Opinión

De la ceja de Frida a la barba del Che

Hace tiempo llegó a mis oídos la anécdota de un alumno de historia, que al responder en un examen de forma errónea, alegó en su defensa que lo había leído en una novela de una afamado autor de novela histórica. Surge así un gran problema cuando confundimos la Historia, con mayúscula, con la ficción histórica, sobre todo hoy en día que tenemos millones de fuentes para cotejar esa información. Pero, ¡ay¡ somos perezosos y alegamos cualquier pamplina para mantenernos en nuestras treces, defendiendo lo indefendible.

Ya llevaréis unos segundos pensando qué tiene que ver el título de la entrada de hoy con lo que os estoy contando y ya va siendo hora de centrar vuestra atención. Todo viene al caso porque lo mismo ocurre con estas dos figuras históricas de las cuales no soy fan y, es más, tengo que reconocer que cada vez que veo imágenes de uno y de la otra, se me erizan los pelos de la nuca.

No me puede resultar más contradictorio que ver a alguien con la camiseta con la cara del Che luciéndola con alegría en la marcha del orgullo gay. Año tras año localizó alguna y para mí se ha vuelto como el objetivo a la caza del que no tiene ni zorra idea de la historia. Lucir ese día la imagen de un personaje que se jactaba de pegarle un tiro a los homosexuales y que fomentó los campos de trabajo para reeducarlos y hacerlos personas de provecho, hace que pierda un poco más mi fe en el interés de la humanidad por saber.

Y llegados a este punto ya me toca hablar de Frida Kahlo. De ella me encuentro un amplio conjunto de productos publicitarios para promocionar su figura, unos con más fortuna que otros. Pero el que más me molesta es cuando aparece en el formato de cuento para que las niñas y niños la vean como un ejemplo de mujer ¿empoderada? ¿símbolo del feminismo? Permitidme un lapso para recuperarme de la risa floja, que me acaba de dar, mientras leéis el argumento por el que una editorial decide publicar un cuento sobre Frida.

Contraportada encontrada en internet

No voy a negar la valía de Frida como artista, que destacó en el periodo histórico que le tocó vivir y que incluso hubiera destacado en la actualidad, pero de ahí a ponerla como ejemplo de vida para niñas y niños es mucho rizar el rizo. Yo recomendaría leer con profundidad su biografía ya que seguramente sorprenderá a muchos lectores.

Se habla de la relación de amor y pasión de Frida con el pintor Diego Rivera y de su tormento sobre todo en lo relacionado con su salud, cuando su principal tormento en la vida fue el propio Diego y la relación TOXICA, con mayúsculas, negrita y subrayado si fuera posible, que mantuvieron los dos. La manipulación que ejerció Diego sobre Frida, creando ese falso estereotipo de mujer indígena y que si yo fuera nativa y mexicana se me revolverían las tripas, fue un decorado cara a la galería y para aumentar las ventas de la artista.

Aceptando los consejos de su marido pasa el tiempo vestida como él quiere: de mexicana típica y sin depilarse las cejas ni las axilas. Rivera sabía hacer publicidad con sus productos: los vestidos largos y coloridos, los collares y las cejas cejijuntas forman parte de la imagen característica de Frida. Claro, a ella le gustaba vestirse a la europea pero, igual que la mayoría de las mujeres, por más Frida Kahlo que se sea, renuncia a lo que prefiere para darle el gusto al marido.

https://entretantomagazine.com/2013/03/07/historias-de-pasion-locura-y-muerte-diego-rivera-y-frida-kahlo/

El padre de Frida era alemán y su madre española, aunque el abuelo por parte de madre de Frida si era nativo americano, por lo que por sus venas la cantidad de sangre de habitantes autóctonos de México era mas bien testimonial. Aunque por supuesto considero importante su forma de poner en valor la cultura de su país y sus antepasados. ¿Pero era necesario doblegarse a la manipulación de Rivera? ¿Esa actitud debemos de ponerla como ejemplo sin que pase un filtro?

En su primera infancia la futura artista vivió en un ambiente de bonanza económica, fruto del ejercicio de su padre como joyero de la alta sociedad mexicana de la época y de su labor como fotógrafo. No vamos tampoco a desmerecer su gran afán de superación en donde muchos humanos habrían tirado la toalla, pero no sería el prototipo de mujer de la que hacer recomendaciones como guía y faro o ejemplo para los jóvenes de hoy.

El punto sórdido para mí del tema, se demuestra en frases que se encuentra en algunas de sus biografías que han sido desarrolladas por su familia como: 

Ella manejó una relación pareja en la que los dos tenían los mismos derechos. Entonces al descubrir que Diego le era infiel, pues ella también se lo permitió. Más nunca lo vivió desde una sumisión.

Romeo, nieta de Cristina Khalo

Para mí, sí fue sumisa y dependiente a todos los niveles en lo que se refiere a su vida sentimental. Otra cosa es que pese a sus limitaciones, mantuviera viva su presencia y su obra dentro de los círculos artísticos del momento en su país y por supuesto, nunca voy a discutir su gran aporte artístico a la sociedad de su tiempo y a la actual.

Junto al comentario anterior encontramos otros de su entorno donde se reflejan los verdaderos sentimientos de Frida, debido a las infidelidades de Diego, que contradice lo expuesto en el que se nos trata convencer de que no era una persona sometida:

Diego engañó a Frida con su hermana Cristina. Ante el dolor de la traición por sus dos seres queridos, Frida decidió irse de su casa.

De aquella época Frida dijo: “Han ocurrido dos accidentes en mi vida. Uno es el del tranvía; el otro, es Diego. Diego fue el peor de todos”.

No obstante, un año después se reconciliaron y, aunque la historia cuenta que desde entonces ambos comenzaron a tener múltiples parejas fuera de su relación, se menciona que Frida nunca dejó de sentirse mal por las infidelidades de su marido.

Si ponemos a Frida Kahlo como modelo de mujer para niñas y niños de hoy en día, como artista y mujer que lucho por superar sus limitaciones, tenemos el deber moral, a posteriori, de aclarar que en lo referente a sus amores tóxicos no fue tan buen ejemplo Si no lo hacemos, podemos crearles la visión de una relación normalizada pensando que, como ella consentía, era algo beneficioso cuando no lo es. No podemos coger un modelo humano y sin un filtro encajarlo en la educación y usarlo como referente sin más. Luego no nos extrañe si no se cumplen las expectativas educativas y entre la gente joven hay en la actualidad mas casos de violencia de género o de homofobia de los que debería de haber.

Para mí el Che Guevara no era un buen ejemplo de revolucionario ni Frida un modelo a seguir como mujer feminista y empoderada. Ya cada uno de vosotros que busque, compare y si encuentra algo mejor, que comparta.

De todos modos os dejo unos enlaces como pista para que quién tenga interés en saber más vaya tirando del hilo:

https://www.libertaddigital.com/cultura/historia/2017-10-09/che-guevara-la-fria-maquina-de-matar-que-odiaba-a-los-negros-y-los-homosexuales-1276607234/

https://de10.com.mx/parejas/2018/07/06/la-enfermiza-y-destructiva-relacion-de-frida-kahlo-y-diego-rivera

mi trabajo

Zapatos color rosa

Vuelvo de nuevo a la carga con un breve relato de una de mis alumnas del Taller para jóvenes escritoras y escritores que impartí este mes pasado. La dinámica y la temática es la misma: la aparición al lado de la cama de unos zapatos desconocidos.

