mis lecturas

Sorpresas que te da la vida

La primera vez que te encuentras con una Matrioska te causa sorpresa y excitación saber que habrá cuando hayas abierto todas las muñecas, pese a que intuyes cual es el final. Pues eso me ocurre si encuentro a un nuevo autor o autora. Quiero saber y leer todo lo que haya escrito en el menor tiempo posible y disfrutarlo como otras personas disfrutan del puenting: a tumba abierta.

Como ya te he contado en otras ocasiones, soy una autora-lectora que tiene sus muchas manías como el que más y el que menos. Una de ellas es que cuando conozco a un autor o autora que llama mi atención me vuelco a investigar un poco su trayectoria y su bibliografía. Hay veces que empiezo la casa por el tejado y el primer libro que llega a mis manos es el último que ha escrito. Este caso me ha pasado con Nerea Riesco, de la que he comentado en otra entrada que adquirí su ultima novela tras haberla conocido en la feria del libro de Jerez. Me gustó la portada y la sinopsis y como mi madre es una gran lectora pues eso añadió otra excusa a mi interés para llevarme el libro dedicado para ella. Pero mi intención era conocer más a esta autora y busqué sus libros anteriores con el pálpito, confirmado después, de que iba a encontrarme con una narrativa de mi agrado. Pero incluso me sorprendió para bien en otros aspectos, de ahí que haya hecho la comparativa con las muñecas rusas en el inicio de mi entrada.

¿Qué es lo que me ha llamado la atención de esta autora?

Con la novela Los lunes en el Ritz inicié mi personal viaje entre las letras de Nerea, animada por el periodo histórico en la que se desarrolla la trama. En ella, te acerca a los convulsos años de la dictadura de Primo de Rivera y la llegada de la II República hasta el inicio de la Guerra Civil, teniendo como telón de fondo el hotel Ritz de Madrid. He llegado a imaginarme, y puedo que esté en lo cierto, a la autora paseando por los pasillo del hotel, aspirando en silencio los olores y asumiendo los sonidos de aquellas paredes, muebles y alfombras que si hablaran, y puede que a ella le hayan hablado, le habría contado al oído la historia que luego plasmó en este libro que te menciono. El amor, la venganza, las conspiraciones y los contrates, muy duros, entre el mundo de los ricos y de los pobres, es un hecho recurrente que leerás a lo largo de las páginas de los libros de esta escritora. En este nos encontraremos con Martina Romero, hija del director del hotel que vivirá entre grandes lujos pero que al salir de las puertas del hotel, sufrirá el choque con la realidad del Madrid de inicio de los años 30. Un Madrid que vivió los ecos de los felices años 20 y que ahora chocará con la cruda realidad de lo que está a punto de llegar en los años 30 y 40. Pero todo el mundo no fue afortunado ni en los 20 ni en los 30. Y con algunas de estas personas menos favorecidas Martina se cruzará y eso hará que se complique su trayectoria vital. Una de ellas será Nati, la restauradora de alfombras, que me parece un personaje crucial en la historia. Una mujer que padecerá los reveses de la vida y que, como buen efecto mariposa, acabará afectando a los protagonistas. Pero si quieres saber más, deberás leer esta novela.

Tras esa lectura no pude menos que seguir buscando para decidir cual era mi siguiente incursión y lo hice con Tempus. Aquí la autora inicia la historia con la muerte del profesor Leonard Green en su despacho de la Universidad de Cambridge. En este caso es el primer paso de una novela con un ritmo in crescendo y con ello la sorpresa del lector. Me gusta mucho cuando un autor me obliga a tener que consultar de vez en cuando datos que va plasmando en las páginas, que si bien no son imprescindibles para entender la trama, pero es algo que me incita a tirar del hilo y saber un poco más de lo que hay detrás de la historia. Descubrimos a dos personajes principales: Daniela Green, hija del profesor y Richard Chanfray. Según va avanzando la historia ves que sobre ellos planea la figura del conde de Saint Germain ​que fue un enigmático personaje, descrito como cortesano, aventurero, inventor, alquimista, pianista, violinista y compositor aficionado, conocido por ser una figura recurrente en varias historias de temática ocultista. Una noble que si bien oficialmente vivió entre 1693 y 1784 aparece y desaparece de forma recurrente a lo largo de los años, llegando la leyenda de su existencia hasta finales del siglo XX, ¿cómo y por qué? Para eso tendréis que leer la novela de Nerea.

Aunque la novela se desarrolla en la actualidad, hacemos viajes al pasado en el trasfondo de algunos de los personajes que interactúan con Daniela y su padre. Y Nerea tiene mucha habilidad para llevarnos de un periodo histórico a otro recreando muy bien los ambientes sin encontrar anacronismos ni agujeros que enturbien la trama. Y eso es lo bonito de una historia, que sea nítida y transparente a la hora de leerla y no te pierdas en absurdas subtramas que no lleven a nada o sea tan simple y lineal que todo te lo veas venir. Aquí se van abriendo como en las Matrioskas rusas.

Para mí lo mas interesante no ha estado solo en la historia en sí, que tiene unos giros y puntos que te obligan a leerla página tras página casi sin respirar, sino que se ve que la autora ha profundizado en una documentación ingente de Física. Teorías y experimentos científicos que son desarrolladas en la novela sin hacer por ello que sea pesada su lectura, tal vez todo lo contrario. Algunos de los experimentos de los que es habla es El Experimento Filadelfia, que tiene su origen en un oscuro proyecto de la marina norteamericana llamado Project Rainbow (Proyecto Arcoíris). La idea nació en la mente del doctor Franklin Reno que propuso a la marina de Estados Unidos la posibilidad de que los buques de guerra fueran invisibles a los radares. Se basó en la teoría de Albert Einstein sobre la Relatividad y su relación entre el electromagnetismo y la gravedad. De esta manera se podía conseguir que un buque, envuelto en un anillo electromagnético, fuera indetectable para los radares enemigos. O como nos lleva al CERN o Acelerador de partículas en la proximidades de la ciudad suiza de Ginebra y lo introduce de una forma totalmente creíble en la trama. COn ella vamos recorriendo Europa en el espacio y en el tiempo.

La originalidad en el caso de la autora está en introducir una temática que podría ser complicada para los profanos en la materia y, mas bien al contrario, logra que tenga sentido, no sea pesada y no rompa el ritmo el hilo de la historia. Consigue que los lectores estén pegados hasta el final. También disfruté con frases y párrafos memorables, entre los que me gustaría destacar uno:

Había vivido en Austria, Italia, Turquía, China, Rusia, Japón, la India, con cada estancia en estos enclaves intentaba llenar el hueco sordo que se atrincheraba en su pecho y amenazaba con amargar su eternidad. Pero no lo conseguía. Un buen día se cansó, decidió poner punto y final a esa búsqueda de sí mismo de la que no lograba escapar y que le hacía sentir más perdido a cada momento»

Tempus Nerea Riesco

El final impactante. E incluso creo haber visto reflejado el mito de Sísifo, algo que me gustaría hablar con la autora para confirmar si esa apreciación es cierta o mas bien es una interpretación muy personal. Te queda claro, tras su lectura, que los protagonistas tienen todo el tiempo del mundo, solo es cuestión de saberlo administrar.

Y, por supuesto, no hay dos sin tres y aquí estoy con la tercera novela, Las puertas del Paraíso, que seguramente cuando leas estas líneas ya la habré acabado. Esta vez nos vamos al siglo XV, otra época de grandes contrastes en la historia en un territorio, la península ibérica, dónde tres culturas conviven estando dos de ellas en plena decadencia pero que son las que más simpatías nos acarrean a la hora de conocer a sus personajes. Vemos personajes históricos reales que interactúan con los ficticios y que la autora los hace relacionarse de una forma congruente y creíble, exactamente igual que en sus anteriores novelas. Me encanta como se mueve dentro de zonas que no son consideradas de confort por mucho escritores, que por gusto o formación les agrade escribir novela histórica, que para mí es una de las más complicadas de plasmar. Porque aunque sean solo con personajes ficticios los autores que trabajan este género tienen que manejarse con los personajes reales que viven en ese periodo histórico y que deben aparecer aunque sea de pasada por la historia y se pueden escapar muchos flecos. Si estás en 1888 y en Londres, debes de hacer mención sobre los brutales asesinatos de Jack El Destripador, sino la novela quedaría coja, porque es un contexto que está ahí y que de una u otra forma llega a afectar a los protagonistas. Y eso también lo desarrolla muy bien Nerea.

La escritora que hoy os presente, se sale de su zona de confort y desde sus inicios no sigue esa máxima que he leído, como consejo en las redes, sobre que el autor debe de escribir de lo que conoce muy directamente, sino que su método es otro diferente y posiblemente muy parecido al mío. Muchos escritores anglos dicen: Escribe lo que conoces. Y un ejemplo de ello lo vemos en Stephen King que ha vivido toda su vida en Maine, por lo que sus historias se basan en esa zona. En cambio otros son más de los que que dicen: Conoce lo que escribes. En este caso como ejemplo tenemos a Jean Aurel que para escribir su serie Hijos de la tierra, se pasó años investigando cómo vivían los primeros humanos en la Era del Hielo; sus rituales funerarios; sus herramientas y técnicas de cacería; herbolaria; pinturas rupestres…Yo soy de este último tipo de escritores, de los que les gusta conocer lo que escribe a fondo y por lo que llevo leído de Nerea he observado que pertenece al mismo grupo. Algo que si eres de te mueves en el género histórico se da por hecho, o en todo caso. como yo hasta le momento, aunque mis personajes viven sus historias en el tiempo actual me gusta hacerlos ver mundo para que mis lectores lo disfruten y no me limito a un solo escenario para resolver mis tramas.

En esta última novela vamos a conocer la historia a través de la narración de Yago, un ciego que, siendo hijo del cocinero de los Reyes Católicos, pasará a conocer muchos de los hechos que rodearon la reconquista del reino nazarí, pero también conocerá el amor, la envidia y el odio. Y aquí también quiero destacar otro párrafo que me habla de la gran sensibilidad de la autora a la hora de plasmar los sentimientos de los personajes:

Tuvieron que pasar años para que Yago comprendiese que el perdón solo es efectivo durante un breve periodo de tiempo, si el daño causado está reciente y no ha tenido tiempo de provocar un cáustico mal, pero que cuando las peticiones de perdón llegan demasiado tarde, el estrago a ha penetrado tan hondo que se hace imposible la enmienda. La palabra perdón está envenenada y solo sirve para limpiar la conciencia de aquel que la pronuncia; el que ha de escucharla no obtiene ningún beneficio, sobre todo si ya está muerto.

