces no te quejes si no vendes porque por arte de magia no se ha conseguido todavía vender. Os garantizo que quien vende no es por cuestión de suerte, son horas de duro trabajo y dedicación detrás de una sonrisa. Pero como quiero ser pro activa, aquí os dejo una serie de opciones para mejorar vuestra página de Amazon y para hacer publicidad en vuestras redes, usando el móvil, que es más sencillo que todos lo tengamos a mano, más que un pc aunque también incluyo opciones para el ordenador. Y en la cola del médico, con unas gafas para ver (por lo menos en mi caso) se pueden hacer maravillas y por supuesto, todo gratis. Y al igual que nos gustan las cosas gratis, como consejo, os recomiendo que SIEMPRE tengáis alguna de vuestras novelas en digital Amazon Unlimited (os prometo que no me dan comisión por decirlo), porque ese es el anzuelo que atraerá a pececillos que se animarán a comprar otros libros vuestros, sean en digital en pago o directamente en papel. Hay que dar las facilidades que a nosotros nos gustaría tener; ponte en la piel de tu lector porque además te será más fácil que tu libro entre en Clubs de Lectura y en lecturas conjuntas.

Aquí tenéis toda una batería de contenidos muy útiles para empezar a optimizar el tiempo de la creación de contenidos para nuestras RRSS. Son unas 3 horas de tutoriales sencillos de entender. Seguro que de 30 en 30 minutos podemos sacar tiempo para invertirlo en nuestro proyecto creativo. Es recomendable que incluso le dediquéis 15 minutos, para no saturaros. Os garantizo que si os veis estos tutoriales, poco a poco, y cada vez que publiquéis vais añadiendo algo nuevo en 21 días habréis cogido el hábito de publicar, las ideas os saldrán solas, lo haréis en poco tiempo, siempre tendréis un banco de ideas guardado y,sobre todo, sabréis optimizar esos tiempos muertos que tenemos todos hasta en la cola del banco (por no decir otro sitio más escatológico).

https://www.xataka.com/basics/instagram-reels-21-trucos-funciones-para-sacarle-todo-partido-a-esta-alternativa-a-tiktok

Mis relatos

Aterrizaje en Arkoi: La hechicera.

Acabé de tomar el desayuno que me habían traído a primera hora de la mañana y estaba preparado para lo que el día me deparara, cuando oí los toques en la puerta. Antes de contestar entró una mujer joven con una agradable sonrisa en su rostro, enmarcado por el pelo que llevaba recogido en una larga trenza y colocada a un lado del pecho. Iba vestida con una larga túnica como era costumbre entre los habitantes de Mormuk.

—Espero que hayas descansado. Mi nombre es Aliara —comentó amablemente. Aunque percibí en ella un toque de seguridad que me confirmaba que no era una simple mensajera y que su juventud no implicaba que fuera una mera alumna.

En cuanto la tuve delante, cerré mi mente. No me apetecía que supiera de mis sensaciones y pensamiento, tras la visita de esa noche, ya que no estaba muy seguro de quién podía en ese lugar leer la mente y quién no. Solo sabrían lo que yo les permitiera aunque tampoco quería levantar sospechas de que yo mismo tenía unas capacidades que iban más allá de lo habitual en los humanos.

—Sí. Ha sido tan reparadora como la cena con Soloya. Es muy agradable la hospitalidad con la que me habéis acogido. —Sonreí también con agrado. No tenía motivos para no hacerlo una vez pasadas las primeras horas en las que solía mantenerme más pendiente de mi entorno que de ser educado, pese a eso, no bajé la guardia—, lo que sí me gustaría es, si es posible, conocer algo más de vuestra cultura antes de continuar la mañana.

—Aprovecharemos que te voy a enseñar un poco dónde estás y durante el recorrido te iré contando algunos detalles de nuestra modo de vida, nuestro trabajo como sanadoras y la razón de ser de esta ciudad —tras sus palabras me indicó con un gesto que la siguiera hacia el exterior de mi estancia.

Iniciamos un nuevo recorrido por pasillos que estaban llenos de puertas cerradas y que imaginé que serían otros dormitorios para invitados. Lo hicimos en dirección contraria a lo andado horas antes al llevarme a mi alojamiento. Bajamos por unas escaleras parecidas a las que habíamos usado la noche anterior y llegamos a una galería que rodeaba un espacio muy iluminado. Mi vista se dirigió hacia el techo y allí encontré una superficie acristalada que permitía el paso de la luz, miré hacia abajo desde el balcón más próximo y me sorprendí al ver que estaba dentro de una gran biblioteca. Todas las paredes de la planta baja estaban cubiertas de anaqueles donde había, según pude percibir, libros y pergaminos enrollados. En el centro, grupos de lo que supuse que eran estudiantes sentados formando equipos de trabajo, aunque algunos también estaban solos con sus mesas repletas de libros.

