mis lecturas

Tirando del hilo

Escribir todas las semanas en un blog, domingo tras domingo, no es nada sencillo. Es cierto que tengo bastante facilidad para buscar temas, pero también es verdad que unas veces me resulta mas sencillo que otras. Hay domingos que cuando le doy al botón de publicar ya tengo en mente la entrada de la semana siguiente y, en cambio, hay sábados, en los que todavía le estoy dando vueltas sobre que tema trataré en mi entrada del día siguiente.

En estos momentos estoy inmersa la bilogía de Santiago Posteguillo sobre Julia Domna, esposa del emperador romano de Septimio Severo, contada por Galeno que era el médico de la familia imperial. La lectura de su amplia narración me lleva a reflexionar sobre lo que ya muchos sabemos, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, lo que a veces a la inversa es más bien lo contrario. Detrás de grandes mujeres muchas veces o no hay hombres o estos incluso estos ponen trabas a su desarrollo personal y es algo que vemos todavía en la actualidad. Aunque hay excepciones, tampoco quiero que me acusen de misógina, que incluso en los blog personales hay que andar con tiento sobre lo que se escribe.

Me apetecía hablar sobre aquellas biografías más o menos noveladas que me han gustado de mujeres y que sus autores han tratado de presentarnos desde un perfil menos conocido.

Destaco la de la española Teresa Cabarrús, de Carmen Posadas en su novela, La cinta roja. Una mujer que para muchos solo se tienen en cuenta por su agitada vida sentimental durante la Revolución Francesa, pero pocos han profundizado y saben que gracias a ella –a quien Tallien adoraba con devoción- se eliminaría el Tribunal Revolucionario y se instauraría la libertad religiosa. La intercesión de Teresa ante aquel hombre de espíritu sanguinario, le mereció el cariño y el respeto del pueblo francés quien la haría pasar a la Historia como «Notre-Dame de Thermidor» tras la derrota de Robespierre y con ello finalizar su reino del terror. Una historia que Carmen Posadas traza con mimo a lo largo de sus páginas y lo hace de forma muy amena.

Junto a esto, tenemos a Leonor de Aquitania en la obra de Eva García Sáenz de Urturi llamada Aquitania, premio Planeta 2020. Ya había leído en mi época de adolescente otra biografía de esta hija de nobles, esposa de reyes y madre de 10 hijos entre los que destacan, Juan sin Tierra y Ricardo Corazón de León. Este personaje histórico me llamó la atención ya en la obra de la autora Regine Pernoud, académica de la Historia francesa y que leí, como he comentado, en mis años de instituto. En su narración me encontré con una mujer que fue uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XII. Aquí podemos decir que su padre, Guillermo X de Aquitania, pareció haberse asegurado de que tuviese la mejor educación posible, llegando a aprender sobre aritmética, las constelaciones e historia, música (arpa y canto), literatura, aprendería a hablar latín y actividades como montar a caballo, cetrería y caza.​ También aprendería tareas domésticas como la administración del hogar y diversas tareas relacionadas con la costura.​ Su extraordinaria formación, su habilidad e inteligencia, así como su belleza perenne, la convirtieron en una mujer excepcional que no dejó indiferente a ninguno de los cronistas, eclesiásticos o laicos que se relacionaron con ella. Régine Pernoud traza una biografía apasionante y reconocida como un texto de referencia, de una mujer que fue eje central, casi durante un siglo, en la historia medieval de Europa, pues tuvo una larga vida. La reina Leonor vivió 82 años cuando la esperanza de vida era de unos 54. Sin embargo, algunos historiadores explican que la longevidad era habitual entre las mujeres de la aristocracia. Agotada y enferma tras una larga vida llena de avatares, con ocho de sus diez hijos ya fallecidos, murió el 31 de marzo de 1204. Lo que sí es indudable es que se llevó su singularidad hasta la efigie de su tumba, en la que yace inmortal leyendo un libro.