Las puertas del Paraíso de Nerea Riesco

La guinda del pastel está en las estupendas descripciones que he leído en este libro. En él, la autora nos habla de las sensaciones de Yago y la habilidad que desarrolla pese a ser ciego para moverse gracias los olores, sonidos y sabores. Me gustó su forma de explicar los olores por los sabores y la dureza o calor emitido por algo que el protagonista no puede ver. Un estilo de escribir con el que me siento muy identificada y en el que me he visto reflejada. Incluso he sentido sana envidia, por que al leer sus palabras, he vivido lo que ella ha querido transmitir, algo a lo que aspiramos todos los escritores y escritoras. Además como muchas de las localizaciones del libro las conozco personalmente puedo rememorar mi paso por ellas y sumar mis sensaciones a las del protagonista.

Es una autora que os recomiendo su lectura porque, acercándose ya la época del año en la que solemos hacer balance de los libros que hemos leído y sin menospreciar otros que han pasado por mis manos puedo decir que con Nerea me he llevado una grata sorpresa. Espero leer los libros que me quedan pendientes como el de La ciudad bajo la Luna, Art Magica o el País de las mariposas. De los que hablaré en cuanto los haya leído.

Y para aquellos que les guste Harry Potter les recomiendo la última publicación de esta autora, recién salido del horno: La mitología de Harry Potter.

Te pongo el resumen que podréis encontrar ahora mismo en internet porque todavía está en mi lista de próximas lecturas.

RESUMEN:

La saga de Harry Potter está plagada de referencias universales, que J.K. Rowling ha destilado de la historia, los mitos y las leyendas, así como de obras de autores clásicos de la literatura (Shakespeare, Flaubert, Ovidio, Dickens o Tolkien), para inspirarse y dar riqueza a su obra. Seres mágicos como dragones, elfos, duendes, brujas, trolls, centauros, unicornios, Merlín, Circe … O leyendas como la piedra filosofal, el cancerbero, las mandrágoras y el ave Fénix … Sin olvidar utensilios mágicos de poder como varitas, escobas voladoras o pócimas. De esta manera, la autora de la saga ha bebido de mundos reales e imaginarios, abarcando en su recorrido desde el antiguo Egipto o Grecia, pasando por la India o Japón, hasta el templo de Salomón. Aprovechando que durante este año se celebra el 25º aniversario de la publicación del primer volumen de la saga, Mitología de Harry Potter recorre y analiza todos estos ingredientes universales que le aportan magia y credibilidad a una de las obras más exitosas de los últimos tiempos.

Si te animas, espero que disfrutes de esta autora como yo lo estoy haciendo en estos momentos.

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El comic y yo

Hasta donde me alcanza la memoria recuerdo haber tenido siempre cuentos y libros entre las manos, pero sobre todo he disfrutado con los comics incluso antes de aprender a leer. Es más, recuerdo estando de veraneo con mis primos y sus abuelos pedirle a mi tío-abuelo Carlos, que me leyera una vez más mi libro de Mortadelo y Filemón y que él me respondió: «ya va siendo hora de que aprendas a leer». Supongo que tendría a los pobres hartitos de leerme siempre lo mismo e imagino que ese invierno sería cuando mi padre me enseñó a leer aprovechando que ya entraba en el colegio en lo que antes se llamaba párvulos.

Una de las cosas que me llevó a escribir esta entrada es la curiosidad por saber los orígenes del llamado el noveno arte, aunque no todo el mundo está de acuerdo con esta denominación. Hay quien lo remonta incluso al periodo de las pinturas rupestres, donde el hombre desarrolló una forma de contar su vida por medio de esquemáticos dibujos o incluso se ha llegado a considerar a los relieves y bajo relieves del periodo faraónico de Egipto como predecesores del comic. Pero no quiero remontarme a esa época porque sería rizar mucho el rizo y se apartaría en exceso de mi intención de hacer de las entradas algo entretenido para todos los públicos.

Buscando información encontré qué se considera como el primer comic conocido. La mayoría de los investigadores aceptan que Thomas Rowlandson es el inventor del cómic en el año 1809. Rowlandson publica “Los viajes del doctor Syntax”, tal vez el primer cómic o aventura seriada de la historia en tener resonancia, y dónde ya en esa época hacen su aparición los bocadillos parlantes. Sin embargo, según los cánones, el primer cómic moderno publicado en el mundo, fue The Yellow Kid (El chico amarillo), el 16 de febrero de 1896 en el diario The World de Nueva York.

En cambio, en Europa la evolución del cómic seguía un camino propio: en 1908 se editan en Italia las primeras tiras cómicas en el Corriere dei piccoli, y en Francia aparecen las aventuras de Pieds Nickeles, los estafadores Croquignol, Filochard y Ribouldingue, en el diario Le Journal.

En España la historieta o cómic se inicia en Cataluña en 1904, con el Patufet, pero no se publica la primera y verdadera revista de cómic hasta 1917, con el TBO. ¿Cuántos de nosotros hemos pasado la tarde leyendo sus historietas?

Portada de los años 50 del siglo XX

He disfrutado también de una época en la que en los quioscos existía la opción de cambiar los comics leídos por otros nuevos, como si de una biblioteca se tratara, con lo que muchos niños de los años 70 y 80 nos conocíamos al dedillos la aventuras de los personajes de la época y no solo de los que se publicaban en España sino de aquellos que nos llegaban del extranjero.

Sería 30 años después del primer número de Marvel Comics cuando en abril de 1969 aterrizó en los quioscos de España el primer número de ‘Los 4 Fantásticos’ de la mano de la Ediciones Vértice en una tirada de 16.000 ejemplares. Era un librito de 128 páginas en blanco y negro con lomo y tapas de cartón, que costaba 25 pesetas (un precio considerable para la época) y que no citaba en ningún momento el nombre de los autores o datos sobre la edición estadounidense. Desde entonces ha pasado más de medio siglo, una celebración que Panini, que desde el 2004 publica aquí a los superhéroes de La Casa de las Ideas, ha recordado con ‘50 años de Marvel en España’, poco antes de acabar el 2019, un año después de la muerte de Stan Lee su creador: un visionario editor y escritor de cómics que dotó a sus superhéroes de una dimensión humana y creó un universo donde las historietas se relacionan unas con otras.

Los jóvenes de la época estábamos acostumbrados a leer ‘mortadelos’, el Capitán Trueno, Tintín y Astérix, grandes tebeos, pero en realidad pensados para un público infantil, y de golpe nos encontramos con unos donde claramente ponía que eran para adultos, que lo que contaban sus historias tenía consecuencias, que lo que ocurría en un tebeo tenía lazos con lo que pasaba en otros. Éramos niños, pero éramos conscientes de que leíamos algo que tenía otro trasfondo, porque de repente veíamos en Spiderman remordimientos por la guerra de Vietnamconflictos raciales o al Capitán América en desacuerdo con la política de su Gobierno. Fue el desembarco del cómic adulto en España lo que también supuso un trabajo añadido para la censura de la época.

Pero no pienses que solo eran los comics extranjeros los que estaban bajo el punto de mira de los censores sino que también era algo que sufrían los españoles. Nuestros dibujantes trataban de realizar una solapada crítica de la situación del país entre los bocadillos de las viñetas y con los magníficos dibujos de sus creadores. En el caso de los comics extranjeros, el problema no residía tanto en la violencia que mostraban, sino más bien estaba relacionado con ese contenido fantástico que se oponía a las enseñanzas de la Iglesia católica de la época. No en balde se rechazaban los superhéroes, pero se potenciaba la presencia de santos, ángeles y querubines… Aunque con el paso del tiempo la censura se centró más en el erotismo de las protagonistas. Y hasta el moño de una de las «Hermanas Gilda» llegó a ser considerado como excesivamente sexi. Pero eso ya es tema para otra entrada.

Censura manifiesta de una portada. Demasiada lujuria para la época.

Junto con los «Mortadelos y Filemónes» yo también era niña de Tintín, más que de Astérix y Obélix, aunque tenía más de los agentes de la T.I.A que libros del reportero belga. Aún así, mis favoritos fueron los titulados «Destino la Luna» y «Objetivo: la Luna». Gracias a los comic amplíe mi vocabulario y viaje a otros países, como la China o el Tíbet, además de darme una vuelta por la Luna. Junto a eso, entendí los refranes, las frases con doble sentido y el humor con sus toques de ironía. Así, pasando página tras página alcance la madurez para acercarme a otro tipo de publicaciones, aunque nunca deje de leer comics. Continúe con Mafalda y Carlitos y su fiel Snoopy y, pasados los años, me adentré en la búsqueda de otros autores.

Viñeta de Marjane Satrapi

Aquí puedo hablar de Marjane Satrapi, una estrella en el mundo del cómic francófono a raíz de Persépolis, una obra autobiográfica sobre su niñez y su juventud en Irán que publicó en cuatro tomos entre 2000 y 2003. La obra se convirtió en un gran éxito de crítica y de ventas internacional. Persépolis narra de primera mano el proceso de islamización que trajo consigo la revolución de 1979. Hija de una familia progresista de clase media, Satrapi estudió en el Liceo Francés de Teherán hasta que el nuevo régimen del ayatolá Jomeini prohibió la enseñanza bilingüe y laica. En la obra cuenta cómo su familia simpatizó con la revolución que derrocó el régimen autocrático del sah Mohamed Reza Pahlevi hasta que fue monopolizada por los sectores islamistas que restringieron las libertades e impusieron, entre otras cosas, el velo islámico. También narra las dificultades para mantener una vida privada de carácter laico y el gusto por la cultura occidental en medio de un clima opresivo en el que cualquier vecino era un delator potencial. Satrapi continuó narrando sus recuerdos de infancia y retratando a la sociedad iraní en Bordados (2003) y Pollo con ciruelas (2006), que obtuvo el premio al mejor álbum en el prestigioso Festival del Cómic de Angulema.

Viñeta de Guy Delisle

Otro cómic del que disfrute fue el relato más amable, por su uso del sentido del humor, fue el de Guy Delisle en Crónicas de Jerusalén (Astiberri, 2012), donde nos muestra las excentricidades y situaciones absurdas que se dan en la ciudad santa de las tres religiones del Libro, avispero marcado por la difícil convivencia de dos pueblos enemigos en continua tensión y al que se añaden las comunidades cristianas que habitan o visitan la ciudad. Delisle recopila más de 300 páginas de anécdotas dibujadas durante el año que acompañó en Jerusalén a su pareja, miembro de Médicos Sin Fronteras: judíos ultraortodoxos borrachos como cubas durante la fiesta de Purim, la costumbre compartida por judíos y musulmanes de no tirar jamás el pan sobrante, la descripción de los distintos grupos de judíos ortodoxos según su vestimenta, su amistad con un pastor luterano aficionado al manga o la sorprendente coordinación entre policías palestinos e israelíes para garantizar la seguridad del Papa católico Benedicto XVI durante una visita a Jerusalén.

