Tertulia

A vueltas con la IA

Esta semana he tenido la oportunidad de volver a traer a la palestra un tema muy candente en las redes y en la sociedad en general. He participado en una tertulia en el IG de Nuria Colomina https://www.instagram.com/nuriacolominagomis/?hl=es en el que hemos dando unas pinceladas sobre el origen y la situación actual de la Inteligencia Artificial y cómo está afectando en nuestro día a día.

Desde el inicio he dejado mi postura clara y la voy a dejar por escrito por si a algún oyente o lector le puede producir dudas. Yo estoy de acuerdo con los avances tecnológicos, lo que dice mi hermana, los motorcitos que pueden ayudarnos en lo cotidiano. Sin embargo, a esta postura le pongo un pero muy grande ya que es necesario saber que se está manejando. Como ponía de ejemplo en la conversación con Nuria, todo el mundo sabe lo importante que son los coches en nuestras vidas y, que si te acostumbras a su uso, son esos motorcitos que nos facilitan el trabajo. Aunque a nadie en su sano juicio se le ocurre utilizar un coche sin tener nociones de su funcionamiento. Incluso a mí me ha pasado que, teniendo el carnet desde hace muchos años, si alquilo un vehículo me siento insegura porque no estoy hecha a él. Pues lo mismo digo, en este caso, con las nuevas tecnologías. Ni hay que mandar a la hoguera a quién las usa, ni hay que utilizarlas a tontas y locas sin saber en realidad para que sirven o sus consecuencias.

Para empezar, el abuso de este tipo de programas conlleva un encierro en nuestra zona de confort. Eso no sería del todo criticable porque cada cual sabe de su situación y las necesidades que tenga en su vida. Solo comienza a serlo cuando lo utilizamos absolutamente para todo, dejamos de lado nuestra propia creatividad (que puede que no se tenga, que eso es otra) y echamos de lado el esfuerzo que genera un trabajo bien hecho en aras de que lo haga otro por mí, con la excusa de que son avances de la ciencia. Sobre todo porque partimos de la base que todos los que nos consideramos escritores enarbolamos la bandera de la creatividad.

Una de las cosas que recalcamos a lo largo de la tertulia, de la que os dejaré al final el enlace, es que en caso de los escritores el tema está claro. Un buen escritor, que conoce los recursos de su oficio, con la IA tendrá un aliado que le ayudará a pulir aquellos detalles que puedan quedarle sueltos. Para un mal escritor unicamente será un reconocimiento de que no tiene ni idea de su trabajo y lo que al final salga no demostrará que sabe lo que tiene entre manos. Será un producto malo.

Lo que hay que tener claro que el problema de la IA no está en si con ella se hacen portadas, las cuales se llevan años haciendo con otros programas de los que se nutren muchos diseñadores gráficos, o si alguien trata de escribir un libro con ella, cuando sabemos que hay mal llamados autores que utilizan novelas poco conocidas de autores extranjeros, las traducen y hace plagio de sus trabajos. Algo que he visto personalmente en las redes. Es más, la IA es una estupenda aliada para desenmascarar a esos estafadores de las letras. Pese a que siempre tendrán personas que desconozcan sus tejemanejes, acabaran siendo devorados por sus propias creaciones. Los problemas a los que nos enfrentamos son otros y se están ya intentando buscar soluciones para ellos

¿En qué punto nos encontramos en este momento?

Hoy en día se están reclamando una legislación muy necesaria en una serie de puntos:

  • Unas leyes que controlen la investigación y el uso de esta tecnología.
  • Una diferenciación y reconocimiento de aquellos productos que son creación de una IA y aquellos que lo son por humanos.
  • Reconocimiento de la propiedad intelectual del producto surgido de una IA.
  • Una pausa para ver qué es lo que en realidad se está investigando y que implica cara al futuro.
  • La necesidad de un comité ético que verifique el desarrollo de la IA y su implicación el la vida humana.

El informático británico Andrew Ng es un eminente pensador en el campo de la IA y ha sido pionero en su aplicación durante muchos años. 

El crecimiento de la IA en diversos ámbitos técnicos plantea una serie de cuestiones sobre las políticas referentes a la Propiedad Intelectual (PI); de lo que se trata, esencialmente, es de determinar si debe modificarse el sistema actual de PI a fin de prever una protección equilibrada de las obras e invenciones creadas por medio de la IA, de la IA propiamente dicha y de los datos en los que se basa la IA para funcionar.

Las palabras de este informático son claras:

Será importante contar con una regulación exhaustiva. Para que la IA alcance todo su potencial, los gobiernos deben tener presente la protección de los ciudadanos, dando cabida igualmente a la innovación positiva que la IA puede aportar. 

Andrew Ng. (Foto: © NVIDIA Corporation)

Pero el problema actual es que como el ser humano suele ser más lento que el propio programa y que los gobiernos no suelen ponerse de acuerdo con facilidad. Vemos como se ralentiza todo lo referente a la toma de decisiones y este proyecto de futuro ya no es tan proyecto ni está tan lejano en el futuro. Por ello nos encontramos con una gran cantidad de lagunas normativas que pueden generar situaciones complicadas a la hora de dirimir en caso de accidentes que afecten a la ciudadanía.

Como la entrevista que incluyo en esta entrada es de una hora y trata muchos aspectos de este tema prefiero no alargarme más y remitirte a su visionado para que tengas un poco más claro o muchas más dudas sobre la situación de la Inteligencia Artificial.

Mi vino de la tarde y algo de conversación: La inteligencia Artificial desde el canal de Nuria Colomina con la participación de la escritora Gaby Taylor.

De todos modos no te voy a dejar sin la recomendación semanal. Hoy quiero presentaros el primer libro de la compañera Nuria Colomina. Así empezáis a conocerla no solo en su faceta de entrevistadora de su canal sino también en la de novelista. Tiene ya varios trabajos en su haber de los cuales yo he leído su segunda obra publicada y en estos momentos me estaba dedicando a leer su primer trabajo.

¿Cómo te sentirías, si durante toda tu vida te han enseñado a comportarte de una forma determinada, para ser perfecta, y justo ese comportamiento, hace que la persona que está a tu lado te deteste?
¿Cómo te sentirías, si te dejan empezar a realizar tu sueño, y en el comienzo, te obligan a dejarlo, por un pacto?
Un pacto que hicieron por ti, porque debes seguir unas reglas.

Susana y Daniel, tienen que lidiar con esos sentimientos, sin poder hacer nada, más que esperar que el tiempo les ayude.

No he llegado a conocer personalmente a Nuria, pero todo se andará. Le hemos echado algunos ratos de parrafadas virtuales y un par de entrevistas y lo poco que intuyo detrás del personaje, que somos todos en nuestras redes sociales, lo veo reflejado en sus novelas. Por lo menos en la primera que leí y en esta segunda que he comenzado hace pocos días. Sus actores tiene, como en el caso de todos los escritores, mucho de sus vivencias, estoy segura, y ella lo refleja con claridad en las situaciones que se desarrollan en sus tramas. Aunque, lo que de verdad destacaría de ellos es que son reales, esas personas con las que nos cruzamos en el día a día y que ella sabe traspasarlos al papel en su cotidianidad. Algunos autores narran sus historias dándoles demasiadas pinceladas que no hacen que todo sea muy verosímil, algo que no es el caso de Nuria. Ella presenta a mujeres de otros tiempos, vistas con los ojos de estos días, pero en su justa medida. En la actualidad vemos que a veces la palabra empoderada se usa de manera muy frívola, en su caso, sus mujeres son luchadoras de sus tiempos sin caer en anacronismos y con una narración muy bien hilada. Para mí esas son algunas de sus principales fortalezas como autora. Tiene más, por supuesto, aunque eso lo dejo para que lo descubras acercándote a sus libros.

Opinión

Civilización

¿Te has preguntado alguna vez cuándo se considera que aparece el primer signo de civilización en una cultura? Todo el mundo piensa que al surgir el arte, la arquitectura, la escritura, una incipiente relación con algún tipo de divinidad, la agricultura, el nacimiento de las ciudades. Hasta se añade a la lista los instrumentos que facilitaron la vida, como el control del fuego, la domesticación de los animales o el uso de recipientes para cocinar y conservar los alimentos. Pero la verdad es que no, es algo mucho más simple aunque a la vez muy profundo. Esa misma pregunta la hizo un alumno a la antropóloga estadounidense Margaret Mead. El estudiante y sus compañeros pensaron en todo lo que anteriormente te he citado, pero la profesora les sorprendió con la siguiente respuesta:

El primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur (hueso del muslo) que había sido roto y luego curado. En el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No se puede huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Somos carne para las fieras. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.

Una fractura de fémur que ha sanado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que cayó, ha vendado la herida, ha llevado a la persona a un lugar seguro y la ha atendido durante su recuperación. Ayudar a otra persona a superar las dificultades es donde comienza la civilización,

Margaret Mead

Posiblemente no habías caido en la cuenta de este aspecto que define un rasgo muy importante en el homínido: la preocupación por sus semejantes. Esto es algo que también aparece en algunas otras especies, pero en la nuestra ha ido más alla. El ser humano ha aprendido métodos curativos que ha ido mejorando en el transcurrir de los siglos. Otra habilidad muy importante es la capacidad de comunicarnos ideas y saber escribirlas. Aunque curiosamente ambas competencias, que nos caracterizan dentro del mundo animal, parece que tienen tendencia a ir desapareciendo en nuestra sociedad.

La compasión o el preocuparse por los demás ha dejado paso a un gran egoismo en el que nadie se para por nadie. Solo pensamos en nosotros mismos añadiendo a eso que pasaremos de largo con actitud indiferente si eso nos lleva a conseguir lo que nos satisfaga, aunque sea de forma momentánea. Soy una persona que me considero muy curiosa y, como ya sabes, analizo mucho mi entorno buscando todo tipo de señales que luego me valen para mis novelas. Ahora mismo puedo decir que la información que me llega no es nada optimista. Sabemos que el ser humano tiende a situarse en su zona de confort y, cuando nos acomodamos, es complicado salir de ahí. Es más sencillo hacer un personaje malvado y con muchos matices para una novela que uno bueno y compasivo. Hay más ejemplos a nuestro alrededor para tomar nota de la mala baba de la humanidad que de todo lo contrario. Dirás que estoy derrotista y puede que sí, o sencillamente que estoy a final del año y empiezo a hacer balance, del que reitero que no es nada positivo. La sociedad en la que vivimos está aborregada y es gris. Lo poco que reluce tampoco es para tirar cohetes porque la mayoría de los hechos a destacar suelen ser para beneficio de unos pocos en perjuicio de la gran mayoría. O sea que la civilización como tal se está yendo un poquito al carajo, que diríamos por aquí, término náutico muy propio para esta situacion.

Incluso me recuerda un poco a la película de El Planeta de los simios, donde los seres humanos habían perdido la habilidad de hablar. Sé que vino dado por un virus que infectó a los hombres y les hizo perder el lenguaje. Al final, sin ese componente vírico, otros aspectos, como una vida en la que todo tiene que ser para ayer y dónde hay que rellenar nuestro ocio de falsos decorados, están haciendo que lo perdamos igualmente. Perdemos habilidad comunicativa y eso también como escritora me produce cierto desasosiego. ¿Habrá que bajar tanto el listón para que la gente entienda lo que lee que los libros se vuelvan deslavazados? ¿Habrá que consultar a un asistente virtual para que nos traduzca lo que estamos leyendo porque hayamos perdido el significado de las palabras de nuestro propio idioma? Esta es la reflexión a la que he llegado hoy y como no tengo respuestas prefiero dejar unos apuntes y que cada uno haga su repaso anual. Seguramente yo lo haré más adelante y compartiré de una u otra forma en mis redes

Pero como escritora me intersa hablaros de esas novelas que en sus tramas aparecen personajes excepcionales que desarrollan métodos curativos, como lograron su aprendizaje y su desarrollo vital. Lo veo en algunas novelas históricas que han sido un éxito entre los lectores y que no puedo dejar de hacer mención de ellas. Os hablo de El médico de Noah Gordon y Sinuhé el egipcio de Mika Waltari. Entre sus páginas comprobamos como el hombre ha sido capaz de trascender y acabar sacando lo mejor de sí mismo para compartirlo con sus semejantes. La dos son lecturas que recomiendo para aquellos que quieren conocer una mezcla entre novela histórica y tramas relacionadas con el suspense, que tanto nos gustan a la hora de afrontar nuestras lecturas. El romanticismo, el suspense y el thriller son los tres géneros que más se leen, por lo tanto no puedo dejar de animarte a que te acerques a esas historias que no por clásicas deben perder interés.

