Opinión

Auto publicados ¿Es conveniente estar en librerías?

Un tema muy traído y llevado es el de estar en librerías siendo auto publicado o autores indie y, junto a este, el de que haya librerías y ferias del libro que no quieren contar con los autores que no están respaldados por una editorial. Como todo en la vida, para fallar un pleito hay que tener en cuenta varias versiones o puntos de vista. En este caso serían: el del autor, el de la librería y el de los organizadores de las ferias del libro. Y aquí voy a hablar de mi propia experiencia en ambos escenarios y, que por supuesto, no tiene por qué ser la experiencia de los demás escritores. Aunque puede servirnos para haceros una idea, sobre todo si estáis en vuestros inicios.

Estar en la feria del libro o firmando ejemplares en una librería es algo que nos encanta porque no deja de ser una forma de tener contacto con nuestros lectores. Y la primera vez que lo hacemos nos gusta y, es posible, que el resto de las veces que vayamos a esos eventos nos guste más pero, hay que ser consciente de ciertos hechos:

1.-No porque vayas, si eres autor independiente o de una editorial pequeña, va a suponer que vas a tener una cola que dé la vuelta a la manzana.

Ese tipo de eventos es más bien una foto que colgar en tu red social con una actividad de tu día a día. Venderás si previamente has hecho una buena campaña de publicidad en las redes, que además te tocará a ti hacerla porque la librería no va a dedicar tiempo a hacerla. A no ser que ya estemos hablando de una editorial grande, que va a llevar a uno de sus escritores punteros al evento y previamente habrá ese mismo día una charla o presentación por parte del autor, algo a lo que no tienen opción la mayoría de los que van a las casetas.

Eso no quita para que se venda y se firmen ejemplares. Siempre que he ido a un evento de este tipo libros se han vendido novelas, pero para que no os agobiéis procurad tener siempre los listones en estos casos bajitos. Pensad que es más la imagen vuestra de la foto en las redes que la cantidad que se venda. Y para estar en una feria del libro lo ideal es que sea junto con la librería de vuestro barrio o ciudad que vaya a ese evento. Pero claro, previamente os habréis tenido que presentar, con un margen amplio de tiempo, al dueño de esa librería con vuestros ejemplares bajo el brazo y sabiendo de antemano, que vais a tener que sacrificar un porcentaje de vuestro beneficio en aras de la visibilidad en ese acto.

2.-Otro hecho es que vuestro libro se pueda conseguir en librerías.

Si sois totalmente independientes y no tenéis un sello editorial en realidad no os interesa mucho estar en todas las librerías del mundo, puesto que, si habéis publicado, vuestros libros están en Amazon y, nos guste o no, es la gran librería que ahora mismo llevará nuestros libros tanto en formato papel como en el digital por todo el mundo. En todo caso yo tendría mi libro en una o dos librerías de mi barrio o ciudad y poco más. ¿Por qué? Yo la tengo en la de mi barrio por si acaso alguna de esas personas que jamás reconocerían que me han leído lo quieren adquirir. Pero en el resto es para criar polvo porque si alguien quiere mi libro, o me lo va a pedir directamente vía mensaje privado o lo va a intentar localizar como he dicho anteriormente en Amazon. Y volvemos a la entrada de la semana pasada, aquí la única opción que tenéis para que vuestros libros se vendan es que le hagáis una buena campaña publicitaria por vuestra parte, porque los libreros a los que le dejéis vuestro libro no os van a publicitar entre la maraña de autores que pueblan sus estanterías. A ellos les da igual un libro que otro y no van a dedicar tiempo a vender uno por encima del otro y, sobre todo, porque el cliente suele entrar sabiendo ya lo que quiere comprar o por lo menos teniendo una idea del libro que quiere adquirir.

Si os sirve de consuelo, el pertenecer a una editorial sea grande o pequeña es lo mismo en rasgos generales. ¿Y por qué digo esto? La verdad es que a no ser que seas un autor de primerísima fila, las librerías no tienen a todos los autores que se publican a lo largo del año y la gran mayoría de los libros que se publican, se consiguen por medio de las distribuidoras en 48-72 horas.

Si yo voy a pedir un libro, sea de la editorial que sea, lo más normal, si no es una publicación puntera, es que el librero tenga que pedírmelo y yo esperar hasta tenerlo. Porque, ¿para que quiere el librero cientos de libros criando polvo? Si pide nuestro libro por el catálogo de la editorial y la distribuidora, si no es una venta segura al final los devuelven y es ir para nada…y, la verdad, ir para nada, es tontería. Con lo cual, volvemos a la casilla de salida y a la entrada de la semana pasada: sin una buena campaña publicitaria tener libros en librerías es para criar polvo y para eso los tengo en mi casa y los vendo yo.

¿Qué ventaja tiene el estar en una editorial y con una buena distribución?

Para mí, en este momento, es que si alguien quiere mi libro en cualquier parte de España, y no quiere comprarlo en Amazon, puede pedirlo en la librería de su barrio, y si una librería quiere mi libro lo puede pedir porque tiene su ISBN, que es su identificación internacional. Aunque eso hay que pagarlo y eso mucha gente no quiere, ya que lo queremos todo gratis y con un beneficio del 100%, algo imposible a estas alturas.

Para conseguir unas cosas hay que sacrificar otras. No se puede ir de independiente por la vida, quejarse cuando no tenemos las ventajas de los que están en editoriales y si nos ofrecen el estarlo, decir que no queremos porque hay que perder beneficios o pagar ciertos servicios. Pues estar en misa y repicando no ha sido nunca posible. Hay que ver que ventajas nos aportan ciertas decisiones y asumir los inconvenientes que estas tienen. Así es la vida.

Obviamente, podemos estar o no de acuerdo con el criterio que usen como baremo de selección a la hora de organizar un evento, de una firma de ejemplares o de estar o no en una librería, pero está claro que, si bien sabemos que muy buenos autores se quedan fuera en detrimento de otros que tal vez no lo sean tanto, algún criterio de selección hay que tener, nos parezca o no justo desde nuestro punto de vista y, que a veces, no es muy objetivo.

Siempre alegamos que las editoriales y las librerías solo miran ganar dinero, ¿nosotros no? Imagino que alguien tendrá espíritu de ONG y querrá trabajar por amor al arte, a su arte, pero como dije cuando comencé, hablo de mi propia experiencia y por lo tanto, quien me lleva siguiendo estas últimas 51 semanas en mi blog, sabe que yo estoy aquí para ganar dinero, poco, mucho, da igual, pero no por amor al arte exclusivamente.

En resumen, que si se quiere disfrutar de ciertas ventajas, hay que asumir que todo tiene un precio y que debes de estar dispuesto a pagarlo, ya sea en forma de dinero-perdida de beneficios o en tiempo y duro trabajo. Luego, si las cosas no salen como tú quieres, no mires si los demás son auto publicados o son de editoriales porque si tienen éxito es por lo que he dicho anteriormente, o dinero o tiempo. Si no inviertes en ambos factores, seas de editorial o seas auto publicado, no te extrañe si en el tema de las ventas no vas bien.

Opinión

¿Pago por mi publicidad en las redes?

Esta es la gran pregunta que todo el mundo que tiene un producto se hace días tras día e imagino que el motivo es porque quiere ser conocido y alcanzar altos niveles de venta. Pero no todo el mundo está dispuesto a oír la respuesta de este tipo de cuestión. La gran mayoría lo que quiere es que le regalen una varita de Harry Potter con el conjuro exacto para que, a partir de ahí, todas sus ventas vayan rodadas y sea, en mi caso que soy escritora, un bestseller. A esas personas que creen en los unicornios, les aviso de antemano que si bien son encantadores también tienen la características de ser tan ficticios como la utilidad de las varitas mágicas. En resumen, si eres del tipo de lector que cree en los unicornios y en las varitas, no sigas leyendo esta entrada porque no vienen en el pack.

Entiendo que lo maravilloso sería que nos lo dieran todo hecho, aunque para eso hay que pagar y mucho, pero somos españoles y lo queremos todo bueno, bonito y barato aun sabiendo que eso no existe. Lo malo es que somos humanos y nos empeñamos en creer en los unicornios.

Antes de desarrollar esta entrada, lo que quiero indicar que en mi caso estoy presente tanto en Facebook como en Instagram. ¿Por qué? Porque ambas redes juntas alcanzan un alto número de usuarios con un amplio margen de edad. En Facebook hay personas más mayores, pero en mi caso son mis potenciales clientes de compra en papel porque tienen más poder adquisitivo y los de Instagram porque son más jóvenes y mis potenciales clientes para las descargas digitales. Hasta ahí lo tengo claro.

