mis lecturas, Opinión

Mis recomendaciones para regalar esta Navidad 2021 (o en Reyes)

Muchos saben que trabajo con el sello editorial de Kaizen Editores y que tengo mucho contacto y afinidad con otros autores que se denominan auto publicados porque,a fin de cuentas, a no ser que seas un pelotazo del 2020 o estés en nómina de una gran editorial, todos tenemos que apechugar con un duro trabajo de difusión, con su correspondiente marketing digital y con pico y pala para conseguir unas ventas online. También sabéis que llevo ya para tres años en los que me arremango con gran facilidad y apoyo a una gran cantidad de compañeros para que entre todos tengamos visibilidad y logremos vender. No soy persona que piense que para triunfar, haya que pisar al resto de lo compañeros ahora, eso sí, si promociono a unos u otros la única regla por la que me guío es la de la calidad. Y digo esto para avisaros de que las recomendaciones que os voy a hacer en mi entrada de este domingo no va a ser de amigos auto publicados, y no porque no haya calidad, sino porque, sinceramente, seguro que se me queda alguno en el tintero y ya sabemos lo sensibles que somos los autores cuando llega el momento de las ventas. Por lo tanto, aclarado este punto, voy a pasar a recomendaros algunos de los libros que, o he leído o tengo intención de regalárme para estas fechas.

Buscando información sobre estas recomendaciones me he encontrado tres motivos estupendos por los que regalar libros:

  • El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.
  • Un libro es como un buen amigo, que nos ayuda a ver la vida desde otro punto de vista.
  • Cuando ves a alguien leyendo un libro que te gusta, es como si el libro te recomendara a esa persona.

Y así vamos a empezar con la lista que os quiero recomendar:

La Bestia: Premio Planeta 2021, Carmen Mola

Tanto para los seguidores de Carmen Mola como para los amantes del thriller en general, esta nueva novela es de lectura obligada, porque además pienso que si quieres criticar a un autor o al premio Planeta, en este caso, no hay nada como conocer la obra. Que no vengan otros con sus paranoias y conspiraciones a decirnos por qué no debemos de leerlo, hay que tener criterio propio.

Se trata de un thriller ambientado en el Madrid de los años treinta del S. XVIII, durante la terrible ola de cólera que azotó el país. Con un escenario dantesco, como una devastadora pandemia que diezmó la población, se irán sucediendo los terribles asesinatos de unas niñas, cuyos cuerpos aparecen horriblemente mutilados. Para los amantes de este género es el escenario perfecto.

Últimos días en Berlín: Finalista Premio Planeta 2021, Paloma Sánchez-Garnica

Si elijo esta novela no es solo por el hecho de ser finalista del premio Planeta, sino por el interés que me ha causado siempre lo que estudié con el título dentro de la asignatura de Historia Contemporánea con el nombre de «El mundo de nuestros días», y que abarca desde la II Guerra Mundial hasta nuestros días, como bien dice el título. Una asignatura apasionante porque está en continua evolución. A esta autora la conozco por una novela anterior que se desarrolla en el periodo histórico que va desde la España franquista de los años 60 y 70, pasando por la revolución estudiantil que se produciría en París en mayo del 68, continuando por la división del Berlín vencido por el muro de la vergüenza, hasta la caída de ese muro, para finalizar con la explosión de libertad que recorrió la sociedad europea de los años 80. Esta novela se titula La sospecha de Sofía. Ambas novelas podrían ser interesantes para aquellas personas que quieren conocer de una forma novelada la historia de España muy ligada con la de Europa, pese al conocido bloqueo del régimen franquista en sus relaciones con los países de más allá de los Pirineos. En el caso de la novela que os recomiendo, la historia se sitúa en el período que va desde el nombramiento de Adolf Hitler como canciller, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. El protagonista, Yuri Santacruz, después de dejar San Petersburgo huyendo de la Revolución Rusa, se propone encontrar a su madre y a su hermano. Durante su viaje, conocerá a Claudia, el gran amor de su vida.

