viaje

Mi cultural mes de junio

Ahora, mirando hacia atrás, veo lo rentable y productivo que ha sido mi mes de junio en lo que al aspecto cultural se refiere. Tal como están las cosas la verdad es que vivo día a día sin plantearme el que va a ocurrir mañana, pero eso no quita que haga planes de futuro y tenga cosas en mente cara a un año vista, porque de ilusión también se vive. Pero lo que más me gusta es recordar aquellas cosas que voy disfrutando a lo largo del mes, con lo que hago una especie de terapia de metas conseguidas que siempre viene bien en los tiempos que corren donde todo es un poquito incierto.

Acabamos el mes de mayo e iniciamos el siguiente con nuestro viaje a Setenil del que ya comenté en las redes sociales y que supuso unos días de reflexión sobre que camino tomar a partir de otoño. Algo que se ha complicado, pero ahí no voy a adelantar acontecimientos, con lo que el viaje me sirvió para disfrutar de un pueblo maravilloso, gente muy acogedora, una gastronomía y cultura de diez y unos momentos de relax que no tuvieron precio. Ya con eso tengo para rumiarlo durante un buen tiempo.

Setenil de las bodegas desde un
puente sobre el rio Guadalporcún

El mes avanzó y estuvimos en la inauguración de Algarve Libros https://www.facebook.com/algarvelibros/ de la compañera Margarita Lozano. Allí nos encontramos un grupo de lectores y escritores, de los que podría nombrar a Wayne Jamison https://www.instagram.com/wayne.jamison/?hl=es, Alberto Puyana https://www.instagram.com/albertopuyana/?hl=es, Patricia Gallardo, Isabel Galindo https://www.instagram.com/ioescritora/?hl=es, José Rojas https://www.instagram.com/redjoserojas/?hl=es, junto con los compañeros de Kaizen editores https://www.instagram.com/kaizeneditores/?hl=es . Con todos ellos disfrutamos de una estupenda tertulia, copitas y tapas para, finalmente, pecar comprando libros.

Margarita Lozano en Algarve Libros

El mes de junio siguió su curso y esta vez aprovechamos para asistir a la presentación del libro del compañero Pepe Mendoza, titulado Aquellos días Azules. Lo hizo de una forma original tirando de la escenificación de un programa que le iba al pelo con la temática del libro; Un, dos, tres. En su conjunto de historias nos va mostrando muchos de los hechos que ocurrieron en El Puerto de Santa María desde la década de los 70 hasta el año 2000. Todo visto desde los ojos del narrador que ajusta el relato a su evolución vital.

A mitad de mes tocaba hacer la primera incursión en Sevilla para ver la viabilidad de una novela que tengo en mente. No diré si es la próxima que escribiré ni le pondré fecha de posible publicación, porque ahora mismo estamos en la fase de acercamiento entre la trama, sus personajes y yo. Si hay enamoramiento, habrá novela. Hay personas que piensan que escribir es coger un lápiz y papel y ponerse a ello. Técnicamente es así, pero no para publica una novela, o por lo menos ese es mi criterio.

Ahora mismo tengo mis personajes, la localización y el periodo histórico, la trama y dos subtramas que influirán en la vida de los protagonistas y su entorno. A todo esto hay que sumarle que debo saber que posible documentación voy a necesitar y las posibilidades que tengo de localizarla y poderla consultar. Además suelo visitar el posible escenario de la novela o algún lugar que se aproxime al ambiente o espíritu que quiero plasmas en el relato para que me sirva de referencia. Aunque a veces para ello tenga que echarle un poquito de imaginación. En este caso no me era difícil pues, como ya he apuntado en mis RRSS, quiero viajar a la España de 1929 y a la ciudad de Sevilla, que está próxima a mi residencia habitual. Para ambientarme sobre la época he tenido la suerte de poder hacerlo a través de los ojos de la familia de las hermanas Díaz Velázquez. Ellas regentaron un próspero negocio de encajes en el sevillano barrio de El Porvenir, el cual surgió como ensanche a raíz de la construcción de todo lo que supuso la Exposición Iberoamericana del 29, para dar soluciones de vivienda a mucha de la burguesía sevillana que prosperó durante esos años. Mi visita a esta ciudad ha supuesto conocer un poco de la vida de algunas familias que vivieron durante esos años y así hacerme a la idea de cómo será el día a día de mis protagonistas.

http://elgabinetedelasmiravilias.blogspot.com/2014/10/casa-la-francesa-cbrasil-19-sevilla.html

Antes de este viaje tuvimos la presentación de la ópera «Dialogos de Carmelitas» música del autor francés Francis Poulenc y basada en unos hechos reales acaecidos durante la Revolución francesa. Aunque como explicó la directora del Teatro Villamarta de Jerez, la trama puede ser trasladada a cualquier periodo donde el totalitarismo político se haga dueño del poder. Eso lo entendimos durante la representación a la que asistimos, pues la escenografía nos plasma momentos históricos puestos como telón de fondo, por medio de imágenes emitidas en una pared del escenario, de discursos de Hitler, Lenin, Stalin, fotografías de la guerra del Vietnam o el bombardeo de Berlín, junto con fragmentos de las primeras películas en blanco y negro sobre la Revolución francesa. Todo estuvo representado por un elenco entre los que destacaba Ainhoa Arteta. Y el final fue tan acongojante como nos había relatado la directora, Isamay Benavente aunque lo que más me gustó fue la partitura y la letra pues se nota que es una ópera modera (escrita a mediados del siglo pasado) con lo que percibes fragmentos no muy alejados de musicales de esos años y que muchos de los que estábamos allí hemos oído.

Justo dos días antes, aprovechando la graduación de nuestro hijo mayor en San Fernando (Cádiz), nos dimos una vuelta por la feria del libro de esta ciudad para saludar a la compañera Patricia Gallardo https://www.instagram.com/patriciamariagallardo/?hl=es al coincidir, precisamente en ese día, el que ella estuviera firmando ejemplares de sus obras, acogida por Ana, dueña de la librería Bibliópola https://www.instagram.com/bibliopolalibreria/?hl=es de Chiclana.

Entrada a la feria del Libro de San Fernando homenaje a Almudena Grandes

Este año la feria estaba dedicada a Almudena Grandes, recientemente fallecida. Y hacer mención de ello me servirá para hacer referencia a los libros que he leído a lo largo de este mes, porque también me ha dado tiempo de leer, aunque os tengo que decir que soy de las que madrugan y por eso dicen que Dios ayuda.

Por un lado empiezo con la imagen de los libros leídos en la dinámica organizada por la Comunidad de Escritores, grupo al que pertenezco, donde a lo largo del mes, vamos leyendo a una serie de autores que se presentan al premio Amazon 2022 que se fallará a finalizando el año.

Pero estas no han sido las únicas lecturas. Para ir documentándome para la novela histórica que tengo en mente, debo leer sobre ese periodo histórico o fechas próximas a él que me informen o inspiren. Y entre ellos destaco dos novelas leídas también este mes del autor Arturo Pérez-Reverte; Falcó, que forma parte de una saga del mismo nombre, donde están otras novelas como Eva y Sabotaje, y El Italiano. La primera se desarrolla con una trama mezcla de espionaje y novela negra en los inicios de la Guerra Civil española y la segunda durante la post guerra, pero en plena II Guerra Mundial. Si quieres conocer las tripas de España durante ese periodo, esta es una buena forma de comenzar. Ambas me han encantado, aunque la primera es la más próxima al periodo que a mí me interesa.

Para finalizar lo que se refiere a cultura, quise hacerme un regalo para dos, y fue el la Tarjeta amig@ del Teatro Villamarta, un mecenazgo que me permitirá tener descuentos, el poder asistir junto con mi marido a los ensayos generales de algunas obras en las que sea eso posible y una sorpresa más, que dejaré apuntada para contárosla en otro momento. No voy a desarrollar todo hoy.

Y finalizo este relato de mi mes de junio con una anécdota que le ha supuesto a mi vecina un buen ahorro de euros, desconozco si ella se ha percatado de ese detalle, y a nosotros el disfrutar de una botella de vino como regalo de agradecimiento. Que verdad esa que dicen que «Tiran más dos tetas que dos carretas» pues aquí podría decir que además abren puertas. No hay nada como una mamografía y un poco de habilidad para abrir una puerta que tiene una llave puesta por dentro.

Este mes me ha servido para entrar en contacto con gente nueva y con otras que hacía tiempo que no veía, nuevos lectores y ampliar un poco mi perspectiva cara al futuro, tomando un respiro para reflexionar sobre que hacer o no hacer. Todo eso junto ha hecho que el mes de junio lo catalogue con un balance positivo del que pienso disfrutar.

mi trabajo

Los seis sentidos

Hace poco leí el siguiente fragmento:

Vemos solo cuando hay luz suficiente, gustamos cuando nos ponemos cosas en la boca, tocamos cuando hacemos contacto con algo o alguien, oímos solo los sonidos que sobrepasan cierto umbral de volumen. Pero olemos siempre, cada vez que respiramos. Nos cubrimos los ojos y dejamos de ver, nos tapamos las orejas y dejamos de oír, pero si nos tapamos la nariz y tratamos de dejar de oler, nos morimos».

Silvia Adela Kohan, Recursos de estilo y juegos literarios

Los psicólogos han demostrado sobradamente que la vista es el sentido dominante de la mayoría de la gente normal. Por lo tanto, es lógico pensar que las descripciones de nuestros escritos estarán dominadas (a menudo) por cómo se ven las cosas. Las impresiones auditivas por lo general ocupan el segundo lugar, pero uno puede fácilmente imaginar circunstancias puntuales en las que las impresiones táctiles podrían ocupar un escalón más alto de importancia en la historia. Hoy os voy a contar como es mi experiencia sensorial en mi día a día a la hora de plasmarlo para una historia. Es cierto que una de las cosas por las que más se me distingue, y que me han comentado, ha sido precisamente por mis descripciones. Los lectores me han destacado que además de las tramas, lo que más les ha gustado es la forma de situarlos en los escenarios dónde estas se desarrollan de una forma tan creíble que piensan que he viajado a todos esos lugares y eso no ha sido siempre así.

