Opinión

¿Qué busco como lector?

Uno de los refranes favoritos de mi abuela era el de: habiendo días enteros, no hay porqué coger medios. Yo eso lo aplico a la lectura viniendo a decir que habiendo buenos autores, para qué coger mediocres. Aunque el concepto de mediocridad, en un mundo actual donde se pone como valor en alza el “yo me lo guiso, yo me lo como”, es complejo de definir. Intentaré explicar a lo largo de esta entrada un poco mis experiencias este año pasado con este asunto de lo anodino que está muy enraizado en la sociedad actual y donde la búsqueda de la excelencia parece que pierde puntos en un mundo donde lo inmediato y el usar y tirar todavía es un valor que pesa mucho en nuestro día a día pese a las campañas de reciclado.

Juan Gómez Jurado tiene una frase que me encanta y que nos dice lo siguiente: cuando estés tan lleno de literatura de la buena que reboses, ponte a escribir la tuya. Unas palabras que aplico a mi vida diaria como autora. Además, a esas palabras, añadiría el que también reboses de experiencias vitales. Esta breve reflexión también es achacable a un buen lector y así de primeras puede que no entendáis a que me refiero, pero es algo que trataré de haceros comprender porque es muy sencillo poniendo algunos ejemplos que me han llegado a lo largo de este año.

Para que un lector distinga si un libro es bueno, o no, previamente tiene que haber leído mucho y con unas miras muy amplias de géneros y autores a lo largo de la historia de la literatura y/o haber visto mucho mundo. Porque si no se conoce, no se sabe y no se puede comparar sin tener ningún elemento para hacerlo, con lo que nos meten gato por liebre con mucha facilidad. Eso es un hecho que es aplicable tanto a autores como a lectores porque para hablar de calidad literaria hay que conocer, como cualquier otro producto, lo que hay publicado en el mercado y no hablamos de gustos, algo en lo que siempre incido, sino que hablamos de técnica. Un libro puede no gustarnos pero estar perfecto en sintaxis y ortografía, corrección y maquetación, tener una trama bien hilada y carecer de anacronismos de espacio y tiempo. Ahora en una persona con un nivel cultural medio, que se dé el hecho contrario ya me parece más complicado. Imaginaros que os ponen unos estupendos productos de calidad por delante de carne, pescado, verdura, pero están crudos. Aunque sean de una calidad excelente dudo que sea de vuestro agrado. Y eso pasa con algunas de las novelas que he leído a lo largo del año, les falta punto de cocción.

Hay veces que otros lectores me cuestionan que como es posible que haya a quién les parecen maravillosos ciertos libros que no cumplen con unos estándares medios de calidad, que he nombrado un poco más arriba, y siempre les digo que  hay dos opciones:

  1. Que su nivel de lectura sea tan bajo que no identifiquen la calidad, porque la desconocen, ya que se han movido en unos círculos muy limitados de publicaciones y no pueden comparar.
  2. Que desconocen el cuento de “El traje del rey”. Una estupenda  historia donde un niño se atrevió a decir en voz alta lo que muchos veían pero no se atrevían a comentar: el rey va desnudo. Pues es este caso ocurre lo mismo, hay muy baja calidad literaria, pero nadie se atreve a decirlo y se va acumulando y ahogando a los que de verdad son libros de calidad.

Y ojo, no estamos hablando de una falta de ortografía puntual si no de páginas llenas de ellas y de problemas de sintaxis que cualquier persona con un poco de nivel cultural debería de identificar porque, ya en España, ser analfabeto funcional con 30 años es casi un insulto, teniendo como tenemos redes e internet al alcance de todos en nuestros móviles y siendo la enseñanza básica gratuita.

Un lector medio, no tiene por qué saber que en el siglo XIV no existía el empoderamiento femenino y una mujer jamás discutiría abiertamente con sus padres sobre la conveniencia de casarse o no con el hombre elegido por su familia, pero ese lector sí debe de ser capaz de identificar errores como:

“visitamos muchas cosas como la Pizza San Marcos” “se vuelve erradica” “dice hiendo hacia las escaleras” “imaginaos insinuó la idea pagar a medias”

Todo esto se solucionaría con una persona que fuera una buena correctora o alguien que le aconsejara al autor que profundizara más en sintaxis y ortografía además de utilizar un corrector básico y que todos juntos conseguirían dejar el texto de la siguiente forma:

“Visitamos muchos lugares como la Piazza de San Marcos” “se vuelve errática” “dice, yendo hacia las escaleras” “imaginaos que insinuó la idea de pagar a medias”

Un lector tendría que saber distinguir entre un libro bien escrito y con calidad de otro que no lo es y, no creo, que habiendo tan buenos escritores a la gente que le gusta la lectura le apasione adquirir productos que carecen de calidad. En mi caso, con el poco tiempo que tengo y la cantidad de cosas que me quedan por conocer, nunca volvería a visitar un lugar donde la calidad no fuera buena y lo mismo me ocurre con autores que no cuidan de sus libros, que tampoco los volveré a leer, porque lo que da la sensación es que les importan poco los lectores. Aunque también he llegado a pensar que sus lectores no son capaces de identificar esos errores como tales porque su nivel es muy bajo o que nadie tiene el valor de ponerle el cascabel al gato y decir abiertamente a esa tipo de autor que o se gasta el dinero en condiciones en correcciones de calidad o que el que se ha gastado ha sido una estafa. Claro que también hay mucho sordo que  no quiere oír algo que repercute de forma negativa en el mercado literario, porque tropezamos con gente que no evoluciona y saca libros a medio cocer. Que no os estoy hablando del primer libro, sino ya de una amplia lista de publicaciones en su haber.

Otro detalle importante para un lector es que sepa identificar que lo que hoy en día se denomina un libro de lectura ágil o rápida, puede ser en realidad un libro simple, sin fondo y una forma esbozada como un boceto al que incluso, no lo podríamos llamar ni borrador. Eso se identificaría muy bien con el siguiente ejemplo, ya que no es lo mismo decir:

“Cuando Pedro murió, me sentía miserable”.

O escribir lo siguiente:

“Aunque viva mil años nunca olvidaré lo completamente sola que me sentí tras la muerte de Pedro. Aunque los meses fueron pasando, no era capaz de apartarlo de mi mente: todas las cosas me recordaban a él. Creí que nunca lo superaría.”

Puede parecer lo mismo, pero eso es lo que diferencia a un buen escritor de uno que se limita a narrar hechos y situaciones. Y a su vez eso es lo que ayudará a distinguir a un lector si el libro que tiene entre manos es bueno o una mera columna casi periodística o el boceto sin apenas trabajado en profundidad que he mencionado con anterioridad. Obviamente un libro puede ser sencillo y estar bien escrito pero en este caso me refiero a aquel tipo de narración al que se le suma esta simpleza narrativa, con los errores gramaticales y ortográficos anteriormente citados, y que es ahí cuando comienza a gestarse la catástrofe sino se toman medidas.