Ahora vamos a empezar a ver los motivos por los que NO funcionan las campañas de pago de las redes sociales. Que no digo que no funcionen, digo que hay unas causas que hacen que no funcionen porque las hacemos mal y voy a apuntar con brevedad esas causas:

No tenemos claro el contenido

Para aprovechar al máximo las redes sociales, siempre se debe tener claro el objetivo que se persigue y que se quiere conseguir, con el fin de crear anuncios y campañas adecuadas. ¿Queremos aumentar las ventas, generar nuevos lectores potenciales o aumentar el número de suscriptores? Cada contenido o anuncio que publicamos en redes sociales, necesita un objetivo y un propósito claro. Siempre he sabido que los usuarios que me siguen en Instagram, puede que no sean los mismos que me siguen en Facebook. Por eso entender qué mensajes y contenidos les atraen más es fundamental para poder llegar a ellos, entender cómo funcionan las distintas audiencias en redes sociales y construir relaciones sólidas. Ambas, además tiene la ventaja adicional de que nos da estadísticas e Insights, que nos ayudan a profundizar más en la demografía de nuestros seguidores. y saber interpretar esos datos es vital, para crear una estrategia de contenidos acorde a ellos. Si sabemos para quién es la publicidad, y sobre todo qué contenido va a tener, podemos conseguir más y mejores resultados con nuestras campañas de publicidad.

No saber a quién va dirigida esa campaña

Nuestros anuncios de redes sociales deben dirigirse a un público determinado, no todos los posibles lectores reaccionan de la misma manera ante el mismo anuncio, ni a todos les interesa lo mismo. Intentar dirigirnos a todos los públicos con el mismo anuncio, no atraerá a nadie. Como resultado, nuestros anuncios tendrán un rendimiento bajo. Antes de lanzar cualquier campaña de publicidad en redes sociales, debemos conocer quién es nuestro público objetivo: ¿a quiénes nos vamos a dirigir?, ¿cuáles son sus intereses?, ¿qué queremos lograr? Saber esto nos ayudará a crear anuncios atractivos y con un fin específico. No se puede hacer un anuncio para todo el mundo y para todas las redes.

Querer abarcar todas las redes sociales

Cada plataforma de publicidad en redes sociales tiene sus propias herramientas y funcionalidades, además de funcionar de forma distinta. Es probable que un contenido que tenga éxito en Facebook, no lo tenga tanto en Twitter o LinkedIn. Esto significa que cada contenido publicitario debe optimizarse en consecuencia. Para poder solucionar esto, podemos crear una guía de estilo para nuestro anuncios y publicaciones, en la que especifiquemos qué tipo de formato y estilo vamos a utilizar dependiendo de la red social que usemos. Podemos tener en cuenta, según la red social en la que vamos a tener presencia con campañas de publicidad:

  • Los objetivos que perseguimos en cada una de ellas.
  • A los lectores que nos dirigimos.
  • El tono de voz y estilo a utilizar en cada una. Es bueno tener un estilo propio que la gente cuando vea el anuncio sepa sin leerlo que ya es tuyo y lo esté esperando (anuncio de Coca-Cola en Navidad)
  • En qué momento se encuentran nuestros fans conectados no le doy tanta importancia porque al ser redes globales siempre habrá un horario donde tengamos a un lector. Habrá quien se desayune con nuestro anuncio o quien quiera verlo tranquilamente en su casa a la hora de terminar su jornada laboral.
  • El diseño e imagen que utilizaremos. Si quieres promocionarte porque pones uñas postizas la gente te buscará por tu trabajo, no por tu cara, o tus vacaciones en el Caribe a no ser que mientras descansas, también enseñes lo bonitas que son tus uñas a la orilla del mar. Los anuncios van destinados a que la gente conozca tu trabajo. Busca un equilibrio entre tu vida personal y la profesional. No es malo que alguna vez nos enseñes algo de tu vida, pero tu gato, tu perro o tus males llenan las redes de likes pero no son anuncios de ventas.

No crear en el cliente la necesidad de urgencia

Los usuarios de redes sociales rara vez se detienen a leer cualquier contenido que aparece en su feed, bien sean anuncios de publicidad o publicaciones sin promocionar, si no tienen una buena razón para hacerlo. Una vez que decidamos en qué plataformas vamos a tener presencia, nuestros anuncios de publicidad deben contener llamadas a la acción claras, que inciten al lector a hacer clic sobre el anuncio y descubrir lo que se publicita. Si no incluimos algún tipo de llamada a la acción o una invitación a interactuar en nuestros anuncios de publicidad en redes el rendimiento de los mismos será bajo e insuficiente.

Hacer que el lector no sepa muy bien como llegar a tu libro

El objetivo de nuestras campañas de publicidad en redes sociales siempre debe centrarse en objetivos específicos: si vas a vender vende, si quieres que te lean, ese será tu objetivo y no otro. Sin embargo, es importante hacer que estos procesos sean lo más simples y rápidos posible para nuestro potencial lector. Si se necesitan demasiados clics para completar una compra o suscribirse a un servicio de nuestra web, los posibles clientes potenciales que consigamos simplemente se irán, aumentando la tasa de abandono. Lo ideal es que un proceso de compra o descarga se componga de entre 3 y 5 pasos. Debemos hacer este proceso lo más sencillo y amigable posible. Esto nos ayudará a tener resultados más positivos. Pero ojo, sabemos que IG y FB penalizan por poner los links de compra. ¿Cómo podemos hacer que nuestros potenciales lectores no se pierdan? Dejando enlaces claros en nuestras bios en las redes sociales en los lugares donde sabemos que FB e IG lo permiten. Y potenciando anuncios en los que generemos interés por nosotros como autores, no solo del productos. Hay millones de novelas románticas eróticas en el mercado. ¿Por qué la mía? Ahí está el anuncio que me hará diferenciarme del resto.

No analizar los datos obtenidos

Cuando lanzamos una campaña de publicidad en redes sociales, crearla y activarla es solo el primer paso. De los resultados que obtengamos iremos cogiendo ideas para seguir optimizándola, hasta conseguir que su funcionamiento sea el que estábamos buscando. Sabemos que el día a día de un negocio es muy duro, y que no todo el mundo tienen tiempo para trabajar en sus libros y además de hacer seguimiento a sus campañas de publicidad. Pero entonces habrá que pagar a profesionales y ahí ya entramos en otro campo. Un campo que nos obliga a estar muy pendiente de quién nos hace la publicidad porque hay mucho intrusismo en estos mundos literarios.

Falta de compromiso por parte de la audiencia

La publicidad en las redes sociales no es algo unidireccional. Si deseamos tener éxito, debemos involucrar a nuestros usuarios ante cualquier oportunidad que se nos presente. Una vez que lancemos un anuncio de publicidad o publiquemos contenido, es probable que nuestros usuarios lo comenten, compartan e interactúen con ellos de alguna forma. El compromiso que implica por parte de nuestros lectores el comentar, dar a “me gusta” eso es lo más recomendable ya que se generará un mayor compromiso y mejorará nuestra visibilidad en las redes. De ahí la importancia de tener un buen contenido si por ejemplo estamos interactuando en un grupo, haciendo un trabajo colectivo. Hay que tomarse muy en serio la imagen que damos tanto nuestra como de nuestro trabajo. Si no tenemos interacciones tal vez sea porque no generamos un buen contenido, no todo es el algoritmo de las redes.

Olvidarse de las campañas

Una buena campaña de redes sociales debe llevar un diagnóstico casi a diario. Esto nos permitirá ver si algo está fallando, si funciona mejor a según qué horas (aunque ya digo que esto es para mí es irrelevante, aunque si lanzas una campaña para vender tu libro en papel en tu país pues entonces hay que tenerlo en cuenta), si ya hemos alcanzado la meta que queríamos, etc. Por eso es fundamental no lanzar nuestras campañas a lo loco y ¡olvidarnos de ellas!

No hacer test A/B

Una prueba A/B con nuestros anuncios en redes sociales, sería tener dos campañas con el mismo fin, pero con algunas diferencias (de diseño, de segmentación…) y después las mediremos y analizaremos cuál ha funcionado mejor. Esto nos aportará una información muy buena, sobre nuestro público. Sería un estudio comparativo. El “problema” que presenta esto es que la inversión debe ser un poquito mayor para poder tener datos fiables.