Maus (Reservoir Gráfica), Art Spìegelman

Para los amantes del comic, esta obra me recuerda la de Animals Farm de George Orwell que, por cierto, recomiendo leer en su idioma original como hice hace ya muchos años pero, sino se tienen el nivel, las traducciones habituales también nos vale para entender lo que nos quiere contar. En este caso aunque la obra de Orwell lo que refleja es las consecuencias de la Revolución rusa, en la que os presento nos vamos a encontrar mediante unos dibujos sencillos pero de gran expresividad, como el autor relata las vivencias de su padre, un judío polaco, en los campos de exterminio nazis. La obra tiene un mérito incalculable, porque es capaz de expresar todo el horror de la historia mediante unos dibujos y textos en los que destaca su sencillez.

Además, Maus ha supuesto la consagración de una iconografía emblemática: los judíos-ratones bajo la tiranía de los gatos-alemanes, mientras en el caso del trabajo de Orwell la tiranía está en manos de los cerdos y los oprimidos son animales de una granja.

La cuenta atrás para el verano: La vida son recuerdos y los míos tienen nombres de persona (Novela)

Para aquellas personas que todavía no acaben de entender el fenómeno de las influencers esta sería su novela para finalmente puede que tampoco entiendan nada, pero que por lo menos no se diga que no lo han intentado y, si no les gusta el libro, tienen dos opciones: guardar el tique y devolverlo o donarlo a la biblioteca de su localidad. Pero os puedo decir que seguramente acabaréis encantados con su lectura.

Esta primera novela de la influencer es una buena ocasión para acercarse al universo de los personajes que brillan en redes sociales. Según comenta la autora, el libro relata “la vida de una rubia, que soy yo, y la de las personas que han supuesto el aprendizaje más útil que atesoro”.

Aunque no sabemos quién se esconde detrás de La vecina rubia, esta lectura nos permitirá tomarle el pulso a este popular personaje. Con un perfil en redes sociales que engloba a más de 2,8 millones de seguidores, sin duda no nos va a dejar indiferentes al adentrarnos en su particular mundo a través de la lectura.

La buena cocina: 900 recetas que siempre salen bien, Karlos Arguiñano

Quien bien me conoce sabe que además de amar el escribir, amo la cocina y, para mí, siempre ha sido relajante eso de imaginar las recetas que podía hacer con unos pocos ingredientes. Una vez de Karlos comentaron que era el cocinero de las «marujas», pues sinceramente creo que el que piense que Karlos no llega más allá que a las marujas es como quien dice que Madonna tiene mucho ego, son personas que se lo pueden permitir. Este cocinero ha sido y sigue siendo el maestro de muchos grandes cocineros actuales, los cuales han evolucionado y han dado grandes alegrías a la gastronomía española en todos los rincones del mundo y todo gracias a maestros como el autor de recetario. No solo es un muy buen libro para aquellos a los que les gusta cocina, sino que se trata de un libro con una gran cantidad de recetas de lo más variadas, y explicadas con un lenguaje sencillo y comprensible. Además lo que me gusta es que no tiene ingredientes como polvo de ralladura de cuerno de unicornio, algo que últimamente es complicado de conseguir.

Estaciones de paso, Almudena Grandes

Ya la he recomendado otras veces por otros motivos, pero, si te quieres acercar a esta autora, escoge su primera novela: Las edades de Lulú, premio Sonrisa Vertical y elige junto a esa, su obra póstuma. En mi caso justifico la elección, porque esta obra creo que puede llegar a más tipos de lectores, ya que se compone de cinco historias sobre gente normal y corriente, sobre nosotros, nuestros familiares o amigos. Relata la etapa de la adolescencia de cinco jóvenes con circunstancias vitales muy diferentes pero con un punto en común, que es la manera en que esas vivencias de juventud determinarán su futuro. Porque otras como Los aires difíciles o Los pacientes del doctor García pueden ser más complejas para acercarse a esta autora o La madre de Frankenstein que es la última entrega de una trilogía que podría esta coja si no se leen las dos anteriores.

No decepciones a tu padre, Carme Chaparro

Por último os hablo de otro thriller para los amantes de las experiencias fuertes. No decepciones a tu padre, así se titula la tercera y última parte de la trilogía de Ana Arén de la periodista Carme Chaparro. Este thriller psicológico será publicado por parte de la editorial Espasa , tras la publicación de sus libros predecesores bajo los títulos de No soy un Monstruo (ganadora del Premio Primavera 2017) y La química del odio, respectivamente.