—Esta es la biblioteca de los estudiantes. Hay otra para los maestros y estudiantes autorizados en otra zona a la que ahora te llevaré, porque seguro que te resultará más interesante. Hemos hecho esa división no por censura, si no por evitar problemas entre aquellos alumnos que son más curiosos de la cuenta o están más capacitados y que podían poner su vida en peligro por exceso de interés, haciendo prácticas con formulas y hechizos para los que, en realidad, no están preparados.

Dimos la vuelta a la galería para salir por otra puerta y dirigirnos por un pasillo hacia una gran arcada que daba paso a otra galería, desde la que también miré hacia abajo y donde pude ver un espacio similar al anterior, aunque las mesas estaban ocupadas por hombres y mujeres de más edad que en la sala que habíamos abandonado. Aliara me señaló una escalera de caracol que comunicaba la planta donde estábamos con la sala de estudios y nos encaminamos hacia ella para bajar hasta la biblioteca. Algunas cabezas se levantaron cuando oyeron nuestros pasos pero pronto dejamos de ser el centro de su atención. Debía ser normal el continuo ir y venir de personas buscando información. Cuando estuve cerca de una de las estantería hice amago de ir a coger un libro pero cuando lo toqué me quedé sorprendido. Era como si hubiera tocado la pared lisa con la imagen de un libro en tres dimensiones, puesto de pie en una estantería. Incluso su tacto era frío pero suave. Miré a mi acompañante y pude en su cara leer una expresión de satisfacción.

—Los libros están protegidos por un hechizo, puedes verlos pero no sacarlos y consultarlos si no conoces el hechizo que evita que sean leídos por ojos inadecuados. Si estás autorizado a estar aquí, se te entrega el libro después de conjurar la magia que lo protege, para que lo puedas leer. Y si necesitas alguno más siempre está el guardián de la biblioteca que te lo facilita sin problema. Mira —Aliara tocó con suavidad el lomo del libro y tras parecer que iba a desaparecer de la vista, se volvió más nítida su imagen y se movió un poco en su posición, facilitando que la mujer lo cogiera para entregármelo.

—Una forma muy interesante de mantenerlos alejados de las malas artes —comenté mientras abría el pesado libro y ojeaba un poco sus páginas —¿Dejáis que alguien se lleve estos libros en préstamo? —pregunté curioso.

—No, nunca salen de aquí. Pero hay opciones. Puede copiarse y el que lo consulta llevarse una copia para su biblioteca personal o para la de su ciudad a cambio de que traiga un libro que nosotros no tengamos, aunque sea una copia también, como una especie de intercambio, o podemos hacer con magia una copia de la parte que le interesa si es por una urgencia y llevársela. Cuando haga uso de ella o la copie en su biblioteca, la que se ha llevado desaparece. No nos importa que el conocimiento se reparta por el mundo, pero tenemos que saber que cae en buenas manos y no en manos que sirvan para hacer el mal, aunque no siempre eso lo podemos evitar.

Seguimos la visita por otras estancias, tras colocar el libro en su sitio. Pude ver salas donde los alumnos aprendían con sus maestros y luego todo aquello que hacía posible la vida en el palacio. Sus cocinas, lavandería, baños, herrería, cuadras, donde vi que tenían unos curiosos animales como monturas llamados mogules Visitamos también la zona donde estaban los sanadores y sanadoras con más experiencia y que estaban desarrollando sus artes y ampliando conocimientos para, como me contó Noriah cuando llegamos el día anterior, luego explicarlo a sus alumnos. Escruté con interés mi entorno a ver si la veía pero aunque una de las veces sentí una presencia, que creí reconocer, al darme la vuelta para mirar vi que no había nadie, pero sabía que alguien había estado observándome. Algunos de los que estaban allí se acercaron para saber de mi visita y quisieron conocer el alcance de mis conocimientos, porque ya había corrido la voz de dónde veníamos y quienes éramos. No tuve reparo en hacerles referencias pero de aquellas cosas que me estaba permitido contar. Tenía prohibido mostrar por vanidad mis conocimientos, solo podía usarlos en defensa propia o en defensa de otros, nunca por presumir de ellos, si lo hacía podía acabar perdiéndolos o algo peor, convirtiéndome en un esclavo del mal al servicio de mis propios intereses, nuestras capacidades biomecánicas era algo de lo que no solíamos mencionar ni desarrollar ante desconocidos.

Aliara me dejó a mi albedrío el resto del día hasta la noche y me informó de que podría comer en mis habitaciones o en el comedor donde me juntaría con otros viajeros. Ya por la tarde, podría recorrer los jardines que rodeaban el palacio donde había muchas plantas medicinales que eran usadas muy a menudo y al caer la noche me recogería en mi habitación para llevarme a cenar como la noche anterior con Soloya que, posiblemente, ya me informaría de cuál sería mi misión en realidad y que ayuda recibiría por parte de los arkoianos. A la hora de la comida opté por ir a conocer a otros visitantes que así me podrían dar noticias sobre la situación en otras ciudades del planeta. Seguramente no me haría falta usar mi don, porque sabía que entre viajeros, una buena comida con un buen vino aligeraría la lengua de muchos. Yo solo tendría que confirmar que lo que salía por su boca era lo que guardaban en su mente, a fin de cuentas es lo que también habían hecho conmigo. Así pude saber que la historia, de la extraña enfermedad que asolaba a algunas ciudades del planeta y que me había contado Solaya, era cierta.