Ten en cuenta que la biografía de Sinuhé es real y se encuentra en un papiro egipcio llamado el papiro de Berlín: https://es.wikipedia.org/wiki/Papiros_de_Berl%C3%ADn, pero Mika lo adaptó e hizo de su relato una de las mejores novelas de todos los tiempos. Esta historia es fundamental para cualquier amante de la cultura egipcia que quiera iniciarse en el camino para escribir una trama relacionada con esa sociedad. El autor añadió mucho más de lo que se intuye en el papiro, pero este es el inicio de tod. De hecho creo que fue la mejor pormerización de un embalsamamiento que he leído antes de leer textos cientificos relacionados con esta práctica. Siempre agradeceré a mi padre que me regalara ese libro porque de ahí parte mi amor por la Egiptología y por la historia. Ese libro lo he perdido a raiz de mi divorcio y los típicos esto para tí o para mí, pero no pierdo la intencionalidad de mi padre con su regalo para que amara la lectura y Egipto, aunque ya no disfrute de el libro original. Es una trama que una vez que te engancha ya no puedes olvidarla.

Estamos ante una narración que te atrapa

Sinuhé, anciano y exiliado en la costa del Mar Rojo, recuerda los eventos de su vida, en la era del faraón Akenatón (1353-1336 a.C.), en esta novela narrada en primera persona. Su voz es cínica, amarga y decepcionada, pero se enfrenta al relato de una vida apasionante: su infancia como huérfano adoptado por un médico, su trabajo como médico de la corte real, su historia de amor con la fabulosa Nefernefernefer, la traición que le rompió el corazón, el exilio, los viajes, su nueva relación romántica con la trágica Merit… La vida de Sinhué atraviesa Egipto, Siria, Creta o Babilonia y, al acompañarlo, nos convertimos en testigos de conspiraciones y traiciones reales, rituales y fugas, tesoros, riquezas, amor y muerte. Pero la cosa va más alla, porque tiene su punto de misterio e intriga que no te voy a desvelar porque Sinuhé es un huérfano pero en realidad, ¿de quién es hijo? Ese misterio también se desvelará a lo largo de la historia.

Junto a la anterior, te animo a leer El Médico de Noah Gordon, porque hoy vamos de curaciones, médicos y personas que se preocupan de sus semejantes, pese a que luego su labor no sea tan reconocida como se debería pese a su gran esfuerzo.

Rob Cole, un inglés, era muy pequeño cuando quedó huérfano y fue separado de sus hermanos. La persona que le acogió, un barbero-cirujano, fue quien despertó en él un interés por la medicina. El interés se convirtió en decisión y llevó a buscar la forma de estudiar en la mejor escuela de Persia. Esto conllevaba una dificultad extra (además de la distancia) y es que en esa escuela solo aceptaban a estudiantes musulmanes o judíos.

La determinación de Rob es tal que decide cambiar su identidad y hacerse pasar por judío. Así, comienza un viaje de Londres a Persia donde conoce el idioma y la cultura persas. También en el trayecto se encuentra con Mary, la que será su primer amor pero de la que se tendrá que separar para continuar su camino.

La llegada a Persia no es fácil, pues no tiene dinero para permitirse entrar a la escuela. Por suerte, consigue que el Sah (el rey persa) acepte una audiencia con él y pronto lo vea como un amigo. Gracias a ello, Rob consigue el dinero para poder estudiar medicina.

Cuando completa sus estudios como el mejor de la clase y el favorito del profesor, Rob es destinado a la India para atender allí a las víctimas persas de la guerra y de la epidemia que allí tenían lugar. Durante la estancia se reencuentra con Mary, con la que vuelve a Persia y forma una familia. Sin embargo, su unión debe mantenerse en secreto ya que él se supone que es judío y no puede unirse con una cristiana como Mary.

Las cosas se complican en el reino persa por la guerra contra la India, por lo que Rob y Mary, junto a sus dos hijos, deciden regresar a Inglaterra. Allí nada es mucho más fácil. Rob se convierte en un respetado médico, pero sus conocimientos precisos y amplios hacen envidiar al resto de médicos, que no saben dónde o cómo aprendió. El secreto se descubre cuando un comerciante de lana al que Rob conoció en Persia declara que se hizo pasar por judío.

Usurpar otra identidad y renunciar así al cristianismo es visto como una infidelidad a la religión por la que Rob debe ser juzgado. En el tribunal que le juzga distingue a uno de sus hermanos menores. Sin embargo, este no quiere saber nada de él pues solo lo ve como un infiel.

Con una crisis identitaria al no saber dónde pertenece, Rob logra escapar a Escocia, de donde era originariamente Mary. Allí la familia se instala en una aldea lejana de campesinos donde nuestro protagonista puede ejercer la medicina sin peligro.

¿Cómo afrontamos estas lecturas hoy en día?

Nos encontramos antes dos protagonistas que su principal lucha es encontrase a si mismo en unos mundos en los cuales no encajan. Eso es algo que nos pasa a la mayoria de nosotros, por no decir que nos pasa a toda la humanidad. Todos nos encontramos al llegar la noche con nuestra imagen en un espejo y nos preguntamos, como Sinuhé o Rob, si lo que estamos haciendo en realidad es para lo que hemos nacido o solo somos personajes secundarios en la historia de otras personas. Creo que ambas narraciones pueden ser muy necesarias como punto para una reflexión tanto para escritores como para lectores y que nunca pueden decirse que están pasadas de moda. Son unos clásicos que no caducan y que en algún momento de nuestra vida es bueno recomendar a otros lectores.

mis lecturas

El libro del que todo el mundo hablará estas Navidades

El barco de Teseo y la narración enmarcada

La leyenda que da origen a la paradoja del barco de Teseo relata que, en una oportunidad, Teseo regresaba de la isla de Creta, junto con su tripulación, e iban en un barco que ya era bastante viejo. Durante el camino (el cual fue bastante largo) el navío se fue dañando cada vez más. Cada daño que sufría el barco era reparado por los tripulantes, siendo reemplazada la pieza rota por una en mejores condiciones, y en ocasiones las piezas eran recicladas y se colocaban en partes diferentes del barco.

Cuando Teseo y sus tripulantes llegaron a puerto, el barco había sido completamente modificado, no quedaba una sola pieza que fuese del navío en el que salieron de la isla de Creta, o en su defecto estas habían sido recicladas y colocadas en lugares distintos, como una nueva pieza.

Este particular evento suscitó una pregunta por parte de los filósofos de aquel tiempo: «¿el barco en el que Teseo y sus tripulantes han llegado a puerto es el mismo barco en el que han salido de la isla de Creta?».

Lo que se busca con esta paradoja griega es aclarar de alguna manera cuál es la esencia de los cuerpos y objetos, su identidad, lo que los hace algo único.

Aunque la leyenda cuenta la historia del barco de Teseo y sus tripulantes, la paradoja se puede extrapolar a casi cualquier otra cosa. Es aplicable a otras situaciones y objetos que experimenten un cambio intenso en la mayoría de sus partes iniciales.

De hecho nosotros mismos somos una paradoja de Teseo. Los seres humanos son lo suficientemente longevos como para que prácticamente todas sus células sean reemplazadas varias veces por generaciones más jóvenes. Las de tu cuerpo lo son entre 7 y 10 años. Y lo mejor, la piel se cambia en unos 28 días, como las fases de la luna.

Me dirás que qué tiene que ver esta historia que te he contado, con el título de esta entrada. Lo comprobarás si eres un lector curioso y buscas cosas diferentes para no quedarte estancado en tu zona de confort. Estas Navidades va a dar mucho que hablar un nuevo libro titulado El barco de Teseo de V. M Straka y que se sale de lo qué, de forma habitual, la gran mayoría de la gente está acostumbrada a leer. Me dirás qué cómo sé eso y te responderé que es porque se trata de un proyecto literario dentro de lo que se denomina literatura enmarcada pero que va varios pasos más allá de este tipo de estilo narrativo.

¿Qué es la narrativa enmarcada?

Si te digo que se trata de novelas como La historia interminable, Alicia en el País de las Maravillas, Las mil y una noches, Los cuentos de Canterbury, La odisea, Cumbres borrascosas, Frankestein o el Decameron, te estoy dándo muchas pistas, pero lo mismo no sabes de qué hablo. Lo que te puedo decir es que todas ellas son novelas en cuyo interior tienen dos historias, la historia dentro de la historia. Así es el libro que te voy a presentar hoy y que va a ser el gran protagonista de mi entrada. Puede que te hayan llegado ya comentarios porque los he visto en las redes e, incluso, en algunas páginas de venta online está ya agotado y salió a finales del mes pasado. ¿Y sabes lo mejor? Que nunca se podrá leer en digital. Es exclusivo para lectores de papel con todas sus consecuencias. Aunque creo que tampoco es para el apunte que he leído por ahí:

Si no tienes este libro, no eres nadie.

Me parece excesivo, por lo menos visto desde el punto de lectura en el que estoy. Lo mismo cuando acabe el libro opino igual, pero no creo.

Antes de dar detalles recomiendo que se abstengan aquellos amantes de las lecturas ligeras, que ahora han dado en llamar «de piscina». Imagino que se las denomina así porque no obligan a prestar mucha atención y en este caso debes poner toda la que tengas. Este es un libro que contiene cuatro historias simultáneas, que deben seguirse a la vez y son cerca de 500 páginas de sorpresas una detrás de otra. No es una novela rápida y divertida para terminarla en una tarde y reír mucho. Eso sí, seguro que desconectas del mundo si de verdad logras meterte en sus páginas.

¿Quién es su autor? Un prolífico y misterioso escritor que nadie ha visto en persona, ni siquiera su traductor, y al que se le considera muy polémico por los temas que ha tratado a lo largo de su docena larga de publicaciones. De hecho media humanidad lo odia y hay bastantes amenazas hacia su persona.

¿De qué trata la trama? Un hombre sin pasado es secuestrado y llevado a un extraño barco con una tripulación siniestra, comenzando un viaje desconcertante y lleno de peligros.

Eso sería lo sencillo, pero, como hemos dicho, se trata de una narración enmarcada, ya que cuanta a su vez otra historia paralela, y todo relacionado con el misterioso autor: V. M. Straka.

¿Cuál es la historia enmarcada? La de dos lectores. Ella, Jen, que encuentra accidentalmente este volumen dejado fuera de lugar por un extraño. Él, un lector intrigado, Eric, embelesado por la historia y su misterioso autor, como revelan las notas escritas al margen a lo largo del tiempo. Ella responde escribiendo más notas y vuelve a dejar el tomo para que lo coja el chico. Así comienza un intercambio en el que los dos se adentrarán en lo desconocido, sin verse personalmente. Eric y Jen, tienen que afrontar decisiones cruciales sobre quiénes son, qué quieren llegar a ser y cuánto están dispuestos a confiar en sus pasiones, sus desengaños, sus miedos… Y en el otro. Todo con el hándicap de que hay alguien muy interesado en que no se sepa nada de V. M. Straka, que nadie lo busque, que no se tenga conocimiento de su pasado ni de su desaparición, de si está vivo o muerto.

Así, a priori, parece un buen gancho para adquirirlo, aunque tras leer las primera cien páginas sigo afirmando que es de difícil lectura, algo que puedes comprobar guiándote por las imágenes que acompañan a esta entrada. Hay que hacer un doble esfuerzo para encajar lo que narra la historia principal y la paralela de los dos chicos que interactúan usando el texto como hilo conductor para conocerse. Y, junto a esto, seguir su investigación sobre la desaparición del escritor y la trama que hay contra él desde hace años.

La edición está muy cuidada y juega con la curiosidad del lector. Para empezar, no puedes ojearlo en la librería porque viene retractilado en plástico y con un precinto que debes romper para sacarlo de la funda. Una vez que lo abres encontraras mucha documentación suelta que es engorrosa porque tiene tendencia a salirse de entre las paginas (aunque lo considero una de las bases de su encanto). Hay facsímiles de periódicos, fotos, postales, cartas, hasta una servilleta de un bar dónde se han tomado anotaciones que los lectores, Jen y Eric, se han ido intercambiando. Como no sé si el hecho de encontrarme toda esa documentación tiene un sentido por la página en la que está o es algo aleatorio, por si acaso, con un lápiz, he puesto el número de la página en la que me la he encontrado y así lo tengo controlado si se sale de su sitio.

La historia que cuenta es muy densa, y usa muchas descripciones para hacer el ambiente sórdido, descadente y agobiante, llegando a traerme el recuerdo de la ciudad de Lisboa de mi juventud. Utiliza la estructura de la novela estadounidense de los años 40-50 y yo no soy muy fan de este tipo de narrativa, pero, obviamente estoy aquí para darle una oportunidad puesto que soy yo la que me embarcado, como el propio protagonista, en esta historia. Con la diferencia de que a él lo han secuestrado y yo he ido voluntaria.

Es mucho más ameno lo que nos van contando los lectores de sus descubrimientos y de sus vidas en las anotaciones en los márgenes. Es de agradecer el cambio de letra, que los identifica e incluso el de colores, que te hacen prestar más atención a lo que dicen.