Como lectora cuando me encuentro este tipo de publicaciones, suelo tomar algunas decisiones. Si son errores leves pues me leo otra novela del autor porque nadie nace sabiendo y, precisamente, en esa primera novela es dónde se cometen más fallos por ser noveles, por lo tanto le doy una segunda oportunidad. Pero si el autor no muestra signos de mejorar no le doy una tercera, porque el mercado es muy amplio y aunque lo conozca tampoco pienso ponerle el cascabel al gato porque si sus propios lectores beta o su corrector no ha sido capaz de avisar de los errores o incluso si se lo han comentado, no ha querido cambiarlo, ¿para que gastar mi tiempo y mi humor en hacérselo ver? Entonces diréis, ¿y está entrada para que nos sirve? Pues tal vez para evitar que paséis malos ratos, perdáis vuestro tiempo, si de verdad os interesa una literatura de calidad, y sepáis separar la paja del grano. Que todo junto creo que no es poco.

sentimientos

Sin mirar hacia atrás

Iniciamos un años más, recién estrenadito, en el que llevamos las alforjas cargadas de la experiencia del año anterior y de nuevas ilusiones por lo que está por venir en este nuevo ciclo anual. Si la semana pasada os ponía una lista de sugerencias sobre nuevos y buenos propósitos, en esta entrada tuve mis dudas de si escribirla dando unas pinceladas sobre mis nuevos y mas cercanos proyectos o si poner un cerrado por vacaciones y no volver hasta que terminara de abrir mis regalos de Reyes y jugar con ellos, iniciando ya mi andadura en mi blog para mediados de enero. Pero aquí estoy una semana más que no sé si al final tiraré por un camino o por el otro, según me acabe dictando el cuerpo.

Lo que se destila en las redes, estos últimos días, es hacer balance, y así en algunos perfiles veo listas ingentes de personas que han llegado a leer hasta doscientos libros en un año, lo que hace la nada desdeñable cantidad de unos dos o tres libros a la semana. Imagino que en otros temas lo que se coleccionará serán maratones o kilómetros recorridos. Cada ser humano se marcó una meta y ahora llega la hora de ver si se han cumplido, o no, los objetivos.

Ni soy amiga de marcarme metas de este ni de ningún otro tipo. De hecho no creo que me pusiera ningún objetivo específico al año pasado a cumplir en este año o por lo menos no lo recuerdo. No suelo ser una persona que planifique de forma cerrada mis próximas actividades aunque, por supuesto, como escritora tengo unos objetivos que cumplir puesto que, ahora mismo, manejo varios proyectos que deberían de salir a lo largo de este próximo 2022 o por lo menos encauzarse.

A estas alturas de inicio del año mirando un poquito para atrás, aunque dicen que para atrás ni para coger carrerilla, lo que sí puedo decir es que veo que mis 365 días anteriores, a este que vivo hoy, han sido jornadas con sus luces y sombras. Sombras por las incertidumbres a que ha dado lugar la pandemia y luces porque, si bien tenía esa espada de Damocles sobre mi cabeza y sobre las de todos los que estaban en mi entorno, aquello que me propuse al final hacer, en mi día a día, se fue cumpliendo.

¿Habéis cubierto vuestras expectativas este pasado año? Si es así, enhorabuena. En todo caso, si no fue así, tenemos otro año más o para intentarlo o para comprobar, tal vez, que aquello que apuntamos en nuestra lista o no era alcanzable o no estaba destinado a nosotros. Lo cual tampoco es malo reconocer, hay que descubrir nuestras limitaciones e ir cerrando puertas, porque como diría mi abuela: el que mucho abarca, poco aprieta.

De momento, esta semana de inicio del año, me levanto con la mente en una somera planificación de mi agenda, y digo eso, porque tal como están las cosas el hombre propone, Dios dispone y la pandemia y otras circunstancias tienen la última palabra. Aunque, sí tengo claro que, si no tuviéramos un poco de visión de futuro al final acabaríamos cayendo en la depresión porque el ser humano necesita de tener ilusiones para vivir. Y así estoy yo, con dos libros sobre la mesa para decidir cual es el primero que entrará en el horno, varias opciones de ferias del libro, encuentros, Lecturas Conjuntas, clubs de lectura, presentaciones. Todo un poco caótico hasta que me pueda sentar con tranquilidad, pasadas las fiestas, y aclare un poco el camino que optaré. Y todo ello aderezado de cursos de formación, donde trataré de aprender todo lo que sea necesario para mejorar, tanto para la calidad de mi trabajo como para mi propio interés humano.

Para empezar el año nos encontraremos en las redes en una semana de autor que comienza el lunes 17 de enero gracias a la iniciativa del grupo @Comunidad de Escritores, para después avanzar, ya en el mes de febrero, con la lectura conjunta de mi bilogía de Israel, algo que me apetece mucho porque no soy de estar releyendo mis libros todos los días. Suelo publicarlos y al igual que las entrevistas, me tomo mi tiempo para volver a leerlos, pero es que creo que ya es hora y ahí voy a entrar por primera vez en una colaboración con la bookstagrammer @Antonella_en_letras que es quién lleva la iniciativa pero junto a ellas participarán, además de otros lectores y escritores, sus compañeras en estas historias: @unarosaentulibrería y @pilasdelibros. Aunque todas ellas prefieren que las llamen «opinionistas» y a las que os recomiendo que empecéis a seguir en IG y no les perdáis la pista y sumar a este proyecto una colaboración con @Miss Lilit, que puede generar bastante interés a la hora de volver a leer mis primeros libros. Además con dos de las bookstagrammers y dos compañeros más, ando pensando en dar un paso más allá con mi bilogía. Por lo que con ambos proyectos, que me ocuparán los primeros meses del año, inicio con muchas ganas este 2022 y me asomo desde detrás de mi árbol del caucho, al que muchos conocéis como ficus, con la ilusión de iniciar una nueva etapa, en la que espero que muchos de los que estuvieron apoyándome en el 2021 continúen conmigo en el 2022. ¡Nos vemos en las redes!

Opinión, sentimientos

La semana de los buenos propósitos

Sí, en efecto, estamos en la semana de los buenos propósitos. Estos son los días en la que abrimos nuestras agendas, recién regaladas el día 25, para apuntar todos aquellas buenas intenciones con las que queremos decorar nuestra vida en los próximos 365 días del 2022. Pero tal vez el problema está en que sea eso, solo una mera decoración y no asumamos de verdad esas ideas tan maravillosas que nos surgen ahora que estamos imbuidos del espíritu navideño. Toda la entrada me ha venido inspirada por un comentario que ha hecho mi buen amigo Haim Casas sobre lo dura que es esta última semana del año, al tener que darle vueltas en nuestra cabeza a la idea de ser mejores cara al año que viene, y al final me ha salido algo mucho más largo de lo que me esperaba.

Os puedo poner una larga lista de propósitos que pueden seros útiles, igual que otras veces os he puesto recomendaciones literarias, pero una cosa está clara, no sirven de decoración como los libros en una estantería. Si verdad lo queréis hacer reflexionar de verdad de si ese propósito es asumible, alcanzable y abarcable, ya que muchas veces nos ponemos metas que ya sabemos que son imposibles, por los motivos que sean, de realizar y luego pasan dos cosas, nos frustramos y nos cabreamos con la humanidad, como si el resto del mundo tuviera la culpa de que no hayáis elegido o calculado bien.