En este caso la autora es Erika Ruiz y la puesta en escena de la historia me pareció también muy interesante. Valoro mucho su participación e interés y me siento muy reconfortada con las palabras que me envió una vez finalizado el curso, a vuelta de correo, junto con este estupendo texto:

Muchísimas gracias, Gaby. Eres una gran profesora y el taller de escritura ha sido lo mejor de mi verano. He aprendido mucho y usaré todo el material que nos has pasado 🙂

Erika Ruiz

Gracias a este estupendo curso hoy puedo anunciar que continúo con mi labor docente a lo largo de los próximos cuatro meses como formadora-motivadora, aunque está de moda la palabra coach, con el mismo centro académico que me propuso para impartir el taller de escritura. Va a ser una gran responsabilidad porque tendré que motivar a un grupo de personas adultas en la tarea de aprender, pero siempre he sido amiga de los retos y este es uno más. Esto no significa que vaya a apartar mi vocación como escritora, que para mí está al mismo nivel que la de docente, sino mas bien todo lo contrario. Esta oportunidad que la vida me brinda, de manera tan oportuna, me va a servir como trampolín para ese futuro libro y para otros estupendos proyectos que vienen detrás. Cruzo los dedos y miro hacia adelante con ilusión mientras os dejo esta colaboración de la compañera Erika.

Raúl tiene la lengua tan seca y un dolor de cabeza tan intenso que le está costando conciliar el sueño. Se quiere levantar para bajar a la cocina a por un poco de agua, pero el esfuerzo de mantenerse sentado en el borde de la cama ya le ha hecho sudar. Antes de incorporarse, espera un poco y toma aliento. Pero hay algo que le desconcierta; en el suelo, donde deberían estar sus zapatos y los de su novia, hay unos que no reconoce. La débil luz de la lamparita le permite ver que son unos zapatitos de tacón de color rosa. Raúl los coge y los analiza acercándolos a la lámpara, luego intenta ponérselos, pero solo le cabe la mitad del pie.

Mira fijamente los zapatos hasta que algo se ilumina en el interior de su cabeza. Empieza a recordar: estuvo hasta las tantas de juerga en una fiesta de disfraces en la que no faltó la cerveza y la buena comida. Rememora que estuvo charlando con una chica de larga cabellera rubia, de belleza deslumbrante y vestida de rosa, aunque ahora no consigue evocar su nombre. Piensa que beber agua fresca le hará recuperar la lucidez, así que sale de la cama dando trompicones. Estaba abriendo la puerta cuando se da cuenta de que se ha dejado la luz de la lamparita encendida, algo que su novia no soporta. Con sigilo, se dirige de nuevo a la mesilla, y, antes de apagar la luz, se acerca a ella para comprobar que sigue dormida. Por algún motivo, sus rizos morenos se han transformado en mechones lisos de oro.

Raúl se asusta y con cuidado la destapa. Su vestido rosa confirma sus sospechas. Se pone nervioso al pensar que su novia estará a punto de llegar. Sacude a la chica. «Despierta», le susurra. La chica no reacciona. Mira el móvil deseando encontrarse con un mensaje de su novia que le avise de que se queda a dormir en casa de una amiga, pero dicho mensaje no existe. Raúl está empapado de sudor y la cabeza le va a estallar. Sabe que vendrá en cualquier momento, pero no sabe qué hacer. Zarandea, ahora con violencia, a la rubia, pero no se despierta de su profundo sueño. Como último recurso vuelve a coger el móvil y marca su número mientras sopesa qué excusa soltar para que no venga; inundación, fuga de gas, atraco…

No acaba todavía el primer tono y ahora es el móvil de la chica rubia el que suena desde la mesilla. Su novia no se lo coge y Raúl cuelga. El tono de llamada de la chica cesa al mismo tiempo. Se acerca a la mesa y mira el dispositivo de la rubia mientras vuelve a llamarla, y en la pantalla aparece «Raúl». Cuelga, le quita la peluca rubia a su novia y se mete en la cama.

Autora Erika Ruiz
mi trabajo

Taller para jóvenes escritoras y escritores

Es cierto que hay experiencias que deben vivirse porque explicarlas es complicado y este ha sido el caso con el taller que he impartido para jóvenes escritoras y escritores.

Parece que todo vino rodado desde el momento que me propusieron hacer la sustitución de la persona que lo iba a impartir y que, por un accidente, se tenía que excusar. Además se han sumado factores que me han ilusionado desde el minuto uno que acepte la propuesta, como el tener todos los días que viajar en tren, el transporte público que más me gusta, que me he puesto a enseñar a personas interesadas en aprender, sumando a eso que el taller lo impartía en pleno centro de la ciudad de Cádiz, en la Casa de la Juventud lo que me facilitaba el paseo mañanero por el exterior del puerto viendo barcos. He disfrutado cada día, pero sobre todo con esto último, que me ha hecho recordar cuando paseaba de pequeña de la mano de mi padre y subía con él a los barcos atracados, algo que por seguridad ya no permiten.

Si tengo que hacer una valoración del curso puedo decir que ha sido para mí muy positivo puesto que ha habido mucha retroalimentación. Soy de ese tipo de persona que está en continuo aprendizaje y evolución; no me entendería de otra manera. Los detalles de esta actividad los iré comentado según vaya surgiendo la ocasión, pero sobre todo lo que quería destacar es que les he animado a que escriban, pese a que les he metido mucha tralla con la teoría. Entiendo que a escribir se aprende escribiendo, pero sin una base sólida pienso que es inútil hacer el esfuerzo porque en realidad es como abrirle una gran despensa a alguien que no tiene ni idea de cocina y decirle: haz una buen plato.

Y, sobre todo, quería quitarles ese miedo a publicar. Así mi propuesta ha sido que escriban pequeños relatos y yo se los publico en mi blog. Para que estén tranquilos les animé a que lo hicieran con seudónimo. Hoy os presento el resultado de uno de esos pequeños relatos escrito por uno de los compañeros que asistieron al taller. La premisa era: un personaje al incorporarse en la cama encontraba que las zapatillas que estaban esperándolo no eran las suyas. ¿Qué ha ocurrido? Espero que os guste.

Photo by Henry & Co. on Pexels.com

BLANCO

Me despierto.
Solo recuerdo una gran luz blanca al abrir los ojos, pero lo que respecta a mi nombre, mi pasado y el resto de mi identidad; no.
Me incorporo en la cama y pongo la vista en el suelo, allí veo unas pantuflas blancas, sé que no son mías, lo supongo porque son más grandes cuando me las pruebo, no son cómodas, pero es mejor que ir descalzo.
Toda la habitación es blanca, incluido los muebles. Salgo por la puerta del mismo color, y lo único que encuentro al frente es un pasillo incoloro por el que decido deambular.


—¡Alerta! ¡Sujeto de pruebas en fuga!

Me doy la vuelta y veo una figura humana con un traje blanco de protección biológico que me está señalando con la mano. Al instante, suena una alarma, así que salgo pitando de ahí, sin embargo, no me están persiguiendo.
Intento encontrar una salida, pero es todo un laberinto donde ni siquiera puedo recordar cuantas veces he cruzado por el mismo sitio.
Empiezo a escuchar pasos, son de un científico con una coleta plateada. Me mira y me sonríe con bastante malicia, y con las manos extendidas me dice:

—Vaya, vaya, con que estabas por aquí.


Huyo de él antes de que acabe la frase, pero está clavado en el sitio, sin hacer nada. Escucho un ruido y mi cara acaba besando el suelo, siento una presión en el pie, y cuando giro, no pude creer lo que estoy viendo.
Su mano derecha, que aparentaba ser humana, resulta que es mecánica. La había extendido, agarrando a lo justo mi pie.
Al forcejear un poco, consigo liberarme gracias a que la zapatilla es más grande. La otra se la lanzo antes de seguir corriendo hacia la salida para huir del chiflado ese, aunque apenas llego a avanzar un metro y todo lo que consigo es que él muestre una mueca de desaprobación.


—¡Es inútil intentar escapar! ¡Desiste de ir por la luz blanca!

¿Dijo luz blanca? La veo, debe ser la salida. Voy derechito hacia la libertad después de correr por todos lados, pero mientras más avanzo hacia la luz, más intensa se hace.
Y, en algún momento, me desmayo para despertar luego en una cama y sin recordar nada de lo que ha ocurrido…


Me despierto.