Como ves el libro no está carente de dificultad a la hora de recorrer sus líneas.

¿Qué hay detrás de esta obra?

En realidad, nos encontramos con una matrioska literaria, ya que tiene una historia dentro de otra, ambas relacionadas, pero que no tienen nada que ver la una con la otra. ¿O sí? La verdad es que todavía me queda mucho antes de encontrarme en la última página, pero te voy a contar hasta donde he llegado.

El libro: «S». El barco de Teseo, ideado, concebido y realizado por el cineasta J. J. Abrams y escrito por el galardonado novelista Doug Dorst, es la crónica de dos lectores que se conocen en los márgenes de una novela y se ven implicados en una lucha mortal entre fuerzas que no comprenden. Un viaje al universo de la palabra escrita que sumergirá a sus lectores en una espiral arriesgada, una aventura imposible de abandonar hasta y más allá de la última página.

«S». quiere ser una celebración del libro como objeto físico. En este momento de correos electrónicos y mensajes de texto y todo lo que se mueve en la nube de una manera intangible, esta obra es intencionalmente tangible. Queríamos incluir cosas que realmente puedas tener en la mano: postales, fotocopias, páginas de blocs de notas, páginas del periódico escolar o un mapa en una servilleta…

J. J. Abrams

Estoy segura que no dejara indiferente a nadie. Hay que tener en cuenta que imita a la perfección a un libro de mediados del siglo pasado, sacado de una biblioteca.

Tiene incluso el olor a antiguo, ese aroma característico de un volumen cuidado pero que al estar en un espacio cerrado adquiere ese toque que lo hace diferente a uno nuevo. No huele a tinta ni a imprenta. Hasta alguna de sus páginas está con alguna mancha de uso, lo que le da más verosimilitud.

Toda la documentación que tiene en su interior está mimada al detalle y hay alguna que todavía no sé ni para que me va a servir a lo largo de la lectura. También es recomendable que se abstengan aquellas personas que odian los libros subrayados y escritos. Aquí no hay página que se libre de tener anotaciones.

Me gusta por lo que ya dije párrafos más arriba: se sale de lo normal, no hay opciones para su descarga digital porque entonces perdería todo el interes y la originalidad, y, sobre todo, obliga a estar muy atento a su lectura. Se debe leer despacio, no saltarse ninguna línea, ser paciente y buscar la forma más cómoda de afrontar el texto y las anotaciones sin perder de vista la trama. Para eso no tengo recomendación porque todavía me estoy acomodando a esta original estructura. Es un libro de largo recorrido, de esos que lo mismo un día lees varias páginas, pero otro pocas y luego lo dejas apartado un tiempo. Hacerlo de una sola sentada lo más probable es que te produzca empacho.

El misterio está servido. No pierdas de vista este símbolo «S» porque aparecerá a lo largo de toda la novela. De hecho, si vuelves a mirar verás que aparece en la funda que lo protege. ¿El significado? Pronto lo sabremos.

¿Quiénes son los verdaderos autores?

Doug Dorst, docente de literatura en la universidad estatal de Texas-San Marcos. Es autor de la novela nominada al Premio PEN/Hemingway Alive in Necropolis y el libro de relatos The Surf Guru. Ha escrito para algunas de las más importantes revistas literarias.

J. J. Abrams, cineasta ganador del Premio Emmy, produce, dirige y escribe películas y series de televisión, entre ellas Fringe, Perdidos, Alias, Felicity, Star Wars, Star Trek, Cloverfield, Super 8, Misión Imposible y otras más.

Si te animas a regalarlo o a adquirirlo para ti espero con interes comentarios sobre tu impresión.

artículo

La esperanza de vida de nuestras bibliotecas

Esta semana se ha celebrado el día de las bibliotecas y aunque no he hecho referencia en mis redes sociales al tema, ya tenía previsto desde la semana pasada esta entrada que te presento hoy. Esta vez lo que me preocupa es la esperanza de vida de esos espacios culturales, ya que nos encontramos en plena época de digitalización de muchos aspectos de nuestra vida, incluidos los libros, y quería conocer como está repercutiendo este hecho en los lectores.

Te voy a poner un texto que he sacado literalmente de la última novela que he leído. Es un texto largo y aún así creo que vale la pena dedicarle un poco de tiempo a su lectura y reflexionar sobre lo que cuenta:

—Yo solo había estado en dos bibliotecas en mi vida. La del Colegio de la Santa Cruz de Valladolid y la del Escorial. Y esas dos porque nos llevaron en excursiones de la escuela. El concepto que me hice de una biblioteca después de esas visitas y de mis lecturas, fue el de lugares sagrados, templosde sabiduría donde reinaba el silencio y el respeto, donde se cimiento y se mascaba cultura. Cuando entré en la biblioteca de Valladolid para presentarme como nuevo trabajador, el contraste entre mis ideas y la realidad no pudo ser más brutal. Gente en cualquier sitio con un runrún maleducado de personas charlando por todas partes. Grandes colas para prestarse o devolver los libros. Las estanterías revueltas por manos irrespetuosas. Un follón, vamos. No sabía bien qué era una biblioteca apellidada pública. Al parecer, los dirigentes de este país habían lanzado la consigna de «democratizar la cultura».

Le advierto, inspectora, que democratizar es un eufemismo que usan los mediocres políticos españoles cuando quieren decir vulgarizar. Había libre acceso a los fondos, cada uno rebuscaba entre las estanterías y se llevaba a casa lo que le apetecía hasta un número determinado de documentos. Pasa- ban a prestarlos y tenían un plazo para su devolución. La democratización cultural de la biblioteca la transformó de templo del saber en un vulgar centro comercial, solo que mucho más barato. Así la biblioteca se convirtió en una librería ¡gratis!, la fonoteca en una tienda de discos ¡gratis!, la videoteca en un videoclub ¡gratis! Y la hemeroteca en un kiosko ¡gratis! Las auxiliares de biblioteca, que estaban encargadas de prestar y recibir las devoluciones con sus pistolas lectoras de códigos de barras, eran meras cajeras de super- mercado y los ordenanzas, como yo, simples reponedores de mercancías. Al ser todo ¡gratis! No se podían contabilizar los beneficios en dinero, así que se contabilizaban en préstamos realizados.

Nuestra biblioteca siempre estaba entre las tres primeras de España en beneficios, o préstamos. El problema de este tipo de bibliotecas es el espacio. A diario entraban remesas de títulos nuevos y había que hacerles sitio, lo que en ese mundo llamamos expurgo. Se retiraban libros de la vista del público y se guardaban en un depósito, por si algún antojado los pedía. ¿Qué criterio se seguía para estos expurgos? Por supuesto un criterio comercial. Los libros con menos préstamos de cada sección eran exiliados al depósito para dejar sitio a los nuevos títulos. Así, por ejemplo, en Psicología, muchos ejemplares de venerables maestros como Lacan, Jung, Piaget o Laing, se fueron para que sus lugares en las baldas los ocuparan los libros de autoayuda, que en esa época hacían furor, de Osho, Chopra o Marinoff. Más de la mitad de los «Diálogos» de Platón corrieron la misma suerte en Filosofia, así como grandes obras de Schopenhauer, Hume, Hegel o Kierkegaard. La gente no los leía. Cuando a Le Clézio le dieron el premio Nobel de literatura, vergonzosamente no teníamos ni una sola de sus obras expuestas al público, tuvimos que bajar apresuradamente al depósito a buscarlas, cambiarlas el tejuelo y rehabilitarlas. Con esta democratización cultural los productos que más prestábamos eran los cómics y las novelas rosa. Los libros de Danielle ocupaban un cuerpo entero de estanterias, los de Fedor Dostoiesvski no llenaban ni una balda.

El negocio iba viento en popa. Mis compañeros y yo, que pertenecíamos al estatus más bajo del escalafón bibliotecario, nos pasábamos el día colocando, dentro de aquel desbarajuste, como buenamente podíamos el aluvión de libros que devolvían los usuarios. Hasta que llegó internet. Internet ofrecía lo mismo que nosotros, y mucho más, y lo hacía al mismo precio ¡gratis! Con las ventajas de que no había que trasladarse hasta la biblioteca, ni consultar los anodinos catálogos, ni buscar las referencias en las desordenadas estanterías, ni guardar colas para el préstamo, ni para la devolución, no había que estar pendiente de la fecha de vencimiento y no había límite de documentos a prestar. No había más que sentarse cómodamente en casa y dar un par de clics al ratón. A medida que avanzaba la implantación de internet en los hogares vallisoletanos, los beneficios en préstamos de la biblioteca iban cayendo. Y fue muy rápido. En un par de años vimos que no éramos competencia para ese monstruo invasor. Caíamos en picado, entrábamos, por así decirlo, en pérdidas y la institución estaba al borde de la quiebra.

Al director de la biblioteca no se le ocurrían ideas con las que frenar la hemorragia de préstamos, así que fue cesado y sustituido por otro con nuevas ideas. Curiosamente siguió una de las máximas de los antiguos cínicos griegos encabezados por Diógenes, «cambiar la moneda en curso». Si en préstamos ya no somos rentables busquemos una nueva moneda en la que sí lo seamos. Esta moneda fue el número de usuarios que acudían a la biblioteca cada día. No importaba que no se prestasen libros, ni discos ni deuvedés. Lo único que importaba era que fuese gente. Se dispusieron unos contadores electrónicos de personas en la puerta del edificio y se crearon clubes de lectura. Había unos cuantos de novela, otro de poesía y otro de cómics. Se crearon talleres de lectura en voz alta, de escritura creativa, de iniciación a las redes sociales, también había un club de cine y otro de flamenco.

El auditorio, que prácticamente no había sido utilizado en la anterior etapa, se desempolvó y en él se ofertaron proyecciones de cine, obras de teatro, conciertos de música clásica, conferencias y presentaciones de libros, normalmente de escritores que se autoeditaban. La biblioteca no recuperó el esplendor perdido de los préstamos, pero con nueva moneda remontó algo el vuelo y ofreció números que la sacaban de la ruina. Las salas clásicas donde estaban los libros o los audiovisuales estaban casi siempre vacías, pero el auditorio y los clubes y talleres funcionaban de maravilla. Para au- mentar el beneficio se ofertaron también productos para niños, siempre es bueno cuidar la cantera, y se les llenó de cuentacuentos, títeres y juegos. Es decir, la biblioteca que se había trasformado en centro comercial ahora era un puto centro cívico. Y yo de reponedor pasé a ser tramoyista.

Cuando me marché acababan de abrir talleres de ganchillo, encaje de bolillos y punto de cruz y clases de yoga y zumba, y tenían proyectado crear una ludoteca con mesas para jugar al ajedrez, a las damas, al parchís, al do- minó, al tute y al mus. Menos mal que me jubilé antes.

—Parece usted resentido con sus jefes.

—No, no lo estoy, aunque a mi parecer son unos cobardes.

—¿Por qué cobardes?

—Por no atreverse a defender el libro y la biblioteca como valor intrínseco. Entiendo que yo solo soy un ignorante del tema y que ellos tienen sus carreras universitarias, sus estudios de Biblioteconomía, han asistido a congresos, cursos y seminarios y están suscritos a revistas especializadas, por lo que seguro que saben bastante más del asunto que yo. Pero para esos cojones que hubieran ofertado chorizos y salchichones gratis, que también son parte de nuestra cultura, y hubieran tenido mucha más gente. Seguiría llevando el ilustre nombre de Biblioteca, aunque fuese una charcutería, igual que ahora se sigue llamando Biblioteca, pero no es más que un centro cívico de barrio donde los libros están como recuerdo y excusa, nada más. Quizás solo quizás, la imagen que usted tenía de las bibliotecas estuviese demasiado idealizada. Su biblioteca ideal es como una mujer ideal, una mujer con clase, con tanta clase que no necesita cambiar para estar siempre perfecta, una auténtica lady, y quizás, solo quizás, las bibliotecas públicas sean como las mujeres públicas, necesitan adaptarse a las cambiantes circunstancias que traen los nuevos tiempos, y si se tienen que depilar el coño se lo depilan, y si se tienen que poner silicona en las tetas pues se lo ponen, la cuestión es sobrevivir.

—Quizás, solo quizás, lleve usted razón.

El misterio del hombre que follaba bien de Juan Daza

Situación actual de las bibliotecas

La verdad es que cuando lo leí me sentí bastante identificada con el bibliotecario, aunque sin la carga sentimental que le supuso a él. En lo que se conviertan en el futuro las bibliotecas no es algo que me preocupe, no por ello voy a dejar de leer. Entiendo los motivos por los que cada vez las visitan menos lectores, por mucho que nos quieran engañar los políticos con los recuentos de visitas a sus instalaciones. Ya no se cuentan préstamos, como bien dice el personaje de la novela, sino solo usuarios que entran y que pueden ir a leer el periódico o a saludar a su amigo que trabaja como bibliotecario.