Reflexión final

Estar atento a nuestra competencia pero para aprender de ella, no para joderla, así como de las tendencias del mercado y lo que se “lleva”, es esencial para mantenernos al día y crear contenidos relevantes para nuestros lectores. Si evitamos lo que os he comentado anteriormente, antes de que nos demos cuenta tendremos una estrategia de marketing digital sólida, que nos ayudará a ir en una dirección clara, tener visibilidad y por lo tanto a destacar por encima de nuestra competencia. Y vuelvo al principio, pero esto NO se consigue a golpe de varita. Si dices que no tienes tiempo, dices que no sabes pero no te esfuerzas en aprender o dices que te da pereza usar las redes sociales, siento que hayas llegado hasta aquí para leer que entonces es normal que nunca alcances tus objetivos, ya que estos solo se pueden conseguir de dos formas, con esfuerzo y/o dinero. Nunca estará garantizado pero con excusas ya te digo que tampoco lo vas a lograr.

Opinión

Amazon 2021 visto desde fuera

Esta semana ya es la última en la que los autores pueden presentar sus novelas para el premio PLAS de Amazon, un premio del que tengo constancia en realidad desde hace poco pero que como ocupa, entre unas cosas y otras, varios meses año tras año, parece que la experiencia que se vive con él es mucho mas larga.

La gente que me conoce ya sabe que no me presento y los motivos que tengo para no hacerlo pero, aún así, sigo viviendo esa realidad semana tras semana desde que comienza la convocatoria allá por el mes de mayo. Y, es cierto que me implico, y eso también lo saben escritores y lectores, en la promoción de compañeros que concursan. Así como que, la mayor parte de las novelas que me leo y comento durante este periodo de tiempo son aquellas que se presentan al premio, por lo que al encontrarme entre bambalinas, me puedo permitir el lujo de vivirlo, no exactamente igual, pero si con conocimiento de causa como espectadora muy implicada en el proceso desde el minuto uno. Y puedo contar que me sorprenden cosas que veo, oigo y siento durante estos meses y no todas son para bien.

¿Qué es lo que he percibido en estas semanas de concurso?

Una de los aspectos que más me gustan es la gran cantidad de movimiento que hay en los grupos que animan a los participantes y que fomentan la lectura de sus libros, aunque hay clubs de lectura que en sus propuestas se mezclan tanto los libros que se presentan al PLAS, en un tanto por ciento alto, y dejan también un hueco para aquellos autores que no se presentan pero que publican algún libro en el margen de tiempo de vigencia del concurso.

Para mí tiene ventajas el PLAS porque deja publicar a la vez que el escritor inscribe su obra y eso favorece que la novela sea conocida, pero a partir de ahí ya empiezan a fallarme las ventajas. ¿Y por qué digo esto?

He podido ver que hay autores y que se toman la participación en el concurso como si les fuera la vida en ello tratando de conseguir buenas críticas, estrellitas y alabanzas de sus lectores y los métodos que usan para conseguirlas no son precisamente de buenos profesionales. Hay autores que apuñalarían a otros compañeros con tal de quedar por encima y se sabe perfectamente (porque las redes sociales tienen orejas muy grandes) que usan a sus lectores más fieles como ariete contra otros a la hora de hacer comentarios y reseñas. Que tengan por bandera la frase “en el amor y en la guerra vale todo” no dice mucho de unos ni de otros.

En cuanto a la visibilidad, yo que no participo en el premio y publico aproximadamente por las mismas fechas, no me puedo quejar. Ya que la que tengo es porque utilizo los mismo métodos e incluso alguno más como el resto de los autores que sí participan, o sea que en marketing y publicidad, voy a la par. E incluso hay escritores, y se lo he oído decir a más de uno, que para evitar esos malos rollos que tanto se dieron el año pasado, han preferido mantener un perfil bajo a nivel redes sociales, porque saben como yo, que no todo es estrellitas y buenas críticas a la hora de ganar este premio. Por lo tanto entrar en una pelea de barro es absurdo. En resumen, puedo decir que hay autores que mas bien buscan la invisibilidad en estos momentos por vergüenza ajena y tranquilidad psíquica.

Desde luego, no me lo he leído todo pero han pasado muchos libros por ojos y tengo orejas en las redes sociales y una de las cosas que también me ha llegado es la calidad de las novelas. Hay autores que solo escriben por y para el premio y como ocupa muchos meses y es año tras año, lo cierto es que tienen poco tiempo de un año para otro para tener novelas que sean de auténtica calidad. ¿Por qué digo esto?, porque son novelas con tramas muy conocidas y repetitivas, con finales precipitados, sin profundidad a la hora de narrar y solo se limitan a contar los hechos que les pasa a sus protagonistas, pero son personajes planos, donde apenas trabajan los escenarios y los tiempos, además de encontrar muchos anacronismos y eso al final no lleva a ningún lado. Aunque se les llene la boca de decir que solo se presentan por participar y no por ganar, luego vemos que hay unos bajos fondos que desmienten esas palabras. Los autores van a ganar en el 80% de los casos y algunos están tan convencidos que no se permiten incluso decirlo a boca llena y su compañerismo y buenos modos brilla por su ausencia. Gracias a Dios, son los menos pero también son los que acaban haciendo que haya tan mal ambiente. Algo que ahuyenta a los lectores y a otros autores. Que ganar y pensar en ganar es muy loable, odio la falsa humildad, pero no todo vale.

En cuanto a Amazon no es que ayude mucho. Antes el premio era mucho más completo con publicidad más mediática e incluso el ganador veía su libro en papel. Ya ni se molestan. Luego si abres el dispositivo no ves ni una sola referencia o sugerencia en la que identifiques que el libro que recomienda es un candidato al premio. Yo abro en el buscador y a poco que haya mirado algo en internet ya están saliendo banners con publicidad, algo que Amazon parece que a nivel literario le importa poco, es más fácil que me sugiera un juguete sexual que un libro del premio que ellos mismos organizan.

¡Ojo!, creo que es un premio que bien orientado, para los libros autopublicados, podría convertirse en el Planeta de Amazon, sobre todo teniendo en cuenta que su dueño, Jeff Bezos, creó su imperio apoyado en los libros, pero con el tiempo y la variedad de productos que tiene, parece que lo ha olvidado y es una lástima. Por lo tanto no quiero que penséis que estoy en contra de este premio, al contrario y quién me ha visto en las redes sabe que apoyo a todos los compañeros que participan en él publicitándolos en mis propias redes. Pero no estaría mal que se hiciera una carta firmada por muchos participantes con una buena tanda de sugerencias para mejorar ciertos aspectos del premio y algunas de las que he oído por ahí serían:

  • Mayor publicidad en sus propio canal.
  • Separación del premio por géneros.
  • Mantener la publicación en papel si el autor así lo quiere.
  • Tener un método de búsqueda más claro para encontrar los libros que se presenten al premio por parte del lector.

Estas son algunas de las sugerencias. Seguro que a vosotros se os ocurren algunas más. Creo que sería una buena opción porque, como bien he dicho, es un buen premio y el único para autopublicado, pero, pienso que desde sus orígenes a la actualidad, se está desvirtuando e incluso parece que Amazon, no es que lo quiera dejar morir pero da la sensación de no estar muy interesada en promocionarlo como se supone, algo que debería hacer puesto que ganar siempre ganaría más la empresa que el autor.

Para finalizar mi entrada, os animo a aquellos que seáis muy competitivos y, de verdad, vuestra vida vaya en ello, os leáis la entrada de un blog de otro compañeros sobre un estudio estadístico de los ganadores y finalistas de los anteriores premios. A lo que yo añadiría otros items, como el de calidad literaria que, por cierto, eso no se mide en estrellitas de cinco puntas, eso es para los generales, y tampoco en loas y alabanzas a punta pala.

Y como me ha sugerido una compañera que añada: “Solo puede ganar uno” y no tiene por qué ser a gusto de todos y esto no es la película de “Los inmortales” no se gana porque hayan muerto los demás.

Opinión, sentimientos

Lo mejor de todo: el equipo.

Hay personas que hacen un balance a finales de año, hay quien lo hace aprovechando las vacaciones y otras personas reflexionan tras una gran crisis personal, aunque también pueden hacerlo cuando el cuerpo se lo pida y mira por dónde, a mí, me lo pide hoy.

Siempre hay momentos en la vida en los que, pese a sonar a novelero, decimos que hay un antes y un después y puedo afirmar que eso me ocurrió en el 2018. Desde luego, muchas personas pueden llegar a pensar que tras lo ocurrido en el 2020, con la pandemia, ese antes y ese después queda mucho más marcado por ese nuevo estilo de vida que nos hemos visto obligados a llevar debido a un virus, que se ha integrado en nuestras vida con la misma tozudez que se instalaron las redes sociales, el internet y la vida online, nos guste o no nos guste. Pero aún así, y pese a lo real que han sido estos grandes cambios que ocurrieron en este año vírico, siempre me remitiré a esos dos años antes, donde tomé la decisión, forzada por otras situaciones, de dar un giro radical en mi vida y un salto que fue sin red y a la aventura.

