artículo

El clímax

Cuando se inicia una historia, sea en una narración de ficción sea en la vida real, siempre se llega a un punto en el que el personaje o la persona llega al límite de cualquier situación que el día a día nos lo plantea. A partir de ahí todo puede ir cuesta abajo y rodado, para bien o para mal, hasta llegar el final de la historia. Las personas lo sufrimos desde el amanecer hasta que volvemos a la tranquilidad de nuestros dormitorios en una continua vorágine de cambios, saltos, rectificaciones, etc, que hacen que cada jornada sea distinta y nunca sepamos lo que ese día a día nos depara. En una novela, que es el formato narrativo que trabajo, es algo relativamente más sencillo porque se supone que el autor es el que lleva la batuta para que los personajes lleguen a este punto al que se denomina: clímax

¿Qué se denomina clímax en una narración?

Se denomina así al punto de mayor intensidad o fuerza en una serie creciente, siendo su punto más alto.
De todas maneras, la palabra clímax tiene diversos usos dependiendo del contexto en el cual se la emplee, aunque vamos a centrarnos en el de la estructura de una narración, el otro lo dejamos para las novelas eróticas.

Para la narratología, que es aquella disciplina que se ocupa de estudiar los elementos fundamentales de la narración, el clímax es el momento en el cual una trama, una obra, alcanza su punto más álgido, de más alta tensión; generalmente, se sitúa en el desenlace de la obra en cuestión, aunque esto no resulta ser siempre así ya que puede darse en el medio de la narración, para luego presentar las consecuencias que el clímax ha originado en cada uno de los personajes. En tanto, el opuesto al clímax es el anticlímax, aquel momento de tensión creciente pero que se resuelve sin que se produzca un aumento final de la tensión, por ejemplo, cuando un conflicto violento se resuelve de pronto pacíficamente. En mi caso suele ser habitual comenzar mis novelas con un clímax que ponga el lector en una situación de alerta y tensión y que le incite a tener interes en seguir leyendo el origen de esa situación con la que inicio la historia. Cada autor tiene su estilo o su forma de afrontar el inicio de una trama y marca las pautas para llegar al clímax, pero es cierto que como cualquier proyecto debe tener un esquema que facilite el trabajo.

Un ejemplo lo podéis leer en mi primera novela Siempre Juntos. Momento en el que se produce el punto de inflexión en la vida de la protagonista y que nos abre el camino para la segunda parte de la novela Confianza Ciega:

«Y ella, ¿cómo está? —preguntó, viendo como James me tomaba el pulso y me abría la ropa.

—Mal. Creo que tiene una hemorragia interna por los golpes. Voy a llamar a un helicóptero medicalizado para que nos evacúen a todos. Me iré con vosotros, mis hombres y los de Ibrahím harán la limpieza.

A partir de ahí, todo lo que recuerdo fue como entre una niebla y unas veces más o menos consciente. Me subieron a un helicóptero; James, aparte de dar órdenes a diestro y siniestro, me decía venga, lucha, no nos dejes. Durante un rato todo volvió a ser oscuro; luego, una ambulancia, un hospital, el pasillo, un quirófano, la voz de Ari diciéndome te quiero, sus labios y, finalmente, la imagen de James poniéndome la mascarilla para los tubos de la anestesia y su voz: siempre estaré contigo, vuelve.

Empieza a leer este libro gratis: https://amzn.eu/dbW9D4p

Fragmento de Siempre Juntos de Gaby Taylor

Pero, como he comentado, para llegar hasta este punto primero hay que tener en cuenta que tipo de narración vamos a usar en el desarrollo de nuestra trama. Hay varios tipos:

1. Narrativa lineal: es la que más común que nos vamos a encontrar y se basa en contar los acontecimientos en orden cronológico. La mayoría de películas y videojuegos tienen esta estructura, en la que no hay saltos temporales ni anacronías.

2. Narrativa no lineal: el orden en que se nos cuenta la historia no es el orden en el que ocurre. El narrador (o narradores) van dando saltos hasta componer la historia completa. vamos descubriendo la historia con saltos en el tiempo hacia el pasado (flashback) o hacia el futuro (flashforward). Si los viajes son hacia el pasado, también se les llama Retrospectiva. Hacia el futuro, serían Anticipaciones

3. Narrativa inversa: La historia comienza por el final, y va avanzando hacia el principio. Es una estructura compleja tanto para un escritor, como para un lector. Pero si se hace bien, es un tipo de narración que impulsa la historia a otro nivel.

4. Narrativa desordenada o antiestructura: Cortázar y su Rayuela son el gran exponente de esta estructura que no tiene ni principio, ni final, ni un orden determinado. El libro está compuesto por capítulos que pueden leerse de principio a fin (de manera cronológica), del revés (empezando por el final) o en un orden aleatorio.

5. Narrativa sin final La estructura narrativa sin final es la historia que no acaba, que nos deja con un final abierto. Podemos dejar el conflicto principal solucionado, pero no cerrar todos los hilos o, por lo contrario, cerrar algunos hilos pero no la historia principal. Las estructuras narrativas sin final nos dejan con interrogantes y pueden dar paso a una segunda parte o, simplemente, a una reflexión por parte del lector.

6. Narrativa circular: sigue los mismos patrones de la novela lineal, con la excepción de que coinciden el final y el principio. La historia acaba igual que empieza

7. Narrativa de los vasos comunicantes: Esto implica que la culminación de la historia se irá escribiendo justo en el momento en que los hechos ocurren; tal como si fuese la vida misma. El encuentro entre las líneas paralelas que representan al lector y su lectura, muestran un juego imaginativo doble, cuya expresión más insólita radica en el hecho de que al momento de la intersección, la historia empieza a repetirse letra por letra. Un ejemplo lo encontramos en Michael Ende y su Historia Interminable

8. Narrativa con Doble clímax: Una vez ha vencido al villano, aparece un supervillano, más poderoso, más peligroso, más fuerte. Una historia que, cuando parece que ha acabado, resurge de su historia y se relanza para seguir con la narración.

Por supuesto estos tipos en ocasiones se combinan, se mezclan y surgen obras geniales.

Una vez que tenemos claro que tipo de narrativa vamos a usar en nuestra novela es cuando debemos tener en cuenta como vamos a usar el climax, que es el empujón para que el lector llegue al final de la historia. Es cierto que cada capítulo de una novela debe de tener unos pequeños clímax que vayan abriendo y cerrando puertas para pasar al siguiente capítulo, pero siempre hay que tener en mente el gran punto de inflexión que nos lleva al desenlace, tal como lo dice, el punto más álgido de tu historia, el punto más fuerte o el punto más importante después del cuerpo o nudo. Es donde las cosas o se arreglan o terminan de romperse. Así, sencillo. Y eso nos lleva al final de la historia.

¿Cómo afecta el clímax a la narración?

Hay que tener en cuenta que en el clímax se contestan todas las preguntas que se han sembrado a lo largo de la historia. También se satisfacen todas las emociones implantadas en las lectoras. Esto es debido a que existen lectoras racionales y lectoras emocionales. La diferencia entre unas y otras es que las primeras leen para pensar, porque les gusta ejercitar las neuronas y las segundas leen para llorar, reír o asustarse. Por eso una misma novela puede tener varias interpretaciones, dependiendo de la clase de lectores que se acerque a ella. El tipo de satisfacción que obtienen de una misma obra es diferente y tú debes tratar de satisfacer a todos.

¿Qué tipos de clímax existen?

Un clímax narrativo que ofrezca un cambio total e irreversible, responda a todas las preguntas planteadas por la narración y satisfaga todas las emociones del público provocará un FINAL CERRADO

Un clímax narrativo que deje una pregunta o dos sin responder y alguna emoción sin satisfacer resultará en un FINAL ABIERTO.

Como ves, el tema de preparar un buen desenlace, casi desde el inicio de nuestra narración, es algo vital para poder realizar un buen desarrollo de toda la trama. Aunque no evita que mientras vayamos escribiendo vayan surgiendo cambios durante el camino. Por lo menos en mi caso soy afortunada porque cuando una historia salta en mi cabeza la suelo ver de principio a fin, y eso me facilita ir sentando las bases crear un buen clímax, que sea consecuente con todo lo que viene del inicio de la novela y que desemboque en un desenlace coherente y sin agujeros que demerezcan la novela. Esto se consigue con mucho tiempo dedicado al trabajo de la escritura y con formación, no es algo que diga que tengo ya superado y no es algo que surge de la nada de la noche a la mañana y por supuesto, no dudes de que nace de una lectura continuada de buena literatura. Por eso, tener el hábito de leer, es un consejo que siempre tengo en la boca para todos los escritores que inician su trayectoria.

artículo

De feria

Se ha desarrollado un año más la feria del libro en el marco espectacular de Los claustros de Santo Domingo de Jerez, que constituye una de los joyas de la arquitectura gótica de Andalucía y un espacio de uso cultural de primer orden en esta ciudad.

Y como no podía ser de otra manera, he caído, y no una vez o dos, sino hasta seis veces, en la maravillosa locura de la adquisición de libros, todo debido a los buenos precios a los que los han puesto este año y el descuento, que es una puesta en valor segura, como guinda al pastel de este tipo de eventos. Ha cabido un poco de todo en mi bolsa de libros y más que me hubiera traído, pero tenía que elegir entre salirnos de casa o seleccionar entre lo que nos llamaron la atención. Aún así, no solo ha sido comprar, sino que también he dedicado mi tiempo a hablar con muchos libreros y autores porque había publicaciones de lo más interesantes.

El primer stand que me llamó la atención fue el de Verjura Encuadernación Artesanal, donde recordé precisamente los libros encuadernados que conservo, todos ellos realizados por mi abuelo, que se dedicaba a encuadernar, e incluso los que mi propio padre me encuadernó pues aprendió por hobby lo que en su padre casi fue un oficio. También os he dicho lo que me gustan los objetos de papelería relacionado con la escritura como plumas, cuadernos con tapas curiosas y los tinteros, con lo que inicie la mañana disfrutando como una niña ante el escaparate de sus tienda favorita.

Ejemplos de encuadernaciones de 
Verjura Encuadernación Artesanal
Encuadernaaciones para contener palabras e imagenes maravillosas

Ahora paso a comentaros los libros que he adquirido. Como sabéis me encanta la cocina, por lo que al pasar por el stand de Intermon Oxfam mis ojos se fueron hacia uno titulado: Un viaje gastronómico por el norte de África de Mourad Mazouz, restaurador argelino afincado en Londres y con una larga trayectoria a sus espaldas en el mundo de la gastronomía. Destaca por una espectacular fotografía que acompaña a sencillas recetas y donde también se habla de hierbas, especias y otros ingredientes; añadiendo a todo ello los vinos y otras bebidas, con todos estos detalles, el autor nos hace una especie de guía gastronómica de las comidas de varios países del Magreb.

