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¿Y si la Navidad no es tan difícil sino que nos la complicamos nosotros?

La Navidad no solo son compras, mensajes reenviados, y decoración de la casa. Es algo más, es saber de dónde vamos, dónde estamos y qué queremos para nuestro futuro. Y la verdad es que sé perfectamente de dónde vengo, dónde estoy y me gustan los planes que tengo de futuro. Es normal que todos no se cumplan, pero la ilusión con la que comencé 2023 espero que se mantenga durante 2024. Por supuesto, para eso hay que darle caña al año y no esperar que las cosas nos vengan por ciencia infusa. El futuro nos lo labramos a golpe de cincel.

La Navidad es un momento de celebración pero también de reflexión. No son los adornos lo que nos la recuerda, sino compartir con otros que pueden ser familia o amigos. Los sentimientos es lo que nos hace formar parte de esta tradición. Como hay gente que se marcha muy pronto y, en ese momento que es cuando le vemos las orejas al lobo, me ha llevado a reflexionar. Gracias a ello he llegado a la conclusión de que no hay que perder el tiempo por nada ni nadie que no lo aprecie en su justa medida. Al igual que tampoco hay que perder el tiempo en el consumismo de la Navidad, pese a que nos demos algún capricho que también nos lo hemos ganado. Puede sonar hasta extraño que esto lo diga yo que soy una persona que trata de cumplir esas pequeñas tradiciones, como pueden ser las culinarias, o aquellos pequeños detalles que sé que a la gente que me aprecia le va a gustar y por ello voy derechita a organizarlo todo.

También quería hablar de dos anuncios que me han encantado, el de Ikea y el de Navidul. Los dos reflejan muy bien lo que nos ocurre a todos en estas fechas: que nos complicamos la vida. Bueno, casi todos, ya que tengo que ser sincera y contar que nunca me he complicado más allá de lo razonable, la triste realidad es que me han complicado, como a bastante gente, con compromisos absurdos. Aun así, según pasan los años, me voy haciendo menos tolerante hacia esas obligaciones, que encima hay muchas, y muy indiferente a aquello que puede interferir en mi modo de vida. ¿Cómo se consigue eso? Gracias a la experiencia, que es un grado, y a poner a cada uno en su lugar si por un casual el tiempo no lo ha puesto. Un no a tiempo, hoy en día, es una victoria para ganar paz y tranquilidad.

Ikea nos pone un buen ejemplo de lo que podría ser la Navidad
Navidul también nos indica que nos complicamos demasiado la vida y hay que tener en cuenta que solo podemos disfrutar de una.

He puesto estos ejemplos porque son muy gráficos y presentan una realidad que, año tras año, nos trae de cabeza. Os puedo prometer y prometo que no me llevo comisión por nombrar a estas empresas. Sé que estás semanas son muy tristes cuando se pasan solo o sola, porque siempre se dice que es una época para estar juntos. Pese a que hay que ser consciente de que no tenemos el don de la ubicuidad. Cuando se puede, no discuto que sea bonito repartirse entre las familias, pero también a veces es un coñazo manifiesto tener que estar de acá para allá, como una maleta, solo por juntarnos, ya que es algo que se podría hacer en otro momento del año y no se hace. Nunca me ha gustado la imposición de tradiciones. Intento inculcar en mis hijos ese gusto por volver a la casa familiar o juntarnos en esta fecha siendo algo que salga de ellos y sin más complicaciones, y si les surge algún otro compromiso que no sea yo la que genere el conflicto de intereses. No es época de repartos salomónicos, son tiempos de dejar que la gente fluya y amoldarnos a lo que vaya surgiendo.

Para mí este ha sido el segundo propósito de este año y que creo que lo he cumplido: educar sin condicionar. Si condicionas no educas, impones y, vuelvo a decir, una fecha en la que debe haber cero imposiciones es precisamente durante la Navidad. La realidad es que debería ser todo el año, si bien sé que eso sería pedir peras al olmo, aunque íbamos a agradecer que nos dejaran disfrutar de unos mínimos.

¿Qué cosas bonitas me ha traído este 2023?

Una de esas cosas es haber recibido un regalo cada día y sin fallar ni uno desde el 1 de enero. Justo después de las campanadas se inició este bonito detalle. Al final es lo que se dice, los detalles son lo importante y no suele ser algo de gran valor material para los ojos profanos pero para quién los recibe son gestos que dicen más que muchas palabras, esas pequeñas cosas para guardar en el silencio de la memoria. Junto a eso, dentro de poco hará un año en el que me regalaron un principio. Eso me valió para ir poniendo un ladrillo detrás de otro con el que construir mi camino de baldosas amarillas en el que la meta no es llegar a un destino determinado, la meta es ir avanzando día a día disfrutando de cada momento.

Como muchas veces he dicho este 2023: la vida nos escupe y cada uno de nosotros nos deja en un lugar en el que seremos nosotros los que tendremos que lidiar con los pros y contras. Hay que apechugar con nuestras decisiones y disfrutarlas, no tenemos más remedio. Lo podemos hacer a regañadientes, todo el día protestando y usando nuestras frustraciones como si fueran arietes para cargar contra los demás, aunque es algo que no aconsejo, o podemos vivir mirando un poco por los demás. Por eso yo soy más de acciones que de propósitos o promesas, porque suelen ser muy livianos y se los lleva el viento. Así este año mi propósito es en realidad una petición como la que os pongo a continuación del autor Alfonso Genique:

Unos labios que besen despacio. Unos ojos que miren de frente. Un corazón que traiga más ganas que excusas y al que el suyo nunca le quede grande.

Unas manos que abracen de igual modo su alma de niña y su libertad.

Una apuesta clara por su sonrisa. Cero promesas.

Mucho respeto, para variar. Y si le apuras,

Todo el infierno que pueda caber en una cama que jamás deje de rebosar ternura.

Con esto cierro 2023 y os deseo una Felices Fiestas. Espero veros a la vuelta dentro de un mes. Necesito descansar un poco del esfuerzo que supone pensar semana tras semana un artículo que sea de interés general. Me gusta, pero, como bien dije hace unos días, voy a disfrutar de mi gente.

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Sin compromisos

Todos los años, según empieza el mes de diciembre, suelo hacer un paréntesis en mi vida para henchirme de espíritu navideño y así hasta el 7 de enero. Ahí paro hasta el año que viene.

Tal vez suene a frivolidad por los cuatro costados y no te quito la razón. Soy consciente de que hoy en día, con lo que está cayendo, este sentimiento en realidad está más muerto y enterrado que Lola Flores, de la que este año se celebraron los cien años de su nacimiento. Pero al igual que la figura de esta gran artista resurge, la emoción del último mes del año se implanta en la mente de todos y más con el bombardeo que nos gastamos los más «jartibles» de la Navidad.

También es un momento de confrontación, como con lo referente a la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla. En mi casa es así, mi hermana no quiere saber nada de la Navidad, perdió su espíritu hace mucho tiempo y disfruta de la tortilla de patatas sin cebolla. Es mi grinch particular. Yo soy su nota discordante, tanto con en el uso de renos, ángeles, misterios, lucecitas y espumillón como en el gusto de esa cebollita dorada mezclada con la patata y el huevo.

¿Cómo lo disfrutamos? Pues ella siempre tiene su tortilla de patatas en exclusividad y a la vez disfruta viéndome decorar la casa con el mismo interés que mejor duende ayudante de Santa Claus. Nada más sencillo cuando se respetan los gustos y actitudes. Eso sí, todos los años le recomiendo Talquistina para los sarpullidos.

¿Qué aporta mi espíritu navideño a una sociedad como la de hoy en día?

En la sociedad actual, que parece que avanza cada vez más cuesta abajo y sin frenos, puede parecer que poco. Desde mi humilde punto de vida creo que un poquito menos de crispación. Intento que la paz me dure 365 días. Desde hace tiempo decidí que iba a pasar mucho de todo aquello y de todas aquellas personas que lo único que aportaban a mi vida irritación y malestar, pero sobre todo en Navidad. Está claro que siempre vendrá alguien que tratará de joder este propósito, aunque la idea es hacer un cortafuego y evitarlo de la mejor manera posible. Para ello llevo todo este 2023 cerrando mi círculo de amistades y quedándome con quién considero mi familia. Así lo he reflejado en el calendario de Adviento que se me ocurrió poner este año en un hueco que antes tapaba un mueble. Ese típico hueco que descubres que la pintura que hay en la pared no coincide con el resto del salón, algo que me temí que ocurriría cuando me solicitaron la entrega de ese armario. He tenido, desde mayo, tiempo para reflexionar sobre la forma de solucionar el asunto y la idea me vino en el momento más oportuno. Ese en el que me pongo en modo espíritu navideño.

El color de pintura diferente lo he disimulado con corcho, que ahí se quedará después de las fiestas. Su función será un rincón familia, en él colocaremos aquellas fotos, noticias, o cositas que se nos ocurran a cada uno de los miembros de la familia. Ese fue el origen pero luego pensé que para estos días podría ser una forma de crear ese ambiente de hogar que tan bien sienta en un mundo de prisas, malas noticias y gestos desagradables. Quería proteger nuestro reducto con un buen foso de cocodrilos. Así nació esta dinámica de 24 días, 24 sobres, 24 fotos. En una época en la que hacemos una gran cantidad de fotos con nuestros móviles, apenas tenemos fotos en papel comparando con tiempos pasados y me apetecía que por unos días eso cambiara en nuestra casa.

Para ello elegí unas 50 fotos en las que aparecían las personas que para mí más importancia han tenido a lo largo de este año, desde octubre del año pasado hasta hace unas semanas y con las que hubiera compartido un buen recuerdo. De esas seleccionaría 24 para colocar en sobres y que formarían parte del calendario y otras, unas 10, serían las que acompañarían las felicitaciones que le iban a llegar a esas personas que considero que han sido las más importantes para mí. Como ves han sido pocas, pero es que no he necesitado más. Sin andarme con ambages, no han estado junto a mí ni se las esperaba, por lo tanto su pertenencia a mi núcleo duro de amistades a los que considero familia no estaba justificado ni el envío de mi felicitación. Les deseo lo mejor para este año pero no les hago partícipe de ello.

La verdad que, estando a gusto con uno mismo, tampoco se necesita estar rodeado de multitudes, pues al final se asemeja al Circo de Barnum & Bailey, demasiados payasos, fenómenos extraños e ilusiones que se esfuman con rapidez, justo lo que tarda en apagarse los focos del escenario. Eso no son amigos y quién piense lo contrario que lo disfrute. Por eso mi rinconcito familiar es conciso, no hacía falta mucho más. Somos los que estamos y estamos los que somos y para mí eso es el espíritu de la Navidad, aquel que se logra al hacer hogar y dónde cualquier persona que venga se sienta como en su casa. De eso puedo presumir, porque siempre me lo han dicho, que al entrar en mi casa se notaba paz y tranquilidad y todo el mundo estaba muy a gusto. Ese es el mejor piropo que me han podido decir: tú me das paz. Algo que en este mundo es muy necesario. Si todos nos empeñáramos en hacerlo lo mismo en algo mejoraba nuestra sociedad. Lo cierto que solo estamos decididos a disfrutar de forma egoísta, sin pensar ni lo más mínimo en nuestro entorno, si acaso para nuestra propia satisfacción. No tenemos actitud de servicio y los pocos que la hemos tenido hemos decidido cerrarnos en banda.

Voy avanzando un poquito más en mi ir soltando lastre de mi mochila para meter en ella vivencias que de verdad me llenen y enriquezcan a mi entorno. Que a nadie le extrañe si cada día interactúo menos con algunas personas y pueda parecer que estoy haciendo un ghost. La verdad es que aciertan, lo estoy haciendo. Este año hago partícipe de manera personalizada de mis mejores intenciones solo a los que de verdad se merecen mi recuerdo, un montón de paz y mis mejores deseos para este año que viene. Hay alguna persona más que, si bien, no entran dentro de mi núcleo más íntimo, si son amigos para tener en cuenta y ya se darán cuenta, pero para el resto, sin acritud, si os he visto ya no lo recuerdo. No quiero a nadie que haga reenvíos masivos sin sentido de los mensajes navideños, no quiero a nadie en mi vida que durante todo el 2023 no se haya acordado ni de preguntar como estoy, no quiero a nadie que solo quiera saber de mí para rellanar su existencia con cotilleos. Sé distinguir la dejadez. Otra cosa son aquellas personas que, por sus circunstancias familiares o personales, les es imposible dedicar un minuto de su día a mandar un mensaje para hacerse presente. Por lo tanto tengo claro a quiénes me refiero cuando digo: quedaros con vuestras vidas y dejadnos tranquilos a los que de verdad somos sinceros y queremos disfrutar de la paz y del verdadero amor fraternal.

Esta semana no voy a recomendar ningún libro. Hoy os voy a pasar un microrrelato que he escrito para un reto lanzado desde el grupo Romántica en Jaén. Tuve el gusto de asistir a un evento organizado en mayo por este estupendo grupo junto con mi pareja y escritor, Héctor H. Por ello me ha hecho mucha ilusión presentarme ya que siempre he sido reacia a trabajar este tipo de narración, pues empiezo con un relato breve y acabo con un libro de 250 páginas, pero esta vez lo he logrado.