Antes que nada, quiero aclarar que, si hablo de seis sentidos es porque la piel para muchos es otro sentido a tener en cuenta, puesto que percibimos a través de ella sin necesidad de tocar ni de ser tocados. Al inicio he comentado que el que más usamos en nuestro día a día es el de la vista y por lo tanto es el que se lleva la palma a la hora de desarrollar nuestras narraciones. Esto da lugar a que a veces se solape lo que experimentamos a través de los otros. De hecho, nos suelen vendar los ojos en los juegos en los que el truco está en agudizar el resto de los otros sentidos.

Comienzo con este fragmento dónde ya la protagonista empieza a sentir el peso de su viaje a Escocia solo con asumir lo que la visión de la casa de su familia política le produce, algo que ya le viene de lejos y remueve las sensaciones de las anteriores vivencias que ha compartido años atrás con sus habitantes.

El caserón de la familia destacaba sobre la colina por su magnífica fachada de piedra y las cuatro chimeneas que lo coronaban. Siempre me pareció algo oscuro y triste por su tejado de pizarra negra que me intimidaba incluso en la lejanía.

Gaby Taylor. Unidos por el pasado

En el siguiente fragmentos trato de hacer sentir al lector lo que vive nuestro protagonista al percibir los aromas de las especias de Oriente. Un personaje que tiene muy agudizado el sentido del olfato y que a lo largo de la novela dejará patente en numerosos fragmentos. Es un personaje que vive de una forma muy intensa a través de todos sus sentidos, siendo el gusto y el olfato los que más utiliza seguido del tacto.

Tras aparcar el coche llegamos al paseo marítimo donde me llevó a un pequeño local con terraza en el que, al atravesar el umbral, me alcanzaron todos los olores que imaginaba que tenía que tener un país de la zona. El dulce-picante de ciertas especias como el jengibre, el intenso cilantro o el sutil aroma de la canela, que me recordaba al naranjo que con mimo cuidaba mi madre. Y tras esa remembranza, casi paladeé las galletas que acompañaron mi infancia. Durante unos segundos tuve un éxtasis ante este mundo que se abría para mí de par en par.

—¿Te gusta? —Se debió de notar en mi cara que lo estaba disfrutando.

Gaby Taylor. Contenido inédito.

El sentido del oído lo suelo utilizar mucho para las pesadillas. Los sonidos que asumimos que son peligrosos y que nos crean angustia o aquellos que nos resultan desconocidos e inquietantes, aparecen no muy a menudo pero los tengo presentes para crear sensaciones desagradables para los protagonistas y que a su vez recreen esa experiencia en los lectores.

Empecé a correr. Escuché detrás de mí sonidos de una persecución. Perros. Gritos. Me tropecé varias veces. Me dolían las rodillas, las manos me sangraban. Olía a humedad, estaba en un bosque. De repente cayó el silencio, no se oía ni el viento entre las ramas, pero noté una presencia cercana. Algo rozó mi cara y una voz dijo con nitidez «también morirás». Grité con todas mis fuerzas.

Gaby Taylor. Unidos por el pasado

El tacto está muy unido al sentido de la vista. Es la visión de los ciegos y con el que muchas veces queremos reforzar y convencernos de que lo que vemos es real para quedarlo grabado en nuestra memoria. Ya lo comprobamos en el párrafo del nuevo Testamento referido a Santo Tomás, que no solo necesitó ver para creer, sino que además introdujo los dedos en las llagas, por lo tanto, usó del tacto para reforzar su creencia.

Nos quedamos mirándonos en silencio. Dejé una mano bajo mi cabeza y con los dedos de la otra acaricié muy despacio todos los rasgos de su cara. Era como si fuera ciego y con la sensibilidad de la yema de mis dedos quisiera grabar, por medio de ese contacto, todos los detalles que tenía delante de mí. Jugueteé con los pequeños rizos en forma de caracolillos que se formaban en la frontera entre el nacimiento del pelo y su frente. Eran más rubios que el resto del color de su melena y furiosamente rizados. Si introducía mi dedo meñique en el bucle ellos solos se enroscaban. En la frente sentí al pasar los dedos, unas incipientes líneas de expresión que señalaban esos momentos en los que fruncía el ceño por la preocupación. Continué por el arco de las cejas que era pronunciado y donde su pelo no era tan blondo como el del nacimiento de la frente, pero me hacía sospechar que seguramente de niño serían casi invisibles. Las dos formaban el marco perfecto pera sus ojos. Proseguí por las pestañas que eran de un castaño más oscuro, abundantes y onduladas hacia arriba, por lo que pensé que algo de la genética española estaba presente.

Gaby Taylor. Contenido inédito.

Hay veces que me gusta mezclar, visto, gusto y olfato para completar las sensaciones que los personajes sienten al realizar una acción, aunque en este caso son los pasos previos para realizar la cata de un vino.

Vimos cómo el vino manchaba la copa; observamos el tiempo que tardaba, tras agitarlo, en deslizarse por el cristal hasta unirse todo el líquido; nos fijamos en el color al trasluz; olfateamos su aroma; y, finalmente, sentimos su sabor en el paladar. El caldo se fue abriendo, entregándonos todo su potencial. Me sorprendió que, para ser tan joven, tenía carácter, y eso que se encontraba en el inicio de su proceso de añejamiento dentro de la botella.

Gaby Taylor. Unidos por el pasado.

Una de las características de este personaje es que es muy sexual y pone sus cinco sentidos en todo lo que vive. Pero el olfato y el gusto son sus sentidos favoritos como ya he comentado anteriormente.

Dio un trago a la cerveza y una gota de condensación del botellín se deslizó por su barbilla y cuello hasta perderse entre los pechos. Mis ojos hicieron lentamente ese recorrido mientras ella apuraba el líquido. En otro momento, mi lengua habría impedido que la gota hubiera finalizado dónde acabó, o la habría ido a buscar hasta allí, saboreando cada centímetro de su piel y comprobando si, ese olor a flores que la rodeaba, tenía el sabor incitante que intuía.

Gaby Taylor. Contenido inédito.

En este último fragmento la piel entra en juego como receptora de sensaciones y un sentido que tiene mucha utilidad en las novelas si quieres presentar una escena lenta y sensual entre los personajes.

Se hizo el silencio entre nosotros. Extendió su brazo y sus dedos me rozaron a la altura de la muñeca. Poco a poco fue subiendo hasta llegar al hombro, donde me produjo un escalofrío. Seguí el movimiento de sus dedos como un gato que acoge con agrado la caricia de su amo.

Gaby Taylor. Unidos por el pasado

Espero que disfrutéis de estos pequeños ejemplos de mi forma de narrar y con ello os animéis a seguir leyéndome, ya sea por mis novelas o por mi blog. No os dejéis engañar, hay que vivir la vida y escribir nuestros relatos usando siempre todos nuestros sentidos.

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Hola, soy Tiffany

La importancia de llamarse (ser) Ernesto, obra de teatro de Oscar Wilde, me viene como anillo al dedo para hablar del calibre que tiene tomarse su tiempo a la hora de elegir un nombre apropiado, tanto para una persona real como para un personaje de nuestras novelas. Comienzo comentando que la traducción literal del título citado con anterioridad sería: La importancia de ser serio. El título en inglés tiene un doble sentido que se pierde en la traducción, ya que el nombre Ernest y la palabra earnest (serio) son homófonos, es decir suenan igual. Eso me sirve de introducción para hablar de la importancia que ha tenido a lo largo de la historia la elección de los nombres de las personas porque, aunque parezca una tontería, no es lo mismo llamarse Tiffany y vivir en una zona residencial que, tener ese nombre y no ser tan afortunada. Tal vez pensáis que este comentario es exagerado o incluso frívolo, pero las páginas donde se buscan los nombres para los hijos y para los protagonistas de nuestras novelas, tienen miles de visitas todos los días. Fijaros si es importante que muchas novelas, a lo largo de la historia, se conocen por el nombre que tienen su protagonista:  David Copperfield, Pepita Jiménez, Fortunata y Jacinta y algo similar ocurre en el cine.

Según muchos estudios sociales que se han realizado, se ha demostrado que existen ciertos nombres con tendencias al éxito a comparación de otros, lo cual se debe gracias a las expectativas que tiene la sociedad sobre el mismo. En ellos se afirma que las zonas más pobladas y más humildes de cualquier parte del mundo tienen mayor tendencia a colocarles nombres comunes y populares a sus hijos, sobre todo aquellos que se encuentran en tendencia o de personas famosas que formen parte de la farándula. Algo que hemos observado años atrás por las modas de las telenovelas. Por otro lado, las personas con mayor conocimiento cultural van a optar por llamar a sus hijos con nombres mucho más singulares, literarios o pertenecientes a personas que hayan tenido un gran aporte a la humanidad.

En cambio, se considera este aspecto a la hora de conocer una persona, siendo aquellas personas con nombre singular, bonito o refinado los que van a tener mayor éxito en su vida gracias a las facilidades que les ofrece la sociedad. Sin embargo, otras con nombres muy comunes pueden ser un poco menospreciadas y rechazadas en algunas oportunidades, disminuyendo sus posibilidades de alcanzar el éxito de forma un poco más sencilla. Y no digo que esté de acuerdo con esta realidad porque siempre se ha dicho que: el don sin din puñetitas en latín, pero ayudar ayuda.