Con la barriga llena, la cabeza un poco ligera por el vino y mucha curiosidad por ver los jardines del palacio, me dirigí hacia el exterior a paso ligero. No era el único que había tenido esa idea y a lo largo de los caminos bien cuidados me encontré grupos de personas paseando y charlando así como a alumnos y visitantes sentados en bancos con libros entre las manos y animadas discusiones. Me alejé un poco dejando que mis pasos me llevaran hacia lo que intuí como un claro y en el que se abrió un pequeño estanque rodeado de parterres y pequeños árboles. Me apoyé en un tronco y miré al cielo azul agradeciendo el calor que mi cuerpo recibía de los rayos del sol al atardecer. Llevaba un rato en esa postura cuando me sobresalté y no fue porque sintiera ninguna amenaza sino porque a la orilla del estanque, que tenía a pocos metros de mí, surgió de la nada una neblina y, en su interior, una forma humana comenzó a formarse. Sabía que era ella, la misma mujer que me visitó esa noche, desde el momento que vi la niebla. Por fin pude verla con claridad y de cuerpo entero y esta vez, aunque llevaba igualmente el rostro tapado, la capucha la tenía retirada de su cara y pude ver la larga melena que lo enmarcaba y le caía hasta debajo del pecho. Llevaba una larga túnica que no permitía ver sus pies y cuyas mangas solo dejaban ver sus dedos. Sabía que esta vez no era una visión porque al avanzar oí el sonido de sus pasos por la grava que cubría el suelo alrededor del estanque. Aunque dejé de apoyarme en el tronco ella volvió a paralizarme y cuando llegó a mi altura me fue imposible moverme, solo pude inclinar un poco mi cabeza para ver sus ojos. Ella alargó su mano y cuando iba a protestar por haberme paralizado, uno de sus dedos se posó en mis labios indicándome que me mantuviera en silencio, o por lo menos eso interpreté con su gesto. Tras eso, colocó en cada una de mis sienes la punta de sus dedos y cerró sus ojos. Sentí un ligero vértigo y como mi mente se abría sin poder evitarlo a su llamada, quise impedirlo, pero no pude, no me podía cerrar a su poder y era totalmente vulnerable a su lectura. Durante una eternidad mi vida pasó como una ráfaga por mi memoria y, aunque no me sentí mal por ello, sí tuve una sensación de desnudez que me angustió. Nunca nadie había podido saber tanto de mí en tan poco tiempo. Pasé de la angustia a la rabia, había violado mi intimidad. Usé toda la fuerza de mi poder mental y logré moverme, con lo que sujeté sus muñecas apartando sus manos de mis sienes. En ese momento volví a sentir el choque de energía y la mujer desapareció dejándome vacío y agotado. Cuando me recuperé vi que ya era hora de acudir a mi cita con el Soloya y que tal vez me diera explicaciones de que estaba ocurriendo y, si no lo hacía, yo se las iba a pedir.

No tuve problema, pese a la ligera desorientación que sentía, en llegar a mi habitación y al poco Aliara se presentó porque ya era la hora de reunirme a cenar con Soloya. Me encontraba todavía un poco débil por la experiencia que había sufrido pero hice el esfuerzo de aparentar que estaba bien, y en calma, y la seguí de nuevo por los pasillos, pero esta vez en silencio. Estaba nervioso porque ese nuevo encuentro en el lago, no me había gustado nada. Nunca nadie había podido hacer lo que ella había hecho, entrando de esa forma en mi mente y me había enfurecido. Lo estaba conmigo por no haberlo podido evitar y con ella por haberlo hecho. Y quería explicaciones. Esta vez cuando entré mi acompañante me llevó directamente al comedor en el que cenamos la noche anterior donde ya tenía hasta la copa de vino servida esperándome. Tuve la tentación de bebérmela de un trago porque tenía la boca seca y sentía un temblor en mis manos.

—Siéntate y charlamos. Y te doy las explicaciones que imagino que quieres —respondió a mí pregunta interna.

—No sabía que tuvieras también capacidad de leer mi mente —mentí con mis palabras porque sabía que no podía y fui brusco en mis formas al sentarme apartando los cubiertos y el plato a un lado para agarrar la copa entre mis manos con fuerza. Se me habían quitado las ganas de comer.

—Sabes que no tengo esa capacidad pero conozco a Noriah y su forma de ser hace muchos años e imagino lo que ha hecho, sin leer tu mente, porque percibo hoy una incomodidad que ayer no tenías. En efecto, ella será quien te acompañe en tu misión para ayudarnos y será ella la que te dé explicaciones sobre sus métodos. Puede que después lo entiendas mejor. A partir de mañana podéis partir si así lo consideráis oportuno. La he convocado después de que cenemos para que podáis hablar

Traté de calmarme y comportarme como un buen invitado. Aunque no podía evitar el ingerir con rapidez los que cogía sin prestar detalle y sin apenas apreciar que tipo de alimento entraba en mi boca.