Espero que te guste

Tertulia

A vueltas con la IA

Esta semana he tenido la oportunidad de volver a traer a la palestra un tema muy candente en las redes y en la sociedad en general. He participado en una tertulia en el IG de Nuria Colomina https://www.instagram.com/nuriacolominagomis/?hl=es en el que hemos dando unas pinceladas sobre el origen y la situación actual de la Inteligencia Artificial y cómo está afectando en nuestro día a día.

Desde el inicio he dejado mi postura clara y la voy a dejar por escrito por si a algún oyente o lector le puede producir dudas. Yo estoy de acuerdo con los avances tecnológicos, lo que dice mi hermana, los motorcitos que pueden ayudarnos en lo cotidiano. Sin embargo, a esta postura le pongo un pero muy grande ya que es necesario saber que se está manejando. Como ponía de ejemplo en la conversación con Nuria, todo el mundo sabe lo importante que son los coches en nuestras vidas y, que si te acostumbras a su uso, son esos motorcitos que nos facilitan el trabajo. Aunque a nadie en su sano juicio se le ocurre utilizar un coche sin tener nociones de su funcionamiento. Incluso a mí me ha pasado que, teniendo el carnet desde hace muchos años, si alquilo un vehículo me siento insegura porque no estoy hecha a él. Pues lo mismo digo, en este caso, con las nuevas tecnologías. Ni hay que mandar a la hoguera a quién las usa, ni hay que utilizarlas a tontas y locas sin saber en realidad para que sirven o sus consecuencias.

Para empezar, el abuso de este tipo de programas conlleva un encierro en nuestra zona de confort. Eso no sería del todo criticable porque cada cual sabe de su situación y las necesidades que tenga en su vida. Solo comienza a serlo cuando lo utilizamos absolutamente para todo, dejamos de lado nuestra propia creatividad (que puede que no se tenga, que eso es otra) y echamos de lado el esfuerzo que genera un trabajo bien hecho en aras de que lo haga otro por mí, con la excusa de que son avances de la ciencia. Sobre todo porque partimos de la base que todos los que nos consideramos escritores enarbolamos la bandera de la creatividad.

Una de las cosas que recalcamos a lo largo de la tertulia, de la que os dejaré al final el enlace, es que en caso de los escritores el tema está claro. Un buen escritor, que conoce los recursos de su oficio, con la IA tendrá un aliado que le ayudará a pulir aquellos detalles que puedan quedarle sueltos. Para un mal escritor unicamente será un reconocimiento de que no tiene ni idea de su trabajo y lo que al final salga no demostrará que sabe lo que tiene entre manos. Será un producto malo.

Lo que hay que tener claro que el problema de la IA no está en si con ella se hacen portadas, las cuales se llevan años haciendo con otros programas de los que se nutren muchos diseñadores gráficos, o si alguien trata de escribir un libro con ella, cuando sabemos que hay mal llamados autores que utilizan novelas poco conocidas de autores extranjeros, las traducen y hace plagio de sus trabajos. Algo que he visto personalmente en las redes. Es más, la IA es una estupenda aliada para desenmascarar a esos estafadores de las letras. Pese a que siempre tendrán personas que desconozcan sus tejemanejes, acabaran siendo devorados por sus propias creaciones. Los problemas a los que nos enfrentamos son otros y se están ya intentando buscar soluciones para ellos

¿En qué punto nos encontramos en este momento?

Hoy en día se están reclamando una legislación muy necesaria en una serie de puntos:

  • Unas leyes que controlen la investigación y el uso de esta tecnología.
  • Una diferenciación y reconocimiento de aquellos productos que son creación de una IA y aquellos que lo son por humanos.
  • Reconocimiento de la propiedad intelectual del producto surgido de una IA.
  • Una pausa para ver qué es lo que en realidad se está investigando y que implica cara al futuro.
  • La necesidad de un comité ético que verifique el desarrollo de la IA y su implicación el la vida humana.

El informático británico Andrew Ng es un eminente pensador en el campo de la IA y ha sido pionero en su aplicación durante muchos años. 

El crecimiento de la IA en diversos ámbitos técnicos plantea una serie de cuestiones sobre las políticas referentes a la Propiedad Intelectual (PI); de lo que se trata, esencialmente, es de determinar si debe modificarse el sistema actual de PI a fin de prever una protección equilibrada de las obras e invenciones creadas por medio de la IA, de la IA propiamente dicha y de los datos en los que se basa la IA para funcionar.

Las palabras de este informático son claras:

Será importante contar con una regulación exhaustiva. Para que la IA alcance todo su potencial, los gobiernos deben tener presente la protección de los ciudadanos, dando cabida igualmente a la innovación positiva que la IA puede aportar. 

Andrew Ng. (Foto: © NVIDIA Corporation)

Pero el problema actual es que como el ser humano suele ser más lento que el propio programa y que los gobiernos no suelen ponerse de acuerdo con facilidad. Vemos como se ralentiza todo lo referente a la toma de decisiones y este proyecto de futuro ya no es tan proyecto ni está tan lejano en el futuro. Por ello nos encontramos con una gran cantidad de lagunas normativas que pueden generar situaciones complicadas a la hora de dirimir en caso de accidentes que afecten a la ciudadanía.

Como la entrevista que incluyo en esta entrada es de una hora y trata muchos aspectos de este tema prefiero no alargarme más y remitirte a su visionado para que tengas un poco más claro o muchas más dudas sobre la situación de la Inteligencia Artificial.

Mi vino de la tarde y algo de conversación: La inteligencia Artificial desde el canal de Nuria Colomina con la participación de la escritora Gaby Taylor.

De todos modos no te voy a dejar sin la recomendación semanal. Hoy quiero presentaros el primer libro de la compañera Nuria Colomina. Así empezáis a conocerla no solo en su faceta de entrevistadora de su canal sino también en la de novelista. Tiene ya varios trabajos en su haber de los cuales yo he leído su segunda obra publicada y en estos momentos me estaba dedicando a leer su primer trabajo.

¿Cómo te sentirías, si durante toda tu vida te han enseñado a comportarte de una forma determinada, para ser perfecta, y justo ese comportamiento, hace que la persona que está a tu lado te deteste?
¿Cómo te sentirías, si te dejan empezar a realizar tu sueño, y en el comienzo, te obligan a dejarlo, por un pacto?
Un pacto que hicieron por ti, porque debes seguir unas reglas.

Susana y Daniel, tienen que lidiar con esos sentimientos, sin poder hacer nada, más que esperar que el tiempo les ayude.

No he llegado a conocer personalmente a Nuria, pero todo se andará. Le hemos echado algunos ratos de parrafadas virtuales y un par de entrevistas y lo poco que intuyo detrás del personaje, que somos todos en nuestras redes sociales, lo veo reflejado en sus novelas. Por lo menos en la primera que leí y en esta segunda que he comenzado hace pocos días. Sus actores tiene, como en el caso de todos los escritores, mucho de sus vivencias, estoy segura, y ella lo refleja con claridad en las situaciones que se desarrollan en sus tramas. Aunque, lo que de verdad destacaría de ellos es que son reales, esas personas con las que nos cruzamos en el día a día y que ella sabe traspasarlos al papel en su cotidianidad. Algunos autores narran sus historias dándoles demasiadas pinceladas que no hacen que todo sea muy verosímil, algo que no es el caso de Nuria. Ella presenta a mujeres de otros tiempos, vistas con los ojos de estos días, pero en su justa medida. En la actualidad vemos que a veces la palabra empoderada se usa de manera muy frívola, en su caso, sus mujeres son luchadoras de sus tiempos sin caer en anacronismos y con una narración muy bien hilada. Para mí esas son algunas de sus principales fortalezas como autora. Tiene más, por supuesto, aunque eso lo dejo para que lo descubras acercándote a sus libros.

Opinión

Civilización

¿Te has preguntado alguna vez cuándo se considera que aparece el primer signo de civilización en una cultura? Todo el mundo piensa que al surgir el arte, la arquitectura, la escritura, una incipiente relación con algún tipo de divinidad, la agricultura, el nacimiento de las ciudades. Hasta se añade a la lista los instrumentos que facilitaron la vida, como el control del fuego, la domesticación de los animales o el uso de recipientes para cocinar y conservar los alimentos. Pero la verdad es que no, es algo mucho más simple aunque a la vez muy profundo. Esa misma pregunta la hizo un alumno a la antropóloga estadounidense Margaret Mead. El estudiante y sus compañeros pensaron en todo lo que anteriormente te he citado, pero la profesora les sorprendió con la siguiente respuesta:

El primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur (hueso del muslo) que había sido roto y luego curado. En el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No se puede huir del peligro, ir al río a beber o buscar comida. Somos carne para las fieras. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.

Una fractura de fémur que ha sanado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que cayó, ha vendado la herida, ha llevado a la persona a un lugar seguro y la ha atendido durante su recuperación. Ayudar a otra persona a superar las dificultades es donde comienza la civilización,

Margaret Mead

Posiblemente no habías caido en la cuenta de este aspecto que define un rasgo muy importante en el homínido: la preocupación por sus semejantes. Esto es algo que también aparece en algunas otras especies, pero en la nuestra ha ido más alla. El ser humano ha aprendido métodos curativos que ha ido mejorando en el transcurrir de los siglos. Otra habilidad muy importante es la capacidad de comunicarnos ideas y saber escribirlas. Aunque curiosamente ambas competencias, que nos caracterizan dentro del mundo animal, parece que tienen tendencia a ir desapareciendo en nuestra sociedad.

La compasión o el preocuparse por los demás ha dejado paso a un gran egoismo en el que nadie se para por nadie. Solo pensamos en nosotros mismos añadiendo a eso que pasaremos de largo con actitud indiferente si eso nos lleva a conseguir lo que nos satisfaga, aunque sea de forma momentánea. Soy una persona que me considero muy curiosa y, como ya sabes, analizo mucho mi entorno buscando todo tipo de señales que luego me valen para mis novelas. Ahora mismo puedo decir que la información que me llega no es nada optimista. Sabemos que el ser humano tiende a situarse en su zona de confort y, cuando nos acomodamos, es complicado salir de ahí. Es más sencillo hacer un personaje malvado y con muchos matices para una novela que uno bueno y compasivo. Hay más ejemplos a nuestro alrededor para tomar nota de la mala baba de la humanidad que de todo lo contrario. Dirás que estoy derrotista y puede que sí, o sencillamente que estoy a final del año y empiezo a hacer balance, del que reitero que no es nada positivo. La sociedad en la que vivimos está aborregada y es gris. Lo poco que reluce tampoco es para tirar cohetes porque la mayoría de los hechos a destacar suelen ser para beneficio de unos pocos en perjuicio de la gran mayoría. O sea que la civilización como tal se está yendo un poquito al carajo, que diríamos por aquí, término náutico muy propio para esta situacion.

Incluso me recuerda un poco a la película de El Planeta de los simios, donde los seres humanos habían perdido la habilidad de hablar. Sé que vino dado por un virus que infectó a los hombres y les hizo perder el lenguaje. Al final, sin ese componente vírico, otros aspectos, como una vida en la que todo tiene que ser para ayer y dónde hay que rellenar nuestro ocio de falsos decorados, están haciendo que lo perdamos igualmente. Perdemos habilidad comunicativa y eso también como escritora me produce cierto desasosiego. ¿Habrá que bajar tanto el listón para que la gente entienda lo que lee que los libros se vuelvan deslavazados? ¿Habrá que consultar a un asistente virtual para que nos traduzca lo que estamos leyendo porque hayamos perdido el significado de las palabras de nuestro propio idioma? Esta es la reflexión a la que he llegado hoy y como no tengo respuestas prefiero dejar unos apuntes y que cada uno haga su repaso anual. Seguramente yo lo haré más adelante y compartiré de una u otra forma en mis redes

Pero como escritora me intersa hablaros de esas novelas que en sus tramas aparecen personajes excepcionales que desarrollan métodos curativos, como lograron su aprendizaje y su desarrollo vital. Lo veo en algunas novelas históricas que han sido un éxito entre los lectores y que no puedo dejar de hacer mención de ellas. Os hablo de El médico de Noah Gordon y Sinuhé el egipcio de Mika Waltari. Entre sus páginas comprobamos como el hombre ha sido capaz de trascender y acabar sacando lo mejor de sí mismo para compartirlo con sus semejantes. La dos son lecturas que recomiendo para aquellos que quieren conocer una mezcla entre novela histórica y tramas relacionadas con el suspense, que tanto nos gustan a la hora de afrontar nuestras lecturas. El romanticismo, el suspense y el thriller son los tres géneros que más se leen, por lo tanto no puedo dejar de animarte a que te acerques a esas historias que no por clásicas deben perder interés.