Os preguntareis que qué tiene que ver esto con las novelas. Y es cierto que tiene, porque me he encontrado narraciones en las que los protagonistas tienen nombres como James y se supone que son angloamericanos y entre su vocabulario habitual usan palabras como chocho que no es adecuado su uso ni con el nombre ni con el país, a no ser que me lo justificaras diciendo que hizo un Erasmus en España y se le quedó esa palabra como coletilla. Y entonces consideraré que es algo genial como forma de identificar al personaje, pero si no es así a un buen lector le puede sacar de la novela.

Luego está el periodo histórico donde se desarrolla la trama. Si estamos en el siglo XIII, llamar a la protagonista Tiffany es algo anacrónico, por mucho que nos guste la joyería neoyorkina. Y si estamos en pleno siglo XXI, utilizar para nuestros protagonistas los nombres de Adalberta y Donaciano puede suponer que tampoco sea muy adecuado, aunque no le discuto la valentía por parte del autor y que si la trama se desarrolla en nuestra rabiosa actualidad sería sencillo darle una explicación. Le podría dotar de una importante seña de identidad, carácter y originalidad a la novela, pero esos nombres deberían de ir acompañados de una sencilla explicación, que podría ser como comentar que son manías del pueblo de poner el santo del día o que los padres del personaje están muy chapados a la antigua.

Una cosa que sí me ha pasado al principio cuando me inicié en esta aventura de ser escritora, fue la de usar nombres con cierta afinidad gráfica y sonora que ponía en apuro a mi lectora 0 a la hora de identificar a los personajes. Es como si, de repente, todos los que se me venían a mi cabeza pertenecieran a ese juego de encontrar palabras que comiencen con la misma sílaba. Menos mal que siempre se está a tiempo de sustituir esa falta de originalidad mucho antes de que la novela llegue a manos de mis lectores. Y, por consejo de quién sabía en ese momento más que yo, empecé a buscar en esas páginas que os he comentado con anterioridad para darle mas variedad y sentido a la hora de bautizar a los actores de mis historias.

La verdad es que tengo la manía de elegir los nombres de mis protagonistas extranjeros muchas veces relacionado con el país donde se desarrolla la trama y relativo a las características psicológicas de ese personaje. Uno de los que utilizaré en mi próxima novela tienen este significado: humanitario, sacrificado, idealista, altruista, romántico. Y si esta entrada la lee uno de mis lectores 0 en seguida sabrá de quién estoy hablando.

INTERPRETACIÓN:
Cualidades: Compasivo, Idealista
Planeta dominante: Marte, un planeta por otra parte muy identificado con la guerra.
Colores: Rojo
Piedras preciosas: Piedra de sangre

Virtudes de la piedra de sangre

  • Protección
  • Coraje y sabiduría
  • Manejo de la ira
  • Mejora la confianza
  • Aumenta la prosperidad

Como podéis comprobar, para mí elegir el nombre de mis protagonistas es algo que me tomo en serio, que requiere su tiempo y que no está elegido al azar, pero claro, eso son pequeños detalles que no se suelen explicar a no ser que salga en alguna presentación. Por eso hoy quería contaros un poco como es mi proceso de selección y que incluso para mí es importante esa piedra que se menciona como protectora, pues luego la puedo utilizar dentro de la propia trama de la novela. De momento os dejo con la intriga de saber cual es el nombre del que he estado hablando en las líneas anteriores, me temo que tendréis que esperar hasta la publicación la novela que cuenta su historia si finalmente llega ese proyecto a buen puerto.

Estos son unos pequeños apuntes de mi forma de nombrar a mis personajes que quería compartir con vosotros porque puede que eso le sirva de inspiración o ayuda a personas que empiezan como yo lo hice y no saben por donde empezar y además porque me sirve de recordatorio para el día de mañana, cuando la memoria falle, de como fueron mis inicios.

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Las primeras escritoras de la historia

Siguiendo con mi innata curiosidad, hoy vengo a presentaros a las tres primeras escritoras de las que se tiene constancia.

La primera lo fue porque firmó sus poemas y estamos hablando de hace 50 siglos en la remota región de Mesopotamia en la ciudad de Ur. Pero no hablamos de una escritora cualquiera, sino de la hija del rey Sargón I de Acadia, que reinó de 2334 a 2279 a.C. y fue el rey del Imperio acadio de Mesopotamia, el primer imperio multinacional de la historia, que unificó los diversos reinos de la región bajo una autoridad central. Hoy en día también es igual de famoso como padre de la gran poeta y sacerdotisa Enheduanna (2285-2250 a.C.), la primera escritora de la historia que se conoce por nombre.

Disco de alabastro donde la segunda figura humana empezando por la izquierda es la sacerdotisa Enheduanna (Museo de la Universidad de Pensilvania, Filadelfia)

Su existencia como personaje histórico se encuentra bien registrada, como podemos comprobar por el disco de alabastro con su nombre y su imagen, obtenido en la excavación en Ur, que era la residencia principal de la Sacerdotisa. Además, hay documentos históricos escritos que indican que era hija del rey Sargón de Acad, el primer gobernante que unió el norte y el sur de Mesopotamia porque se hallaron dos sellos con su nombre, al excavar en el cementerio real en UR, pertenecientes a sus sirvientes y que datan del periodo sargónida.

Se hicieron muchas copias de la obra de Enheduanna, algunas de ellas cientos de años posteriores a su muerte, junto con inscripciones reales que indican que eran de alto valor, quizá igual a las inscripciones de reyes.

Himnos del Templo

A lo largo de su vida, compuso 42 himnos para los templos de Sumeria y Acadia, escritos en caracteres cuneiformes sobre tablillas de arcilla. Sus temas son religiosos. Los textos aparecieron en 37 tablillas, encontradas en las ruinas de Ur y Nippur. Se los conoce  como Los himnos de los templos sumerios. Estos himnos constituyen también la primera colección de poemas religiosos del mundo y son considerados como uno de los primeros intentos de elaboración de una teología.

Irene Vallejo en su ensayo El infinito en un junco, del que ya os he hablado, nos presenta a esta escritora de la siguiente forma:

Pero no interesaba la educación de las mujeres por sí mismas, sino solo como una herramienta instrumental para enseñar a otros. Y sin embargo, aunque esta es la situación, me importa mucho destacar que las mujeres siempre se han rebelado contra esas limitaciones, contra las voces que las hacían callar, ya desde ‘La Odisea’, y han creado mucho más de lo que yo esperaba. Y me parece fascinante, por ejemplo, un hecho bastante desconocido, que el primer texto de la historia, el más antiguo conocido con nombre propio, es decir, no anónimo, lo firma una mujer, una sacerdotisa acadia que vivió hace aproximadamente 4.300 años y que se llama Enheduanna. Ella escribió antes que Homero, antes que el autor del Poema de Gilgamesh, y nos cuenta en sus himnos, porque ella escribía poesía religiosa, como la primera experiencia creativa relatada por una autora en primera persona. Y la metáfora que ella utiliza tiene mucho que ver con la experiencia de las mujeres, porque ella dice que cuando escribe recibe la visita de la diosa Inanna, que se apodera de ella, que entra en su cuerpo y que después de esa posesión ella da a luz las palabras, es el parto del poema. Y esa imagen, esa imagen de crear como una forma de procrear, es profundamente femenina y es muy emocionante.

Irene Vallejo El infinito en un junco
http://valdemusica.blogspot.com/p/la-musica-y-su-historia.html

Siguiendo el curso de la historia nos encontramos con otra escritora, en este caso japonesa, Murasaki Shikibu (c. 978? – c. 1014?) fue una escritora, poeta y cortesana autora en el siglo XI de la primera novela del Japón: Genji Monogatari (La novela de Genji), obra que también se ha considerado la primera novela moderna del mundo. Tras una década de ser completada, Genji era ya distribuida a lo largo de las provincias; y en un siglo ya se había convertido en todo un clásico de la literatura japonesa. El argumento trata sobre la vida del príncipe Genji a través de 54 capítulos que incluyen toda su relación amorosa, su recuperación del poder imperial y la vida de su hijo y su «nieto» tras su muerte.

Murasaki Shikibu, por Tosa Mitsuoki

Tanto por la extensión, los contenidos, y la calidad literaria de la obra, es considerada una de las más influyentes dentro de la literatura japonesa. Es una novela de corte moderno que narra la vida política y amorosa del príncipe Genji y de sus descendientes, reflejando la vida de la corte imperial japonesa, al tiempo que describe las emociones derivadas de la poligamia usual de la época. También refleja el carácter fugaz de la vida.​

Nació como hija del modesto letrado y literato Fujiwara no Tametoki, perteneciente a una familia de funcionarios letrados de la mediana nobleza, aunque era nieta del gran poeta Fujiwara no Kanesuke, cuyas poesías aún siguen siendo populares en Japón.​

Las mujeres durante esta época eran excluidas del aprendizaje del chino, el lenguaje escrito del gobierno y no el japonés, pero Murasaki, criada en el hogar de su erudito padre, recibió una excelente educación, y de niña destacó ya por su inteligencia, asimilando clásicos de la literatura china que incluso los jóvenes encontraban difíciles y obteniendo una temprana fluidez. Se casó con un noble de similar clase social, Fujiwara no Nobutaka, que moriría dejándole una hija. En este contexto creó su novela El relato de Genji, de carácter realista. La obra le granjeó no poca popularidad, por lo que el regente la agregó a la corte de la emperatriz como dama de compañía hasta el año 1013. Esta emperatriz por su poder, influencia y sus planes políticos consiguió rápidamente el título de segunda Emperatriz, con lo que se rodeó de una corte de damas de compañía educadas y talentosas como nuestra Murasaki. La escritora murió en el 1014 y su tumba se conserva en la antigua capital, Kioto, escenario de las andanzas de sus personajes.