Se ha hecho una encuesta para saber por qué cada vez van menos lectores a las bibiotecas: 7 de cada 10 personas afirma no haber ido a la biblioteca en el último año. Dato preocupante, más teniendo en cuenta que la mayoría de las bibliotecas están abiertas para todos los públicos. Pero… ¿cuáles son realmente los motivos por los que dichas personas no han ido a la biblioteca? ¿Pueden hacer algo las bibliotecas para que esto cambie?

  1. No tengo tiempo.
  2. No me interesa, no tengo costumbre de ir a la biblioteca.
  3. Consigo los libros por otros medios.
  4. Prefiero leer o estudiar en casa.
  5. Motivos de salud, estoy enfermo.
  6. No hay bibliotecas donde vivo.
  7. No encuentro los libros que me interesan en las bibliotecas. .
  8. No conozco ninguna. No sé dónde están.
  9. El horario no me conviene, me viene mal.
  10. No tienen buen servicio, hay malas instalaciones.

Donde más éxito de usuario vemos que tienen son en sus salas de estudio. Allí suele haber complicaciones a la hora de que todos los estudiantes quepan en ellas y al final se tienen que ampliar en otros edificios creando espacios multiusos. Y de eso doy fe porque lo he vivido durante el tiempo que trabaje como bibliotecaria.

¿Cuál es tu opinión?

Esta vez te dejo la cuestión en el aire para que seas tú quién saque conclusiones y analices en que postura te encuentras. Entiendo que la situación es compleja. Vivimos en un mundo de inmediatez, donde lo digital gana a lo analógico. España en el tema de la inversión cultural ni está ni se la espera. Las bibliotecas muchas veces mal viven y consiguen novedades gracias a las donaciones, ya que sus las partidas de presupuestos son excasas y hay que calibrar muy bien cuales son las novelas que se quieren adquirir para completar los fondos. Las novelas clásicas, si se leen, se puede hacer de forma digital. Muchas de ellas estan de libre disposición, e incluso en las CCAA hay la opción de una préstamo digital al que se accede si tienes el carnet de la biblioteca municipal de tu localidad. Así es normal que los usuarios no vayan a la biblioteca a buscar libros y estos edificios se hayan tenido que reciclar como espacios multiusos. ¿Se convertirán a la larga las bibliotecas en museos? Ahí te dejo la cuestión para que saques tus conclusiones.

Ahora te voy a hablar sobre la novela de esta semana que me la recomendaron no tanto por la trama sino por la técnica de ejecución.

El mejor thriller literario del año según The Guardian.

«Tan dolorosamente humana que es imposible olvidarla.»
Crime Monthly

Duchess Day Radley es una joven de trece años que se autoproclama «proscrita». Las normas son para otra gente. Ella es la fiera protectora de su hermano de cinco años, Robin, y la figura adulta para Star, su madre soltera, incapaz de cuidar de sí misma y mucho menos de sus dos hijos.

Walk es ahora el jefe de policía local, pero sigue intentando sanar la vieja herida de haber sido el testigo que tres décadas atrás mandó a prisión a su mejor amigo, Vincent King, que se dispone a salir de la cárcel. Y Duchess y Walk deben afrontar el problema que supondrá su vuelta.

La trama de esta novela es interesante y el autor tiene la habilidad de llevarte por dónde quiere sin que veas la línea del horizonte. Nos pone a cuatro posibles asesinos y en dos giros finales te lo resuelve de forma magistral sin que te lo hayas visto venir. Pero lo que destacaría y por lo que me la han recomendado, es por su ambientación. Las localizaciones son un personaje más que incide en le caracter de los actores. Incluso, el escenario casi se acaba comiendo a la historia. Hay asesinato, posibles asesinos e investigación, pero todo queda diluido tras esta presencia que a veces los escritores no le damos importancia y es la clave de muchas historias. Eso ayuda al autor a que estés tan pendiente de esa atmósfera que oprime a la historia que cuando esta se resuelve te sorprendes. En este caso, da igual que en un primer momento sea un pueblo de la costa y más tarde en un rancho, el autor prima esos escenarios porque sin ellos los personajes posiblemente no existirían. Por supuesto, esto tiene un inconveniente, a veces la lectura se hace lenta y no es porque haya un exceso de descripciones, de esas a las que estamos muchos acostumbrados que detallan aspectos insignificantes e innecearios en la trama. Aquí todo tiene su razón de ser y es el hilo que te lleva hasta el final de la historia, algo habitual en la narrativa estadounidense de novela negra y thriller: una potente ambientación.

Un tema interesante, según ciertos sectores críticos, es que con el auge de la novela negra y el thriller se está teniendo muy poco cuidado a la hora de escribir y elaborar tramas. Se hace hincapié en que la mayoría de las novelas de este género son costumbristas, con un investigador traumatizado que habla de sus penas. Algo que aquí no ocurre y por eso hace de esta obra una lectura recomendada por su originalidad dentro de lo que se pueblica en la actualidad.

Opinión

Siento decirlo, pero el macho alfa no existe

Cada vez que leo esas dos palabras, macho y alfa, algo en mi interior se revuelve y no para bien. Hace unos años en los libros y en sus portadas se puso de moda el liguero, los taconazos, el rojo, y la pinta de puton verbenero de las protagonistas y después pasamos al macho alfa, con su traje y encorbatado. No nos habremos reído en los años 70 y 80 del anacrónico macho ibérico de las películas españolas con su machismo reconcentrado. Pues siento deciros a todas las amantes de la romántica que al que considerais macho alfa, no es otro que el macho ibérico pero con menos boina, unos centímetros más de estatura y un traje de Armani, pero igual de patético y anacrónico que sus predecesores del cine español.

¿Qué es un macho alfa?

El macho alfa. El líder. Ambicioso y competitivo. Agresivo y dominante. Es el héroe en las películas y la imagen del político y el empresario perfecto que consigue sacar adelante sus proyectos.

El concepto del macho alfa está copiado en teoría de la naturaleza. En una manada de lobos, el macho dominante es quien toma las decisiones y somete a los demás por la fuerza. Es una idea atractiva, especialmente para los hombres en posiciones de poder. Tiene un problema: es falsa.

El concepto del macho alfa lo introdujo un científico de la universidad de Minnesota llamado David Mech, un experto mundial en lobos. En su libro de 1968 hablaba del lobo alfa, el que conseguía imponerse a los demás lobos de la manada peleando y venciéndolos uno a uno.

El propio Mech abandonó esta idea hace más de veinte años. Lo que ocurría es que los estudios se realizaban con lobos en cautividad, donde las peleas eran constantes. Sin embargo, después de estudiar a los lobos en libertad descubrieron que las manadas no eran ejércitos, sino familias.

El líder no era un macho agresivo, sino el padre del resto de los lobos, que guiaban a un grupo y trabajaban en equipo, machos y hembras. A pesar de los esfuerzos de David Mech para desmentir y actualizar sus propias ideas, el mito se mantiene ya que es lo que conviene.

Los estudios indican que las mujeres se sienten atraídas por hombre altos, fuertes, dominantes y agresivos, porque indican mayores posibilidades de sobrevivir. Pero también se ha comprobado que las relaciones más satisfactorias, íntimas y duraderas son aquellas más igualitarias , en las que no hay dominación. De hecho la mayoría de las rupturas sean de amigos o de parejas el denominador común son unas relaciones basadas en un venenoso concepto de la propiedad de una persona sobre la otra.

El macho alfa, por mucho que algunos se empeñen, no es más que un mito.

Somos así de incoherentes. Estamos postulando por una sociedad igualitaria en el que el papel del hombre y la mujer sea paritario, queremos personas sensibles, solidarias, respetuosas, con carisma, guías, comprometidos, que sepan escuchar, que aporten pero dejen libertad de acción, pero llegamos a la hora de la literatura romántica, de las telenovelas turcas o de nuestro día a día y babeamos por un hombre que domine, que maltrate psicologicamente, que controle y que nos haga un poco de pupita porque a fin de cuentas el amor todo lo perdona. Venga ya. ¿Cuándo vamos a dejar de andar hacia atrás y comenzamos a abandonar esa tendencia a normalizar las relaciones tóxicas?

Verdaderas características de un macho o hembra alfa humanos

Sabes que en este mundo debe haber jefes e indios, personas que toman decisiones y personas que las ejecutan, pero para estar en el puesto de mando se necesitan unas características que, desde luego, no son las que hasta la fecha se están poniendo como pertenecientes al modelo de macho o hembra alfa. Hay hembras a las que erroneamente se las denomina alfas y que son personas manipuladoras y tóxicas como los masculinos. Hay que huir de ambos modelos, pero claro para eso hay que saber como es de verdad un ser humano con los atributos de alfa.

El macho alfa es un líder, se conoce y confía en sus capacidades. No necesita pavonearse. Un hombre poderoso y fuerte es equilibrado y reflexivo. Se tiene en cuenta a sí mismo y tiene en cuenta a los demás. Se valora y valora.

Ejercer la autoridad implica aceptar las limitaciones y atreverse a aceptar que los demás pueden aportar algo valioso. Si podemos soportar esto, nos podremos sacar máximo partido y podremos encontrar al líder que llevamos dentro, porque no es un proceso de buscar fuera, al revés, es un proceso interno de maduración. Cuando la personalidad alfa es auténtica, no solo no hay abuso, sino que hay crecimiento por ambas partes, creándose así una relación rica. Esto se ha comprobado en el buen resultado obtenido por equipos de trabajo que estaban coordinados por una personalidad alfa real.

Características de un verdadero macho alfa que puedes incluir en tus novelas

  • Creen en sí mismos

Los machos alfa tienen confianza y creen que pueden lograr cualquier cosa si se esfuerzan lo suficiente. No se dan por vencidos ante el primer obstáculo y están seguros de que hay una solución para cada problema. Así como creen en sí mismos, también lo hacen en los demás.

  • Son conscientes de sus errores

Tienen confianza pero son conscientes del hecho de que no son perfectos. Tampoco esperará que seas perfecto y encontrarán lindos tus defectos. Esos fueron lo que hizo que se enamorara de ti y nunca te juzgará.

  • Son honestos

Nunca dicen una cosa y luego hacen algo completamente diferente. Nunca te mienten porque la honestidad es su primera prioridad. Serán honestos contigo sobre todo, lo cual es un requisito previo para cualquier relación saludable.

  • Están en contacto con sus emociones

No tienen miedo de mostrarte si están tristes o enojados por algo. Y te lo dirán de la forma más tranquila posible.

  • Son excelentes oyentes

Son grandes oyentes, sin importar el tema. No pretenderán escucharte solo porque no quieren lastimarte. De hecho, escucharán cada una de tus palabras porque están genuinamente interesados en todo lo que tengas que decir. Y cuando les hagas una pregunta, harán todo lo posible para sorprenderte con sus ideas innovadoras.

  • Están decididos

Cuando deciden hacer algo, simplemente lo hacen. Una vez que están decididos a conquistarte, nunca se darán por vencidos hasta que lo logren. Y cuando tengan éxito, no se detendrán, no se irán. Están decididos a encontrar constantemente nuevas formas de mejorar su relación.

  • Son apasionados

No tendrán sexo contigo solo por tener sexo. Te harán el amor como nadie te lo ha hecho antes. Son apasionados. Quieren hacer todo correctamente y con especial cuidado.

  • Son generosos

Su lema es dar y recibir. Darán todo lo que tienen solo para hacerte feliz porque eres su prioridad. Cuando realmente los necesites a tu lado, se asegurarán de que estén allí porque saben que todo lo demás puede esperar.

  • Son valientes

No tienen miedo de correr riesgos. Su espíritu aventurero es contagioso. Te inspirarán a seguirlos. Se enfrentarán a cualquier cosa que se cruce en tu camino porque quieren que te sientas seguro con ellos.

  • Son protectores

Harán cualquier cosa por alguien a quien aman. Si escuchan que alguien te ha dicho algo malo, exigirán que esa persona se disculpe contigo. Te harán sentir protegido y amado.

Un macho alfa es un hombre o mujer con el que aprenderás lo que es el respeto, la sinceridad, la vulnerabilidad y el amor.

¿No sería mucho mas sencillo escribir sobre protagonistas con estas características? A ver si va a ser que estamos todo el día pregonando sobre la igualdad y resulta que en el fondo nos engañamos a nosotros mismos. Y ojito con perpetuar la teoría del macho alfa en la hembra alfa. Por desgracia he he leído muchas novelas en las que las escritoras han calcado la toxicidad de macho dominante y se la han implantado a la mal denomidada en este caso mujer empoderada. El empoderamiento femenino es otra cosa pero ya lo trabajaré en otra entrada.