Deseaba hablar con la embajadora o hechicera, no sabía muy bien que rango atribuirle. Necesitaba tener claro a que atenerme en esta situación en la que se suponía que yo debería de protegerla. Aunque sospechaba que no era precisamente una persona indefensa a la que acompañaba en un peligroso viaje. Puede que estuviera yo más en peligro que ella.

Habíamos finalizado la cena cuando Aliana entró de forma precipitada y, por su rostro y el gesto de los labios apretados, supe que algo grave había ocurrido.

—Siento interrumpir la cena, pero creo que este asunto es urgente. En su despacho le espera el guardián de la biblioteca y Noriah. Han hecho hoy un inventario y se ha descubierto que falta otro libro y después de hacer todas las comprobaciones se ha confirmado un nuevo robo. (Continuara…)

Relato original de Gaby Taylor

Opinión

Amazon 2021 visto desde fuera

Esta semana ya es la última en la que los autores pueden presentar sus novelas para el premio PLAS de Amazon, un premio del que tengo constancia en realidad desde hace poco pero que como ocupa, entre unas cosas y otras, varios meses año tras año, parece que la experiencia que se vive con él es mucho mas larga.

La gente que me conoce ya sabe que no me presento y los motivos que tengo para no hacerlo pero, aún así, sigo viviendo esa realidad semana tras semana desde que comienza la convocatoria allá por el mes de mayo. Y, es cierto que me implico, y eso también lo saben escritores y lectores, en la promoción de compañeros que concursan. Así como que, la mayor parte de las novelas que me leo y comento durante este periodo de tiempo son aquellas que se presentan al premio, por lo que al encontrarme entre bambalinas, me puedo permitir el lujo de vivirlo, no exactamente igual, pero si con conocimiento de causa como espectadora muy implicada en el proceso desde el minuto uno. Y puedo contar que me sorprenden cosas que veo, oigo y siento durante estos meses y no todas son para bien.

¿Qué es lo que he percibido en estas semanas de concurso?

Una de los aspectos que más me gustan es la gran cantidad de movimiento que hay en los grupos que animan a los participantes y que fomentan la lectura de sus libros, aunque hay clubs de lectura que en sus propuestas se mezclan tanto los libros que se presentan al PLAS, en un tanto por ciento alto, y dejan también un hueco para aquellos autores que no se presentan pero que publican algún libro en el margen de tiempo de vigencia del concurso.

Para mí tiene ventajas el PLAS porque deja publicar a la vez que el escritor inscribe su obra y eso favorece que la novela sea conocida, pero a partir de ahí ya empiezan a fallarme las ventajas. ¿Y por qué digo esto?

He podido ver que hay autores y que se toman la participación en el concurso como si les fuera la vida en ello tratando de conseguir buenas críticas, estrellitas y alabanzas de sus lectores y los métodos que usan para conseguirlas no son precisamente de buenos profesionales. Hay autores que apuñalarían a otros compañeros con tal de quedar por encima y se sabe perfectamente (porque las redes sociales tienen orejas muy grandes) que usan a sus lectores más fieles como ariete contra otros a la hora de hacer comentarios y reseñas. Que tengan por bandera la frase “en el amor y en la guerra vale todo” no dice mucho de unos ni de otros.

En cuanto a la visibilidad, yo que no participo en el premio y publico aproximadamente por las mismas fechas, no me puedo quejar. Ya que la que tengo es porque utilizo los mismo métodos e incluso alguno más como el resto de los autores que sí participan, o sea que en marketing y publicidad, voy a la par. E incluso hay escritores, y se lo he oído decir a más de uno, que para evitar esos malos rollos que tanto se dieron el año pasado, han preferido mantener un perfil bajo a nivel redes sociales, porque saben como yo, que no todo es estrellitas y buenas críticas a la hora de ganar este premio. Por lo tanto entrar en una pelea de barro es absurdo. En resumen, puedo decir que hay autores que mas bien buscan la invisibilidad en estos momentos por vergüenza ajena y tranquilidad psíquica.

Desde luego, no me lo he leído todo pero han pasado muchos libros por ojos y tengo orejas en las redes sociales y una de las cosas que también me ha llegado es la calidad de las novelas. Hay autores que solo escriben por y para el premio y como ocupa muchos meses y es año tras año, lo cierto es que tienen poco tiempo de un año para otro para tener novelas que sean de auténtica calidad. ¿Por qué digo esto?, porque son novelas con tramas muy conocidas y repetitivas, con finales precipitados, sin profundidad a la hora de narrar y solo se limitan a contar los hechos que les pasa a sus protagonistas, pero son personajes planos, donde apenas trabajan los escenarios y los tiempos, además de encontrar muchos anacronismos y eso al final no lleva a ningún lado. Aunque se les llene la boca de decir que solo se presentan por participar y no por ganar, luego vemos que hay unos bajos fondos que desmienten esas palabras. Los autores van a ganar en el 80% de los casos y algunos están tan convencidos que no se permiten incluso decirlo a boca llena y su compañerismo y buenos modos brilla por su ausencia. Gracias a Dios, son los menos pero también son los que acaban haciendo que haya tan mal ambiente. Algo que ahuyenta a los lectores y a otros autores. Que ganar y pensar en ganar es muy loable, odio la falsa humildad, pero no todo vale.