Lo curioso es que la historia de esta poetisa es conocida entre adolescentes, y no tan adolescentes, puesto que en un juego manga hace de bibliotecaria y protectora de libros encantados El juego es el Fate grand order, aunque desconozco si alguno de los jugadores ha profundizado para saber algo más de esta escritora.

Y llegamos a nuestra tercera protagonista, algo más próxima en nuestro tiempo y cultura, Cristina de Pizan, con su obra La ciudad de las damas.

 Cristina de Pizan (1364-1430) primera mujer que interviene en la querelle des femmes

La querella de las mujeres, conocida especialmente por su expresión en francés: querelle des femmes. Es el nombre por el que se conoce al debate literario y académico que tuvo lugar a lo largo de varios siglos abarcando desde finales del siglo XIV, en la Europa medieval, hasta la Revolución Francesa en el siglo XVIII que surge en defensa de la capacidad intelectual, el derecho de las mujeres al acceso a la universidad y la política de las mujeres frente a la misoginia imperante. Se afirma que esta capacidad no es una cuestión de naturaleza sino social, de posibilidad de acceso al conocimiento. La querella se manifestó públicamente en tertulias y generó numerosos escritos en torno al valor, la diferencia y las relaciones entre ambos sexos. La primera mujer que interviene en este debate de manera pública es la escritora italiana afincada en Francia, Cristina de Pizan (1364-1430) que en 1405 escribe La ciudad de las damas

En el siglo XV las mujeres por primera vez tomarán la palabra en el espacio público, algo que les estaba prohibido, para hacer defensa de sus capacidades. Antes de esta época, en el debate público sobre si la naturaleza de las mujeres las hacía inferiores o no a los varones, solo era un debate masculino.

El libro de la ciudad de las damas (Le Livre de la Cité des Dames, libro terminado en 1405) es quizás la obra literaria más famosa de la poeta francesa. Está considerada una obra clave en la Querella de las mujeres.​

El libro es la respuesta de Pizan al popular Roman de la Rose, de Guillaume de Lorris, y que hoy denominaríamos como un best-seller. Las afirmaciones que hay en el Roman de la Rose sobre las mujeres son combatidas por nuestra escritora mediante una ciudad simbólica: Pizan defiende a las mujeres citando una amplia gama de figuras femeninas ilustres, que estarán «alojadas» en la Ciudad de las Damas. A medida que ella construye su ciudad, nombra a mujeres ilustres para defenderse de los argumentos misóginos vertidos por numerosos y sabios autores. Cada mujer nombrada va a ser un ejemplo de esa contraargumentación.

La lista de mujeres de las que se habla en la obra de Cristina es digna de destacar. Una narración que tal vez no sea de lectura sencilla pero que es imprescindible para aquellas mujeres que quieren saber donde surgen los cimientos del feminismo y el empoderamiento y que no tiene, ni por asomo, dos siglos de antigüedad. Las bases están bien asentadas desde el inicio de la humanidad como se demuestra en algunas de las entradas que voy compartiendo en mi blog.

Christine quedó viuda a la edad de 25 años, a cargo de tres hijos, una madre y su sobrina y además su herencia sujeta a una disputa legal. Sus opciones eran pocas, casarse de nuevo o ingresar en un convento, que era lo habitual para mujeres en su situación, pero ella decidió mantener a su familia siendo una escritora profesional. Sus poemas, canciones y baladas fueron bien recibidas y pronto fue capaz de mantener a su familia. Su popularidad se incrementó y pronto fue apoyada por muchos nobles de la época. Después de 1399 comenzó a escribir sobre los derechos de las mujeres y fundó La Querelle de la Rose, una agrupación femenina para discutir el acceso de las mujeres al conocimiento. Esta agrupación permaneció hasta el siglo XVII.​Estuvo implicada en la primera polémica literaria francesa, con lo que algunos consideran un rudimentario manifiesto de movimiento feminista.

Y fijaros si la autora era inteligente que, no habiendo RRSS ni el marketing ni la publicidad actual, ella misma orquestó su propia campaña de marketing y su distribución para llegar a ser leída: Cristina quería que su obra tuviera difusión y para ello la ofreció a personajes de alto rango. Se conservan 26 manuscritos, por lo que imaginamos que le fue muy bien puesto que casi 620 años después tenemos conocimiento de su existencia. Lo lamentable es que con mas de seis siglos a nuestras espaldas, seguimos teniendo que justificar esa igualdad entre los géneros humanos que pueblan la tierra.

Aquí tenéis unos nuevos ejemplos de mujeres en la historia pero esta vez de aquellas que nos abrieron el camino a las actuales escritoras y que pueden ser ejemplo para muchas mujeres que se inician en este camino.

mis lecturas

Tirando del hilo

Escribir todas las semanas en un blog, domingo tras domingo, no es nada sencillo. Es cierto que tengo bastante facilidad para buscar temas, pero también es verdad que unas veces me resulta mas sencillo que otras. Hay domingos que cuando le doy al botón de publicar ya tengo en mente la entrada de la semana siguiente y, en cambio, hay sábados, en los que todavía le estoy dando vueltas sobre que tema trataré en mi entrada del día siguiente.

En estos momentos estoy inmersa la bilogía de Santiago Posteguillo sobre Julia Domna, esposa del emperador romano de Septimio Severo, contada por Galeno que era el médico de la familia imperial. La lectura de su amplia narración me lleva a reflexionar sobre lo que ya muchos sabemos, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, lo que a veces a la inversa es más bien lo contrario. Detrás de grandes mujeres muchas veces o no hay hombres o estos incluso estos ponen trabas a su desarrollo personal y es algo que vemos todavía en la actualidad. Aunque hay excepciones, tampoco quiero que me acusen de misógina, que incluso en los blog personales hay que andar con tiento sobre lo que se escribe.

Me apetecía hablar sobre aquellas biografías más o menos noveladas que me han gustado de mujeres y que sus autores han tratado de presentarnos desde un perfil menos conocido.

Destaco la de la española Teresa Cabarrús, de Carmen Posadas en su novela, La cinta roja. Una mujer que para muchos solo se tienen en cuenta por su agitada vida sentimental durante la Revolución Francesa, pero pocos han profundizado y saben que gracias a ella –a quien Tallien adoraba con devoción- se eliminaría el Tribunal Revolucionario y se instauraría la libertad religiosa. La intercesión de Teresa ante aquel hombre de espíritu sanguinario, le mereció el cariño y el respeto del pueblo francés quien la haría pasar a la Historia como «Notre-Dame de Thermidor» tras la derrota de Robespierre y con ello finalizar su reino del terror. Una historia que Carmen Posadas traza con mimo a lo largo de sus páginas y lo hace de forma muy amena.

Junto a esto, tenemos a Leonor de Aquitania en la obra de Eva García Sáenz de Urturi llamada Aquitania, premio Planeta 2020. Ya había leído en mi época de adolescente otra biografía de esta hija de nobles, esposa de reyes y madre de 10 hijos entre los que destacan, Juan sin Tierra y Ricardo Corazón de León. Este personaje histórico me llamó la atención ya en la obra de la autora Regine Pernoud, académica de la Historia francesa y que leí, como he comentado, en mis años de instituto. En su narración me encontré con una mujer que fue uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XII. Aquí podemos decir que su padre, Guillermo X de Aquitania, pareció haberse asegurado de que tuviese la mejor educación posible, llegando a aprender sobre aritmética, las constelaciones e historia, música (arpa y canto), literatura, aprendería a hablar latín y actividades como montar a caballo, cetrería y caza.​ También aprendería tareas domésticas como la administración del hogar y diversas tareas relacionadas con la costura.​ Su extraordinaria formación, su habilidad e inteligencia, así como su belleza perenne, la convirtieron en una mujer excepcional que no dejó indiferente a ninguno de los cronistas, eclesiásticos o laicos que se relacionaron con ella. Régine Pernoud traza una biografía apasionante y reconocida como un texto de referencia, de una mujer que fue eje central, casi durante un siglo, en la historia medieval de Europa, pues tuvo una larga vida. La reina Leonor vivió 82 años cuando la esperanza de vida era de unos 54. Sin embargo, algunos historiadores explican que la longevidad era habitual entre las mujeres de la aristocracia. Agotada y enferma tras una larga vida llena de avatares, con ocho de sus diez hijos ya fallecidos, murió el 31 de marzo de 1204. Lo que sí es indudable es que se llevó su singularidad hasta la efigie de su tumba, en la que yace inmortal leyendo un libro.

Tumba en La Real Abadía de Nuestra Señora de Fontevraud (Francia)

Este trio de mujeres, junto con otras muchas, fueron tan excepcionales que la mayoría de sus detractores, al no poder con ellas, decidieron acusarlas de promiscuas, adúlteras, intrigantes, ambiciosas, locas, histéricas, etc, cuando solo luchaban por lo que era suyo de forma legítima y que si hubieran sido hombres, se los habría ensalzado. Tal vez lo que muchas personas de su época no podían perdonarles es que gozaban de inteligencia, tenían una mente capacitada para el análisis, grandes miras hacia el futuro y la misma ambición o más que muchos hombres, algo que suponía un error imperdonable y que todavía hoy podemos encontrarnos en muchas sociedades de las llamadas civilizadas.