Tumba en La Real Abadía de Nuestra Señora de Fontevraud (Francia)

Este trio de mujeres, junto con otras muchas, fueron tan excepcionales que la mayoría de sus detractores, al no poder con ellas, decidieron acusarlas de promiscuas, adúlteras, intrigantes, ambiciosas, locas, histéricas, etc, cuando solo luchaban por lo que era suyo de forma legítima y que si hubieran sido hombres, se los habría ensalzado. Tal vez lo que muchas personas de su época no podían perdonarles es que gozaban de inteligencia, tenían una mente capacitada para el análisis, grandes miras hacia el futuro y la misma ambición o más que muchos hombres, algo que suponía un error imperdonable y que todavía hoy podemos encontrarnos en muchas sociedades de las llamadas civilizadas.

Y así, tirando el hilo, como bien dice el título de mi entrada, decidí añadir a otra mujer, en este grupo de biografías que os recomiendo y a la que muchos tildaron de loca y que todavía hoy en día lo siguen haciendo. Aunque tenemos ya, a dios gracias, investigadores que van tratando de eliminar esta inadecuada etiqueta, siendo uno de ellos la autora María Teresa Álvarez García, en su novela Juana de Castilla (2020). Tras su lectura me sumo a las palabras con las que cierra su historia:

Creo que doña Juana no estaba loca. No, no estaba loca. Existen determinados momentos de su vida, sobre todo en los años de cautiverio, en los que, creo, se pone de manifiesto esta afirmación que ahora hago. A doña Juana la condenaron a la locura. Primero, lo decidió su marido. Después, su padre. Al final, su hijo. Ninguno se apiadó de ella. Debían mantenerla con vida porque ella era quien les garantizaba el poder, pero la alejaron de todo y de todos. Fue una víctima de la ambición y de la falta de escrúpulos de sus seres queridos.
Claro que estaba enferma, pero no aquejada de la locura sino de la falta de afecto. Porque doña Juana de Castilla se vio absolutamente privada del amor de los suyos, que siempre es la mejor medicina.

María Teresa Álvarez (Juana de Castilla, 2020)

Es la primera vez que simultaneo dos lecturas a la vez aunque al ser biografías no es algo que me resulte complicado. Todo se debe a que tengo poco tiempo y debo optimizarlo como sea, lo que nunca pensé que tendría que hacer ahora y que casi me veo obligada a ello.

La conclusión a la que he llegado es lo que ya dice la introducción de la novela de Posteguillo y que el autor pone en boca de Galeno a lo largo de los capítulos: si muchas mujeres no han trascendido a la historia es porque muchos hombres no han querido que esto ocurra, y a ello se han sumado la envidia de muchas mujeres que han apoyado este tipo de ocultamiento, sea por propia conveniencia, sea engañadas con diversas manipulaciones proveniente del poder establecido.

Lo malo no es que sea un hecho que haya ocurrido en el pasado, sino que es algo que se mantienen en muchas sociedades de este planeta, incluso en aquellas que se autodenominan democráticas, liberales y avanzadas. Algo que se ha visto que está muy alejado de la realidad y por lo que nos queda mucho camino por recorrer.

Por eso os recomiendo que si de verdad queréis leer sobre mujeres empoderadas, hacedlo de aquellas autoras y autores que nos muestran en sus obras la existencia de esas mujeres reales. Que sin menospreciar obras de ficción que hacen denuncia sobre la falta de empoderamiento, también sería bueno tener conocimiento de esas otras mujeres del pasado que hicieron historia y que se las sigue tratando de ocultar bajo el nombre de: loca, promiscua, bruja, adúltera, etc, y que tanto daño sigue haciendo a la sociedad hoy en día.

Este video que os comparto tiene un mensaje que es, en el fondo, lo que la autora expresa en su trabajo, aunque pertenece a una empresa que realiza una modalidad turística, que es el freetour y que no apoyo puesto que para ser guía turístico en España se necesita una formación más un permiso para ejercer, y esta otra modalidad no deja de ser intrusismo. Pero no nos paremos en incidir en quién da el mensaje sino en el fondo, y si os lo pongo es para que os animéis a conocer el trabajo de María Teresa gracias a esta recreación tan interesante.