Ambos autores tienen una visión que os recomiendo si quieres conocer la visión que tienen de países que están bastante alejados de nuestra área de influencia, ya que creo que para conocer el mundo que nos rodea no es necesario leerse pesados libros de Historia o tragarse horas y horas de documentales. A veces en los cómic, buceando en ese mordaz doble sentido que sus dibujantes aportan a sus historias, podemos aprender bastante de lo que ocurre en la puerta de la lado de nuestra casa. Anímate y acércate de nuevo al mundo del cómic si lo has dejado o entra en él si nunca lo conociste. Hay maravillas por descubrir.

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Muerte en el Nilo

Hay novelas que son apasionantes por su trama pero también lo son por todo lo que hay detrás de ellas. Eso implica lo que rodeó a la autora, qué le sirvió de inspiración para escribirla y el escenario dónde acaba desarrollándose toda la historia. Eso es lo que ocurre con la novela «Muerte en el Nilo» de Agatha Christie, donde el escenario es un barco a la que la autora rebautizó como Karnak pero que en realidad era el SS Sudán y que como sigue surcando las aguas del rio, podemos visitar aunque sea de forma virtual.

El Nilo siempre ha sido un rio navegable aunque hasta inicios del siglo XX los límites lo s imponían las cataratas de Asuán, donde actualmente se sitúa la presa. La ruta se hacía en el barco tradicional de la zona y que aún se sigue utilizando, la Dahabiya, puesto que era a vela. Estos veleros rebosan carácter y se remontan a los primeros días del turismo por el Nilo, antes de que los barcos de vapor comenzaran a surcar el río; todos los turistas famosos del Nilo del siglo XIX, incluidos Gustave Flaubert y Florence Nightingale, hicieron sus viajes en estas embarcaciones.

Dahabiya para crucero privado

Pero a finales del siglo XIX entran las líneas de barcos de vapor y con la finalización de la presa de Asuán el rio comenzó navegable hasta el templo de Ramses II. Aquí, en 1921, es donde aparece el barco protagonista de nuestra historia, que facilitará que el viaje de 50 días a vela redujera su tiempo considerablemente. Pero no será hasta 1933 que entre sus pasajeros no encontremos a Agatha con su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan. Lo que más me interesa es que imaginéis con mis palabras como era el ambiente que se vivía en semejantes viajes porque así entenderéis de dónde surgió la inspiración de la escritora.

Los pasajeros disfrutan de un exquisito tratamiento y del acomodo que proporcionan todas sus estancias. Después de una visita arqueológica a lomos de un burro, las damas regresaban a los salones del SS Sudán para jugar a las cartas y al backgammon. En la proa, una habitación abierta al Nilo se reservaba a la pintura con acuarela. A su lado, los caballeros contaban con una sala de fumadores donde se les servía whisky y oporto. La cubierta superior está compuesta de pequeñas suites y la inferior de cómodos camarotes con un balcón sombreado con vistas al Nilo. Cada uno está equipado con una mesilla de noche, un armario y un lavabo con agua caliente. Los baños y aseos son compartidos, excepto en las suites. En este período, el barco conoció diplomáticos, hombres de negocios y militares a bordo, junto con arqueólogos como Max.

Portada de la primera edición de la novela y plano del barco Karnak, con el que se denominará al SS Sudan en la novela de Agatha
Foto de la época del barco SS Sudán

La II Guerra Mundial fue la sentencia de muerte para el turismo oriental. Al igual que ocurrió con el resto de la flota, el Steam Ship Sudán (SS Sudán) permanecerá en el puerto por más de 50 años, pasando de ser el rey del Nilo a un navío olvidado. En los inicios del siglo XXI, la compañía Voyageurs du Monde descubren la nave oxidada por casualidad, se ponen a trabajar en ella y consiguen que vuelva a navegar manteniendo su esencia y distinción

Y así nos encontramos con el barco actual que fue restaurado y puesto de nuevo en funcionamiento a principios de este siglo.

SS Sudan
Cubiertas del SS Sudán


 El SS Sudán tiene como base el puerto de Asuán, en el sur de Egipto, y concluye/inicia su crucero en el Old Cataract Hotel que, a su vez, es otra atracción para los amantes del detective y su creadora, ya que cuenta con una exposición dedicada a la famosa novelista que incluye como elementos más atrayentes para los turistas, como el rincón utilizado por Agatha Christie para escribir, ampliamente fotografiado. Es sabido que ella dónde más disfrutaba era escribiendo en hoteles. Algún día os haré una entrada con los hoteles que tuvieron entre sus huéspedes a ilustres escritores.

Agatha en un hotel tomando notas


 
Por cierto, uno de sus ilustres huéspedes fue el mismísimo Winston Churchill.

Hotel Cataract



Continuando con la descripción del barco, os comento que tiene dos cubiertas, aunque solo para 18 cabinas y 5 suites, una de ellas por supuesto con el nombre de Agatha Christie, en la cubierta superior, en la proa y en el lado de estribor, con dos camas y vista panorámica desde amplios ventanales. También encontramos camarotes con los nombres del arqueólogo Howard Carter, del Premio Nobel de literatura, el escritor egipcio Naguib Mahfuz, el camarote Hércules Poirot, Gustave Flaubert, autor de Madame Bovary, que con 28 años emprendió viaje a Egipto, entre otros.

Distribución de los camarotes en el SS Sudán


Todas, en la actualidad, tienen aire acondicionado, con paneles de madera en tonos cálidos, somieres dorados y de cobre, mobiliario clásico y distinguidos suelos de parqué que le confieren un marcado encanto de época, y una muestra es la grifería del baño inspirada en las de cobre que eran todo un lujo en aquella época.
 
El barco tiene amplias cubiertas donde los pasajeros pueden sentarse, relajarse, leer o escribir, mientras disfrutan de un delicioso ponche de hibisco. La decoración es sutil y aireada, animada por tejidos de colores y tejidos en tonos fucsia, naranja o absenta.
 
En el bar del salón, la carpintería, el cobre y los muebles son auténticas artesanías del periodo de esplendor del barco. Las paredes exhiben fotografías antiguas de visitantes que dejaron su huella en la historia de Egipto, como el legendario rey Farouk, último monarca de Egipto (1936-1952) , y el restaurante mantiene un peculiar encanto de época preparado para dar a conocer los platos típicos del país.
 
 

SS Sudan
Camarote Agatha Christie


 
Actualmente opera con itinerarios fluviales por el Nilo funcionando con diésel y energía solar, mientras que antaño lo hacía a carbón creando el vapor necesario para mover sus palas laterales. Te incluyo también un video para alimentar más tu imaginación sobre el crucero y aunque esté en inglés solo por ver su interior, vale la pena.

Documental sobre el SS Sudán

Tanto para inspirarse en la época de la escritora como en la actualidad, este barco cumple todos los requisitos para darle ambientación a nuestras novelas y dejar volar la imaginación.

En cuanto a la trama que da título a esta entrada, Agatha pone al frente de la investigación a Poirot, que se presenta en esta ocasión en un viaje de placer por la tierra de los faraones a bordo del barco Karnak que les llevará a recorrer el Nilo. Pero, como de costumbre, el crimen le sale al paso. «A bordo del barco, alguien asesina a Linnet Ridgeway, la mujer más rica de Inglaterra, hermosa muchacha que se encontraba en plena luna de miel. En la embarcación coinciden unas cuantas personas que tienen motivos para matar a Linnet. Aunque la más sospechosa es Jacqueline de Bellefort, antigua novia del marido de Linnet y que, a impulso del despecho, se dedicaba a acosar a la pareja, persiguiéndola por todas partes. Antes de que Poirot empiece a poner en orden sus ideas, nuevas víctimas van cayendo. El laberinto de la acción se hace tan apasionante que hasta Poirot parece incapaz de centrarse y desenmascarar al asesino» (sinopsis de la contraportada del libro).
 De esta novela se han hecho numerosas versiones cinematográficas siendo la última del 2020.
 
VÍDEO

Trailer de la nueva película de Muerte en el Nilo

Si alguna vez te animas a viajar en este barco seguro que tendrás tiempo para ahorrar porque las reservas se consiguen tras dos años de espera.

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La novela policiaca

La novela policiaca es un género narrativo en donde la trama consiste generalmente en la resolución de un misterio de tipo criminal. El protagonista es normalmente un policía o un detective, habitualmente recurrente a lo largo de varias novelas del mismo autor, que, mediante la observación, el análisis y el razonamiento deductivo, consigue finalmente averiguar cómo, dónde, por qué se produjo el crimen y quién lo perpetró. 

Está generalmente aceptado que, aunque sus antecedentes se remontan más atrás en el tiempo, el género como tal nació en el siglo XIX de la mano de Edgar Allan Poe, al crear al detective Auguste Dupin en su relato Los crímenes de la Calle Morgue.

Dupin fue el primer detective de ficción, el cual sirvió de modelo a Arthur Conan Doyle para dar vida al “más famoso detective de todos los tiempos”: Sherlock Holmes, que constituye por excelencia el protagonista arquetípico de estas novelas. Doyle, junto a Agatha Christie, fundó lo que se conocería como la escuela británica de novela policiaca.

Esta es la teoría que nos podemos encontrar en internet, pero hoy nos vamos a centrar en lo último que he leído del género policiaco en forma de saga y lo que ha supuesto está lectura. Para esta entrada me voy a centrar en Lorenzo Silva y su saga de novelas en las que los protagonistas son una pareja de la Guardia Civil: Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro

Actores que protagonizaron la película La niebla y la doncella (2017), la segunda novela de la saga.

El autor llamó mi atencion por su opinión en lo referente a la relación con las RRSS y que comparto en buena medida, (os dejo el enlace a un artículo referente a ese tema por si sentís curiosidad  sobre lo que hablo https://www.elmundo.es/papel/firmas/2018/01/10/5a5353f8ca4741995a8b45a6.html) aunque lo que en realidad llamó mi atención fue sobre todo el haber publicado una larga saga con los mismos protagonistas y que abarca más de 20 años, por lo que el lector ve como  los investigadores van evolucionando psicológicamente según resuelven los casos. Esto hace muy interesante y recomendable su lectura porque sirve de referencia para ver como un autor trata el paso del tiempo en sus personajes. Algo de lo que a veces otros escritores no nos percatamos de la gran aporte que da a la narración y que da lugar a que dejemos insulso el arco del personaje; algo que es vital trabajar dentro de una buena trama si pertenece a una saga o abarca un amplio periodo de tiempo. Por si alguien no sabe a lo que me refiero, estas palabras definen a la transformación de punto de vista que sufre el personaje desde el comienzo hasta el final de la historia, los estadios por los que atraviesa y el crecimiento psicológico o emocional que experimenta.

Con Lorenzo y de la mano de Ruben y Virginia nos recorremos la península ibérica e islas entre caso y caso e incluso nos llevará a trasladarnos a la base española de Herat, en Afganistán, donde un militar español destinado en la base ha aparecido degollado y Bevilacqua y Chamorro con su equipo se trasladarán para investigar el asesinato. Esta novela ha sido una de la que más me ha gustado porque además de desvelarnos el angustioso espacio en el que viven estos militares, vislumbramos ese día a día en el que viven nuestras fuerzas en el exterior, con sus luces y sombras y de la que muchos no tenemos más idea si acaso que lo que nos llega en las noticias de los telediarios. Esta novela titulada Dónde los escorpiones me ha sido muy útil para uno de mis próximos proyectos puesto que mi protagonista también pasará un tiempo en una de estas bases, aunque en este caso será en Bosnia.