Ahora que han pasado ya casi tres veranos, porque aquel cambio aunque ya se venía gestando desde meses antes se cerró en Septiembre de ese 2018, puedo hacer un balance con un buen camino recorrido y tres novelas en mi haber, además de con proyectos claros para otras tres más. Siempre que la situación lo permita, pero que coño, no nos vamos a arrugar ante las incertidumbres del futuro, que para eso tenemos las noticias de la prensa y televisión. Os preguntaréis a santo de qué viene esta reflexión y qué ha dado lugar a ella y todo empieza por esas pequeñas cosas que se hacen en la vida y que son las que marcan la diferencia.

Hoy me apetece hablar de lo mejor de ser escritora, pero desde otro punto de vista, que es desde el de ser compañera de tus compañeros. Está claro que como en cualquier otra profesión podemos ir a lo nuestro y pasar del resto de la humanidad, solo centrándonos en nuestros lectores, en nuestras ventas y en nuestras promociones, y me parece magnífico. Pero que vida tan triste si solo te miras el ombligo y más triste si, encima, lo haces pisando los callos al resto de la gente que tienes a tu alrededor. Cuando lo divertido e interesante de este mundo es el poder llegar a ampliar tus relaciones más allá de estar todo el día pegado a las redes sociales, tratando de vender, vender, vender y levantarnos y desde primera hora de la mañana hacernos un Paco Umbral y solo estar aquí para “hablar de nuestro libro”.

Por supuesto mentiría si dijera que no me promociono, porque la verdad es que me encanta el marketing digital y todos los recursos y medios que hay hoy en día para facilitarlo. Ahora, también digo la verdad si os cuento que me apasiona promocionar, ayudar, conocer y trabajar con otros compañeros porque, aunque me encanta ir a lo mío, el poder formar equipo y hacer un buen trabajo de la mano de otros escritores, es de las cosas que más me gustan. Y lo hago a cambio de nada, que seguro que alguien piensa: “sí, venga ya. Y voy yo y me lo creo”. Esta claro que aunque en el mundo hay más tontos que botellines, frase de un amigo que viene muy bien al caso, procuro no estar en el club de los botellines. Es de cajón que lo habitual es un quid pro quo con los compañeros, pero NUNCA exigiendo esa contrapartida. Yo hago lo que quiero o me comprometo libremente y no pido que los demás hagan lo mismo, si no, no tendría gracia. Está claro que luego como “es de bien nacidos el ser agradecidos”, ya según se vea como actúa el resto de la gente conmigo, así seguirá siendo mi relación a lo largo del tiempo. Siempre aplico el refrán que me enseñó mi abuela: “Con la vara que midas serás medido”.

Si os habéis percatado, esta es la mejor forma de conocer a la gente en su salsa y saber hasta dónde dan de sí. A una persona generosa, amable y agradecida se la ve venir tan pronto como a una que no lo es, y como ahora la mayor parte de las veces nos relacionamos de forma virtual, y parece más sencillo escondernos detrás de una máscara, se puede pensar que es difícil conocer a la gente, pero no, no es tan difícil. Las personas que son leales, trabajadoras, comprometidas, humildes, pero que saben lo que quieren, son muchas y fáciles de encontrar, solo hay que poner interés en buscarlas. Y eso es algo que durante tres años he hecho y me ha dado buenos resultados, lo que me ha permitido ir descartando a todas aquellas otras que no han cumplido mis expectativas, que tampoco han sido muchas las que han caído por el camino, pero a menos bulto, más claridad.

El detonante que me ha llevado a decir esto es un resumen que le he hecho a una compañera sobre las cuatro cosas que me gustan de esta profesión: escribir, leer a otros compañeros, promocionarlos y conocerlos. Y es lo que he tratado de hacer desde el principio y sobre todo en este último año. Creo que es un buen resumen de lo que debería de ser este mundo de los escritores. Luego, por supuesto, hay gente y botellines para todos los gustos, como en botica.

Opinión

Bookstagrammer, ¿es un Influencer?

Hace unos días en uno de los grupos, en el que habitualmente interactúo, surgió como tema de conversación la realidad de los Bookstagrammers en las redes sociales, aunque es un fenómeno sobre todo de Instagram. Había opiniones para todos los gustos y de todos los colores y se percibió que es un tema candente dentro de las inquietudes de los autores.

Pero vayamos por parte y veamos un poco el origen de este grupo que recibe este nombre. Para empezar podemos decir que nacen en Instagram aunque la tarea que hacen es tan antigua como la existencia de las publicaciones literaria, puesto que no son ni más ni menos que lectores y/o autores, que hacen una crítica sobre alguna lectura que han realizado. Pero a esto hay que sumar que, como la red social de Instagram es por antonomasia una red visual, todo se presenta con el plus de una imagen sugerente del libro en cuestión y que en un momento dado atraiga a los usuarios/lectores y, esa imagen cuidada, se considera como un valor añadido a esa crítica o recomendación.

¿Qué se necesita para pertenecer a este grupo de lectores críticos?:

Empezamos con que hay que tener una cuenta de Instagram que, para mi entender eso es lo más sencillo y después, ya es donde viene lo complicado, porque te tienes que hacer un hueco en este mundo.

¿Qué más hace falta?:

1.-Tener un perfil atrayente y bien organizado:

-Foto: Una imagen tuya que da más credibilidad al perfil si no eres una editorial o empresa, que en ese caso pondrás el logotipo.

-Biografía: Una presentación agradable, donde incluso quede claro, de forma sencilla y visual, cual es el género que más te gusta leer, los libros leídos, si tienes algún reto para ese año, los hashtags más habituales, etc. También es una puesta en valor el nombrar algún autor fetiche o alguna peculiaridad que te diferencia del resto.

-Enlace: Es importante enlazar esta cuenta con el resto de redes o si tienes una página web o canal de youtube.

2.- Ten un proyecto claro:

Es importante saber qué línea vas a seguir y no publicar a lo loco para rellenar las redes. De eso Instagram está lleno. Ofrece un buen contenido con reseñas, citas, información relevante de autores, anécdotas y tu seguidor te lo agradecerá.

3.- Sé cuidadoso con las imágenes que publicas:

Busca tu estilo definido y personal, es recomendable ser original y no copies lo que hacen los demás. No hay porqué repetir, como si fuera el día de la marmota, la foto de libro + taza de café. Sé que cuesta trabajo pero busca a los bookstagrammers más influyentes e inspírate con ellos. Fue el primer consejo que me dieron cuando empecé en este mundillo del marketing en las redes sociales y, sobre todo, la constancia es importante y una fuente de inspiración, porque una idea lleva a otra. Si publicas tres veces a la semana, que sean tres veces. La fidelización de los seguidores empieza por ser fieles a la hora de seguir un ritmo de publicación por parte del bookstagrammer.

4.- Interactúa con otros bookstagrammers intentando ser uno miembro más y no un referente:

Eso es aplicable en cualquier lugar en el que estemos, es mejor pasar desapercibidos a que la gente piense que sobramos por ser pesados. También es importante que sociabilicemos ya que estamos en una red social. Muchas veces queremos que la gente nos siga, le dé al me gusta en nuestras publicaciones, que comenten… pero no hacemos lo mismo. Y sobre todo NO EXIJAMOS. Queda muy feo eso de exigir a los demás que nos sigan, nos promocionen, nos comenten o compartan. Yo no soy bookstagrammer, pero para recomendar algo con mi: #gabytaylorTeRecomienda, antes me lo he leído.

5.- Haz un buen uso de los hashtags (encontrarás listas en internet de los más recomendados y de los NO aconsejables de usar) y trata de sacar partido a todas las opciones que tienes en Instagram:

Cada día tenemos más opciones, como los Reels, Stories, IGTV y todo aquello nuevo que vaya saliendo y que, poco a poco, podemos ir aprendiendo a usar. Pero recuerda, no es publicar por rellenar, es aportar algo al que lo ve y que le anime a seguirte.

Ya que he presentado y dado consejos, un poquito a vuela pluma, sobre la realidad de este usuario de las redes, me toca ponerle el cascabel al gato, porque otro tema de los que se habló es si es adecuado que el bookstagrammer cobre o no cobre por la labor que hace. Y aquí es donde hubo opiniones para todos los gustos y muchas de ellas fueron aportadas según la experiencia que han vivido los autores. Y cuando hablamos de cobrar no me refiero a que el autor le regale el libro en cuestión, eso más que un pago se puede considerar una deferencia por su trabajo.