Otra forma de colaborar con una ONG

En casa desde pequeños enseñamos a los niños a amar la lectura por lo que hoy es sencillo que caigan en las mismas tentaciones en las que he caído yo. En este caso con el libro El poder en sus manos, donde se desarrolla la historia de los Masters del Universo y She-Ra (1982-1987). Comienza la historia recordándonos aquellas primeras figuras: He-Man, Skeletor, Teela, Mer-Man, etc, hasta alcanzar el número de ocho, que con una mezcla entre bárbaros y ciberpunk, serían los culpables del surgimiento de un universo mitológico que ha perdurado hasta hoy en día gracias a diferentes gamas de productos y series de dibujos animados, comics, libros ilustrados y películas con personajes reales.

Junto a esto, la novela de la autora Eva Amuedo, El Dárico gris, libro primero de la saga El despertar de Osharan. Esta jerezana es analista y desarrolladora de software, además de escritora de libros de fantasía, aunque en sus orígenes sus primeras letras se centraron más en el género de relatos cortos y novela policiaca. En esta novela de fantasía encontraremos un viaje en busca de respuestas, que despertará a un dormido desde hacía tiempo, dando lugar a que planeé como una sombra sobre la protagonista y la raza dárica, que habita uno de los mundos que aparecen en la trama. Los caminos irán avanzando para converger en un destino legendario, terrible e inevitable pues así lo ha dispuesto aquel que mueve los hilos de dos mundos gemelos, Asthaluss y Muriath. Además de charlar sobre la creación de su novela tratamos otros aspectos del mundo de los autores, como es nuestro trato con los lectores y otros compañeros de profesión, así como del mundo del marketing y el complejo mundo de la publicidad a la hora de darnos a conocer y presentar nuestras novelas.

Mi hijo con la autora

Siguiendo la ruta por el claustro tuve la fortuna de coincidir con Nerea Riesco, autora sevillana con una amplia trayectoria literaria, que comienza en el año 2002 en el que publicó Ladrona de almas. En este caso me he decidido por su última novela, La ciudad bajo la luna, con una atractiva portada pero, sobre todo, una llamativa sinopsis. Ya solo leyendo que la novela empieza con un recorrido por la Sevilla del 29, pensando en mi futuro proyecto de novela histórica, que empieza en esa fecha y en esta ciudad, hizo que no tuviera ninguna duda en la elección del libro que iba a comprar. Estuvimos charlando un rato sobre la complicación a la hora de seleccionar aquellos hechos de la documentación previa para que no nos pasemos o nos quedemos cortos a la hora de escribir nuestra trama. Ese equilibrio a los apasionados por la Historia o como ella, una profesional del periodismo, nos supone un gran esfuerzo. Siempre nos encontramos múltiples hilos de los que tirar y nuestra desbordante imaginación tampoco nos ayuda. Una breve pero amena conversación.

Disfrutando con Nerea

Y para finalizar tropecé con el libro de Gloria Jiménez Marín, Comunicación en el punto de venta, donde la autora nos facilita a formadores de marketing y publicidad toda la información necesaria para realizar nuestro trabajo como comunicadores y profesora de las áreas de comunicación y marketing, una nueva faceta en la que me he visto envuelta desde el mes de Agosto. No es fácil encontrar libros específicos sobre el tema a no ser que sean propios de las carreras de marketing, publicidad, comunicaciones o periodismo, por lo tanto me ha parecido una propuesta muy interesante y por lo tanto formarán parte de mi colección de libros destacados. También mantuve contacto con la editorial que lleva este tipo de publicaciones que se salen de lo habitual de lo que solemos encontrar en los circuitos comerciales. Me gusto la sencilla pero impactante forma de presentar su catálogo y las facilidades que me dieron para mantener el contacto. Aunque trabajan en Sevilla hoy en día es no es ningún impedimento.

Libros que son, para mí, curiosos

De esta misma editorial elegí el libro titulado Aquelarre. En él varias autoras, puesto que es un libro realizado y diseñado por mujeres, tratan sobre el tema de la emancipación de la mujer en diversos campos de la cultura de masas: cine, televisión, radio, prensa, música, video-juegos o publicidad, entre otros. El objetivo es presentar una evolución histórica y crítica que ayude a conocer y entender la realidad de las mujeres es estos ámbitos culturales. Este conocimiento puede sentar las bases para la creación de contenidos igualitarios y sin prejuicios.

Como has leído, fue un sábado muy fructífero cargado de buenas conversaciones, en un lugar maravilloso, que no tenía el gusto de conocer, y en compañía de unos estupendos profesionales volcados en el mundo de las letras. Me encantó encontrarme a un gran número de familias con críos pequeños adquiriendo cuentos y libros. Espero que nunca se pierda esa costumbre.

artículo

Los cuentos en el lejano Oriente

Se comprende que los cuentos de tradición oral forman parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad (Patrimonio Intangible para la UNESCO) y es algo que está clara para las persona con interés en la lectura y por supuesto para cualquier estudioso de la literatura; el valor de escuchar, leer y comprender los grandes cuentos de la literatura universal, además de ser un excelente recurso de aprendizaje de lenguas, fomenta la imaginación, aumenta la sensibilidad, sirve de base para conocer claves importantes de literatura, son la base de la educación infantil en el gusto por la lectura y aporta claves educativas en sus moralejas.

Pese a esa universalidad de la que muchos somos conscientes, siempre hacemos más referencia a los cuentos occidentales o de aquellos que son de Oriente Próximo como todos los relacionados con Las Mil y una noches, pero no se suele profundizar en el conocimiento de los cuentos del otro extremo del mundo, del Lejano Oriente, cuando los tenemos muy presentes hoy en día por la literatura Manga y sus juegos. Tal vez eso nos venga por pensar que Occidente es el ombligo de la cultura y el saber popular, nada más alejado de la realidad. También es cierto que en ciertas culturas se ha fomentado esa tradición ancestral del cuento y en la actualidad se siguen escribiendo y perdura a lectura incluso en adultos, porque ya es sabido también que los cuentos no eran para los niños.

Pasando a lo que me trae hoy en mi entrada, me gustaría presentar primero unas características que suelen ser las comunes en los cuentos de Oriente y que seguramente reconoceréis en los de nuestras tradiciones orales y escritas:

  • Personajes: De los personajes humanos protagonistas de los cuentos japoneses, nos han llamado la atención, en especial, los siguientes: los ancianos, las mujeres, los vecinos, los pescadores, los leñadores, los jóvenes y los niños.
  1. Los ancianos destacan por su sabiduría, su experiencia, su paciencia,, su afectividad y su bondad.
  2. Las mujeres aparecen, por lo general, como bondadosas, hacendosas y delicadas.
  3. Los vecinos de muchos de los protagonistas de los cuentos japoneses presentan una psicología carcomida por los celos y la envidia que los induce a robar objetos maravillosos y matar animales benefactores (donantes); estos vecinos, al igual que en los cuentos occidentales, son castigados al final por sus malas acciones.
  4. Hay niños y niñas como que tienen la facultad de hablar con árboles, flores y pájaros.
  5. Los pescadores son capaces en ocasiones de traspasar umbrales del mundo de la realidad al mundo del más allá.
  • Simbología: El tema de la heterogamia está muy presente en el repertorio de los cuentos japoneses. Los pájaros, serpientes, peces, ranas, zorros, lobos y otros aparecen en forma de hombre o mujer y se casan con los seres humanos.
  1. La tortuga es el símbolo de intermediación entre los dos mundos: el real y el del más allá y es la que transporta al pescadorcito al mundo de la fantasía; por su longevidad, simboliza la inmortalidad.
  2. El perro representa la inmortalidad así como la fidelidad y el espíritu de vigilancia, símbolo posiblemente procedente de China, ya que en la antigua China, el perro es el undécimo signo del zodiaco; en cambio su significado simbólico-mítico es diferente, pues los perros deberían ahuyentar a los demonios, en otras regiones, sobre todo de China Meridional y, en cambio, en la Occidental el perro simbolizaba la provisión del alimento de los hombres: arroz o mijo. Leyendas fantásticas de personas con cabeza de perro están muy difundidas en China y en el Japón. En algunos santuarios se exhiben con frecuencia perros coreanos cuya función es la de guardianes.
  3. La grulla en las culturas orientales significaba larga vida y sabiduría, a causa del efecto contemplativo del animal en su postura de reposo; representa también el deseo de ascenso social porque vuela elevándose hacia el sol. En el Japón la grulla es un animal muy apreciado que simboliza la excelsitud del archipiélago, mientras que en algunas leyendas indias aparece a menudo como personificación de la falsedad y del engaño. Además la grulla, debido a los hábitos legendarios de este ave, es un símbolo de vigilancia, de solicitud y de lealtad. Esta significación ha pasado de Oriente al simbolismo cristiano y así la expresión «estar o andar en pie como las grullas» es sinónima de no descuidarse nunca en el cumplimiento de la obligación.
  4. Los gorriones simbolizan en la simbología cristiana, la humildad, significación muy cercana a la japonesa cuya connotación es la fidelidad y la afectividad.

Los animales están a veces asociados al color blanco, representativo en la cultura japonesa no sólo haciendo referencia a la forma de arreglarse de las mujeres (recuérdese los inmaculados polvos de arroz con que se maquilla la japonesa tradicional), sino de pureza, verdad y agradecimiento.

  • Objetos:

Estos elementos introducidos en cualquier narración son detalles que aunque parecen insignificantes, nos hablan de los personajes de una forma sutil y muy efectiva, del ambiente en el que viven y de la acción que se puede desarrollar.