Ten en cuenta que la biografía de Sinuhé es real y se encuentra en un papiro egipcio llamado el papiro de Berlín: https://es.wikipedia.org/wiki/Papiros_de_Berl%C3%ADn, pero Mika lo adaptó e hizo de su relato una de las mejores novelas de todos los tiempos. Esta historia es fundamental para cualquier amante de la cultura egipcia que quiera iniciarse en el camino para escribir una trama relacionada con esa sociedad. El autor añadió mucho más de lo que se intuye en el papiro, pero este es el inicio de tod. De hecho creo que fue la mejor pormerización de un embalsamamiento que he leído antes de leer textos cientificos relacionados con esta práctica. Siempre agradeceré a mi padre que me regalara ese libro porque de ahí parte mi amor por la Egiptología y por la historia. Ese libro lo he perdido a raiz de mi divorcio y los típicos esto para tí o para mí, pero no pierdo la intencionalidad de mi padre con su regalo para que amara la lectura y Egipto, aunque ya no disfrute de el libro original. Es una trama que una vez que te engancha ya no puedes olvidarla.

Estamos ante una narración que te atrapa

Sinuhé, anciano y exiliado en la costa del Mar Rojo, recuerda los eventos de su vida, en la era del faraón Akenatón (1353-1336 a.C.), en esta novela narrada en primera persona. Su voz es cínica, amarga y decepcionada, pero se enfrenta al relato de una vida apasionante: su infancia como huérfano adoptado por un médico, su trabajo como médico de la corte real, su historia de amor con la fabulosa Nefernefernefer, la traición que le rompió el corazón, el exilio, los viajes, su nueva relación romántica con la trágica Merit… La vida de Sinhué atraviesa Egipto, Siria, Creta o Babilonia y, al acompañarlo, nos convertimos en testigos de conspiraciones y traiciones reales, rituales y fugas, tesoros, riquezas, amor y muerte. Pero la cosa va más alla, porque tiene su punto de misterio e intriga que no te voy a desvelar porque Sinuhé es un huérfano pero en realidad, ¿de quién es hijo? Ese misterio también se desvelará a lo largo de la historia.

Junto a la anterior, te animo a leer El Médico de Noah Gordon, porque hoy vamos de curaciones, médicos y personas que se preocupan de sus semejantes, pese a que luego su labor no sea tan reconocida como se debería pese a su gran esfuerzo.

Rob Cole, un inglés, era muy pequeño cuando quedó huérfano y fue separado de sus hermanos. La persona que le acogió, un barbero-cirujano, fue quien despertó en él un interés por la medicina. El interés se convirtió en decisión y llevó a buscar la forma de estudiar en la mejor escuela de Persia. Esto conllevaba una dificultad extra (además de la distancia) y es que en esa escuela solo aceptaban a estudiantes musulmanes o judíos.

La determinación de Rob es tal que decide cambiar su identidad y hacerse pasar por judío. Así, comienza un viaje de Londres a Persia donde conoce el idioma y la cultura persas. También en el trayecto se encuentra con Mary, la que será su primer amor pero de la que se tendrá que separar para continuar su camino.

La llegada a Persia no es fácil, pues no tiene dinero para permitirse entrar a la escuela. Por suerte, consigue que el Sah (el rey persa) acepte una audiencia con él y pronto lo vea como un amigo. Gracias a ello, Rob consigue el dinero para poder estudiar medicina.

Cuando completa sus estudios como el mejor de la clase y el favorito del profesor, Rob es destinado a la India para atender allí a las víctimas persas de la guerra y de la epidemia que allí tenían lugar. Durante la estancia se reencuentra con Mary, con la que vuelve a Persia y forma una familia. Sin embargo, su unión debe mantenerse en secreto ya que él se supone que es judío y no puede unirse con una cristiana como Mary.

Las cosas se complican en el reino persa por la guerra contra la India, por lo que Rob y Mary, junto a sus dos hijos, deciden regresar a Inglaterra. Allí nada es mucho más fácil. Rob se convierte en un respetado médico, pero sus conocimientos precisos y amplios hacen envidiar al resto de médicos, que no saben dónde o cómo aprendió. El secreto se descubre cuando un comerciante de lana al que Rob conoció en Persia declara que se hizo pasar por judío.

Usurpar otra identidad y renunciar así al cristianismo es visto como una infidelidad a la religión por la que Rob debe ser juzgado. En el tribunal que le juzga distingue a uno de sus hermanos menores. Sin embargo, este no quiere saber nada de él pues solo lo ve como un infiel.

Con una crisis identitaria al no saber dónde pertenece, Rob logra escapar a Escocia, de donde era originariamente Mary. Allí la familia se instala en una aldea lejana de campesinos donde nuestro protagonista puede ejercer la medicina sin peligro.

¿Cómo afrontamos estas lecturas hoy en día?

Nos encontramos antes dos protagonistas que su principal lucha es encontrase a si mismo en unos mundos en los cuales no encajan. Eso es algo que nos pasa a la mayoria de nosotros, por no decir que nos pasa a toda la humanidad. Todos nos encontramos al llegar la noche con nuestra imagen en un espejo y nos preguntamos, como Sinuhé o Rob, si lo que estamos haciendo en realidad es para lo que hemos nacido o solo somos personajes secundarios en la historia de otras personas. Creo que ambas narraciones pueden ser muy necesarias como punto para una reflexión tanto para escritores como para lectores y que nunca pueden decirse que están pasadas de moda. Son unos clásicos que no caducan y que en algún momento de nuestra vida es bueno recomendar a otros lectores.

mis lecturas

El libro del que todo el mundo hablará estas Navidades

El barco de Teseo y la narración enmarcada

La leyenda que da origen a la paradoja del barco de Teseo relata que, en una oportunidad, Teseo regresaba de la isla de Creta, junto con su tripulación, e iban en un barco que ya era bastante viejo. Durante el camino (el cual fue bastante largo) el navío se fue dañando cada vez más. Cada daño que sufría el barco era reparado por los tripulantes, siendo reemplazada la pieza rota por una en mejores condiciones, y en ocasiones las piezas eran recicladas y se colocaban en partes diferentes del barco.

Cuando Teseo y sus tripulantes llegaron a puerto, el barco había sido completamente modificado, no quedaba una sola pieza que fuese del navío en el que salieron de la isla de Creta, o en su defecto estas habían sido recicladas y colocadas en lugares distintos, como una nueva pieza.

Este particular evento suscitó una pregunta por parte de los filósofos de aquel tiempo: «¿el barco en el que Teseo y sus tripulantes han llegado a puerto es el mismo barco en el que han salido de la isla de Creta?».

Lo que se busca con esta paradoja griega es aclarar de alguna manera cuál es la esencia de los cuerpos y objetos, su identidad, lo que los hace algo único.

Aunque la leyenda cuenta la historia del barco de Teseo y sus tripulantes, la paradoja se puede extrapolar a casi cualquier otra cosa. Es aplicable a otras situaciones y objetos que experimenten un cambio intenso en la mayoría de sus partes iniciales.

De hecho nosotros mismos somos una paradoja de Teseo. Los seres humanos son lo suficientemente longevos como para que prácticamente todas sus células sean reemplazadas varias veces por generaciones más jóvenes. Las de tu cuerpo lo son entre 7 y 10 años. Y lo mejor, la piel se cambia en unos 28 días, como las fases de la luna.

Me dirás que qué tiene que ver esta historia que te he contado, con el título de esta entrada. Lo comprobarás si eres un lector curioso y buscas cosas diferentes para no quedarte estancado en tu zona de confort. Estas Navidades va a dar mucho que hablar un nuevo libro titulado El barco de Teseo de V. M Straka y que se sale de lo qué, de forma habitual, la gran mayoría de la gente está acostumbrada a leer. Me dirás qué cómo sé eso y te responderé que es porque se trata de un proyecto literario dentro de lo que se denomina literatura enmarcada pero que va varios pasos más allá de este tipo de estilo narrativo.

¿Qué es la narrativa enmarcada?

Si te digo que se trata de novelas como La historia interminable, Alicia en el País de las Maravillas, Las mil y una noches, Los cuentos de Canterbury, La odisea, Cumbres borrascosas, Frankestein o el Decameron, te estoy dándo muchas pistas, pero lo mismo no sabes de qué hablo. Lo que te puedo decir es que todas ellas son novelas en cuyo interior tienen dos historias, la historia dentro de la historia. Así es el libro que te voy a presentar hoy y que va a ser el gran protagonista de mi entrada. Puede que te hayan llegado ya comentarios porque los he visto en las redes e, incluso, en algunas páginas de venta online está ya agotado y salió a finales del mes pasado. ¿Y sabes lo mejor? Que nunca se podrá leer en digital. Es exclusivo para lectores de papel con todas sus consecuencias. Aunque creo que tampoco es para el apunte que he leído por ahí:

Si no tienes este libro, no eres nadie.

Me parece excesivo, por lo menos visto desde el punto de lectura en el que estoy. Lo mismo cuando acabe el libro opino igual, pero no creo.

Antes de dar detalles recomiendo que se abstengan aquellos amantes de las lecturas ligeras, que ahora han dado en llamar «de piscina». Imagino que se las denomina así porque no obligan a prestar mucha atención y en este caso debes poner toda la que tengas. Este es un libro que contiene cuatro historias simultáneas, que deben seguirse a la vez y son cerca de 500 páginas de sorpresas una detrás de otra. No es una novela rápida y divertida para terminarla en una tarde y reír mucho. Eso sí, seguro que desconectas del mundo si de verdad logras meterte en sus páginas.

¿Quién es su autor? Un prolífico y misterioso escritor que nadie ha visto en persona, ni siquiera su traductor, y al que se le considera muy polémico por los temas que ha tratado a lo largo de su docena larga de publicaciones. De hecho media humanidad lo odia y hay bastantes amenazas hacia su persona.

¿De qué trata la trama? Un hombre sin pasado es secuestrado y llevado a un extraño barco con una tripulación siniestra, comenzando un viaje desconcertante y lleno de peligros.

Eso sería lo sencillo, pero, como hemos dicho, se trata de una narración enmarcada, ya que cuanta a su vez otra historia paralela, y todo relacionado con el misterioso autor: V. M. Straka.

¿Cuál es la historia enmarcada? La de dos lectores. Ella, Jen, que encuentra accidentalmente este volumen dejado fuera de lugar por un extraño. Él, un lector intrigado, Eric, embelesado por la historia y su misterioso autor, como revelan las notas escritas al margen a lo largo del tiempo. Ella responde escribiendo más notas y vuelve a dejar el tomo para que lo coja el chico. Así comienza un intercambio en el que los dos se adentrarán en lo desconocido, sin verse personalmente. Eric y Jen, tienen que afrontar decisiones cruciales sobre quiénes son, qué quieren llegar a ser y cuánto están dispuestos a confiar en sus pasiones, sus desengaños, sus miedos… Y en el otro. Todo con el hándicap de que hay alguien muy interesado en que no se sepa nada de V. M. Straka, que nadie lo busque, que no se tenga conocimiento de su pasado ni de su desaparición, de si está vivo o muerto.

Así, a priori, parece un buen gancho para adquirirlo, aunque tras leer las primera cien páginas sigo afirmando que es de difícil lectura, algo que puedes comprobar guiándote por las imágenes que acompañan a esta entrada. Hay que hacer un doble esfuerzo para encajar lo que narra la historia principal y la paralela de los dos chicos que interactúan usando el texto como hilo conductor para conocerse. Y, junto a esto, seguir su investigación sobre la desaparición del escritor y la trama que hay contra él desde hace años.

La edición está muy cuidada y juega con la curiosidad del lector. Para empezar, no puedes ojearlo en la librería porque viene retractilado en plástico y con un precinto que debes romper para sacarlo de la funda. Una vez que lo abres encontraras mucha documentación suelta que es engorrosa porque tiene tendencia a salirse de entre las paginas (aunque lo considero una de las bases de su encanto). Hay facsímiles de periódicos, fotos, postales, cartas, hasta una servilleta de un bar dónde se han tomado anotaciones que los lectores, Jen y Eric, se han ido intercambiando. Como no sé si el hecho de encontrarme toda esa documentación tiene un sentido por la página en la que está o es algo aleatorio, por si acaso, con un lápiz, he puesto el número de la página en la que me la he encontrado y así lo tengo controlado si se sale de su sitio.

La historia que cuenta es muy densa, y usa muchas descripciones para hacer el ambiente sórdido, descadente y agobiante, llegando a traerme el recuerdo de la ciudad de Lisboa de mi juventud. Utiliza la estructura de la novela estadounidense de los años 40-50 y yo no soy muy fan de este tipo de narrativa, pero, obviamente estoy aquí para darle una oportunidad puesto que soy yo la que me embarcado, como el propio protagonista, en esta historia. Con la diferencia de que a él lo han secuestrado y yo he ido voluntaria.

Es mucho más ameno lo que nos van contando los lectores de sus descubrimientos y de sus vidas en las anotaciones en los márgenes. Es de agradecer el cambio de letra, que los identifica e incluso el de colores, que te hacen prestar más atención a lo que dicen.

Como ves el libro no está carente de dificultad a la hora de recorrer sus líneas.

¿Qué hay detrás de esta obra?

En realidad, nos encontramos con una matrioska literaria, ya que tiene una historia dentro de otra, ambas relacionadas, pero que no tienen nada que ver la una con la otra. ¿O sí? La verdad es que todavía me queda mucho antes de encontrarme en la última página, pero te voy a contar hasta donde he llegado.