He ido contando como este grupo de usuarios de Instagram usa esta red para escribir reseñas y críticas de libros, además de mostrar sus tapas, interactuar con la audiencia y comentar sobre autores, entre otros detalles vinculados con la literatura. Pero tengamos en cuenta que es un mundo diferente al de los influencers, ya que los bookstagrammers no promocionan marcas ni productos. Por eso, muchos no cobran por su labor por lo que es posible acceder tanto a reseñas elocuentes como nefastas sobre lo que han leído y esto a mi me da garantías porque puede hacer pensar al usuario, que accede a esas recomendaciones, que el autor de ellas es objetivo porque, elhecho de cobrar los acerca más en realidad a la labor de un influencer o de una agencia de publicidad y el lector llegue a sentir que, en realidad, se le está vendiendo un producto y por lo tanto el usuario de Instagram que hace estas recomendaciones, va a hablar de lo bien que está y lo recomendable que es tenerlo de una forma forzada. Pero, aún sin cobrar, siento que es difícil, en este mundo literario que nos movemos, el hacer una crítica o recomendación real y sincera, aunque hay casos excepcionales, porque al final a nadie le apetece ganarse más enemigos de los que por motu proprio pueden surgir.

En resumen, creo que es una tarea muy bonita, beneficiosa para el autor y voluntaria para el bookstagrammer, aún así, si quiere cobrar me parece estupendo. Aunque entonces no pueden olvidar, y tienen que ser conscientes los que lo hacen, que sus seguidores pueden pensar que no es objetivo en las recomendaciones y críticas.

N. de. A: Mi agradecimiento a @Fotolócar como autor de la imagen de cabecera de la entrada.

Opinión

Los piratas digitales

El tema de la piratería en el mundo literario es bastante complejo a la hora de ponerle el cascabel, porque nadie quiere ni mirar al gato. Ahora, lo que sí tengo claro es que hay dos opiniones encontradas: los que están a favor de la piratería y los que están en contra y calculo que ronda el 50% en cada bando. Aquí no hay medias tintas.

Si hablamos de piratería de medicamentos, alimentos, prótesis o piezas de tecnología hay bastante más personas que están en contra de ella, pero si nos referimos a la de las descargas de libros, música y películas y marcas de lujo (cosmética, ropa, colonia, joyas) ya la ética se nos va por el desagüe. Todo porque pensamos que eso en realidad no hace daño a nadie e incluso que hasta favorece al creador de esos productos o marcas.

Pero vamos a ir por partes tratando de analizar el fenómeno desde el principio para que entendamos las causas y sus consecuencias:

La piratería de libros digitales se inició en el mismo momento en el que aparecieron los primeros ebooks. Las razones por las que hay personas y organizaciones que piratean libros es clara: ganar dinero. El procedimiento era y es sencillo. Los piratas consiguen los libros comprándolos, descargándolos de otra página pirata o llegando a acuerdos con algunos trabajadores de las propias editoriales (sí, los piratas pueden trabajar en editoriales). Después los suben a servidores propios o ajenos. Estos piratas ganan dinero por los anuncios que aparecen en pantalla mientras el usuario final descarga el libro; los anunciantes son quienes sustentan el negocio del pirateo.

Las razones por las que los lectores justifican la descarga ilegal de libros son varias. La más manida es la de que los libros son caros. Y, en ocasiones, no les falta razón. Las editoriales han sido reticentes al libro digital. Para disuadir de su compra utilizaron la estrategia de establecer precios elevados, pensando que los lectores, ante el dilema de libro en papel o libro digital, iban a comprar la versión en papel. Como consecuencia del uso de esta estrategia aparecieron efectos no esperados. Los lectores que querían leer en digital y no pagar un precio alto por ello, apostaron por comprar libros de autopublicados, que tenían y tienen, en general, un precio barato. Por eso se produjo el auge de la autopublicación en España de hace unos años. En ese momento, llegar a la lista de los más vendidos en digital era relativamente fácil para un autor independiente. Fue entonces cuando surgieron autores como Eva García Sáenz de Urturi con «La saga de los longevos» o  Eloy Moreno con «El bolígrafo de gel verde». Otra de las consecuencias fue que, ante lo abusivo de adquirir libros digitales, algunos vieron su oportunidad de negocio. Y así se generó y desarrolló con fuerza la piratería de libros.

¿Es todo culpa de la estrategia fallida de las editoriales? No, desde luego que no. Los lectores están dispuestos a realizar una inversión de más de cien euros en el dispositivo digital pero no en gastar entre cinco y diez euros que puede costar el libro. En realidad, esta indolencia y falta de respeto por el trabajo del escritor y de la editorial, los lectores la justifican minimizando el impacto de sus acciones. Es decir, creen que no están haciendo daño a nadie.

En la actualidad, las editoriales tradicionales se han dado cuenta de que no se puede luchar contra la tendencia de la lectura en digital y han decidido bajar los precios de sus libros. Esto ha provocado que los autores independientes o autopublicados ya no vendan casi nada, y no sé hasta qué punto esta medida ha influido en la lucha contra la piratería. Algunas otras editoriales solo publican en papel, porque es más difícil de piratear, pero así vetan a muchos lectores que leen fundamentalmente en dispositivos electrónicos (estos dispositivos tienen algunas ventajas, como  regular el tamaño de la letra -muy útil cuando se empieza con la presbicia-, y permiten tener infinidad de libros sin llenar estanterías).

Y hay otra cuestión más relacionada con la piratería, y es que esta no solo afecta a la venta ilegal de títulos, sino que también a libros vendidos en plataformas digitales que resultan ser textos falsificados. ¿Cuántas veces hemos oído que roban textos de libros y con otro nombre y otra portada los venden en plataformas como Amazon? Conozco personalmente dos casos, ambos de autores extranjeros.

Ante este panorama, ¿qué hacer? Supongo que debe primar el sentido común, por parte de las editoriales y los autores, a la hora de establecer los precios; la responsabilidad y la empatía por parte de los lectores; y la aplicación de medidas legales por parte de las Administraciones.

Lo más curioso de todo es que el éxito de un libro se puede medir por el número y el tipo de plataformas en las que está pirateado. De hecho he escuchado a autores decir que no les importa ser pirateados porque así los promocionan y nada más alejado de la realidad porque el pirata no va a ir a ninguna plataforma a hacer una reseña favorable de tu libro, ni va a utilizar el boca a boca, si no que le pasará el PDF a otro lector que esté interesado. Con lo cual no se sustenta la excusa de que te promociona, sencillamente fomentas a que permanezcas en el anonimato digital de las grandes plataformas porque nadie te descarga.

Consecuencias de la piratería en general y la literaria en particular:

Si pensamos desde la óptica pura del economista, podemos reflexionar sobre un detalle básico. Una acción sencilla y en apariencia inocente, como tomar una idea intelectual ajena como si fuese propia o descargarnos un libro de forma pirata, tiene consecuencias insospechadas, pues cada vez que realizas acciones como ésas:

1.-Ayudas a dejar sin empleo a muchas personas.

2.-Haces que las economías pierdan dinero.

3.-La innovación no sea posible.

4.-Colocas obstáculos al crecimiento y desarrollo económico de los países que más lo necesitan.

5.-Además del problema moral detrás de esa acción.

Así que sin dudar dile no a la piratería, dile no al robo de la propiedad intelectual.

Fuentes:

https://www.americaeconomia.com/analisis-opinion/la-pirateria-y-su-impacto-en-el-desarrollo-economico

mi trabajo, Opinión

Unos consejos que no vienen de mas

Días atrás, una compañera preguntó sobre como desenvolverse en el mundo de la escritura. Tras haber estado esta semana pensando como lo desarrollaba en el blog para que os sea útil, al final, me ha salido esta entrada en la que añado aportaciones de mi experiencia personal y blogs, que recomiendo y, que también pueden serviros de apoyo en vuestro día a día como escritores. Se podría llamar los secretos del éxito, aunque no asegura el triunfo, eso también lo digo yo, pero por lo menos orienta sobre que hacer y que es recomendable no utilizar. Creo que si profundizáis en la trayectoria literaria de cualquier autor con un éxito moderado, seguramente veréis que cumple todos esos puntos y alguno más:

1. Escribir una historia creíble y original (eso sabrás hacerlo, pues si eres escritor o escritora, conoces las estructuras internas, ambientación…; si no lo sabes, tendrás que aprender formándote y practicando). Y para eso hay muchos blogs de escritura creativa, cursos, post, libros. No estamos solos. Cuando hablamos de original no significa que lo sea tanto que roce lo absurdo. Ya hablé en otra entrada sobre el tema de los tópicos que los lectores al final acaban buscando en los géneros que suelen leer y que gustan. Pero dentro de los tópicos, podemos poner nuestro grano de originalidad a la hora de presentar una historia que por ejemplo: siendo romántica, suele tener un final, por regla general, feliz y cerrado. Por supuesto hay excepciones y eso va a depender del grado de originalidad que queramos tener. En un thriller, por elegir otro género cualquiera, podemos acabar asesinando incluso al protagonista.