Para terminar de tirar del hilo y para todas aquellas personas que estén en Buenos Aires, pueden aprovechar para ir a ver una representación sobre esta figura histórica de Juana de Castilla.

Ana Padilla que dirige la obra también expresa con claridad lo que la figura de esta reina castellana le ha supuesto:

La primera vez que vi a Juana me enamoré de la pasión que había en ese texto. Cuando lo tuve en mis manos me di cuenta que era muy actual. Que esa pasión de amor la llevó a dejarse maltratar, herir, engañar, traicionar. Además esa pasión no era sólo la del amor, sino la pasión que tenían los hombres por el poder, la pasión por dominar, conquistar y robarle al otro su integridad. Y estas pasiones la llevaron a su supuesta locura y al encierro. Vemos cómo un espíritu libre y rebelde como el de Juana termina siendo destruido por sus celos, la ambición y el desamor de los otros.

Ana Padilla

Hoy me he dado la vuelta por cuatro obras biográficas de personajes históricos con una gran personalidad y que os recomiendo leer como forma de conocer a mujeres empoderadas, pero a las que la historia les hizo un flaco favor, en mayor o menor medida, y que con el paso del tiempo han logrado resurgir de la mano de autores que las reivindican de nuevo y nos las presentan para disfrutar de sus voces, incluso en forma de obra teatral.

mis lecturas

Abril, el mes del libro

Hoy vengo a recomendaros algunos de los libros que, tras comprarlos a lo largo del mes de abril, ya me he terminado. Han sido lecturas de lo más variado, como a mí me gusta, y que espero que tras comentaros mis impresiones os animéis a nadar entre sus páginas.

Empezaré comentado que este ha sido un mes muy fructífero en cuanto a las letras se refiere. Lo comencé con el I Encuentro Luz de Letras, organizado por la editorial gaditana Kaizen Editores, que fue un éxito rotundo. Allí nos reunimos escritores de la provincia de Cádiz y de otros puntos de España, junto con bastantes lectores, que se animaron a participar en este festival literario. Hablamos de temas muy variados y que podéis volver a ver y repasar en las redes, por lo que no me voy a extender en detalles, además de disfrutar de una estupenda convivencia, charlando con aquellos escritores que ya conocía y disfrutando de otros que para mí eran desconocidos. Aproveché además para comprar bastantes libros y esto me inspiró una idea cara al viaje que iba a realizar una semana después. ¿Por qué no intentaba entrar en contacto con autores de Valladolid y Burgos para conocerlos personalmente y comprar sus libros? Obviamente la lista es larga y algunos estarían disponibles y otros no, por ser las vacaciones de Semana Santa. Pero ni corta ni perezosa tiré de contactos y acoté mi búsqueda puesto que muchos géneros son interesantes para mí, pero queríamos esta vez disfrutar de ir a la aventura sin nada programado porque nos lo habíamos ganado.

El primero y obligado era Juan Luis Miguel Ulloa, con el que disfruté, junto con mi marido, de unas horas de conversación y vinos en Medina de Rioseco (Valladolid). Digo obligado, pero para mí, por la temática del libro que él publicó a finales del año pasado y que ahora pasaré a contaros los motivos. Lo divertido fue entrar en contacto con este autor, ya que tuve que tirar de imaginación, aunque gracias a Eva, dueña de la Librería Moiras de Valladolid, logré esa estupenda cita a ciegas, puesto que ninguno de los dos nos conocíamos ni de las redes sociales. Pero puedo decir que fue entusiasmo literario a primera vista.