Autor Ad Gate

mi trabajo

El expurgo

Libro expurgado sin su tejuelo https://dle.rae.es/tejuelo

Este es un libro que sufrió expurgo en su día y que está en mi poder; lo utilizaré para poneros ejemplos de esta dinámica propia de las bibliotecas.

Es una operación técnica de evaluación crítica de la colección, que puede llevar a la retirada de la biblioteca de documentos que cumplen una serie de condiciones establecidas por la misma, con objeto de ofrecer al usuario una colección organizada, cohesionada y coherente con sus necesidades.

Debe considerarse como una tarea habitual y periódica en una biblioteca. Algo parecido a lo que muchas personas hacen en sus armarios con el cambio de ropa de temporada. El expurgo no supone necesariamente la destrucción o pérdida de una parte de la colección, sino una nueva organización que se ajusta a nuevas necesidades, algo que también ocurre en nuestros armarios, no siempre se tira la ropa, sino que se repasa, se comprueba si sigue cumpliendo el fin para el que fue adquirida y se devuelve a su lugar.

No se considerará expurgo el descarte de obras ofrecidas en donaciones, legados y cesiones hasta que no sean aceptadas por la biblioteca y formen parte de su colección.

Me he decidido a escribir esta entrada, porque mucha gente se lleva las manos a la cabeza cuando se les cuenta que los libros también se tiran, como algo inservible, aunque es recomendable que se haga en un contenedor de reciclado de papel. De todos modos, más adelante haré referencia a una serie de opciones previas antes de que no haya más remedio que destinar el libro una planta de reciclaje. Hay tanto romanticismo trasnochado en la idea de lo que es un escritor, como en la idea de lo que es una biblioteca y el trabajo del bibliotecario. Para empezar, ambos son un trabajo técnico que requiere unos conocimientos y una preparación, y las decisiones que se toman deben estar bien fundamentadas y, en el caso de la labor del bibliotecario, también existe la pertinente legislación por la que se rige en un primer momento su toma objetiva de decisiones. Se hace de forma discreta, pues durante mucho tiempo esta actividad necesaria de retirada ha sido considerada inconfesable y vergonzosa, como si tratase de desacralización de un objeto de culto.

Razones para el expurgo

Los motivos por los que básicamente se debe hacer un expurgo son:

  • Modernización y actualización del fondo, así como adecuación a las áreas temáticas correspondientes
  • Mejora de la accesibilidad de la colección, especialmente en las Salas de libre acceso
  • Necesidad objetiva de la reestructuración del espacio
  • Mejora de la imagen de la biblioteca, eliminando fondos deteriorados y obsoletos.
Su deterioro es patente a simple vista

Las bibliotecas lo que persiguen es crear colecciones de calidad y pertinentes para su comunidad de usuarios. Para ello es fundamental la selección, evaluación y compra de libros, pero también el expurgo, descarte o eliminación de aquellos que dejan de ser útiles por diferentes motivos. A muchas personas les puede llamar la atención que las bibliotecas se deshagan de parte de sus colecciones (incluso que tiren libros al contenedor de reciclaje), pero este proceso forma parte del ciclo vital de las bibliotecas.

Hay momentos en la vida de los libros que estos dejan de tener utilidad en las bibliotecas. Libros deteriorados, obsoletos, duplicados… en definitiva, libros que poco o ningún uso tendrán por su pérdida de interés. ¿Qué hacen entonces con ellos en las bibliotecas?

Si hablo de este tema es porque esta es una tarea que he realizado durante el tiempo que estuve trabajando en la Biblioteca Pública Municipal de mi localidad; y de hecho tengo en mi poder libros expurgados mientras presté mis servicios en este lugar. Por lo tanto no hablo de oídas sino que con pleno conocimiento del tema y su metodología.

Sello que indica que el libro está dado de baja

1. El expurgo crea colecciones de calidad y pertinentes para las personas.

La retirada de fondos de la colección de una biblioteca no es algo que se haga de forma aleatoria (mucho menos un acto de censura), sino que atiende a uno de los objetivos básicos de las bibliotecas como son la creación de colecciones adecuadas y de calidad para la comunidad de personas a las que atienden y sirven.

2. El expurgo se realiza de forma planificada y de manera sistemática sobre todos los fondos de la colección.

Todos los fondos de la colección son sometidos de manera sistemática y planificada a la política de expurgo o eliminación de la biblioteca. Como consecuencia de este proceso, algunos documentos serán retirados de la colección con el objetivo de mantenerla en las mejores condiciones posibles, y mejorar su calidad y accesibilidad.

3. El expurgo de fondos de la colección atiende una serie de razones y a criterios objetivos y subjetivos.

Las principales razones para proceder al expurgo pueden llegar a ser la falta de espacio, una mejora en la actualidad y calidad de la colección, una mejora en la accesibilidad, la renovación de la imagen (eliminando documentos deteriorados) o el traslado o la ampliación de equipamiento. Ahora bien, ¿cómo y quién decide que un documento de la biblioteca debe ser retirado de la colección? En el cómo entran en juego una serie de criterios objetivos y subjetivos, y en el quién es el personal bibliotecario el encargado de dicha acción:

Entre los criterios objetivos (aquellos que se pueden medir) estarían:

  1. Antigüedad (fecha del depósito legal / copyright)
  2. Duplicidad (número de ejemplares)
  3. Uso (fecha del último préstamo)
  4. Accesibilidad (si está disponible en otras bibliotecas)
  5. Listas recomendadas (si dicho documento tiene presencia en bibliografías selectivas)
  6. Redundancia (si existe presencia en fuentes más actualizadas)

Entre los criterios subjetivos (aquellos que dependen de interpretación y conocimiento intelectual) entra en juego la opinión del personal bibliotecario. Esta serie de criterios atenderían al deterioro del documento, a la calidad y actualidad de la información, y a la adecuación del documento sobre el conjunto de la colección.

4. El expurgo no implica la eliminación final de los fondos de la biblioteca.

El expurgo dentro de las bibliotecas no significa que los documentos seleccionados se vayan a eliminar directamente. Existe una serie de posibles soluciones, tanto si se considera oportuna la conservación de dichos fondos como si se opta por la retirada de los mismos:

  • En caso de que se considere oportuna su conservación:
    • Reintegración en su lugar de almacenamiento.
    • Reparación o restauración.
  • En caso de que se opte por su retirada:
    • Relegación externa a otro lugar de almacenamiento.
    • Depósito interno.
    • Eliminación.
    • Donación a otros centros.
    • Regalo / venta al público de la biblioteca.
    • Destrucción física.

5. Todo se mide y evalúa en las bibliotecas para tomar las mejores decisiones, el expurgo también.

Pocas tareas hay en la biblioteca que no se midan para dejar constancia de los hechos, evaluar su utilidad y tomar decisiones. El expurgo o eliminación de fondos también pasa por una serie de criterios e indicadores comparativos para conocer el estado de la colección de la biblioteca.

Este libro fue sustituido por otro ejemplar donado

 Hay 10 mandamientos sobre el expurgo, expuestos por José Luis Sánchez, bibliotecario de la Biblioteca Pública Municipal de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), entre dichos mandamientos destaca que no es mejor biblioteca aquella que tiene más libros, sino la que tiene los que se adaptan a la comunidad de personas usuarias.

  1. Cuantos antes, mejor. (No busques excusas para demorar el proceso)
  2. Marca criterios claros y medibles.
  3. No es tan importante lo que tenemos, como aquello a lo que podemos acceder.
  4. Un libro que no se usa, es un libro inútil.
  5. El expurgo ha de ser constante al igual que las adquisiciones.
  6. Más vale poco y bueno que mucho y malo, o menos es más.
  7. Siempre hay algún otro sistema para obtener una información.
  8. No quieras para los demás los libros que tú rechazas (aunque, si los quieren ellos…).
  9. Si puedes, haz dinero.
  10. Recicla, pero seguro: No los tires con elementos que identifiquen su procedencia, mejor ¡destrúyelos!