En ella, la autora utiliza un recurso literario muy atractivo: crear un paralelismo entre las muertes violentas actuales y las que sufrieron ciertos personajes históricos, de manera que da paso a una carrera contrarreloj para evitar que sigan produciéndose más analogías macabras.

Nos enfrentamos a una pluma con un lenguaje directo y conciso que acompaña a una trama trepidante, es una lectura que seguro conquista a los entusiastas de la novela negra.

Y con estas recomendaciones finalizo mi entrada esperando que os haya servido de inspiración. De esta lista ya tengo leídos algunos y en mi carta de los Reyes Magos (en casa somos de esa tradición) hay varios apuntados y algunos más que no comento porque harían el texto muy largo. Ya me contaréis que habéis pedido vosotros.

artículo

Cuéntame un cuento y verás que contento… (parte 1)

Como ya he mencionado en otras entradas, regalar libros es una de los mejores ideas que se pueden tener hoy en día. En esa publicación desarrollé las diez estupendas razones para hacerlo. Pero, para llegar a eso, antes hay que regalar cuentos que formen a lectores adultos en el futuro. Para algunas personas es una proceso de descubrimiento que requiere tiempo y llega solo en una etapa madura de sus vidas y para otras, como en mi caso, llegó por una gran curiosidad a través de los comics, casi tanto como con los cuentos. En ambos casos la mayoría suele tener el primer contacto con la lectura a través del mundo de estos últimos, y por eso es tan importantes, a la hora de iniciar nuestra singladura como lectores, el incidir en que se regale este tipo de literatura a los niños incluso antes de que aprendan a leer, ya que hay cuentos desde los 0 a 3 años donde aprenden por imágenes, sonidos y tocando sus páginas y, por supuesto, leerles hasta que ellos sean capaces de hacerlos solos.

El momento en el que surgen los cuentos, y su posterior utilización para los niños, es algo que se pierde en el inicio de los tiempos. A pesar de no saber el origen ni su procedencia a ciencia cierta, hay consenso en que los cuentos más antiguos surgieron en Egipto hacia el año 2000 a. C. Fueron seguidos por las fábulas griegas de Esopo (donde encontramos los primeros indicios del deseo de moralizar) y los romanos Apuleyo y Ovidio, que se ocupaban de temáticas griegas y orientales con los primeros elementos mágicos y fantásticos.

De hecho en cada rincón del mundo hay tradiciones que explican su nacimiento de diferentes formas y un ejemplo claro lo tenemos en el famoso relato de Las Mil y una noches que como todos los cuentos en sus orígenes es importante aclarar que se trata de literatura sin autor conocido y de tradición oral. Es por ello que hay diferentes versiones que se van ampliando o modificando a gusto del consumidor, formado así una especie de autoría colectiva muy habitual en la literatura popular. Lo que ocurre es que con el paso del tiempo hay un autor conocido que decide traducirlos, organizarlos, matizarlos y llegan a nuestras manos tal vez con otro fin y dirigido a un lector u oyente que no es para quién en un principio nacieron.

Así en el relato árabe, que con anterioridad he mencionado, podemos decir que ni eran mil ni se inició su singladura oral como conocemos de forma más popular. Según documentos del siglo IX, la persona que tradujo estos primeros cuentos del persa al árabe fue Al-Muqaffa, aunque dejando constancia de la existencia de este tipo de cuentos populares y aclarando que no enseñan nada puesto que están llenos de mentiras y cosas inverosímiles que solo hacen reír. En resumen, algo para pasar el rato.

El manuscrito más antiguo de La mil y una noches es un pequeño trozo de papel de origen iraquí en el que consta una fecha, 879. Fue encontrado en El Cairo en 1947 y descifrado por la paleógrafa Nadia Abbott un par de años después. En la Historia de España bajo los musulmanes de al-Maqqari, hay una referencia a la existencia de una obra del siglo XII titulada Las mil y una noches. Abbott señala esto en su documentación de la evolución temprana de los cuentos. Entre otras conclusiones, mostró que las mil y una noches toma prestado el relato enmarcado (alrededor del cual se acumulan historias árabes originales y arabizadas) de Hezar Afsaneh, una colección de cuentos indo-persa. Ella demostró que era casi un siglo más antigua que las primeras referencias conocidas de Las mil y una noches, y estableció una cronología de la evolución de este cuento, que ha permanecido válida desde entonces.  Es el documento literario árabe en papel más antiguo del mundo y actualmente se conserva en la Universidad de Chicago. Y si no tenemos más detalles sobre este cuento es