Su libro se titula Somos Cojonudos y en él, de una forma divertida y con sus toques irónicos, nos va contando mes a mes y con un protagonista diferente a lo largo de sus veinticuatro capítulos, la vida en los destacamentos militares de la ONU durante la guerra de los Balcanes, allá por 1993. Gracias a hombres y mujeres españoles de distintas agrupaciones tácticas y bajo el mandato del mencionado organismo internacional, se facilitó la vida de los habitantes de la antigua Yugoslavia en este periodo bélico.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Conocer a Juan Luis ha sido un lujo, pues es conocer una memoria viva de una etapa de la Historia de España y la antigua Yugoslavia que casi durante 25 años fueron de la mano. Una época que yo estudié en otra etapa de mi vida y que he querido plasmar en mi próxima novela ocupando un tercio de ella, por lo que era importante las aportaciones humanas que esta autor podía narrarme y que servirían para dar ese toque de realismo que hace creíble los personajes de una novela. Leer este libro me ha servido para eso y también para recordar todo lo que en su día investigué y analicé. Y junto a esto, he entrado en la esfera de un autor que puede darnos alguna que otra sorpresa, pues tienen en mente no quedarse en esta única publicación y puede que entre en la narrativa de ficción. Yo lo animo porque tiene un forma de escribir muy divertida y también aliento a los lectores que quieran tener un primer contacto con ese momento de la historia de nuestro país de una forma amena que aprovechen para leer este trabajo ya que tal vez su lectura les incite a investigar más sobre ese tema. Y el saber no ocupa lugar, sobre todo si es algo referente a nuestro pasado, por eso de no ir repitiéndolo tan a menudo.

Siguiendo la ruta por Castilla y León, hicimos parada en Burgos y ni corta ni perezosa, tras dar una buena vuelta por la ciudad, nos lanzamos a conocer que se cocía en el mundo de las letras burgalesas, dentro del género de la novela negra, y allí tuve el contacto con la librería independiente Espolón del Ocio Libros (así la encontraréis en IG) que me facilitaron mi búsqueda de autores, del género mencionado o thriller, de la zona y que esta vez tuve la fortuna de que fueran dos autoras, algo no muy habitual dentro de este tipo de narrativa, pero que poco a poco van escalando peldaños. De los dos libros recomendados he terminado de leer Un asunto rural, de la autora Mercedes Rodrigo, premio de novela negra Ciudad de Getafe 2021.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

La trama se desarrolla en el pueblo ficticio de Burgos, Cortezuelo, en el que nunca ha pasado nada hasta que aparece muerto uno de sus vecinos en una fosa de purín. La investigación recaerá en el sargento de la Guardia Civil, Demetrio Delgado, que le dará ese toque de novela negra propia del género, pues como ya iremos viendo a través de sus páginas, el sargento no está en su mejor momento y, además, próximo a la jubilación. Pero el gran problema está en que cualquiera puede ser el asesino y su angustia irá en aumento cuando va descubriendo que aquellos vecinos que creía conocer no los conoce tanto, a lo que habrá que sumar su pasado atormentado, con sus correspondientes remordimientos y, rematando la guinda del pastel, tiene la espada de Damocles de una posible grave enfermedad. A este cóctel le añadimos el espacio reducido de un pueblo de esta zona donde en cualquier rincón te puede acechar el asesino que encima será un conocido de toda la vida, con lo que disfrutaremos de una intriga asegurada y que está muy bien llevaba por la autora, puesto que nos va desgranando todas esas pequeñas miserias que suele acumular el ser humano a lo largo de la vida y, que bien removida la receta, hace que tengamos un libro interesante de leer entre las manos.

La novela me ha gustado porque desde el inicio se crea ese ambiente angustioso de los espacios reducidos, que ya he visto en otro autores como en Cesar Pérez Gellida y su novela Astillas en la piel o la del próximo autor de que hablaré un poco más abajo. Los personajes están bien definidos y la autora nos los va presentando poco a poco, descubriendo los lazos que los unen a todos ellos y que los hacen susceptibles de ser los asesinos y por lo tanto van engrosando la lista de sospechosos del sargento. Una novela que recomiendo su lectura para todos aquellos amantes de la novela negra y del thriller.

