recomendación

Consejos para elegir un libro como regalo

Esta es la fecha en la que los autores animamos a los lectores para que regalen, a familiares y amigos, aquellos libros que en su día leyeron y les gustaron. Es una opción genial y muy recomendable pero hay una serie de requisitos para que el regalo sea valorado en su justa medida, porque un libro no debe ser un regalo de compromiso. La realidad es que ningún regalo debería ser por compromiso. Tendría que conllevar una búsqueda con cariño ya que se supone que quieres que el que va a recibir ese presente quede satisfecho e indica que, si es un acierto, es porque hay un alto grado de complicidad entre ambos.

Hace poco en una entrevista me preguntaron cuál era el regalo de Navidad que menos me gustaba y comenté lo que he expresado hace un momento: aquellos que se hacen por compromiso ya sea, aunque no de forma premeditada, porque quiere quedar bien o por obligación. En ambos casos lo normal es que se note lo forzado de la situación.

Considero que hacer un regalo es algo muy personal y si encima lo que vamos a regalar son libros creo que el problema de la elección del adecuado aumenta, ya que para mí regalarlo es algo muy intimo, porque abarca el conocimiento profundo de otro, y un libro es como un perfume o la ropa interior.

Recuerdo hace muchos años la cara de ilusión que puso una persona con la que acerté en el regalo en forma de libro que le hice el día de Reyes. Esa imagen quedará en mi memoria, y pese a que hay fotos inmortalizándolo en papel, la sensación de satisfacción de la que disfruté al saber que habia  hecho la elección adecuada será solo para mí. Curiosamente el libro volvió a mis manos al cabo del tiempo al haber fallecido su dueño, pero eso ya es otra historia.

Ahora he llegado a un punto en el que  estoy aquí pensando y buscando cuáles serían los mejores consejos para facilitar la elección de un libro como regalo. Y ya sabes que buscando soy un peligro porque me empiezan a salir gran cantidad de recomendaciones y quiero ponerlo todo.  Tras hacer una criba, me he decidido por lo que te recomiendo a continuación y que  lo mismo puede servir a la hora de elegir esa lectura para un amigo o amiga especial.

8 recomendaciones para comprar un libro

1.- Conocer al lector o lectora y su género favorito:

No hay nada más agradable que recibir un regalo y saber que quién te lo ha comprado no ha acertado por casualidad sino porque te conoce tan bien que incluso ha pedido ese libro para ti que no estaba en la librería. Y, ¿qué cosas son importantes saber a la hora de regalar el libro sobre ese lector o lectora que tanto aprecias?

  • Lo primero, si no te quieres arriesgar, es conocer su género favorito.
  • Si le gustan los libros autoconclusivos o las sagas.
  • Si le gusta leer en papel o prefiere libros digitales.
  • Si le gustan los «boom literarios» o prefiere algo menos comercial
  • Si le gusta leer en cualquier sitio porque lo mismo agregar una funda de trasporte para libros sería ideal y una forma original de presentar tu regalo.
  • Si le cuesta prestar libros es posible que añadir un «exlibris» para personalizarlos sea todo un acierto.
  • Si le gusta apuntar los libros que lee, detalles o frases sobre lo que lee, tal vez sea una gran idea añadir una libretita con un bolígrafo.
  • Y, por supuesto, si le gustan los marcapáginas, hay opción de que sean personalizados y hay verdaderas preciosidades.

2.- Ver la lista de lo éxitos que acaban de salir al mercado:

Si sabes que a tu amigo lector o lectora le encantan las novedades, pero que a la vez sean grandes ventas, ahí tenemos una gran oportunidad y una apuesta sobre seguro, sobre todo porque desde Septiembre están saliendo la mayoría de las novedades editoriales cara a estas fechas navideñas. No pongo ninguna lista de libros de este tipo, porque eso es algo sencillo si se navega un ratito por internet para apuntar lo que más nos llame la atención.

3.-Podemos elegir el libro autopublicado de algún autor local o de una pequeña editorial.

Seguro que en la zona donde tú vives hay muchos autores que pese a ser autopublicados o de editorial pequeña las librería de tu barrio tiene sus libros y está deseando darse a conocer. Tienes incluso la opción de pedirlo con tiempo a la autora o autor y luego enviarlo dedicado por ella al lector o lectora al que lo quieres regalar o hablar con la autora o autor, pagarlo y que sea enviado directamente como regalo. Ambas cosas pueden considerarse un gran detalle para un amante de la lectura.