El autor no se casa con nadie a la hora de plasmar sus historias, como bien ha comentado en sus entrevistas, (tal vez por eso genere entre los lectores amor y odio a partes iguales) pese a haber sido nombrado hace años Guardia Civil Honorario por su contribución a la imagen del Cuerpo. Por lo tanto, en sus tramas encontramos desde miembros de la benemérita que son corruptos, a políticos que tienen la misma tendencia, o periodistas que sufren el acoso y derribo por tratar de destapar otras tramas de corrupción.

Tenemos unas novelas donde leemos la realidad de lo que es el día a día mostrando las dificultades de una investigación policial, en la que el protagonista tiene que bregar con el escalafón de este Cuerpo, colaborar con otros miembros de seguridad estatales y junto a ellos, hacerlo con los sospechosos de los distintos delitos que le envían a investigar.

Ya vais observando que le he sacado mucho partido a las novelas de este autor aunque, por supuesto, no todo ha sido maravilloso. Si tengo que ponerle un inconveniente a su narrativa este es el de las disquisiciones que se monta el protagonista en algunos párrafos. Con lo que a veces te tienes que tomar un poco más de tiempo para seguir el hilo de su pensamineto. Son reflexiones entendibles porque nuestro investigador antes de cocinero fue fraile; estudió psicología pero viendo que no iba a tener una salida laboral sencilla se presentó a unas oposiciones para la Guardia Civil, acabando al cabo de un tiempo como investigador de la UCO.

Ese toque cínico y al cabo de la calle que le caracteriza, lo va desarrollando y potenciando página tras página, haciendo de ello la marca de identidad del personaje. Junto a esto, tiene como contrapeso a Virginia que lo pone muchas veces en su sitio con tan solo una mirada pese a ser su subalterna. Todas las novelas suelen tener un binomio protagonista-antagonista que equilibra el tándem y siendo la Guardia Civil no se entendería de otra manera. Son historias en las que puedes llegar a intuir por donde se moverá la resolución del caso pero en las que está muy bien tejida la trama y siempre hay un giro que desvía la atención o la encauza hacia un punto que no se esperaba. Algo muy útil también para aquellos escritores que se enfrentan por primera vez a la escritura de novelas de este género o thrillers.

Y para finalizar, resalto los buenos consejos sobre libros que nuestro protagonista nos va dejando en forma de pinceladas a lo largo de sus reflexiones. Porque una cosa que reivindica es que es un gran lector desde los tiempos previos a su paso por la Academia de la Guardia Civil, y junto con pintar miniaturas de soldaditos de plomo, es a lo que dedica su escaso tiempo libre.

Os animo a leeros esta saga, si sois de novelas policiacas, e incluso podréis ver algunas de ellas en formato de película de las que os pongo a continuación los trailers. De todos modos, son mucho más interesantes las novelas puesto que adaptar al cine a unos personajes de este tipo es complejo por eso que hemos hablado del arco del personaje. Si la novela se centra en la psicología del investigador perdemos la trama y si es a la inversa los personajes quedan desdibujados y se pierden tras la trama. Aún así, ahí os dejo esa información extra.

(2002)

El alquimista impaciente inicia su acción con un cadáver desnudo que aparece atado a una cama en un motel. Por la situación en que se halla, sin marcas de violencia, puede ser un crimen, o no. El sargento Bevilacqua, atípico investigador criminal de la Guardia Civil, y su ayudante, la guardia Chamorro, han de resolver el enigma. La investigación que sigue no es una mera pesquisa policial. El sargento y su ayudante habrán de llegar al lado oculto de la víctima y de las personas que la rodeaban, y deberán desentrañar un complejo entramado de dinero e intereses. Pero la clave, como en la alquimia, está en la paciencia.

(2017)

En La niebla y la doncella el sargento Bevilaqua, de la Guardia Civil, debe investigar la muerte de un joven en la isla de La Gomera. Todas las pruebas del crimen apuntaban a Juan Luis Gómez Padilla, un político muy importante de la isla, al que un tribunal absolvió a pesar de las evidencias. El sargento y su cabo Chamorro intentarán resolver el caso, condicionado por presiones políticas y con la dificultad añadida de no levantar sospechas entre sus compañeros, pues el caso ya estaba cerrado.

A esto añado la lista completa de las obras en las que aparecen los protagonistas y que he disfrutado con la lectura de todas:

Libros de Bevilacqua y Chamorro

  1. El lejano país de los estanques, 1998
  2. El alquimista impaciente, 2000 – Premio Nadal 2000
  3. La niebla y la doncella, 2002
  4. La reina sin espejo, 2005
  5. La estrategia del agua, 2010
  6. La marca del meridiano, 2012 – Premio Planeta 2012
  7. Los cuerpos extraños, 2014
  8. Donde los escorpiones, 2016
  9. Tantos lobos, 2017
  10. Lejos del corazón, 2018
  11. El mal de Corcira, 2020 
  • Nadie vale más que otro, 2004 – 4 relatos: Un asunto rutinario, Un asunto familiar, Un asunto conyugal, Un asunto vecinal.
mis lecturas

Tirando del hilo

Escribir todas las semanas en un blog, domingo tras domingo, no es nada sencillo. Es cierto que tengo bastante facilidad para buscar temas, pero también es verdad que unas veces me resulta mas sencillo que otras. Hay domingos que cuando le doy al botón de publicar ya tengo en mente la entrada de la semana siguiente y, en cambio, hay sábados, en los que todavía le estoy dando vueltas sobre que tema trataré en mi entrada del día siguiente.

En estos momentos estoy inmersa la bilogía de Santiago Posteguillo sobre Julia Domna, esposa del emperador romano de Septimio Severo, contada por Galeno que era el médico de la familia imperial. La lectura de su amplia narración me lleva a reflexionar sobre lo que ya muchos sabemos, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, lo que a veces a la inversa es más bien lo contrario. Detrás de grandes mujeres muchas veces o no hay hombres o estos incluso estos ponen trabas a su desarrollo personal y es algo que vemos todavía en la actualidad. Aunque hay excepciones, tampoco quiero que me acusen de misógina, que incluso en los blog personales hay que andar con tiento sobre lo que se escribe.

Me apetecía hablar sobre aquellas biografías más o menos noveladas que me han gustado de mujeres y que sus autores han tratado de presentarnos desde un perfil menos conocido.

Destaco la de la española Teresa Cabarrús, de Carmen Posadas en su novela, La cinta roja. Una mujer que para muchos solo se tienen en cuenta por su agitada vida sentimental durante la Revolución Francesa, pero pocos han profundizado y saben que gracias a ella –a quien Tallien adoraba con devoción- se eliminaría el Tribunal Revolucionario y se instauraría la libertad religiosa. La intercesión de Teresa ante aquel hombre de espíritu sanguinario, le mereció el cariño y el respeto del pueblo francés quien la haría pasar a la Historia como «Notre-Dame de Thermidor» tras la derrota de Robespierre y con ello finalizar su reino del terror. Una historia que Carmen Posadas traza con mimo a lo largo de sus páginas y lo hace de forma muy amena.

Junto a esto, tenemos a Leonor de Aquitania en la obra de Eva García Sáenz de Urturi llamada Aquitania, premio Planeta 2020. Ya había leído en mi época de adolescente otra biografía de esta hija de nobles, esposa de reyes y madre de 10 hijos entre los que destacan, Juan sin Tierra y Ricardo Corazón de León. Este personaje histórico me llamó la atención ya en la obra de la autora Regine Pernoud, académica de la Historia francesa y que leí, como he comentado, en mis años de instituto. En su narración me encontré con una mujer que fue uno de los personajes más influyentes y poderosos del siglo XII. Aquí podemos decir que su padre, Guillermo X de Aquitania, pareció haberse asegurado de que tuviese la mejor educación posible, llegando a aprender sobre aritmética, las constelaciones e historia, música (arpa y canto), literatura, aprendería a hablar latín y actividades como montar a caballo, cetrería y caza.​ También aprendería tareas domésticas como la administración del hogar y diversas tareas relacionadas con la costura.​ Su extraordinaria formación, su habilidad e inteligencia, así como su belleza perenne, la convirtieron en una mujer excepcional que no dejó indiferente a ninguno de los cronistas, eclesiásticos o laicos que se relacionaron con ella. Régine Pernoud traza una biografía apasionante y reconocida como un texto de referencia, de una mujer que fue eje central, casi durante un siglo, en la historia medieval de Europa, pues tuvo una larga vida. La reina Leonor vivió 82 años cuando la esperanza de vida era de unos 54. Sin embargo, algunos historiadores explican que la longevidad era habitual entre las mujeres de la aristocracia. Agotada y enferma tras una larga vida llena de avatares, con ocho de sus diez hijos ya fallecidos, murió el 31 de marzo de 1204. Lo que sí es indudable es que se llevó su singularidad hasta la efigie de su tumba, en la que yace inmortal leyendo un libro.

Tumba en La Real Abadía de Nuestra Señora de Fontevraud (Francia)

Este trio de mujeres, junto con otras muchas, fueron tan excepcionales que la mayoría de sus detractores, al no poder con ellas, decidieron acusarlas de promiscuas, adúlteras, intrigantes, ambiciosas, locas, histéricas, etc, cuando solo luchaban por lo que era suyo de forma legítima y que si hubieran sido hombres, se los habría ensalzado. Tal vez lo que muchas personas de su época no podían perdonarles es que gozaban de inteligencia, tenían una mente capacitada para el análisis, grandes miras hacia el futuro y la misma ambición o más que muchos hombres, algo que suponía un error imperdonable y que todavía hoy podemos encontrarnos en muchas sociedades de las llamadas civilizadas.

Y así, tirando el hilo, como bien dice el título de mi entrada, decidí añadir a otra mujer, en este grupo de biografías que os recomiendo y a la que muchos tildaron de loca y que todavía hoy en día lo siguen haciendo. Aunque tenemos ya, a dios gracias, investigadores que van tratando de eliminar esta inadecuada etiqueta, siendo uno de ellos la autora María Teresa Álvarez García, en su novela Juana de Castilla (2020). Tras su lectura me sumo a las palabras con las que cierra su historia:

Creo que doña Juana no estaba loca. No, no estaba loca. Existen determinados momentos de su vida, sobre todo en los años de cautiverio, en los que, creo, se pone de manifiesto esta afirmación que ahora hago. A doña Juana la condenaron a la locura. Primero, lo decidió su marido. Después, su padre. Al final, su hijo. Ninguno se apiadó de ella. Debían mantenerla con vida porque ella era quien les garantizaba el poder, pero la alejaron de todo y de todos. Fue una víctima de la ambición y de la falta de escrúpulos de sus seres queridos.
Claro que estaba enferma, pero no aquejada de la locura sino de la falta de afecto. Porque doña Juana de Castilla se vio absolutamente privada del amor de los suyos, que siempre es la mejor medicina.