Otro manuscrito interesante es uno encontrado en la Gueniza del Cairo en 1890. La Gueniza es el almacén que tienen las sinagogas para guardar los manuscritos y los textos sagrados que quedan en desuso. No los guardan para conservarlos sino para evitar que cualquier escrito que contenga el nombre de Dios sea tratado de manera poco apropiada. Cuando se llena del todo se quema el material y se entierra, una tradición de la religión judía que en este caso ha venido muy bien para descubrir esta documentación . La Gueniza que descubrieron en El Cairo en el siglo XIX estaba llena de manuscritos interesantes. Entre otros una lista de la biblioteca de un médico judío que se dedicaba a prestar libros en 1150. Parece ser que le prestó Las mil y una noches a un tal Majd Ibn Alaziz, que no se lo devolvió que de ahí viene mi consejo de usar un exlibris si se prestan nuestros libros y del que hable en una entrada anterior.

Después de dar muchas vueltas y pasado bastante tiempo esta historia de Las mil y una noches llega a occidente de la mano de un francés amante de las tradiciones y la cultura oriental, muy de boga en esta época.

Antoine Galland (1646-1715) fue un orientalista y arqueólogo francés. Era de familia humilde y cuando acabó sus estudios básicos le llegó el momento de aprender un oficio. Pero a él lo que le gustaba eran los idiomas y se escapó a París para estudiar árabe, latín y griego. Gracias a su conocimiento de idiomas le contrataron en la Sorbona para catalogar manuscritos orientales y trabajó para los servicios diplomáticos franceses en la embajada de Constantinopla y en la Compañía francesa de las Indias orientales. En 1688 viajó a Siria, donde compró el que en aquel momento era el manuscrito más antiguo que se conocía de Las mil y una noches y empezó a traducirlo años después, en 1704. Antes de ello, había traducido la novela Simbad el Marino. Y aquí hago un inciso para comentaros que ni Simbad ni Aladino ni Alí Baba formaban parte del original de Las mil y una noches. Fue Antoine Galland quien los añadió. De hecho, eran cuentos que le explicaba su amigo Hanna Diab, sirio afincado en París, y que a Antoine le gustaban tanto que decidió incluirlos en su traducción como parte de la obra. La verdad es que el libro gustó muchísimo en la corte de Luis XIV. Tanto que los editores comenzaron a tener la costumbre de añadir cuentos de cosecha propia, como hacía por ejemplo la viuda del impresor Claude Barbin, quien con buen ojo empresarial, y viendo el éxito que tenía el libro, le iba añadiendo cuentos a sus ediciones para incentivar a los lectores a comprar las nuevas versiones. Y esto no ocurrirá solo en esta narración si no que, a lo largo del tiempo, se ha visto que ha sido una costumbre muy arraigada en los autores de este género literario.

Como traductor, Antoine Galland intentaba ser lo más fiel posible a la lengua árabe y él mismo decía que solo se apartaba de la fidelidad al texto cuando el decoro le obligaba. O sea, que censuró todas las partes que le parecían demasiado explícitas sexualmente. Y eso quiere decir mucha censura y muchas partes adaptadas al gusto puritano occidental. De hecho, hasta hace bien poco las versiones que nos han llegado de Las mil y una noches estaban ampliamente censuradas y llenas de cuentos añadidos que no pertenecían al libro original. Otro aspecto que también se ha visto en los cuentos de Charles Perrault, que de lo que escribió este autor a lo que ha llegado a nuestros días hay un abismo.

Y llega un momento que, estos cuentos orientales, se traducen al castellano y esto ocurre de la mano de Vicente Blasco Ibañez (1867-1928) que quizás sea más conocido como escritor que como traductor. Fue un hombre de vida intensa desde el punto de vista creativo, político y personal, pero queremos destacar que tradujo al español Las mil y una noches en 1899 a partir de la traducción francesa de Mardrus y que durante muchos años la traducción española que corría entra el público casi de manera exclusiva fue la suya. 

