Cada vez que leo esas dos palabras, macho y alfa, algo en mi interior se revuelve y no para bien. Hace unos años en los libros y en sus portadas se puso de moda el liguero, los taconazos, el rojo, y la pinta de puton verbenero de las protagonistas y después pasamos al macho alfa, con su traje y encorbatado. No nos habremos reído en los años 70 y 80 del anacrónico macho ibérico de las películas españolas con su machismo reconcentrado. Pues siento deciros a todas las amantes de la romántica que al que considerais macho alfa, no es otro que el macho ibérico pero con menos boina, unos centímetros más de estatura y un traje de Armani, pero igual de patético y anacrónico que sus predecesores del cine español.
¿Qué es un macho alfa?
El macho alfa. El líder. Ambicioso y competitivo. Agresivo y dominante. Es el héroe en las películas y la imagen del político y el empresario perfecto que consigue sacar adelante sus proyectos.

El concepto del macho alfa está copiado en teoría de la naturaleza. En una manada de lobos, el macho dominante es quien toma las decisiones y somete a los demás por la fuerza. Es una idea atractiva, especialmente para los hombres en posiciones de poder. Tiene un problema: es falsa.
El concepto del macho alfa lo introdujo un científico de la universidad de Minnesota llamado David Mech, un experto mundial en lobos. En su libro de 1968 hablaba del lobo alfa, el que conseguía imponerse a los demás lobos de la manada peleando y venciéndolos uno a uno.
El propio Mech abandonó esta idea hace más de veinte años. Lo que ocurría es que los estudios se realizaban con lobos en cautividad, donde las peleas eran constantes. Sin embargo, después de estudiar a los lobos en libertad descubrieron que las manadas no eran ejércitos, sino familias.
El líder no era un macho agresivo, sino el padre del resto de los lobos, que guiaban a un grupo y trabajaban en equipo, machos y hembras. A pesar de los esfuerzos de David Mech para desmentir y actualizar sus propias ideas, el mito se mantiene ya que es lo que conviene.
Los estudios indican que las mujeres se sienten atraídas por hombre altos, fuertes, dominantes y agresivos, porque indican mayores posibilidades de sobrevivir. Pero también se ha comprobado que las relaciones más satisfactorias, íntimas y duraderas son aquellas más igualitarias , en las que no hay dominación. De hecho la mayoría de las rupturas sean de amigos o de parejas el denominador común son unas relaciones basadas en un venenoso concepto de la propiedad de una persona sobre la otra.
El macho alfa, por mucho que algunos se empeñen, no es más que un mito.

Somos así de incoherentes. Estamos postulando por una sociedad igualitaria en el que el papel del hombre y la mujer sea paritario, queremos personas sensibles, solidarias, respetuosas, con carisma, guías, comprometidos, que sepan escuchar, que aporten pero dejen libertad de acción, pero llegamos a la hora de la literatura romántica, de las telenovelas turcas o de nuestro día a día y babeamos por un hombre que domine, que maltrate psicologicamente, que controle y que nos haga un poco de pupita porque a fin de cuentas el amor todo lo perdona. Venga ya. ¿Cuándo vamos a dejar de andar hacia atrás y comenzamos a abandonar esa tendencia a normalizar las relaciones tóxicas?
Verdaderas características de un macho o hembra alfa humanos
Sabes que en este mundo debe haber jefes e indios, personas que toman decisiones y personas que las ejecutan, pero para estar en el puesto de mando se necesitan unas características que, desde luego, no son las que hasta la fecha se están poniendo como pertenecientes al modelo de macho o hembra alfa. Hay hembras a las que erroneamente se las denomina alfas y que son personas manipuladoras y tóxicas como los masculinos. Hay que huir de ambos modelos, pero claro para eso hay que saber como es de verdad un ser humano con los atributos de alfa.