Recuerda además que de este tipo de persona, muy habitual en las novelas románticas, encontramos un subtipo que es el narcisista. En él o en ella veremos reflejada la idea de que todo el mundo está en su contra y manipula a todo su entorno. En las tramas leeremos cómo apoyándose en la pena y en lo mal que lo ha tratado la vida va controlando la vida de la gente que lo quiere. Parece un personaje mejor que el alfa, pero es igual de manipulador pues al final todo lo que trata de conseguir es para su propio beneficio y satisfacción, caiga quién caiga.

Os hago un resumen de este otro tipo de ser humano, al que se denomina narcista, para que así quede completa la entrada y sepaís identificarlo tanto en la literatura que lo normaliza, como en las relaciones habituales de nuestro día a día, porque son personas muy peligrosas y de las que hay que alejarse.

Las 10 caracteríticas de un narcisista que no deberías normalizar en tus novelas

  • Sensación de superioridad

El mundo del narcisista se trata de bueno/malo, superior/inferior y correcto/incorrecto, y por supuesto él siempre se encuentra en el lado positivo de la ecuación. Los narcisistas tienen que ser (aunque sea sólo en su mente) los mejores, los más acertados, los más competentes, hacer todo a su manera, poseer todo y controlar a todos.

  • Necesidad exagerada de atención y validación

No importa cuánto les digas a los narcisistas que los amas, los admiras o los apruebas, nunca sienten que es suficiente, porque en el fondo no creen que nadie pueda amarlos, pues a pesar de toda su arrogancia, son en realidad muy inseguros y temen no estar a la altura. Siempre te echarán en cara que no los apoyas en sus proyectos.

  • Perfeccionismo

Quieren que todo sea perfecto: ellos deben ser perfectos, los demás deben ser perfectos, los eventos deben suceder exactamente como se espera y la vida debe desarrollarse exactamente como ellos la imaginan. Esta es una demanda imposible, que hace que el narcisista se sienta insatisfecho y miserable la mayor parte del tiempo, por lo que suelen quejarse constantemente, y viven en una continua frustración en la que la culpa de todos sus males es de los demás.

  • Gran necesidad de control

Dado que los narcisistas están continuamente decepcionados con la forma imperfecta en que se desarrolla la vida, quieren hacer todo lo posible para controlarla y moldearla a su gusto. Quieren y exigen tener el control, y su sentido de superioridad hace que les parezca lógico que deberían tener el control de todo; y si no es así, se alteran y se inquietan bastante, llegando a presentar rasgos agresivos. Son maltratadores psicológicos y pueden serlo físicos.

  • Falta de responsabilidad

Aunque los narcisistas quieren tener el control, nunca quieren ser responsables de los resultados, a menos, por supuesto, que todo salga exactamente como quieren y se produzca el resultado deseado. Cuando las cosas no salen según su plan o se sienten criticados, el narcisista le echa toda la culpa y la responsabilidad a otra persona para mantener su propia fachada de perfección. O incluso huyen básicamente porque la vida se les hace demasiado grande y prefieren iniciar otros proyectos, que serán fallidos, antes que afrontar lo que tienen entre manos.

  • Falta de límites

Los narcisistas no pueden ver con precisión dónde terminan ellos y comienzas tú. Se parecen mucho a los niños de 2 años: creen que todo les pertenece, todos piensan y sienten lo mismo que ellos, y todos quieren lo mismo que ellos. No saben aceptar bien un “no” como respuesta, por lo que harán todo lo posible para descubrir cómo obtener lo que quieren a través de la persistencia, engatusando, exigiendo, rechazando o haciendo pucheros. 

  • Falta de empatía

Los narcisistas tienden a ser egoístas, ensimismados y, por lo general, no pueden comprender lo que sienten los otros. Esperan que los demás piensen y sientan lo mismo que ellos. Rara vez se disculpan, se arrepienten o se sienten culpables (hay quién nunca), además de que tienen la idea de que son las demás personas quienes ocasionan sus sentimientos, especialmente los negativos. 

  • Falta de razonamiento emocional

Tratar de razonar y usar la lógica con el narcisista para que comprenda el efecto doloroso que su comportamiento tiene sobre ti, realmente es algo improductivo. Puedes pensar que si entiende cuánto te hirió, cambiará; pero tus explicaciones no tienen sentido para él, pues sólo parece ser consciente de sus propios pensamientos y sentimientos

  • Miedo al rechazo y al ridículo

Constantemente tienen miedo de ser ridiculizados, rechazados o evidenciados cuando se equivocan. Esto hace que sea difícil y, a veces, imposible que el narcisista confíe en otra persona. De hecho, cuanto más estrecha sea la relación, menos confiarán en alguien.  Siempre viven una vida falsa dedicada a controlar el qué dirán, criticando lo que los demás hacen aunque acabará copiando exactamente las actitudes que critica.

  • Incapacidad para ser verdaderamente vulnerable

Debido a su incapacidad para comprender los sentimientos, su falta de empatía y su constante necesidad de autoprotección, los narcisistas no pueden amar de verdad ni conectarse emocionalmente con otras personas. Las conexiones que mantienen no son reales, solo se perpetúan si cumplen sus criterios, puede parecer que crea vínculos duraderos pero son espejismos.

Huye de ese tipo de protagonistas si los identificas en una novela y no normalices la situación pensando que, tanto el personaje como el ser humano de carne y hueso, cambiará por amor. Puede que en la novela lo haga pero en la vida real nunca cambian y se llevan por delante a todo el mundo para conseguir su propósito. He tenido la ventaja de conocer a muchos tipos de personas y relacionarme con mas o menos profundidad con auténticos hombres y mujers líderes, con machos alfa de novelerio barato y con narcisistas envueltos en piel de cordero cara a la galería pero que trataban de dar dentelladas a la más minima. Por lo tanto, te hablo con perfecto conocimiento de causa, y, por lo tanto, si en la vida real me he apartado de lo más tóxico de mi entorno, no voy a leer literatura de ese tipo. Y es un consejo que te doy: aléjate de semejantes planteamientos vitales

Como no puedo irme sin recomendar un libro, os presento uno de los últimos que me lei de la autora Calista Sweet, https://www.instagram.com/calistasweetescritora/?hl=es donde encontramos a un verdadero macho alfa, que lucha por sacar adelante su vida y la de su familia, y a un narcisista de manual, que entraran a formar parte la vida de la protagonistas.

Es una de las novelas románticas que me he leído ultimamente y que me ha gustado perderme en sus páginas, porque se aleja de los brutales y erróneos chichés románticos que piden muchas lectoras de hoy en dia y de los que huyo como alma que lleva el diablo.

María Palacios, una mujer con un pasado enigmático, se instala en el patio de vecinos de un edificio en la hermosa ciudad de Sevilla. Carga con secretos que la han llevado por un camino oscuro y su sed de venganza la consume. Mientras se esconde entre los demás residentes, observa, planea y espera el momento adecuado para llevar a cabo su plan.

Noel Vargas, el propietario de un hotel en el popular barrio de Triana, ha experimentado una vida llena de dificultades y desafíos. La tragedia familiar que lo obligó a tomar las riendas del negocio ha dejado una profunda huella en su ser. Desconfía de los demás y se siente acorralado por la soledad.

Desde que María se incorpora al hotel como recepcionista, comienzan a producirse acontecimientos extraños que ponen en tela de juicio la profesionalidad del establecimiento y amenazan con perjudicar su prestigio.
María deberá tomar decisiones difíciles que determinarán su destino y el de aquellos que la rodean.

Espero que poco a poco la literatura romántica abandone estas este tipo de personajes, de los que he hablado en mi entrada, en aras a relaciones mas sanas. No es difícil, hay muy buenas novelas que nos presentan tramas con otros criterios.

mis lecturas

Sevilla

El corazón que a Triana va
Nunca volverá
Sevilla
Con que pasión te enamorará
Y te embrujará
Sevilla

Miguel Bosé

¿Tienes alguna ciudad de referencia a la que siempre vuelves?

Desde siempre, mi corazón ha sentido atracción por Sevilla y por motivos muy diversos. En estos últimos tiempos me da la sensación de que esa atracción va en aumento y de ahí que quiera explicarte mis motivaciones, pues algunas de las cuales están relacionadas con la literatura. Es cierto que otras muchas no lo están y son meros recuerdos familares, ya que he visitando esta ciudad desde que tengo uso de razón, debido a que era la capital más cercana a la localidad en la que viví durante mi infancia. Aunque imagino que ambas te pueden interesar, una porque la utilizaré para recomendar a una autora y los libros que me he leído de ella y la otra porque te entretendrá y conocerás un poco más de mí.

Recuerdo aquellos años sentada en las rodillas de mi padre, en el coche de Gaspar y Mari Pepa, saliendo a primera hora de la mañana de Trebujena camino de la gran ciudad. De su mano tengo, entre brumas, la noción de haber subido a la Giralda, paseado por el Parque de Maria Luisa o visto desde fuera los pabellones de la Exposición Iberoamericana del 29. Exposición que volverá a mi vida en los próximos años, si al final logro sacar adelante mi novela histórica. ¿Ves? Sevilla está ahí desde hace mucho tiempo esperándome. Por eso me ha hecho gracia leer a autoras que tienen como escenario esta ciudad que conozco bastante bien. He recordado como me bajaba del autobús en la estación del Prado de San Sebastián y me he atravesado muchas veces las calles del barrio de Santa Cruz, camino de Sor Ángela de la Cruz, donde tenía mi prima su piso de estudiante. He estado en la feria, en sus museos, en la Expo 92, en la cubierta de su catedral y he visto representaciones teatrales del Tenorio por sus calles. Y además, desde que mi hermana vive en Conde Quinto, una vez al año me doy un paseo por el casco antiguo.

Por eso me encanta encontrarme libros como el de Nerea Riesco, La ciudad bajo la luna, en el que la trama no solo se desarrolla en Sevilla, sino que la ciudad ejerce de narradora de la historia. Eso es algo que intuyes desde el principio si eres consciente de su narrador omniscente y la intencionalidad de sus palabras. Es una novela de suspense en cuatro tiempos y cuatro espacios: la Sevilla de la Exposición Iberoamericana del 29, el Nueva York de la Ley Seca, La Habana de comienzos del siglo XX y la Francia de la Gran Guerra.

La aparición de un cadáver con indicios de haber sufrido una muerte violenta, el día que el Graff Zeppelín aterriza por primera vez de Sevilla, marca el inicio de esta novela. Desde ese momento, descubrir quién es la víctima, quién el asesino, así como las motivaciones del crimen, serán responsabilidad del propio lector que, página tras página, irá conociendo una historia de amor prohibido, a caballo entre Sevilla y Nueva York, durante los locos años veinte. Y es cierto que disfrutas de la puesta en escena de la historia además de ir tratando de averiguar quién es el muerto, quién es el asesino o asesina y cual es la motivación que le llevó a matar y no solo hay de nexo de unión esta capital andaluza sino que un detalle tan insignificante como una petaca con las iniciales CC es un hilo conductor que nos guiará por todo el entramado de la historia. Me gusta como la autora va introduciendo en cada capítulo una información en pequeñas dosis pero que es fundamental para ir avanzando en la historia, todo está bien engarzado, no hay cabos sueltos ni conejos que salgan de la chistera en el último momento. Es una lectura fluida con algún sobresalto marcado por escenas de acción o con carga dramática y otros momentos lánguidos. Todo muy característico de los felices años 20, marcados por el que horror de la recién terminada Gran Guerra, pero a su vez buscardo formas de sobrevivir. Siempre rodeado de un falso glamour que estallará años después. Así es la novela de esta autora y que a mí me ha servido como una de mis fuentes de conocimiento sobre el ambiente de la ciudad durante los convulsos años que van desde la Exposición Iberoamericana del 29 hasta la llegada de la Segunda República, aunque esta historia practicamente llegara a nuestros días en su conclusión contada por algunos de sus protagonistas que vivirán hasta bien entrado el siglo XX.

No es el único libro que me ha gustado, relacionado con la ciudad de Sevilla, perteneciente a esta autora. En Las puertas del cielo iniciamos la trama en esta misma localización. Aquí pasearemos unas calles muy diferentes a las de la historia anterior, pero que nuestros protagonistas de una y otra novela recorrieron en algún momento. Esta vez la vida de nuestros protagonistas se desarollará en los Reales Alcázares en los inicios de la historia y entre las callejuelas del Barrio de Santa Cruz próximo a la fortaleza musulmana.

1482. Yago es un muchacho invidente que, junto con su padre, se une a la Corte de los Reyes Católicos, quienes se hallan inmersos en su cruzada contra los infieles. Se han instalado en Sevilla y la cocina de los Reales Alcázares se convierte en su mundo, un presente gris y monótono del que el joven escapa con los ojos de la imaginación. El azar lo llevará a descubrir su verdadera vocación: la música. Pero no todo es amable a su alrededor: Oreste Olivoni, el despótico encargado de las obras del palacio real, siente una profunda animadversión hacia él y hacia su padre, y no duda en ejercer su influencia para hacerles la vida insoportable.