El libro: «S». El barco de Teseo, ideado, concebido y realizado por el cineasta J. J. Abrams y escrito por el galardonado novelista Doug Dorst, es la crónica de dos lectores que se conocen en los márgenes de una novela y se ven implicados en una lucha mortal entre fuerzas que no comprenden. Un viaje al universo de la palabra escrita que sumergirá a sus lectores en una espiral arriesgada, una aventura imposible de abandonar hasta y más allá de la última página.

«S». quiere ser una celebración del libro como objeto físico. En este momento de correos electrónicos y mensajes de texto y todo lo que se mueve en la nube de una manera intangible, esta obra es intencionalmente tangible. Queríamos incluir cosas que realmente puedas tener en la mano: postales, fotocopias, páginas de blocs de notas, páginas del periódico escolar o un mapa en una servilleta…

J. J. Abrams

Estoy segura que no dejara indiferente a nadie. Hay que tener en cuenta que imita a la perfección a un libro de mediados del siglo pasado, sacado de una biblioteca.

Tiene incluso el olor a antiguo, ese aroma característico de un volumen cuidado pero que al estar en un espacio cerrado adquiere ese toque que lo hace diferente a uno nuevo. No huele a tinta ni a imprenta. Hasta alguna de sus páginas está con alguna mancha de uso, lo que le da más verosimilitud.

Toda la documentación que tiene en su interior está mimada al detalle y hay alguna que todavía no sé ni para que me va a servir a lo largo de la lectura. También es recomendable que se abstengan aquellas personas que odian los libros subrayados y escritos. Aquí no hay página que se libre de tener anotaciones.

Me gusta por lo que ya dije párrafos más arriba: se sale de lo normal, no hay opciones para su descarga digital porque entonces perdería todo el interes y la originalidad, y, sobre todo, obliga a estar muy atento a su lectura. Se debe leer despacio, no saltarse ninguna línea, ser paciente y buscar la forma más cómoda de afrontar el texto y las anotaciones sin perder de vista la trama. Para eso no tengo recomendación porque todavía me estoy acomodando a esta original estructura. Es un libro de largo recorrido, de esos que lo mismo un día lees varias páginas, pero otro pocas y luego lo dejas apartado un tiempo. Hacerlo de una sola sentada lo más probable es que te produzca empacho.

El misterio está servido. No pierdas de vista este símbolo «S» porque aparecerá a lo largo de toda la novela. De hecho, si vuelves a mirar verás que aparece en la funda que lo protege. ¿El significado? Pronto lo sabremos.

¿Quiénes son los verdaderos autores?

Doug Dorst, docente de literatura en la universidad estatal de Texas-San Marcos. Es autor de la novela nominada al Premio PEN/Hemingway Alive in Necropolis y el libro de relatos The Surf Guru. Ha escrito para algunas de las más importantes revistas literarias.

J. J. Abrams, cineasta ganador del Premio Emmy, produce, dirige y escribe películas y series de televisión, entre ellas Fringe, Perdidos, Alias, Felicity, Star Wars, Star Trek, Cloverfield, Super 8, Misión Imposible y otras más.

Si te animas a regalarlo o a adquirirlo para ti espero con interes comentarios sobre tu impresión.

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Los tópicos en la novela negra

El término vintage está a la orden del día en muchos espacios de nuestra vida. Tanto es así que incluso lo he encontrado en los géneros literarios y te preguntarás: ¿cómo es eso posible?

Lo vas a entender si miras a las obras clásicas de toda la vida, los que denominamos como autores imprescindibles, las novelas básicas de cada género (que por regla general suelen datar del origen de los tiempos). Así podemos descubrir que las novelas están influenciadas por lo vintage a través de los tópicos. Son puntos básicos, predecibles, pero que funcionan y se repiten una y otra vez..

¿Cuáles son los estos estereotipos?

  • Los protagonistas son gente corriente, con lo que puede considerarse que están desvalidos.
  • Los antagonistas son dominantes.
  • Abundan lo que se denomina cliffhanger, o lo que es lo mismo, un recurso narrativo que consiste en colocar a uno de los personajes principales de la historia en una situación extrema al final de un capítulo o parte de la historia, generando con ello una tensión psicológica en el espectador que aumenta su deseo de avanzar en la misma.
  • Mucho suspense.
  • Una acción trepidante.
  • Hay muchas cosas en juego.
  • Múltiples puntos de vista del narrador.

El cliffhangers no es algo que sea nuevo en la literatura. En realidad este recurso aparece la primera vez en una novela serializada, A blue eyes, de Thomas Hardy, que se publicó entre 1872 y 1893.

Estos clichés estarán bien planteados si se les aplica un giro inesperado que logre funcionar o, incluso, se utilizan actualizándolos, siempre y cuando se sea capaz de justificarlo dentro de la historia. Esa es la manera de mantener la verosimilitud y diferenciarte frente a otros autores. Hay que darse cuenta de que, como en todos los géneros, hay unos límites que no se puede traspasar. Una novela romántica deja de serlo si el giro que quieres darle, para que impacte al público, se basa en matar a uno de los dos protagonistas: se transforma en un drama.

Si piensas en una película de piratas te viene a la cabeza Piratas del Caribe, pero tambien puede serlo La guerra de las Galaxias o incluso si es una del Oeste podemos verla reflejada en esta saga o en la serie Mandalorian.

Un claro ejemplo de este tipo de tópicos actualizado lo tenemos en la historia de un joven granjero huérfano que quiere vengar el asesinato de sus tíos y la destrucción de su hogar. Pero estos hechos no transcurren en las praderas de EE.UU., sino en un planeta de una galaxia muy lejana llamado Alderaan. Luke Skywalker, deberá enfrentarse para cumplir su venganza no a los simples pistoleros a sueldo de un malvado cacique, sino a los soldados de la tropa imperial que domina la galaxia y al mismo Mal, representado en la figura del cyborg Darth Vader (La guerra de las galaxias). El giro lo tendríamos al descubrir que ese mismo cyborg es su padre.

A veces es mejor partir del tópico que llegar a él.

Alfred Hitchcock

Dentro de la literatura actual vemos algo similar en la Trilogía de Baztan, de Dolores Redondo. En ella, la autora nos trae entre sus páginas leyendas y tradiciones ancestrales de los valles navarros. Nos acerca el conocimiento del pasado incrustando este en hechos acontecidos en la actualidad y que crean la atmosfera necesaria para el desarrollo de la trama. Algo parecido hace la autora que os voy a recomendar esta semana. Ella nos trae del pasado griego una historia de mitos y la actualiza en un thriller donde encontraremos los puntos que he comentado con anterioridad. Juega con tradiciones, que implanta en la actualidad, creando el ambiente propicio para que conozcas el modo de manejar de manera adecuada este tipo de recurso literario.

Una recomendación en el fin de semana de las librerías

Te suelo recomendar novelas que me leo a lo largo de la semana, aunque hay veces que las guardo en mi estantería hace tiempo. Esta la tengo desde hace un año y hasta ahora no había encontrado el momento. No sé si te pasa a ti que tienes días para un tipo de novelas y para otras no encuentras el hueco para disfrutarlas. En este caso llegó ese rato para leer el libro del que te voy a hablar y que cayó en mis manos por una costumbre que tengo desde hace un tiempo. Se trata de que cuando viajo suelo acercarme a una librería, de esas que llamamos de toda la vida, y pido algún thriller de un autor local y que no sea alguien muy reconocido.

Hoy os presento a una joven autora burgalesa que cuando me acerqué a la librería de El Espolón, en pleno paseo del mismo nombre, el librero me la recomendó. Lo gracioso es que, el primer libro que me animó a adquirir fue el de mi amigo cañailla, Daniel Fopiani, El corazón de los ahogados y no pude evitar sonreírme. Tras agradecérselo, y comentarle que no era eso lo que buscaba, me mostró la novela de Casilda G. Forné.

https://www.instagram.com/c.g.forne/?hl=es

Empezó a escribir a los once años, pero hasta que su chico no insistió no se animó a publicar. La musa olvidada es su última novela, que yo sepa, pero ha publicado dos anteriores: Rainboweyes. Lo que tu mirada esconde ―novela negra― y Diario de un cuervo ―misterio―. También ha publicado dos libros de poesía: La niña que escuchaba la lluvia y De la vida y otras dulces mentiras. Ha ilustrado varios cuentos infantiles: La princesa Letavia, Los tres lobitos y los Reyes Magos y Los viajes de la princesa Letavia. Inquieta por naturaleza, vivió en Inglaterra, pero sus pasos la han devuelto a su Burgos natal. Sus hobbies se reparten entre partidas de rol (creo que de ahí viene su interés por la mitología, o puede que sea al revés), cómics, maratones de series y libros, pero sobre todo promete seguir escribiendo y seguir publicando.

Sonia es feliz viviendo en un micropiso en la gran ciudad, pero, de pronto, Sara, su madre, urbanita trotamundos y fotógrafa de éxito, recibe como herencia un molino perdido en el último rincón del mundo ¡y decide unilateralmente mudarse allí! En su nuevo hogar ―sin amigos, calles abarrotadas de tiendas ni wifi― Sonia descubrirá que hay cosas mucho peores que quedarse sin Netflix. ¿Por ejemplo? Descubrir el oscuro origen del gran éxito de su madre. Mentiras, traiciones y verdades crueles se mezclan en un lugar en el que, si algo te ocurre, nadie te oirá gritar.

¿Qué harías si tu propia madre rindiera culto a una diosa vengativa que precisa de tu carne para seguir existiendo?

Me he sentido gratamente sorprendida con La musa olvidada y puedo ponerla como ejemplo de un trabajo en el que los giros y una trama original sustentan una buena historia. Aunque la protagonista sea una chica joven no nos encontramos ante un relato de literatura juvenil, es apto para un público más adulto y que quiera pasar un rato de miedo durante este mes de noviembre, tan propio para los trucos o los tratos.

Casilda nos envuelve en un ambiente angustioso donde no hay salida, su protagonista se encuentra sola y podríamos decir que durmiendo con su propio enemigo, al que logra mantener a raya a duras penas. Vemos cómo logra sustentar el entramado solo con cuatro personajes que desarrollan directamente la acción aunque se hable de otros del pasado que no son más que el hilo conductor que nos da las explicaciones necesarias para entender qué es lo que está viviendo Sonia.

Una historia inquietante que nos habla de la ambición humana, de cómo por conseguir nuestros deseos, aunque estos sean oscuros, somos capaces de traicionar y ser desleales con quién jamás lo debimos ser.

Hablando con un amigo sobre la grata impresión que me ha causado esta lectura iniciamos una conversación sobre un término griego que puede que venga mucho al caso. La hibris (en griego antiguo uẞpic hybris) que es un concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’ del orgullo y la arrogancia. No hace referencia a un impulso irracional y desequilibrado, sino a un intento de transgresión de los límites impuestos por los dioses a los hombres mortales y terrenales. En la Antigua Grecia aludía a un desprecio temerario del espacio personal ajeno unido a la falta de control de los impulsos propios, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: «Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco»

Casilda nos recordó ese concepto clásico en la historia de la musa Orbaria, una hija de Zeus inventada por la imaginación de la escritora, hilo conductor de la historia. Presiento mucho interes, cariño y busqueda de la mitología griega detrás de la aventura de Sonia, la protagonista. Hoy en día encontrar a una jóven autora que se anima a adentrarse en este tipo de aventura literaria a la que intuyo un futuro interesante, me alegra. Y más si cabe este fin de semana en el que se celebra el día de las librerías.

Espero que existan muchos lectores que se animen a hacer como yo. Buscar a autores locales no tan reconocidos y animarse a promocionar la calidad local y el buen hacer.

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La esperanza de vida de nuestras bibliotecas

Esta semana se ha celebrado el día de las bibliotecas y aunque no he hecho referencia en mis redes sociales al tema, ya tenía previsto desde la semana pasada esta entrada que te presento hoy. Esta vez lo que me preocupa es la esperanza de vida de esos espacios culturales, ya que nos encontramos en plena época de digitalización de muchos aspectos de nuestra vida, incluidos los libros, y quería conocer como está repercutiendo este hecho en los lectores.

Te voy a poner un texto que he sacado literalmente de la última novela que he leído. Es un texto largo y aún así creo que vale la pena dedicarle un poco de tiempo a su lectura y reflexionar sobre lo que cuenta:

—Yo solo había estado en dos bibliotecas en mi vida. La del Colegio de la Santa Cruz de Valladolid y la del Escorial. Y esas dos porque nos llevaron en excursiones de la escuela. El concepto que me hice de una biblioteca después de esas visitas y de mis lecturas, fue el de lugares sagrados, templosde sabiduría donde reinaba el silencio y el respeto, donde se cimiento y se mascaba cultura. Cuando entré en la biblioteca de Valladolid para presentarme como nuevo trabajador, el contraste entre mis ideas y la realidad no pudo ser más brutal. Gente en cualquier sitio con un runrún maleducado de personas charlando por todas partes. Grandes colas para prestarse o devolver los libros. Las estanterías revueltas por manos irrespetuosas. Un follón, vamos. No sabía bien qué era una biblioteca apellidada pública. Al parecer, los dirigentes de este país habían lanzado la consigna de «democratizar la cultura».