4.-Algo que se vende muy bien, pero no se suele comentar, son los libros de autoayuda.

Durante el tiempo que estuve trabajando en la biblioteca municipal de mi localidad comprobé que estadísticamente era un género que se movía muy bien en préstamo. Hay dos temáticas que ahora mismo recomendaría con autores como Marian Rojas o Rafael Santandreu

  • Gestión del tiempo y del estrés, así como trabaja la felicidad como si fuera un músculo:

5.-Otra opción para regalar serían los libros de recetas de cocina relacionados con series, sagas, novelas e incluso comics:

  • La cocina de Hogwarts
  • Los banquetes de Asteríx
  • Star Wars a la carta
  • Las películas del Studio Gibli
  • La cocina en Zelda

6.-Puedes regalar un libro sobre algún artista, aunque son caros, incluso exclusivos:

Son un tipo de libros ilustrados donde su punto fuerte es el formato, el papel y la fotografía, por lo tanto son libros, como he comentado, de colección, caros, de edición limitada y exclusivos, pero tal vez merece la pena ese esfuerzo si nuestra economía nos los permite.

Este se titula Las mujeres de Fernando Botero. Una obra de arte solo en el diseño. Y si alguno que lee este blog me lo quiere regalar no diría que no y estaría eternamente agradecida.

7.-Otro buen regalo en forma de libro son aquellos que hablan del desarrollo profesional entre los que destacamos:

  • Búsqueda activa de empleo
  • Superación personal
  • Marca personal
  • Liderazgo
  • Emprendimiento

8.-Y finalmente los libros de viajes que han existido desde hace mucho tiempo pero ahora tienen opciones muy interesantes.

Hay veces que el viaje es real y otras será una ruta imaginaria. Te voy a presentar varias opciones de ambos modelos, unos más prácticos que otros, pero seguro que cada viajero sabrá sacar partido de uno o de otros según el camino que haya elegido.

Hace años recuerdo haber usado la guía Trotamundos para un viaje a Tenerife y gracias a ella lo disfruté a fondo. Ahora tiramos mucho de la inmediatez y buscamos por medio de internet para planificar un viaje. Pero ya os digo que para mis próximos viajes voy a volver a las guías en papel si es posible. Os pongo un ejemplo de alguna de las que me ha llamado la atención.

Al hablar de guías de viaje en papel siempre me voy a referir a aquellas que se salgan de lo habitual y que me muestren rutas que no sean las que todo el mundo visita en los circuitos o con las explicaciones enlatadas a las que nos tienen acostumbrados. Además a mí me encanta cuando voy a un sitio saber un poco antes lo que me voy a encontrar.

Para las grandes aventuras hay guías que te orienta sobre muchos detalles de cómo afrontar ese reto. Estos trabajos suelen estar escritos por personas que ya estuvieron allí, por lo que se basan en la experiencia directa. Seguro que si quieres descubrir parajes increíbles en África o algún grupo tribal menos turístico que los Masai, hay alguna viajero que ha escrito una guía sobre el tema.

Aunque lo mismo el viaje es de otra forma, incluso con su toque de viaje interior y por eso lo ideal sería inclinarnos porque el regalo fuera un diario de viaje.

Me ha llamado la atención el de la autora Keri Smith que nos invita a crear un mundo único y propio, un mundo ideal, con el que siempre hemos soñado. Para ello empezaremos a elaborar una lista de las cosas que amamos, las que guardamos, los colores y las formas que más nos gustan, las ideas que defendemos o perseguimos o las personas que nos fascinan. Todo esto se convertirá en la base para construir un universo muy particular, en el que poco a poco iremos delineando historias, alimentos, paisajes, texturas, mapas, habitantes y mucho más. Creo que para un viaje interior es algo muy interesante.

Como ves, podemos buscar casi infinitas opciones dentro de lo que sería regalar un libro, para salirnos de la habitual rutina de que este sea una novela, en el caso de querer arriesgarnos. Yo he dado pistas y opciones, ahora lo único que tienes que hacer es pensar, con tiempo, cuál será el libro adecuado que este año quieres regalar a esa persona tan especial que entró en tu vida y que se lo merece.

mis lecturas

El comic y yo

Hasta donde me alcanza la memoria recuerdo haber tenido siempre cuentos y libros entre las manos, pero sobre todo he disfrutado con los comics incluso antes de aprender a leer. Es más, recuerdo estando de veraneo con mis primos y sus abuelos pedirle a mi tío-abuelo Carlos, que me leyera una vez más mi libro de Mortadelo y Filemón y que él me respondió: «ya va siendo hora de que aprendas a leer». Supongo que tendría a los pobres hartitos de leerme siempre lo mismo e imagino que ese invierno sería cuando mi padre me enseñó a leer aprovechando que ya entraba en el colegio en lo que antes se llamaba párvulos.