María Teresa Álvarez (Juana de Castilla, 2020)

Es la primera vez que simultaneo dos lecturas a la vez aunque al ser biografías no es algo que me resulte complicado. Todo se debe a que tengo poco tiempo y debo optimizarlo como sea, lo que nunca pensé que tendría que hacer ahora y que casi me veo obligada a ello.

La conclusión a la que he llegado es lo que ya dice la introducción de la novela de Posteguillo y que el autor pone en boca de Galeno a lo largo de los capítulos: si muchas mujeres no han trascendido a la historia es porque muchos hombres no han querido que esto ocurra, y a ello se han sumado la envidia de muchas mujeres que han apoyado este tipo de ocultamiento, sea por propia conveniencia, sea engañadas con diversas manipulaciones proveniente del poder establecido.

Lo malo no es que sea un hecho que haya ocurrido en el pasado, sino que es algo que se mantienen en muchas sociedades de este planeta, incluso en aquellas que se autodenominan democráticas, liberales y avanzadas. Algo que se ha visto que está muy alejado de la realidad y por lo que nos queda mucho camino por recorrer.

Por eso os recomiendo que si de verdad queréis leer sobre mujeres empoderadas, hacedlo de aquellas autoras y autores que nos muestran en sus obras la existencia de esas mujeres reales. Que sin menospreciar obras de ficción que hacen denuncia sobre la falta de empoderamiento, también sería bueno tener conocimiento de esas otras mujeres del pasado que hicieron historia y que se las sigue tratando de ocultar bajo el nombre de: loca, promiscua, bruja, adúltera, etc, y que tanto daño sigue haciendo a la sociedad hoy en día.

Este video que os comparto tiene un mensaje que es, en el fondo, lo que la autora expresa en su trabajo, aunque pertenece a una empresa que realiza una modalidad turística, que es el freetour y que no apoyo puesto que para ser guía turístico en España se necesita una formación más un permiso para ejercer, y esta otra modalidad no deja de ser intrusismo. Pero no nos paremos en incidir en quién da el mensaje sino en el fondo, y si os lo pongo es para que os animéis a conocer el trabajo de María Teresa gracias a esta recreación tan interesante.

Para terminar de tirar del hilo y para todas aquellas personas que estén en Buenos Aires, pueden aprovechar para ir a ver una representación sobre esta figura histórica de Juana de Castilla.

Ana Padilla que dirige la obra también expresa con claridad lo que la figura de esta reina castellana le ha supuesto:

La primera vez que vi a Juana me enamoré de la pasión que había en ese texto. Cuando lo tuve en mis manos me di cuenta que era muy actual. Que esa pasión de amor la llevó a dejarse maltratar, herir, engañar, traicionar. Además esa pasión no era sólo la del amor, sino la pasión que tenían los hombres por el poder, la pasión por dominar, conquistar y robarle al otro su integridad. Y estas pasiones la llevaron a su supuesta locura y al encierro. Vemos cómo un espíritu libre y rebelde como el de Juana termina siendo destruido por sus celos, la ambición y el desamor de los otros.

Ana Padilla

Hoy me he dado la vuelta por cuatro obras biográficas de personajes históricos con una gran personalidad y que os recomiendo leer como forma de conocer a mujeres empoderadas, pero a las que la historia les hizo un flaco favor, en mayor o menor medida, y que con el paso del tiempo han logrado resurgir de la mano de autores que las reivindican de nuevo y nos las presentan para disfrutar de sus voces, incluso en forma de obra teatral.

mis lecturas

Abril, el mes del libro

Hoy vengo a recomendaros algunos de los libros que, tras comprarlos a lo largo del mes de abril, ya me he terminado. Han sido lecturas de lo más variado, como a mí me gusta, y que espero que tras comentaros mis impresiones os animéis a nadar entre sus páginas.

Empezaré comentado que este ha sido un mes muy fructífero en cuanto a las letras se refiere. Lo comencé con el I Encuentro Luz de Letras, organizado por la editorial gaditana Kaizen Editores, que fue un éxito rotundo. Allí nos reunimos escritores de la provincia de Cádiz y de otros puntos de España, junto con bastantes lectores, que se animaron a participar en este festival literario. Hablamos de temas muy variados y que podéis volver a ver y repasar en las redes, por lo que no me voy a extender en detalles, además de disfrutar de una estupenda convivencia, charlando con aquellos escritores que ya conocía y disfrutando de otros que para mí eran desconocidos. Aproveché además para comprar bastantes libros y esto me inspiró una idea cara al viaje que iba a realizar una semana después. ¿Por qué no intentaba entrar en contacto con autores de Valladolid y Burgos para conocerlos personalmente y comprar sus libros? Obviamente la lista es larga y algunos estarían disponibles y otros no, por ser las vacaciones de Semana Santa. Pero ni corta ni perezosa tiré de contactos y acoté mi búsqueda puesto que muchos géneros son interesantes para mí, pero queríamos esta vez disfrutar de ir a la aventura sin nada programado porque nos lo habíamos ganado.

El primero y obligado era Juan Luis Miguel Ulloa, con el que disfruté, junto con mi marido, de unas horas de conversación y vinos en Medina de Rioseco (Valladolid). Digo obligado, pero para mí, por la temática del libro que él publicó a finales del año pasado y que ahora pasaré a contaros los motivos. Lo divertido fue entrar en contacto con este autor, ya que tuve que tirar de imaginación, aunque gracias a Eva, dueña de la Librería Moiras de Valladolid, logré esa estupenda cita a ciegas, puesto que ninguno de los dos nos conocíamos ni de las redes sociales. Pero puedo decir que fue entusiasmo literario a primera vista.

Su libro se titula Somos Cojonudos y en él, de una forma divertida y con sus toques irónicos, nos va contando mes a mes y con un protagonista diferente a lo largo de sus veinticuatro capítulos, la vida en los destacamentos militares de la ONU durante la guerra de los Balcanes, allá por 1993. Gracias a hombres y mujeres españoles de distintas agrupaciones tácticas y bajo el mandato del mencionado organismo internacional, se facilitó la vida de los habitantes de la antigua Yugoslavia en este periodo bélico.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Conocer a Juan Luis ha sido un lujo, pues es conocer una memoria viva de una etapa de la Historia de España y la antigua Yugoslavia que casi durante 25 años fueron de la mano. Una época que yo estudié en otra etapa de mi vida y que he querido plasmar en mi próxima novela ocupando un tercio de ella, por lo que era importante las aportaciones humanas que esta autor podía narrarme y que servirían para dar ese toque de realismo que hace creíble los personajes de una novela. Leer este libro me ha servido para eso y también para recordar todo lo que en su día investigué y analicé. Y junto a esto, he entrado en la esfera de un autor que puede darnos alguna que otra sorpresa, pues tienen en mente no quedarse en esta única publicación y puede que entre en la narrativa de ficción. Yo lo animo porque tiene un forma de escribir muy divertida y también aliento a los lectores que quieran tener un primer contacto con ese momento de la historia de nuestro país de una forma amena que aprovechen para leer este trabajo ya que tal vez su lectura les incite a investigar más sobre ese tema. Y el saber no ocupa lugar, sobre todo si es algo referente a nuestro pasado, por eso de no ir repitiéndolo tan a menudo.

Siguiendo la ruta por Castilla y León, hicimos parada en Burgos y ni corta ni perezosa, tras dar una buena vuelta por la ciudad, nos lanzamos a conocer que se cocía en el mundo de las letras burgalesas, dentro del género de la novela negra, y allí tuve el contacto con la librería independiente Espolón del Ocio Libros (así la encontraréis en IG) que me facilitaron mi búsqueda de autores, del género mencionado o thriller, de la zona y que esta vez tuve la fortuna de que fueran dos autoras, algo no muy habitual dentro de este tipo de narrativa, pero que poco a poco van escalando peldaños. De los dos libros recomendados he terminado de leer Un asunto rural, de la autora Mercedes Rodrigo, premio de novela negra Ciudad de Getafe 2021.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

La trama se desarrolla en el pueblo ficticio de Burgos, Cortezuelo, en el que nunca ha pasado nada hasta que aparece muerto uno de sus vecinos en una fosa de purín. La investigación recaerá en el sargento de la Guardia Civil, Demetrio Delgado, que le dará ese toque de novela negra propia del género, pues como ya iremos viendo a través de sus páginas, el sargento no está en su mejor momento y, además, próximo a la jubilación. Pero el gran problema está en que cualquiera puede ser el asesino y su angustia irá en aumento cuando va descubriendo que aquellos vecinos que creía conocer no los conoce tanto, a lo que habrá que sumar su pasado atormentado, con sus correspondientes remordimientos y, rematando la guinda del pastel, tiene la espada de Damocles de una posible grave enfermedad. A este cóctel le añadimos el espacio reducido de un pueblo de esta zona donde en cualquier rincón te puede acechar el asesino que encima será un conocido de toda la vida, con lo que disfrutaremos de una intriga asegurada y que está muy bien llevaba por la autora, puesto que nos va desgranando todas esas pequeñas miserias que suele acumular el ser humano a lo largo de la vida y, que bien removida la receta, hace que tengamos un libro interesante de leer entre las manos.

La novela me ha gustado porque desde el inicio se crea ese ambiente angustioso de los espacios reducidos, que ya he visto en otro autores como en Cesar Pérez Gellida y su novela Astillas en la piel o la del próximo autor de que hablaré un poco más abajo. Los personajes están bien definidos y la autora nos los va presentando poco a poco, descubriendo los lazos que los unen a todos ellos y que los hacen susceptibles de ser los asesinos y por lo tanto van engrosando la lista de sospechosos del sargento. Una novela que recomiendo su lectura para todos aquellos amantes de la novela negra y del thriller.