Le advierto, inspectora, que democratizar es un eufemismo que usan los mediocres políticos españoles cuando quieren decir vulgarizar. Había libre acceso a los fondos, cada uno rebuscaba entre las estanterías y se llevaba a casa lo que le apetecía hasta un número determinado de documentos. Pasa- ban a prestarlos y tenían un plazo para su devolución. La democratización cultural de la biblioteca la transformó de templo del saber en un vulgar centro comercial, solo que mucho más barato. Así la biblioteca se convirtió en una librería ¡gratis!, la fonoteca en una tienda de discos ¡gratis!, la videoteca en un videoclub ¡gratis! Y la hemeroteca en un kiosko ¡gratis! Las auxiliares de biblioteca, que estaban encargadas de prestar y recibir las devoluciones con sus pistolas lectoras de códigos de barras, eran meras cajeras de super- mercado y los ordenanzas, como yo, simples reponedores de mercancías. Al ser todo ¡gratis! No se podían contabilizar los beneficios en dinero, así que se contabilizaban en préstamos realizados.

Nuestra biblioteca siempre estaba entre las tres primeras de España en beneficios, o préstamos. El problema de este tipo de bibliotecas es el espacio. A diario entraban remesas de títulos nuevos y había que hacerles sitio, lo que en ese mundo llamamos expurgo. Se retiraban libros de la vista del público y se guardaban en un depósito, por si algún antojado los pedía. ¿Qué criterio se seguía para estos expurgos? Por supuesto un criterio comercial. Los libros con menos préstamos de cada sección eran exiliados al depósito para dejar sitio a los nuevos títulos. Así, por ejemplo, en Psicología, muchos ejemplares de venerables maestros como Lacan, Jung, Piaget o Laing, se fueron para que sus lugares en las baldas los ocuparan los libros de autoayuda, que en esa época hacían furor, de Osho, Chopra o Marinoff. Más de la mitad de los «Diálogos» de Platón corrieron la misma suerte en Filosofia, así como grandes obras de Schopenhauer, Hume, Hegel o Kierkegaard. La gente no los leía. Cuando a Le Clézio le dieron el premio Nobel de literatura, vergonzosamente no teníamos ni una sola de sus obras expuestas al público, tuvimos que bajar apresuradamente al depósito a buscarlas, cambiarlas el tejuelo y rehabilitarlas. Con esta democratización cultural los productos que más prestábamos eran los cómics y las novelas rosa. Los libros de Danielle ocupaban un cuerpo entero de estanterias, los de Fedor Dostoiesvski no llenaban ni una balda.

El negocio iba viento en popa. Mis compañeros y yo, que pertenecíamos al estatus más bajo del escalafón bibliotecario, nos pasábamos el día colocando, dentro de aquel desbarajuste, como buenamente podíamos el aluvión de libros que devolvían los usuarios. Hasta que llegó internet. Internet ofrecía lo mismo que nosotros, y mucho más, y lo hacía al mismo precio ¡gratis! Con las ventajas de que no había que trasladarse hasta la biblioteca, ni consultar los anodinos catálogos, ni buscar las referencias en las desordenadas estanterías, ni guardar colas para el préstamo, ni para la devolución, no había que estar pendiente de la fecha de vencimiento y no había límite de documentos a prestar. No había más que sentarse cómodamente en casa y dar un par de clics al ratón. A medida que avanzaba la implantación de internet en los hogares vallisoletanos, los beneficios en préstamos de la biblioteca iban cayendo. Y fue muy rápido. En un par de años vimos que no éramos competencia para ese monstruo invasor. Caíamos en picado, entrábamos, por así decirlo, en pérdidas y la institución estaba al borde de la quiebra.

Al director de la biblioteca no se le ocurrían ideas con las que frenar la hemorragia de préstamos, así que fue cesado y sustituido por otro con nuevas ideas. Curiosamente siguió una de las máximas de los antiguos cínicos griegos encabezados por Diógenes, «cambiar la moneda en curso». Si en préstamos ya no somos rentables busquemos una nueva moneda en la que sí lo seamos. Esta moneda fue el número de usuarios que acudían a la biblioteca cada día. No importaba que no se prestasen libros, ni discos ni deuvedés. Lo único que importaba era que fuese gente. Se dispusieron unos contadores electrónicos de personas en la puerta del edificio y se crearon clubes de lectura. Había unos cuantos de novela, otro de poesía y otro de cómics. Se crearon talleres de lectura en voz alta, de escritura creativa, de iniciación a las redes sociales, también había un club de cine y otro de flamenco.

El auditorio, que prácticamente no había sido utilizado en la anterior etapa, se desempolvó y en él se ofertaron proyecciones de cine, obras de teatro, conciertos de música clásica, conferencias y presentaciones de libros, normalmente de escritores que se autoeditaban. La biblioteca no recuperó el esplendor perdido de los préstamos, pero con nueva moneda remontó algo el vuelo y ofreció números que la sacaban de la ruina. Las salas clásicas donde estaban los libros o los audiovisuales estaban casi siempre vacías, pero el auditorio y los clubes y talleres funcionaban de maravilla. Para au- mentar el beneficio se ofertaron también productos para niños, siempre es bueno cuidar la cantera, y se les llenó de cuentacuentos, títeres y juegos. Es decir, la biblioteca que se había trasformado en centro comercial ahora era un puto centro cívico. Y yo de reponedor pasé a ser tramoyista.

Cuando me marché acababan de abrir talleres de ganchillo, encaje de bolillos y punto de cruz y clases de yoga y zumba, y tenían proyectado crear una ludoteca con mesas para jugar al ajedrez, a las damas, al parchís, al do- minó, al tute y al mus. Menos mal que me jubilé antes.

—Parece usted resentido con sus jefes.

—No, no lo estoy, aunque a mi parecer son unos cobardes.

—¿Por qué cobardes?

—Por no atreverse a defender el libro y la biblioteca como valor intrínseco. Entiendo que yo solo soy un ignorante del tema y que ellos tienen sus carreras universitarias, sus estudios de Biblioteconomía, han asistido a congresos, cursos y seminarios y están suscritos a revistas especializadas, por lo que seguro que saben bastante más del asunto que yo. Pero para esos cojones que hubieran ofertado chorizos y salchichones gratis, que también son parte de nuestra cultura, y hubieran tenido mucha más gente. Seguiría llevando el ilustre nombre de Biblioteca, aunque fuese una charcutería, igual que ahora se sigue llamando Biblioteca, pero no es más que un centro cívico de barrio donde los libros están como recuerdo y excusa, nada más. Quizás solo quizás, la imagen que usted tenía de las bibliotecas estuviese demasiado idealizada. Su biblioteca ideal es como una mujer ideal, una mujer con clase, con tanta clase que no necesita cambiar para estar siempre perfecta, una auténtica lady, y quizás, solo quizás, las bibliotecas públicas sean como las mujeres públicas, necesitan adaptarse a las cambiantes circunstancias que traen los nuevos tiempos, y si se tienen que depilar el coño se lo depilan, y si se tienen que poner silicona en las tetas pues se lo ponen, la cuestión es sobrevivir.

—Quizás, solo quizás, lleve usted razón.

El misterio del hombre que follaba bien de Juan Daza

Situación actual de las bibliotecas

La verdad es que cuando lo leí me sentí bastante identificada con el bibliotecario, aunque sin la carga sentimental que le supuso a él. En lo que se conviertan en el futuro las bibliotecas no es algo que me preocupe, no por ello voy a dejar de leer. Entiendo los motivos por los que cada vez las visitan menos lectores, por mucho que nos quieran engañar los políticos con los recuentos de visitas a sus instalaciones. Ya no se cuentan préstamos, como bien dice el personaje de la novela, sino solo usuarios que entran y que pueden ir a leer el periódico o a saludar a su amigo que trabaja como bibliotecario.

Se ha hecho una encuesta para saber por qué cada vez van menos lectores a las bibiotecas: 7 de cada 10 personas afirma no haber ido a la biblioteca en el último año. Dato preocupante, más teniendo en cuenta que la mayoría de las bibliotecas están abiertas para todos los públicos. Pero… ¿cuáles son realmente los motivos por los que dichas personas no han ido a la biblioteca? ¿Pueden hacer algo las bibliotecas para que esto cambie?

  1. No tengo tiempo.
  2. No me interesa, no tengo costumbre de ir a la biblioteca.
  3. Consigo los libros por otros medios.
  4. Prefiero leer o estudiar en casa.
  5. Motivos de salud, estoy enfermo.
  6. No hay bibliotecas donde vivo.
  7. No encuentro los libros que me interesan en las bibliotecas. .
  8. No conozco ninguna. No sé dónde están.
  9. El horario no me conviene, me viene mal.
  10. No tienen buen servicio, hay malas instalaciones.

Donde más éxito de usuario vemos que tienen son en sus salas de estudio. Allí suele haber complicaciones a la hora de que todos los estudiantes quepan en ellas y al final se tienen que ampliar en otros edificios creando espacios multiusos. Y de eso doy fe porque lo he vivido durante el tiempo que trabaje como bibliotecaria.

¿Cuál es tu opinión?

Esta vez te dejo la cuestión en el aire para que seas tú quién saque conclusiones y analices en que postura te encuentras. Entiendo que la situación es compleja. Vivimos en un mundo de inmediatez, donde lo digital gana a lo analógico. España en el tema de la inversión cultural ni está ni se la espera. Las bibliotecas muchas veces mal viven y consiguen novedades gracias a las donaciones, ya que sus las partidas de presupuestos son excasas y hay que calibrar muy bien cuales son las novelas que se quieren adquirir para completar los fondos. Las novelas clásicas, si se leen, se puede hacer de forma digital. Muchas de ellas estan de libre disposición, e incluso en las CCAA hay la opción de una préstamo digital al que se accede si tienes el carnet de la biblioteca municipal de tu localidad. Así es normal que los usuarios no vayan a la biblioteca a buscar libros y estos edificios se hayan tenido que reciclar como espacios multiusos. ¿Se convertirán a la larga las bibliotecas en museos? Ahí te dejo la cuestión para que saques tus conclusiones.

Ahora te voy a hablar sobre la novela de esta semana que me la recomendaron no tanto por la trama sino por la técnica de ejecución.

El mejor thriller literario del año según The Guardian.

«Tan dolorosamente humana que es imposible olvidarla.»
Crime Monthly

Duchess Day Radley es una joven de trece años que se autoproclama «proscrita». Las normas son para otra gente. Ella es la fiera protectora de su hermano de cinco años, Robin, y la figura adulta para Star, su madre soltera, incapaz de cuidar de sí misma y mucho menos de sus dos hijos.

Walk es ahora el jefe de policía local, pero sigue intentando sanar la vieja herida de haber sido el testigo que tres décadas atrás mandó a prisión a su mejor amigo, Vincent King, que se dispone a salir de la cárcel. Y Duchess y Walk deben afrontar el problema que supondrá su vuelta.

La trama de esta novela es interesante y el autor tiene la habilidad de llevarte por dónde quiere sin que veas la línea del horizonte. Nos pone a cuatro posibles asesinos y en dos giros finales te lo resuelve de forma magistral sin que te lo hayas visto venir. Pero lo que destacaría y por lo que me la han recomendado, es por su ambientación. Las localizaciones son un personaje más que incide en le caracter de los actores. Incluso, el escenario casi se acaba comiendo a la historia. Hay asesinato, posibles asesinos e investigación, pero todo queda diluido tras esta presencia que a veces los escritores no le damos importancia y es la clave de muchas historias. Eso ayuda al autor a que estés tan pendiente de esa atmósfera que oprime a la historia que cuando esta se resuelve te sorprendes. En este caso, da igual que en un primer momento sea un pueblo de la costa y más tarde en un rancho, el autor prima esos escenarios porque sin ellos los personajes posiblemente no existirían. Por supuesto, esto tiene un inconveniente, a veces la lectura se hace lenta y no es porque haya un exceso de descripciones, de esas a las que estamos muchos acostumbrados que detallan aspectos insignificantes e innecearios en la trama. Aquí todo tiene su razón de ser y es el hilo que te lleva hasta el final de la historia, algo habitual en la narrativa estadounidense de novela negra y thriller: una potente ambientación.

Un tema interesante, según ciertos sectores críticos, es que con el auge de la novela negra y el thriller se está teniendo muy poco cuidado a la hora de escribir y elaborar tramas. Se hace hincapié en que la mayoría de las novelas de este género son costumbristas, con un investigador traumatizado que habla de sus penas. Algo que aquí no ocurre y por eso hace de esta obra una lectura recomendada por su originalidad dentro de lo que se pueblica en la actualidad.

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Truco o trato: La inteligencia artificial

Un tema candente donde los haya. De hecho hace unos días aprovechando mi visita al Sound Series Festival, calebrado en Cádiz, asistí a un encuentro en el que se desarrolló el tema de la Inteligencia Artificial usada en la industria de las series. Junto a eso también se habló de los derechos de autor y los efectos que este tipo de tecnología podía suponer en el día a día de la vida de los creadores.