Una de las cosas que me llevó a escribir esta entrada es la curiosidad por saber los orígenes del llamado el noveno arte, aunque no todo el mundo está de acuerdo con esta denominación. Hay quien lo remonta incluso al periodo de las pinturas rupestres, donde el hombre desarrolló una forma de contar su vida por medio de esquemáticos dibujos o incluso se ha llegado a considerar a los relieves y bajo relieves del periodo faraónico de Egipto como predecesores del comic. Pero no quiero remontarme a esa época porque sería rizar mucho el rizo y se apartaría en exceso de mi intención de hacer de las entradas algo entretenido para todos los públicos.

Buscando información encontré qué se considera como el primer comic conocido. La mayoría de los investigadores aceptan que Thomas Rowlandson es el inventor del cómic en el año 1809. Rowlandson publica “Los viajes del doctor Syntax”, tal vez el primer cómic o aventura seriada de la historia en tener resonancia, y dónde ya en esa época hacen su aparición los bocadillos parlantes. Sin embargo, según los cánones, el primer cómic moderno publicado en el mundo, fue The Yellow Kid (El chico amarillo), el 16 de febrero de 1896 en el diario The World de Nueva York.

En cambio, en Europa la evolución del cómic seguía un camino propio: en 1908 se editan en Italia las primeras tiras cómicas en el Corriere dei piccoli, y en Francia aparecen las aventuras de Pieds Nickeles, los estafadores Croquignol, Filochard y Ribouldingue, en el diario Le Journal.

En España la historieta o cómic se inicia en Cataluña en 1904, con el Patufet, pero no se publica la primera y verdadera revista de cómic hasta 1917, con el TBO. ¿Cuántos de nosotros hemos pasado la tarde leyendo sus historietas?

Portada de los años 50 del siglo XX

He disfrutado también de una época en la que en los quioscos existía la opción de cambiar los comics leídos por otros nuevos, como si de una biblioteca se tratara, con lo que muchos niños de los años 70 y 80 nos conocíamos al dedillos la aventuras de los personajes de la época y no solo de los que se publicaban en España sino de aquellos que nos llegaban del extranjero.

Sería 30 años después del primer número de Marvel Comics cuando en abril de 1969 aterrizó en los quioscos de España el primer número de ‘Los 4 Fantásticos’ de la mano de la Ediciones Vértice en una tirada de 16.000 ejemplares. Era un librito de 128 páginas en blanco y negro con lomo y tapas de cartón, que costaba 25 pesetas (un precio considerable para la época) y que no citaba en ningún momento el nombre de los autores o datos sobre la edición estadounidense. Desde entonces ha pasado más de medio siglo, una celebración que Panini, que desde el 2004 publica aquí a los superhéroes de La Casa de las Ideas, ha recordado con ‘50 años de Marvel en España’, poco antes de acabar el 2019, un año después de la muerte de Stan Lee su creador: un visionario editor y escritor de cómics que dotó a sus superhéroes de una dimensión humana y creó un universo donde las historietas se relacionan unas con otras.

Los jóvenes de la época estábamos acostumbrados a leer ‘mortadelos’, el Capitán Trueno, Tintín y Astérix, grandes tebeos, pero en realidad pensados para un público infantil, y de golpe nos encontramos con unos donde claramente ponía que eran para adultos, que lo que contaban sus historias tenía consecuencias, que lo que ocurría en un tebeo tenía lazos con lo que pasaba en otros. Éramos niños, pero éramos conscientes de que leíamos algo que tenía otro trasfondo, porque de repente veíamos en Spiderman remordimientos por la guerra de Vietnamconflictos raciales o al Capitán América en desacuerdo con la política de su Gobierno. Fue el desembarco del cómic adulto en España lo que también supuso un trabajo añadido para la censura de la época.