  1. Revisa si aquello que realizas a diario realmente te gusta y va a llevarte a las metas que te has propuesto. Porque ir para nada, es tontería.
  2. Comenzar y terminar todo aquello que has procrastinando (aplazado) por años. O reflexionar sobre la necesidad de tenerlo en tu lista, lo mismo es algo que en realidad tu mismo subconsciente piensa que no te va a valer o no lo vas a poder hacer y por eso mismo siempre lo acabas aplazando.
  3. Hablar con esas personas con quienes dejaste de hacerlo porque algo en la relación generó molestia. Tenemos la costumbre de enrocarnos y pensar que la culpa es solo del otro, cuando lo mismo el error es por ambas parte. Si después de intentarlo las cosas no mejoran, que por lo menos que por ti no haya quedado la duda.
  4. No hacer dieta, empezar a comer de manera adecuada lo que te permite generar hábitos a largo plazo y no resultados inmediatos que empeoran con el tiempo. El cerebro es muy cabrón y basta que digas o le insinúes la palabra dieta para que automáticamente se te antoje todo aquello que no debes de comer. Mejor es hablar de: voy a comenzar a comer sano. Así el cerebro es más feliz y tu acabarás sintiéndote mejor.
  5. Tomar la decisión de acabar con esa relación tóxica que te ha venido atormentando en el último tiempo y de la cuál por miedo, soledad, abandono, presión social, dependencia económica o dependencia emocional, no has podido salir. Esto también otro ir para nada, es tontería. No hablamos de personas que no aporten, si no de personas que lo que aportan son energías negativas o incluso acaban absorbiendo las energías positivas que tenemos. Pero analicemos bien todo, no sea que en realidad, la personas tóxica seas tú.
  6. Ahorrar el 10% de tus ganancias, secretos, pensamientos, gustos, necesidades y tiempo para ti. A veces nos mimamos poco y tenemos que ser un poco egoístas con nosotros mismos pero ojo, sin caer en el egocentrismo y pensar que somos el ombligo del mundo y todas las personas que están a nuestro alrededor están a nuestro servicio.
  7. Si tu salud se está afectando por falta de cuidado, entiende que el cuerpo no va a ser el mismo siempre, se desgasta, cansa y envejece. Es el momento de cuidar de ti. Asumir que la edad no perdona es algo que deberíamos de trabajar todos los días cuando nos levantamos. Pensamos que somos inmortales y va a ser que no.
  8. Romper el paradigma de la estética en donde creemos que la belleza está en los demás y asumir que tenemos nuestra propia belleza. Tenemos que conocernos bien y fomentar nuestras cualidades y limar nuestros defectos.
  9. Dejar de buscar desesperadamente esa pareja que va a darte la tranquilidad, estabilidad y amor propio del que careces. Si no te amas a ti mismo siempre serás un infeliz llegando incluso a retorcerte de envidia pensando que los demás tienen cosas que no se merecen.
  10. Aceptar que tu familia es como es, quienes cambiamos somos nosotros mismos para que cambie el mundo. Y si alguien de tu familia es tóxico pues no pasa nada, se asume también y te limitas a tratarlo educadamente y evitas un trato más habitual. Eso de que la familia no se elige es relativo, puedes no elegirla, pero tampoco tienes que aguantarla si es tóxica y afecta a tu salud.
  11. Buscar los deportes, artes, hobbies, prácticas que te interesan y dejar tiempo para ti mismo y  para hacer las cosas que te gustan. Todo aquello que hagas por ti mismo son endorfinas que te harán más feliz.
  12. No vuelvas a prometer cosas que no puedas cumplir pues al final lo único que consigues es frustrarte y cabrearte con la humanidad.
  13. Permite que por instantes de tu vida haya serenidad, viaja, toma tiempo para ver los pequeños detalles, eso que te parece cursi, inapropiado. A veces nos perdemos el maravilloso árbol que tenemos delante porque nos perdemos en el bosque. Los pequeños detalles son los que cuenta.
  14. Por favor no rompas corazones por no tener claridad mental, responde y has preguntas, es importante tener fundamentos con lo que se piensa y se quiere. Pero asume también que si te dicen las cosas fundamentadas cuando cometes errores es por algo y debes de aprender a usarlo para aprender. Ser humilde también es necesario.
  15. Escribe tus planes del año, dales una fecha y un procedimiento con tu propio lenguaje para que siempre lo tengas a mano y entiendas como lo tienes que hacer.
  16. Reconcíliate con las personas de tu familia con las que has dejado de hablar, no cargues conflictos ancestrales que degeneran en odios e indiferencias. Aunque si una vez que lo has intentado no ha dado resultado, tampoco te fustigues intentando año tras año. Hay cosas que no merecen la pena y en este tipo de situaciones el camino es igual de largo para ambas partes. Si la otra persona no quiere, por muy familia tuya que sea, no vale la pena.
  17. Cambia el lenguaje común de exageración, victimización, crítica, nostalgia, recuerdo del pasado, rencor, revanchismo, con el que puedes dirigirte hacia ciertos espacios de tu vida y la de los demás. El que continuamente quieres ser centro de atención con sus males y sus penas, que muchas veces son hasta falsas, acaba aburriendo y quedándose solo o sola.
  18. El perdón es un talento que se aprende de la formación emocional que se recibe en casa por lo tanto empecemos gestionando nuestro propio perdón y enseñemos a nuestros hijos a perdonar, se consigue mucha tranquilidad de espíritu y mejora el humor.
  19. NO conduzcas con agresividad, no por eso el tráfico va a ser mejor o vas a llegar más rápido, tus derechos deben ser validados con justicia, no con egocentrismo ni rabia y además te juegas tu propia vida junto con la de tus semejantes.
  20. Crítica menos a los demás por su forma de pensar, vestir, hablar o pensar. Actúa, sé parte del cambio, deja algo al mundo que se pueda apreciar. El mundo no puede estar hecho a tu medida exclusivamente, en el cabemos o deberíamos de caber todos.
  21. Recuerda dejar media hora al día para caminar, meditar, pensar, hacer ejercicio y reflexionar sobre si todo lo que estás haciendo es lo adecuado o tienes cosas que mejorar.
  22. No impongas el orgullo por encima del amor, si tienes una pareja dale amor, no te acomodes porque toca, no te acostumbres porque no hay opción, por miedo a la soledad o a no cumplir con la imposición de una familia perfecta. Intenta que tu vida emocional sea lo más equilibrada posible.
  23. Deja de esperar la felicidad y prometértela cada año. La felicidad son momentos que creas a tu parecer, ¡creala! y, sobre todo, piensa que la felicidad está en cosas muy pequeñas, en logros casi diminutos pero que a la larga harán una larga cadena de momentos felices que te acompañaran en agradables recuerdos durante toda tu vida.
  24. Retoma aquellas cosas que has abandonado y realmente deseas hacer pero siempre valorando que son cosas que en realidad te van a aportar bienestar y crecimiento personal.
  25. Que el propósito fundamental sea quererte a ti mismo, respetando tus principios y siendo fiel a tus creencias, modificando errores y defectos de carácter. Todo ello te hará ser más fuerte y aunque te dobles como el junco, no te troncharás porque tus raíces están bien asentadas en la tierra.
  26. Dejar los aparatos electrónicos en espacios de familia a diario, cenas, almuerzos, restaurantes, desayunos, reuniones, hijos, padres, pareja, amigos, mascotas, arte y céntrate en mirar al mundo con los ojos tuyos y de otros, no por medio de una pantalla.
  27.  Aprender a vivir en el presente sin proyectarse excesivamente en un futuro del cual no se tiene decisión, has lo que consideres correcto en estas 24 horas que te “pertenecen”. Y más hoy en día que con el bofetón de realidad que hemos tenido con el coronavirus hemos tenido que asumir que la felicidad, los logros y los planes se ajusta a un trayecto muy corto.
  28. Recuerda que el  dinero es relativo, no justifiques tus largas jornadas de trabajo porque tienes que ser exitoso o tienes obligaciones, no existe la manera de comprar amor o felicidad, no te pierdas momentos importantes en tu vida personal y la de tu familia. Hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar.
  29. Lee libros, artículos, periódicos, ve películas, entrevistas, busca buenas fuentes que te puedan informar, no creas todo a primera vista. Busca las fuentes, se un lector crítico ya que el saber no ocupa lugar.
  30. Cuida de tu salud, acude a controles médicos, chequea tu peso y tus posibles riesgos porque eso a la larga tu cuerpo te lo va a agradecer.
  31. Aprópiate del lugar en el que vives, construye un hogar en donde quiera que estés, te pertenezca o no y vivas con quien vivas. Tu hogar eres tu mismo y va contigo a todos lados, no centres la felicidad en lo exterior, sino en lo interior que es lo verdaderamente importante.
  32. Recuerda que en un año no vas a ser la misma persona, plantea objetivos para que la vida no se te vaya soñando, no es malo soñar, pero con el tiempo puede generar frustración y eso conlleva mucha infelicidad para ti y para los que viven en tu entorno.
  33. Lo que sea que te propongas no lo dejes olvidado y no apuntes grandes metas porque el que mucho abarca poco aprieta, como diría mi abuela.