  1. El espejo es un objeto muy representativo en todas las culturas, bien como reflejo real de la persona o como viaje al otro mundo (recordemos que Alicia en Alicia a través del espejo se introduce dentro del espejo y esa introducción supone la entrada en el mundo del más allá)
  2. Plantas y frutos son muy importante teniendo en cuenta que los arreglos florales están muy presentes no solo en la cultura japonesa, si no en otras del lejano Oriente. En los cuentos japoneses el cerezo es un símbolo de resurrección que ha dado lugar a las fiestas tradicionales a las que acuden muchas familias para contemplar la belleza y el milagro de ese renacimiento anual. Y en Occidente al fruto del cerezo se le llama fruto del paraíso y evoca la dulzura de carácter que proviene de las buenas acciones. Por tanto no es de extrañar que las plantas y las flores tengan una representación tan importante que por lo general forma parte de los argumentos y tienen un valor significativo.
  3. Los números tienen una gran carga simbólica. El número 7 tiene una gran presencia en los cuentos tradicionales universales: Pulgarcito y sus hermanos son siete, siete son los cabritillos, los enanitos que están con Blancanieves…
  4. Los astros en todas las mitologías y en todos los cuentos tradicionales de todo el mundo hay relatos explicativos de los astros que dan vida al mundo o que sirven para oscurecer el día, como el sol y la luna. En el Japón en contraposición con occidente el sol no es un dios, sino una diosa, Amaterasu Omikami, que a su vez ha sido creada por el dios del cielo Isanagi, que lleva consigo el día y que nunca consigue encontrarse con su oponente la luna. Ocupa el primer rango entre todos los fenómenos celestes.

Varias características de los cuentos japoneses se encuentran en cuentos de todo el mundo como la presencia de los animales, de objetos mágicos, ideas como la virtud recompensada y la maldad castigada, personajes íntimamente relacionados con el entorno cotidiano del Japón: leñadores, pescadores, cortadores de bambú… mujeres ancianas y feas que son a la vez malvadas frente a otras, también ancianas, bondadosas, jovencitas plenas de belleza, buenas y trabajadoras, algunas de las cuales están relacionadas con lo sobrenatural.

Algunos temas, personajes y objetos de los cuentos japoneses están presentes en muchos cuentos de todo el mundo, debido a lo cual pueden ser considerados un factor de transmisión multicultural con posibilidad de fomentar las interculturalidad.

La presencia de los ancianos en los relatos japoneses es una constante, aspecto que puede considerarse un valor esencial para que lo resaltemos, teniendo en cuenta que en la sociedad actual hay muchos problemas de falta de atención familiar a las personas mayores.

El contar cuentos desde la niñez en ambientes familiares y escolares fomenta los vínculos afectivos que pueden influir en la formación de una personalidad equilibrada.

El cuento es un elemento básico para practicar el español como lengua extranjera y para aprender idiomas y tradiciones de otras partes del mundo. Por eso es importante no solo centrarse en la cultura occidental, sino abrirse a tradiciones orales de otras partes del mundo que nos pueden aportar una visión mucho más universal y rica del mundo en el que vivimos. Que la globalización no solo sea tecnológica o económica, sino que también la veamos en lo cultural.

artículo

El tren en la literatura

¿Qué tienen los trenes que tanto llaman la atención de lectores y escritores? Ya te he hecho referencia sobre lo que me gusta el mundo de los trenes y el motivo tal vez fue porque de pequeña me regalaron un año por los Reyes Magos: la clásica caja de Ibertrén. A partir de ahí la colección aumentó y siempre he sabido en el fondo que fue una excusa de mi padre para también poder jugar a los trenes. Él venía de una generación donde este medio de transporte, si se regalaba a los niños, era de madera y, como mucho, los más afortunados lo tendrían de hojalata. Con estas cosas que os cuento, podéis ver como mi padre me inculcó el gusto por los trenes y barcos y el amor a la lectura.

Por este motivo me identifico mucho con aquellas historias que se relacionan con los viajes en tren o entorno al ferrocarril, aunque no tenga ferrogenes, puesto que no soy hija de personal ferroviario, pero entiendo el interés de organizar actividades literarias en torno a este transporte.

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/television/2003/04/26/tren-inspira-escritores/0003_1635731.htm

Es una atmósfera especial y muchos autores lo han entendido y han escrito tramas en ese pequeño espacio. Es como si el limitado habitáculo nos envolviera y nos incitara a escribir, tomarlo como punto de inspiración, hacer que sea punto de partida para la obra literaria. Ver pasar el paisaje durante el viaje inspira. Y estar encerrada en un tren, solo con tu ordenador, también.

Existen terapias para superar la aerofobia, pero, en cambio, ¿quién no se deja llevar por un tren mansamente, más confiado y relajado que en su propio automóvil? Inclusive, uno puede apearse o subirse a un tren en marcha, como hemos visto en tantas películas del Oeste, o maquinar en su interior complejas y delicadas tramas, como en tantos relatos, desde el Orient-Express al Transiberiano. Desde su nacimiento, en el siglo XIX, el tren se convirtió en el más idóneo símbolo del progreso y al que nos hemos subido sin dudarlo.

Y hablando de ferrogenes, la lista de autores que tienen relación con este mundo del camino de hierro es amplia y para muestra os dejo un botón: Pablo Neruda, el poeta chileno premio Nobel, era hijo de un ferroviario de Temuco, Pär Lagerkvist, escritor sueco premio Nobel 1951, autor de El enano y Barrabás, era hijo de un jefe de estación de ferrocarril en el sur de Suecia, Camilo José Cela, el escritor español premio Nobel, autor de La colmena y de La familia de Pascual Duarte, de padre español y madre inglesa, tenía un abuelo, John Trulock, que fue gerente de la primera línea ferroviaria gallega.

    Pero no siempre este medio de transporte ha sido del agrado de los escritores y lectores.

    Las primeras opiniones de Dickens sobre el ferrocarril fueron desfavorables. En una de sus novelas y, en boca de un antiguo cochero, considera que el tren es anticonstitucional y atenta contra la libertad de los ingleses. Por añadidura, es aburrido y monótono, pues las estaciones se parecen tanto unas a otras, que siempre se llega a la misma. Lo único diferente son los nombres, escritos, eso sí, con iguales caracteres.

    Pronto cambió Dickens sus puntos de vista. En su relato “El vuelo”, compara al tren que lo lleva a la capital francesa con míticas máquinas voladoras, tal es la velocidad con que se desplaza. Pese a todo la opinión de Dickens cambió con el paso del tiempo y eso me anima a recomendaros algunos libros en los que la trama gira en torno a este transporte que ha vuelto a entrar con fuerza hoy en día en nuestras vidas sobre todo con los nuevos abonos que prometen alargarse hasta el 2023. Lo mismo con esta nueva oportunidad de acercarnos a este medio de transporte nos surgen nuevas ideas para futuras novelas.

    Mis recomendaciones de hoy son estas 10 historias. Algunas muy conocidas y otras lo mismo no tanto.

    En Anna Karenina el tren es crucial. El ferrocarril tuvo una gran importancia por el avance que supuso la inauguración de la línea entre Moscú y San Petersburgo. Anna viaja en tren para mediar en el problema matrimonial de su hermano. El tren será el lugar donde Anna y su amante encuentran por primera vez. El tren será el escenario donde se desarrolle acción y los encuentros entre ambos.

    Ambientada en la Francia de la segunda guerra mundial, Calle de la Estación, 120 es la primera novela de Léo Malet en la que aparece el detective Nestor Burma como protagonista. Bob Colomer, ayudante de Burma, es asesinado en la estación de Lyon justo cuando acababa de reencontrarse con su jefe, recién llegado a Francia del campo de prisioneros alemán en el que había estado internado. Antes de morir, Colomer logra susurrarle una dirección: «Calle de la Estación, 120», la misma que Burma había escuchado en el hospital militar de un prisionero agonizante. A partir de ahí arranca una investigación en la que el detective tendrá que indagar en episodios de su pasado que ya creía enterrados y que le llevará de la Francia de Vichy al París ocupado por los nazis.

    Reconstrucción de uno de los más importantes robos de trenes. Sucedió en 1855 cuando Edward Pierce se apropiaron del oro que la Corona británica debía destinar a financiar la Guerra de Crimea. El robo causó un impacto importante en la sociedad victoriana londinense en un momento histórico en el que tren se alzaba como garantía de seguridad.

    Los trenes son los protagonistas de esta historia que nos lleva a través de la investigación de un crimen la problemática social y política del Japón de la posguerra enfrentados a los valores de la tradición y la familia. Clásico de la novela negra japonesa. Publicada por entregas en 1958 es una de las obras más conocidas del autor.

    A través del viaje que el protagonista Mathias Enard realiza en el tren transiberiano nos adentraremos en la historia un triángulo amoroso. Ambientada en la política, la sociedad, la guerra civil de la URSS. El autor obtuvo el Premio Goncourt 2015 con la obra Brújula.

    Durante un viaje en tren por el Sudán francés el novio de la protagonista desparece sin dejar rastro. Destaca por las ambientaciones y la prosa ágil de Woods.

    Después de unos días algo ajetreados en un hotel de montaña de un país sin nombre del este de Europa, la joven y rica Iris Carr coge impaciente el tren expreso a Trieste. En un vagón repleto, la única persona que no parece serle hostil es una institutriz inglesa, la señorita Floy, con la que entabla una amistosa conversación. Poco después se queda dormida y, al despertar, el lugar de su nueva amiga lo ocupa otra mujer de gesto adusto. La señorita Floy parece haberse volatilizado: nadie en el tren recuerda haberla visto, Iris parece no estar en sus cabales y solo un joven, pese a no creerla del todo, se ofrecerá a ayudarla para aclarar lo que puede o no haber ocurrido. La dama desaparece (1936), que sería llevada al cine por Alfred Hitchock en 1938, es un clásico de la novela de misterio británica y recrea una situación de ansiedad extrema que la acerca al thriller psicológico.

    La intriga de esta novela está basada en la idea de un crimen sin móviles, un crimen perfecto: dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, forjando así una coartada indestructible. Bruno viaja en el mismo tren que Guy. Empiezan a conversar y Bruno, demoníacamente, fuerza a Guy a desvelar su punto débil, la única grieta en su ordenada existencia: Guy quisiera librarse de su mujer, que le traicionó y que puede obstaculizar su prometedor futuro. Bruno le propone un pacto: él matará a la mujer y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza el plan, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama al horrorizado Guy que cumpla con la suya. Adaptada también al cine por Alfred Hitchcock.

    La acción sucede dentro del mítico Orient Express, símbolo del lujo de la Europa del inicio del siglo XX. Una avería en el conocido tren durante un viaje de Agatha Christie la llevó a tomar notas sobre la descripción del tren y del suceso que luego usaría en su conocida novela.

    Es la novela que lanzó a la fama a Paula Hawkins. El trayecto en el tren de Londres que la protagonista realiza cada día nos introduce en una trama psicológica. Un acontecimiento observado desde la ventanilla del vagón del tren nos llevan a descubrir a Rachel desde su interior, narrado en primera persona.