Un ejemplo de como arrancar con una novela

2. Entregar el manuscrito a un editor profesional para que analice las fortalezas y debilidades, las incoherencias e inconsistencias, y reescribir las partes que el editor te indique. Aunque es recomendable que ya lleves tu manuscrito muy pulido para que cause buena impresión. Eso es lo que desde hace mucho tiempo se denomina informe DAFO y se realiza para cualquier proyecto. Y por muy romántico que queramos ver el mundo de la literatura, lo que se presenta para publicar es un proyecto, que puede o no llegar a buen puerto y, de ese informe, puede depender la calidad o no del producto. De hecho mi primera puesta de largo como escritora fue tras pasar este tipo de informes y con una valoración muy seria por parte de un profesional.

Consejos breves para corregir una primera vez

3. Una vez reescritas las partes del texto indicadas, entregarlo a un corrector profesional (no vale un profesor de Lengua o Literatura, un familiar que sabe mucho o un amigo que es profesional titulado en lo que sea; estas personas no están preparadas por mucho que te lo aseguren). Este corrector debe poder acceder al texto maquetado o diagramado para revisarlo TANTAS VECES COMO SEA NECESARIO. Una sola revisión en Word no es suficiente. Y un lector 0 aunque vea faltas de ortografía, en realidad, su misión es más el ver la viabilidad comercial e interés que pueda tener esa novela al lector de la calle. No suele ser un profesional de la corrección ni de la lectura en la mayoría de los casos.

Este artículo aporta una lista de correctores profesionales de UniCo (Unión de Correctores)

4. Contrata a un maquetador profesional. Este sabrá organizar el texto según las necesidades que aparezcan (ilustraciones, gráficos, encabezados especiales…). No habrá líneas viudas o huérfanas y no parecerá tu libro un copia y pega de Word, algo que luego da problemas a la hora de subirlo en digital y una imagen muy poco profesional. Está claro que todo el mundo no puede permitirse el lujo de pagar profesionales pero si de verdad decimos que queremos ser auto publicados, pues aprendamos a usar programas como INDESING, Sigil, Scribus o Lucidpress, que marcan mucho la diferencia entre lo profesional y lo amateur

Los problemas que ven las imprentas cuando el que maqueta dice que es profesional y en realidad no tiene ni idea.

5. Contrata a un buen portadista. Sabe que estilo es el más adecuado para la temática escrita y conoce las tipografías y textos paratextuales que necesita un libro profesional. Esto puede hacerlo también el maquetador. Suelen ser la misma persona, pero no es necesario. Lo que sí tendrán que poner en común cierta información para coincidir en el estilo. Recuerda que la portada es el escaparate de tu libro. Entre millones de ellos debes de tener una portada que llame la atención. Y eso significa que esté acorde con la temática. Ahora que también hay que saber jugar con el lector y llamar su atención de forma sutil. En una novela erótica (aquí hablo por experiencia) ya están muy trilladas las portadas explícitas de tacones, medias de rejillas, cuerpazos apabullantes, antifaces, esposas, labios rojos, abdominales para lavar la ropa y tatuajes variados y tal vez el salirse de lo obvio puede ser una puesta en valor interesante. Por supuesto luego cada uno que vista a su niño como quiera pero, como dice el título de mi entrada: un consejo no está de más.

Si te dejas llevar por un aficionado puedes acabar en el fondo de una lista de ventas o una estantería criando polvo

6. Escribir una buena sinopsis que atrape al lector y le haga querer seguir leyendo. El corrector seguramente esté capacitado para elaborarla. Aunque nadie como tú para conocer el fondo y el poso de tu novela, con lo que yo pienso que está bien que el corrector sea el que la corrija pero, la sinopsis es tan tuya como tu novela y, muy importante, es darle ese aire que anime al lector a abrir tus páginas y empezar a leer.

Pasos para escribir una sinopsis y crear expectativas

7. Enséñala tú en las redes sociales, en los centros culturales de tu población, en las bibliotecas, en las librerías de tu ciudad. Tú y tu libro sois la más potente marca para la venta. Si no te ves capaz de exponerte a tanta gente de modo tan directo, contrata a un community manager para que te ayude. No hay más misterios. Y si tú no eres capaz de creer en tu proyecto, nadie va a hacer. Una cosa es el ego, que va con un rodillo machacando a los demás, y otra cosa es la seguridad de que lo que tienes entre manos es algo bueno. Todo esto es necesario, pero lo realmente imprescindible es el punto 1. Lo mismo no logramos un bestseller a la primera ni nunca, pero por lo menos que recuperemos el dinero invertido y el tiempo que hemos dedicado para escribir nuestra novela.

10 puntos de marketing que te pueden ayudar

Y como remate final, os pongo 5 libros de escritura destacados. Algunos de los cuales os los recomiendo si estáis empezando en esto de la escritura con el afán de profesionalizaros o por lo menos buscando la calidad para vuestros lectores.

Los consejos de otros profesionales siempre son bien recibidos

Entiendo que la primera objeción que me vais a poner sobre la mesa es la falta de dinero para poder cumplir todos estos requisitos y que por eso acabáis en manos de personas que no son profesionales. Dos cosas: publicar no es obligatorio y no nos va la vida en ellos. No es algo imprescindible para vivir, por lo tanto si lo hacemos, vamos a hacerlo bien. Pero además, si podemos contratar a alguien, que sepamos gracias a unas nociones básicas sobre lo que se necesita para tener poder exigir al profesional la calidad que de verdad nos está cobrando. Si no sabes de que hablas no puedes exigir calidad ni estar seguro de que quién te está haciendo el trabajo de verdad lo está haciendo bien. Que NO nos den gato por liebre.

Opinión

Novela histórica: Ser o no ser, he ahí la cuestión

Cuando hablamos de géneros dentro de la novela, solemos hacerlo de los que nos parecen más complejos de escribir. Y ahí siempre he pensado que cualquier género narrativo, si se quiere que tenga una calidad y que lo haga destacar por encima del resto de trabajos del mismo género, debe de estar muy bien documentado, estructurado y plasmado, y por lo tanto todos pueden considerarse complicados. Para mí, que soy Licenciada en Geografía e Historia, tengo claro que es más complejo narrar una historia en un periodo histórico alejado de mi realidad actual. Pero como soy amante de los retos, no me voy a amilanar y por mi cabeza ronda la que será mi novela histórica a la que ya veo vislumbrándose en el horizonte. Pero claro, antes de tirarme de cabeza en la historia, que ya la tengo, tengo que saber primero que es o que no es una novela histórica, porque a cada persona que le preguntes, sea o no autoridad en el tema, te va a soltar una perorata de la que al final sacarás o no las características principales de lo que se considera como novela histórica.

Todo esto comenzó por la pregunta realizada por parte de una autora sobre qué se considera como novela histórica. Y yo, pese a tener mi idea clara, decidí buscar todo lo referente a ese tema que me pudiera ayudar a organizar, cara al futuro, mi primer trabajo en ese género. Y aunque ya he hecho una incursión en ese género pero como todavía no está publicado pensé que toda la información que me sirva para mejorar va a ser bienvenida.

La novela histórica según György Lukács (1936) nos debe “ofrecer una visión verosímil de los ambientes, tipos y paisajes de una época histórica preferiblemente lejana, de forma que aparezca una cosmovisión realista e incluso costumbrista de su sistema de valores y creencias”. Así, en la narración se utilizan hechos verídicos pudiendo ser los personajes reales o inventados, aunque priman los primeros. 

Entre las principales características se encuentran:

  • Sentido histórico de la época.
  • Revitalización del pasado con una proyección pretendidamente realista.
  • Carácter popular, entendido como el reflejo de la realidad social de la época.
  • Preferencia de personajes cuya individualidad refleja un carácter medio o típico.
  • Se da una consciente distorsión de la historia a través del anacronismo, las omisiones o hipérboles.