Espero que esta lista os sirva para algo pero sobre todo, yo lo resumiría en pocas palabras:

  • Cuídate y cuida a tu entorno.
  • Escucha todo lo que te digan, te guste o no, y saca una enseñanza de todo.
  • Apunta metas pequeñas.
  • Si haces felices a los que te rodean vas a ser más feliz y mejor persona.
  • Huye de la gente tóxica pero no identifiques solo al tóxico con el que te dice lo que no te gusta. Es más bien al revés, el tóxico está permanentemente chupando de ti.

Y con esto solo puedo desearos una estupenda última semana del 2021 y nos vemos ya en el 2022.

mis lecturas, Opinión

Mis recomendaciones para regalar esta Navidad 2021 (o en Reyes)

Muchos saben que trabajo con el sello editorial de Kaizen Editores y que tengo mucho contacto y afinidad con otros autores que se denominan auto publicados porque,a fin de cuentas, a no ser que seas un pelotazo del 2020 o estés en nómina de una gran editorial, todos tenemos que apechugar con un duro trabajo de difusión, con su correspondiente marketing digital y con pico y pala para conseguir unas ventas online. También sabéis que llevo ya para tres años en los que me arremango con gran facilidad y apoyo a una gran cantidad de compañeros para que entre todos tengamos visibilidad y logremos vender. No soy persona que piense que para triunfar, haya que pisar al resto de lo compañeros ahora, eso sí, si promociono a unos u otros la única regla por la que me guío es la de la calidad. Y digo esto para avisaros de que las recomendaciones que os voy a hacer en mi entrada de este domingo no va a ser de amigos auto publicados, y no porque no haya calidad, sino porque, sinceramente, seguro que se me queda alguno en el tintero y ya sabemos lo sensibles que somos los autores cuando llega el momento de las ventas. Por lo tanto, aclarado este punto, voy a pasar a recomendaros algunos de los libros que, o he leído o tengo intención de regalárme para estas fechas.

Buscando información sobre estas recomendaciones me he encontrado tres motivos estupendos por los que regalar libros:

  • El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.
  • Un libro es como un buen amigo, que nos ayuda a ver la vida desde otro punto de vista.
  • Cuando ves a alguien leyendo un libro que te gusta, es como si el libro te recomendara a esa persona.

Y así vamos a empezar con la lista que os quiero recomendar:

La Bestia: Premio Planeta 2021, Carmen Mola

Tanto para los seguidores de Carmen Mola como para los amantes del thriller en general, esta nueva novela es de lectura obligada, porque además pienso que si quieres criticar a un autor o al premio Planeta, en este caso, no hay nada como conocer la obra. Que no vengan otros con sus paranoias y conspiraciones a decirnos por qué no debemos de leerlo, hay que tener criterio propio.

Se trata de un thriller ambientado en el Madrid de los años treinta del S. XVIII, durante la terrible ola de cólera que azotó el país. Con un escenario dantesco, como una devastadora pandemia que diezmó la población, se irán sucediendo los terribles asesinatos de unas niñas, cuyos cuerpos aparecen horriblemente mutilados. Para los amantes de este género es el escenario perfecto.

Últimos días en Berlín: Finalista Premio Planeta 2021, Paloma Sánchez-Garnica

Si elijo esta novela no es solo por el hecho de ser finalista del premio Planeta, sino por el interés que me ha causado siempre lo que estudié con el título dentro de la asignatura de Historia Contemporánea con el nombre de «El mundo de nuestros días», y que abarca desde la II Guerra Mundial hasta nuestros días, como bien dice el título. Una asignatura apasionante porque está en continua evolución. A esta autora la conozco por una novela anterior que se desarrolla en el periodo histórico que va desde la España franquista de los años 60 y 70, pasando por la revolución estudiantil que se produciría en París en mayo del 68, continuando por la división del Berlín vencido por el muro de la vergüenza, hasta la caída de ese muro, para finalizar con la explosión de libertad que recorrió la sociedad europea de los años 80. Esta novela se titula La sospecha de Sofía. Ambas novelas podrían ser interesantes para aquellas personas que quieren conocer de una forma novelada la historia de España muy ligada con la de Europa, pese al conocido bloqueo del régimen franquista en sus relaciones con los países de más allá de los Pirineos. En el caso de la novela que os recomiendo, la historia se sitúa en el período que va desde el nombramiento de Adolf Hitler como canciller, hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. El protagonista, Yuri Santacruz, después de dejar San Petersburgo huyendo de la Revolución Rusa, se propone encontrar a su madre y a su hermano. Durante su viaje, conocerá a Claudia, el gran amor de su vida.

Maus (Reservoir Gráfica), Art Spìegelman

Para los amantes del comic, esta obra me recuerda la de Animals Farm de George Orwell que, por cierto, recomiendo leer en su idioma original como hice hace ya muchos años pero, sino se tienen el nivel, las traducciones habituales también nos vale para entender lo que nos quiere contar. En este caso aunque la obra de Orwell lo que refleja es las consecuencias de la Revolución rusa, en la que os presento nos vamos a encontrar mediante unos dibujos sencillos pero de gran expresividad, como el autor relata las vivencias de su padre, un judío polaco, en los campos de exterminio nazis. La obra tiene un mérito incalculable, porque es capaz de expresar todo el horror de la historia mediante unos dibujos y textos en los que destaca su sencillez.

Además, Maus ha supuesto la consagración de una iconografía emblemática: los judíos-ratones bajo la tiranía de los gatos-alemanes, mientras en el caso del trabajo de Orwell la tiranía está en manos de los cerdos y los oprimidos son animales de una granja.

La cuenta atrás para el verano: La vida son recuerdos y los míos tienen nombres de persona (Novela)

Para aquellas personas que todavía no acaben de entender el fenómeno de las influencers esta sería su novela para finalmente puede que tampoco entiendan nada, pero que por lo menos no se diga que no lo han intentado y, si no les gusta el libro, tienen dos opciones: guardar el tique y devolverlo o donarlo a la biblioteca de su localidad. Pero os puedo decir que seguramente acabaréis encantados con su lectura.