Todo este decálogo sobre el expurgo se basa en la quinta ley de Ranganthan que dice que «la biblioteca es un organismo vivo».

La novela sigue conmigo como recuerdo de mi paso por la biblioteca municipal

La mayor parte de las bibliotecas municipales se surten de donaciones y en menor medida reciben dotaciones económicas con las que aprovechan para comprar libros; y cuando esto ocurre suelen invertir en novedades que son las más demandadas por los lectores. También amplían sus fondos gracias a legados, aunque a veces estos libros tienen más valor sentimental que real y no siempre es factible que se queden en las bibliotecas.

Cuando un libro llega gracias a una donación se comprueba si ya está en al biblioteca. Si el ejemplar está repetido pasamos a ver cual está en mejores condiciones y en caso de que interese se sustituye uno por otro y el ejemplar deteriorado puede pasar, como el de las fotografías, a formar parte de una estantería de libre disposición de la cual cualquier usuario puede quedarse con él. Si están ambos en buen estado, se puede usar el nuevo para el bookcrossing https://www.bookcrossing.es/ o libro viajero, dejándose en otra estantería donde se engloban aquellos libros que también serán de libre disposición para los lectores pero deberían dar cuenta de ellos a través de un programa informático desde el que se hace un seguimiento de eso libros. O incluso si hay otra biblioteca en el municipio y carecen de ese ejemplar derivarlo hacia allí.

Este es otro tipo de libro viajero

También si el libro está en muy buenas condiciones, pero repetido, puede regalarse a lectores habituales. En el caso de la Biblioteca Municipal de mi localidad lo hacían en la víspera de Reyes entre aquellos lectores que se acercaban a la sede. Para eso, las semanas previas nos dedicábamos a preparar bonitos paquetes para cuando llegara ese día.

Preparando con una compañera, los libros para el regalo a los lectores

Y finalmente, cuando el libro está muy deteriorado y nadie lo quiere, continuará su ciclo en un contenedor de reciclado de papel para volver a ser un nuevo libro. Por eso os animo a pasaros por vuestras bibliotecas e informaros sobre las distintas posibilidades que hay en relación a la disposición de los fondos de expurgo.

mi trabajo

Descubre tu mapa sígnico

¿Nunca os habéis planteado que los signos de puntuación dan datos sobre nosotros mismos?

De un tiempo a esta parte me estoy dedicando a formarme con un curso muy completo de escritura creativa al que hay que sumar otro de puntuación para escritores y no escritores. En ambos he descubierto cosas muy interesantes que desconocía y que hoy quiero compartir con vosotros, mis lectores, puesto que creo que compartir dificultades, y curiosidades es tan importante como contaros los éxitos que se puedan tener.

Si Carmen Mola nos presentó este año pasado La Bestia, yo convivo con ella en mi día a día como escritora, pero para mí tienen otros nombres: las comas y las rayas de diálogos. Ambos signos me traen a mal traer pero soy una persona que no me rindo y que desde el minuto uno trato de domarlos y hacer de ellos mis aliados.

Una de las cosas que me dijo mi último lector 0 es que al ser de mente inquieta soy muy amiga de escribir como hablo, lo cual no es malo si eso lo corrijo a la hora de publicar, y que además es muy habitual que utilice demasiadas oraciones explicativas dentro de un mismo párrafo, con lo lioso que eso supone a la hora de utilizar los signos de puntuación. Por lo tanto, tratando de no perder el tiempo y aprovechando el tiempo de enfriamiento que requiere mi próxima novela me he puesto a realizar los cursos que os he comentado, donde he aprendido cosas muy curiosas que os cuento a continuación.

¿Os habéis parado a pensar que los signos de puntuación son nuestros ayudantes del estado de ánimo?

La puntuación nos permite respirar y detenernos cuando no podemos seguir, preguntar lo que no comprendemos, dudar, reclamar, insultar, descargar la angustia y manifestar júbilo; nos proporciona seguridad y otorga fluidez al facilitar el proceso de escribir.

Puntuar un texto plasmas nuestro estado de ánimo. Con los puntos suspensivos manifestamos el sentimiento de lo doloroso sin necesidad de regodearnos en el dolor porque ellos lo hacen por nosotros: interrumpimos la idea y colocamos esos puntos para que el lector complete la idea y nos consuele a su manera según como lo reciba.

Los signos de interrogación ayudan a suavizar una crítica a un interlocutor o a profundizar la cuestión que nos inquieta. La exclamación, a expresar nuestro júbilo y compartirlo con los demás, nuestra rabia o sorpresa. Unos dos puntos pueden dar paso a una riada de recuerdos o a una lista de ilusiones. Un punto marca el fin de un gran desahogo y nos deja como nuevos.

¿Y qué podemos decir de nuestras preferencias a la hora de usar unos un otros signos de puntuación?

Seguro que nos relacionamos mejor con un signo de puntación que con otro. Si lo pensamos con calma averiguaremos datos sobre nosotros mismos. Os voy a poner un ejemplo utilizando un comentario de Valeria Selinger, directora de cine argentina aunque afincada en Francia:

Yo ordenaría todo con comas, el punto me parece excesivamente tajante, es una puerta cerrada, mientras que la coma es como una puerta entreabierta. A la vez, si bien en ocasiones me corta poner un punto; debo reconocer que también me angustia no poder hacerlo.

Valeria Selinger, directora de cine

Gema Justo, profesora de Lengua y Literatura lo expresa de la siguiente forma:

La comas resultan divertidas, pequeñitas, ligeras, las comparo con unas bailarinas. Las comillas son quisquillosas, como si siempre buscaran el doble sentido. Los puntos suspensivos me dan sensación de ambigüedad, melancolía y los dos puntos como si nos prepararan para recibir lo que sigue y dejaran tiempo para coger carrerilla.

Gema Justo, profesora de Lengua y Literatura

Podemos reconocer nuestro mapa sígnico si hilamos fino puesto que al igual que hay novelistas y autores de relatos cortos y cuentos, hay quien se inclina hacia un tipo de puntuación o hacia otra. Unos serán usuarios, indecisos o tal vez digresivos, de largos párrafos y otros lo serán de frases y párrafos breves. ¿Te has analizado para saber de que tipo eres? Os lo voy a poner fácil haciendo un resumen a forma de espejo para que veáis si os reflejáis de una u de otra forma:

  • Los dos puntos: se identifican los que muestran cierta apertura, ciertos deseos de abrirse hacia lo nuevo o desconocidos. Su uso será correcto cuando la información de la frase se expanda en otra más amplia, que abra camino hacia una nueva información.
  • Las comas: con ella identificamos a los que parecen no acabar nunca de completar una frase, a los que agregan más elementos a los anteriores, a los que no cambian el hilo.
  • El punto y aparte: podemos identificar a los que cierran una cuestión y pasan a otro tema, a los contundentes.
  • Los puntos suspensivos: suelen ser los que dejan las ideas sin terminar o incluso a los reticentes.
  • Los signos de interrogación: a los que dudan
  • Las comillas: son para aquellos que retoman constantemente lo que dice Fulanita o Menganito.
  • Los paréntesis: se vinculan a los digresivos (a los que pasan de un tema a otro y retoman) o a los que tiran la piedra y esconcen la mano.
  • Si el texto carece de puntuación entonces nos encontramos ante los que se expresan y viven con mucha rapidez.

Obviamente, tampoco es para tomarse lo que he escrito al pie de la letra, solo son unas pinceladas de algo que podéis tomaros como una especie de juego y con el punto justo de seriedad.