    Si has leído con detenimiento los pequeños resúmenes que te he presentado habrás notado que la mayoría de las novelas son thrillers y es curioso que en un espacio en movimiento y que se supone lleno de testigos se pueda desarrollar este tipo de tramas. Pese a todo, los tren nos da amplias posibilidades y se crea una atmosfera claustrofóbica muy adecuada para ese tipo de historias por eso te recomiendo que te lleves una libreta y cuando montes en uno vayas apuntando tus sensaciones, lo mismo te sorprendes.

    artículo

    Los libros, las joyas y los ladrones de guante blanco

    Las posibilidad de que me aburra es prácticamente inviable pues tengo una gran cantidad de cosas que llaman mi atención y me gustan. Y, hoy en día, teniendo una conexión a internet es mucho más complicado que la apatía se instale en mi vida. Es cierto que me encanta leer, aunque no soy fiel a ningún autor ni género, podría decir que soy más bien de tirar de los hilos de la información que encuentro o llama mi atención y dejarme llevar.

    Quien sepa un poco de mí conoce mi gusto por la joyería, pero no por su valor económico, sino por ser unas obras de arte de diseño y montaje sorprendentes con elementos tan pequeños que parece increíble que puedan ser hechas por manos humanas. Si siempre he sido amante del arte, sobre todo de la arquitectura, la joyería es mi pasión secreta pues disfruto mucho viendo esas espectaculares construcciones y conociendo las historias que hay detrás de ellas.

    Desde hace tiempo sigo las creaciones de importantes joyerías como Ansorena, Cartier, Van Cleef and Arpels, Tiffany, Chopard, Bulgari, W.A Bolin, Fabergé, Garrard & Co, y  Boucheron, entre otras.

    Te preguntarás que qué tienen en común la mayoría de ellas y es cierto que participan de dos cosas en común: fueron fundadas a finales del siglo XIX o principios del siglo XX y además han realizado maravillosas piezas de joyería para la nobleza europea que por motivos de herencia han ido pasando de mano en mano en las familia reales de manera curiosa. Unas veces por herencia, otras por regalo y otras por ventas y compras ante las necesidades financieras de muchas de las familias nobles que sufrieron crisis económicas o exilios como buena parte de la nobleza rusa tras la revolución de 1917.

    Además tengo la suerte de que hace años, como regalo de Reyes, me llegó un libro que guardo como oro en paño sobre ese tema y que, ahora mismo, está descatalogado, por lo que de segunda mano tiene un precio desorbitado, algo que me ha causado bastante sorpresa. En él se habla de joyas y protocolo desde la época medieval hasta nuestros días. Y te voy a contar algunas de las historias que se encuentran entre sus páginas que lo mismo te supone de inspiración para alguna trama o te anima a buscar otros libros relacionados con el tema.

     La reina Victoria Eugenia portando la diadema de las lises, el collar de chatones de diamantes y las esmeraldas regalo de la emperatriz Eugenia de Francia.

    Me encanta aprender cosas como que esta tiara que lleva la reina Victoria en la foto de la portada, es de las llamadas «de pasar» y se denomina así porque son joyas personales, no pertenecen al gobierno y su dueña tiene potestad para prestarla, regalarla, donarla o decidir quién la heredará sin tener que dar cuentas a nadie. En la actualidad se mantiene en la familia real española, en caso de un nuevo exilio como en el de 1931, esa tiara se iría con sus dueños, puesto que fue un regalo de Alfonso XIII para su futura esposa Victoria. Y así son la mayoría de las joyas que lucen las mujeres, miembros de las casas reinantes europeas o nobles. Pero si se tira del hilo no nos extrañe que averigüemos que el origen de muchas de estas piezas y que tienen hoy en día las casas reales europeas son heredadas de una hija de la reina Victoria de Inglaterra o de una zarina rusa que es nieta de la misma reina. Tampoco te debe asombrar que aprendas que muchas de ellas aparezcan y desaparezcan entre generación y generación al ritmo de las distintas guerras, revoluciones o empeñadas por necesidades económicas de sus dueños como he dicho anteriormente. Cada tiara, collar, pendiente, broche o pulsera cuenta la historia de Europa reflejada desde las distintas facetas talladas de sus piedras preciosas.

    Otra palabra que he aprendido, gracias a esta afición, es la de Kokoshnik que significa en ruso «Peine de gallo» (tal vez se refiera a la cresta del gallo, pero esto ya es suposición mía):

    En la foto superior te muestro que es un tocado típico ruso que con el tiempo las mujeres de la familia imperial de este país enjoyaron e incluso hicieron tiaras de metales y piedras preciosas con esa forma. Así llegamos a una tiara muy famosa, que tiene este nombre, y que hemos visto muy a menudo en la cabeza de Isabel II de Inglaterra.

    Isabel II usando la Tiara Kokoshnik

    Para mí, la curiosidad que envuelve a esta y otras muchas tiaras, es la opción creada por el joyero que las diseñó de desmontarse en distintas piezas según la ocasión siendo pulseras, collares, broches o pendientes, según las necesidades de su dueña.

    A continuación te muestro la transformación de esta pieza de Isabel II de Inglaterra en un video dónde el joyero de la reina presenta como se desmonta y monta para su diferente uso. Así, aunque es cierto que la soberana tenía un gran joyero, con esa posibilidad de transformación, parecía que tenía más piezas de lo que parecía, para lucir en la grandes ocasiones.

    Tiara Kikoshnik convertida en collar

    Ya te he comentado en otra entrada del blog mi gusto por la joyería al hablarte de uno de los libros que tengo en casa, aunque en este caso la trama gira en torno a una perla que de manos de un esclavo, que la encontró en el Caribe exactamente en las costas de Panamá, paso a las de Felipe II de España y después de muchas aventuras finalizó en el cuello de Elisabeth Taylor como regalo de su marido Richard Burton.

    De esta actriz tengo el gusto de usar su apellido para mi seudónimo ya que es una mujer que me ha inspirado mucho por la fortaleza y carácter que demostró a lo largo de su dilatada vida y carrera.

    La perla Peregrina en el cuello de la actriz anglo-americana que desarrolló su carrera en EEUU

    El collar que lleva Elisabeth emula al que en otro tiempo lució María Tudor, reina de Inglaterra y segunda esposa de Felipe II, aunque curiosamente la perla que le regaló Felipe II recibe el nombre de Pelegrina y no es la protagonista de la historia del libro de Carmen Posadas, pero es la que llevó María hasta su lecho de muerte en recuerdo del rey. Otra joya que merecería su propio libro a parte pues llegó a estar en la corte del zar Nicolás II en las manos de Rasputín, del que sabemos por la historia que no tuvo un buen final.

    María Tudor con la perla Pelegrina, regalo de Felipe II.

    Ni que decir tiene ya, a estas alturas, deducimos que muchas de estas piezas están rodeadas de interesantes maldiciones que afectan de forma muy negativa a sus dueños. De hecho en las joyas de la corona de Inglaterra cuenta la tradición que el diamante Koh-i-Noor es uno de los malditos.

    El Koh-i-Noor es la joya central de la corona de Isabel II
    El Koh-i-Noor es la joya central de la corona de Isabel II

    El Koh-i-Noor y Cullinan son los diamantes más valiosos que están en manos de la corona británica desde hace centurias. El primero de ellos, de 105,6 quilates, fue extraído en la India hace miles de años y es uno de los diamantes tallados más grande. Se rumorea que esta pieza está maldita, porque según la leyenda, todos los hombres que han poseído el Koh-i-Noor han sufrido alguna desgracia. «Solo Dios, o una mujer, pueden llevarlo con impunidad», dice un texto hindú del siglo XIV. Por eso a la hora de su limpieza solo es tocado por mujeres joyeras, no sabemos que ocurrirá ahora con la maldición cuando sea coronado Carlos II, hijo de Isabel.

    Muchas joyas, con el tiempo, han sido protagonistas de películas y novelas haciendo que surgiera un género que es el de los ladrones de guante blanco y que tan entretenidas tramas nos han hecho pasar buenos ratos con su lectura. Caballeros, e incluso nobles, que tenían una doble vida como ladrones entre los que destaco a Arsenio Lupín. Protagonista creado por el autor francés Maurice Leblanc (1864-1941) que fue contemporáneo de Arthur Conan Doyle, y la popularidad que alcanzó el personaje de Lupín en Francia puede compararse con la del detective británico Sherlock Holmes en los países anglosajones. Sus muchas aventuras de este caballero-ladrón tienen lugar en este país vecino durante la Belle Époque y los locos años veinte. Su fama en el extranjero le ha valido tanto adaptaciones cinematográficas estadounidenses como adaptaciones de manga de autores japoneses.

    Si os animáis a conocer este personaje podéis leer las novelas de Leblanc o ver la serie de Neflix del 2021 sobre este ladrón, aunque adaptado a los nuevos tiempos que corren.

    Como has leído, el mundo de las joyas te llevará por unos derroteros que te hará conocer interesantes autores, géneros y libros de los que seguramente en otro post te contaré, ampliando la lista de autores de novelas sobre ladrones de guante blanco, entre los que hay varios escritores españoles. Como despedida te dejo otra joya aunque es una historia de ficción, pero que dio lugar al nacimiento de un entrañable personaje: la pantera rosa, perseguido por ladrones como el fantasma (el actor David Niven) y el gato (el actor Gary Grant).

    En la película original titulada La pantera rosa, de Blake Edwards, el título hacía referencia en realidad a un diamante ficticio de mucho valor y, por extensión, el motivo alrededor del que gira la historia sobre un ladrón de guante blanco que intenta robarlo.

    artículo

    Hola, soy Tiffany

    La importancia de llamarse (ser) Ernesto, obra de teatro de Oscar Wilde, me viene como anillo al dedo para hablar del calibre que tiene tomarse su tiempo a la hora de elegir un nombre apropiado, tanto para una persona real como para un personaje de nuestras novelas. Comienzo comentando que la traducción literal del título citado con anterioridad sería: La importancia de ser serio. El título en inglés tiene un doble sentido que se pierde en la traducción, ya que el nombre Ernest y la palabra earnest (serio) son homófonos, es decir suenan igual. Eso me sirve de introducción para hablar de la importancia que ha tenido a lo largo de la historia la elección de los nombres de las personas porque, aunque parezca una tontería, no es lo mismo llamarse Tiffany y vivir en una zona residencial que, tener ese nombre y no ser tan afortunada. Tal vez pensáis que este comentario es exagerado o incluso frívolo, pero las páginas donde se buscan los nombres para los hijos y para los protagonistas de nuestras novelas, tienen miles de visitas todos los días. Fijaros si es importante que muchas novelas, a lo largo de la historia, se conocen por el nombre que tienen su protagonista:  David Copperfield, Pepita Jiménez, Fortunata y Jacinta y algo similar ocurre en el cine.