Estando en la librería de Burgos, solicité información sobre autores de novela negra y salió a colación uno que estaba entre sus estanterías, pero no era de la zona, y que me hizo ilusión encontrarme allí porque es un compañero de San Fernando (Cádiz), un vecino de letras con el que ya he hablado varias veces y del que precisamente había finalizado su novela justo antes de irme de vacaciones. Se trata de El corazón de los ahogados de Daniel Fopiani, una trama que también se desarrolla dentro de un escenario muy limitado, tan limitado que hablamos de las Isla de Alborán en medio del Mediterráneo.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Debe de ser que este tipo de espacios me llaman e incitan mi curiosidad lectora. Aquí nos encontramos dos historias paralelas que, desde el inicio si conoces el tema de la inmigración ilegal del estrecho, el tema de las mafias y la situación de esta isla, puedes ver como están condenadas a converger, aunque no sabes como lo hará el autor y esa es su primer punto a favor. Comenzamos la historia con el hallazgo, en el pequeño cementerio de esta isla, de la cabeza decapitada de un africano y rodeada por gaviotas mutiladas. Envían para desarrollar la investigación a la sargento de Infantería de Marina, Julia Cervantes, junto a un grupo de compañeros que forman el reten que sustituirá al anterior. Al poco de llegar a la isla y debido a una gran tormenta, se quedan sin modo de comunicarse con el exterior, complicándose todo más por un sabotaje que hace que tampoco tengan luz eléctrica. Esto no sería un gran problema, pero la historia se agrava cuando comienzan a morir en violentas circunstancias miembros del reten, comenzando por el superior al mando, el capitán Gonzalvo. Al poco una nana suena desde la megafonía del faro: Diez soldaditos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve. ¿No os produce inquietud y curiosidad saber que ha pasado? Pues no os podéis perder, si os gusta este tipo de género, esta estupenda novela de mi compañero Daniel. Y si no sois de este tipo de tramas, también os la recomiendo por eso de salir de la zona de confort.

Y saltando a un género diferente, llegamos a la novela de Jose Torresma, del que tuve el gusto de compartir mesa de ponencia y mantel de desayuno en el encuentro comentado al inicio de esta entrada.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

En este caso nos encontramos frente a las vivencias de esta autor en su libro Aventuras y desventuras de un actor en Los Ángeles durante un viaje de formación a esta ciudad de EEUU. Un libro muy entretenido y que a mí se me ha hecho corto. ¡Quiero saber con más detalles algunos de los hecho que cuentas! Menos mal que, al igual que con la mayoría de los autores que recomiendo, tengo un contacto personal, con lo que si me queda ganas de saber algún detallito lo puedo preguntar. Y como le dije en la presentación de tu libro: ¡Anímate a escribir porque tú puedes!

Mi intención, como autora y lectora, es conocer personalmente, hasta donde pueda, a aquellos escritores que están tratando de sacar sus libros día como autopublicados o en pequeñas editoriales y, que nos nutramos de la ilusión que cada uno aporta a su trabajo, porque conocernos añade savia fresca a nuestros proyectos literarios. Y también conocer librerías y libreros tan dispuestos a ayudar como los de la Librería Moiras o los de Burgos. En esta última librería llevan desde 1875 al pie del cañón, atendiendo a los lectores de esta ciudad castellana y destaca por tener en sus estantería a muchos autores autopublicados, un hecho que me encantó. La lástima fue que iba con el tiempo justo, dentro de las actividades que me había propuesto realizar, para detenerme más a fondo y visitarlo todo con más detalle, pero es un local con el que pretendo mantener el contacto.

Y hasta aquí llego con mis recomendaciones de este mes. Espero que os animáis a leer a alguno de estos autores y durante los próximos días subiré a mis redes comentarios sobre estos libros uno a uno para aquellos lectores que no conozcan mi blog.