La forma en que organicemos la información gracias a los signos de puntuación determinará la interpretación del texto aunque hay que tener en cuenta que los signos dependen también del temperamento de cada uno y de sus intenciones. El estilo somos nosotros mismos, pero no olvidemos que según pasan los años, dejamos de ser como éramos. El modo en que puntuamos un texto nos delata. no lo hacemos igual en nuestra primera novela que en la última, o por lo menos deberíamos de evolucionar, al igual que evolucionamos según vamos cumpliendo años. Tampoco puntuamos igual deprimidos que exultantes. Para el mismo texto puede haber varias opciones, todas válidas, que dependerán del momento que vivamos. Por eso una de las recomendaciones dada por mis profesores, es que a la hora de corregir siempre lo haga de una sola vez y no en tramos.

Lo que sí puedo confirmar que todo lo que nos caracteriza conforma nuestro universo y en consecuencia, nuestro estilo. El estilo es una música, un lenguaje que nos concierne a nosotros únicamente y a nuestra manera de escribirlo. Es la forma con la que damos el toque a nuestra obra y el faro con el que el lector identifica nuestros textos. Así entre la hoja en blanco, a la que nos enfrentamos al inicio de nuestra novela, y el punto final, los signos de puntuación guían y muestran nuestra manera de ser; refuerzan la melodía de una novela.

Ya me contaréis si os identificáis con alguna de las sugerencias del esta entrada.

artículo

¿No te da la vida?

De un tiempo a esta parte me digo que, cuando sea mayor, quiero ser como mi amiga Ana Lara porque me encanta su vitalidad y alegría, que se manifiesta en la amplia sonrisa con la que siempre saluda. Si te asomas a su Instagram, https://www.instagram.com/analaramoon/?hl=es, encontrarás frases como: celebra tu presente, unas palabras que deberíamos tener muy en cuenta en nuestro día a día. El problema es que a veces vamos de un lado para otro, como pollos sin cabeza, y solo nos sale una descorazonadora frase: no me da la vida.

Y ahí es dónde entra mi amiga Ana a la que, por cierto, esa frase y las palabras a ver: a ver si puedo, a ver si me da tiempo, a ver si nos vemos, etc, no le gusta nada, porque piensa que son términos sinónimos de procrastinar. Pero para todo hay soluciones y no solo para nuestra faceta de escritores y lectores.

Una de las primeras cosas que nos puede ayudar es:

7 hábitos para organizarse

Os lo voy a desglosar con ejemplos que os sean útiles y haga más sencillo entender esta infografía. Quiero aplicarlo tanto para lectores como para escritores pero puede servir para nuestra cualquier proyecto que queramos realizar, desde comprar un coche a irnos de vacaciones a ese lugar soñado que siempre tenemos en mente.

  • Empieza con un fin en mente

Piensa cuidadosamente que en lo que en realidad quieres. ¿Te gustaría participar en un concurso literario? ¿Quieres que una editorial se fije en ti? ¿Deseas escribir esa novela que tienes en mente pero que hasta la fecha no te has atrevido? ¿Buscas la forma de dedicarle más tiempo a la lectura? ¿Anhelas ser una bookstagrammer influyente y tener peso dentro del mundo de las letras? Sí, de esas que llaman para entrevistas sobre libros leídos y escribe en revistas literarias. Si ambicionas algo grande puedes seguir leyendo.

  • Establece primero lo primero

Una vez que tengas claro lo que quieres, debes hacer una lista de cuáles son las prioridades en tu vida. Y ahí es dónde entra una de las infografías de hoy: La matriz de Eisenhower

Para reflexionar

El cuadro 1 son aquellas cosas urgentes e importantes como: recoger los niños del colegio, hacer la compra semanal, pedir citas médicas, etc. y por lo tanto hay que hacer sí o sí. El cuadro 3 son aquellas cosas urgentes pero que no son importantes y que trataría de delegar en alguien. Hay veces que pensamos que no tenemos a nadie, cuando en realidad es que nos creemos imprescindibles o que solo nosotros realizamos bien esas tareas y nos cargamos con ellas, pero que en realidad pueden hacer otros. Y cuando esto ocurre es el momento en que decimos: no me da la vida. Y que conste que no digo que sea sencillo, solo que sino se intenta nunca se sabrá si se puede.

El cuadro 2 se refiere a aquellas cosas importantes aunque no son urgentes y son importantes porque en ese espacio es donde están encuadrados nuestros sueños y proyectos y que por lo tanto podemos programar. Pensemos en un ejemplo que sería participar en eventos, cursos, elegir las lecturas que vamos a leer ese mes, apuntarnos a una LC, marcarnos unos plazos para entregar un libro, organizar unas horas de escritura al día o unas páginas a la semana, organizar nuestra agenda de contactos, etc. En cambio, el cuadro 4 son todas aquellas actividades que podemos eliminar de nuestras vidas porque nos quitan tiempo y no aportan nada. Son las no urgentes y no importantes. Algo así como: perder horas en las RRSS haciendo lo que se lleva pero que a la hora de la verdad no aporta visibilidad o, si la aporta, no nos repercute de una forma provechosa, que en el caso de los escritores, sería el darnos a conocer a nuevos lectores y que se tradujera en ventas de libros. Eso sería una visibilidad rentable.

Este cuadro habrás de rellenarlo tú, con total sinceridad y como dice Ana:

La dificultad de conseguir una buena planificación está en identificar mis emociones unidas a mis tareas y con un ejercicio de reflexión realista que te pueda ayudar a hacerlo (sic).

Tu madurez se demostrará en el momento que no trates de procrastinar buscando excusas.

  • Piensa en ganar ganar

Aquí entra el nivel de generosidad que cada persona tenga y eso es algo que con el tiempo se descubre. Hay personas que solo van a lo suyo, pero no molestan ni exigen nada; luego están las que van a lo suyo, pero además se aprovechan de mala forma de quienes tienen a su alrededor y hay un tercer tipo de persona que parece que es generoso pero en realidad sigue abusando de quien está a su alrededor, pero lo hace de una forma tan sutil que apenas si se percibe, aunque por lo menos no molesta mucho ni hace daño. Luego está la que es generosa de verdad y que trata de aportar más para los demás que para sí misma. Eso le acaba revirtiendo en forma de colaboración por parte de su entorno y muchas veces sin ni siquiera pedirlo, eso es lo que también ha dado en denominarse como el karma. Por mis años de experiencia recomiendo esta última opción porque además es muy enriquecedora.

  • Procura primer comprender y después ser comprendido

Hay que conocer el punto de vista del otro antes de aportar soluciones porque, si no lo haces significa que vas solo a tú interés. Es muy molesto solo aportar sin pararse a conocer mínimamente las motivaciones de cada personas a la hora de realizar sus proyectos. No estés oyendo un punto de vista pero, solo pensando en lo que vas a responder a tu interlocutor en vez de escuchar sus explicaciones.

  • Sinergia

Aquí toco la cualidad donde se ve, de forma efectiva, la generosidad de un equipo. Hay miembros de grupos que se guardan información pensando que compartirla no le va a favorecer o incluso para poner palos en las ruedas de los supuestos competidores, de cuya existencia podemos decir, la mayoría de las veces, que solo es imaginación. Si todos avanzamos, ¿qué más nos da compartir ideas? Las ideas no se registran porque casi nunca son originales. Es un poco absurdo y egocéntrico pensar que nuestra idea es única y nos ha surgido de la nada, sin una inspiración consciente o inconsciente de otra que esté en nuestro entorno. No existen los plagios de ideas, ni el robo de ideas, por mucho que nos queramos escudar pensado, como Golum, que son mi tesoro. La idea pasa a ser un tesoro cuando se aporta y se comparte porque se enriquece con las ideas de otras mentes para poner los proyectos en marcha. Busca en tu entorno hacer Networking que haga progresar tu proyecto, aportando tu esfuerzo e imaginación. Estos contactos pueden ser lectores y escritores, pero también puedes hacerlo con otras personas que no tengan nada que ver con tu plan, creando así una amplia red de singergias que te ayudaran si tú aportas. Un ejemplo lo pongo a continuación porque gracias a mi amiga Oliva López, fundadora de la empresa https://www.instagram.com/olivalolo_/?hl=es puedo compartir este vídeo con vosotros. Entré en contacto con Ana y Oliva por medio de AMEP, https://www.instagram.com/amepcadiz/?hl=es, la Asociación de Mujeres Empresarias de la provincia de Cádiz, grupo del que soy miembro hace mas de dos años. Pero no fueron ellas las únicas que conocí y me ayudaron, también puedo sumar a este grupo a Concha Rosano, https://www.instagram.com/concharosano/?hl=es, y a Amparo Bou de Sinlímites Comunicación, https://www.instagram.com/sinlimitescomu/?hl=es. Todas tratamos de compartir sinergias hasta dónde nuestro interés por enriquecernos llegue.