    Según muchos estudios sociales que se han realizado, se ha demostrado que existen ciertos nombres con tendencias al éxito a comparación de otros, lo cual se debe gracias a las expectativas que tiene la sociedad sobre el mismo. En ellos se afirma que las zonas más pobladas y más humildes de cualquier parte del mundo tienen mayor tendencia a colocarles nombres comunes y populares a sus hijos, sobre todo aquellos que se encuentran en tendencia o de personas famosas que formen parte de la farándula. Algo que hemos observado años atrás por las modas de las telenovelas. Por otro lado, las personas con mayor conocimiento cultural van a optar por llamar a sus hijos con nombres mucho más singulares, literarios o pertenecientes a personas que hayan tenido un gran aporte a la humanidad.

    En cambio, se considera este aspecto a la hora de conocer una persona, siendo aquellas personas con nombre singular, bonito o refinado los que van a tener mayor éxito en su vida gracias a las facilidades que les ofrece la sociedad. Sin embargo, otras con nombres muy comunes pueden ser un poco menospreciadas y rechazadas en algunas oportunidades, disminuyendo sus posibilidades de alcanzar el éxito de forma un poco más sencilla. Y no digo que esté de acuerdo con esta realidad porque siempre se ha dicho que: el don sin din puñetitas en latín, pero ayudar ayuda.

    Os preguntareis que qué tiene que ver esto con las novelas. Y es cierto que tiene, porque me he encontrado narraciones en las que los protagonistas tienen nombres como James y se supone que son angloamericanos y entre su vocabulario habitual usan palabras como chocho que no es adecuado su uso ni con el nombre ni con el país, a no ser que me lo justificaras diciendo que hizo un Erasmus en España y se le quedó esa palabra como coletilla. Y entonces consideraré que es algo genial como forma de identificar al personaje, pero si no es así a un buen lector le puede sacar de la novela.

    Luego está el periodo histórico donde se desarrolla la trama. Si estamos en el siglo XIII, llamar a la protagonista Tiffany es algo anacrónico, por mucho que nos guste la joyería neoyorkina. Y si estamos en pleno siglo XXI, utilizar para nuestros protagonistas los nombres de Adalberta y Donaciano puede suponer que tampoco sea muy adecuado, aunque no le discuto la valentía por parte del autor y que si la trama se desarrolla en nuestra rabiosa actualidad sería sencillo darle una explicación. Le podría dotar de una importante seña de identidad, carácter y originalidad a la novela, pero esos nombres deberían de ir acompañados de una sencilla explicación, que podría ser como comentar que son manías del pueblo de poner el santo del día o que los padres del personaje están muy chapados a la antigua.

    Una cosa que sí me ha pasado al principio cuando me inicié en esta aventura de ser escritora, fue la de usar nombres con cierta afinidad gráfica y sonora que ponía en apuro a mi lectora 0 a la hora de identificar a los personajes. Es como si, de repente, todos los que se me venían a mi cabeza pertenecieran a ese juego de encontrar palabras que comiencen con la misma sílaba. Menos mal que siempre se está a tiempo de sustituir esa falta de originalidad mucho antes de que la novela llegue a manos de mis lectores. Y, por consejo de quién sabía en ese momento más que yo, empecé a buscar en esas páginas que os he comentado con anterioridad para darle mas variedad y sentido a la hora de bautizar a los actores de mis historias.

    La verdad es que tengo la manía de elegir los nombres de mis protagonistas extranjeros muchas veces relacionado con el país donde se desarrolla la trama y relativo a las características psicológicas de ese personaje. Uno de los que utilizaré en mi próxima novela tienen este significado: humanitario, sacrificado, idealista, altruista, romántico. Y si esta entrada la lee uno de mis lectores 0 en seguida sabrá de quién estoy hablando.

    INTERPRETACIÓN:
    Cualidades: Compasivo, Idealista
    Planeta dominante: Marte, un planeta por otra parte muy identificado con la guerra.
    Colores: Rojo
    Piedras preciosas: Piedra de sangre

    Virtudes de la piedra de sangre

    • Protección
    • Coraje y sabiduría
    • Manejo de la ira
    • Mejora la confianza
    • Aumenta la prosperidad

    Como podéis comprobar, para mí elegir el nombre de mis protagonistas es algo que me tomo en serio, que requiere su tiempo y que no está elegido al azar, pero claro, eso son pequeños detalles que no se suelen explicar a no ser que salga en alguna presentación. Por eso hoy quería contaros un poco como es mi proceso de selección y que incluso para mí es importante esa piedra que se menciona como protectora, pues luego la puedo utilizar dentro de la propia trama de la novela. De momento os dejo con la intriga de saber cual es el nombre del que he estado hablando en las líneas anteriores, me temo que tendréis que esperar hasta la publicación la novela que cuenta su historia si finalmente llega ese proyecto a buen puerto.

    Estos son unos pequeños apuntes de mi forma de nombrar a mis personajes que quería compartir con vosotros porque puede que eso le sirva de inspiración o ayuda a personas que empiezan como yo lo hice y no saben por donde empezar y además porque me sirve de recordatorio para el día de mañana, cuando la memoria falle, de como fueron mis inicios.

    artículo

    Las primeras escritoras de la historia

    Siguiendo con mi innata curiosidad, hoy vengo a presentaros a las tres primeras escritoras de las que se tiene constancia.

    La primera lo fue porque firmó sus poemas y estamos hablando de hace 50 siglos en la remota región de Mesopotamia en la ciudad de Ur. Pero no hablamos de una escritora cualquiera, sino de la hija del rey Sargón I de Acadia, que reinó de 2334 a 2279 a.C. y fue el rey del Imperio acadio de Mesopotamia, el primer imperio multinacional de la historia, que unificó los diversos reinos de la región bajo una autoridad central. Hoy en día también es igual de famoso como padre de la gran poeta y sacerdotisa Enheduanna (2285-2250 a.C.), la primera escritora de la historia que se conoce por nombre.

    Disco de alabastro donde la segunda figura humana empezando por la izquierda es la sacerdotisa Enheduanna (Museo de la Universidad de Pensilvania, Filadelfia)

    Su existencia como personaje histórico se encuentra bien registrada, como podemos comprobar por el disco de alabastro con su nombre y su imagen, obtenido en la excavación en Ur, que era la residencia principal de la Sacerdotisa. Además, hay documentos históricos escritos que indican que era hija del rey Sargón de Acad, el primer gobernante que unió el norte y el sur de Mesopotamia porque se hallaron dos sellos con su nombre, al excavar en el cementerio real en UR, pertenecientes a sus sirvientes y que datan del periodo sargónida.

    Se hicieron muchas copias de la obra de Enheduanna, algunas de ellas cientos de años posteriores a su muerte, junto con inscripciones reales que indican que eran de alto valor, quizá igual a las inscripciones de reyes.

    Himnos del Templo

    A lo largo de su vida, compuso 42 himnos para los templos de Sumeria y Acadia, escritos en caracteres cuneiformes sobre tablillas de arcilla. Sus temas son religiosos. Los textos aparecieron en 37 tablillas, encontradas en las ruinas de Ur y Nippur. Se los conoce  como Los himnos de los templos sumerios. Estos himnos constituyen también la primera colección de poemas religiosos del mundo y son considerados como uno de los primeros intentos de elaboración de una teología.

    Irene Vallejo en su ensayo El infinito en un junco, del que ya os he hablado, nos presenta a esta escritora de la siguiente forma:

    Pero no interesaba la educación de las mujeres por sí mismas, sino solo como una herramienta instrumental para enseñar a otros. Y sin embargo, aunque esta es la situación, me importa mucho destacar que las mujeres siempre se han rebelado contra esas limitaciones, contra las voces que las hacían callar, ya desde ‘La Odisea’, y han creado mucho más de lo que yo esperaba. Y me parece fascinante, por ejemplo, un hecho bastante desconocido, que el primer texto de la historia, el más antiguo conocido con nombre propio, es decir, no anónimo, lo firma una mujer, una sacerdotisa acadia que vivió hace aproximadamente 4.300 años y que se llama Enheduanna. Ella escribió antes que Homero, antes que el autor del Poema de Gilgamesh, y nos cuenta en sus himnos, porque ella escribía poesía religiosa, como la primera experiencia creativa relatada por una autora en primera persona. Y la metáfora que ella utiliza tiene mucho que ver con la experiencia de las mujeres, porque ella dice que cuando escribe recibe la visita de la diosa Inanna, que se apodera de ella, que entra en su cuerpo y que después de esa posesión ella da a luz las palabras, es el parto del poema. Y esa imagen, esa imagen de crear como una forma de procrear, es profundamente femenina y es muy emocionante.

    Irene Vallejo El infinito en un junco
    http://valdemusica.blogspot.com/p/la-musica-y-su-historia.html

    Siguiendo el curso de la historia nos encontramos con otra escritora, en este caso japonesa, Murasaki Shikibu (c. 978? – c. 1014?) fue una escritora, poeta y cortesana autora en el siglo XI de la primera novela del Japón: Genji Monogatari (La novela de Genji), obra que también se ha considerado la primera novela moderna del mundo. Tras una década de ser completada, Genji era ya distribuida a lo largo de las provincias; y en un siglo ya se había convertido en todo un clásico de la literatura japonesa. El argumento trata sobre la vida del príncipe Genji a través de 54 capítulos que incluyen toda su relación amorosa, su recuperación del poder imperial y la vida de su hijo y su «nieto» tras su muerte.

    Murasaki Shikibu, por Tosa Mitsuoki

    Tanto por la extensión, los contenidos, y la calidad literaria de la obra, es considerada una de las más influyentes dentro de la literatura japonesa. Es una novela de corte moderno que narra la vida política y amorosa del príncipe Genji y de sus descendientes, reflejando la vida de la corte imperial japonesa, al tiempo que describe las emociones derivadas de la poligamia usual de la época. También refleja el carácter fugaz de la vida.​

    Nació como hija del modesto letrado y literato Fujiwara no Tametoki, perteneciente a una familia de funcionarios letrados de la mediana nobleza, aunque era nieta del gran poeta Fujiwara no Kanesuke, cuyas poesías aún siguen siendo populares en Japón.​

    Las mujeres durante esta época eran excluidas del aprendizaje del chino, el lenguaje escrito del gobierno y no el japonés, pero Murasaki, criada en el hogar de su erudito padre, recibió una excelente educación, y de niña destacó ya por su inteligencia, asimilando clásicos de la literatura china que incluso los jóvenes encontraban difíciles y obteniendo una temprana fluidez. Se casó con un noble de similar clase social, Fujiwara no Nobutaka, que moriría dejándole una hija. En este contexto creó su novela El relato de Genji, de carácter realista. La obra le granjeó no poca popularidad, por lo que el regente la agregó a la corte de la emperatriz como dama de compañía hasta el año 1013. Esta emperatriz por su poder, influencia y sus planes políticos consiguió rápidamente el título de segunda Emperatriz, con lo que se rodeó de una corte de damas de compañía educadas y talentosas como nuestra Murasaki. La escritora murió en el 1014 y su tumba se conserva en la antigua capital, Kioto, escenario de las andanzas de sus personajes.

