Lo que nunca debes hacer si te presentas a un concurso literario
Lo concursos son una de las palancas que muchos autores quieren usar para alcanzar el reconocimiento. Es una forma que sirve como peldaño con el que comenzar a ser conocido y tener un curriculum literario consistente. Pero a veces desentrañar todos los puntos de las bases de este tipo de certámenes es tan complicado como leerse el BOE. Y te garantizo que hay personas que lo leen todos los días. Por lo tanto:
1.-Nunca pienses que es una perdida de tiempo leer cuidadosamente las bases del concurso e, incluso, que no vale la pena apuntar todos los requisitos para luego ir tachando aquellos que vayas cumpliendo.
2.-No adaptes algo ya escrito. Hace años aprendí Corte y Confección. Allí descubrí que era mucho más sencillo usar patrones nuevos que adaptar algo ya hecho a un patrón. Lo mismo ocurre con las novelas para los concursos. Suele ser poco recomendable querer introducir con calzador una novela en un concurso usando todo tipo de subterfugios. Un ejemplo sería en un concurso de novela fantástica hacer que el personaje sueñe con hadas y tratar de colar eso como trama de fantasía. O borrar fragmentos, sin ton ni son, para adaptar el número de páginas haciendo que la historia pierda sentido.
3.-No uses un inicio descriptivo. Inicia la historia con algo impactante. Si el jurado tiene que leerse muchos manuscritos el empezar la historia contando como es el lugar o la forma que tiene de llover puede hacerlo tedioso. Es un error común en el que muchos caemos en los comienzos de nuestra vida como escritores. Un jurado no tienen tiempo para principios lentos. Mete la directa desde el inicio.
4.-No es una historia novedosa. Entendemos que todos los géneros tienen sus tópicos. Junto a eso, hay lectores a los que les gusta mucho el cliché dentro de las historias y es lo que esperan encontrar. Pero en el momento que escribimos una historia, que quieres que entre en concurso, debes pensar de forma cuidadosa sobre que va a tratar, porque el jurado selecionará lo que se salga de lo corriente, lo que más les llame la atención. Hay mucho que leer y no estamos para tópicos, lugares comunes, ni cliches reiterados a lo largo de docenas de páginas.
5.-No te lances a corregir. He participado de jurado y a veces me he encontrado errores muy básicos que solo pueden tener varias explicaciones: ha iniciado la corrección sin dejar reposar el manuscrito, no usa el word como una primera criba básica, no tiene las nociones fundamentales de ortografía y, sobre todo, no ha pasado por un corrector ortotipográfico ni de estilo.
6.-No te limites a vomitar el texto. Hay varias formas de escribir. Nos encontramos a autores que, a la vez que van plasmando la historia, tratan por todos los medios de buscar los términos que se adecúen a la idea que buscan expresar y hay quién la vomita y luego tiene que corregir mucho más a fondo el texto, porque los párrafos presentan, entre otras cosas, las frases desordenadas, en algunas hay términos que pueden ser sinónimos pero no tienen el significado que corresponde a la idea, aparecen muchas repeticiones de palabras, pensamientos confusos, etc. Corregir no solo es con respecto a las faltas de ortografía, sino hay que tener en cuenta la sintaxis y si lo que las palabras expresan son reflejo de la idea que queremos transmitir al lector. Cuando esto no es así, nuestro exigente jurado no se va a enterar de la misa la media y no pasaremos de la primera criba.
7.-No corras. Hay autores que se empeñan en presentarse año tras año a los mismos premios y se nota mucho que sus novelas están a medio cocer. Son manuscritos en los que se percibe mucha precipitación sobre todo a la hora de llegar al desenlace de la historia. Inician la trama con mucho cuidado pero su resolución es pésima. Todo aquello que suponga una dificultad para la comprensión lectora será una justificación perfecta para no seguir la lectura, descartando ese trabajo.
8.-No darle importancia a palabras clave como: plica, seudónimo y lema. Las dos primeras sirven para mantener el anonimato del autor y no dar pie a favoritismos o todo lo contrario.
- La plica: Es un sobre cerrado donde se introducen los datos personales del participante (nombre, apellidos, dirección, teléfono, correo electrónico) a veces el DNI y un breve curriculum. En el frontal del sobre solo aparece el nombre de la obra y el seudónimo o lema. Si es en digital se pedirá que esto aparezca en un archivo aparte.
- El seudónimo: Es un nombre fictício para que no se sepa el verdadero. Tenemos que escribirlo clarito, en mayúsculas y en la primera página de la obra (de todas las copias) junto al título. A veces es algo que también se puede solicitar en la plica.
- El lema: Es similar al seudónimo pero en este caso se escribiría una frase que valdría para identificar al participante. Ojo con querer ser muy original o hacerse el gracioso, puede que al jurabo no le haga tanta gracia. Es preferible que el lema esté relacionado con el género en el que se participa a concurso.