  • Ser proactivo

Hay que ser capaces de controlar nuestra efectividad. Es decir, la actitud positiva y activa que tome cada individuo, ante una situación, es crucial para tomar el control y dar inicio al desarrollo de ideas y metodologías para mejorar lo que ocurre a su alrededor y de lo que es responsable. Algunos sinónimos por los cuales se puede sustituir la palabra proactividad son: emprender, dinamismo, desarrollar y resolver, entre otros. El término proactividad fue propuesto por Viktor Frankl, un psiquiatra y neurólogo vienés, en su libro titulado El hombre en busca de sentido, en el año 1946. Frankl fue prisionero en un campo de concentración del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, del cual sobrevivió, según sus palabras, gracias a tener la capacidad de darle sentido a su vida. Que seamos nosotros los que busquemos soluciones a nuestros problemas, no esperemos que sean los demás los que nos saquen las castañas del fuego.

  • Afila la sierra

O lo que es o mismo: ¡cuídate!. Para ser efectivos debemos dedicar tiempo a renovarnos en lo físico, lo espiritual, lo social y en lo mental. Todo eso haciendo deporte, relacionándonos con personas que nos aporten alegría y estímulo, lo que denominaríamos como buenas vibraciones; desarrollando esos hobbies que nos gusten, eligiendo libros que nos apetezca leer y no sean por obligación. También podemos visitar lugares que tenemos pendientes y siempre dejamos para otro momento, pese a estar próximos a nuestra localidad. Obligarnos a dejar atrás palabras como: a ver si hago tal o cual cosa que significa que nunca lo haremos porque no nos organizamos. Y sobre todo, estar a gusto con nosotros mismos, si llegamos a ese punto de paz interior, ya tenemos ganada más del 50% de nuestra tranquilidad.

Y para lograr esa tranquilidad sobre todo hay que tener muy bien organizada nuestra inteligencia emocional. Os pongo una infografía sobre ese tema, pero dejaré este tema para desarrollarlo otro día. Si de verdad queréis llevar a buen puerto vuestros proyectos sin que acabéis frustradas, cansadas e incluso a punto de tirar la toalla y en permanente estado de tensión, creo que estas aportaciones pueden echaros una mano.

Inteligencia Emocional (IE)

Y como regalo final os dejo un planificación para el mes de Mayo por si os sirve de inspiración y que os puede ayudar a tener una idea de contenidos para publicar en vuestras RRSS.

mi trabajo, Opinión

Unos consejos que no vienen de mas

Días atrás, una compañera preguntó sobre como desenvolverse en el mundo de la escritura. Tras haber estado esta semana pensando como lo desarrollaba en el blog para que os sea útil, al final, me ha salido esta entrada en la que añado aportaciones de mi experiencia personal y blogs, que recomiendo y, que también pueden serviros de apoyo en vuestro día a día como escritores. Se podría llamar los secretos del éxito, aunque no asegura el triunfo, eso también lo digo yo, pero por lo menos orienta sobre que hacer y que es recomendable no utilizar. Creo que si profundizáis en la trayectoria literaria de cualquier autor con un éxito moderado, seguramente veréis que cumple todos esos puntos y alguno más:

1. Escribir una historia creíble y original (eso sabrás hacerlo, pues si eres escritor o escritora, conoces las estructuras internas, ambientación…; si no lo sabes, tendrás que aprender formándote y practicando). Y para eso hay muchos blogs de escritura creativa, cursos, post, libros. No estamos solos. Cuando hablamos de original no significa que lo sea tanto que roce lo absurdo. Ya hablé en otra entrada sobre el tema de los tópicos que los lectores al final acaban buscando en los géneros que suelen leer y que gustan. Pero dentro de los tópicos, podemos poner nuestro grano de originalidad a la hora de presentar una historia que por ejemplo: siendo romántica, suele tener un final, por regla general, feliz y cerrado. Por supuesto hay excepciones y eso va a depender del grado de originalidad que queramos tener. En un thriller, por elegir otro género cualquiera, podemos acabar asesinando incluso al protagonista.

Un ejemplo de como arrancar con una novela

2. Entregar el manuscrito a un editor profesional para que analice las fortalezas y debilidades, las incoherencias e inconsistencias, y reescribir las partes que el editor te indique. Aunque es recomendable que ya lleves tu manuscrito muy pulido para que cause buena impresión. Eso es lo que desde hace mucho tiempo se denomina informe DAFO y se realiza para cualquier proyecto. Y por muy romántico que queramos ver el mundo de la literatura, lo que se presenta para publicar es un proyecto, que puede o no llegar a buen puerto y, de ese informe, puede depender la calidad o no del producto. De hecho mi primera puesta de largo como escritora fue tras pasar este tipo de informes y con una valoración muy seria por parte de un profesional.

Consejos breves para corregir una primera vez

3. Una vez reescritas las partes del texto indicadas, entregarlo a un corrector profesional (no vale un profesor de Lengua o Literatura, un familiar que sabe mucho o un amigo que es profesional titulado en lo que sea; estas personas no están preparadas por mucho que te lo aseguren). Este corrector debe poder acceder al texto maquetado o diagramado para revisarlo TANTAS VECES COMO SEA NECESARIO. Una sola revisión en Word no es suficiente. Y un lector 0 aunque vea faltas de ortografía, en realidad, su misión es más el ver la viabilidad comercial e interés que pueda tener esa novela al lector de la calle. No suele ser un profesional de la corrección ni de la lectura en la mayoría de los casos.

Este artículo aporta una lista de correctores profesionales de UniCo (Unión de Correctores)

4. Contrata a un maquetador profesional. Este sabrá organizar el texto según las necesidades que aparezcan (ilustraciones, gráficos, encabezados especiales…). No habrá líneas viudas o huérfanas y no parecerá tu libro un copia y pega de Word, algo que luego da problemas a la hora de subirlo en digital y una imagen muy poco profesional. Está claro que todo el mundo no puede permitirse el lujo de pagar profesionales pero si de verdad decimos que queremos ser auto publicados, pues aprendamos a usar programas como INDESING, Sigil, Scribus o Lucidpress, que marcan mucho la diferencia entre lo profesional y lo amateur

Los problemas que ven las imprentas cuando el que maqueta dice que es profesional y en realidad no tiene ni idea.

5. Contrata a un buen portadista. Sabe que estilo es el más adecuado para la temática escrita y conoce las tipografías y textos paratextuales que necesita un libro profesional. Esto puede hacerlo también el maquetador. Suelen ser la misma persona, pero no es necesario. Lo que sí tendrán que poner en común cierta información para coincidir en el estilo. Recuerda que la portada es el escaparate de tu libro. Entre millones de ellos debes de tener una portada que llame la atención. Y eso significa que esté acorde con la temática. Ahora que también hay que saber jugar con el lector y llamar su atención de forma sutil. En una novela erótica (aquí hablo por experiencia) ya están muy trilladas las portadas explícitas de tacones, medias de rejillas, cuerpazos apabullantes, antifaces, esposas, labios rojos, abdominales para lavar la ropa y tatuajes variados y tal vez el salirse de lo obvio puede ser una puesta en valor interesante. Por supuesto luego cada uno que vista a su niño como quiera pero, como dice el título de mi entrada: un consejo no está de más.