Esta primera novela de la influencer es una buena ocasión para acercarse al universo de los personajes que brillan en redes sociales. Según comenta la autora, el libro relata “la vida de una rubia, que soy yo, y la de las personas que han supuesto el aprendizaje más útil que atesoro”.

Aunque no sabemos quién se esconde detrás de La vecina rubia, esta lectura nos permitirá tomarle el pulso a este popular personaje. Con un perfil en redes sociales que engloba a más de 2,8 millones de seguidores, sin duda no nos va a dejar indiferentes al adentrarnos en su particular mundo a través de la lectura.

La buena cocina: 900 recetas que siempre salen bien, Karlos Arguiñano

Quien bien me conoce sabe que además de amar el escribir, amo la cocina y, para mí, siempre ha sido relajante eso de imaginar las recetas que podía hacer con unos pocos ingredientes. Una vez de Karlos comentaron que era el cocinero de las «marujas», pues sinceramente creo que el que piense que Karlos no llega más allá que a las marujas es como quien dice que Madonna tiene mucho ego, son personas que se lo pueden permitir. Este cocinero ha sido y sigue siendo el maestro de muchos grandes cocineros actuales, los cuales han evolucionado y han dado grandes alegrías a la gastronomía española en todos los rincones del mundo y todo gracias a maestros como el autor de recetario. No solo es un muy buen libro para aquellos a los que les gusta cocina, sino que se trata de un libro con una gran cantidad de recetas de lo más variadas, y explicadas con un lenguaje sencillo y comprensible. Además lo que me gusta es que no tiene ingredientes como polvo de ralladura de cuerno de unicornio, algo que últimamente es complicado de conseguir.

Estaciones de paso, Almudena Grandes

Ya la he recomendado otras veces por otros motivos, pero, si te quieres acercar a esta autora, escoge su primera novela: Las edades de Lulú, premio Sonrisa Vertical y elige junto a esa, su obra póstuma. En mi caso justifico la elección, porque esta obra creo que puede llegar a más tipos de lectores, ya que se compone de cinco historias sobre gente normal y corriente, sobre nosotros, nuestros familiares o amigos. Relata la etapa de la adolescencia de cinco jóvenes con circunstancias vitales muy diferentes pero con un punto en común, que es la manera en que esas vivencias de juventud determinarán su futuro. Porque otras como Los aires difíciles o Los pacientes del doctor García pueden ser más complejas para acercarse a esta autora o La madre de Frankenstein que es la última entrega de una trilogía que podría esta coja si no se leen las dos anteriores.

No decepciones a tu padre, Carme Chaparro

Por último os hablo de otro thriller para los amantes de las experiencias fuertes. No decepciones a tu padre, así se titula la tercera y última parte de la trilogía de Ana Arén de la periodista Carme Chaparro. Este thriller psicológico será publicado por parte de la editorial Espasa , tras la publicación de sus libros predecesores bajo los títulos de No soy un Monstruo (ganadora del Premio Primavera 2017) y La química del odio, respectivamente.

En ella, la autora utiliza un recurso literario muy atractivo: crear un paralelismo entre las muertes violentas actuales y las que sufrieron ciertos personajes históricos, de manera que da paso a una carrera contrarreloj para evitar que sigan produciéndose más analogías macabras.

Nos enfrentamos a una pluma con un lenguaje directo y conciso que acompaña a una trama trepidante, es una lectura que seguro conquista a los entusiastas de la novela negra.

Y con estas recomendaciones finalizo mi entrada esperando que os haya servido de inspiración. De esta lista ya tengo leídos algunos y en mi carta de los Reyes Magos (en casa somos de esa tradición) hay varios apuntados y algunos más que no comento porque harían el texto muy largo. Ya me contaréis que habéis pedido vosotros.

mis lecturas

Los aires difíciles (mi humilde homenaje a una grande, Almudena)

Soy autora pero ante todo soy lectora. No tengo un gusto definido sino que más bien sé lo que no me gusta leer y a partir de ahí suelo disfrutar con lecturas de géneros muy variados. Aunque sí tengo una costumbre que llevo a rajatabla desde que me inicié en el mundo de la publicación: siempre leo de un autor mínimo dos novelas. Y os preguntaréis el motivo de esa decisión que, además, redondeo con la costumbre de leerme una de sus primeras novelas y alguna de las últimas.

La explicación es sencilla: no tengo mucho tiempo como para perderlo, leyendo libros que no valgan la pena, y debo de equilibrarlo entre mi tiempo de lectora, el de autora y mi vida cotidiana y, muchos de los que ahora me estáis leyendo sabéis, que eso es como mantener en equilibrio los platos chinos giratorios.

Hay tantos autores que es difícil elegir entre unos u otros y, casualmente, uno de los últimos que he leído ha sido a Almudena Grandes. Empecé según mi costumbre buscando una de sus primeras novelas Los aires difíciles (2002) y, para cerrar el círculo, elegí otra de las últimas Los pacientes del doctor García (2017). Dos trabajos que, según lo que aprecié por la sinopsis, se encontraban muy alejadas en temática la una de la otra y, debido a eso, podía hacer una comparativa de la pluma de la autora y su evolución a través del tiempo. Porque leer a autores consagrados nos enseña a crear, nos ayuda a mejorar, nos hace crecer como autores y clarifica las ideas a la hora de estructurar tramas, personajes y escenario. A fin de cuentas, todo aquello que conlleva el escribir una novela de calidad.

Curiosamente, esta novela entró en mi vida al estar corrigiendo, en una segunda vuelta uno de mis últimos proyectos, el cual no he publicado todavía y que le queda un tiempo de maduración. Me llamó la atención el título y, sobre todo, la sinopsis porque se desarrollaba, la parte central de la trama, en las costas gaditanas influenciadas por dos fuertes vientos, el Levante y el Poniente, que han afectad siempre al raciocinio de los habitantes de la zona, algo dicho incluso por especialistas de la medicina. Como a mí me gusta que mis personajes los sienta y viva el lector como personas reales, que nos los podríamos encontrar en nuestro día a día, los suelo crear con gustos, manías, aprensiones y miedos exactamente igual que poseemos las personas de carne y hueso y así les doy credibilidad. Y mi personaje precisamente tenía que tomar una decisión muy difícil y durante un viaje a Suiza, donde tendrá un encuentro que será un punto de inflexión en su vida, decide comprar un libro en la librería de aeropuerto para hacer la espera más corta. Pero yo no le había puesto título a la novela que escogería, Manuel, mi protagonista. Unos días antes me llamó la atención en una librería el título que os he nombrado de Almudena de Los aires difíciles y pensé, sin haberlo leído, que mi personaje podría escogerlo por el mismo motivo por el que me había llamado la atención a mí, por que en la vida a veces somos movidos por el viento en nuestras decisiones y aunque debemos de luchar acabamos dejándonos llevar por esos aires. Y así lo incluí en mi próxima novela como el libro que Manuel se llevará a Suiza y será una novela que aparecerá, entre las manos de él, en esos días en este país helvético varias veces tratando de avanzar en su lectura, pero que se verá dificultado por esos aires que lo están revolviendo por dentro y ahogando por fuera. Esos mismos aires que arrastran a los protagonistas de la novela de Almudena, Sara y Juan, y al resto de secundarios que se mueven alrededor de ellos y que, como el viento, acaban llevando la vida de todos de un lado para otro.