En cuanto a Amazon no es que ayude mucho. Antes el premio era mucho más completo con publicidad más mediática e incluso el ganador veía su libro en papel. Ya ni se molestan. Luego si abres el dispositivo no ves ni una sola referencia o sugerencia en la que identifiques que el libro que recomienda es un candidato al premio. Yo abro en el buscador y a poco que haya mirado algo en internet ya están saliendo banners con publicidad, algo que Amazon parece que a nivel literario le importa poco, es más fácil que me sugiera un juguete sexual que un libro del premio que ellos mismos organizan.

¡Ojo!, creo que es un premio que bien orientado, para los libros autopublicados, podría convertirse en el Planeta de Amazon, sobre todo teniendo en cuenta que su dueño, Jeff Bezos, creó su imperio apoyado en los libros, pero con el tiempo y la variedad de productos que tiene, parece que lo ha olvidado y es una lástima. Por lo tanto no quiero que penséis que estoy en contra de este premio, al contrario y quién me ha visto en las redes sabe que apoyo a todos los compañeros que participan en él publicitándolos en mis propias redes. Pero no estaría mal que se hiciera una carta firmada por muchos participantes con una buena tanda de sugerencias para mejorar ciertos aspectos del premio y algunas de las que he oído por ahí serían:

  • Mayor publicidad en sus propio canal.
  • Separación del premio por géneros.
  • Mantener la publicación en papel si el autor así lo quiere.
  • Tener un método de búsqueda más claro para encontrar los libros que se presenten al premio por parte del lector.

Estas son algunas de las sugerencias. Seguro que a vosotros se os ocurren algunas más. Creo que sería una buena opción porque, como bien he dicho, es un buen premio y el único para autopublicado, pero, pienso que desde sus orígenes a la actualidad, se está desvirtuando e incluso parece que Amazon, no es que lo quiera dejar morir pero da la sensación de no estar muy interesada en promocionarlo como se supone, algo que debería hacer puesto que ganar siempre ganaría más la empresa que el autor.

Para finalizar mi entrada, os animo a aquellos que seáis muy competitivos y, de verdad, vuestra vida vaya en ello, os leáis la entrada de un blog de otro compañeros sobre un estudio estadístico de los ganadores y finalistas de los anteriores premios. A lo que yo añadiría otros items, como el de calidad literaria que, por cierto, eso no se mide en estrellitas de cinco puntas, eso es para los generales, y tampoco en loas y alabanzas a punta pala.

Y como me ha sugerido una compañera que añada: “Solo puede ganar uno” y no tiene por qué ser a gusto de todos y esto no es la película de “Los inmortales” no se gana porque hayan muerto los demás.

Opinión, sentimientos

Lo mejor de todo: el equipo.

Hay personas que hacen un balance a finales de año, hay quien lo hace aprovechando las vacaciones y otras personas reflexionan tras una gran crisis personal, aunque también pueden hacerlo cuando el cuerpo se lo pida y mira por dónde, a mí, me lo pide hoy.

Siempre hay momentos en la vida en los que, pese a sonar a novelero, decimos que hay un antes y un después y puedo afirmar que eso me ocurrió en el 2018. Desde luego, muchas personas pueden llegar a pensar que tras lo ocurrido en el 2020, con la pandemia, ese antes y ese después queda mucho más marcado por ese nuevo estilo de vida que nos hemos visto obligados a llevar debido a un virus, que se ha integrado en nuestras vida con la misma tozudez que se instalaron las redes sociales, el internet y la vida online, nos guste o no nos guste. Pero aún así, y pese a lo real que han sido estos grandes cambios que ocurrieron en este año vírico, siempre me remitiré a esos dos años antes, donde tomé la decisión, forzada por otras situaciones, de dar un giro radical en mi vida y un salto que fue sin red y a la aventura.

Ahora que han pasado ya casi tres veranos, porque aquel cambio aunque ya se venía gestando desde meses antes se cerró en Septiembre de ese 2018, puedo hacer un balance con un buen camino recorrido y tres novelas en mi haber, además de con proyectos claros para otras tres más. Siempre que la situación lo permita, pero que coño, no nos vamos a arrugar ante las incertidumbres del futuro, que para eso tenemos las noticias de la prensa y televisión. Os preguntaréis a santo de qué viene esta reflexión y qué ha dado lugar a ella y todo empieza por esas pequeñas cosas que se hacen en la vida y que son las que marcan la diferencia.