Estando en la librería de Burgos, solicité información sobre autores de novela negra y salió a colación uno que estaba entre sus estanterías, pero no era de la zona, y que me hizo ilusión encontrarme allí porque es un compañero de San Fernando (Cádiz), un vecino de letras con el que ya he hablado varias veces y del que precisamente había finalizado su novela justo antes de irme de vacaciones. Se trata de El corazón de los ahogados de Daniel Fopiani, una trama que también se desarrolla dentro de un escenario muy limitado, tan limitado que hablamos de las Isla de Alborán en medio del Mediterráneo.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

Debe de ser que este tipo de espacios me llaman e incitan mi curiosidad lectora. Aquí nos encontramos dos historias paralelas que, desde el inicio si conoces el tema de la inmigración ilegal del estrecho, el tema de las mafias y la situación de esta isla, puedes ver como están condenadas a converger, aunque no sabes como lo hará el autor y esa es su primer punto a favor. Comenzamos la historia con el hallazgo, en el pequeño cementerio de esta isla, de la cabeza decapitada de un africano y rodeada por gaviotas mutiladas. Envían para desarrollar la investigación a la sargento de Infantería de Marina, Julia Cervantes, junto a un grupo de compañeros que forman el reten que sustituirá al anterior. Al poco de llegar a la isla y debido a una gran tormenta, se quedan sin modo de comunicarse con el exterior, complicándose todo más por un sabotaje que hace que tampoco tengan luz eléctrica. Esto no sería un gran problema, pero la historia se agrava cuando comienzan a morir en violentas circunstancias miembros del reten, comenzando por el superior al mando, el capitán Gonzalvo. Al poco una nana suena desde la megafonía del faro: Diez soldaditos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron nueve. ¿No os produce inquietud y curiosidad saber que ha pasado? Pues no os podéis perder, si os gusta este tipo de género, esta estupenda novela de mi compañero Daniel. Y si no sois de este tipo de tramas, también os la recomiendo por eso de salir de la zona de confort.

Y saltando a un género diferente, llegamos a la novela de Jose Torresma, del que tuve el gusto de compartir mesa de ponencia y mantel de desayuno en el encuentro comentado al inicio de esta entrada.

Fotografía y montaje de Gaby Taylor

En este caso nos encontramos frente a las vivencias de esta autor en su libro Aventuras y desventuras de un actor en Los Ángeles durante un viaje de formación a esta ciudad de EEUU. Un libro muy entretenido y que a mí se me ha hecho corto. ¡Quiero saber con más detalles algunos de los hecho que cuentas! Menos mal que, al igual que con la mayoría de los autores que recomiendo, tengo un contacto personal, con lo que si me queda ganas de saber algún detallito lo puedo preguntar. Y como le dije en la presentación de tu libro: ¡Anímate a escribir porque tú puedes!

Mi intención, como autora y lectora, es conocer personalmente, hasta donde pueda, a aquellos escritores que están tratando de sacar sus libros día como autopublicados o en pequeñas editoriales y, que nos nutramos de la ilusión que cada uno aporta a su trabajo, porque conocernos añade savia fresca a nuestros proyectos literarios. Y también conocer librerías y libreros tan dispuestos a ayudar como los de la Librería Moiras o los de Burgos. En esta última librería llevan desde 1875 al pie del cañón, atendiendo a los lectores de esta ciudad castellana y destaca por tener en sus estantería a muchos autores autopublicados, un hecho que me encantó. La lástima fue que iba con el tiempo justo, dentro de las actividades que me había propuesto realizar, para detenerme más a fondo y visitarlo todo con más detalle, pero es un local con el que pretendo mantener el contacto.

Y hasta aquí llego con mis recomendaciones de este mes. Espero que os animáis a leer a alguno de estos autores y durante los próximos días subiré a mis redes comentarios sobre estos libros uno a uno para aquellos lectores que no conozcan mi blog.

mis lecturas, Opinión

Mis recomendaciones para regalar esta Navidad 2021 (o en Reyes)

Muchos saben que trabajo con el sello editorial de Kaizen Editores y que tengo mucho contacto y afinidad con otros autores que se denominan auto publicados porque,a fin de cuentas, a no ser que seas un pelotazo del 2020 o estés en nómina de una gran editorial, todos tenemos que apechugar con un duro trabajo de difusión, con su correspondiente marketing digital y con pico y pala para conseguir unas ventas online. También sabéis que llevo ya para tres años en los que me arremango con gran facilidad y apoyo a una gran cantidad de compañeros para que entre todos tengamos visibilidad y logremos vender. No soy persona que piense que para triunfar, haya que pisar al resto de lo compañeros ahora, eso sí, si promociono a unos u otros la única regla por la que me guío es la de la calidad. Y digo esto para avisaros de que las recomendaciones que os voy a hacer en mi entrada de este domingo no va a ser de amigos auto publicados, y no porque no haya calidad, sino porque, sinceramente, seguro que se me queda alguno en el tintero y ya sabemos lo sensibles que somos los autores cuando llega el momento de las ventas. Por lo tanto, aclarado este punto, voy a pasar a recomendaros algunos de los libros que, o he leído o tengo intención de regalárme para estas fechas.

Buscando información sobre estas recomendaciones me he encontrado tres motivos estupendos por los que regalar libros:

  • El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.
  • Un libro es como un buen amigo, que nos ayuda a ver la vida desde otro punto de vista.
  • Cuando ves a alguien leyendo un libro que te gusta, es como si el libro te recomendara a esa persona.

Y así vamos a empezar con la lista que os quiero recomendar:

La Bestia: Premio Planeta 2021, Carmen Mola

Tanto para los seguidores de Carmen Mola como para los amantes del thriller en general, esta nueva novela es de lectura obligada, porque además pienso que si quieres criticar a un autor o al premio Planeta, en este caso, no hay nada como conocer la obra. Que no vengan otros con sus paranoias y conspiraciones a decirnos por qué no debemos de leerlo, hay que tener criterio propio.

Se trata de un thriller ambientado en el Madrid de los años treinta del S. XVIII, durante la terrible ola de cólera que azotó el país. Con un escenario dantesco, como una devastadora pandemia que diezmó la población, se irán sucediendo los terribles asesinatos de unas niñas, cuyos cuerpos aparecen horriblemente mutilados. Para los amantes de este género es el escenario perfecto.

Últimos días en Berlín: Finalista Premio Planeta 2021, Paloma Sánchez-Garnica

Si elijo esta novela no es solo por el hecho de ser finalista del premio Planeta, sino por el interés que me ha causado siempre lo que estudié con el título dentro de la asignatura de Historia Contemporánea con el nombre de «El mundo de nuestros días», y que abarca desde la II Guerra Mundial hasta nuestros días, como bien dice el título. Una asignatura apasionante porque está en continua evolución. A esta autora la conozco por una novela anterior que se desarrolla en el periodo histórico que va desde la España franquista de los años 60 y 70, pasando por la revolución estudiantil que se produciría en París en mayo del 68, continuando por la división del Berlín vencido por el muro de la vergüenza, hasta la caída de ese muro, para finalizar con la explosión de libertad que recorrió la sociedad europea de los años 80. Esta novela se titula La sospecha de Sofía. Ambas novelas podrían ser interesantes para aquellas personas que quieren conocer de una forma novelada la historia de España muy ligada con la de Europa, pese al conocido bloqueo del régimen franquista en sus relaciones con los países de más allá de los Pirineos. En el caso de la novela que os recomiendo, la historia se sitúa en el período que va desde el nombramiento de Adolf Hitler como canciller, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. El protagonista, Yuri Santacruz, después de dejar San Petersburgo huyendo de la Revolución Rusa, se propone encontrar a su madre y a su hermano. Durante su viaje, conocerá a Claudia, el gran amor de su vida.

Maus (Reservoir Gráfica), Art Spìegelman

Para los amantes del comic, esta obra me recuerda la de Animals Farm de George Orwell que, por cierto, recomiendo leer en su idioma original como hice hace ya muchos años pero, sino se tienen el nivel, las traducciones habituales también nos vale para entender lo que nos quiere contar. En este caso aunque la obra de Orwell lo que refleja es las consecuencias de la Revolución rusa, en la que os presento nos vamos a encontrar mediante unos dibujos sencillos pero de gran expresividad, como el autor relata las vivencias de su padre, un judío polaco, en los campos de exterminio nazis. La obra tiene un mérito incalculable, porque es capaz de expresar todo el horror de la historia mediante unos dibujos y textos en los que destaca su sencillez.

Además, Maus ha supuesto la consagración de una iconografía emblemática: los judíos-ratones bajo la tiranía de los gatos-alemanes, mientras en el caso del trabajo de Orwell la tiranía está en manos de los cerdos y los oprimidos son animales de una granja.

La cuenta atrás para el verano: La vida son recuerdos y los míos tienen nombres de persona (Novela)

Para aquellas personas que todavía no acaben de entender el fenómeno de las influencers esta sería su novela para finalmente puede que tampoco entiendan nada, pero que por lo menos no se diga que no lo han intentado y, si no les gusta el libro, tienen dos opciones: guardar el tique y devolverlo o donarlo a la biblioteca de su localidad. Pero os puedo decir que seguramente acabaréis encantados con su lectura.

Esta primera novela de la influencer es una buena ocasión para acercarse al universo de los personajes que brillan en redes sociales. Según comenta la autora, el libro relata “la vida de una rubia, que soy yo, y la de las personas que han supuesto el aprendizaje más útil que atesoro”.

Aunque no sabemos quién se esconde detrás de La vecina rubia, esta lectura nos permitirá tomarle el pulso a este popular personaje. Con un perfil en redes sociales que engloba a más de 2,8 millones de seguidores, sin duda no nos va a dejar indiferentes al adentrarnos en su particular mundo a través de la lectura.

La buena cocina: 900 recetas que siempre salen bien, Karlos Arguiñano

Quien bien me conoce sabe que además de amar el escribir, amo la cocina y, para mí, siempre ha sido relajante eso de imaginar las recetas que podía hacer con unos pocos ingredientes. Una vez de Karlos comentaron que era el cocinero de las «marujas», pues sinceramente creo que el que piense que Karlos no llega más allá que a las marujas es como quien dice que Madonna tiene mucho ego, son personas que se lo pueden permitir. Este cocinero ha sido y sigue siendo el maestro de muchos grandes cocineros actuales, los cuales han evolucionado y han dado grandes alegrías a la gastronomía española en todos los rincones del mundo y todo gracias a maestros como el autor de recetario. No solo es un muy buen libro para aquellos a los que les gusta cocina, sino que se trata de un libro con una gran cantidad de recetas de lo más variadas, y explicadas con un lenguaje sencillo y comprensible. Además lo que me gusta es que no tiene ingredientes como polvo de ralladura de cuerno de unicornio, algo que últimamente es complicado de conseguir.

Estaciones de paso, Almudena Grandes

Ya la he recomendado otras veces por otros motivos, pero, si te quieres acercar a esta autora, escoge su primera novela: Las edades de Lulú, premio Sonrisa Vertical y elige junto a esa, su obra póstuma. En mi caso justifico la elección, porque esta obra creo que puede llegar a más tipos de lectores, ya que se compone de cinco historias sobre gente normal y corriente, sobre nosotros, nuestros familiares o amigos. Relata la etapa de la adolescencia de cinco jóvenes con circunstancias vitales muy diferentes pero con un punto en común, que es la manera en que esas vivencias de juventud determinarán su futuro. Porque otras como Los aires difíciles o Los pacientes del doctor García pueden ser más complejas para acercarse a esta autora o La madre de Frankenstein que es la última entrega de una trilogía que podría esta coja si no se leen las dos anteriores.