Sara y Juan llevarán vidas paralelas e incluso divergentes y sino hubiera sido por una de esas casualidades de la vida, que les hace afincarse, tal vez por el mismo motivo, un cambio de aires, en un pueblo en la provincia de Cádiz, nunca hubieran coincidido. No es una historia exclusivamente de amor, si no también de dificultades superadas a través del dolor que, al final, engrandece a muchas personas. Aunque lamentablemente muchos nos crecemos ante las dificultades y salimos victoriosos seguimos llevando encima heridas de batallas que cicatrizaran o, incluso, algunas pese al paso del tiempo supurarán, recordándonos que ni los de antes ni los de ahora tiene porqué ser tiempos mejores. Solo tiempos que hay que vivir.

Almudena no había sido nunca una extraña para mí, ya tenía conciencia de ella desde que ganó el premio de novela erótica La Sonrisa Vertical, dónde se dio a conocer en el año 1989 con ‘Las edades de Lulú’, en la editorial Tusquets, y que consiguió el aplauso unánime de crítica y público. Y que por cierto, tengo en mi lista de lecturas pendientes, porque no he dicho que si el autor o autora del que leo dos novelas me acaban gustando, suelo acabar leyendo, poco a poco, el resto de su bibliografía y a la inversa, del que no me gustan dos novelas, no suelo perder el tiempo leyéndolo. No suelo dar tres oportunidades por lo dicho con anterioridad, la vida es breve y hay que gestionarla muy bien. Y como digo siempre, cuando hablo de gustar me refiero a la técnica con la que ha trabajado el autor y de la que ya he hablado en otras entrada, no a la temática de la trama.

Pero volviendo a Almudena y, en este caso, a su pluma, puedo decir que es una autora a la que hay que paladear poco a poco o, por lo menos, así me está pasando con esta historia que me traigo entre manos. Me está gustando leerla con calma, no dejándome arrastrar por ese viento de Levante o el de Poniente, tan presente en la vida de los protagonistas. Dos personas, Sara y Juan, a los que va perfilando mostrándonos lo complicado de sus vidas y todo lo que no han dejado atrás y siguen arrastrando de una forma pausada y compleja. Tanto los personajes como la descripción del lugar, donde se desarrolla la acción, tienen tal fuerza y carisma que despiertan todo el interés del lector pero un interés que se debe de beber en pequeños sorbos. Esta no es una novela para leerla a grandes tragos como si estuviéramos sedientos.

A la autora no le hizo falta grandes gestas ni terribles sucesos para mantener la atención del lector, le bastó con seguir las vivencias de las sagas familiares y los temas que saca a la luz: los nuevos tipos de familia, las barreras entre clases sociales, los problemas de convivir con la enfermedad, la moral imperante en cuestiones de sexo y rol de hombre y mujeres. Es cierto que a veces ella podría resumir en menos palabras los sentimientos de los actores de la historia pero creo que esa es la grandeza de Almudena. Una pluma ágil que va a la par con los pensamientos de Sara y de Juan y que nos plasma realidad de los sentimientos humano que, a todos, en momentos difíciles o en los que hay que tomar decisiones extremas, se nos acumulan en la mente, enredándose y saliendo a trompicones, llegando, incluso, a crearnos dificultades a la hora de verbalizar todo lo que se acumula en nuestro pensamiento y de ahí sale esa frase de «no tengo palabras», algo que a Almudena no le pasaba, ella siempre tenía palabras para todo.

Y con esas humildes letras va mi homenaje y mi recomendación para que os leáis a esta gran autora, fallecida en un año que hemos vivido la pérdida de otros grandes de las letras y a muchas otras personas a las que guardaremos en nuestra memoria.

artículo, Opinión

Cuéntame un cuento y veras que contento…(parte 2)

En la entra anterior nos centramos en los cuentos orientales, ahora damos una vuelta a nuestra tradición europea con otros autores, comenzando por Charles Perrault que con su crueldad e indudable frescura, logró que sus historias llevaran una moraleja o enseñanza para el público infantil. Les invitaba a superar todos los contratiempos que pudieran tener en la vida para poder alcanzar la felicidad.

Los cuentos de Perrault fueron discutidos en asambleas literarias francesas y hasta se leyeron en voz alta en el palacio de Versalles. Aunque no se le pueda atribuir a Perrault la creación original de todas sus historias, él fue el encargado de convertir en literatura los cuentos y leyendas que habían sido transmitidas de forma oral desde varias generaciones atrás. Perrault escribió que el lobo finalmente se comía a Caperucita después de que esta se metiera desnuda en su cama o que las malvadas hermanastras de Cenicienta sufrían un cruel ataque de palomas hasta quedarse ciegas. Algo que aunque no se hubiera encargado Disney de edulcorar en los tiempos que vivimos es impensable que se lo contemos a nuestros hijos.

Charles Perrault tiene más historias, algunas más cruentas que otras. Por ejemplo, en la historia de La Cenicienta, Disney dio una versión más ligera de lo que pasaba al final de la historia, según la productora, las hermanastras y madrastras eran contratadas como sirvientas de nuestra protagonista; en la historia de Charles Perrault, las palomas se comen los ojos de las malvadas hermanastras. Aunque yo también conocía la versión de que cuando el príncipe se encuentra en busca de la Cenicienta, las hermanastras optan por cortarse los dedos de los pies y una parte del talón para que el zapato de cristal se ajustara a sus medidas. La interpretación de que el fin justifica los medios. Y la versión que tenemos del mismo cuento de los hermanos Grimm, no es menos cruenta.

Los personajes que se repiten en las historias de Charles Perrault también han sido objeto de estudio. Los ogros, por ejemplo, representarían la opulencia, una figura paterna a la que hay que obedecer siempre y tener respeto, aunque también simbolizarían esa incontinencia verbal que todo niño tiene, mediante la gula de estos personajes. Las hadas madrinas son personajes que representan una figura materna, de protección incondicional y ayuda. Las brujas o madrastras o hadas malas son personajes muy interesantes en las historias de Charles Perrault, generalmente, simbolizan los miedos infantiles, las fobias, las pesadillas; son personajes contra los que se lucha después de una previa sumisión y temor.

La historia de Caperucita Roja tampoco pasa desapercibida para los psicólogos. El lobo en esta ocasión podría representar a los miedos, como si fuera una bruja o una hechicera de otra historia. Sin embargo, la personificación de este animal y la identificación del lobo en la historia como un galán, han hecho que algunos vean en el personaje de Charles Perrault a un acosador.

Todas estas interpretaciones pueden resultar escandalosas. Charles Perrault era consciente, por ello disfrazó sus historias con un encanto oculto. El francés se encargó de que sus relatos se ganasen la categoría de aprendizajes morales, aunque puede que sus intenciones no fueran tan inocentes para algunos. Pero lo que siempre tenemos que tener en cuenta es el contexto en el que se escribieron y no lo veamos con los ojos de nuestra realidad actual.

Los cuentos de Perrault no buscaban aterrorizar a los lectores, sino exponer a personajes que se enfrentan a las peores calamidades y que al hacerlo, alcanzan la felicidad. Algo que no ocurre con otro autor que sus cuentos suelen terminar, con una frase que solía usar mucho mi abuela: como el rosario de la aurora.