Entre los participantes disfruté de la presencia de Colman Gota, letrado de los servicios jurídicos de la SGAE; Guillermo Escalona, guionista y productor; Daniel Rubio Yagüe, profesor de la escuela de IA y Big Data. Toda la charla estuvo moderada por Rubén Gutiérrez, director de la Fundación SGAE.

Me encuentro con el corazón partío en semejante situación, porque soy muy amiga de las nuevas tecnologías aplicadas a nuestra vida cotidiana. Una forma de poner motorcitos para facilitar nuestro día a día. Pero claro, a nivel creatividad y tal como está la cosa, es normal que haya muchas críticas sobre el tema y ahí es dónde más dudas nos surgieron a los guionistas, escritores y dobladores que estábamos presentes, una vez que nos explicaron al nivel que está el tema de la IA en la actualidad.

Es cierto lo que dijo una amiga sobre esta nueva tecnología:

A ver cuándo hacen un taller de la cada vez menos frecuente inteligencia natural.

Carmen Moreno, Librería La Maga

Esto viene a colación por la necesidad de tener un claro conocimiento de cómo funciona este tipo de programas. Para empezar, hay que disponer de una serie de conocimientos, empezando por las ventajas y los inconvenientes que tiene, a la hora de que los creativos comiencen a usar esta tecnología en sus trabajos.

Las ventajas y los inconvenientes del uso de la Inteligencia Artificial

Ventajas:

  • Capacidad de análisis de datos

La IA puede analizar grandes cantidades de datos para encontrar patrones y tendencias. Esto puede ser útil para los creativos, ya que les permite identificar lo que funciona y lo que no en sus trabajos, y ajustar sus estrategias creativas en consecuencia.

  • Automatización de tareas repetitivas

La IA puede automatizar tareas repetitivas y más aburridas, lo que permite a los creativos centrarse en el trabajo más interesante y significativo. Podría ser una herramienta interesante para emplearla en las comunicaciones con sus clientes, por ejemplo.

  • Investigación de audiencias

La IA puede ser de gran utilidad a la hora de hacer una investigación previa antes de empezar a crear. Por ejemplo, a la hora de generar campañas publicitarias, podemos preguntarle a una IA sobre nuestro público objetivo y recibir información en cuestión de segundos.

En general, la Inteligencia Artificial nos puede ayudar a acortar las fases previas a cualquier creación y centrarnos en el desarrollo de nuestras ideas.

Inconvenientes:

  • Falta de originalidad

La IA puede generar contenido creativo automáticamente, pero a menudo carece de la originalidad y la innovación que solo pueden ser proporcionadas por un ser humano.

  • Falta de sensibilidad

La Inteligencia Artificial puede carecer de sensibilidad emocional y cultural, lo que puede resultar en un contenido insensible o inapropiado para una audiencia específica.

  • Incapacidad de autocrítica

Los mejores artistas son los que son capaces de evaluar su trabajo y encontrar posibles mejoras, para así poder seguir evolucionando. Las máquinas no están dotadas de esa percepción artística que permite a los creativos encontrar los matices que marcan la diferencia.

Cómo afecta la IA a los escritores

Si has reflexionado un poco en las breves ventajas que te he expuesto, habrás deducido que para los escritores la IA no es una herramienta que sea útil, aunque no me creas, si piensas que con ella tienes más facilidad para escribir una novela. Pero antes de profundizar en este tema, te voy a dar una serie de informaciones que te facilitaran la comprensión del tema.

Desde hace tiempo, la IA tiene en su base de datos toda la información que se encuentra en internet. Sí, tu libro, el mío, están ahí; nuestras fotos, estas opiniones que reflejo en mi blog, absolutamente todo está ya volcado en la memoria de estos programas. Algo confirmado por Daniel Rubio Yagüe, profesor de la escuela de IA y Big Data,con el que tuve el gusto de conversar sobre el tema. Si esa información no estuviera allí la IA no podría trabajar, pues su funcionamiento se basa en tener unas buenas fuentes de información y lo más completas posibles, para poder cruzar datos y crear lo que el usuario demande. ¿Qué ha ocurrido con eso? Os pongo un ejemplo. Para realizar la sinopsis de un libro, primero le tenemos que hacer una serie de preguntas lo más afinadas posible para que haga lo que le pedimos y no una lista de la compra. Para ello consultará desde, las obras clásicas que encajen en las cuestiones que le hemos hecho, hasta el artículo más peregrino que esté en su base de datos. Si queremos una sinopsis de novela romántica, por un suponer, buscará en Los puentes de Madison, pero también consultará los cientos de obras, llenos de errores y faltas, temas insustanciales y fallidos en su sintaxis, que muchos seudoautores han subido a las redes. Y no exagero. Nos comentaron que una empresa que ya tenía sus archivos con el volcado completo de información, al seguir volcando mucha de la mierda que hay en las redes, tuvieron que modificar el algoritmo porque cada vez que la Inteligencia Artificial utilizaba esas fuentes, bajaba su coeficiente intelectual, dicho para que nos entendamos todos, cada vez era más tonta.

Esa es la parte negativa, pero que tiene una solución, diríamos que fácil, aunque este término pueda ser relativo. Lo que está claro es que la información, si se recoge de malas fuentes, hace que la IA acabe haciendo mal su trabajo, que lo que ocurra es que baje su precisión y por lo tanto el rendimiento. De hecho, autores que compartimos nuestras experiencias confirmamos que los textos que surgen son cascarones vacios que no tienen alma, lo que he puesto más arriba: poco originales y sin sensibilidad.

¿Nos tenemos que preocupar los escritores por las IA?

Obviamente he leído, a lo largo de mi vida, libros poco originales e insustanciales, cuando todavía no existía la IA, por lo tanto en ese aspecto no me preocupo. Aunque se inunden los mercados con libros escritos de esta forma, los escritores no vamos a ser sustituidos de una forma tan sencilla. Solo que hay que adaptarse a los nuevos tiempos y sacarle partido, como se lo hemos sacado a otros programas y a la tecnología que nos rodea, aunque para eso tenemos que conocerla bien. Aquellas personas que tienen miedo a lo desconocido es porque no profundizan ni buscan entender y al final es una caza de brujas con su hoguera pertinente.

Un campo dónde se ha visto muy útil, de forma fehaciente, ha sido en hayazgo arqueológico. Se descubrió en 1752 la única biblioteca de la antiguedad, en una villa denominada Villa de los Papiros, en la ciudad de Herculano. Entenderás que la biblioteca tenga una gran importancia tanto a los ojos de los arqueólogos como de los clasicistas. La exposición al gas volcánico y la ceniza significó que los rollos se convirtieron en bultos cilíndricos carbonizados. De hecho, los papiros se confundieron inicialmente con trozos de carbón o troncos quemados y su valor solo se reconoció más tarde. Este estado los preservó de manera efectiva, aunque al mismo tiempo, los hizo extremadamente difíciles de desenrollar.

Se inventó incluso un «dispositivo de desenrollado», específicamente para desenredar estos papiros. Aunque el dispositivo logró su objetivo, siguieron siendo frágiles y el proceso llevó mucho tiempo. El primer pergamino tardó cuatro años en desenredarse. Para su lectura se han utilizado técnicas como los rayos x, pero es un proceso muy lento, hasta la llegada de la IA, que todo cambió. Te dejo un video sobre el proceso para que veas lo apasionante del proceso. https://youtu.be/QBc4oF7QU2o

Una vez desenrollado el pergamino solo es cuestión de poner a la IA a trabajar usando sus conocimientos de textos antiguos ya traducidos. Tardará su tiempo pero va a ser un proceso mucho más rápido que el convencional que se estaba utilizando hasta ahora.

¿Dónde está el peligro en la IA?

¿Recuerdas la huelga de guionistas de cine que hubo hace unos meses en Hollywood? Si no es así te dejo un enlace para que conozcas los antecedentes del tema que hablo. https://www.eldiario.es/cultura/cine/huelga-guionistas-hollywood-logros-causas-pendientes_1_10548658.html

Obviamente los guionistas no estaban dispuestos a ser sustituidos por IA y sobre todo, si esa IA es utilizada, había que tener claro a quién pertenecían los derechos de autor.

El caso es que si el asunto de los guiones ha supuesto una piedra de toque, pisándole los talones viene el tema de los doblejes y de las imagenes. Con la IA se puede poner la voz de los actores e incluso su cara y su cuerpo y rodar una película virtual. Pero para colmo de males, es que en España existen los profesionales del doblaje. Por lo tanto no nos extrañe que pronto oigamos ruidos de sables dentro de estos profesionales ya que no están dispuestos a que sus voces sean capturadas por la IA y utilizadas en los doblajes de las películas.

¿Qué te quiero decir con esto? Sobre todo que, para los buenos profesionales de las letras, los que quieren tener un buen producto, bien corregido, con alma y con sentido, la IA será una herramienta más como puede serlo un corrector automático de texto, pero que no será el fin para escribir una novela. Para aquellos que plagian novelas, cogiendo aquí y allá, textos o, incluso, hacen trampas recopilando obras en otros idiomas, para traducirlas y luego se las adjudican, la AI será su nueva fuente para seguir engañando a los lectores, pero no a cualquier lector, sino a aquellos que no buscan calidad.

Hoy os presento mi lectura semanal. No siempre tendré esta opción de poderos recomendar algo que haya leído, porque todo va a depender de mi tiempo, pero hoy que puedo, aprovecho. Se trata de la novela de Juan Daza, El misterio del hombre que follaba bien.

Para vivir más de una vida hay que saltarse las normas.

Hay quien, como Ana Taro, se toma la vida como un juego, quien, como Federico Valdepila, se la toma muy en serio y quien, como Julián el bibliotecario, está hasta los huevos de ella. Tan dispares personalidades tendrán que aunar esfuerzos para investigar la vida oculta de un agricultor fallecido un año antes. Sus indagaciones les llevarán, de sorpresa en sorpresa, por una irreverente trayectoria salpicada de intriga, sexo, humor y violencia, hasta descubrir el asombroso secreto que celosamente guardaba el difunto labrador.

Una novela que me ha resultado muy entretenida. Conozco las localizaciones, ya que el autor es de Burgos y la mayor parte de su novela se desarrolla en un pueblo llamado San Martín de Rubiales, entre Peñafiel y Roa. Aunque la investigación nos lleve a otros lugares más alejados, ahí se inicia esta historia. Como novela de ficción, tiene algunos puntos que considero reiterativos, pero se pueden perdonar, porque es una manera de darle un toque de humor a una trama que, a veces, tiene su puntito de sadismo de la mano de la policía de turno, Ana Taro. Una investigadora que tiene unas formas nada convencionales de realizar su trabajo. Pero la historia no es del todo inverosimil y que maten por lo que lo hacen en la trama es lo más normal. El hilo conductor es la belleza y el sexo y cómo se asesina por mantener ambos en la vida de los personajes que serán investigados.

El único inconveniente de este libro es que no podrás tenerlo en digital pero tuve la suerte de conseguirlo asistiendo a una presentación del autor, por lo que lo tengo dedicado. Ya tiene en su haber otra novela, donde el peso de la investigación lo lleva la misma policía y puede que me anime a buscarla, La venganza del hombre que no estaba.

La novela la englobaría en la tendencia de los autores de escribir sus tramas moviéndose en el entorno que conocen. En este caso, al ser Juan Daza de Burgos, es en una localidad próxima dónde veremos que se desarrolla la mayor parte de la acción.

Te animo a que busques, en los autores de tu localidad, tu género favorito y aproveches para conocerlos. Eso mismo hice yo con los autores de novela policiaca y thriller y estoy encantada con mi decisión. Cuando viajo fuera suelo ir a alguna librería, y pregunto por esos escritores, llevándome conmigo unos trabajos muy interesantes.

artículo

Aprendiendo idiomas

Sabes que soy una buscadora nata y muy curiosa, por lo que puedo encontrar cosas muy extrañas en internet. Hoy traigo una que me llegó de casualidad y fue el hilo del que fui tirando, a fuerza de reflexión, para escribir la entrada de este domingo. Este fragmento me llamó la atención y traté de averiguar quién era el autor o autora y no lo he logrado, pero sí he leído lo que otros autores han reflexionado con él.

Cuando una relación se rompe, muere un dialecto. Enamorarse reaviva la alegría infantil de inventar palabras, un Génesis verbal. Forjamos frases que evocan un recuerdo compartido, sobreentendidos, expresiones corrientes con sentidos ocultos. Ideamos apodos, inflexiones nuevas —nuestras—, claves imposibles de entender fuera del círculo mágico. Nos excita ser comprendidos solo por los más íntimos. Y cuando al amar vamos explorando un cuerpo aún desconocido, creamos, dando nombre a sus rincones, una cartografía física cuyos topónimos nadie más pronunciará […]

Irene Vallejo Nájera

Es cierto que al ser humano, cuando inicia nuevas relaciones sean amorosas o de amigos, lo que más le gusta es tener recuerdos que compartir a lo largo del tiempo. Para eso existen las reuniones dónde se comentan anécdotas y momentos que se han compartido, se intercambian fotos y se tiene tendencia a repetir cada cierto tiempo encuentros, si de lo que que hablamos es de amigos. Todo ello son detalles que tiene significado, un significado especial para esas personas. Durante el tiempo que dura esa relación uno de los pilares es un nuevo vocabulario que genera complicidad y confianza. Esas palabras o frases que cuando se pronuncian, ese entorno revive el momento en el que se dijeron por primera vez, y que solo un grupo reducido reconoce su verdadero significado. De palabras y situaciones han salido contraseñas que solo entienden los interesados, que han servido a lo largo de la historia como santo y seña para sacarnos de mas de un apuro y que hoy en día utilizamos para proteger nuestros dispositivos y para acceder a temas de nuestra vida privada (Apps, cuentas bancarias, archivos, documentos, etc.)