No decepciones a tu padre, Carme Chaparro

Por último os hablo de otro thriller para los amantes de las experiencias fuertes. No decepciones a tu padre, así se titula la tercera y última parte de la trilogía de Ana Arén de la periodista Carme Chaparro. Este thriller psicológico será publicado por parte de la editorial Espasa , tras la publicación de sus libros predecesores bajo los títulos de No soy un Monstruo (ganadora del Premio Primavera 2017) y La química del odio, respectivamente.

En ella, la autora utiliza un recurso literario muy atractivo: crear un paralelismo entre las muertes violentas actuales y las que sufrieron ciertos personajes históricos, de manera que da paso a una carrera contrarreloj para evitar que sigan produciéndose más analogías macabras.

Nos enfrentamos a una pluma con un lenguaje directo y conciso que acompaña a una trama trepidante, es una lectura que seguro conquista a los entusiastas de la novela negra.

Y con estas recomendaciones finalizo mi entrada esperando que os haya servido de inspiración. De esta lista ya tengo leídos algunos y en mi carta de los Reyes Magos (en casa somos de esa tradición) hay varios apuntados y algunos más que no comento porque harían el texto muy largo. Ya me contaréis que habéis pedido vosotros.

mis lecturas

Los aires difíciles (mi humilde homenaje a una grande, Almudena)

Soy autora pero ante todo soy lectora. No tengo un gusto definido sino que más bien sé lo que no me gusta leer y a partir de ahí suelo disfrutar con lecturas de géneros muy variados. Aunque sí tengo una costumbre que llevo a rajatabla desde que me inicié en el mundo de la publicación: siempre leo de un autor mínimo dos novelas. Y os preguntaréis el motivo de esa decisión que, además, redondeo con la costumbre de leerme una de sus primeras novelas y alguna de las últimas.

La explicación es sencilla: no tengo mucho tiempo como para perderlo, leyendo libros que no valgan la pena, y debo de equilibrarlo entre mi tiempo de lectora, el de autora y mi vida cotidiana y, muchos de los que ahora me estáis leyendo sabéis, que eso es como mantener en equilibrio los platos chinos giratorios.

Hay tantos autores que es difícil elegir entre unos u otros y, casualmente, uno de los últimos que he leído ha sido a Almudena Grandes. Empecé según mi costumbre buscando una de sus primeras novelas Los aires difíciles (2002) y, para cerrar el círculo, elegí otra de las últimas Los pacientes del doctor García (2017). Dos trabajos que, según lo que aprecié por la sinopsis, se encontraban muy alejadas en temática la una de la otra y, debido a eso, podía hacer una comparativa de la pluma de la autora y su evolución a través del tiempo. Porque leer a autores consagrados nos enseña a crear, nos ayuda a mejorar, nos hace crecer como autores y clarifica las ideas a la hora de estructurar tramas, personajes y escenario. A fin de cuentas, todo aquello que conlleva el escribir una novela de calidad.

Curiosamente, esta novela entró en mi vida al estar corrigiendo, en una segunda vuelta uno de mis últimos proyectos, el cual no he publicado todavía y que le queda un tiempo de maduración. Me llamó la atención el título y, sobre todo, la sinopsis porque se desarrollaba, la parte central de la trama, en las costas gaditanas influenciadas por dos fuertes vientos, el Levante y el Poniente, que han afectad siempre al raciocinio de los habitantes de la zona, algo dicho incluso por especialistas de la medicina. Como a mí me gusta que mis personajes los sienta y viva el lector como personas reales, que nos los podríamos encontrar en nuestro día a día, los suelo crear con gustos, manías, aprensiones y miedos exactamente igual que poseemos las personas de carne y hueso y así les doy credibilidad. Y mi personaje precisamente tenía que tomar una decisión muy difícil y durante un viaje a Suiza, donde tendrá un encuentro que será un punto de inflexión en su vida, decide comprar un libro en la librería de aeropuerto para hacer la espera más corta. Pero yo no le había puesto título a la novela que escogería, Manuel, mi protagonista. Unos días antes me llamó la atención en una librería el título que os he nombrado de Almudena de Los aires difíciles y pensé, sin haberlo leído, que mi personaje podría escogerlo por el mismo motivo por el que me había llamado la atención a mí, por que en la vida a veces somos movidos por el viento en nuestras decisiones y aunque debemos de luchar acabamos dejándonos llevar por esos aires. Y así lo incluí en mi próxima novela como el libro que Manuel se llevará a Suiza y será una novela que aparecerá, entre las manos de él, en esos días en este país helvético varias veces tratando de avanzar en su lectura, pero que se verá dificultado por esos aires que lo están revolviendo por dentro y ahogando por fuera. Esos mismos aires que arrastran a los protagonistas de la novela de Almudena, Sara y Juan, y al resto de secundarios que se mueven alrededor de ellos y que, como el viento, acaban llevando la vida de todos de un lado para otro.

Sara y Juan llevarán vidas paralelas e incluso divergentes y sino hubiera sido por una de esas casualidades de la vida, que les hace afincarse, tal vez por el mismo motivo, un cambio de aires, en un pueblo en la provincia de Cádiz, nunca hubieran coincidido. No es una historia exclusivamente de amor, si no también de dificultades superadas a través del dolor que, al final, engrandece a muchas personas. Aunque lamentablemente muchos nos crecemos ante las dificultades y salimos victoriosos seguimos llevando encima heridas de batallas que cicatrizaran o, incluso, algunas pese al paso del tiempo supurarán, recordándonos que ni los de antes ni los de ahora tiene porqué ser tiempos mejores. Solo tiempos que hay que vivir.

Almudena no había sido nunca una extraña para mí, ya tenía conciencia de ella desde que ganó el premio de novela erótica La Sonrisa Vertical, dónde se dio a conocer en el año 1989 con ‘Las edades de Lulú’, en la editorial Tusquets, y que consiguió el aplauso unánime de crítica y público. Y que por cierto, tengo en mi lista de lecturas pendientes, porque no he dicho que si el autor o autora del que leo dos novelas me acaban gustando, suelo acabar leyendo, poco a poco, el resto de su bibliografía y a la inversa, del que no me gustan dos novelas, no suelo perder el tiempo leyéndolo. No suelo dar tres oportunidades por lo dicho con anterioridad, la vida es breve y hay que gestionarla muy bien. Y como digo siempre, cuando hablo de gustar me refiero a la técnica con la que ha trabajado el autor y de la que ya he hablado en otras entrada, no a la temática de la trama.

Pero volviendo a Almudena y, en este caso, a su pluma, puedo decir que es una autora a la que hay que paladear poco a poco o, por lo menos, así me está pasando con esta historia que me traigo entre manos. Me está gustando leerla con calma, no dejándome arrastrar por ese viento de Levante o el de Poniente, tan presente en la vida de los protagonistas. Dos personas, Sara y Juan, a los que va perfilando mostrándonos lo complicado de sus vidas y todo lo que no han dejado atrás y siguen arrastrando de una forma pausada y compleja. Tanto los personajes como la descripción del lugar, donde se desarrolla la acción, tienen tal fuerza y carisma que despiertan todo el interés del lector pero un interés que se debe de beber en pequeños sorbos. Esta no es una novela para leerla a grandes tragos como si estuviéramos sedientos.

A la autora no le hizo falta grandes gestas ni terribles sucesos para mantener la atención del lector, le bastó con seguir las vivencias de las sagas familiares y los temas que saca a la luz: los nuevos tipos de familia, las barreras entre clases sociales, los problemas de convivir con la enfermedad, la moral imperante en cuestiones de sexo y rol de hombre y mujeres. Es cierto que a veces ella podría resumir en menos palabras los sentimientos de los actores de la historia pero creo que esa es la grandeza de Almudena. Una pluma ágil que va a la par con los pensamientos de Sara y de Juan y que nos plasma realidad de los sentimientos humano que, a todos, en momentos difíciles o en los que hay que tomar decisiones extremas, se nos acumulan en la mente, enredándose y saliendo a trompicones, llegando, incluso, a crearnos dificultades a la hora de verbalizar todo lo que se acumula en nuestro pensamiento y de ahí sale esa frase de «no tengo palabras», algo que a Almudena no le pasaba, ella siempre tenía palabras para todo.

Y con esas humildes letras va mi homenaje y mi recomendación para que os leáis a esta gran autora, fallecida en un año que hemos vivido la pérdida de otros grandes de las letras y a muchas otras personas a las que guardaremos en nuestra memoria.

mis lecturas, Opinión

El género epistolar

Siempre comentamos que escribir una novela histórica es algo muy complejo y, sobre todo, cuanto más atrás se vaya en el tiempo más laborioso es el desarrollo de la trama. Se puede ser afortunado y encontrar mucha documentación sobre un tema o verte frente a una muralla china para escalar y sin un hilo del que tirar porque, de algunos temas apenas hay documentos o están fuera de nuestro alcance. Pero aun así, yo seré de las que escribiré mi novela histórica y ya algunas personas muy próximas a mí saben por dónde irán mis pasos. Aunque estamos hablando de por lo menos unos cinco años antes de que todo el proyecto esté en pie. Y tal como se destilan las cosas hoy en día, a cinco años vistas todos calvos.

Desde luego mi idea no es quedarme para desnudar santos, sí sé que el refrán es para vestir santos, pero con eso de que soy en la actualidad escritora de thriller románticos con tintes eróticos, se me ha ocurrido plantearlo así para expresar que mi idea es seguir avanzando en mi desarrollo como escritora y por eso de forma sutil voy poniendo los cimientos de mis próximos proyectos, tocando varios géneros discretamente.

Pero un género que, para mí, sí considero muy complejo para leer y, sobre todo, para escribir, es el epistolar. Mantener a un lector pegado a una historia a través de un relato hilado por medio de cartas, tiene tanto o más mérito que una novela histórica. Esto viene a colación porque cayó días atrás en mis manos la novela epistolar homónima de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows tía y sobrina, nacidas en Estados Unidos. Posiblemente no sea la mejor novela epistolar e, incluso, para muchos lectores, si se acercan a la película estrenada en el 2018, le parezca más llevadera que el libro. Pero insisto, el género epistolar es complejo de desarrollar de forma atractiva para el lector, pero muy agradecido a la hora de realizar un guion de cine y seguramente por algunas películas hemos conocido este género antes de leerlo.

Una lista personal la iniciaría con «Drácula» de Brad Stoker y continuaría con «Las amistades peligrosas» de Choderlos de Laclos o «Cartas a un joven poeta» de Rainer Maria Rilke, escritor que estuvo en España en los primeros años del siglo pasado, sobre todo por Andalucia y con el que tuve mi primer contacto al visitar el lugar donde se alojó en Ronda desde finales de 1912 a febrero de 1913. El lugar lo mantienen tal y como el autor lo dejó en su día. Junto a estos las «Cartas marruecas» de José de Cadalso, un autor romántico que me impresionó por su visión de la idiosincrasia española cuando me sumergí por primera vez en sus letras. Y finalizaría mi lista con las «Cartas persas» de Montesquieu, que con el mismo género, el epistolar y una ironía muy fina, nos presenta a la sociedad francesa de su época. Después, durante, muchos años hice un parón y no volví a leer novelas de este género hasta que ha caído en mis manos, de las autoras anteriormente nombradas: «La sociedad literaria del pastel de piel de patatas de Guernsey». Con un título que no es sencillo de recordar.