El macho alfa es un líder, se conoce y confía en sus capacidades. No necesita pavonearse. Un hombre poderoso y fuerte es equilibrado y reflexivo. Se tiene en cuenta a sí mismo y tiene en cuenta a los demás. Se valora y valora.
Ejercer la autoridad implica aceptar las limitaciones y atreverse a aceptar que los demás pueden aportar algo valioso. Si podemos soportar esto, nos podremos sacar máximo partido y podremos encontrar al líder que llevamos dentro, porque no es un proceso de buscar fuera, al revés, es un proceso interno de maduración. Cuando la personalidad alfa es auténtica, no solo no hay abuso, sino que hay crecimiento por ambas partes, creándose así una relación rica. Esto se ha comprobado en el buen resultado obtenido por equipos de trabajo que estaban coordinados por una personalidad alfa real.
Características de un verdadero macho alfa que puedes incluir en tus novelas
- Creen en sí mismos
Los machos alfa tienen confianza y creen que pueden lograr cualquier cosa si se esfuerzan lo suficiente. No se dan por vencidos ante el primer obstáculo y están seguros de que hay una solución para cada problema. Así como creen en sí mismos, también lo hacen en los demás.
- Son conscientes de sus errores
Tienen confianza pero son conscientes del hecho de que no son perfectos. Tampoco esperará que seas perfecto y encontrarán lindos tus defectos. Esos fueron lo que hizo que se enamorara de ti y nunca te juzgará.
- Son honestos
Nunca dicen una cosa y luego hacen algo completamente diferente. Nunca te mienten porque la honestidad es su primera prioridad. Serán honestos contigo sobre todo, lo cual es un requisito previo para cualquier relación saludable.
- Están en contacto con sus emociones
No tienen miedo de mostrarte si están tristes o enojados por algo. Y te lo dirán de la forma más tranquila posible.
- Son excelentes oyentes
Son grandes oyentes, sin importar el tema. No pretenderán escucharte solo porque no quieren lastimarte. De hecho, escucharán cada una de tus palabras porque están genuinamente interesados en todo lo que tengas que decir. Y cuando les hagas una pregunta, harán todo lo posible para sorprenderte con sus ideas innovadoras.
- Están decididos
Cuando deciden hacer algo, simplemente lo hacen. Una vez que están decididos a conquistarte, nunca se darán por vencidos hasta que lo logren. Y cuando tengan éxito, no se detendrán, no se irán. Están decididos a encontrar constantemente nuevas formas de mejorar su relación.
- Son apasionados
No tendrán sexo contigo solo por tener sexo. Te harán el amor como nadie te lo ha hecho antes. Son apasionados. Quieren hacer todo correctamente y con especial cuidado.
- Son generosos
Su lema es dar y recibir. Darán todo lo que tienen solo para hacerte feliz porque eres su prioridad. Cuando realmente los necesites a tu lado, se asegurarán de que estén allí porque saben que todo lo demás puede esperar.
- Son valientes
No tienen miedo de correr riesgos. Su espíritu aventurero es contagioso. Te inspirarán a seguirlos. Se enfrentarán a cualquier cosa que se cruce en tu camino porque quieren que te sientas seguro con ellos.
- Son protectores
Harán cualquier cosa por alguien a quien aman. Si escuchan que alguien te ha dicho algo malo, exigirán que esa persona se disculpe contigo. Te harán sentir protegido y amado.
Un macho alfa es un hombre o mujer con el que aprenderás lo que es el respeto, la sinceridad, la vulnerabilidad y el amor.
¿No sería mucho mas sencillo escribir sobre protagonistas con estas características? A ver si va a ser que estamos todo el día pregonando sobre la igualdad y resulta que en el fondo nos engañamos a nosotros mismos. Y ojito con perpetuar la teoría del macho alfa en la hembra alfa. Por desgracia he he leído muchas novelas en las que las escritoras han calcado la toxicidad de macho dominante y se la han implantado a la mal denomidada en este caso mujer empoderada. El empoderamiento femenino es otra cosa pero ya lo trabajaré en otra entrada.