Formaba parte de nuestro estar juntos el decirnos cosas que no siempre tenían
sentido común, pero sí una importancia desbocada en cada palabra. Como si las
palabras solo nos importaran por cómo sonaban.

Un jardin al norte de Boris Izaguirre

Incluso se inventan palabras nuevas que no tienen en realidad ningún significado si se buscan en la RAE pero que, puestas en contexto, sirven para lo que el autor, Boris Izaguirre, comenta en la cita que acabas de leer y que encontrarás en la novela de la que hablaré como lectura recomendada al final de esta entrada.

Pero volvamos a la primera cita con la que he iniciado mi aportación semanal. La encontré en un artículo titulado Lenguas de fuego de Irene Vallejo Nájera, publicado en el Pais Semanal, y que me hizo reflexionar sobre esa realidad de que cuando las relaciones mueren, sea cual sea el tipo de relación, el vocaculario que se ha estado utilizando durante meses o años desaparece y no vuelve a hablarse más.

Esas nueve palabras: cuando una pareja se rompe se muere un dialecto, que es la apertura de la cita, para mí fue aterrador y arrasador en el momento que capté su significado pleno. Léelo despacio, paladea cada palabra, incluso cada sílaba y asúme lo que quiere decir y llegarás a entender a que me refiero. ¿Quién no ha vivido una ruptura? Incluso, ¿quién no vive una degradación, dónde se han perdido aquellas bonitas palabras que se decían al inicio de la relación, porque en sí se está produciendo una corrupción del vocabulario?

Has compartido y compartes una vida con tu pareja en la que vas creando un lenguaje que no se aprende en ninguna escuela. Hay una complicidad en la mirada, en los gestos, en los silencios, en el contacto físico, en la sexualidad… Cuanto más tiempo y más unida esté la pareja más rico y más matices tendrá su lenguaje. Y además es ¡es único! Nadie más sabe hablarlo y solo los que han asistido a sus clases y lo han ido construyendo poco a poco lo dominan.

Lo que os cuento hoy esta basado en mi propia experiencia personal, de la que no era consciente hasta que no leí el fragmento de Irene Vallejo. Ahora mismo, estoy segura de que el uso de un dialecto en una pareja es algo vital y un pilar de esa relación. Para muchas personas llega a ser incluso más importante que su lengua materna. No todos los dialectos que aprendas en tu vida son iguales, los hay más fáciles y otros que son muy, muy complicados, no llegando ni a dominar los conceptos básicos, pero todos te aportarán nuevas experiencias y ganarás en riqueza personal. Además, ya sabemos que hablar muchas lenguas facilita nuevos aprendizajes y eso siempre es un plus a tu favor. Entiendo que da pena perder vocabulario por falta de uso, al romperse una relación, pero tampoco podemos sentirnos tristes, pues esas nuevas entradas de palabras que iremos memorizando, poco a poco, nos harán ese tránsito mucho más agradable.

Aquí menciono sobre todo relaciones sentimentales, pero lo mismo ocurre con los amigos. Si uno desaparece de tu vida, todo el vocabulario que hayais aprendido se va con él o ella, pero también, al igual que en las nuevas relaciones de pareja, la llegada de amistades aportaran palabras a un nuevo diccionario que puedes crear. Esto es un continuo avanzar y crear otras relaciones con sus novedosas maneras de entenderse y dialectos que aprender.

Eso sí, un consejo que te dejo hoy en mi entrada. Si tienes tu propio dialecto, por favor, practícalo con frecuencia para que no pase a ser una lengua muerta. Ve a todas las clases, actualiza la gramática y la ortografía, busca nuevos sustantivos, adjetivos y sinónimos, y, sobre todo, no dejes que otros lo hablen por ti. Este lenguaje es sólo tuyo y de tu pareja. Sé que en el mundo en el que hoy vivimos, a veces ,hablar con sinceridad, con creatividad, con respeto, es complicado, pero si empiezas a estudiar un idioma nuevo no bajes la guardia, échale horas, disfruta de las clases, no tires la toalla, espera con ilusión nuevas incorporación de vocabulario y déjate llevar.

Mi recomendación esta semana

Para terminar te dejo la recomendación literaria de esta semana que me he leído con mucho interes. Llevaba tiempo diciendo que tenía que leer algún libro de Boris Izaguirre y me puse manos a la obra buscando su bibliografía para ver cuál me llamaba la atención.

Y como siempre, lo que me la llamó fue la portada y eso me animó a leer la sinopsis y quedé gratamente sorprendida.

Inglaterra (condado de Kent), albores del siglo XX, los padres de la pequeña Rosalinda se separan y ella es enviada a un internado, Saint Mary Rose. Desde ese momento solo verá a su madre en los pocos días de vacaciones. Su padre se ha instalado en la India, oficialmente como agregado comercial, aunque en realidad ejerce como espía.
Cuando, en la adolescencia, Rosalinda se reencuentra con su progenitor, se enamora del halo de exotismo que este desprende y le acompaña de vuelta al país asiático, donde se iniciará en el espionaje de la mano del superior de su padre, Mr. Higgs. En la India contraerá matrimonio con un hombre mayor que ella, Mr. Peter Fox, que la deslumbra pero que la abandona al poco cuando su salud flaquea.
De vuelta al Viejo Continente, es enviada a Alemania para recabar información sobre el nacionalsocialismo de Hitler. Allí, un hombre, también bastante mayor que ella, y en este caso español, Juan Luis Beigbeder,
la vuelve a enamorar por su inteligencia, cultura y modales. Siempre en la encrucijada entre el amor y la obligación hacia su país, Rosalinda se traslada a Tánger, centro internacional de intrigas políticas y económicas de la época, donde el espionaje y la pasión hacia Juan Luis Beigbeder lucharán por ser lo más importante en su vida en los confusos y dramáticos días de la guerra civil española y en los anteriores a la Segunda Guerra Mundial. 

Esta novela es la base de la que se inspiró Maria Dueñas para la trama de El tiempo entre costuras, donde la protagonista de esta novela se cruza con la de Boris, durante los años previos a la Guerra Civil española y durante el mismo conflicto, en sí, donde ambas tienen como telón de fondo la ciudad de Tanger.

Me han encantado unas palabras que el autor pone en boca de Juan Luis Beigbeder, que llegó a ser ministro de Asuntos Exteriores de Franco y que en ese momento como militar es asesor del Alto Comisario del Protectorado de Marruecos, y que vienen muy al caso en estos tiempos también muy conflictivos y que habla del alzamiento de 1936 que produjo el inicio de nuestra Guerra Civil

Es pronto para decirlo. Creímos que esta revuelta sería algo de días; cinco días,
alcanzaron a decir Queipo de Llano y los otros. Yo jamás aventuré fecha. Porque una guerra jamás es cuestión de días, Rosalinda. Una guerra es para siempre. Sus huellas jamás pueden destruirse. Te empeñas en esconderlas, disimularlas, y de repente, dentro de tres o seis o diez generaciones, reaparecen y reavivan todo el odio, malestar y violencia que significaron.

Un jardín al norte de Boris Izaguirre

Me ha gustado la sensibilidad que tiene el autor a la hora de escribir la trama, cómo presenta a los personajes y, sobre todo, me ha encantado la forma de usar en sus descripciones no solo los sentidos de la vista y el oido, sino el olfato, el gusto y el tacto. Teniendo en cuenta que gran parte de la historia se desarrolla en una ciudad como Calcuta y otra en la de Tanger, lo de los olores y sabores está más que justificado. No se podría hablar de estos lugares sin utilizar los cinco sentidos. Y ahí me he sentido muy identificada, porque, para mí, ese tipo de estructuras son fundamentales para que me enganche a una narracción.

Otro motivo por el que me he leido con mucho interés el libro es por el periodo en el que se desarrolla, las localizaciones y la estupenda ambientación que nos presenta el autor. La figura de nuestra protagonista Rosalind Fox, durante mucho años perdida, ha sido rescatada por Boris de una manera magistral y, poco ha poco, se ha ido perfilando, para la memoria colectiva, una figura que formó parte de la historia del espionaje español y que acabó sus días en el sur de España (Bahía de Algeciras), aunque solo viviera allí desde 1947, cuando Juan Luis Beigbeder fue sustituido por Serrano Suñer en el cargo de ministro, diluyéndose su historia y llegando a morir prácticamente en la indigencia. Un personaje que conoce muy bien mi amigo y autor Wayne Jamison.

Un pensamiento de la protagonista y que siempre será su hilo conductor me impactó mucho y me hizo enamorarme desde el principio de Rosalind.

Darme cuenta, a mis doce años, que en mi vida serían más las cosas
prestadas que las propias.

Prestada era la palabra que me definía; siempre estaba en los sitios, en mi propia
vida, como si fuera prestada. Mi ropa era prestada, mi destino era prestado. Mi
inteligencia también era prestada. Nada era mío, nunca llegaría a ser alguien con algo suyo, de su propiedad, sino que iba entrando y saliendo de habitaciones, trenes, barcos, internados, mansiones, con la misma estúpida sonrisa. Aceptando este carrusel en forma de destino o lo contrario como si no me importara, como si no me asustara dónde iba a dejarme.
Y sí me asustaba. Sí me daba cuenta de que Mr. Higgs colaboraría conmigo
mientras yo le fuera de utilidad. O mi padre. Me daba cuenta de que mi padre, más
que un cómplice y un guía en esta aventura, muy fácilmente podría convertirse en un lastre. Me daba cuenta de que había algo roto dentro de él que ni yo ni nadie podía enmendar. Si al principio del viaje lo había idealizado como a un Sandokán, ahora era un jarrón chino roto en mil pedazos y recompuesto cada mañana de muy mala forma.
Me daba cuenta de que tampoco podía escapar de allí y regresar a Inglaterra, aunque fuera a nado, porque en mi país no tenía a nadie.

Un jardín al norte de Boris Izaguirre

Con estos párrafos y el autor es capaz de darnos las pautas de lo que va a ser la tónica general de la vida de nuestra protagonista. Espero que con estas breves pinceladas, te animes a leer esta novela y la disfrutes como yo la he disfrutado.

Y no olvides mi consejo: siempre, siempre, ir ampliando tu vocabulario.

Opinión

Siento decirlo, pero el macho alfa no existe

Cada vez que leo esas dos palabras, macho y alfa, algo en mi interior se revuelve y no para bien. Hace unos años en los libros y en sus portadas se puso de moda el liguero, los taconazos, el rojo, y la pinta de puton verbenero de las protagonistas y después pasamos al macho alfa, con su traje y encorbatado. No nos habremos reído en los años 70 y 80 del anacrónico macho ibérico de las películas españolas con su machismo reconcentrado. Pues siento deciros a todas las amantes de la romántica que al que considerais macho alfa, no es otro que el macho ibérico pero con menos boina, unos centímetros más de estatura y un traje de Armani, pero igual de patético y anacrónico que sus predecesores del cine español.

¿Qué es un macho alfa?

El macho alfa. El líder. Ambicioso y competitivo. Agresivo y dominante. Es el héroe en las películas y la imagen del político y el empresario perfecto que consigue sacar adelante sus proyectos.

El concepto del macho alfa está copiado en teoría de la naturaleza. En una manada de lobos, el macho dominante es quien toma las decisiones y somete a los demás por la fuerza. Es una idea atractiva, especialmente para los hombres en posiciones de poder. Tiene un problema: es falsa.

El concepto del macho alfa lo introdujo un científico de la universidad de Minnesota llamado David Mech, un experto mundial en lobos. En su libro de 1968 hablaba del lobo alfa, el que conseguía imponerse a los demás lobos de la manada peleando y venciéndolos uno a uno.

El propio Mech abandonó esta idea hace más de veinte años. Lo que ocurría es que los estudios se realizaban con lobos en cautividad, donde las peleas eran constantes. Sin embargo, después de estudiar a los lobos en libertad descubrieron que las manadas no eran ejércitos, sino familias.

El líder no era un macho agresivo, sino el padre del resto de los lobos, que guiaban a un grupo y trabajaban en equipo, machos y hembras. A pesar de los esfuerzos de David Mech para desmentir y actualizar sus propias ideas, el mito se mantiene ya que es lo que conviene.

Los estudios indican que las mujeres se sienten atraídas por hombre altos, fuertes, dominantes y agresivos, porque indican mayores posibilidades de sobrevivir. Pero también se ha comprobado que las relaciones más satisfactorias, íntimas y duraderas son aquellas más igualitarias , en las que no hay dominación. De hecho la mayoría de las rupturas sean de amigos o de parejas el denominador común son unas relaciones basadas en un venenoso concepto de la propiedad de una persona sobre la otra.