Durante la primera edición de Lit Con Madrid, celebrada en 2018 en el marco de la Feria del Libro de Madrid, León Arsenal ofreció una charla sobre “Cómo se escribe la novela histórica” en la que aclaró que “el escritor de novela histórica no tiene por qué dar una retahíla de datos”, en contraposición a lo que muchos piensan. Durante la charla, León quiso destacar también que “una cosa es la creación de una obra literaria y otra cosa es la industria. Y son dos cosas imprescindibles que debemos saber distinguir” en referencia a lo que quiere escribir un escritor y lo que requiere el mercado a través de las editoriales. En resumen, que tengamos claro que hay temas que no venden y otros que están tan trillados que se vuelven repetitivos y cansinos. Creo que fue una charla muy interesante y aunque al final derivó en una intervención en la que habló de todo, no solo de cómo escribir novela histórica, os la pongo a continuación porque de una manera muy didáctica nos ayuda a separar la paja del grano y a conocer la vida de un autor de novela multi género que me pareció muy interesante en su presentación, ya que toca todos los palos relativos a la realidad de la literatura hoy en día en España.

Cómo se escribe la novela histórica | Lit Con Madrid 2018 #LCM18 – YouTube

En los últimos años la novela histórica se ha convertido en la favorita de muchos lectores. Títulos como El espartano, de Javier Negrete, El regreso del Catón, de Matilde Asensi o La pirámide inmortal, de Javier Sierra, han batido récords de ventas. El secreto y la recomendación general es que tienen una trama que engancha, personajes creíbles, un estilo muy personal y dominar los pasos sobre los que se apoya el género. Si te has planteado escribir una novela histórica o eres aficionado al género y deseas conocerlo a fondo es importante tener en cuenta una serie de factores:

Primero hay que tener claro el temaQué es lo que se quiere demostrar con la novela. Ten en cuenta que las novelas históricas más exitosas han sido aquellas que, o bien han iluminado aspectos de la época o de los personajes, o han dado una versión más personal y verosímil de las que ofrecen los libros de historia, o han desvelado una parte oculta de una época.

Después toca decidir sobre qué acontecimiento histórico o personaje queremos escribir. En este caso, se suele dividir la investigación en tres partes: una primera introductoria cuyo objetivo es solo familiarizarse con la época (acude a libros de historia general). Una segunda sobre los hechos cruciales donde se ha de concretar alrededor de qué personajes y localizaciones va a girar la novela (consulta biografías, historias detalladas u obras escritas en la época).

Y una tercera de búsqueda de los detalles relevantes y del comportamiento de los personajes (lee aquí libros sobre la vida cotidiana, visita museos y consulta antiguos planos). Que ahí es donde muchos autores la lían al introducir incongruencias que destrozan todo el trabajo previo. Tenemos que tener en cuenta que una novela romántica que se desarrolla en la época victoriana no es una novela histórica, sencillamente es una novela, del género romántico, cuya trama se desarrolla en un periodo histórico de hace dos siglos. Aunque eso no quita para que el autor deba ser rigurosos con el vocabulario, las actitudes, las costumbres, el entorno, etc. y no introducir anacronismos, como he leído más a menudo de lo que me gustaría, porque acaba sacando al lector de la historia y el trabajo pierde credibilidad.

Por lo tanto en resumen, lo mas importante y destacado, para mí, es escribir una novela lo más rigurosa posible, sea en el periodo histórico que sea, con los hechos que se cuentan y que no todas las tramas que se desarrollen en el pasado nos indican que estamos ante una la novela histórica, pero no por ello desmerece la labor del autor si está bien trabajada y documentada. Por qué, lo que no cumpla esas premisas, ya entraría en el género fantástico.

Opinión, vivencias

Las entrevistas

Una cuestión que ya me ha llegado más de una vez es cómo se consigue, dentro del mundo de los escritores nóveles y que llevan sus propias redes sociales (RRSS), entrevistas en la radio y la televisión.

Primero tengo que aclarar que mi agenda de contactos, tras muchos años, es bastante grande. Por lo que es recomendable que cojamos la nuestra y, aunque nos parezca increíble, seguro que hay alguien que en nuestro entorno conoce a una persona que nos puede ayudar en este tema. En caso de que no conozcamos a nadie, sencillamente hacemos una lista de los medios locales y nos lanzamos a buscar esa entrevista. Una vez que hemos hecho esa lista ahora nos enfrentaremos a cómo abordar al medio de comunicación para ofrecernos y poder ser invitados a algún programa donde difundamos  nuestro trabajo. Hay veces que con una simple llamada de teléfono nos vale, pero también nos pueden pedir alguna información extra para que el periodista sepa a que atenerse con nosotros y al final nos lleva a lo mismo: necesitamos una carta de presentación.

Si fuera una empresa la que buscamos que nos contrate, lo que se prepara es un currículum pero, en este caso, hablamos de una carta de presentación. Algo que es muy habitual enviar en el mundo editorial para que nos conozcan. En el caso de la entrevista no nos van a contratar pero, sí es cierto, que podemos hablar de esta carta para que nos tengan en cuenta a la hora de formar parte de los invitados de un programa de radio o televisión. Y, ¿de qué consta entonces esta forma de presentarnos?

1.- Brevedad: recuerda que llegan muchas propuestas y a menudo no da tiempo a valorarlas todas con minuciosidad.

2.-Ortografía y sintaxis: además, hay que tener un cuenta un detalle que no, por obvio, deja de ser uno de los puntos más importantes, corregir hasta la saciedad todo lo que se mande. Esta presentación tiene que ser impecable, correcta en todos los sentidos: ortografía, sintaxis, coherencia y estilo. Con la cantidad de cartas que recibe un profesional de estas características, al primer signo de incorrección nuestra presentación irá al fondo de una papelera, virtual o física.

3.-Original: tu carta tiene que destacar sobre las demás, ha de llamar la atención de esa persona que la lee. Pero no ir ni de gracioso ni de original. Hay que darse a valer. Eso tiene que hacerse, pero de una forma distinta. Eres escritor/a, ¿no? Pues que se note. Cuenta tu historia utilizando la técnica del Storytelling para seducir y convencer conductor del programa.

4.-Claridad: si se contacta por primera vez, al enviar el correo electrónico, se puede poner en el apartado “Asunto” : Solicitud de entrevista”.

5.-Preséntate: Es importante que sepa de dónde eres, tus datos de contacto, a qué te dedicas, qué vinculación tienes con el mundo de la literatura, si has ganado algún premio o has publicado algo con anterioridad. También quiere saber tu disponibilidad y ganas que tienes de que tu libro se publique, es decir, si tienes tiempo e ilusión para presentaciones, firmas y promociones o si ya lo has hecho.

6.-Presenta tu obra: indica a qué género, público, rango de edad, va dirigida, así como en qué se diferencia tu novela de las ya publicadas hasta el momento. Esa es tu puesta en valor, marcar las diferencia y eso solo lo sabes tú que eres la madre o padre de la criatura.

7.-Vende tu obra: La primera gran premisa es tener presente que lo que importa es el producto: la obra. Para esta presentación, da igual el proceso de escritura o las experiencias personales que hayas tenido y que te hayan conducido a crear, eso déjalo para la entrevista en sí. En la misma línea, dar lastima o transmitir pena tampoco es una buena opción. Pero es bueno indicar que eres escritor local o si no eres de esa localidad el por qué te interesa ese medio de comunicación y no otro, (un poco de peloteo viene bien). Sería buenos saber si dentro de esa cadena hay, además, algún espacio literario que se identifique bien con el género que escribimos.

8.-Redacta una sinopsis atractiva de tu obra: termina de motivar al presentador para que llames su atención y valore tu obra.

9.-Ofrecimiento: En el mundo de los medios de comunicación no es habitual que tengan tiempo para leernos, pero podemos ofrecerles la oportunidad de acercarse a nuestros libros por medio de la opción digital, pero no pensemos que nos van a leer, es un ofrecimiento de cortesía.

10.-Y por último: Añade reseñas, críticas, entrevistas… Si tienes trabajos publicados con anterioridad, copia los enlaces de todo lo que puede aportar información sobre tu obra. También si tienes una web, blog, RRSS… cualquier dato que sirva para contextualizarte y valorar tu visibilidad y presencia online. Si las tenemos, si no, también es importante si somos miembros de grupos de lectura, ya sea como organizadores o como participantes, si tenemos grupos relacionados con nuestra actividad literaria. Por eso es importante cuidar nuestras redes sociales si queremos tener proyección como escritores y lo consideramos un trabajo. No se nos tomaría muy en serio si la mayor parte de lo que se ve de nosotros son aspectos que no tienen nada que ver con la literatura, eso vamos a dejarlo para nuestros perfiles privados. Ese video de Tik Tok cayéndonos en la boda de nuestra prima no es lo más adecuado para subirlo a nuestra RRSS de escritor. Una cosa es ser naturales y otra pecar de “exceso de naturalidad”.