Y así, tirando el hilo, como bien dice el título de mi entrada, decidí añadir a otra mujer, en este grupo de biografías que os recomiendo y a la que muchos tildaron de loca y que todavía hoy en día lo siguen haciendo. Aunque tenemos ya, a dios gracias, investigadores que van tratando de eliminar esta inadecuada etiqueta, siendo uno de ellos la autora María Teresa Álvarez García, en su novela Juana de Castilla (2020). Tras su lectura me sumo a las palabras con las que cierra su historia:

Creo que doña Juana no estaba loca. No, no estaba loca. Existen determinados momentos de su vida, sobre todo en los años de cautiverio, en los que, creo, se pone de manifiesto esta afirmación que ahora hago. A doña Juana la condenaron a la locura. Primero, lo decidió su marido. Después, su padre. Al final, su hijo. Ninguno se apiadó de ella. Debían mantenerla con vida porque ella era quien les garantizaba el poder, pero la alejaron de todo y de todos. Fue una víctima de la ambición y de la falta de escrúpulos de sus seres queridos.
Claro que estaba enferma, pero no aquejada de la locura sino de la falta de afecto. Porque doña Juana de Castilla se vio absolutamente privada del amor de los suyos, que siempre es la mejor medicina.

María Teresa Álvarez (Juana de Castilla, 2020)

Es la primera vez que simultaneo dos lecturas a la vez aunque al ser biografías no es algo que me resulte complicado. Todo se debe a que tengo poco tiempo y debo optimizarlo como sea, lo que nunca pensé que tendría que hacer ahora y que casi me veo obligada a ello.

La conclusión a la que he llegado es lo que ya dice la introducción de la novela de Posteguillo y que el autor pone en boca de Galeno a lo largo de los capítulos: si muchas mujeres no han trascendido a la historia es porque muchos hombres no han querido que esto ocurra, y a ello se han sumado la envidia de muchas mujeres que han apoyado este tipo de ocultamiento, sea por propia conveniencia, sea engañadas con diversas manipulaciones proveniente del poder establecido.

Lo malo no es que sea un hecho que haya ocurrido en el pasado, sino que es algo que se mantienen en muchas sociedades de este planeta, incluso en aquellas que se autodenominan democráticas, liberales y avanzadas. Algo que se ha visto que está muy alejado de la realidad y por lo que nos queda mucho camino por recorrer.

Por eso os recomiendo que si de verdad queréis leer sobre mujeres empoderadas, hacedlo de aquellas autoras y autores que nos muestran en sus obras la existencia de esas mujeres reales. Que sin menospreciar obras de ficción que hacen denuncia sobre la falta de empoderamiento, también sería bueno tener conocimiento de esas otras mujeres del pasado que hicieron historia y que se las sigue tratando de ocultar bajo el nombre de: loca, promiscua, bruja, adúltera, etc, y que tanto daño sigue haciendo a la sociedad hoy en día.

Este video que os comparto tiene un mensaje que es, en el fondo, lo que la autora expresa en su trabajo, aunque pertenece a una empresa que realiza una modalidad turística, que es el freetour y que no apoyo puesto que para ser guía turístico en España se necesita una formación más un permiso para ejercer, y esta otra modalidad no deja de ser intrusismo. Pero no nos paremos en incidir en quién da el mensaje sino en el fondo, y si os lo pongo es para que os animéis a conocer el trabajo de María Teresa gracias a esta recreación tan interesante.

Para terminar de tirar del hilo y para todas aquellas personas que estén en Buenos Aires, pueden aprovechar para ir a ver una representación sobre esta figura histórica de Juana de Castilla.

Ana Padilla que dirige la obra también expresa con claridad lo que la figura de esta reina castellana le ha supuesto:

La primera vez que vi a Juana me enamoré de la pasión que había en ese texto. Cuando lo tuve en mis manos me di cuenta que era muy actual. Que esa pasión de amor la llevó a dejarse maltratar, herir, engañar, traicionar. Además esa pasión no era sólo la del amor, sino la pasión que tenían los hombres por el poder, la pasión por dominar, conquistar y robarle al otro su integridad. Y estas pasiones la llevaron a su supuesta locura y al encierro. Vemos cómo un espíritu libre y rebelde como el de Juana termina siendo destruido por sus celos, la ambición y el desamor de los otros.

Ana Padilla

Hoy me he dado la vuelta por cuatro obras biográficas de personajes históricos con una gran personalidad y que os recomiendo leer como forma de conocer a mujeres empoderadas, pero a las que la historia les hizo un flaco favor, en mayor o menor medida, y que con el paso del tiempo han logrado resurgir de la mano de autores que las reivindican de nuevo y nos las presentan para disfrutar de sus voces, incluso en forma de obra teatral.

artículo

¿No te da la vida?

De un tiempo a esta parte me digo que, cuando sea mayor, quiero ser como mi amiga Ana Lara porque me encanta su vitalidad y alegría, que se manifiesta en la amplia sonrisa con la que siempre saluda. Si te asomas a su Instagram, https://www.instagram.com/analaramoon/?hl=es, encontrarás frases como: celebra tu presente, unas palabras que deberíamos tener muy en cuenta en nuestro día a día. El problema es que a veces vamos de un lado para otro, como pollos sin cabeza, y solo nos sale una descorazonadora frase: no me da la vida.

Y ahí es dónde entra mi amiga Ana a la que, por cierto, esa frase y las palabras a ver: a ver si puedo, a ver si me da tiempo, a ver si nos vemos, etc, no le gusta nada, porque piensa que son términos sinónimos de procrastinar. Pero para todo hay soluciones y no solo para nuestra faceta de escritores y lectores.

Una de las primeras cosas que nos puede ayudar es:

7 hábitos para organizarse

Os lo voy a desglosar con ejemplos que os sean útiles y haga más sencillo entender esta infografía. Quiero aplicarlo tanto para lectores como para escritores pero puede servir para nuestra cualquier proyecto que queramos realizar, desde comprar un coche a irnos de vacaciones a ese lugar soñado que siempre tenemos en mente.

  • Empieza con un fin en mente

Piensa cuidadosamente que en lo que en realidad quieres. ¿Te gustaría participar en un concurso literario? ¿Quieres que una editorial se fije en ti? ¿Deseas escribir esa novela que tienes en mente pero que hasta la fecha no te has atrevido? ¿Buscas la forma de dedicarle más tiempo a la lectura? ¿Anhelas ser una bookstagrammer influyente y tener peso dentro del mundo de las letras? Sí, de esas que llaman para entrevistas sobre libros leídos y escribe en revistas literarias. Si ambicionas algo grande puedes seguir leyendo.

  • Establece primero lo primero

Una vez que tengas claro lo que quieres, debes hacer una lista de cuáles son las prioridades en tu vida. Y ahí es dónde entra una de las infografías de hoy: La matriz de Eisenhower

Para reflexionar

El cuadro 1 son aquellas cosas urgentes e importantes como: recoger los niños del colegio, hacer la compra semanal, pedir citas médicas, etc. y por lo tanto hay que hacer sí o sí. El cuadro 3 son aquellas cosas urgentes pero que no son importantes y que trataría de delegar en alguien. Hay veces que pensamos que no tenemos a nadie, cuando en realidad es que nos creemos imprescindibles o que solo nosotros realizamos bien esas tareas y nos cargamos con ellas, pero que en realidad pueden hacer otros. Y cuando esto ocurre es el momento en que decimos: no me da la vida. Y que conste que no digo que sea sencillo, solo que sino se intenta nunca se sabrá si se puede.

El cuadro 2 se refiere a aquellas cosas importantes aunque no son urgentes y son importantes porque en ese espacio es donde están encuadrados nuestros sueños y proyectos y que por lo tanto podemos programar. Pensemos en un ejemplo que sería participar en eventos, cursos, elegir las lecturas que vamos a leer ese mes, apuntarnos a una LC, marcarnos unos plazos para entregar un libro, organizar unas horas de escritura al día o unas páginas a la semana, organizar nuestra agenda de contactos, etc. En cambio, el cuadro 4 son todas aquellas actividades que podemos eliminar de nuestras vidas porque nos quitan tiempo y no aportan nada. Son las no urgentes y no importantes. Algo así como: perder horas en las RRSS haciendo lo que se lleva pero que a la hora de la verdad no aporta visibilidad o, si la aporta, no nos repercute de una forma provechosa, que en el caso de los escritores, sería el darnos a conocer a nuevos lectores y que se tradujera en ventas de libros. Eso sería una visibilidad rentable.

Este cuadro habrás de rellenarlo tú, con total sinceridad y como dice Ana:

La dificultad de conseguir una buena planificación está en identificar mis emociones unidas a mis tareas y con un ejercicio de reflexión realista que te pueda ayudar a hacerlo (sic).

Tu madurez se demostrará en el momento que no trates de procrastinar buscando excusas.

  • Piensa en ganar ganar

Aquí entra el nivel de generosidad que cada persona tenga y eso es algo que con el tiempo se descubre. Hay personas que solo van a lo suyo, pero no molestan ni exigen nada; luego están las que van a lo suyo, pero además se aprovechan de mala forma de quienes tienen a su alrededor y hay un tercer tipo de persona que parece que es generoso pero en realidad sigue abusando de quien está a su alrededor, pero lo hace de una forma tan sutil que apenas si se percibe, aunque por lo menos no molesta mucho ni hace daño. Luego está la que es generosa de verdad y que trata de aportar más para los demás que para sí misma. Eso le acaba revirtiendo en forma de colaboración por parte de su entorno y muchas veces sin ni siquiera pedirlo, eso es lo que también ha dado en denominarse como el karma. Por mis años de experiencia recomiendo esta última opción porque además es muy enriquecedora.

  • Procura primer comprender y después ser comprendido

Hay que conocer el punto de vista del otro antes de aportar soluciones porque, si no lo haces significa que vas solo a tú interés. Es muy molesto solo aportar sin pararse a conocer mínimamente las motivaciones de cada personas a la hora de realizar sus proyectos. No estés oyendo un punto de vista pero, solo pensando en lo que vas a responder a tu interlocutor en vez de escuchar sus explicaciones.