Pero no pienses que solo eran los comics extranjeros los que estaban bajo el punto de mira de los censores sino que también era algo que sufrían los españoles. Nuestros dibujantes trataban de realizar una solapada crítica de la situación del país entre los bocadillos de las viñetas y con los magníficos dibujos de sus creadores. En el caso de los comics extranjeros, el problema no residía tanto en la violencia que mostraban, sino más bien estaba relacionado con ese contenido fantástico que se oponía a las enseñanzas de la Iglesia católica de la época. No en balde se rechazaban los superhéroes, pero se potenciaba la presencia de santos, ángeles y querubines… Aunque con el paso del tiempo la censura se centró más en el erotismo de las protagonistas. Y hasta el moño de una de las «Hermanas Gilda» llegó a ser considerado como excesivamente sexi. Pero eso ya es tema para otra entrada.

Censura manifiesta de una portada. Demasiada lujuria para la época.

Junto con los «Mortadelos y Filemónes» yo también era niña de Tintín, más que de Astérix y Obélix, aunque tenía más de los agentes de la T.I.A que libros del reportero belga. Aún así, mis favoritos fueron los titulados «Destino la Luna» y «Objetivo: la Luna». Gracias a los comic amplíe mi vocabulario y viaje a otros países, como la China o el Tíbet, además de darme una vuelta por la Luna. Junto a eso, entendí los refranes, las frases con doble sentido y el humor con sus toques de ironía. Así, pasando página tras página alcance la madurez para acercarme a otro tipo de publicaciones, aunque nunca deje de leer comics. Continúe con Mafalda y Carlitos y su fiel Snoopy y, pasados los años, me adentré en la búsqueda de otros autores.

Viñeta de Marjane Satrapi

Aquí puedo hablar de Marjane Satrapi, una estrella en el mundo del cómic francófono a raíz de Persépolis, una obra autobiográfica sobre su niñez y su juventud en Irán que publicó en cuatro tomos entre 2000 y 2003. La obra se convirtió en un gran éxito de crítica y de ventas internacional. Persépolis narra de primera mano el proceso de islamización que trajo consigo la revolución de 1979. Hija de una familia progresista de clase media, Satrapi estudió en el Liceo Francés de Teherán hasta que el nuevo régimen del ayatolá Jomeini prohibió la enseñanza bilingüe y laica. En la obra cuenta cómo su familia simpatizó con la revolución que derrocó el régimen autocrático del sah Mohamed Reza Pahlevi hasta que fue monopolizada por los sectores islamistas que restringieron las libertades e impusieron, entre otras cosas, el velo islámico. También narra las dificultades para mantener una vida privada de carácter laico y el gusto por la cultura occidental en medio de un clima opresivo en el que cualquier vecino era un delator potencial. Satrapi continuó narrando sus recuerdos de infancia y retratando a la sociedad iraní en Bordados (2003) y Pollo con ciruelas (2006), que obtuvo el premio al mejor álbum en el prestigioso Festival del Cómic de Angulema.

Viñeta de Guy Delisle

Otro cómic del que disfrute fue el relato más amable, por su uso del sentido del humor, fue el de Guy Delisle en Crónicas de Jerusalén (Astiberri, 2012), donde nos muestra las excentricidades y situaciones absurdas que se dan en la ciudad santa de las tres religiones del Libro, avispero marcado por la difícil convivencia de dos pueblos enemigos en continua tensión y al que se añaden las comunidades cristianas que habitan o visitan la ciudad. Delisle recopila más de 300 páginas de anécdotas dibujadas durante el año que acompañó en Jerusalén a su pareja, miembro de Médicos Sin Fronteras: judíos ultraortodoxos borrachos como cubas durante la fiesta de Purim, la costumbre compartida por judíos y musulmanes de no tirar jamás el pan sobrante, la descripción de los distintos grupos de judíos ortodoxos según su vestimenta, su amistad con un pastor luterano aficionado al manga o la sorprendente coordinación entre policías palestinos e israelíes para garantizar la seguridad del Papa católico Benedicto XVI durante una visita a Jerusalén.