Una vez que tenemos la entrevista, si es la primera vez que vamos a hacerla o somos una persona tímida, como recomendación, yo empezaría por la radio, antes que por la televisión. Este medio es mucho mas acogedor y puede darnos la sensación de que estamos en una charla tranquila, solos, el entrevistador y tú. Si os sentís inseguros, podéis pedir que la entrevista se centre en cuestiones más o menos pactadas previamente, para que no haya ninguna pregunta que os sorprenda. Y si no es pactada, como llegaréis un rato antes de iniciar la entrevista, pues podéis hablar con el presentador del programa para que os ponga en antecedentes de cómo se va a desarrollar el programa y controlar los tiempos para que podáis decir todo lo que en realidad necesitáis comunicar.

Si la entrevista es en la televisión, lo recomendable es llevar ropa de un solo color, lisa, sin grandes estampados y que no sea blanca o muy clara por el tema de las luces a no ser que nuestra piel sea muy morena. Tened en cuenta que lo que se grabe, se sube a las redes y queda para la posteridad. Hoy en día, a veces, las entrevistas se desarrollan sentados en sillones más amplios y no tenemos una mesa delante, por lo tanto, ojo con el largo de las faldas, si pensamos que podemos estar incómodas. Y en cuanto al maquillaje, tonalidades suaves y que eviten los brillos porque si nos ponemos nerviosas seguro que sudamos.

Todo esto que os cuento, está basado en mi experiencia y si os sirve de ayuda pues os presto estos consejos de cómo afrontar una entrevista desde el momento en que buscáis un medio de comunicación con el que poneros en contacto. Una vez finalizada la entrevista, es bueno intentar comprometer a la emisora cara a un futuro en el que lancéis un nuevo libro. E, incluso, si os ven que dais juego, os pueden llamar alguna que otra vez para alguna tertulia literaria. Una vez metido en harina os entrará el gusanillo y las ganas de que os entrevisten os correrá por las venas, porque seguro que las disfrutáis mucho.

mis lecturas, Opinión

El género epistolar

Siempre comentamos que escribir una novela histórica es algo muy complejo y, sobre todo, cuanto más atrás se vaya en el tiempo más laborioso es el desarrollo de la trama. Se puede ser afortunado y encontrar mucha documentación sobre un tema o verte frente a una muralla china para escalar y sin un hilo del que tirar porque, de algunos temas apenas hay documentos o están fuera de nuestro alcance. Pero aun así, yo seré de las que escribiré mi novela histórica y ya algunas personas muy próximas a mí saben por dónde irán mis pasos. Aunque estamos hablando de por lo menos unos cinco años antes de que todo el proyecto esté en pie. Y tal como se destilan las cosas hoy en día, a cinco años vistas todos calvos.

Desde luego mi idea no es quedarme para desnudar santos, sí sé que el refrán es para vestir santos, pero con eso de que soy en la actualidad escritora de thriller románticos con tintes eróticos, se me ha ocurrido plantearlo así para expresar que mi idea es seguir avanzando en mi desarrollo como escritora y por eso de forma sutil voy poniendo los cimientos de mis próximos proyectos, tocando varios géneros discretamente.

Pero un género que, para mí, sí considero muy complejo para leer y, sobre todo, para escribir, es el epistolar. Mantener a un lector pegado a una historia a través de un relato hilado por medio de cartas, tiene tanto o más mérito que una novela histórica. Esto viene a colación porque cayó días atrás en mis manos la novela epistolar homónima de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows tía y sobrina, nacidas en Estados Unidos. Posiblemente no sea la mejor novela epistolar e, incluso, para muchos lectores, si se acercan a la película estrenada en el 2018, le parezca más llevadera que el libro. Pero insisto, el género epistolar es complejo de desarrollar de forma atractiva para el lector, pero muy agradecido a la hora de realizar un guion de cine y seguramente por algunas películas hemos conocido este género antes de leerlo.

Una lista personal la iniciaría con “Drácula” de Brad Stoker y continuaría con “Las amistades peligrosas” de Choderlos de Laclos o “Cartas a un joven poeta” de Rainer Maria Rilke, escritor que estuvo en España en los primeros años del siglo pasado, sobre todo por Andalucia y con el que tuve mi primer contacto al visitar el lugar donde se alojó en Ronda desde finales de 1912 a febrero de 1913. El lugar lo mantienen tal y como el autor lo dejó en su día. Junto a estos las “Cartas marruecas” de José de Cadalso, un autor romántico que me impresionó por su visión de la idiosincrasia española cuando me sumergí por primera vez en sus letras. Y finalizaría mi lista con las “Cartas persas” de Montesquieu, que con el mismo género, el epistolar y una ironía muy fina, nos presenta a la sociedad francesa de su época. Después, durante, muchos años hice un parón y no volví a leer novelas de este género hasta que ha caído en mis manos, de las autoras anteriormente nombradas: “La sociedad literaria del pastel de piel de patatas de Guernsey”. Con un título que no es sencillo de recordar.

Tal vez, en comparación con las anteriores novelas, parecerá una historia demasiado ñoña, pero es que la gracia no está en la historia, si no en el trasfondo que podemos encontrar detrás de ella. Toda la trama se desarrolla en la isla del Canal de la Mancha de Guernsey moviéndonos entre el periodo de ocupación nazi y la postguerra. La protagonista es la escritora Juliet Ashton que ha logrado alcanzar cierto renombre con el seudónimo de Izzy Bickerstaff. Gracias a este éxito se siente una privilegiada pero a la vez vacía e incluso angustiada ante la situación que viven muchos británicos tras la guerra, aunque ella misma ha perdido a sus padres. Aun así, tiene la necesidad de devolver parte del beneficio del que ha disfrutado. Y aquí es donde entra en juego una carta que recibe desde la isla de Guernsey con la petición de que localice un libro para un club de lectura de la isla y que, debido a las restricciones de la guerra, les resulta muy complicado conseguir a los lectores de esa sociedad literaria. Ella consigue ese libro y comienza un periodo de intercambio de cartas entre la escritora y el lector de la isla donde se van desgranando un poco el día a día de ese club que empuja a Juliet a hacer una visita personal al club porque, en el fondo, su instinto le avisa de que ahí hay una historia que a ella le gustaría contar. Pero no es la historia que ella se imagina, es algo mucho más complejo y profundo que sufrieron los habitantes de estas islas del Canal de la Mancha y que en realidad no se conoció a fondo hasta los años 80 del siglo pasado, mucho tiempo después de haber acabado la II G. M.

Esto nos enseña que un libro que puede parecer que contenga una historia simple, si se rasca la superficie porque eres un lector analista, te puede llevar a unos lugares insospechados, como le ocurrió a Juliet, llegando a conocer aspectos de la historia que si no hubiera sido por las autoras Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, posiblemente no la habríamos conocido.

Por eso siempre digo que un libro bien escrito suele, entre otras cosas, tener varias capas como las cebollas. La exterior puede mostrarnos una historia romántica sin más complicaciones para el lector, que no sepa o no quiera analizar más. Pero, si avanzamos en el análisis, podemos encontrar toda una serie de sentimientos humanos y miserias que van del amor al odio y, si profundizamos, nos podemos encontrar con todos aquellos antecedentes y el detonante que hace que los personajes actúen de una forma y no de otra, y todo detrás de un marco, histórico que influye en esas acciones y esos personajes. O incluso el mismo escenario de la historia afecta, porque estar en una isla ocupada por los alemanes en la guerra, no es lo mismo que vivir en el Londres bombardeado o en el norte, en las Tierras Altas en un pueblo de las islas Hébridas aunque todo se desarrolle en la misma fecha y el mismo país.

Aunque para mí lo más importante que transmite es lo que un grupo de personas encuentran en la lectura, que para ellos es un medio para viajar hacia otros lugares y alejarse momentáneamente de los horrores que ocurrían al cruzar la puerta.

Esto último nos lleva a otro elemento que quizás sea el más bello de todos: la pasión por los libros. Cualquier amante de la lectura va a esbozar más de una sonrisa a lo largo del recorrido por sus páginas; porque en realidad, podríamos pensar que la verdadera historia de amor que se cuenta, no es la que ocurre entre algunos personajes, sino aquella que evidencia el sinfín de poderes que posee un libro: un mar de papel repleto de palabras que nos permite fantasear.