  • Sinergia

Aquí toco la cualidad donde se ve, de forma efectiva, la generosidad de un equipo. Hay miembros de grupos que se guardan información pensando que compartirla no le va a favorecer o incluso para poner palos en las ruedas de los supuestos competidores, de cuya existencia podemos decir, la mayoría de las veces, que solo es imaginación. Si todos avanzamos, ¿qué más nos da compartir ideas? Las ideas no se registran porque casi nunca son originales. Es un poco absurdo y egocéntrico pensar que nuestra idea es única y nos ha surgido de la nada, sin una inspiración consciente o inconsciente de otra que esté en nuestro entorno. No existen los plagios de ideas, ni el robo de ideas, por mucho que nos queramos escudar pensado, como Golum, que son mi tesoro. La idea pasa a ser un tesoro cuando se aporta y se comparte porque se enriquece con las ideas de otras mentes para poner los proyectos en marcha. Busca en tu entorno hacer Networking que haga progresar tu proyecto, aportando tu esfuerzo e imaginación. Estos contactos pueden ser lectores y escritores, pero también puedes hacerlo con otras personas que no tengan nada que ver con tu plan, creando así una amplia red de singergias que te ayudaran si tú aportas. Un ejemplo lo pongo a continuación porque gracias a mi amiga Oliva López, fundadora de la empresa https://www.instagram.com/olivalolo_/?hl=es puedo compartir este vídeo con vosotros. Entré en contacto con Ana y Oliva por medio de AMEP, https://www.instagram.com/amepcadiz/?hl=es, la Asociación de Mujeres Empresarias de la provincia de Cádiz, grupo del que soy miembro hace mas de dos años. Pero no fueron ellas las únicas que conocí y me ayudaron, también puedo sumar a este grupo a Concha Rosano, https://www.instagram.com/concharosano/?hl=es, y a Amparo Bou de Sinlímites Comunicación, https://www.instagram.com/sinlimitescomu/?hl=es. Todas tratamos de compartir sinergias hasta dónde nuestro interés por enriquecernos llegue.

  • Ser proactivo

Hay que ser capaces de controlar nuestra efectividad. Es decir, la actitud positiva y activa que tome cada individuo, ante una situación, es crucial para tomar el control y dar inicio al desarrollo de ideas y metodologías para mejorar lo que ocurre a su alrededor y de lo que es responsable. Algunos sinónimos por los cuales se puede sustituir la palabra proactividad son: emprender, dinamismo, desarrollar y resolver, entre otros. El término proactividad fue propuesto por Viktor Frankl, un psiquiatra y neurólogo vienés, en su libro titulado El hombre en busca de sentido, en el año 1946. Frankl fue prisionero en un campo de concentración del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, del cual sobrevivió, según sus palabras, gracias a tener la capacidad de darle sentido a su vida. Que seamos nosotros los que busquemos soluciones a nuestros problemas, no esperemos que sean los demás los que nos saquen las castañas del fuego.

  • Afila la sierra

O lo que es o mismo: ¡cuídate!. Para ser efectivos debemos dedicar tiempo a renovarnos en lo físico, lo espiritual, lo social y en lo mental. Todo eso haciendo deporte, relacionándonos con personas que nos aporten alegría y estímulo, lo que denominaríamos como buenas vibraciones; desarrollando esos hobbies que nos gusten, eligiendo libros que nos apetezca leer y no sean por obligación. También podemos visitar lugares que tenemos pendientes y siempre dejamos para otro momento, pese a estar próximos a nuestra localidad. Obligarnos a dejar atrás palabras como: a ver si hago tal o cual cosa que significa que nunca lo haremos porque no nos organizamos. Y sobre todo, estar a gusto con nosotros mismos, si llegamos a ese punto de paz interior, ya tenemos ganada más del 50% de nuestra tranquilidad.

Y para lograr esa tranquilidad sobre todo hay que tener muy bien organizada nuestra inteligencia emocional. Os pongo una infografía sobre ese tema, pero dejaré este tema para desarrollarlo otro día. Si de verdad queréis llevar a buen puerto vuestros proyectos sin que acabéis frustradas, cansadas e incluso a punto de tirar la toalla y en permanente estado de tensión, creo que estas aportaciones pueden echaros una mano.

Inteligencia Emocional (IE)

Y como regalo final os dejo un planificación para el mes de Mayo por si os sirve de inspiración y que os puede ayudar a tener una idea de contenidos para publicar en vuestras RRSS.

mis lecturas

Abril, el mes del libro

Hoy vengo a recomendaros algunos de los libros que, tras comprarlos a lo largo del mes de abril, ya me he terminado. Han sido lecturas de lo más variado, como a mí me gusta, y que espero que tras comentaros mis impresiones os animéis a nadar entre sus páginas.

Empezaré comentado que este ha sido un mes muy fructífero en cuanto a las letras se refiere. Lo comencé con el I Encuentro Luz de Letras, organizado por la editorial gaditana Kaizen Editores, que fue un éxito rotundo. Allí nos reunimos escritores de la provincia de Cádiz y de otros puntos de España, junto con bastantes lectores, que se animaron a participar en este festival literario. Hablamos de temas muy variados y que podéis volver a ver y repasar en las redes, por lo que no me voy a extender en detalles, además de disfrutar de una estupenda convivencia, charlando con aquellos escritores que ya conocía y disfrutando de otros que para mí eran desconocidos. Aproveché además para comprar bastantes libros y esto me inspiró una idea cara al viaje que iba a realizar una semana después. ¿Por qué no intentaba entrar en contacto con autores de Valladolid y Burgos para conocerlos personalmente y comprar sus libros? Obviamente la lista es larga y algunos estarían disponibles y otros no, por ser las vacaciones de Semana Santa. Pero ni corta ni perezosa tiré de contactos y acoté mi búsqueda puesto que muchos géneros son interesantes para mí, pero queríamos esta vez disfrutar de ir a la aventura sin nada programado porque nos lo habíamos ganado.

El primero y obligado era Juan Luis Miguel Ulloa, con el que disfruté, junto con mi marido, de unas horas de conversación y vinos en Medina de Rioseco (Valladolid). Digo obligado, pero para mí, por la temática del libro que él publicó a finales del año pasado y que ahora pasaré a contaros los motivos. Lo divertido fue entrar en contacto con este autor, ya que tuve que tirar de imaginación, aunque gracias a Eva, dueña de la Librería Moiras de Valladolid, logré esa estupenda cita a ciegas, puesto que ninguno de los dos nos conocíamos ni de las redes sociales. Pero puedo decir que fue entusiasmo literario a primera vista.

Su libro se titula Somos Cojonudos y en él, de una forma divertida y con sus toques irónicos, nos va contando mes a mes y con un protagonista diferente a lo largo de sus veinticuatro capítulos, la vida en los destacamentos militares de la ONU durante la guerra de los Balcanes, allá por 1993. Gracias a hombres y mujeres españoles de distintas agrupaciones tácticas y bajo el mandato del mencionado organismo internacional, se facilitó la vida de los habitantes de la antigua Yugoslavia en este periodo bélico.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Conocer a Juan Luis ha sido un lujo, pues es conocer una memoria viva de una etapa de la Historia de España y la antigua Yugoslavia que casi durante 25 años fueron de la mano. Una época que yo estudié en otra etapa de mi vida y que he querido plasmar en mi próxima novela ocupando un tercio de ella, por lo que era importante las aportaciones humanas que esta autor podía narrarme y que servirían para dar ese toque de realismo que hace creíble los personajes de una novela. Leer este libro me ha servido para eso y también para recordar todo lo que en su día investigué y analicé. Y junto a esto, he entrado en la esfera de un autor que puede darnos alguna que otra sorpresa, pues tienen en mente no quedarse en esta única publicación y puede que entre en la narrativa de ficción. Yo lo animo porque tiene un forma de escribir muy divertida y también aliento a los lectores que quieran tener un primer contacto con ese momento de la historia de nuestro país de una forma amena que aprovechen para leer este trabajo ya que tal vez su lectura les incite a investigar más sobre ese tema. Y el saber no ocupa lugar, sobre todo si es algo referente a nuestro pasado, por eso de no ir repitiéndolo tan a menudo.

Siguiendo la ruta por Castilla y León, hicimos parada en Burgos y ni corta ni perezosa, tras dar una buena vuelta por la ciudad, nos lanzamos a conocer que se cocía en el mundo de las letras burgalesas, dentro del género de la novela negra, y allí tuve el contacto con la librería independiente Espolón del Ocio Libros (así la encontraréis en IG) que me facilitaron mi búsqueda de autores, del género mencionado o thriller, de la zona y que esta vez tuve la fortuna de que fueran dos autoras, algo no muy habitual dentro de este tipo de narrativa, pero que poco a poco van escalando peldaños. De los dos libros recomendados he terminado de leer Un asunto rural, de la autora Mercedes Rodrigo, premio de novela negra Ciudad de Getafe 2021.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

La trama se desarrolla en el pueblo ficticio de Burgos, Cortezuelo, en el que nunca ha pasado nada hasta que aparece muerto uno de sus vecinos en una fosa de purín. La investigación recaerá en el sargento de la Guardia Civil, Demetrio Delgado, que le dará ese toque de novela negra propia del género, pues como ya iremos viendo a través de sus páginas, el sargento no está en su mejor momento y, además, próximo a la jubilación. Pero el gran problema está en que cualquiera puede ser el asesino y su angustia irá en aumento cuando va descubriendo que aquellos vecinos que creía conocer no los conoce tanto, a lo que habrá que sumar su pasado atormentado, con sus correspondientes remordimientos y, rematando la guinda del pastel, tiene la espada de Damocles de una posible grave enfermedad. A este cóctel le añadimos el espacio reducido de un pueblo de esta zona donde en cualquier rincón te puede acechar el asesino que encima será un conocido de toda la vida, con lo que disfrutaremos de una intriga asegurada y que está muy bien llevaba por la autora, puesto que nos va desgranando todas esas pequeñas miserias que suele acumular el ser humano a lo largo de la vida y, que bien removida la receta, hace que tengamos un libro interesante de leer entre las manos.