En occidente ya teníamos una tradición relacionada con los cuentos que no tienen nada que ver con la oriental, aunque que, en el fondo, no deja de surgir por el deseo del ser humano de contar historias que fueran de boca en boca. Posiblemente, en su origen, surgió por un deseo de entretener, pero que con el paso del tiempo, al añadirse poco a poco más trama a la narración, pasaron a tener un fin moralizante para sus oyentes. Como no quiero hacer esta entrada muy larga, en una próxima desarrollaré el tema de los cuentos aquí en Europa. Pero antes de irme os dejo una pregunta ¿Recordáis algún cuento que os leyeran vuestros padres o abuelos y que fuera vuestra lectura favorita de pequeños?

Opinión

¿Por qué regalar libros esta Navidad?

Seguro que piensas que me estoy adelantando mucho en el tiempo, pero eso no es cierto y lo sabes. Ya han dado el pistoletazo de salida para las compras de Navidades y evitando los alarmismos que se están dando este año, sería bueno que empezáramos a pensar qué vamos a regalar o qué nos vamos a comprar y una de las cosas, que siempre he recomendado, son los libros.

En estas fechas me gusta nombrar a Islandia, que es uno de esos lugares donde el 24 de diciembre se vive de una forma única e incluso hasta mágica, pues la tradición es: regalar y recibir libros. Y no sólo eso, también  pasar leyendo toda la noche, y mi imaginación vuela viéndome envuelta en una manta con una taza de humeante de alguna bebida o una copa de vino.  ¡El paraíso!

Ahora, como son un pueblo previsor, meses antes de la Navidad, las editoriales y librerías preparan eventos y actividades, donde podemos encontrar presentaciones de libros, encuentros, publicación de novedades, así como ofertas y descuentos, entre algunas de las muchas cosas que los islandeses pueden disfrutar.  A todo esto se le conoce como jólabókaflóð,  que  en español quiere decir: “inundación de libros antes de Navidad”.

A la tradición se une el Bókatíðindi, una especie de catálogo que las personas reciben durante el mes de noviembre en sus casas (yo me imagino algo así tan maravilloso como el catálogo sueco de IKEA). En éste se incluyen los libros publicados del año y las editoriales que se encargan de distribuirlos.  El catálogo es fundamental, pues es así como los islandeses pueden preparar sus regalos.

Con esta iniciativa mi lista de regalos navideños estaría solucionada y no porque ahora sea escritora, esto es algo que siempre me ha gustado regalar y que me regalen. Por eso hoy, además, os desarrollo una lista de motivos por si todavía os quedan dudas sobre que regalar en las próximas fiestas.

«Los libros son fantásticos regalos porque tienen mundos enteros dentro de ellos. Y es mucho más barato comprar a alguien un libro que comprarle el mundo entero» Neil Gaiman.

Neil Richard Gaiman (Portchester, 10 de noviembre de 1960) es un autor de historietas y escritor inglés. Cultiva el género fantástico.
  • 1. Podemos elegir varios formatos:

Aquí empieza un camino difícil porque no solo hay muchos soportes sino que, junto a esto, también encontramos una gran cantidad de género y subgéneros, que no ayudan precisamente a elegir. Para eso existe la opción de usar las redes sociales, donde hay lectores que recomiendan libros o, si tenemos un poco más de tiempo, no hay nada como acercarse a nuestra librería de referencia. Pero lo principal es conocer bien a nuestro lector, porque eso nos facilitará la tarea de asignarle un género determinado, acotando con ello la búsqueda. Ahora, si acertamos, habremos conseguido conformar un interesante triangulo compuesto de: comprador, lector y autor.

  • 2. Hay libros para todos:

Si conoces bien a la persona a la que le vas a hacer el regalo ten en cuenta que solo es cuestión de paciencia porque hay libros para todos los gustos, géneros y edades. Una de las cosas que más me gusta es entrar en una librería a elegir libros. Como ya he comentado en otra entrada, me suele dar una especie de vértigo y me los llevaría todos. Al final voy ojeando y, si no tengo una idea previa, poco a poco voy encajando a cada libro con su lector, algo que me produce mucha satisfacción.

  • 3. No es un regalo que se considere caro:

Tal como está la vida hoy en día por 100 euros puedes tener regalos para 5 personas, teniendo en cuenta una media de 20 euros por libro, si es en papel, e incluso menos si es digital o podemos incluso considerar la opción de los libros de segunda mano. Ya he visitado en mis viajes alguna que otra librería de esas características y he encontrado maravillas que dan pie a regalos muy personales y particular porque, para mí, el regalar un libro es algo tan íntimo como regalar un perfume. Si se hace bien indica que conoces perfectamente a la persona que recibirá ese libro.