    Lo curioso es que la historia de esta poetisa es conocida entre adolescentes, y no tan adolescentes, puesto que en un juego manga hace de bibliotecaria y protectora de libros encantados El juego es el Fate grand order, aunque desconozco si alguno de los jugadores ha profundizado para saber algo más de esta escritora.

    Y llegamos a nuestra tercera protagonista, algo más próxima en nuestro tiempo y cultura, Cristina de Pizan, con su obra La ciudad de las damas.

     Cristina de Pizan (1364-1430) primera mujer que interviene en la querelle des femmes

    La querella de las mujeres, conocida especialmente por su expresión en francés: querelle des femmes. Es el nombre por el que se conoce al debate literario y académico que tuvo lugar a lo largo de varios siglos abarcando desde finales del siglo XIV, en la Europa medieval, hasta la Revolución Francesa en el siglo XVIII que surge en defensa de la capacidad intelectual, el derecho de las mujeres al acceso a la universidad y la política de las mujeres frente a la misoginia imperante. Se afirma que esta capacidad no es una cuestión de naturaleza sino social, de posibilidad de acceso al conocimiento. La querella se manifestó públicamente en tertulias y generó numerosos escritos en torno al valor, la diferencia y las relaciones entre ambos sexos. La primera mujer que interviene en este debate de manera pública es la escritora italiana afincada en Francia, Cristina de Pizan (1364-1430) que en 1405 escribe La ciudad de las damas

    En el siglo XV las mujeres por primera vez tomarán la palabra en el espacio público, algo que les estaba prohibido, para hacer defensa de sus capacidades. Antes de esta época, en el debate público sobre si la naturaleza de las mujeres las hacía inferiores o no a los varones, solo era un debate masculino.

    El libro de la ciudad de las damas (Le Livre de la Cité des Dames, libro terminado en 1405) es quizás la obra literaria más famosa de la poeta francesa. Está considerada una obra clave en la Querella de las mujeres.​

    El libro es la respuesta de Pizan al popular Roman de la Rose, de Guillaume de Lorris, y que hoy denominaríamos como un best-seller. Las afirmaciones que hay en el Roman de la Rose sobre las mujeres son combatidas por nuestra escritora mediante una ciudad simbólica: Pizan defiende a las mujeres citando una amplia gama de figuras femeninas ilustres, que estarán «alojadas» en la Ciudad de las Damas. A medida que ella construye su ciudad, nombra a mujeres ilustres para defenderse de los argumentos misóginos vertidos por numerosos y sabios autores. Cada mujer nombrada va a ser un ejemplo de esa contraargumentación.

    La lista de mujeres de las que se habla en la obra de Cristina es digna de destacar. Una narración que tal vez no sea de lectura sencilla pero que es imprescindible para aquellas mujeres que quieren saber donde surgen los cimientos del feminismo y el empoderamiento y que no tiene, ni por asomo, dos siglos de antigüedad. Las bases están bien asentadas desde el inicio de la humanidad como se demuestra en algunas de las entradas que voy compartiendo en mi blog.

    Christine quedó viuda a la edad de 25 años, a cargo de tres hijos, una madre y su sobrina y además su herencia sujeta a una disputa legal. Sus opciones eran pocas, casarse de nuevo o ingresar en un convento, que era lo habitual para mujeres en su situación, pero ella decidió mantener a su familia siendo una escritora profesional. Sus poemas, canciones y baladas fueron bien recibidas y pronto fue capaz de mantener a su familia. Su popularidad se incrementó y pronto fue apoyada por muchos nobles de la época. Después de 1399 comenzó a escribir sobre los derechos de las mujeres y fundó La Querelle de la Rose, una agrupación femenina para discutir el acceso de las mujeres al conocimiento. Esta agrupación permaneció hasta el siglo XVII.​Estuvo implicada en la primera polémica literaria francesa, con lo que algunos consideran un rudimentario manifiesto de movimiento feminista.

    Y fijaros si la autora era inteligente que, no habiendo RRSS ni el marketing ni la publicidad actual, ella misma orquestó su propia campaña de marketing y su distribución para llegar a ser leída: Cristina quería que su obra tuviera difusión y para ello la ofreció a personajes de alto rango. Se conservan 26 manuscritos, por lo que imaginamos que le fue muy bien puesto que casi 620 años después tenemos conocimiento de su existencia. Lo lamentable es que con mas de seis siglos a nuestras espaldas, seguimos teniendo que justificar esa igualdad entre los géneros humanos que pueblan la tierra.

    Aquí tenéis unos nuevos ejemplos de mujeres en la historia pero esta vez de aquellas que nos abrieron el camino a las actuales escritoras y que pueden ser ejemplo para muchas mujeres que se inician en este camino.

    artículo

    ¿No te da la vida?

    De un tiempo a esta parte me digo que, cuando sea mayor, quiero ser como mi amiga Ana Lara porque me encanta su vitalidad y alegría, que se manifiesta en la amplia sonrisa con la que siempre saluda. Si te asomas a su Instagram, https://www.instagram.com/analaramoon/?hl=es, encontrarás frases como: celebra tu presente, unas palabras que deberíamos tener muy en cuenta en nuestro día a día. El problema es que a veces vamos de un lado para otro, como pollos sin cabeza, y solo nos sale una descorazonadora frase: no me da la vida.

    Y ahí es dónde entra mi amiga Ana a la que, por cierto, esa frase y las palabras a ver: a ver si puedo, a ver si me da tiempo, a ver si nos vemos, etc, no le gusta nada, porque piensa que son términos sinónimos de procrastinar. Pero para todo hay soluciones y no solo para nuestra faceta de escritores y lectores.

    Una de las primeras cosas que nos puede ayudar es:

    7 hábitos para organizarse

    Os lo voy a desglosar con ejemplos que os sean útiles y haga más sencillo entender esta infografía. Quiero aplicarlo tanto para lectores como para escritores pero puede servir para nuestra cualquier proyecto que queramos realizar, desde comprar un coche a irnos de vacaciones a ese lugar soñado que siempre tenemos en mente.

    • Empieza con un fin en mente

    Piensa cuidadosamente que en lo que en realidad quieres. ¿Te gustaría participar en un concurso literario? ¿Quieres que una editorial se fije en ti? ¿Deseas escribir esa novela que tienes en mente pero que hasta la fecha no te has atrevido? ¿Buscas la forma de dedicarle más tiempo a la lectura? ¿Anhelas ser una bookstagrammer influyente y tener peso dentro del mundo de las letras? Sí, de esas que llaman para entrevistas sobre libros leídos y escribe en revistas literarias. Si ambicionas algo grande puedes seguir leyendo.

    • Establece primero lo primero

    Una vez que tengas claro lo que quieres, debes hacer una lista de cuáles son las prioridades en tu vida. Y ahí es dónde entra una de las infografías de hoy: La matriz de Eisenhower

    Para reflexionar

    El cuadro 1 son aquellas cosas urgentes e importantes como: recoger los niños del colegio, hacer la compra semanal, pedir citas médicas, etc. y por lo tanto hay que hacer sí o sí. El cuadro 3 son aquellas cosas urgentes pero que no son importantes y que trataría de delegar en alguien. Hay veces que pensamos que no tenemos a nadie, cuando en realidad es que nos creemos imprescindibles o que solo nosotros realizamos bien esas tareas y nos cargamos con ellas, pero que en realidad pueden hacer otros. Y cuando esto ocurre es el momento en que decimos: no me da la vida. Y que conste que no digo que sea sencillo, solo que sino se intenta nunca se sabrá si se puede.

    El cuadro 2 se refiere a aquellas cosas importantes aunque no son urgentes y son importantes porque en ese espacio es donde están encuadrados nuestros sueños y proyectos y que por lo tanto podemos programar. Pensemos en un ejemplo que sería participar en eventos, cursos, elegir las lecturas que vamos a leer ese mes, apuntarnos a una LC, marcarnos unos plazos para entregar un libro, organizar unas horas de escritura al día o unas páginas a la semana, organizar nuestra agenda de contactos, etc. En cambio, el cuadro 4 son todas aquellas actividades que podemos eliminar de nuestras vidas porque nos quitan tiempo y no aportan nada. Son las no urgentes y no importantes. Algo así como: perder horas en las RRSS haciendo lo que se lleva pero que a la hora de la verdad no aporta visibilidad o, si la aporta, no nos repercute de una forma provechosa, que en el caso de los escritores, sería el darnos a conocer a nuevos lectores y que se tradujera en ventas de libros. Eso sería una visibilidad rentable.

    Este cuadro habrás de rellenarlo tú, con total sinceridad y como dice Ana:

    La dificultad de conseguir una buena planificación está en identificar mis emociones unidas a mis tareas y con un ejercicio de reflexión realista que te pueda ayudar a hacerlo (sic).

    Tu madurez se demostrará en el momento que no trates de procrastinar buscando excusas.

    • Piensa en ganar ganar

    Aquí entra el nivel de generosidad que cada persona tenga y eso es algo que con el tiempo se descubre. Hay personas que solo van a lo suyo, pero no molestan ni exigen nada; luego están las que van a lo suyo, pero además se aprovechan de mala forma de quienes tienen a su alrededor y hay un tercer tipo de persona que parece que es generoso pero en realidad sigue abusando de quien está a su alrededor, pero lo hace de una forma tan sutil que apenas si se percibe, aunque por lo menos no molesta mucho ni hace daño. Luego está la que es generosa de verdad y que trata de aportar más para los demás que para sí misma. Eso le acaba revirtiendo en forma de colaboración por parte de su entorno y muchas veces sin ni siquiera pedirlo, eso es lo que también ha dado en denominarse como el karma. Por mis años de experiencia recomiendo esta última opción porque además es muy enriquecedora.