Mientras Yago avanza hacia la madurez, los Reyes Católicos prosiguen con su afán de Reconquista. La Guerra de Granada se salda con la captura del rey Boabdil, lo que supone un cambio importante en la vida del joven. Al lado del Sultán, Yago descubre la existencia de otro mundo más allá de las fronteras del reino cristiano, lejos de la terrible amenaza de la Inquisición, y toma la decisión de refugiarse allí. En los sensuales jardines del harén, abiertos para él debido a su condición de invidente, Yago conoce a Nur, la rebelde y bella hermana de Boabdil. Entre ambos surge una atracción incontrolable, arrolladora e incomprendida por todos, pero destinada a perdurar por encima del odio que enfrenta a ambos pueblos.

En todas las novelas que he leído de esta autora el amor también está presente entre sus líneas, aunque, junto a ese amor, el sentimiento de la envidia también será el que moverá los hilos de sus historia. En el caso de nuestro protagonista, Yago, la existencia de Oreste Olivoni, supondrá un continuo arrastrar de penurias y adversidades que a duras penas logrará superar. Con un marco incomparable como son los Reales Alcázares, que serán el soporte de una historia oscura, de amores, envidias y celos, tras el que se trasladarán a otro espacio mágico como es Granada y su Alhambra, donde Yago seguirá sufriendo las consecuencias del odio de alguien que lo quiere muerto.

Un técnica que me ha encantado de esta autora, además de manejar unos espacios muy inspiradores por los que me he paseado muchas veces, es la de introducir pequeñas subtramas que encajan perfectamente en la principal, sin que por ello pierdas el camino hacia el desenlace de la novela. En la primera encontramos un cadaver en 1930 y el narrador nos lleva al pasado, volvemos a ese año de 1930 en el que se inicia la novela y la historia continua hasta su desenlace, prácticamente a finales del siglo XX. En el caso de la siguiente, que se desarrolla en plena reconquista de la ciudad de Granada, la historia es lineal, pero no por ello carente de interes, del interés de saber que pasará con la vida del protagonista.

Por último os recomiendo otra novela, que he leído de ella, titulada Los lunes en el Ritz.

Una aventura apasionante en la que las conspiraciones, el amor y la venganza tienen como telón de fondo uno de los grandes hoteles del mundo. Como ves, las venganzas siguen siendo el motor que inspira a nuestra autora. Siempre he pensado que el mundo no se mueve por amor, sino por dinero y venganza. Es lamentable, pero a las pruebas me remito gracias a la gran cantidad de literatura que puede servirnos de fuente y entre ellas las novelas de Nerea.

Estamos a finales de 1929. Martina Romero acude a su primera fiesta en los salones del Ritz de Madrid, tras convencer a su padre, el estricto director del establecimiento.
Allí conoce a Bosco, aspirante a actor con el que tiene un vergonzoso desencuentro. Decepcionada por esa primera incursión en la alta sociedad, se concentra en una misión: junto a su madre y las amigas de esta organiza actos benéficos para ayudar al padre Eugenio, que lucha por la dignidad de sus pobres.
Mientras tanto, pese a la apariencia de lujo de la vida en el hotel, el país bulle. Se proclama la República y hay una ola de violencia que desata la quema de iglesias. El padre Eugenio rescata de un convento tres cuadros que serán el motivo por el que las damas y el sacerdote decidan saltarse la legalidad.
La existencia de Martina transcurre entre su compromiso, su pasión pictórica y el amor prohibido que siente por Bosco, ahora una estrella de Hollywood.

Aquí nuestra protagonista no solo pagará las consecuencias de este amor prohibido, sino que también tendrá que lidiar con un error cometido por su hermano que acaba introduciendola en la trama de venganza alrededor de la que gira nuestra historia.

Es una novela que recomiendo por ser de esta autora pero de la que hablaremos en otro momento, porque hoy mi entrada estaba dedicado a la ciudad de Sevilla, a la que probablemente volveré de la mano de otra escritora en breve. De ella recomendaré otros libros de temática muy diferente de los que he recomendado hoy en mi entrada, pero que seguramente os gustarán igual. Y dónde no solo os enamoraréis de lo que cuentan sino de la ambientación que es el marco perfecto para esas historias.

mis lecturas

Feria del Libro de Cádiz 2023

Una vez más hice mi visita a la Feria del Libro de Cádiz recordando, de paso, que hace dos años estuve por allí firmando ejemplares de mis novelas. Este año he preferido, como el año pasado, participar como lectora. Para ello he recorrido las casamatas donde estaban ubicadas las diferentes librerías o editoriales y me he dedicado a bichear. Esa palabra me encanta y me la ha pegado mi amiga y autora Patricia Gallardo y, de hecho cada vez que la tengo en mente o la verbalizo, le pongo hasta el deje que suele utilizar ella al pronunciarla.

El lugar del evento

Si no eres de Cádiz, y lees mi entrada, te preguntarás que qué narices es una casamata. Se trata de una bóveda o construcción muy resistente para instalar piezas de artillería, ya que la Feria del Libro se desarrolla en el antiguo Baluarte de la Candelaria, con todo lo que supone adaptar unas defensas militares como lugar para desarrollar un evento lúdico, pero se hace un esfuerzo y se logra un marco incomparable, aunque no exento de complicaciones.

Fue construido en el año 1672 con la intención de proteger la entrada natural al puerto de Cádiz.

Desde hace un tiempo, es el espacio donde nos juntamos los amantes de las letras para disfrutar durante unos días de toda una serie de actividades relacionadas con el mundo de los libros. En su interior encontramos los lugares abovedades, que te he comentado, con una vistas preciosas de la bahía de Cádiz y que te hace imaginar la entrada de la flota proveniente de América cargada con las riquezas del otro lado del Atlántico. Como puedes leer ya el lugar de por sí da pie a que la imaginación de los autores se ponga en marcha ella solita. De hecho, os podría contar un sueño que tuve la noche del 21 de diciembre del año pasado y que está relacionado con este lugar y este evento. Un sueño que puedo decir que fue mi hilo rojo, y que lo mismo algún día lo utilizo como parte de la trama de una de mis novelas. Es que es un lugar estupendo, sobre todo, para reencontrarse con la historia, con uno mismo y con los amigos.

En esta imagen se puede ver el espacio interior del baluarte dónde su ubican las librerías y editoriales. Es muy acogedor pero tiene una serie de inconvenientes, sobre todo a la hora de la firma de los autores.

Para empezar es un lugar muy húmedo y de ambiente bochornoso a poco que haga calor. Eso es algo que todos sabemos que no viene nada bien a los libros, pero al ser durante algo más de una semana se puede soportar. Luego la zona de firma de los autores, que no somos de primera línea, es algo complicada. Se trata de esa mesita pequeña ubicada en una esquina y que está presente en cada casamata. El autor o autora se encuenta bastante desangelado y si no tienes mucha idea o no conoces al escritor, no sabe uno muy bien si es uno esperando a firmar ejemplares de sus libros o se trata de una persona que está cansada y se ha sentado a esperar y tomar resuello.

Encuentro con amigos y compañeros

Aquí tenéis un ejemplo de lo que os comento. Ves que hay poco espacio para firmar comodamente, como cuando lo hizo de un ejemplar para mí el autor y amigo Wayne Jamison. La mesa se encuentra justo entre el acceso proveniente del patio y el paso interno de las casamatas. Un estar en todo el medio que también diría mi amiga Patricia. Es una lástima pero es lo que tiene el recinto adaptado para lo que no era su fin.

Lo que sí tengo que agradecer este año es la ayuda de algunas de mis librerías de referencia como Ana de Bibliópola, Sonia, de Maria Zambrano la librería de mi barrio, o el librero de La Ratonera, por lograr que encontrara los dos ejemplares de Esvásticas en el sur de Wayne Jamison https://www.kailas.es/wayne-jamison/#:~:text=Wayne%20Jamison%20(Rota%2C%201970),por%20la%20Universidad%20de%20M%C3%A1laga.

Uno de ellos ya está prácticamente agotado, pero tenía un encargo para un regalo que se irá a hacer un largo viaje. Un detalle de cumpleaños para un amante de la II Guerra Mundial que seguramente le va a encantar. Y, ¿cómo regalar una segunda parte de un libro y no la primera? Es cierto que se tratan de relatos sueltos y no es necesario leerlos por orden. Pero en eso tengo un TOC y no me gusta regalar segundas partes, soy muy ordenada.

En estos dos trabajos del autor vemos como Cádiz fue el escenario de una de las batallas más importantes durante esta guerra, que no tuvo nada que ver con la librada en otros frentes. La situación estratégica de la provincia hizo que se convirtiese en un nido de espias y saboteadores. 

Se libró un duelo a muerte con intrigas, sobornos, rumores, información y operaciones secretas como armas principales. Incluso Hitler reconocería después que no invadir el Peñón le costó la guerra. Historias de amor, odio y venganza. Piezas, todas, de un tablero de ajedrez en el que se jugó una partida que estuvo muy cerca de cambiar el rumbo de la contienda y que yo os animo a leer, porque esta narración está mucho más cercana de lo que sucedió que las películas de 007.

Pero Wayne, en realidad, iba a promocionar su ultimo trabajo, porque la verdad es que es un especialista de esta guerra, de las batallas encubiertas que se llevaron a cabo en esta zona y las consecuencias que para muchos gaditanos supusieron estos hechos.

En este nuevo trabajo nos desgrana como al término de la Guerra Civil española muchos republicanos huyeron a Francia esperando rehacer sus vidas en el país vecino, pero terminaron como prisioneros en campos de concentración.

El libro de Jamison ofrece una recopilación ordenada alfabéticamente por localidades. Como homenaje y memoria, a cada prisionero le dedica un capítulo y muestra la documentación que certifica su paso por el campo de concentración. Va reconstruyendo su historia personal indagando en archivos, buscando en foros de memoria y por testimonios de familiares directos. Pienso que es un libro necesario para que la historia no se repita.

Pero claro no iba a ir a a dar una vuelta a la Feria del Libro y no pecar, puesto que yo peco de gula literaria, pero como dijo mi amigo Wayne, mejor vicio no se puede tener.

El primero que cayó fue La revolución española vista por una republicana de Clara Campoamor, en una edición de Luis Español Bouché. Hablar de la II República, de la revolución femenina y del logro del sufragio femenino y no conocer a Clara es quedarse en la superficie de la Historia.

Ya sabes, querido lector o lectora, que tengo intención de escribir mi novela histórica y estoy en plena fase de inmersión en ese periodo que va desde 1929 hasta 1936. Será el espacio de tiempo donde se desarrollará la trama y, de momento, a caballo entre la provincia de Cádiz y la de Sevilla. En esta fase hay que documentarse mucho y no conocer a Clara Campoamor y esta obra supondría quedarse coja en esta fase. En este libro encontramos un claro análisis por parte de la autora del origen de la guerra y de las previsibles dificultades de las que partiría el pais, fuera quien fuera el bando ganador.

Siguiendo luego con mi costumbre no pude dejar de echarle un ojo a los libros de cocina, pues en casa es un tema recurrente ya que tengo a dos hijos a los que les encanta cocinar como a mí. De casta les viene a los galgos.

El de Cocina Anime de Diana Rult, se trata de un viaje gastronómico de la mano de una otaku, donde se descubren los platos que sus personajes favoritos saborean y comparten. Todas las recetas tienen anécdotas sobre el anime que lo inspira. Junto a ello encuentras información cultural so bre el plato y consejos para tu preparación. 75 recetas y sus series te acompañarán en un viaje gastronómico muy especial

Para finalizar la ruta, el libro Sabores de Sefarad de Javier Zafra, que si bien no me ha llegado a través de la feria del libro sino por medio de un regalo, no puede dejar de nombrarlo por lo maravilloso de su fotografía y contenido. El autor es colaborador del Proyecto de la Red de Juderías, que es de dónde me ha venido el libro, un especio en el que hace difusión del patrimonio gastronómico sefardí entre otras actividades culturales. Con un principio apasionante te animo que, si eres amante de la cocina española, buceés también en este mundo, pues es el de los antepasados de muchos de nosotros.

El tiempo es el único ingrediente de este libro que no podrás comprar en ningún zoco; el resto los puede encontrar en los mercados populares o en las huertas, o dando un paseo por el campo. Búsquelos, recoléctelos y prepárese para viajar en el tiempo…

Javier Zafra Sabores de Sefarad

Espero que, desde la ciudad que me leas, hayas tenido la oportunidad, como yo, de disfrutar de la feria del libro, si ya ha sido, o que aproveches para visitarla si va a ser durantes estos días.

recomendación

Me hago un Calista Sweet

Empezar la casa por el tejado

Siempre recomiendo no empezar a poner tejas si no tienes unos buenos cimientos, aunque es cierto que últimamente soy muy amiga de hacerme froilanes en el pie al saltarme alguna de mis propias normas. En este caso en vez de hacer un Froilan voy a hacer un Calista Sweet, pero antes te voy a poner un poco en antecedentes para que me entiendas ya que voy a recomendar a una escritora de la que explico a continuación que este es mi primer acercamiento a su trabajo, algo que no es habitual en mí a la hora de animaros a leer determinados libros.