La novela me ha gustado porque desde el inicio se crea ese ambiente angustioso de los espacios reducidos, que ya he visto en otro autores como en Cesar Pérez Gellida y su novela Astillas en la piel o la del próximo autor de que hablaré un poco más abajo. Los personajes están bien definidos y la autora nos los va presentando poco a poco, descubriendo los lazos que los unen a todos ellos y que los hacen susceptibles de ser los asesinos y por lo tanto van engrosando la lista de sospechosos del sargento. Una novela que recomiendo su lectura para todos aquellos amantes de la novela negra y del thriller.

Estando en la librería de Burgos, solicité información sobre autores de novela negra y salió a colación uno que estaba entre sus estanterías, pero no era de la zona, y que me hizo ilusión encontrarme allí porque es un compañero de San Fernando (Cádiz), un vecino de letras con el que ya he hablado varias veces y del que precisamente había finalizado su novela justo antes de irme de vacaciones. Se trata de El corazón de los ahogados de Daniel Fopiani, una trama que también se desarrolla dentro de un escenario muy limitado, tan limitado que hablamos de las Isla de Alborán en medio del Mediterráneo.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Debe de ser que este tipo de espacios me llaman e incitan mi curiosidad lectora. Aquí nos encontramos dos historias paralelas que, desde el inicio si conoces el tema de la inmigración ilegal del estrecho, el tema de las mafias y la situación de esta isla, puedes ver como están condenadas a converger, aunque no sabes como lo hará el autor y esa es su primer punto a favor. Comenzamos la historia con el hallazgo, en el pequeño cementerio de esta isla, de la cabeza decapitada de un africano y rodeada por gaviotas mutiladas. Envían para desarrollar la investigación a la sargento de Infantería de Marina, Julia Cervantes, junto a un grupo de compañeros que forman el reten que sustituirá al anterior. Al poco de llegar a la isla y debido a una gran tormenta, se quedan sin modo de comunicarse con el exterior, complicándose todo más por un sabotaje que hace que tampoco tengan luz eléctrica. Esto no sería un gran problema, pero la historia se agrava cuando comienzan a morir en violentas circunstancias miembros del reten, comenzando por el superior al mando, el capitán Gonzalvo. Al poco una nana suena desde la megafonía del faro: Diez soldaditos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve. ¿No os produce inquietud y curiosidad saber que ha pasado? Pues no os podéis perder, si os gusta este tipo de género, esta estupenda novela de mi compañero Daniel. Y si no sois de este tipo de tramas, también os la recomiendo por eso de salir de la zona de confort.

Y saltando a un género diferente, llegamos a la novela de Jose Torresma, del que tuve el gusto de compartir mesa de ponencia y mantel de desayuno en el encuentro comentado al inicio de esta entrada.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

En este caso nos encontramos frente a las vivencias de esta autor en su libro Aventuras y desventuras de un actor en Los Ángeles durante un viaje de formación a esta ciudad de EEUU. Un libro muy entretenido y que a mí se me ha hecho corto. ¡Quiero saber con más detalles algunos de los hecho que cuentas! Menos mal que, al igual que con la mayoría de los autores que recomiendo, tengo un contacto personal, con lo que si me queda ganas de saber algún detallito lo puedo preguntar. Y como le dije en la presentación de tu libro: ¡Anímate a escribir porque tú puedes!

Mi intención, como autora y lectora, es conocer personalmente, hasta donde pueda, a aquellos escritores que están tratando de sacar sus libros día como autopublicados o en pequeñas editoriales y, que nos nutramos de la ilusión que cada uno aporta a su trabajo, porque conocernos añade savia fresca a nuestros proyectos literarios. Y también conocer librerías y libreros tan dispuestos a ayudar como los de la Librería Moiras o los de Burgos. En esta última librería llevan desde 1875 al pie del cañón, atendiendo a los lectores de esta ciudad castellana y destaca por tener en sus estantería a muchos autores autopublicados, un hecho que me encantó. La lástima fue que iba con el tiempo justo, dentro de las actividades que me había propuesto realizar, para detenerme más a fondo y visitarlo todo con más detalle, pero es un local con el que pretendo mantener el contacto.

Y hasta aquí llego con mis recomendaciones de este mes. Espero que os animáis a leer a alguno de estos autores y durante los próximos días subiré a mis redes comentarios sobre estos libros uno a uno para aquellos lectores que no conozcan mi blog.

Opinión

Miedo al erotismo

Desgraciadamente, los libros con contenido sexual siguen rodeados de estereotipos que los califican de vulgares, explícitos, ordinarios o simples. Lo malo es que este discurso lo encuentro en mujeres que tienen entre su lucha del día a día el empoderamiento femenino, aunque siguen rehuyendo de un empoderamiento sexual real. De hecho, es habitual detectar miradas impertinentes cuando una persona pasea por la sección erótica de una librería, como si estuviese cometiendo un crimen, incluso tildando a la lectora o escritora de este género de «reprimida». Junto a esto, sigo escuchando opiniones sobre el supuesto uso vulgar del lenguaje y tal vez por eso nos encontramos con los eufemismos típicos del gremio, donde se tiende a decir «braguitas» en vez de bragas, como si fuera algo que tuviera necesidad de mejorarse y hacerlo más «delicado» al oído. Y como añadido a todo este compendio de despropósitos, vemos el sufrimiento que pasan algunos autores, si tienen que nombrar partes del cuerpo implicadas en la sexualidad, donde boca y pie es normal pero pene o polla ya es considerado vulgar y aparece el término «miembro». Un término con el que la imagen que me viene a la cabeza es la del integrante de una organizaciónasociación o entidad a los que también se denominan de tal forma. Eso me lleva a pensar que, si estamos a ese nivel de escrúpulos, va a ser complicado hacer entender a muchos lectores que la literatura romántico y/o erótica es tan útil como un buen recetario de cocina. No hay nada como leer historias de cama para aumentar la libido, dar ideas, ayudar a exorcizar fantasmas o cambiar por completo nuestra vida sexual. Por supuesto no es obligatorio tener una buena vida sexual, igual que hay gente que no sabe cocinar y se atiborra de platos precocinados, con las consecuencias finales que conlleva este tipo de actitudes. Posiblemente habrá quien piense que no es lo mismo y, tal vez, cuando finalice mi entrada, empieza a pensar que hay similitudes.

Es una lástima saber que hay lectores que tienen ese pobre concepto de este género literario cuando, incluso, reputadas revistas médicas recomiendan la lectura de este tipo de narrativa como forma de mejorar nuestra vida sexual, ya sea solos o en pareja, y que no solo mejora la calidad de este aspecto de nuestra vida, sino que también mejora el nivel de endorfinas de forma natural, con lo que huimos de la tan temida depresión.

Obviamente, respeto a aquella persona que diga que no le gusta esta literatura, como las hay que no les gusta la comida asiática, pero no por ello califico de una manera negativa a aquellos que disfrutan tanto de leer libros eróticos como degustando un buen Ramen. Ahora os voy a justificar lo que especialistas dicen sobre la literatura erótica y sus beneficios.

Con el ritmo de vida frenético en nuestro día a día, el estrés puede tener consecuencias en nuestro organismo como la disminución del deseo sexual, según explican los expertos de Myhixel, una compañía especializada en el bienestar sexual. Ante este problema, un buen remedio puede ser la lectura, ya que disminuye la presión arterial, reduce el ritmo cardiaco y el estrés, según la Fundación Mundial para la Alfabetización. Esta mejora de la salud puede venir acompañada de un aumento de la libido si lo que se lee es literatura erótica, ya sea solos o en pareja.

Permiten explorar la sexualidad propia

La lectura de un libro erótico puede ser muy estimulante. Va más allá de la simple pornografía a través de las pantallas, que puede llegar a causar adicción, y suponen un espacio de libertad para explorar e imaginar fantasías sexuales que amplíen la visión del sexo de una persona y le ayuden a descubrir nuevas formas de excitarse. Se pueden hacer un resumen de los tres beneficios más claros:

Pueden mejorar la relación sexual con la pareja

Leer novelas eróticas puede ayudarte a descubrir que es lo que más te gusta del sexo y es una buena forma de comunicarse en este sentido con la pareja, con la que se puede compartir la lectura. A veces la comunicación directa cuesta más, pero a través de una lectura común se puede empatizar con los deseos más profundos del otro. También puede servir para hacer recreaciones durante las relaciones sexuales.

Ayudan a aumentar la libido

En ocasiones de nuestra vida pasamos etapas con menos deseo sexual. En estas circunstancias, a veces tener relaciones sexuales puede llegar a ser contraproducente. Una buena forma de introducirse de nuevo en el sexo y tener un acercamiento más sencillo puede ser a través de la lectura de libros eróticos, que nos ayudan a aumentar la libido dentro de lo que podría llamarse una zona de confort.

Es una buena manera de relajarse y olvidarse del estrés

Leer una buena novela erótica y dejarse llevar puede ser un estupendo ejercicio para liberar tensiones y desestresarse. La excitación tiene un efecto muy gratificante para el organismo y es la precursora del disfrute sexual y del orgasmo. Bien sea sólo o en compañía, es una buena forma de relajarse al final de la jornada o durante un momento de tranquilidad.