    • Procura primer comprender y después ser comprendido

    Hay que conocer el punto de vista del otro antes de aportar soluciones porque, si no lo haces significa que vas solo a tú interés. Es muy molesto solo aportar sin pararse a conocer mínimamente las motivaciones de cada personas a la hora de realizar sus proyectos. No estés oyendo un punto de vista pero, solo pensando en lo que vas a responder a tu interlocutor en vez de escuchar sus explicaciones.

    • Sinergia

    Aquí toco la cualidad donde se ve, de forma efectiva, la generosidad de un equipo. Hay miembros de grupos que se guardan información pensando que compartirla no le va a favorecer o incluso para poner palos en las ruedas de los supuestos competidores, de cuya existencia podemos decir, la mayoría de las veces, que solo es imaginación. Si todos avanzamos, ¿qué más nos da compartir ideas? Las ideas no se registran porque casi nunca son originales. Es un poco absurdo y egocéntrico pensar que nuestra idea es única y nos ha surgido de la nada, sin una inspiración consciente o inconsciente de otra que esté en nuestro entorno. No existen los plagios de ideas, ni el robo de ideas, por mucho que nos queramos escudar pensado, como Golum, que son mi tesoro. La idea pasa a ser un tesoro cuando se aporta y se comparte porque se enriquece con las ideas de otras mentes para poner los proyectos en marcha. Busca en tu entorno hacer Networking que haga progresar tu proyecto, aportando tu esfuerzo e imaginación. Estos contactos pueden ser lectores y escritores, pero también puedes hacerlo con otras personas que no tengan nada que ver con tu plan, creando así una amplia red de singergias que te ayudaran si tú aportas. Un ejemplo lo pongo a continuación porque gracias a mi amiga Oliva López, fundadora de la empresa https://www.instagram.com/olivalolo_/?hl=es puedo compartir este vídeo con vosotros. Entré en contacto con Ana y Oliva por medio de AMEP, https://www.instagram.com/amepcadiz/?hl=es, la Asociación de Mujeres Empresarias de la provincia de Cádiz, grupo del que soy miembro hace mas de dos años. Pero no fueron ellas las únicas que conocí y me ayudaron, también puedo sumar a este grupo a Concha Rosano, https://www.instagram.com/concharosano/?hl=es, y a Amparo Bou de Sinlímites Comunicación, https://www.instagram.com/sinlimitescomu/?hl=es. Todas tratamos de compartir sinergias hasta dónde nuestro interés por enriquecernos llegue.

    • Ser proactivo

    Hay que ser capaces de controlar nuestra efectividad. Es decir, la actitud positiva y activa que tome cada individuo, ante una situación, es crucial para tomar el control y dar inicio al desarrollo de ideas y metodologías para mejorar lo que ocurre a su alrededor y de lo que es responsable. Algunos sinónimos por los cuales se puede sustituir la palabra proactividad son: emprender, dinamismo, desarrollar y resolver, entre otros. El término proactividad fue propuesto por Viktor Frankl, un psiquiatra y neurólogo vienés, en su libro titulado El hombre en busca de sentido, en el año 1946. Frankl fue prisionero en un campo de concentración del régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial, del cual sobrevivió, según sus palabras, gracias a tener la capacidad de darle sentido a su vida. Que seamos nosotros los que busquemos soluciones a nuestros problemas, no esperemos que sean los demás los que nos saquen las castañas del fuego.

    • Afila la sierra

    O lo que es o mismo: ¡cuídate!. Para ser efectivos debemos dedicar tiempo a renovarnos en lo físico, lo espiritual, lo social y en lo mental. Todo eso haciendo deporte, relacionándonos con personas que nos aporten alegría y estímulo, lo que denominaríamos como buenas vibraciones; desarrollando esos hobbies que nos gusten, eligiendo libros que nos apetezca leer y no sean por obligación. También podemos visitar lugares que tenemos pendientes y siempre dejamos para otro momento, pese a estar próximos a nuestra localidad. Obligarnos a dejar atrás palabras como: a ver si hago tal o cual cosa que significa que nunca lo haremos porque no nos organizamos. Y sobre todo, estar a gusto con nosotros mismos, si llegamos a ese punto de paz interior, ya tenemos ganada más del 50% de nuestra tranquilidad.

    Y para lograr esa tranquilidad sobre todo hay que tener muy bien organizada nuestra inteligencia emocional. Os pongo una infografía sobre ese tema, pero dejaré este tema para desarrollarlo otro día. Si de verdad queréis llevar a buen puerto vuestros proyectos sin que acabéis frustradas, cansadas e incluso a punto de tirar la toalla y en permanente estado de tensión, creo que estas aportaciones pueden echaros una mano.

    Inteligencia Emocional (IE)

    Y como regalo final os dejo un planificación para el mes de Mayo por si os sirve de inspiración y que os puede ayudar a tener una idea de contenidos para publicar en vuestras RRSS.

    artículo

    El tejido de las palabras

    Hace unos días comenté que estaba leyendo el ensayo de Irene Vallejo, El Infinito en un junco. Inicié la lectura de este libro porque al tirar de un hilo para la documentación de mi próxima novela, acabé descubriendo cosas muy interesantes que quiero compartir en mi blog con vosotros.

    ¿Conocéis la relación que hay entre la escritura y los tejidos? Es algo que tenemos tan asumidos que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta. Cuando salió a colación en mi lectura empecé a recopilar palabras que tuvieran que ver con ambos campos y salieron más de las que pensaba aunque todas ellas las conocía. Además este encuentro me valió para desarrollar la entrada que os presento hoy.

    Se sabe que era muy habitual que mientras las mujeres tejían no solo hablaban de sus cosas sino que también narraban cuentos, leyendas e impartían enseñanzas a aquellas niñas que las ayudaban en sus tareas. Era una forma de hacer pasar el tiempo mientras se realizaba un trabajo manual. Incluso, a veces, esas narraciones eran en forma cantada lo que hacía más ameno esa labor tan dura de preparar las fibras para hacer tejidos.

    Como inicio, de lo que hoy os voy a desarrollar, puedo empezar con la definición de la palabra texto, que es de origen latín textus y  que significa tejido. Así encontramos la primera relación de la que estaba hablando. A fin de cuentas es una buena metáfora considerar el texto como un tejido teniendo como precedente ese tener las manos ocupadas e ir narrando historias a una audiencia atenta y trabajadora. Un tejido surge de la acción de urdir entrelazar un hilo de lana u otra fibra para construir una estructura estable y sólida. De manera semejante urdir o entrelazar sonidos constituye “palabras” y urdir o entrelazar palabras en fragmentos de forma coherentes constituye estructuras que tienen un significado. En las dos circunstancias nos encontramos ante la construcción de algo.

    Os preguntaréis como esta palabra fue asimilada con ese significado en nuestro lenguaje cotidiana y en realidad muchas palabras latinas lo fueron con el paso del tiempo y la evolución del lenguaje. A partir de ahí el uso de “extus en las diversas lenguas europeas acabó siendo asumido con el sentido actual. Existe en castellano como texto, en francés texte, en  italiano testo, en inglés text y en alemán text.

    Hoy en día la acción de tejer ha quedado como una actividad lúdica en la mayoría de las culturas pero sigue teniendo un fuerte sentido creativo y de hecho muchas palabras relacionadas con esa actividad han ido siendo asimiladas dentro de la creación literaria, algo que os voy a mostrar con conocidos ejemplos que seguramente lectores y escritores tenemos tan asimilado que no percibimos la realidad de su origen.

    Trama y tramar: Cuando se  tejía, la trama, la urdimbre (conjunto de hilos colocados en paralelo y a lo largo en el telar para pasar por ellos la trama y formar un tejido) o la lanzadera eran realidades bien conocidas. La palabra trama  en la obra textil designa el armazón fijo o base de hilos en la que se entrelaza la urdimbre. En el discurso o texto oral o escrito la “trama” es la estructura del relato sobre la que se urden los detalles. Tramar también puede significar preparar un plan, una intriga con cautela, como urdir.

    trama y urdimbre

    Urdir: (del lat. ordīri).  Preparar los hilos en la urdidera para pasarlos al telar./ Maquinar y disponer de forma cautelosa o discreta algo contra alguien, o para organizar un plan.

    Urdidor vertical de tambor

    Hilo: (Del lat. filum).  Hebra larga y delgada de una materia textil / Seguir el hilo o sentido de un discurso o texto.

    Hilo de la vida, la vida pende de un hilo,  hilo de la muerte, hilo argumental,  al hilo de…, coger el hilo, perder el hilo, retomar el hilo,  seguir el hilo,  tirar del hilo, por el hilo se saca el ovillo, cortar el hilo (del discurso), no hila (desvaría), manejar los hilos, no da puntada sin hilo, , mantener el hilo,  pender de un hilo. Hay un gran número de ejemplos que se relacionan con esta palabra.

    Retahíla: (De recta e hila). Serie de muchas cosas que están, suceden o se mencionan por su orden. Es decir, un hilo recto, o una fila o hilada,  o una serie de objetos o de expresiones

    Hilar: Reducir a hilo el lino, cáñamo, lana, seda, algodón / Discurrir, trazar o inferir de otras; hilar fino.
    Dímelo hilando

    Hilvanar:  Unir con hilvanes lo que se ha de coser después. Se suele aplicar en un texto cuando una persona que habla o escribe va enlazando frases, palabras o ideas que tengan sentido. Aunque a veces según el contexto puede darse un significado de que es una acción que se hace de forma precipitada

    Enmarañar: Enredar, revolver algo. Es una palabra que usamos cuando queremos dar un sentido de que sujeto que realiza la acción trata de confundir o enredar un asunto haciéndolo más difícil. Está muy relacionado con la tela de la araña.

    Devanar: (del lat. depanāre, de panus, ovillo).  Ir dando vueltas sucesivas a un hilo, alrededor de un eje o carrete. Que en el caso de una historía sería desenvolver la trama de un asunto. Un ejemplo lo vemos en la frase hecha de devanarse los sesos (intentar hacer memoria)

    Desenvolver: Extender lo enrollado. Aquí nos referimos a descifrar, descubrir o aclarar algo que estaba oscuro o enredado.

    Cabo:  (del lat. caput, cabeza). Cada uno de los extremos de las cosas;  Extremo o parte pequeña que queda de algo. Cabo de hilo, de vela. En algunos oficios, hilo o hebra. Y en la literatura lo usamos con frases hechas muy conocidas como:

    Tirar del cabo…, de cabo a rabo, atar cabos, dejar cabos sueltos

    Explicar: (Del lat. explicāre y este a su vez de ex y plicaredesenvolver, extender, desplegar).  Declarar, manifestar, dar a conocer lo que alguien piensa.  Declarar o exponer cualquier materia, doctrina o texto difícil, con palabras muy claras para hacerlos más perceptibles.  Enseñar en la cátedra.  Justificar, exculpar palabras o acciones, declarando que no hubo en ellas intención de agravio. Dar a conocer la causa o motivo de algo.