Pese a seguirla en las redes tengo que reconocer que no había leído nada de ella por falta de tiempo, añadiendo además un hecho que comenta en su libro y del que estoy de acuerdo:

«La competencia es fiera: decenas de novelas se estrenan cada día y todos queremos que sea la nuestra la que el lector escoja»

Calisterías. Guía de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura. Calista Sweet

Por lo tanto hasta la fecha solo la conocía de oídas y porque alguna publicación se me colaba en mi Instagram. Pese a todo el momento llega, esta vez gracias a la recomendación de Una rosa en tu librería publicada en Instagran: https://www.instagram.com/p/CsJkxIYItQi/ que dio lugar a que llamara mi atención. Así desde el viernes por la noche me dediqué a leer esta guía, acabándola ayér sábado, para poder comentaros hoy mi opinión sobre su lectura. Todo ello me ha llevado a que, tal vez por mi innata curiosidad, me acercara a ojear sus novelas publicadas hasta ahora y así, en cuanto tenga un hueco que no será tardando mucho, haré lo que siempre hago con los autores que me hacen tilín, que me leeré uno de sus primeros libros y el último que haya publicado y con eso tendré una visión de su evolución que posiblemente me incitará a leer su bibliografía completa poco a poco.

¿Qué es lo primero que me llamó la atención?

Para empezar comento que ya en su explicación de que son las Calisterías encuentro un punto en común con Calista:

No seré yo quien niegue esas teorías que afirman que se aprende mediante el método ensayo-error. No obstante, el proceso de aprendizaje es muy personal y a mí me funciona el uso de los sentidos. Vivir las experiencias está bien, pero no hay que infravalorar el poder de la mirada ni el que concede una apertura desmesurada de los oídos. A partir de lo que se percibe, uno puede extraer sus propias conclusiones.

Calisterías. Guia de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura. Calista Sweet

Está claro que la experiencia es algo muy importante a la hora de aprender, sin embargo creo que como escritores es muy difícil plasmar una idea basándose solo en la experiencia, ya que hace falta como cientos de vidas para tener todo el conocimiento que, a la hora de la verdad, necesitamos para acabar desarrollando nuestras tramas. Por eso, en mi caso también me baso mucho en la experiencia de otras personas, con las que trato de empatizar hasta llegar a hacer sus sensaciones algo mío. Sé que es un proceso complicado de entender, y de llevar a cabo, pero aquellas personas que son PAS (personas de alta sensibilidad) seguro que me entienden perfectamente. No voy a decir que yo lo sea, pese a que sí es cierto que tengo bastante facilidad para ponerme en la piel del otro. Puedo decir que soy capaz de asumir ciertos estímulos que para unos pasan desapercibidos aun cuando para otros puedan doler de una manera bastante intensa. Con la madurez he logrado que esa capacidad me sea útil a la hora del aprendizaje, pero sobre todo a la hora de plasmas sentimientos en mis narraciones, a pesar de lo difícil que es ponerse en los zapatos del otro con todas sus consecuencias, por lo tanto esta primero premisa de la autora fue lo que me atrajo a seguir leyendo su guía.

También se debe tener en cuenta que tendríamos que ser millonarios, y sobre todo no tener que trabajar, para gozar de todo el tiempo del mundo y con ello poder visitar aquellos lugares en los que se desarrollan muchas de nuestras historias. La verdad es que comparto con ella la convinción de que conversaciones con personas autóctonos y con google maps se pueden hacer maravillas a la hora de plasmar los escenarios necesarios para nuestros que se muevan nuestros personajes. Sé que hay personas que difieren de esta afirmación, por lo que por esa regla de tres, autores com Santiago Posteguillo, Robert Graves o Noah Gordon, imagino que deben tener una máquina del tiempo. Como creo que no es así puedo decir, sin temor a equivocarme, que el otro pilar es una buena documentación, un tema del que ya he hecho mención en infinidad de ocasiones.

¿Cómo nos presenta la autora esta guía?

El trabajo está estructurado en varios capítulos breves que se pueden leer de una forma desordenada según nos vaya llamando la atención. El primero que elegí fue el titulado: No termines todos los libros. Para mí tiene más razón que un santo. Desconozco la edad de Calista, pero por ciertos comentarios deduzco que no hay precisamente un abismo generacional entre nosotras:

«Debes terminar todo lo que empiezas», «hay que ser consecuente con lo que se decide»… Aprendí la lección desde que era un comino. Mi sentido de la RESPONSABILIDAD jugó un papel crucial en la interpretación de la norma: durante años, esto me provocó numerosos conflictos internos. Abandonar un curso, o un trabajo, a pesar de que me causara infelicidad no eran opciones a contemplar. Hasta sufrí episodios de ansiedad como consecuencia de estas situaciones hasta que por fin me di cuenta de que uno tiene derecho a equivocarse y también a corregir sus errores. ¡Y no se desata ninguna tragedia natural! Aplicado a la lectura, por mucho tiempo tuve automatizada la obligación de acabar los libros que comenzaba; solo por el hecho de haberlos escogido, aunque no me gustasen o aportasen nada o fueran, sin ambages, un tostón.

Calisterías. Guía de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura. Calista Sweet

Decidí iniciar mi ruta entre sus páginas sin preocuparme de por cuál capítulo abría el libro y más que hablar de aquellos en los que estoy al 100% de acuerdo quiero comentaros uno que me sorprendió y que me ha servido de enseñanza. Se trata del titulado No a los protagonistas planos. En estas páginas Calista me fundamenta precisamente la necesidad de que existan personajes que lo sean dentro de una novela, pero por supuesto que no sea el principal actor de la historia. Apoya esta aparente paradoja con el argumento de que es necesaria su existencia siempre que tengan pocos rasgos de personalidad pero que su presencia sea imprescindible para mover la acción. Son como la palanca que pone la piedra de la trama a rodar pero que no le hacen sombra a nuestros protagonistas. Me he quedado reflexionando y he visto que es una cuestión en la que no había caído en la cuenta e incluso, a veces, nos empeñamos, por no hacer personajes planos, en retorcer las personalidades de aquellos que su función es de mera comparsa, apoyo del protegonista o el que obstaculiza el progreso de este. Para esa labor tenemos que hacerlo con unos rasgos que los diferencie pero que llegue al final de la historia sin mucha evolución.

Con mas de 50 tips, repartidos a lo largo de 215 páginas, Calista nos pone al día sobre temas tan destacados como: para que son útiles los eventos, la leyenda del todo vale, la utilidad y las trampas de las redes sociales, el consejo de no subestimar al lector, la importancia de revisar los contratos, el sí a los finales felices, la leyenda del escritor exitoso, del que es viajero o del enrollado. Y en todos los capítulos he encontrado frases memorables para tener en cuenta a la hora de mimar mis publicaciones. Por supuesto no voy a hacer un spoiler de todas ellas, pero para muestras un botón por lo que os voy a poner aquella referente al corrector, un trabajo que a veces no está tan bien valorado como se debería:

El corrector es, en definitiva, un auténtico amigo. Es como un agente secreto que trabaja para el autor y para el lector al mismo tiempo. Un amante de las palabras con la misión de dar la claridad suficiente al mensaje eliminando las sombras, ese ruido de fondo que se superpone a la esencia, que distrae la atención del lector sacándolo de la lectura.

Calisterías. Guía de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura. Calista Sweet

Tras participar, haciendo doblete este año, en el Encuentro de Romántica de Jaén han aumentado mucho mis ganas de pregonar a los cuatro vientos la importancia de una buena documentación, corrección y edición como un comienzo adecuado a la hora de presentar una historia. Luego es cierto que como todos sabemos el marketing, sea para el tipo de novela que sea, hace mucho y abre muchas puertas. Todos sabemos que un buen marketing ha hecho de verdaderos bodrios grandes bestseller, aún así, lo que a mí más me preocupa a la hora de publicar una novela no es tanto si gusta o no, como dije en el Encuentro, porque para gustos los colores, sino la satisfacción de saber que he hecho todo lo posible para superarme con respecto a mi anterior libro y que he luchada por tener la mejor calidad al alcance de mi mano y esto se ha plasmado en mi libro para que lo disfrute el lector. Esta es una de las ideas, que tras la lectura del libro de esta autora, en la que creo que también volvemos ambas a coincidir. Ya estés metido en el berenjenal de publicar o te estés iniciando en este apasionante mundo de la escritura, te recomiendo la lectura de: Calisterías. Guía de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura. Calista Sweet

De todos modos si quieres saber más de esta autora te dejo aquí su enlace a IG donde podrás seguirla y conocer sus demás obras: https://instagram.com/calistasweetescritora?igshid=MzRlODBiNWFlZA==

Una autora que #gabytaylorterecomienda.

mis lecturas

Chicas e instituciones

Una nueva recomendación de lectura

Se acerca el 8 de marzo y el título de mi entrada es el de un libro que me he acabado de leer y que puede venir bastante al caso con la fecha que se conmemora esta semana. Se trata de el trabajo de la artista, poeta y gestora cultural Daria Serenko (Jabarovsk, 1993): Chicas e instituciones. Una mujer disidente y que por ello sabe bien lo que es una cárcel rusa, porque lo ha sufrido en sus propias carnes. Ha pasado por ella en varias ocasiones debido a su oposición al régimen de Vladímir Putin, ha sido perseguida y amenazada, han hackeado su teléfono y ha llegado a temer por su vida. Así fueron sus últimos diez años. El pico llegó en enero de 2022, poco después de que presentara su libro (Errata Naturae) —en él critica el sistema patriarcal y militarista ruso— en Moscú y manifestara sus presentimientos de que algo horrible iba a suceder. La tacharon de alarmista. Más tarde la detuvieron y se pasó dos semanas en el calabozo. En ella se aunan una seríe de reivindicaciones y luchas que chocan directamente contra la mentalidad del régimen actual que gobierna Rusia, donde se están fomentando unos valores muy tradicionales, que además se han convertido en la ideología oficial del estado. Y las feministas no encajan en esos valores ya que redefinen los conceptos de la familia e igualdad algo que supone una amenaza directa a este régimen putinista, donde además los opositores al régimen tienden a sufrir accidentes, sobre todo el de precipitarse al vacío desde ventanas. Nuestra autora ha tenido más suerte. Dos semanas antes de que los tanques entraran en Ucrania, estaba sentada en un cafetería del centro de Moscú firmando ejemplares de sus libros. En el de un amigo escribió la dedicatoria «Rusia será libre». Antes de que hubiera terminado el café unos agentes de paisano la detuvieron y su condena finalizó la madrugada del 23 al 24 de febrero. Al despertar su país estaba en guerra por lo que tuvo que hacer las maletas y viajar hacia el exílio. Sus campañas siempre se han desarrollado dentro del marco de la no violencia, pero está claro, como bien dice Daria: protegerse de la violencia recurriendo exclusivamente a la no violencia puede costarte la vida.

Entre las páginas de este libro vemos un retrato de esa realidad contada por quién lo ha vivido de primera mano y desde el mundo de la cultura, algo que en muchos países de los llamados democráticos se sigue utilizando, al igual que en Rusia, como una forma de lograr un discurso uniforme en el que la palabra igualdad no tiene mucha cabida. Vemos en la narración de esta autora la historia de mujeres, las chicas, que trabajan para el ministerio de cultura ruso y como sus vidas se reducen a ser un mero número. Donde poco a poco se les merma su libertad política y de expresión, en el que el miedo a veces se ahoga entre tragos de vodka y donde la más minima sospecha, incluso por haberse divorciado, puede suponer un antes y un después en sus vidas. Lo peor de todo es que este discurso no solo se escucha en Rusia. que a fin de cuenta no deja de ser una dictadura. sino que lo oímos en los argumentos de muchas personas, incluídos líderes políticos, en países en los que se supone que ya a inicios del siglo XX sus regímenes eran democracias parlamentarias y en los que se presume de que todos los individuos son considerados iguales. Pues parece que no.