Más allá incluso de los terribles conflictos personales que hay por debajo de historias tan aparentemente ingenuas como El patito feoEl soldadito de plomoLa cerillera… se entrevén otras muchas tinieblas en Andersen, que alguna vez habrá que clarificar, porque pertenecen al meollo de nuestra cultura. El autor de La Sirenita, por encima incluso de sus propias miserias personales, es un ejemplo destacado de escritor romántico, con todas sus consecuencias. Algo muy normal teniendo en cuenta su vida personal donde él y su familia que eran tan pobres que durante un tiempo vivieron bajo un puente y pidiendo limosna. Su madre era lavandera y su padre zapatero y su infancia llena de carencias le dio un matiz lúgubre a su obra. Su obra ‘La pequeña cerillera’ (una niña que muere de frío en las calles) se la dedicó a su madre pero, a diferencia de otros cuentistas que recogían relatos populares para adaptarlos y compilarlos (como los hermanos Grimm), Andersen los ideó desde cero, basándose en las dificultades que él mismo enfrentó en su vida. En el Patito Feo, por ejemplo, relata cómo se sobrepuso a la discriminación y al bullying del que era objeto por su origen humilde.

A pesar de ser reconocido por sus cuentos de hadas, siempre quiso ser novelista y dramaturgo, pero sus obras jamás tuvieron la resonancia de sus cuentos para niños. Muchos de sus contemporáneos lo consideraban un escritor menor y fracasado. Mientras estudiosos de su vida opinan que era bisexual, otros afirman que sólo vivía reprimida su homosexualidad debido entorno social. A Eduard Collin, su asesor financiero le escribió, por ejemplo: “laguidezco por ti como una joven calabresa, mis sentimientos por ti son como los de una mujer. La feminidad de mi naturaleza y nuestra amistad deben permanecer en secreto”. Mantuvo relaciones también con otros jóvenes, como el bailarín Harald Scharff.La Sirenita, una de las películas más populares de Disney, fue en realidad la declaración pública de su amor por Eduard. Cuando éste lo rechazo, escribió la historia de este amor imposible. Además, el texto original no termina como en la adaptación cinematográfica: en la versión de Andersen el corazón de La Sirenita se rompe en pedazos y su cuerpo se convierte en espuma, mientras que su alma asciende al cielo con las Hadas del Viento.

Otro hecho curioso es que el 2 de abril, aniversario del nacimiento de Andersen, se ha declarado el Día Internacional del Libro Infantil.

Y por último hablaré de los hermanos Grimm, aunque de ellos hay mucha tela que cortar. Una familia numerosa pero de la qu destacamos en este caso a los dos mayores y que llamaríamos hoy en día frikies, y que solo con su historia, tendríamos para otra entrada. Tenemos a Jacob, nacido en 1875 y un año más tarde entra en escena Wilhelm en una Alemania que se encuentra en un período de su historia previo a la unificación y por lo tanto buscando su identidad nacional. Un contexto muy adecuado para que nuestros protagonistas se dedicaran a hacerlo desde el punto de vista literario. Para ello recogieron muchas cuentos, mitos y leyendas orales y les dieron forma, no con la idea de entretener a los niños, sino para salvaguardar su historia nacional. Su intención era proteger la historia cultural alemana que pensaban que se perdería. Incluso trabajaron en un diccionario que puso los cimientos de la Germanística como disciplina académica.

Dos hermanos adictos al trabajo, moralistas y poco amigos de relacionarse con la sociedad de su época. La primera edición de su obra no les saco de penurias, pero sí la segunda que se vendió en un formato más pequeño y barato y llego a más público pero no al que ellos pretendían si no a los niños. Llegando a hacerse 10 ediciones por lo que viendo el éxito, decidieron suavizar un poco sus historias para que fuesen accesibles a todos los públicos.

Hay constancia de que no hicieron el trabajo solos, sino de que entre sus fuentes hubo varias mujeres que les recopilaron algunos de los cuentos que con el tiempo se hicieron muy famosos, como los aportados por la hija de un tabernero que seguramente los oiría en el negocio de su padre.

Como habéis podido leer, el mundo de los cuentos da para contar otro cuento en sí porque tiene muchos matices y variantes. Aunque me gustaría insistir en que no miréis estas narraciones con los ojos de vuestra mentalidad actual, si no que los conozcáis y valoréis como hijos del tiempo en el que nacieron y, pese a que sea positivo que se modifiquen algunos de sus aspectos para contárselos a los niños y utilizarlos para educar en valores, asumamos que una vez que somos adultos no podemos despreciarlos porque no muestren los cualidades que hoy defendemos. En sí, estos cuentos, tiene todavía mucho que enseñarnos si somos capaces de comprender su verdadero contenido y el por qué fueron escritos.

Y si me preguntáis cual es mi narración favorito os diré que Cuento de Navidad de Charles Dickens. ¿Y el vuestro?

Una película que os recomiendo es El hombre que inventó la Navidad y que está basada en la historia del cuento y la biografía del autor. La vi el año pasado y me encantó.

artículo

Cuéntame un cuento y verás que contento… (parte 1)

Como ya he mencionado en otras entradas, regalar libros es una de los mejores ideas que se pueden tener hoy en día. En esa publicación desarrollé las diez estupendas razones para hacerlo. Pero, para llegar a eso, antes hay que regalar cuentos que formen a lectores adultos en el futuro. Para algunas personas es una proceso de descubrimiento que requiere tiempo y llega solo en una etapa madura de sus vidas y para otras, como en mi caso, llegó por una gran curiosidad a través de los comics, casi tanto como con los cuentos. En ambos casos la mayoría suele tener el primer contacto con la lectura a través del mundo de estos últimos, y por eso es tan importantes, a la hora de iniciar nuestra singladura como lectores, el incidir en que se regale este tipo de literatura a los niños incluso antes de que aprendan a leer, ya que hay cuentos desde los 0 a 3 años donde aprenden por imágenes, sonidos y tocando sus páginas y, por supuesto, leerles hasta que ellos sean capaces de hacerlos solos.

El momento en el que surgen los cuentos, y su posterior utilización para los niños, es algo que se pierde en el inicio de los tiempos. A pesar de no saber el origen ni su procedencia a ciencia cierta, hay consenso en que los cuentos más antiguos surgieron en Egipto hacia el año 2000 a. C. Fueron seguidos por las fábulas griegas de Esopo (donde encontramos los primeros indicios del deseo de moralizar) y los romanos Apuleyo y Ovidio, que se ocupaban de temáticas griegas y orientales con los primeros elementos mágicos y fantásticos.

De hecho en cada rincón del mundo hay tradiciones que explican su nacimiento de diferentes formas y un ejemplo claro lo tenemos en el famoso relato de Las Mil y una noches que como todos los cuentos en sus orígenes es importante aclarar que se trata de literatura sin autor conocido y de tradición oral. Es por ello que hay diferentes versiones que se van ampliando o modificando a gusto del consumidor, formado así una especie de autoría colectiva muy habitual en la literatura popular. Lo que ocurre es que con el paso del tiempo hay un autor conocido que decide traducirlos, organizarlos, matizarlos y llegan a nuestras manos tal vez con otro fin y dirigido a un lector u oyente que no es para quién en un principio nacieron.