Recuerda además que de este tipo de persona, muy habitual en las novelas románticas, encontramos un subtipo que es el narcisista. En él o en ella veremos reflejada la idea de que todo el mundo está en su contra y manipula a todo su entorno. En las tramas leeremos cómo apoyándose en la pena y en lo mal que lo ha tratado la vida va controlando la vida de la gente que lo quiere. Parece un personaje mejor que el alfa, pero es igual de manipulador pues al final todo lo que trata de conseguir es para su propio beneficio y satisfacción, caiga quién caiga.
Os hago un resumen de este otro tipo de ser humano, al que se denomina narcista, para que así quede completa la entrada y sepaís identificarlo tanto en la literatura que lo normaliza, como en las relaciones habituales de nuestro día a día, porque son personas muy peligrosas y de las que hay que alejarse.
Las 10 caracteríticas de un narcisista que no deberías normalizar en tus novelas
- Sensación de superioridad
El mundo del narcisista se trata de bueno/malo, superior/inferior y correcto/incorrecto, y por supuesto él siempre se encuentra en el lado positivo de la ecuación. Los narcisistas tienen que ser (aunque sea sólo en su mente) los mejores, los más acertados, los más competentes, hacer todo a su manera, poseer todo y controlar a todos.
- Necesidad exagerada de atención y validación
No importa cuánto les digas a los narcisistas que los amas, los admiras o los apruebas, nunca sienten que es suficiente, porque en el fondo no creen que nadie pueda amarlos, pues a pesar de toda su arrogancia, son en realidad muy inseguros y temen no estar a la altura. Siempre te echarán en cara que no los apoyas en sus proyectos.
- Perfeccionismo
Quieren que todo sea perfecto: ellos deben ser perfectos, los demás deben ser perfectos, los eventos deben suceder exactamente como se espera y la vida debe desarrollarse exactamente como ellos la imaginan. Esta es una demanda imposible, que hace que el narcisista se sienta insatisfecho y miserable la mayor parte del tiempo, por lo que suelen quejarse constantemente, y viven en una continua frustración en la que la culpa de todos sus males es de los demás.
- Gran necesidad de control
Dado que los narcisistas están continuamente decepcionados con la forma imperfecta en que se desarrolla la vida, quieren hacer todo lo posible para controlarla y moldearla a su gusto. Quieren y exigen tener el control, y su sentido de superioridad hace que les parezca lógico que deberían tener el control de todo; y si no es así, se alteran y se inquietan bastante, llegando a presentar rasgos agresivos. Son maltratadores psicológicos y pueden serlo físicos.
- Falta de responsabilidad
Aunque los narcisistas quieren tener el control, nunca quieren ser responsables de los resultados, a menos, por supuesto, que todo salga exactamente como quieren y se produzca el resultado deseado. Cuando las cosas no salen según su plan o se sienten criticados, el narcisista le echa toda la culpa y la responsabilidad a otra persona para mantener su propia fachada de perfección. O incluso huyen básicamente porque la vida se les hace demasiado grande y prefieren iniciar otros proyectos, que serán fallidos, antes que afrontar lo que tienen entre manos.
- Falta de límites
Los narcisistas no pueden ver con precisión dónde terminan ellos y comienzas tú. Se parecen mucho a los niños de 2 años: creen que todo les pertenece, todos piensan y sienten lo mismo que ellos, y todos quieren lo mismo que ellos. No saben aceptar bien un “no” como respuesta, por lo que harán todo lo posible para descubrir cómo obtener lo que quieren a través de la persistencia, engatusando, exigiendo, rechazando o haciendo pucheros.
- Falta de empatía
Los narcisistas tienden a ser egoístas, ensimismados y, por lo general, no pueden comprender lo que sienten los otros. Esperan que los demás piensen y sientan lo mismo que ellos. Rara vez se disculpan, se arrepienten o se sienten culpables (hay quién nunca), además de que tienen la idea de que son las demás personas quienes ocasionan sus sentimientos, especialmente los negativos.