    Rollo:  (del lat. rotŭluscilindro). Materia que toma forma cilíndrica por rodar o dar vueltas./ Porción de tejido, papel, etc., que se tiene enrollada en forma cilíndrica/ Persona o cosa que resulta aburrida, pesada o fastidiosa./ Papiro u otro material laminado que, enrollado, constituía el libro en la Antigüedad.

    Desarrollar, enrollarse, vaya rollo son palabras muy usadas en nuestros textos y en el vocabulario habitual del día a día.

    Enrollar:  Prender con red.; Tender las redes o armarlas para cazar./ Enlazar, entretejer, enmarañar algo con otra cosa./  Meter discordia o cizaña.; Entretener, hacer perder el tiempo.

    Liar: . (Del lat. ligāre).  Atar y asegurar los fardos y cargas con lías. Solemos usarlo cuando se engaña a alguien o se le envuelve en un compromiso y con frecuencia suele ser usando muchas palabras para despistar o aturdir.

    ¡Calla ya! ¡Que me estás liando!

    Enredo:. Complicación y maraña que resulta de trabarse entre sí desordenadamente los hilos u otras cosas flexibles; Engaño, mentira que ocasiona disturbios, disensiones y pleitos; Complicación difícil de salvar o remediar en algún suceso o lance de la vida./  Confusión de ideas, falta de claridad en ellas/En los poemas épico y dramático y en la novela, conjunto de los sucesos, enlazados unos con otros, que preceden a la catástrofe o al desenlace.

    Tela: (Del lat. tela). Obra hecha de muchos hilos, que, entrecruzados alternativa y regularmente en toda su longitud, forman como una lámina. Se usa especialmente hablando de la obra tejida en el telar./ Enredo, maraña o embuste./  Asunto o materia.

    Tienen mucha tela que cortar; Ya tienen tela para un buen rato./ dinero/ mucho

    Bordar: (Quizá provenga del germano: brŭzdan).  Adornar con bordaduras una tela u otra materia. Bordar un mantel y también bordar un discurso.

    Bordó el discurso delante de sus nuevos oyentes.

    Hebra: (Del lat. fibra).  Porción de hilo, estambre, seda u otra materia hilada, que para coser algo suele meterse por el ojo de una aguja.

    Siguió el hilo del discurso sin problema.

    Pega la hebra y no hay forma de hacerle callar.

    Alfiler, (Del ant. alfilel, este del ár. hisp. alẖilál, y este del ár. clás. ẖilāl), clavo metálico muy fino.

    Lo lleva todo con alfileres.

    Nudo: (del lat. nudus). Lazo que se estrecha y cierra de modo que es difícil que se pueda soltar por sí solo, y que cuanto más se tira de cualquiera de los dos cabos, más se aprieta. En diversos géneros literarios se denomina así al enlace o trabazón de los sucesos que preceden al desenlace.

    Y llegamos al nudo de la cuestión.

    Desenlazar: Acción de desatar los lazos y soltar lo que está atado con ellos. Y también os nos referimos a resolver la trama de una obra dramática, narrativa o cinematográfica, hasta llegar a su final.

    En el tercer libro tenemos el desenlace de la trama.

    Hay muchas leyendas relacionadas con todo lo que os he hablado, como la que habla del hilo rojo de la vida, un hilo que une a personas desconocidas que de una forma u otra acabaran al final juntas, a la Parca que corta el hilo de la vida, la historia de Penélope, que teje y desteje esperando la vuelta de su marido; Ariadna, que le da a Teseo una bobina de hilo para que pueda salir del laberinto; Aracne, que teje su tela de araña para atrapar a sus victimas o como la Bella Durmiente cae en su sopor al pincharse con el huso de hilandera. No son tradiciones solo europeas, en otros continentes encontramos ejemplos parecidos. En una historia africana, una familia se olvida de tirar el agua de lavarse los pies antes de irse a acostar, y eso acarrea la consecuencia de que entren en la casa unos hombrecillos y mujercitas diminutos que comienzan a tejer como locos sin parar de cantar y de chillar. Para librarse de ellos, necesitarán la ayuda de un hombre sabio. Es interesante la asociación del agua detenida con la necesidad de hilar, pues la metáfora del fluir del agua para referirse al discurso también la utilizamos muy a menudo en el lenguaje cotidiano. Pero tampoco me quiero enrollar más con mi entrada, espero que con esto ya hayáis disfrutado con su lectura.

    artículo

    Me paso a la «Histórica»

    Dentro de unos días se conmemora el día de la mujer trabajadora, y no digo que se celebra porque la verdad es que hay poco que celebrar, ya que pienso que todavía queda mucho camino como para pararnos en celebraciones, pero esto ya es, de momento, otro tema. Lo que hoy quisiera destacar, siendo escritora e historiadora, es la importancia de conocer y no olvidar nunca nuestros orígenes. Somos eslabones de una cadena que nos mantienen en contacto con un pasado lejano, algo que nos debería de ayudar a movernos en el mundo en el que vivimos y servirnos para dejar un legado de conocimiento a nuestros hijos cara al futuro. Esa teoría es bonita y esperanzadora si fuera algo real y si tuviéramos consciencia de lo que realmente quiere decir eso de dejar un legado. Pienso que este planteamiento está muy alejado de la realidad por lo que veo precisamente en estos días en los que la historia se repite y no por primera vez, sino que ya hemos tropezado en la misma piedra muchas veces.

    Como diría el cantautor Ricardo Arjona: «por andar por las nubes uno se olvida del suelo». Nos estamos olvidando o no tenemos interés en conocer nuestro pasado que muchas veces tiene las respuestas de todas las dudas y problemas que ahora se nos presentan. Y dándole vueltas a esta reflexión llegué a una conclusión que me hizo plantearme de que debo ser más proactiva. He percibido que a los lectores actuales les gusta en su gran mayoría novelas de lectura rápida y sin tener que pensar mucho. Quieren tramas que les evada de la realidad cotidiana, como si esta apostura hiciera que lo que no nos gusta pudiera desaparecer. Por eso creo que, tal vez, para que se interese más por nuestro pasado, que también es el suyo, y llegue a conocerlo, no hay nada como hacer una novela histórica que sea divulgativa, basada en hechos ocurridos tiempo atrás. Todo esto es porque he comprobado que se conoce más de la vida en la época romana por «Yo Claudio», del periodo medieval por «El nombre de la rosa» o de las guerras entre ingleses y escoceses por «Braveheard» o la serie «Outlander» que por sesudos tratados de historia. Sí, es cierto que siempre puede aparecer un lector que alegaría que este género de novelas no muestran la verdadera historia. Pero seamos serios, ¿qué es lo verdaderamente importante? Para mí, por lo menos, es que aunque sea de una manera divulgativa, una parte de la historia llegue a calar lo suficiente en el lector como para que luego este se anime a acercarse a algún manual de Historia, de esa que decimos que se escribe con mayúsculas, y allí profundice en el conocimiento de ella. Y eso que todos sabemos que la Historia, la escriben los ganadores, o por lo menos eso pasaba antes que no había redes sociales y era difícil de cotejar toda la información que nos llegaba, y ese es el motivo por el cual ni siquiera hoy podemos poner la mano en el fuego por ningún cronista histórico ya que siempre va a arrimar el ascua hacia su sardina y por eso siempre animo a consultar más de una fuente, sobre todo ahora que gozamos de la posibilidad de confirmar de muchas maneras todo lo que llega a nuestros oídos no como antes de la existencia de internet.

    De ahí mi deseo e interés por elegir un periodo histórico que me guste y que me resulte atractiva la búsqueda de la documentación para que mientras preparo mi novela pueda hacer un repaso del pasado para que no se me olvide. Y muchos os preguntaréis que para qué sirve eso. ¿No es mejor mirar cara al futuro y dejar atrás el pasado? Pues gracias a que hay personas que son memoria viva de nuestro pasado hoy hemos levantado muchos las palmas de las manos y gritamos: ¡No a la guerra!

    Por el egoísmo de olvidar lo que fuimos, inmigrantes por el hambre y las guerras, hemos estado a punto de perder la identidad solidaria que siempre caracterizó a Europa y que recibieron muchos de sus habitantes en otros continentes. Y ha tenido que venir el jinete de la guerra para que lo recordemos. Hay todavía quien se extrañan de que los ucranianos defiendan con uñas y dientes su tierra. Tal vez sea porque ellos recuerdan muy bien el genocidio ruso durante la II Guerra Mundial y las hambrunas que sufrieron bajo la bota rusa. Tampoco han olvidado como la política de Stalin les trató de doblegar y ahí siguieron, defendiendo su identidad. Mantengo mucho contacto con familias ucranianas desde hace años y conozco de primera mano el sentimiento de este pueblo frente a la política del gobierno ruso y en la familia hay niños rusos adoptados a los que habrá que explicarles que es lo que está ocurriendo y sobre todo, justificar nuestro discurso y el porqué preferimos vivir anestesiados y alejados del conocimiento de hechos similares que han ocurrido en otros momentos de nuestra historia. Debería de ser imposible olvidar la historia cuando esta misma nos da un bofetón en la cara.

    Toda esta gran parrafada puede parecer que no tiene relación, pero yo os aviso que sí tiene que ver. La frialdad y el despegó con el que muchas veces tratamos a nuestro pasado, que nos hace pensar que en algunos campos ya estamos muy avanzados, nos hace caer en grande errores. Temas como en la lucha sobre una buena educación escolar o en los derechos de igualdad de la mujer, en los que creemos que hemos dado pasos de gigante y todo por no conocer que ocurrió hace años atrás en España en la figura, por ejemplo, de muchas maestras que nos enseñaron las primeras nociones para que fuéramos los escritores y lectores de hoy en dia. Muchos recordáis cual fue el primer libro que leísteis pero, ¿recordáis quién os enseño a leer? ¿Quién os implantó la inquietud de saber más de las cosas? Sería un buen comienzo el parar y haced memoria.

    Como escritora debería de alejar mi blog de asuntos polémicos, pero como historiadora y ser humano hoy entro de lleno. Nunca olvidemos de donde venimos, quién nos dio las primeras enseñanzas para ser quienes somos ni cerremos los ojos ante la realidad que el mundo está viviendo porque sino jamás llegaremos a buen puerto.