Hoy me apetece hablar de lo mejor de ser escritora, pero desde otro punto de vista, que es desde el de ser compañera de tus compañeros. Está claro que como en cualquier otra profesión podemos ir a lo nuestro y pasar del resto de la humanidad, solo centrándonos en nuestros lectores, en nuestras ventas y en nuestras promociones, y me parece magnífico. Pero que vida tan triste si solo te miras el ombligo y más triste si, encima, lo haces pisando los callos al resto de la gente que tienes a tu alrededor. Cuando lo divertido e interesante de este mundo es el poder llegar a ampliar tus relaciones más allá de estar todo el día pegado a las redes sociales, tratando de vender, vender, vender y levantarnos y desde primera hora de la mañana hacernos un Paco Umbral y solo estar aquí para “hablar de nuestro libro”.

Por supuesto mentiría si dijera que no me promociono, porque la verdad es que me encanta el marketing digital y todos los recursos y medios que hay hoy en día para facilitarlo. Ahora, también digo la verdad si os cuento que me apasiona promocionar, ayudar, conocer y trabajar con otros compañeros porque, aunque me encanta ir a lo mío, el poder formar equipo y hacer un buen trabajo de la mano de otros escritores, es de las cosas que más me gustan. Y lo hago a cambio de nada, que seguro que alguien piensa: “sí, venga ya. Y voy yo y me lo creo”. Esta claro que aunque en el mundo hay más tontos que botellines, frase de un amigo que viene muy bien al caso, procuro no estar en el club de los botellines. Es de cajón que lo habitual es un quid pro quo con los compañeros, pero NUNCA exigiendo esa contrapartida. Yo hago lo que quiero o me comprometo libremente y no pido que los demás hagan lo mismo, si no, no tendría gracia. Está claro que luego como “es de bien nacidos el ser agradecidos”, ya según se vea como actúa el resto de la gente conmigo, así seguirá siendo mi relación a lo largo del tiempo. Siempre aplico el refrán que me enseñó mi abuela: “Con la vara que midas serás medido”.

Si os habéis percatado, esta es la mejor forma de conocer a la gente en su salsa y saber hasta dónde dan de sí. A una persona generosa, amable y agradecida se la ve venir tan pronto como a una que no lo es, y como ahora la mayor parte de las veces nos relacionamos de forma virtual, y parece más sencillo escondernos detrás de una máscara, se puede pensar que es difícil conocer a la gente, pero no, no es tan difícil. Las personas que son leales, trabajadoras, comprometidas, humildes, pero que saben lo que quieren, son muchas y fáciles de encontrar, solo hay que poner interés en buscarlas. Y eso es algo que durante tres años he hecho y me ha dado buenos resultados, lo que me ha permitido ir descartando a todas aquellas otras que no han cumplido mis expectativas, que tampoco han sido muchas las que han caído por el camino, pero a menos bulto, más claridad.

El detonante que me ha llevado a decir esto es un resumen que le he hecho a una compañera sobre las cuatro cosas que me gustan de esta profesión: escribir, leer a otros compañeros, promocionarlos y conocerlos. Y es lo que he tratado de hacer desde el principio y sobre todo en este último año. Creo que es un buen resumen de lo que debería de ser este mundo de los escritores. Luego, por supuesto, hay gente y botellines para todos los gustos, como en botica.

Opinión

Bookstagrammer, ¿es un Influencer?

Hace unos días en uno de los grupos, en el que habitualmente interactúo, surgió como tema de conversación la realidad de los Bookstagrammers en las redes sociales, aunque es un fenómeno sobre todo de Instagram. Había opiniones para todos los gustos y de todos los colores y se percibió que es un tema candente dentro de las inquietudes de los autores.

Pero vayamos por parte y veamos un poco el origen de este grupo que recibe este nombre. Para empezar podemos decir que nacen en Instagram aunque la tarea que hacen es tan antigua como la existencia de las publicaciones literaria, puesto que no son ni más ni menos que lectores y/o autores, que hacen una crítica sobre alguna lectura que han realizado. Pero a esto hay que sumar que, como la red social de Instagram es por antonomasia una red visual, todo se presenta con el plus de una imagen sugerente del libro en cuestión y que en un momento dado atraiga a los usuarios/lectores y, esa imagen cuidada, se considera como un valor añadido a esa crítica o recomendación.

¿Qué se necesita para pertenecer a este grupo de lectores críticos?:

Empezamos con que hay que tener una cuenta de Instagram que, para mi entender eso es lo más sencillo y después, ya es donde viene lo complicado, porque te tienes que hacer un hueco en este mundo.

¿Qué más hace falta?:

1.-Tener un perfil atrayente y bien organizado:

-Foto: Una imagen tuya que da más credibilidad al perfil si no eres una editorial o empresa, que en ese caso pondrás el logotipo.

-Biografía: Una presentación agradable, donde incluso quede claro, de forma sencilla y visual, cual es el género que más te gusta leer, los libros leídos, si tienes algún reto para ese año, los hashtags más habituales, etc. También es una puesta en valor el nombrar algún autor fetiche o alguna peculiaridad que te diferencia del resto.

-Enlace: Es importante enlazar esta cuenta con el resto de redes o si tienes una página web o canal de youtube.