  • 4. No tienen pilas:

Este año que está la gente tan acojonada con el tema de que van a faltar regalos electrónicos aquí les aporto la solución: regala un libro que es de uso inmediato y no tiene pilas ni hay que cargarlo y dudo que haya problema de existencias.

  • 5. No caduca, no pasa de moda, no se estropea:

Un libro tiene una vida muy larga porque no se deteriora si se tienen unos mínimos cuidados, se puede releer, prestar e incluso vender de nuevo de segunda mano por si por casualidad no nos gusta o no tenemos espacio y queremos dejar sitio para otros. Además, hoy en día como cualquier otro regalo, en caso de estar repetido o tener la mala suerte de que no hayan acertado, se puede cambiar en la librería de turno por otro. Aunque la gente en España suele cambiar los regalos de Navidad también somos de a caballo regalado no le mires el bocado.

  • 6. No hay un momento determinado de usarlo:

Puede ir con nosotros a muchos sitios y si es digital podemos leer en cualquier momento del día y en cualquier lugar. Muchas veces esos pesados momentos de colas, esperas o ratos muertos, son perfectos para leer un libro. Y todavía se puede ver a personas cargando con sus libros de papel y abrirlos en esas circunstancias en los que hay un poco de tiempo que rellenar.

  • 7. Leer aporta grandes beneficios por lo tanto, ¡sumemos lectores!:

Dice el refrán que de lo que se siembra, se cosecha, por lo tanto sembremos lectores. Esto da lugar a muchas ventajas que añadiríamos como: ayudar a la compresión de textos, mejorar la gramática, el vocabulario y la escritura, ayudar a aumentar la curiosidad y conocimiento sobre determinados temas, estimular el razonamiento y la capacidad memorística, aumentar la capacidad del pensamiento crítico y la confianza a la hora de hablar. Y a esto sumemos el tema de la Biblioterapia de lo que ya hablé en una entrada anterior.

El artículo origina se encuentra en Amazon en la revista «Puntos y comas»
  • 8. Los libros entretienen pero también enseñan:

Los libros nos sirven para evadirnos y viajar a través de sus palabras por un mundos conocidos o desconocidos, pero también nos sirven para aprender. Es extraño que hasta del libro que parezca más sencillo, y con un fin tal vez meramente entretenido, no saquemos alguna enseñanza o aprendamos algo que era totalmente desconocido para nosotros. O incluso, yendo un paso más allá, no nos sirva de hilo conductor para averiguar algo que ha llamado a nuestra curiosidad.

  • 9. Los libros son viajeros:

Los podemos prestar pero también podemos usarlos para dinámicas de libros viajeros tras haberlos leído y hacer que otras personas tengan la oportunidad de de disfrutar de sus páginas. Ahora si somos de prestar, y queremos que nos lo devuelvan, es conveniente llevar una lista y usar un exlibris e incluso con amenaza de excomunión. Esta imagen la vi por primera vez en el despacho de un profesor universitario y luego la he ido encontrando en otros muchos lugares relacionados con el préstamo de libros.

mayo | 2020 | Las horas lentas

También el exlibris puede ser un gran regalo para un amante de libros, aquí os pongo una página por si estáis interesados en el tema, así podéis tirar del hilo y localizar uno para vosotros o de regalo.

https://www.julianmarquina.es/sitios-web-donde-comprar-exlibris-personalizados/

  • 10. De lo que se come se cría:

Siguiendo esta máxima hay muchas posibilidades de que si regaláis libros se entienda que os encantan, y por eso mismo os regalen a vosotros aquellos que también queréis que os regalen. Sino siempre queda la socorrida carta para Papa Nöel o de los Reyes Magos, e incluso para ambos.

Creo que con estos puntos queda claro que si este año no regaláis libros es porque no queréis. Además a partir del 1 de Diciembre muchos compañeros escritores vamos a organizar una promoción donde se regalarán libros digitales gracias a un sorteo. Si tenéis curiosidad sobre lo que vamos a hacer, no dejéis de seguirme en mi redes.

https://www.instagram.com/gabytaylor.escritora/