Panorama en la actualidad

Por eso, aún hoy en día una mitad de la humanidad necesita tener que llamar la atención como mínimo una vez al año y explicarle a la otra mitad que las mujeres somos iguales que los hombres en las reivindicaciones que este día se gritan por la calle. A nivel intelectural la igualdad es patente y la necesidad de colaboración entre hombres y mujeres, estando ambos en el mismo plano, es algo que debería ser obvio en pleno siglo XXI. Un siglo, del que ya tenemos casi un cuarto de él gastado de tanto usarlo, en el que sigo oyendo discursos donde se ningunea, menosprecia y socaba la identidad igualitaria de una parte de los habitantes del planeta, justificando esta situación con comentarios de los más variopintos y todos ellos cargados de bastante mala baba. Lo que hace no solo no conocer la realidad sino negarla y empecinarse en querer hacernos comulgar con rueda de molino. Solo hay que coger cualquier libro de historia y podremos encontrar que a cada éxito alcanzado por un hombre, antes o después, lo mismo ha sido logrado igual por una mujer, lo que ocurre es que si ha sido antes se ha ocultado y si ha sido después se ha minimizado.

Pero lo que más me preocupa no es que exista esa discriminación sino que uno de los medios de mantenerla siga siendo un discurso mal desarrollado por parte de un sector de mujeres que no acaban de entender muy bien dónde está el problema. Y eso lo he visto incluso dentro del mundo de la literatura donde se siguen jaleando y justificando tramas tóxicas dentro de la narrativa en un género como el la romántica-erótica. Allí seguimos desarrolando discursos en los que el mal trato se envuelve de glamour y se disculpa con la frase: fue por amor.

Si en una novela de thriller al antagonista malvado se le dota de unas características que hacen que nunca se le justifique su maldad pese a que se pueda entender el origen de ella, me gustaría saber el motivo por el que se justifican en aras del amor los amores tóxicos, la manipulación, el acoso e incluso las violaciones, que se acepten porque el ejecutor de los hechos ha tenido un mal día o tiene un trauma de la juventud. A eso se le añade que el amor de la protagonista lo va a acabar redimiendo y curando, finalizanco con el falso supuesto de que comeran perdices, que bien podía ser otra cosa porque no me gusta la carne de caza, y todo el mundo se queda tan feliz. Y ese mecanismo de justificación se implanta de una manera muy efectiva entre la gente jóven y se va repitiendo como un manta de generación en generación sin que nadie atienda a la voz de alarma pese a que hay muchas personas que van avisando de esta realidad. Sobre todo cuando los casos de violencia de género van cada día en aumento entre la gente adolescente, lo que demuestra que el dinero gastado en campañas no está siendo muy efectivo.

No es que pida que se censure este género literario, como algún sector con pocas luces dice que queremos hacer aquellos autores y lectores que denunciamos este tipo de escrito, es sencillamente que se hagan lecturas guiadas entre la gente jóven y que no se acepte ningún tipo de justificación para ese tipo de actitudes tóxicas. Que al igual que se define a la perfección al personaje malvado de una novela, que se delimite eso mismo en los personajes que demuestran su amor de forma envenenada en las tramas. Que no demos pie a que personas sin formación adecuada, como muchos adolescentes y bastantes adultos, crean que si un novio controla mi móvil, es terriblemente celoso, me dice que la ropa que llevo es llamativa y fiscaliza con quien salgo o lo que hago es porque está locamente enamorado de mí. Eso es lo que se pretende y pese a que hay estupendos trabajos literarios de autoras de novela romántica y erótica, que logran desvincularse de estos postulados, todavía encuentros cientos de ellas (suelen ser mujeres, que eso es lo que más me asombra) que son jaleadas por miles de lectoras por sus tramas de celos, manipulaciones por parte del hombre hacia la mujer, maltratos físicos y psicológicos e incluso violaciones, de la que luego se le perdona, en aras del amor, al ejecutor del delito que acaba casándose con la sufrida protagonista.

Por eso pienso que es debido a los hechos vividos y narrados por Daria Serenko en mi lectura recomendada o a lo que se sigue viendo en la literatura romántico-erótica, lo que hace que días como el 8 de marzo sigan siendo necesarios en el calendario de la humanidad.

Si quieres saber más de esta autora y su libro os dejo una entrevista que dio a los medios debido a la publicación en castellano de su trabajo.

https://www.elconfidencial.com/cultura/2023-01-28/daria-serenko-feminismo-lgtbi-putin_3564777/

Y junto a esto os animo a acercaros el miércoles 8 de marzo a Algarve Libros en Jerez de la Frontera a las 19.30 donde participaré en la tertulia titulada: El papel de la mujer en los distintos géneros literarios. Allí os espero.

recomendación

La imaginación

¿Qué es la imaginación?

Realmente la respuesta más o menos la tenemos todos en la cabeza, pero por si alguien no lo tiene claro me he dirigido al consejo de sabios (RAE) y voy a copiar la definión que nos brinda el diccionario: facultad humana para representar mentalmente sucesos, historias o imágenes de cosas que no existen en la realidad o que son o fueron reales pero no están presentes.

Solamente con esto tendría para rellenar la entrada de este domingo por lo que tirando precisamente de esta virtud, y apoyándome en diversas lecturas, le he dado una nueva vuelta de tuerca a esta palabra de la que se supone los escritores debemos de tener sacas y sacas acumuldas en nuestras casas, aunque es preciso puntualizar que la imaginación no es algo exclusivo de los escritores. Si acaso de estos es la capacidad de plasmarlo en el papel, pero está claro que sí es algo que debe ser intrínseco a la creación literaria, aunque no sea exclusivo de sus creadores.

¿Virtud o maldición?

Ahí es donde planteo esa vuelta de tuerca porque si bien siendo escritor ya hemos visto que es esencial y, que incluso, es una cualidad muy útil para darle chispa a la vida del resto de la humanidad que no escribe, pero pese a todo, no podemos negar que el exceso de imaginación puede ser incluso una maldición. De muestra un botón y una experiencia personal o como diría Lolita Flores: una anécdota. Para empezar, puedo decir que, desde hace mucho, se ha denominado a la persona a la que le rebosa este atributo como de «Antoñita la fantástica»

Muchos de vosotros, queridos lectores, que todavía veis vuestro 50 cumpleaños como algo lejano, seguramente no tendréis ni idea de dónde viene ese apodo, pero aprovechando la circunstancia voy a contártelo.

Antoñita la Fantástica era adorable, era una niña espabilada y a la vez muy educada, que para eso se había criado en el barrio de Salamanca de Madrid en la posguerra; dónde también se crió mi madre, que disfrutó leyendo sus aventuras y por la que tengo precisamente noticias de esta criatura. La niña vivía aventuras en la realidad y sobre todo en su imaginación y de ahí su apodo. Antoñita iba a Radio Madrid, a la Gran Vía, acompañada de su tata, siempre a su lado (la ficticia aya se llamaba Nicerata), porque quería tener su sesión semanal de tertulia con don Antonio, un adulto respetable con quien había entablado amistad (y no miremos la relación con filtros de hoy).

A esa niña repipi le gustaba viajar a Babia. De hecho siempre estaba en Babia. De la radio, Antoñita pasó a los libros infantiles, a los best sellers de una España aún deprimida de finales de los años 40 y que necesitaba reanimarse.

Tras el personaje se encontraba quien le daba voz en los micrófonos de la SER y quien empezó a escribir sus aventuras, Borita Casas, fiel representante de la España dividida, con un hermano falangista muerto durante la guerra y otro, de la izquierda, republicana en el exilio. Una locutora que aprovechó sus visión, de la España en la que vivió, para su trabajo en las ondas. Antoñita era fantástica y llegó a convertirse en una serie de televisión, dirigida por Pilar Miró en 1967.

Y de ahí que el empresario Antonio García Fernández, padre de Ana Obregón, observara que su hija pequeña tenía unas dotes excepcionales para la comedia, el desparpajo dialéctico y, sobre todo, una mente abierta para vivir con la imaginación mucho más de lo que tenía ante sí, que no pudo evitar sacarle punta: «Esta niña es Antoñita la Fantástica», bromeaba. Y Ana Obregón, que entonces tenía doce años, se quedó con el apodo, que no le iba mal con su personalidad. Si había que quedarse en Babia, ya lo hacía. 

En el caso de Ana, ella supo sacarle partido a este mote y hacer una marca de su forma de ser, granjeándose con ello la simpatía de la gente que la rodeaba, aunque hay veces que tener tanta imaginación puede llegar a ser una maldición tanto en la vida real como en la vida literaria.

La maldición del exceso imaginativo

Siempre se ha considerado como algo positivo el estimular la imaginación pero como cualquier cosa que se tenga que desarrollar, si se hace en exceso, podemos acabar teniendo problemas. Recuerdo que de pequeña me metí en algún pequeño lio por ese poder de mi imaginación, que acababa aderezando con algunas mentiras mal calzadas aquí y alla con lo que, a la primera que me pillaron y tras una buena regañina por parte de mi madre, decidí atar en corto a ese rum rum de mi cabeza y utilizarlo en algo más provechoso. Tal vez ese toque de mi progenitora favoreció que en vez de reprimir esta capacidad de hilar historias fantásticas acabaran muchas de ellas plasmadas en mis libros.

Pero esta cualidad debe de estar bien atada y fundamentada, si se es escritor, porque ese rebosar imaginativo nos puede llevar a querer meter con calzador hechos en una novela y que por mucho que gocemos de lo que se llama licencia del autor, acaben haciendo que el relato pierda credibilidad y pasemos de una novela de ficción a una de fantasía, que si bien en este género la capacidad de inventar mundos es fundamental, también hemos hablado de que por encima de todo está la necesidad de que todo quede bien encajado, y que pese a ser un mundo nuevo debe tener unas leyes razonablemente lógicas que se cumplan de principio a fin y todo ello perfectamente fundamentado.

La maldición la he sufrido en novelas que he leído en la que hay piezas que no encajan por mucho que el autor eche los restos tratando de poner su imaginación al servicio de la narración. Tendría que disfrutar de cuatro vidas para poner por escrito la cantidad de agujeros que he encontrado en las historias que he leído por un exceso de inventiva. Ahora que también hay autores que han aprovechado el tirón de esta cualidad al servicio de sus lectores en forma de libro, anécdotas, reflexiones y vivencias; haciendo de ello una narración entretenida que arranca sonrisas, risas y carcajadas.

En este caso me encuentro con el trabajo de la autora Mina L. Ladoc titulado «Dario y desvarios de una doctora Jedi». El libro se encuentra dividido en una serie de capítulos breves dónde la autora nos va plsmasndo sus reflexiones sobre cosas muy disparejas que le han llamado la atención. Así en el primero nos encontramos sus conclusiones sobre ciertos puntos de las novelas del género de los thrillers referido a la obligación que tiene un escritor de ser primero un buen y gran lector para que en sus narraciones no encontremos anacronismos que acaben estropeando una buena trama. Pero no nos quedamos ahí, nuestra autora continúa a traves de sus capítulos, y tirando de buen humor e imaginación, con sus reflexiones sobre temas muy diversos y que darían para sentarse con ella, empezar por un café y acabar la tertulia con una copa larga. A la vez va dejando leves pinceladas sobre reglas ortográficas y recomendaciones para que nunca olvidemos que un libro puede ser un excelente compañero en nuestras horas muertas. Un detalle importante que debo aclarar es que Mina, además de ser médico de familia, es una gran correctora que en sus redes sociales se esfuerza en compartir conocimientos para todos aquellos interesados en aprender esos pequeños detalles que enriquecen nuestra lengua castellana.

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Son reflexiones con las que todos nos podemos sentir identificados, pues hemos pasado por esos hechos que ella nos cuenta seguramente alguna que otra vez. Incluso tiene la capacidad de relatar una situación luctuosa y hacer de ello un momento para pararnos a pensar que hasta en las cosas más sencillas parece que siempre hay alguien encargado de complicarlo todo hasta lo indecible. ¿Os habeis fijado en la gran varidad de compresas o maquinillas de afeitar que hay en el mercado? Ya no nos vale la tesis doctoral, necesitamos ademas un master para tomar ciertas decisiones en la vida y que va a depender de un número determinado de gotas que nos indican la absorción o de hojas que marcan el apurado.

Además me ha gustado mucho este trabajo precisamente porque, de una manera amena y tirando de mucha imaginación, la autora va dejando caer situaciones ridículas, lo que puede servir para que otras personas se cuestionen actitudes que son perfectamente risibles y modificables precisamente por ser bochornosas. Pero no solo el libro trata de reflexiones sino que tiene esa faceta didáctica que nos va dando en forma de pautas ortográficas, que vienen muy al caso si estás interesado en mejorar en esa faceta, seas o no escritor. Nunca se sabe si tendrás que hacer una carta de presentación para un puesto de trabajo, por ejemplo, y ahí también se miden las habilidades lecto-escritoras.

Una de las recomendaciones que hace de forma insistente es que tenemos que leer y hacelo con mucha atención porque no me digais que a la hora de leer el título del libro no lo habeís hecho de corrido y verbalizado en vuestro cerebro la palabra DIARIO. Pues no…es dario y sin acento, el porqué, eso lo averiguaréis cuando leais este libro que os recomiendo porque pasaréis un buen rato gracias a la imaginación de Mina L. Ladoc.