2.- Ten un proyecto claro:

Es importante saber qué línea vas a seguir y no publicar a lo loco para rellenar las redes. De eso Instagram está lleno. Ofrece un buen contenido con reseñas, citas, información relevante de autores, anécdotas y tu seguidor te lo agradecerá.

3.- Sé cuidadoso con las imágenes que publicas:

Busca tu estilo definido y personal, es recomendable ser original y no copies lo que hacen los demás. No hay porqué repetir, como si fuera el día de la marmota, la foto de libro + taza de café. Sé que cuesta trabajo pero busca a los bookstagrammers más influyentes e inspírate con ellos. Fue el primer consejo que me dieron cuando empecé en este mundillo del marketing en las redes sociales y, sobre todo, la constancia es importante y una fuente de inspiración, porque una idea lleva a otra. Si publicas tres veces a la semana, que sean tres veces. La fidelización de los seguidores empieza por ser fieles a la hora de seguir un ritmo de publicación por parte del bookstagrammer.

4.- Interactúa con otros bookstagrammers intentando ser uno miembro más y no un referente:

Eso es aplicable en cualquier lugar en el que estemos, es mejor pasar desapercibidos a que la gente piense que sobramos por ser pesados. También es importante que sociabilicemos ya que estamos en una red social. Muchas veces queremos que la gente nos siga, le dé al me gusta en nuestras publicaciones, que comenten… pero no hacemos lo mismo. Y sobre todo NO EXIJAMOS. Queda muy feo eso de exigir a los demás que nos sigan, nos promocionen, nos comenten o compartan. Yo no soy bookstagrammer, pero para recomendar algo con mi: #gabytaylorTeRecomienda, antes me lo he leído.

5.- Haz un buen uso de los hashtags (encontrarás listas en internet de los más recomendados y de los NO aconsejables de usar) y trata de sacar partido a todas las opciones que tienes en Instagram:

Cada día tenemos más opciones, como los Reels, Stories, IGTV y todo aquello nuevo que vaya saliendo y que, poco a poco, podemos ir aprendiendo a usar. Pero recuerda, no es publicar por rellenar, es aportar algo al que lo ve y que le anime a seguirte.

Ya que he presentado y dado consejos, un poquito a vuela pluma, sobre la realidad de este usuario de las redes, me toca ponerle el cascabel al gato, porque otro tema de los que se habló es si es adecuado que el bookstagrammer cobre o no cobre por la labor que hace. Y aquí es donde hubo opiniones para todos los gustos y muchas de ellas fueron aportadas según la experiencia que han vivido los autores. Y cuando hablamos de cobrar no me refiero a que el autor le regale el libro en cuestión, eso más que un pago se puede considerar una deferencia por su trabajo.

He ido contando como este grupo de usuarios de Instagram usa esta red para escribir reseñas y críticas de libros, además de mostrar sus tapas, interactuar con la audiencia y comentar sobre autores, entre otros detalles vinculados con la literatura. Pero tengamos en cuenta que es un mundo diferente al de los influencers, ya que los bookstagrammers no promocionan marcas ni productos. Por eso, muchos no cobran por su labor por lo que es posible acceder tanto a reseñas elocuentes como nefastas sobre lo que han leído y esto a mi me da garantías porque puede hacer pensar al usuario, que accede a esas recomendaciones, que el autor de ellas es objetivo porque, elhecho de cobrar los acerca más en realidad a la labor de un influencer o de una agencia de publicidad y el lector llegue a sentir que, en realidad, se le está vendiendo un producto y por lo tanto el usuario de Instagram que hace estas recomendaciones, va a hablar de lo bien que está y lo recomendable que es tenerlo de una forma forzada. Pero, aún sin cobrar, siento que es difícil, en este mundo literario que nos movemos, el hacer una crítica o recomendación real y sincera, aunque hay casos excepcionales, porque al final a nadie le apetece ganarse más enemigos de los que por motu proprio pueden surgir.

En resumen, creo que es una tarea muy bonita, beneficiosa para el autor y voluntaria para el bookstagrammer, aún así, si quiere cobrar me parece estupendo. Aunque entonces no pueden olvidar, y tienen que ser conscientes los que lo hacen, que sus seguidores pueden pensar que no es objetivo en las recomendaciones y críticas.

N. de. A: Mi agradecimiento a @Fotolócar como autor de la imagen de cabecera de la entrada.

Opinión

Los piratas digitales

El tema de la piratería en el mundo literario es bastante complejo a la hora de ponerle el cascabel, porque nadie quiere ni mirar al gato. Ahora, lo que sí tengo claro es que hay dos opiniones encontradas: los que están a favor de la piratería y los que están en contra y calculo que ronda el 50% en cada bando. Aquí no hay medias tintas.

Si hablamos de piratería de medicamentos, alimentos, prótesis o piezas de tecnología hay bastante más personas que están en contra de ella, pero si nos referimos a la de las descargas de libros, música y películas y marcas de lujo (cosmética, ropa, colonia, joyas) ya la ética se nos va por el desagüe. Todo porque pensamos que eso en realidad no hace daño a nadie e incluso que hasta favorece al creador de esos productos o marcas.