Tal vez, en comparación con las anteriores novelas, parecerá una historia demasiado ñoña, pero es que la gracia no está en la historia, si no en el trasfondo que podemos encontrar detrás de ella. Toda la trama se desarrolla en la isla del Canal de la Mancha de Guernsey moviéndonos entre el periodo de ocupación nazi y la postguerra. La protagonista es la escritora Juliet Ashton que ha logrado alcanzar cierto renombre con el seudónimo de Izzy Bickerstaff. Gracias a este éxito se siente una privilegiada pero a la vez vacía e incluso angustiada ante la situación que viven muchos británicos tras la guerra, aunque ella misma ha perdido a sus padres. Aun así, tiene la necesidad de devolver parte del beneficio del que ha disfrutado. Y aquí es donde entra en juego una carta que recibe desde la isla de Guernsey con la petición de que localice un libro para un club de lectura de la isla y que, debido a las restricciones de la guerra, les resulta muy complicado conseguir a los lectores de esa sociedad literaria. Ella consigue ese libro y comienza un periodo de intercambio de cartas entre la escritora y el lector de la isla donde se van desgranando un poco el día a día de ese club que empuja a Juliet a hacer una visita personal al club porque, en el fondo, su instinto le avisa de que ahí hay una historia que a ella le gustaría contar. Pero no es la historia que ella se imagina, es algo mucho más complejo y profundo que sufrieron los habitantes de estas islas del Canal de la Mancha y que en realidad no se conoció a fondo hasta los años 80 del siglo pasado, mucho tiempo después de haber acabado la II G. M.

Esto nos enseña que un libro que puede parecer que contenga una historia simple, si se rasca la superficie porque eres un lector analista, te puede llevar a unos lugares insospechados, como le ocurrió a Juliet, llegando a conocer aspectos de la historia que si no hubiera sido por las autoras Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, posiblemente no la habríamos conocido.

Por eso siempre digo que un libro bien escrito suele, entre otras cosas, tener varias capas como las cebollas. La exterior puede mostrarnos una historia romántica sin más complicaciones para el lector, que no sepa o no quiera analizar más. Pero, si avanzamos en el análisis, podemos encontrar toda una serie de sentimientos humanos y miserias que van del amor al odio y, si profundizamos, nos podemos encontrar con todos aquellos antecedentes y el detonante que hace que los personajes actúen de una forma y no de otra, y todo detrás de un marco, histórico que influye en esas acciones y esos personajes. O incluso el mismo escenario de la historia afecta, porque estar en una isla ocupada por los alemanes en la guerra, no es lo mismo que vivir en el Londres bombardeado o en el norte, en las Tierras Altas en un pueblo de las islas Hébridas aunque todo se desarrolle en la misma fecha y el mismo país.

Aunque para mí lo más importante que transmite es lo que un grupo de personas encuentran en la lectura, que para ellos es un medio para viajar hacia otros lugares y alejarse momentáneamente de los horrores que ocurrían al cruzar la puerta.

Esto último nos lleva a otro elemento que quizás sea el más bello de todos: la pasión por los libros. Cualquier amante de la lectura va a esbozar más de una sonrisa a lo largo del recorrido por sus páginas; porque en realidad, podríamos pensar que la verdadera historia de amor que se cuenta, no es la que ocurre entre algunos personajes, sino aquella que evidencia el sinfín de poderes que posee un libro: un mar de papel repleto de palabras que nos permite fantasear.

mis lecturas, Opinión

La lectura: ¿aporta o no aporta? Esa es la cuestión. PLAS 2021.

¿Reflexionáis sobre lo que os aportan las novelas que leéis? ¿Tratáis de sacar alguna enseñanza? Sí, reconozco que es una pregunta algo extraña, pero viene a raíz de la convocatoria del nuevo premio Amazon 2021 (PLAS) que precisamente comenzó ayer día 1 de Mayo. Este premio suele crear grandes expectativas dentro del mundo de los escritores auto publicados año tras año y este no podía ser menos. Para aquel lector que no sepa de que hablo le hago un resumen. Durante unos meses aquellos escritores independientes que auto publiquen sus libros bajo unos requisitos determinados por Amazon y, con una etiqueta que les identifique como concursantes, compiten para estar entre los cinco finalistas y se dará a conocer al ganador sobre finales de año.

Así que comienza de nuevo la temporada de leer como locos a aquellos autores que más me llamen la atención. Lo haré a través del grupo Club de Lectura de Comunidad de Escritores en Facebook. Como forma de prepararme para esta interesante dinámica, me he dado una vuelta por algunas de las lecturas en las que navegué el año pasado y recordar qué me aportaron, qué tuvieron de bueno y qué les llevó tal vez a ser finalistas e incluso ganadores. Ya el año pasado aposté por una novela que quedó entre las finalistas, algo que la persona que la escribió lo supo y, si bien no ganó, podría haberlo hecho sin ningún problema. Y este año quería, a título personal, hacer lo mismo: comprobar si tenía olfato de sabueso y tratar de acertar, en mi porra secreta por lo menos, con los finalistas.

El título de mi entrada viene a colación de haber leído el comentario de una lectora, sobre lo poco que le había aportado la lectura las obras finalistas del PLAS 2020. Está claro que me falta contexto porque no sé a que tipo de aporte se refería, pero tal vez lo que necesite es un libro diferente, por ejemplo de autoayuda, y no una novela histórica, de fantasía o romántica. Está claro que no todo el mundo tiene la misma comprensión lectora, ni la misma sensibilidad, ni conocimientos sobre ciertos temas. Entonces la cuestión podría ser: ¿la novela no te aporta porque en realidad no lo hace o porque tú, como lector, no tienes la capacidad para identificar ese aporte?

Un ejemplo os lo puedo mostrar con la serie «El alienista» que, no solo destaca por la trama para quien le interese esa temática, sino que a mí me incentivó para la búsqueda de personajes y hechos que se mencionan en la historia, pero porque conozco quienes eran estas figuras de la históricas como Theodore Roosevelt o identificar a miembros y apellidos de las familias más influyentes de ese periodo histórico americano: Astor, Hearst, Vanderbilt, J.P. Morgan, etc. Si no sabes quién es quién y de qué se está hablando, la serie pasará como una más, sin pena ni gloria y lo mismo puede suceder con la lectura de un libro. Está claro que si el lector que se acerca a esa novela o serie, no sabe distinguir una oveja churra de una merina, siempre va a decir que el trabajo del autor no le aporta nada. En resumen, donde no hay, no se puede pedir.

En mi caso, que soy una persona terriblemente curiosa y analista-buscadora de toda la vida, tal vez por esa afición y profesión, me interesó mucho una de las novelas finalistas del PLAS 2020, porque me aportaba el conocimiento sobre la visita de un rey, al que nunca llega a nombrar, a una isla a la que tampoco da nombre y que pertenecía a España. Me dediqué a buscar con interés la realidad de la visita del rey a esa isla del Atlántico y me acercó a un hecho histórico del que no tenía noticias, pese a que sí sabía de la visita del monarca a las Hurdes unos años después de este viaje. También me mostró una narración muy realista de unos días angustiosos, de calor y calma, que afectaron a todos lo habitantes insulares durante el desarrollo de la trama. Y aunque pudiera parecer que era un telón de fondo que carecía de importancia, en realidad, esa sofocante temperatura añadió prensión y aumentó la tensión que se vivió por un lado, por la visita del rey y por otro, por todas aquellas pequeñas miserias e historias domésticas, que se movían entre la población de ese pequeño territorio. Y eso hay que saber transmitirlo. Incluso hay una crítica que he leído que decía textualmente y tal como está escrita con error incluido os la transmito:

Evidentemente la narración es tan explícita que te hace oler toda la miseria y putrefacción que explica. Se podía haber ahorrado al. En general no me ha gustado.

Si este lector dice de esa novela lo que he puesto entrecomillado, puedo garantizar que el autor ha tenido un éxito rotundo, no lo consideraría para nada una mala crítica, puesto que la he leído y estoy segura de que lo ha plasmado de forma intencionada. Por lo que es probable que el lector que ha hecho el comentario no se haya enterado muy bien de qué iba la narración. Eso me lleva además a hacer la siguiente pregunta: ¿por qué tenía que ahorrárselo el autor?

En el caso de la otra novela que leí me gusto mucho, puedo decir que sirvió como hilo conductor para ampliar detalles sobre la forma de trabajar que tenían muchas mujeres espías durante diferentes guerras a lo largo de la historia. Con sus bordados o, como en este caso, usando el, tricotado de lana para mandar en código morse mensajes a sus superiores. Esta fue una forma de intercambiar información que ya se utilizó en la Guerra Civil americana y que se desarrolló mucho en ambas guerras mundiales. Junto a eso se plasma la vida, tras las líneas del frente, en un país ocupado por el enemigo donde se respira la vivencia de la resistencia. Esto es algo que mucha gente dice conocer, o tal vez no, pero seguro que no conocen tanto la situación que vivieron muchos habitantes que tuvieron que colaborar bajo duras y fuertes amenazas y, luego tras la liberación, sufrieron las consecuencias de ser acusados de colaboracionistas. Y de ese colaboracionismo y represalias no se habló en muchos países tras finalizar las Guerras Mundiales y, que en la misma España, se vivió durante la Guerra Civil y se represalió y ocultó una vez finalizada.

Pues toda esto que os cuento hoy, son datos históricos y sensaciones que me dieron que pensar de dos de las lecturas que me tocaron en suerte el año pasado. Hubo otras reflexiones que volví a hacer e incluso puntos de vista que cambié tras disfrutar con muchos otros libros en ese periodo de participación en lecturas de autores del PLAS 2020. Pero claro, para eso hay que tener vivencias, reflexiones, sensaciones y conocimientos, junto con una mente abierta, que sean el poso para confrontar todo en una lectura y, poder hacer una valoración, con fundamento, de un libro mas allá de un simple no me aportaron nada. Si somos botellas medio vacías, ¿qué vamos a decir? Pues casi mejor callarse y no hacer una mala crítica hacia un premio cuando solo vamos a valorar lo que nos aporta si, para empezar, nosotros mismos no tenemos nada que aportar.

N de A: Las novelas recomendadas así como la serie son:

El hilo dorado de Lara Beli

CUANDO VENGA EL REY: amor y muerte en una isla a la deriva de Luis Carlos Castañeda

El Alienista serie adaptada de la obra homónima del autor Caleb Carr emitida en la plataforma Neflix