Si te dejas llevar por un aficionado puedes acabar en el fondo de una lista de ventas o una estantería criando polvo

6. Escribir una buena sinopsis que atrape al lector y le haga querer seguir leyendo. El corrector seguramente esté capacitado para elaborarla. Aunque nadie como tú para conocer el fondo y el poso de tu novela, con lo que yo pienso que está bien que el corrector sea el que la corrija pero, la sinopsis es tan tuya como tu novela y, muy importante, es darle ese aire que anime al lector a abrir tus páginas y empezar a leer.

Pasos para escribir una sinopsis y crear expectativas

7. Enséñala tú en las redes sociales, en los centros culturales de tu población, en las bibliotecas, en las librerías de tu ciudad. Tú y tu libro sois la más potente marca para la venta. Si no te ves capaz de exponerte a tanta gente de modo tan directo, contrata a un community manager para que te ayude. No hay más misterios. Y si tú no eres capaz de creer en tu proyecto, nadie va a hacer. Una cosa es el ego, que va con un rodillo machacando a los demás, y otra cosa es la seguridad de que lo que tienes entre manos es algo bueno. Todo esto es necesario, pero lo realmente imprescindible es el punto 1. Lo mismo no logramos un bestseller a la primera ni nunca, pero por lo menos que recuperemos el dinero invertido y el tiempo que hemos dedicado para escribir nuestra novela.

10 puntos de marketing que te pueden ayudar

Y como remate final, os pongo 5 libros de escritura destacados. Algunos de los cuales os los recomiendo si estáis empezando en esto de la escritura con el afán de profesionalizaros o por lo menos buscando la calidad para vuestros lectores.

Los consejos de otros profesionales siempre son bien recibidos

Entiendo que la primera objeción que me vais a poner sobre la mesa es la falta de dinero para poder cumplir todos estos requisitos y que por eso acabáis en manos de personas que no son profesionales. Dos cosas: publicar no es obligatorio y no nos va la vida en ellos. No es algo imprescindible para vivir, por lo tanto si lo hacemos, vamos a hacerlo bien. Pero además, si podemos contratar a alguien, que sepamos gracias a unas nociones básicas sobre lo que se necesita para tener poder exigir al profesional la calidad que de verdad nos está cobrando. Si no sabes de que hablas no puedes exigir calidad ni estar seguro de que quién te está haciendo el trabajo de verdad lo está haciendo bien. Que NO nos den gato por liebre.

Opinión, vivencias

Las diez reglas para escritores de Etgar Keret

Etgar Keret es un escritor de cuentos cortos, guionista de televisión y director de cine israelí, considerado el máximo exponente de la narrativa moderna, por su empleo del lenguaje corriente para contar historias donde la vida cotidiana, el humor negro, el surrealismo, lo grotesco y lo pueril forman parte de un mismo universo. Cuando lo conocí me encantaron sus palabras y la forma de dar consejos que al final es lo que siempre he pensado, solo probando y equivocándose es como aprendemos cualquier oficio. La teoría es necesaria, pero la práctica es fundamental. Aquí os aporto esos consejos que tanto me gustaron.

Sus diez consejos para escritores:

1. Asegúrate de disfrutar escribiendo

A los escritores siempre les gusta decir lo duro que es el proceso de escritura y cuánto sufrimiento causa. Mienten. A la gente no le gusta admitir que se ganan la vida con algo que disfrutan genuinamente.

La escritura es una forma de vivir otra vida. Muchas otras vidas. Las vidas de las incontables personas que nunca has sido, pero que son completamente tú. Cada vez que te sientes y te enfrentes a una página, trata —incluso si no tienes éxito— de estar agradecido por la oportunidad de expandir tu vida. Es divertido. Es maravilloso. Es estupendo. Y no dejes que nadie te diga lo contrario.

2. Ama a tus personajes

Para que un personaje sea real, ha de haber al menos una persona en este mundo capaz de amarlo y entenderlo, tanto si le gusta el personaje como si no. Tú eres la madre y el padre de los personajes que creas. Si no los amas, nadie lo hará.

3. Cuando estás escribiendo, no le debes nada a nadie

En la vida real, si no te comportas como debes, acabarás en la cárcel o en una institución. Pero en la escritura, todo vale. Si hay un personaje en tu historia que te atrae, bésalo. Si hay una alfombra en tu historia que odias, préndele fuego justo en el centro de la sala de estar. Cuando se trata de escritura, puedes destruir planetas enteros y erradicar civilizaciones con solo pulsar una tecla y, una hora después, cuando te cruces con la anciana del piso de abajo en el portal, aún te saludará.

4. Empieza siempre por el medio

El comienzo es como el borde chamuscado de un pastel que se ha pegado al molde. Puede que lo necesites para ponerte en marcha, pero no es realmente comestible.

5. Intenta no saber cómo termina

La curiosidad es una fuerza poderosa. No la dejes ir. Cuando estés a punto de escribir una historia o un capítulo, toma el control de la situación y de los motivos de tus personajes, pero déjate sorprender por los giros en la trama.

6. No uses nada solo porque “así es como es siempre”

Dividir la historia en párrafos, usar signos de puntuación, llamar a los personajes por el mismo nombre incluso cuando ya has cambiado de página: todas esas son convenciones que existen para estar a tu servicio. Si no funcionan para ti, olvídalas. El hecho de que una regla particular se aplique a cada libro que hayas leído no significa que tenga que aplicarse también en tu libro.

7. Escribe como tú

Si intentas escribir como Nabokov, siempre habrá al menos una persona (cuyo nombre es Nabokov) que lo hará mejor que tú. Pero cuando se trata de escribir como lo haces tú, siempre serás el/la campeón/a del mundo.

8. Asegúrate de que estás solo/a en la habitación cuando escribes

Incluso si escribir en cafeterías suena romántico, tener otra gente a tu alrededor siempre te hará adaptarte, te des cuenta de ello o no. Cuando no hay nadie alrededor puedes hablar contigo mismo/a o meterte el dedo en la nariz sin siquiera darte cuenta. Escribir puede ser otra forma de hurgarse la nariz y, cuando hay gente alrededor, la tarea se vuelve menos natural.

9. Deja que las personas a las que les gusta lo que escribes te animen

Y trata de ignorar a todos los demás. Lo que hayas escrito no es para ellos. No importa. Hay muchos otros escritores en el mundo. Si buscan más a fondo, acabarán por encontrar a uno que cumpla con sus expectativas.

10. Escucha lo que todos tienen que decir, pero no escuches a nadie (excepto a mí)

La escritura es el territorio más privado del mundo. Así como nadie puede enseñarte realmente cómo te gusta tu café, nadie puede enseñarte cómo escribir. Si alguien te da un consejo que suena bien y te parece que encaja bien, úsalo. Si alguien te da un consejo que suena bien, pero no te encaja, no desperdicies ni un solo segundo en ello. Puede estar bien para otra persona, pero no para ti.

Hay puntos en los que difiero de su opinión, porque yo tengo la mía propia, pero en general puedo decir que de los 10 consejos, de una u otra forma, he aplicado, y creo que estoy a tiempo de aplicar, los 10. El punto 6 es el que todavía no me atrevo porque creo que para eso debes de conocer muy bien el lenguaje, la ortografía, la sintaxis, y las técnicas de escritura para poder permitirte el lujo de saltártelas. Cuando esté al cabo de la calle de todo eso lo mismo lo intento, pero, ahora, no creo que esté a la altura de poder hacerlo.