Ambos autores tienen una visión que os recomiendo si quieres conocer la visión que tienen de países que están bastante alejados de nuestra área de influencia, ya que creo que para conocer el mundo que nos rodea no es necesario leerse pesados libros de Historia o tragarse horas y horas de documentales. A veces en los cómic, buceando en ese mordaz doble sentido que sus dibujantes aportan a sus historias, podemos aprender bastante de lo que ocurre en la puerta de la lado de nuestra casa. Anímate y acércate de nuevo al mundo del cómic si lo has dejado o entra en él si nunca lo conociste. Hay maravillas por descubrir.

viaje

Mi cultural mes de junio

Ahora, mirando hacia atrás, veo lo rentable y productivo que ha sido mi mes de junio en lo que al aspecto cultural se refiere. Tal como están las cosas la verdad es que vivo día a día sin plantearme el que va a ocurrir mañana, pero eso no quita que haga planes de futuro y tenga cosas en mente cara a un año vista, porque de ilusión también se vive. Pero lo que más me gusta es recordar aquellas cosas que voy disfrutando a lo largo del mes, con lo que hago una especie de terapia de metas conseguidas que siempre viene bien en los tiempos que corren donde todo es un poquito incierto.

Acabamos el mes de mayo e iniciamos el siguiente con nuestro viaje a Setenil del que ya comenté en las redes sociales y que supuso unos días de reflexión sobre que camino tomar a partir de otoño. Algo que se ha complicado, pero ahí no voy a adelantar acontecimientos, con lo que el viaje me sirvió para disfrutar de un pueblo maravilloso, gente muy acogedora, una gastronomía y cultura de diez y unos momentos de relax que no tuvieron precio. Ya con eso tengo para rumiarlo durante un buen tiempo.

Setenil de las bodegas desde un
puente sobre el rio Guadalporcún

El mes avanzó y estuvimos en la inauguración de Algarve Libros https://www.facebook.com/algarvelibros/ de la compañera Margarita Lozano. Allí nos encontramos un grupo de lectores y escritores, de los que podría nombrar a Wayne Jamison https://www.instagram.com/wayne.jamison/?hl=es, Alberto Puyana https://www.instagram.com/albertopuyana/?hl=es, Patricia Gallardo, Isabel Galindo https://www.instagram.com/ioescritora/?hl=es, José Rojas https://www.instagram.com/redjoserojas/?hl=es, junto con los compañeros de Kaizen editores https://www.instagram.com/kaizeneditores/?hl=es . Con todos ellos disfrutamos de una estupenda tertulia, copitas y tapas para, finalmente, pecar comprando libros.

Margarita Lozano en Algarve Libros

El mes de junio siguió su curso y esta vez aprovechamos para asistir a la presentación del libro del compañero Pepe Mendoza, titulado Aquellos días Azules. Lo hizo de una forma original tirando de la escenificación de un programa que le iba al pelo con la temática del libro; Un, dos, tres. En su conjunto de historias nos va mostrando muchos de los hechos que ocurrieron en El Puerto de Santa María desde la década de los 70 hasta el año 2000. Todo visto desde los ojos del narrador que ajusta el relato a su evolución vital.

A mitad de mes tocaba hacer la primera incursión en Sevilla para ver la viabilidad de una novela que tengo en mente. No diré si es la próxima que escribiré ni le pondré fecha de posible publicación, porque ahora mismo estamos en la fase de acercamiento entre la trama, sus personajes y yo. Si hay enamoramiento, habrá novela. Hay personas que piensan que escribir es coger un lápiz y papel y ponerse a ello. Técnicamente es así, pero no para publica una novela, o por lo menos ese es mi criterio.

Ahora mismo tengo mis personajes, la localización y el periodo histórico, la trama y dos subtramas que influirán en la vida de los protagonistas y su entorno. A todo esto hay que sumarle que debo saber que posible documentación voy a necesitar y las posibilidades que tengo de localizarla y poderla consultar. Además suelo visitar el posible escenario de la novela o algún lugar que se aproxime al ambiente o espíritu que quiero plasmas en el relato para que me sirva de referencia. Aunque a veces para ello tenga que echarle un poquito de imaginación. En este caso no me era difícil pues, como ya he apuntado en mis RRSS, quiero viajar a la España de 1929 y a la ciudad de Sevilla, que está próxima a mi residencia habitual. Para ambientarme sobre la época he tenido la suerte de poder hacerlo a través de los ojos de la familia de las hermanas Díaz Velázquez. Ellas regentaron un próspero negocio de encajes en el sevillano barrio de El Porvenir, el cual surgió como ensanche a raíz de la construcción de todo lo que supuso la Exposición Iberoamericana del 29, para dar soluciones de vivienda a mucha de la burguesía sevillana que prosperó durante esos años. Mi visita a esta ciudad ha supuesto conocer un poco de la vida de algunas familias que vivieron durante esos años y así hacerme a la idea de cómo será el día a día de mis protagonistas.