Un ejemplo lo tenemos en 50 sombras de Grey, que pese a tener muchos detractores que piensan que tiene un valor literario muy mediocre y ser criticado de forma sistemática, tenemos a otros que defienden la labor didáctica que este libro ha ejercido en la vida sexual de muchas mujeres, sus principales lectoras (lo que no se dice tanto es que se han beneficiado muchos hombres de ello, así como de otras lecturas eróticas). Según un informe que elaboró la consultora TNS en España, el 60% de las encuestadas afirmó haber aprendido cosas nuevas, para el 35% hubo un antes y un después en su vida erótica, el 33% aumentó la frecuencia de sus relaciones, el 44% probó posturas nuevas y el 29% empezó a utilizar algún juguete sexual. Aunque odio los términos que se han usado como: Es porno para mamás, porque, para mí, ese comentario sobra. Parte de la premisa de que el erotismo es lo mismo que el porno e indica que las mujeres a partir de una edad tienen como función exclusiva la de ser mamás (tetas para dar de mamar y delantal para cocinar magdalenas) cuando es un hecho bastante alejado de la realidad, pero del que no se habla con facilidad. Volvemos al inicio del texto. Buscamos el empoderamiento pero seguimos admitiendo términos inadecuados para una vida sexual sana, permitimos que siga existiendo el tabú a una vida sexual adecuada. Entendemos calidad de vida en cuanto a la alimentación, el ejercicio o la cantidad de sueño adecuado, pero en cuanto hablamos de sexo empezamos a reprimirnos, como si fuera algo malo y eso engloba a la literatura erótica.

Una actividad que es placentera (además no engorda), que nos evita tener que gastarnos dinero en medicina y en libros de autoayuda, pero descartamos esta ocupación. Que conste que, este último género nombrado, merece mi respeto pero a veces cuando acude a la lectura de estos libros es porque nos hemos saltado pasos previos, para mejorar nuestra calidad de vida, pasos que son mucho más sencillos y gratificantes.

Igual que nos esmeramos si tenemos invitados en casa creando un ambiente agradable lo mismo hay que aplicarse y dedicar tiempo al deseo si queremos cultivarlo, y la literatura erótica puede ser una herramienta muy adecuada, sobre todo para las mujeres que tenemos un erotismo más elaborado.

Recientemente se ha descubierto que leer libros del género erótico puede ser la mejor terapia para evitar el deterioro cognitivo que, inevitablemente, llega con los años. El psiquiatra Rafael Alarcón, coordinador de la sección de Gerontopsiquiatría de la Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL), comentó en el V Congreso Panamericano de Gerontología y Geriatría, que “la lectura de textos eróticos tiene la capacidad de despertar emociones. Para eso, se utilizan funciones intelectuales como la memoria, la atención, la concentración, la capacidad de pensamiento simbólico y la imaginación. A través de la lectura, los mayores se dan cuenta de que siguen existiendo, sintiendo y deseando”. Incluso llega a eliminar el uso de los antidepresivos. Pero siempre llega el típico sabiondo que reniega de la existencia de relaciones sexuales entre las personas mayores.

Henry Miller, dijo en una ocasión que “el sexo es una de las nueve razones para la reencarnación. Las otras ocho no son importantes

La gran pregunta que os lanzo: ¿vais a esperar hasta estar jubilados con 65 años, o más, para probar los beneficios de la literatura erótica?

Opinión, sentimientos

La crudeza del relato: Desde Bosnia a Ucrania, entre Srebrenica y Mariupol

A veces los escritores nos encontramos con dificultades a la hora de rellenar nuestras páginas en blanco, dejando aparte el bloqueo del escritor, hay a quien se le resiste la sinopsis, otros lo sufren a la hora de encontrar un título e incluso las portadas tienen su miga hasta que los autores encontramos una adecuada. Hay escritores que les temen, como un dolor de cabeza, a las escenas románticas o eróticas y otros a las de acción. Todos tenemos nuestras piedras de toque a la hora de plasmar lo que queremos expresar con nuestras pluma para que llegue de forma adecuada al lector. Y hoy os voy a hablar de que es lo que a mí me cuesta y que está relacionado con el título.

Supongo que lo primero que os habréis preguntado es que a qué me refiero cuando hablo de la crudeza del relato y esto vienen a colación a cuál es el límite, y si existe este límite, a la hora de plasmas hechos que para algunos lectores pueden ser desagradables. Cuando un autor se molesta en buscar documentación para hacer creíbles aquellas cosas que narra, a veces, choca con realidades que intuía y descubre que además de ser reales son bastante crueles y crudas. Y es aquí cuando me salta la inquietud de si narrar los hechos tal como sé que han sucedido o maquillarlos para que el estómago del lector no sufra un sobresalto a la hora de leerlo. Pero eso son dudas propias del escritor y que normalmente cuando acabamos de asumir ese pensamiento, o incluso verbalizarlo, ya estamos descartando esa posible autocensura que no nos beneficia. Además siempre tengo dos máximas en mi trabajo, una dicha por mi editor; vuelca todo lo que quieras decir que para modificarlo siempre estás a tiempo y la otra es que; escribo para mí por lo tanto plasmo lo que quiero, expresándolo con la crudeza que considere necesario.

Todo esto viene a colación porque cuando te planteas escribir una nueva novela en la que quieres tocar un género como el bélico, aunque sea como telón de fondo de la trama, hay hechos y acciones que no puedes maquillar si quieres hacer la novela creíble sobre todo si son hechos que cualquier persona, interesada en el tema, puede consultar en internet y tener todos los datos de la situación vivida durante esa guerra.

Ahora mismo me encuentro en plena corrección de mi cuarta novela que se mueve en diversos escenarios que van desde España, a las repúblicas de los Balcanes, Gran Bretaña, Italia y Suiza entre otras localizaciones. Y durante el periodo que nuestro protagonista se encuentra en la antigua Yugoslavia es justo durante los años en los que el contingente militar español estuvo allí desarrollando la labor de ayuda humanitaria hacia la población civil. Junto a esto tuvo que enfrentarse a tareas d contención de las diversas situaciones bélicas en las que se encontraron, donde muchas veces pese a ser meros espectadores no dejaron de participar activamente en hechos en los que tanto militares, como cooperantes y sobre todo población civil sufrió los embates de la guerra de los Balcanes.

Cuando los protagonistas de una novela viven en un periodo histórico de este calibre en su propias carnes no puedes obviarlos ya que, por mucho que la intensidad de los personajes pueda dar pie a ello porque estén muy bien perfilados, no se puede diluir la realidad imperante en ese momento de la Historia como si no existiera porque no seria creíble ni la actitud de los personajes ni sus respuestas ni el nudo de la historia. Todo lo que ocurra en el escenario donde el personaje realice su actividad vital supone que le va a influir y eso el lector debe de conocerlo porque sino no entenderá la forma de actuar de los actores de la narración.

Igual que se dice que somos lo que comemos, también somos lo que vivimos porque nos nutrimos de las experiencias vitales y eso hay que plasmarlo en nuestras novelas con el nivel de crudeza que decidamos porque el dramatismo es algo que también está presente en la vida real por lo tanto lo estará en la vida de los personajes de nuestros libros. Os pongo a continuación una ejemplo de mi próxima novela para ilustrar lo que me refiero:

Durante el camino recé pidiendo que se salvara la vida de la mujer porque había visto ya demasiadas muertes y tenía que compensar salvando alguna. Ella estaba muy débil con la pérdida de sangre que había manchado todo mi pantalón y el olor a hierro impregnaba el reducido espacio del camión. ¿Cuánta sangre puede perder lentamente un ser humano antes de morir? Cuando llegamos a Dubrovnik estaba preparado el helicóptero y les entregué la mujer a los sanitarios que la aseguraron a la camilla. Tras ese momento me agarré a la caja del camión al que debería de volver a subirme y antes de hacerlo vomité. Justo en ese instante despegó el helicóptero.

—¿Estás bien? —me preguntó Rafa, mientras me limpiaba la boca con el dorso de la mano y ponerme derecho.

—No, pero da igual. Vámonos. Hay que dejar al resto de mujeres en un lugar seguro y están muy nerviosas.

—¿Algo de la sangre es tuya? —me volvió a preguntar mirando esta vez mis manos y mi ropa empapada.

—Ninguna, no estoy herido —le respondí subiendo al vehículo.

Fragmento escrito por la autora Gaby Taylor

Este tipo de situaciones da pie a que los protagonistas se hagan preguntas:

—¿Cómo vives con la muerte de Karlos? —le pregunté de sopetón.

—No vivo, Manuel, convivo. Ocupa un espacio como otras muchas cosas de mi vida, unas de las que no me siento orgulloso y otras de las que sí. Pero no dejo que, lo que tuve que hacer para salvar vidas, me domine y pueda hacerme olvidar quien soy.

Fragmento escrito por la autora Gaby Taylor

Y que la respuesta a veces sea muy dolorosa:

—¡Maldita sea! ¡Me ha gustado matar al traficante!¡Habría matado al sargento sino llega el capitán! ¡Cogería mi arma y mataría a muchos sin compasión! ¡CASI ODIO BEBER VINO PORQUE CREO QUE ME HUELE A SANGRE! —grité—, ¡¿En qué me convierte eso!?¡¿Quién soy si disfruto matando!?—. Estaba fuera de mí.

—Te conviertes en un ser humano, con sus defectos, sus virtudes y sus miedos

Fragmento escrito por la autora Gaby Taylor

Aquí os dejo tres ejemplos sobre como suelo plasmar a veces los hechos de forma cruda para que luego, al continuar narrando la forma de responder que tengan los protagonistas, el lector entienda la motivación que tiene. No es la escena más cruda que he escrito, pero tampoco os lo puedo poner aquí todo, solo os dejo estos breves fragmentos para ir abriendo boca y para que no sea mucho spolier. Espero que os guste la forma de plasmarlos.

Lamentablemente, como hemos visto estas semanas, este tipo de hechos están a la orden del día y de ahí la segunda parte de mi encabezamiento donde nombro ciudades que sufrieron y sufren la devastación de la guerra con todas las consecuencias negativas que supone para la población. Espero que, pronto, situaciones como estas solo sean leídas en la ficción y no en la prensa.