9.-No apures el plazo de entrega. No dejes para el último día la presentación de tu manuscrito. Si dejas un margen de tiempo que sea razonable puede ser útil en caso de que surja algún problema. Hay personas que están casi acabando redactar la historia durante el mismo plazo asignado para enviarlo. Dudo mucho que con esa presión lo que presentemos esté bien corregido.
10.-No lo envíes sin revistar. He visto errores en novelas ya publicadas para concursos que quiero creer que son por baile de caracteres, pero eso me hace pensar también que no han pasado ni por un buen lector cero, que no sea un familiar o un mal amigo (esos que dicen que todo es maravilloso) ni por un corrector profesional ni por un editor de mesa (figura de la que ya he hablado con anterioridad en otras entradas).
En resumen, hay veces que los autores no comprenden el por qué su trabajo no ha alcanzado más éxito en concursos a los que se han presentado, pese a que todo el mundo que lo lee considera que es maravilloso y tiene unas magníficas críticas de cientos de estrellas en lugares como Amazon. Os voy a poner algunos ejemplos de errores que he encontrado y aunque puedas considerar, querido lector, que son cosas sin importancia, un jurado profesional no lo va a pasar.
…preparándolo para envestir a …
Ni que decir tiene que este envestir se encuentra en una novela de corte érotico y no tiene nada que ver con el significado de Conferir una dignidad o cargo importante. Aún así, debe evitarse, el uso de esta variante antigua envestir, que era muy frecuente en el español medieval y clásico; por otra parte, envestir no debe confundirse con embestir, como bien comenta la RAE https://www.rae.es/dpd/investir
Otro error que considero que puede echar un manuscrito para atrás lo encontramos en la siguiente frase.
…al ser expulsados de España en el siglo XVII, comenzó la diáspora de mi pueblo.
Entendemos que se refiere a la expulsión de los judios en 1492, siglo XV. Y no fué la primera diáspora, sino una de tantas, por lo tanto tampoco la expresión comenzó sería la más adecuada.
En el amor, querida, no importan tus convicciones religiosas. Al menos tiene un Dios y no es un pagano…
…Te dije que no podías casarte con un cristiano, y me desobedeciste encamándote con él…
En el siglo XIV una chica judia no tiene la opción de elegir marido y mucho menos fuera de su comunidad religiosa. Se trata de un anacronismo y que un lector profesional, y por supuesto un jurado, lo descubre y deja de tener opciones a pasar a la siguiente fase.
Dirás que son minucias y que a muchos lectores lo que les interesa es la historia y no tanto su estructura, pero es que aquí no hablamos de lectores con más o menos formación, hablamos de jurados y estos son los típicos errores que están buscando para leerse una novela menos.
La mecánica de los concursos se basa en tener a un grupo de lectores profesionales que hagan la primera selección, que pueden llegar ser entre unos 200 libros para cada uno en un gran certamen literario. Imaginemos un PLAS, que es a la que se presentan los autopublicados, donde un lector recibe esas 200 obras, de las que se leerá las primeras 10 páginas, para ver si el manuscrito tienen un inicio que le llame la atención, una buena sintaxis, presentación, vocabulario, etc. De ahí seleccionará un 10% e iniciará su lectura completa. Al encontrar un error, como los que he mencionado con anterioriedad, esto será motivo suficiente para no seguir leyendo y pasar al siguiente trabajo. Finalmente, es posible que queden unas 2 o 3 novelas que serán las que pasen al jurado profesional que seleccionara la obra ganadora para otorgarle el premio.
Seguramente pensarás que no es justo, aunque imagino que tú mismo, a la hora de elegir cualquier producto para consumirlo, buscas calidad y eso ocurre igual en el momento de seleccionar trabajos para un premio literario. También dirás que te has leído muchas novelas con errores gramaticales, erratas y con historias maravillosas en editoriales de renombre, y eso es algo que no te lo discuto. En mi caso por el mismo motivo uso el sistema de leerme la primera novela de un autor y la última como forma de valorar su trayectoria. Si mantiene esos fallos, no vuelvo a darle una oportunidad. La vida es demasiado corta como para perder el tiempo leyendo cosas que no valen la pena, cuando hay maravillas por descubrir.
En todo caso, lo normal es que le otorguen el premio a un autor, si es una gran editorial, por motivos meramente económicos, pero te garantizo que lo comercial no está reñido con la calidad en el 90% de los casos y, que siempre, hay excepciones. Junto a esto, pensar que para gustos los colores y una novela no se puede premiar solo por el gusto del lector, ya que hay otros factores que priman, como son originalidad y un buen trabajo a todos los niveles (trama, ortotipografía, edición, maquetación, sintaxis, etc.)
Por lo tanto, antes de presentarte a un concurso, lee bien sus bases y NO CAIGAS EN ERRORES.