Espero que estos consejos, opiniones o como lo quieras llamar te resulten útiles y entretenidos porque al final, lo que digo siempre, consejos no le doy ni a mis hijos a estas alturas.

sentimientos, vivencias

Mis mentores

He leído por las redes como hay personas que presumen por no tener formación e incluso de no haber leído nunca un libro y hacen alarde de que, pese a eso, les ha ido estupendamente en la vida. Imaginaros qué hubiera pasado si además hubieran tenido una formación académica o leído algún libro. Lo mismo hasta tendríamos un sin fin de nuevos avances técnicos y científicos gracias a ellos.

Afortunadamente ese no ha sido mi caso y a lo largo de mi vida he tenido una amplia lista de mentores, palabra que abarca a maestro, guía y consejero, hombres y mujeres a los que tengo que agradecer su vocación a la hora de formar a niños y niñas, entre los que tuve la fortuna de estar y que me animaron a leer como algo habitual en mi vida cotidiana. Ahora mismo me encantaría recordar el nombre de todos ellos pero seguramente se me quedarían muchos en el tintero, pero no por eso dejo de enviarles mi más profundo agradecimiento estén donde estén, puesto que incluso algunos de ellos ya han fallecido.

Y no solo hablo de profesores de Literatura, que me inculcaran el amor a la lectura, sino de cualquier materia que amplió mis conocimientos y me marcó la senda para llegar a lo que he llegado hoy en día. Tú, lector, te preguntarás que qué tienen que ver asignaturas tan dispares como el griego, las matemáticas, el derecho civil y la química con el hecho de ser escritora. Pues me temo que todo, porque como bien dijo alguien muy sabio: el saber no ocupa lugar, sino que más bien enriquece. Por lo tanto me parece absurdo hoy en día, con todos los medios que tenemos a nuestro alcance y estando presentes en las redes sociales, que haya quien se disculpe o incluso presuma diciendo que no se ha leído un libro en su vida. El que de verdad no ha podido formarse no está en las redes sociales.

Desde luego yo he tenido la fortuna de caer en una familia donde la lectura y la búsqueda del conocimiento de forma autodidacta era el pan nuestro de cada día, pero también he conocido a otras muchas personas que no habiendo nacido en la misma circunstancia han tenido fuerza de voluntad e interés en aprender y se han buscado la vida para hacerlo sorteando muchas dificultades, con lo que las excusas para mí, en su gran mayoría, son sencillamente falta de interés por aprender. Habrá casos, y son contados, en los que les sería imposible, pero seguro que no están alardeando de ello en las redes sociales.

Dentro de la lista de agradecimiento pondría a mi padre, que me enseñó a leer, y a mi madre que me llevaba a la biblioteca pública desde muy pequeña y, además, tanto ella como mi abuelo hicieron sus pinitos como escritores. Tras ellos tengo una amplia lista de profesores de literatura, pero el que mas recuerdo fue Salvador, que durante mis años de Instituto prácticamente me abrió al mundo de la lectura ya de adultos, sobre los 12 años, con la novela «La familia de Pascual Duarte» de Camilo José Cela, pero que también me guio en la lectura de los clásicos que, si bien muchas veces, no llegaba a entender en tu total profundidad, ahora me han ayudado a poder hacer una incursión en algunos de ellos como «Ana Karenina» de León Tolstói y así me puedo permitir el lujo de hacer una lectura crítica y comparativa. Algo que nunca hubiera realizado sin las enseñanzas previas de muchos profesores que han dejado una gran huella a lo largo de mi vida.

Por eso, presumir de no haber leído un libro en la vida, me parece tan absurdo como presumir de que no mantener unas mínimas pautas de higiene. ¿Quién presume de no lavarse nunca? Pues en este caso el libro sería como la higiene mental o el alimento que hace que no se nos atrofie el cerebro. Sé que ninguno de los que me leeréis estáis en esa situación, pero si tenéis la oportunidad de hacerle alguna vez un regalo a un niño, que sea un cuento, seguramente cuando sea adulto os lo agradecerá.

Opinión

¿El escritor nace o se hace? ¿No sabéis todavía la respuesta?

Hay muchos grupos en los que, un día si y otro también, esta cuestión revolotea por sus muros, causándome siempre la misma sensación y tras haberlas leído, inmediatamente, me salta otra pregunta a la mente: en serio ¿no sabéis todavía la respuesta? Aquí pondría la carita del emoji sorprendido.

Me da la sensación de que el mundo del escritor está envuelvo en un halo de misterio e incluso que hay quién piensa que está a las alturas del Olimpo y del conocimiento de los dioses, y nada mas lejos de esa idea, sobre todo cuando empiezas a codearte con todo tipo de escritores y recibes el primer hachazo de realidad en la frente. Es un mundo como otro cualquiera de profesionales o intento de ser profesionales y como tal se rige por las mismas normas de convivencia habituales, la educación y la prudencia, y quien no lo tenga ese tipo de normas te lo ves venir a la primera de cambio. De ahí mi comentario del hachazo. Somos seres humano normales, con las mismas ambiciones, frustraciones, deseos, envidias, resquemores y alegrías que el vecino de enfrente que hizo la carrera de magisterio para ser profesor o que estudio un grado medio para ser electricista. Y ahí es a donde voy.

¿Alguien ha llegado a pensar alguna vez que un medico, fontanero, electricista, maestro, o conductor de autobús nace? ¿Alguien se pone en manos de un médico, maestro o abogado que no acredite una formación y trabaje gracias a la inspiración? Entonces, ¿por qué pensamos que un escritor es un ser privilegiado que nace ya con las musas sentadas en el hombro y todas las habilidades del mundo para ponerlas a su servicio como escritor? Y, ojo, otra cosa es la vocación que para muchos trabajos, por no decir todos, es muy útil y necesaria, que con eso si se nace.

Siempre va a surgir el típico usuario de las redes sociales que te puede tratar de argumentar que hay personas que curan y no tienen la carrera de medicina. Venga va, si hasta Harry Potter, que leemos que pese a sus habilidades mágicas mágicas tiene que ir a una escuela para aprender a controlarlas y mejorarlas. Que vemos como en los mundos de fantasía hay un proceso de aprendizaje en los que puedes tener la fuerza, pero necesitas a un yoda en tu vida para que te enseñe a manejarla y ¿seguimos pensando que el escritor se nace y ya está?

Para ser escritor tienes que tener hoy en día 9 pilares que sustenten tu obra, unos mas fuertes y otros tal vez más débiles porque nadie es completo en todos los conocimientos, y esos son: Literatura, Escritura, Ortografía y Gramática, Marketing, Edición, Diseño, Libro Electrónico, Blogging y Emprendimiento. Y si digo que unos serán más débiles es porque para nosotros, como escritores, lo fundamental deberían de ser los tres primeros, pero si vamos por la vida de Independientes, ya no nos podemos quedar ahí, debemos de conocer otros tres no para montar un sello editorial pero, por lo menos, para saber presentar, darnos a conocer con el marketing, blogging y emprendimiento y realizar una buena distribución. Y para que no nos estafen y sepamos que pedir en el caso de edición, diseño y libro electrónico. Que conste que esto no lo he sacado de ninguna chistera, que es algo estudiado por profesionales del mundo de la edición y del marketing digital, mundo del cual ahora mismo soy una alumna más.

No he encontrado todavía ningún autor reconocido que diga que su éxito se ha basado únicamente en la inspiración e, incluso, conozco a muchos que entraron en el mundo de la literatura, de una forma casual, eso sí, después de tener una buena mochila de aprendizaje a sus espaldas. Por lo tanto os animo que, si queréis entrar en este mundo, penséis que los que ya tienen experiencia y éxito y dan consejos de que el saber no ocupa lugar, no es por fastidiar sino que es por ir adelantando lo que, tarde o temprano, vais a descubrir aunque no sigáis el consejo.