- Falta de razonamiento emocional
Tratar de razonar y usar la lógica con el narcisista para que comprenda el efecto doloroso que su comportamiento tiene sobre ti, realmente es algo improductivo. Puedes pensar que si entiende cuánto te hirió, cambiará; pero tus explicaciones no tienen sentido para él, pues sólo parece ser consciente de sus propios pensamientos y sentimientos.
- Miedo al rechazo y al ridículo
Constantemente tienen miedo de ser ridiculizados, rechazados o evidenciados cuando se equivocan. Esto hace que sea difícil y, a veces, imposible que el narcisista confíe en otra persona. De hecho, cuanto más estrecha sea la relación, menos confiarán en alguien. Siempre viven una vida falsa dedicada a controlar el qué dirán, criticando lo que los demás hacen aunque acabará copiando exactamente las actitudes que critica.
- Incapacidad para ser verdaderamente vulnerable
Debido a su incapacidad para comprender los sentimientos, su falta de empatía y su constante necesidad de autoprotección, los narcisistas no pueden amar de verdad ni conectarse emocionalmente con otras personas. Las conexiones que mantienen no son reales, solo se perpetúan si cumplen sus criterios, puede parecer que crea vínculos duraderos pero son espejismos.
Huye de ese tipo de protagonistas si los identificas en una novela y no normalices la situación pensando que, tanto el personaje como el ser humano de carne y hueso, cambiará por amor. Puede que en la novela lo haga pero en la vida real nunca cambian y se llevan por delante a todo el mundo para conseguir su propósito. He tenido la ventaja de conocer a muchos tipos de personas y relacionarme con mas o menos profundidad con auténticos hombres y mujers líderes, con machos alfa de novelerio barato y con narcisistas envueltos en piel de cordero cara a la galería pero que trataban de dar dentelladas a la más minima. Por lo tanto, te hablo con perfecto conocimiento de causa, y, por lo tanto, si en la vida real me he apartado de lo más tóxico de mi entorno, no voy a leer literatura de ese tipo. Y es un consejo que te doy: aléjate de semejantes planteamientos vitales
Como no puedo irme sin recomendar un libro, os presento uno de los últimos que me lei de la autora Calista Sweet, https://www.instagram.com/calistasweetescritora/?hl=es donde encontramos a un verdadero macho alfa, que lucha por sacar adelante su vida y la de su familia, y a un narcisista de manual, que entraran a formar parte la vida de la protagonistas.

Es una de las novelas románticas que me he leído ultimamente y que me ha gustado perderme en sus páginas, porque se aleja de los brutales y erróneos chichés románticos que piden muchas lectoras de hoy en dia y de los que huyo como alma que lleva el diablo.
María Palacios, una mujer con un pasado enigmático, se instala en el patio de vecinos de un edificio en la hermosa ciudad de Sevilla. Carga con secretos que la han llevado por un camino oscuro y su sed de venganza la consume. Mientras se esconde entre los demás residentes, observa, planea y espera el momento adecuado para llevar a cabo su plan.
Noel Vargas, el propietario de un hotel en el popular barrio de Triana, ha experimentado una vida llena de dificultades y desafíos. La tragedia familiar que lo obligó a tomar las riendas del negocio ha dejado una profunda huella en su ser. Desconfía de los demás y se siente acorralado por la soledad.
Desde que María se incorpora al hotel como recepcionista, comienzan a producirse acontecimientos extraños que ponen en tela de juicio la profesionalidad del establecimiento y amenazan con perjudicar su prestigio.
María deberá tomar decisiones difíciles que determinarán su destino y el de aquellos que la rodean.
Espero que poco a poco la literatura romántica abandone estas este tipo de personajes, de los que he hablado en mi entrada, en aras a relaciones mas sanas. No es difícil, hay muy buenas novelas que nos presentan tramas con otros criterios.