http://elgabinetedelasmiravilias.blogspot.com/2014/10/casa-la-francesa-cbrasil-19-sevilla.html

Antes de este viaje tuvimos la presentación de la ópera «Dialogos de Carmelitas» música del autor francés Francis Poulenc y basada en unos hechos reales acaecidos durante la Revolución francesa. Aunque como explicó la directora del Teatro Villamarta de Jerez, la trama puede ser trasladada a cualquier periodo donde el totalitarismo político se haga dueño del poder. Eso lo entendimos durante la representación a la que asistimos, pues la escenografía nos plasma momentos históricos puestos como telón de fondo, por medio de imágenes emitidas en una pared del escenario, de discursos de Hitler, Lenin, Stalin, fotografías de la guerra del Vietnam o el bombardeo de Berlín, junto con fragmentos de las primeras películas en blanco y negro sobre la Revolución francesa. Todo estuvo representado por un elenco entre los que destacaba Ainhoa Arteta. Y el final fue tan acongojante como nos había relatado la directora, Isamay Benavente aunque lo que más me gustó fue la partitura y la letra pues se nota que es una ópera modera (escrita a mediados del siglo pasado) con lo que percibes fragmentos no muy alejados de musicales de esos años y que muchos de los que estábamos allí hemos oído.

Justo dos días antes, aprovechando la graduación de nuestro hijo mayor en San Fernando (Cádiz), nos dimos una vuelta por la feria del libro de esta ciudad para saludar a la compañera Patricia Gallardo https://www.instagram.com/patriciamariagallardo/?hl=es al coincidir, precisamente en ese día, el que ella estuviera firmando ejemplares de sus obras, acogida por Ana, dueña de la librería Bibliópola https://www.instagram.com/bibliopolalibreria/?hl=es de Chiclana.

Entrada a la feria del Libro de San Fernando homenaje a Almudena Grandes

Este año la feria estaba dedicada a Almudena Grandes, recientemente fallecida. Y hacer mención de ello me servirá para hacer referencia a los libros que he leído a lo largo de este mes, porque también me ha dado tiempo de leer, aunque os tengo que decir que soy de las que madrugan y por eso dicen que Dios ayuda.

Por un lado empiezo con la imagen de los libros leídos en la dinámica organizada por la Comunidad de Escritores, grupo al que pertenezco, donde a lo largo del mes, vamos leyendo a una serie de autores que se presentan al premio Amazon 2022 que se fallará a finalizando el año.

Pero estas no han sido las únicas lecturas. Para ir documentándome para la novela histórica que tengo en mente, debo leer sobre ese periodo histórico o fechas próximas a él que me informen o inspiren. Y entre ellos destaco dos novelas leídas también este mes del autor Arturo Pérez-Reverte; Falcó, que forma parte de una saga del mismo nombre, donde están otras novelas como Eva y Sabotaje, y El Italiano. La primera se desarrolla con una trama mezcla de espionaje y novela negra en los inicios de la Guerra Civil española y la segunda durante la post guerra, pero en plena II Guerra Mundial. Si quieres conocer las tripas de España durante ese periodo, esta es una buena forma de comenzar. Ambas me han encantado, aunque la primera es la más próxima al periodo que a mí me interesa.

Para finalizar lo que se refiere a cultura, quise hacerme un regalo para dos, y fue el la Tarjeta amig@ del Teatro Villamarta, un mecenazgo que me permitirá tener descuentos, el poder asistir junto con mi marido a los ensayos generales de algunas obras en las que sea eso posible y una sorpresa más, que dejaré apuntada para contárosla en otro momento. No voy a desarrollar todo hoy.

Y finalizo este relato de mi mes de junio con una anécdota que le ha supuesto a mi vecina un buen ahorro de euros, desconozco si ella se ha percatado de ese detalle, y a nosotros el disfrutar de una botella de vino como regalo de agradecimiento. Que verdad esa que dicen que «Tiran más dos tetas que dos carretas» pues aquí podría decir que además abren puertas. No hay nada como una mamografía y un poco de habilidad para abrir una puerta que tiene una llave puesta por dentro.

Este mes me ha servido para entrar en contacto con gente nueva y con otras que hacía tiempo que no veía, nuevos lectores y ampliar un poco mi perspectiva cara al futuro, tomando un respiro para reflexionar sobre que hacer o no hacer. Todo eso junto ha hecho que el mes de junio lo catalogue con un balance positivo del que pienso disfrutar.