Pero vamos a ir por partes tratando de analizar el fenómeno desde el principio para que entendamos las causas y sus consecuencias:

La piratería de libros digitales se inició en el mismo momento en el que aparecieron los primeros ebooks. Las razones por las que hay personas y organizaciones que piratean libros es clara: ganar dinero. El procedimiento era y es sencillo. Los piratas consiguen los libros comprándolos, descargándolos de otra página pirata o llegando a acuerdos con algunos trabajadores de las propias editoriales (sí, los piratas pueden trabajar en editoriales). Después los suben a servidores propios o ajenos. Estos piratas ganan dinero por los anuncios que aparecen en pantalla mientras el usuario final descarga el libro; los anunciantes son quienes sustentan el negocio del pirateo.

Las razones por las que los lectores justifican la descarga ilegal de libros son varias. La más manida es la de que los libros son caros. Y, en ocasiones, no les falta razón. Las editoriales han sido reticentes al libro digital. Para disuadir de su compra utilizaron la estrategia de establecer precios elevados, pensando que los lectores, ante el dilema de libro en papel o libro digital, iban a comprar la versión en papel. Como consecuencia del uso de esta estrategia aparecieron efectos no esperados. Los lectores que querían leer en digital y no pagar un precio alto por ello, apostaron por comprar libros de autopublicados, que tenían y tienen, en general, un precio barato. Por eso se produjo el auge de la autopublicación en España de hace unos años. En ese momento, llegar a la lista de los más vendidos en digital era relativamente fácil para un autor independiente. Fue entonces cuando surgieron autores como Eva García Sáenz de Urturi con «La saga de los longevos» o  Eloy Moreno con «El bolígrafo de gel verde». Otra de las consecuencias fue que, ante lo abusivo de adquirir libros digitales, algunos vieron su oportunidad de negocio. Y así se generó y desarrolló con fuerza la piratería de libros.

¿Es todo culpa de la estrategia fallida de las editoriales? No, desde luego que no. Los lectores están dispuestos a realizar una inversión de más de cien euros en el dispositivo digital pero no en gastar entre cinco y diez euros que puede costar el libro. En realidad, esta indolencia y falta de respeto por el trabajo del escritor y de la editorial, los lectores la justifican minimizando el impacto de sus acciones. Es decir, creen que no están haciendo daño a nadie.

En la actualidad, las editoriales tradicionales se han dado cuenta de que no se puede luchar contra la tendencia de la lectura en digital y han decidido bajar los precios de sus libros. Esto ha provocado que los autores independientes o autopublicados ya no vendan casi nada, y no sé hasta qué punto esta medida ha influido en la lucha contra la piratería. Algunas otras editoriales solo publican en papel, porque es más difícil de piratear, pero así vetan a muchos lectores que leen fundamentalmente en dispositivos electrónicos (estos dispositivos tienen algunas ventajas, como  regular el tamaño de la letra -muy útil cuando se empieza con la presbicia-, y permiten tener infinidad de libros sin llenar estanterías).

Y hay otra cuestión más relacionada con la piratería, y es que esta no solo afecta a la venta ilegal de títulos, sino que también a libros vendidos en plataformas digitales que resultan ser textos falsificados. ¿Cuántas veces hemos oído que roban textos de libros y con otro nombre y otra portada los venden en plataformas como Amazon? Conozco personalmente dos casos, ambos de autores extranjeros.

Ante este panorama, ¿qué hacer? Supongo que debe primar el sentido común, por parte de las editoriales y los autores, a la hora de establecer los precios; la responsabilidad y la empatía por parte de los lectores; y la aplicación de medidas legales por parte de las Administraciones.

Lo más curioso de todo es que el éxito de un libro se puede medir por el número y el tipo de plataformas en las que está pirateado. De hecho he escuchado a autores decir que no les importa ser pirateados porque así los promocionan y nada más alejado de la realidad porque el pirata no va a ir a ninguna plataforma a hacer una reseña favorable de tu libro, ni va a utilizar el boca a boca, si no que le pasará el PDF a otro lector que esté interesado. Con lo cual no se sustenta la excusa de que te promociona, sencillamente fomentas a que permanezcas en el anonimato digital de las grandes plataformas porque nadie te descarga.

Consecuencias de la piratería en general y la literaria en particular:

Si pensamos desde la óptica pura del economista, podemos reflexionar sobre un detalle básico. Una acción sencilla y en apariencia inocente, como tomar una idea intelectual ajena como si fuese propia o descargarnos un libro de forma pirata, tiene consecuencias insospechadas, pues cada vez que realizas acciones como ésas:

1.-Ayudas a dejar sin empleo a muchas personas.

2.-Haces que las economías pierdan dinero.

3.-La innovación no sea posible.

4.-Colocas obstáculos al crecimiento y desarrollo económico de los países que más lo necesitan.

5.-Además del problema moral detrás de esa acción.

Así que sin dudar dile no a la piratería, dile no al robo de la propiedad intelectual.

Fuentes:

https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/la-pirateria-y-su-impacto-en-el-desarrollo-economico