El macho alfa, por mucho que algunos se empeñen, no es más que un mito.

Somos así de incoherentes. Estamos postulando por una sociedad igualitaria en el que el papel del hombre y la mujer sea paritario, queremos personas sensibles, solidarias, respetuosas, con carisma, guías, comprometidos, que sepan escuchar, que aporten pero dejen libertad de acción, pero llegamos a la hora de la literatura romántica, de las telenovelas turcas o de nuestro día a día y babeamos por un hombre que domine, que maltrate psicologicamente, que controle y que nos haga un poco de pupita porque a fin de cuentas el amor todo lo perdona. Venga ya. ¿Cuándo vamos a dejar de andar hacia atrás y comenzamos a abandonar esa tendencia a normalizar las relaciones tóxicas?

Verdaderas características de un macho o hembra alfa humanos

Sabes que en este mundo debe haber jefes e indios, personas que toman decisiones y personas que las ejecutan, pero para estar en el puesto de mando se necesitan unas características que, desde luego, no son las que hasta la fecha se están poniendo como pertenecientes al modelo de macho o hembra alfa. Hay hembras a las que erroneamente se las denomina alfas y que son personas manipuladoras y tóxicas como los masculinos. Hay que huir de ambos modelos, pero claro para eso hay que saber como es de verdad un ser humano con los atributos de alfa.

El macho alfa es un líder, se conoce y confía en sus capacidades. No necesita pavonearse. Un hombre poderoso y fuerte es equilibrado y reflexivo. Se tiene en cuenta a sí mismo y tiene en cuenta a los demás. Se valora y valora.

Ejercer la autoridad implica aceptar las limitaciones y atreverse a aceptar que los demás pueden aportar algo valioso. Si podemos soportar esto, nos podremos sacar máximo partido y podremos encontrar al líder que llevamos dentro, porque no es un proceso de buscar fuera, al revés, es un proceso interno de maduración. Cuando la personalidad alfa es auténtica, no solo no hay abuso, sino que hay crecimiento por ambas partes, creándose así una relación rica. Esto se ha comprobado en el buen resultado obtenido por equipos de trabajo que estaban coordinados por una personalidad alfa real.

Características de un verdadero macho alfa que puedes incluir en tus novelas

  • Creen en sí mismos

Los machos alfa tienen confianza y creen que pueden lograr cualquier cosa si se esfuerzan lo suficiente. No se dan por vencidos ante el primer obstáculo y están seguros de que hay una solución para cada problema. Así como creen en sí mismos, también lo hacen en los demás.

  • Son conscientes de sus errores

Tienen confianza pero son conscientes del hecho de que no son perfectos. Tampoco esperará que seas perfecto y encontrarán lindos tus defectos. Esos fueron lo que hizo que se enamorara de ti y nunca te juzgará.

  • Son honestos

Nunca dicen una cosa y luego hacen algo completamente diferente. Nunca te mienten porque la honestidad es su primera prioridad. Serán honestos contigo sobre todo, lo cual es un requisito previo para cualquier relación saludable.

  • Están en contacto con sus emociones

No tienen miedo de mostrarte si están tristes o enojados por algo. Y te lo dirán de la forma más tranquila posible.

  • Son excelentes oyentes

Son grandes oyentes, sin importar el tema. No pretenderán escucharte solo porque no quieren lastimarte. De hecho, escucharán cada una de tus palabras porque están genuinamente interesados en todo lo que tengas que decir. Y cuando les hagas una pregunta, harán todo lo posible para sorprenderte con sus ideas innovadoras.

  • Están decididos

Cuando deciden hacer algo, simplemente lo hacen. Una vez que están decididos a conquistarte, nunca se darán por vencidos hasta que lo logren. Y cuando tengan éxito, no se detendrán, no se irán. Están decididos a encontrar constantemente nuevas formas de mejorar su relación.

  • Son apasionados

No tendrán sexo contigo solo por tener sexo. Te harán el amor como nadie te lo ha hecho antes. Son apasionados. Quieren hacer todo correctamente y con especial cuidado.

  • Son generosos

Su lema es dar y recibir. Darán todo lo que tienen solo para hacerte feliz porque eres su prioridad. Cuando realmente los necesites a tu lado, se asegurarán de que estén allí porque saben que todo lo demás puede esperar.

  • Son valientes

No tienen miedo de correr riesgos. Su espíritu aventurero es contagioso. Te inspirarán a seguirlos. Se enfrentarán a cualquier cosa que se cruce en tu camino porque quieren que te sientas seguro con ellos.

  • Son protectores

Harán cualquier cosa por alguien a quien aman. Si escuchan que alguien te ha dicho algo malo, exigirán que esa persona se disculpe contigo. Te harán sentir protegido y amado.

Un macho alfa es un hombre o mujer con el que aprenderás lo que es el respeto, la sinceridad, la vulnerabilidad y el amor.

¿No sería mucho mas sencillo escribir sobre protagonistas con estas características? A ver si va a ser que estamos todo el día pregonando sobre la igualdad y resulta que en el fondo nos engañamos a nosotros mismos. Y ojito con perpetuar la teoría del macho alfa en la hembra alfa. Por desgracia he he leído muchas novelas en las que las escritoras han calcado la toxicidad de macho dominante y se la han implantado a la mal denomidada en este caso mujer empoderada. El empoderamiento femenino es otra cosa pero ya lo trabajaré en otra entrada.

Recuerda además que de este tipo de persona, muy habitual en las novelas románticas, encontramos un subtipo que es el narcisista. En él o en ella veremos reflejada la idea de que todo el mundo está en su contra y manipula a todo su entorno. En las tramas leeremos cómo apoyándose en la pena y en lo mal que lo ha tratado la vida va controlando la vida de la gente que lo quiere. Parece un personaje mejor que el alfa, pero es igual de manipulador pues al final todo lo que trata de conseguir es para su propio beneficio y satisfacción, caiga quién caiga.

Os hago un resumen de este otro tipo de ser humano, al que se denomina narcista, para que así quede completa la entrada y sepaís identificarlo tanto en la literatura que lo normaliza, como en las relaciones habituales de nuestro día a día, porque son personas muy peligrosas y de las que hay que alejarse.

Las 10 caracteríticas de un narcisista que no deberías normalizar en tus novelas

  • Sensación de superioridad

El mundo del narcisista se trata de bueno/malo, superior/inferior y correcto/incorrecto, y por supuesto él siempre se encuentra en el lado positivo de la ecuación. Los narcisistas tienen que ser (aunque sea sólo en su mente) los mejores, los más acertados, los más competentes, hacer todo a su manera, poseer todo y controlar a todos.

  • Necesidad exagerada de atención y validación

No importa cuánto les digas a los narcisistas que los amas, los admiras o los apruebas, nunca sienten que es suficiente, porque en el fondo no creen que nadie pueda amarlos, pues a pesar de toda su arrogancia, son en realidad muy inseguros y temen no estar a la altura. Siempre te echarán en cara que no los apoyas en sus proyectos.

  • Perfeccionismo

Quieren que todo sea perfecto: ellos deben ser perfectos, los demás deben ser perfectos, los eventos deben suceder exactamente como se espera y la vida debe desarrollarse exactamente como ellos la imaginan. Esta es una demanda imposible, que hace que el narcisista se sienta insatisfecho y miserable la mayor parte del tiempo, por lo que suelen quejarse constantemente, y viven en una continua frustración en la que la culpa de todos sus males es de los demás.

  • Gran necesidad de control

Dado que los narcisistas están continuamente decepcionados con la forma imperfecta en que se desarrolla la vida, quieren hacer todo lo posible para controlarla y moldearla a su gusto. Quieren y exigen tener el control, y su sentido de superioridad hace que les parezca lógico que deberían tener el control de todo; y si no es así, se alteran y se inquietan bastante, llegando a presentar rasgos agresivos. Son maltratadores psicológicos y pueden serlo físicos.

  • Falta de responsabilidad

Aunque los narcisistas quieren tener el control, nunca quieren ser responsables de los resultados, a menos, por supuesto, que todo salga exactamente como quieren y se produzca el resultado deseado. Cuando las cosas no salen según su plan o se sienten criticados, el narcisista le echa toda la culpa y la responsabilidad a otra persona para mantener su propia fachada de perfección. O incluso huyen básicamente porque la vida se les hace demasiado grande y prefieren iniciar otros proyectos, que serán fallidos, antes que afrontar lo que tienen entre manos.

  • Falta de límites

Los narcisistas no pueden ver con precisión dónde terminan ellos y comienzas tú. Se parecen mucho a los niños de 2 años: creen que todo les pertenece, todos piensan y sienten lo mismo que ellos, y todos quieren lo mismo que ellos. No saben aceptar bien un “no” como respuesta, por lo que harán todo lo posible para descubrir cómo obtener lo que quieren a través de la persistencia, engatusando, exigiendo, rechazando o haciendo pucheros. 

  • Falta de empatía

Los narcisistas tienden a ser egoístas, ensimismados y, por lo general, no pueden comprender lo que sienten los otros. Esperan que los demás piensen y sientan lo mismo que ellos. Rara vez se disculpan, se arrepienten o se sienten culpables (hay quién nunca), además de que tienen la idea de que son las demás personas quienes ocasionan sus sentimientos, especialmente los negativos. 

  • Falta de razonamiento emocional

Tratar de razonar y usar la lógica con el narcisista para que comprenda el efecto doloroso que su comportamiento tiene sobre ti, realmente es algo improductivo. Puedes pensar que si entiende cuánto te hirió, cambiará; pero tus explicaciones no tienen sentido para él, pues sólo parece ser consciente de sus propios pensamientos y sentimientos

  • Miedo al rechazo y al ridículo

Constantemente tienen miedo de ser ridiculizados, rechazados o evidenciados cuando se equivocan. Esto hace que sea difícil y, a veces, imposible que el narcisista confíe en otra persona. De hecho, cuanto más estrecha sea la relación, menos confiarán en alguien.  Siempre viven una vida falsa dedicada a controlar el qué dirán, criticando lo que los demás hacen aunque acabará copiando exactamente las actitudes que critica.

  • Incapacidad para ser verdaderamente vulnerable

Debido a su incapacidad para comprender los sentimientos, su falta de empatía y su constante necesidad de autoprotección, los narcisistas no pueden amar de verdad ni conectarse emocionalmente con otras personas. Las conexiones que mantienen no son reales, solo se perpetúan si cumplen sus criterios, puede parecer que crea vínculos duraderos pero son espejismos.

Huye de ese tipo de protagonistas si los identificas en una novela y no normalices la situación pensando que, tanto el personaje como el ser humano de carne y hueso, cambiará por amor. Puede que en la novela lo haga pero en la vida real nunca cambian y se llevan por delante a todo el mundo para conseguir su propósito. He tenido la ventaja de conocer a muchos tipos de personas y relacionarme con mas o menos profundidad con auténticos hombres y mujers líderes, con machos alfa de novelerio barato y con narcisistas envueltos en piel de cordero cara a la galería pero que trataban de dar dentelladas a la más minima. Por lo tanto, te hablo con perfecto conocimiento de causa, y, por lo tanto, si en la vida real me he apartado de lo más tóxico de mi entorno, no voy a leer literatura de ese tipo. Y es un consejo que te doy: aléjate de semejantes planteamientos vitales

Como no puedo irme sin recomendar un libro, os presento uno de los últimos que me lei de la autora Calista Sweet, https://www.instagram.com/calistasweetescritora/?hl=es donde encontramos a un verdadero macho alfa, que lucha por sacar adelante su vida y la de su familia, y a un narcisista de manual, que entraran a formar parte la vida de la protagonistas.

Es una de las novelas románticas que me he leído ultimamente y que me ha gustado perderme en sus páginas, porque se aleja de los brutales y erróneos chichés románticos que piden muchas lectoras de hoy en dia y de los que huyo como alma que lleva el diablo.

María Palacios, una mujer con un pasado enigmático, se instala en el patio de vecinos de un edificio en la hermosa ciudad de Sevilla. Carga con secretos que la han llevado por un camino oscuro y su sed de venganza la consume. Mientras se esconde entre los demás residentes, observa, planea y espera el momento adecuado para llevar a cabo su plan.

Noel Vargas, el propietario de un hotel en el popular barrio de Triana, ha experimentado una vida llena de dificultades y desafíos. La tragedia familiar que lo obligó a tomar las riendas del negocio ha dejado una profunda huella en su ser. Desconfía de los demás y se siente acorralado por la soledad.

Desde que María se incorpora al hotel como recepcionista, comienzan a producirse acontecimientos extraños que ponen en tela de juicio la profesionalidad del establecimiento y amenazan con perjudicar su prestigio.
María deberá tomar decisiones difíciles que determinarán su destino y el de aquellos que la rodean.

Espero que poco a poco la literatura romántica abandone estas este tipo de personajes, de los que he hablado en mi entrada, en aras a relaciones mas sanas. No es difícil, hay muy buenas novelas que nos presentan tramas con otros criterios.