Así en el relato árabe, que con anterioridad he mencionado, podemos decir que ni eran mil ni se inició su singladura oral como conocemos de forma más popular. Según documentos del siglo IX, la persona que tradujo estos primeros cuentos del persa al árabe fue Al-Muqaffa, aunque dejando constancia de la existencia de este tipo de cuentos populares y aclarando que no enseñan nada puesto que están llenos de mentiras y cosas inverosímiles que solo hacen reír. En resumen, algo para pasar el rato.

El manuscrito más antiguo de La mil y una noches es un pequeño trozo de papel de origen iraquí en el que consta una fecha, 879. Fue encontrado en El Cairo en 1947 y descifrado por la paleógrafa Nadia Abbott un par de años después. En la Historia de España bajo los musulmanes de al-Maqqari, hay una referencia a la existencia de una obra del siglo XII titulada Las mil y una noches. Abbott señala esto en su documentación de la evolución temprana de los cuentos. Entre otras conclusiones, mostró que las mil y una noches toma prestado el relato enmarcado (alrededor del cual se acumulan historias árabes originales y arabizadas) de Hezar Afsaneh, una colección de cuentos indo-persa. Ella demostró que era casi un siglo más antigua que las primeras referencias conocidas de Las mil y una noches, y estableció una cronología de la evolución de este cuento, que ha permanecido válida desde entonces.  Es el documento literario árabe en papel más antiguo del mundo y actualmente se conserva en la Universidad de Chicago. Y si no tenemos más detalles sobre este cuento es

Otro manuscrito interesante es uno encontrado en la Gueniza del Cairo en 1890. La Gueniza es el almacén que tienen las sinagogas para guardar los manuscritos y los textos sagrados que quedan en desuso. No los guardan para conservarlos sino para evitar que cualquier escrito que contenga el nombre de Dios sea tratado de manera poco apropiada. Cuando se llena del todo se quema el material y se entierra, una tradición de la religión judía que en este caso ha venido muy bien para descubrir esta documentación . La Gueniza que descubrieron en El Cairo en el siglo XIX estaba llena de manuscritos interesantes. Entre otros una lista de la biblioteca de un médico judío que se dedicaba a prestar libros en 1150. Parece ser que le prestó Las mil y una noches a un tal Majd Ibn Alaziz, que no se lo devolvió que de ahí viene mi consejo de usar un exlibris si se prestan nuestros libros y del que hable en una entrada anterior.

Después de dar muchas vueltas y pasado bastante tiempo esta historia de Las mil y una noches llega a occidente de la mano de un francés amante de las tradiciones y la cultura oriental, muy de boga en esta época.

Antoine Galland (1646-1715) fue un orientalista y arqueólogo francés. Era de familia humilde y cuando acabó sus estudios básicos le llegó el momento de aprender un oficio. Pero a él lo que le gustaba eran los idiomas y se escapó a París para estudiar árabe, latín y griego. Gracias a su conocimiento de idiomas le contrataron en la Sorbona para catalogar manuscritos orientales y trabajó para los servicios diplomáticos franceses en la embajada de Constantinopla y en la Compañía francesa de las Indias orientales. En 1688 viajó a Siria, donde compró el que en aquel momento era el manuscrito más antiguo que se conocía de Las mil y una noches y empezó a traducirlo años después, en 1704. Antes de ello, había traducido la novela Simbad el Marino. Y aquí hago un inciso para comentaros que ni Simbad ni Aladino ni Alí Baba formaban parte del original de Las mil y una noches. Fue Antoine Galland quien los añadió. De hecho, eran cuentos que le explicaba su amigo Hanna Diab, sirio afincado en París, y que a Antoine le gustaban tanto que decidió incluirlos en su traducción como parte de la obra. La verdad es que el libro gustó muchísimo en la corte de Luis XIV. Tanto que los editores comenzaron a tener la costumbre de añadir cuentos de cosecha propia, como hacía por ejemplo la viuda del impresor Claude Barbin, quien con buen ojo empresarial, y viendo el éxito que tenía el libro, le iba añadiendo cuentos a sus ediciones para incentivar a los lectores a comprar las nuevas versiones. Y esto no ocurrirá solo en esta narración si no que, a lo largo del tiempo, se ha visto que ha sido una costumbre muy arraigada en los autores de este género literario.

Como traductor, Antoine Galland intentaba ser lo más fiel posible a la lengua árabe y él mismo decía que solo se apartaba de la fidelidad al texto cuando el decoro le obligaba. O sea, que censuró todas las partes que le parecían demasiado explícitas sexualmente. Y eso quiere decir mucha censura y muchas partes adaptadas al gusto puritano occidental. De hecho, hasta hace bien poco las versiones que nos han llegado de Las mil y una noches estaban ampliamente censuradas y llenas de cuentos añadidos que no pertenecían al libro original. Otro aspecto que también se ha visto en los cuentos de Charles Perrault, que de lo que escribió este autor a lo que ha llegado a nuestros días hay un abismo.

Y llega un momento que, estos cuentos orientales, se traducen al castellano y esto ocurre de la mano de Vicente Blasco Ibañez (1867-1928) que quizás sea más conocido como escritor que como traductor. Fue un hombre de vida intensa desde el punto de vista creativo, político y personal, pero queremos destacar que tradujo al español Las mil y una noches en 1899 a partir de la traducción francesa de Mardrus y que durante muchos años la traducción española que corría entra el público casi de manera exclusiva fue la suya. 

En occidente ya teníamos una tradición relacionada con los cuentos que no tienen nada que ver con la oriental, aunque que, en el fondo, no deja de surgir por el deseo del ser humano de contar historias que fueran de boca en boca. Posiblemente, en su origen, surgió por un deseo de entretener, pero que con el paso del tiempo, al añadirse poco a poco más trama a la narración, pasaron a tener un fin moralizante para sus oyentes. Como no quiero hacer esta entrada muy larga, en una próxima desarrollaré el tema de los cuentos aquí en Europa. Pero antes de irme os dejo una pregunta ¿Recordáis algún cuento que os leyeran vuestros padres o abuelos y que fuera vuestra lectura favorita de pequeños?

Opinión

¿Por qué regalar libros esta Navidad?

Seguro que piensas que me estoy adelantando mucho en el tiempo, pero eso no es cierto y lo sabes. Ya han dado el pistoletazo de salida para las compras de Navidades y evitando los alarmismos que se están dando este año, sería bueno que empezáramos a pensar qué vamos a regalar o qué nos vamos a comprar y una de las cosas, que siempre he recomendado, son los libros.

En estas fechas me gusta nombrar a Islandia, que es uno de esos lugares donde el 24 de diciembre se vive de una forma única e incluso hasta mágica, pues la tradición es: regalar y recibir libros. Y no sólo eso, también  pasar leyendo toda la noche, y mi imaginación vuela viéndome envuelta en una manta con una taza de humeante de alguna bebida o una copa de vino.  ¡El paraíso!

Ahora, como son un pueblo previsor, meses antes de la Navidad, las editoriales y librerías preparan eventos y actividades, donde podemos encontrar presentaciones de libros, encuentros, publicación de novedades, así como ofertas y descuentos, entre algunas de las muchas cosas que los islandeses pueden disfrutar.  A todo esto se le conoce como jólabókaflóð,  que  en español quiere decir: “inundación de libros antes de Navidad”.

A la tradición se une el Bókatíðindi, una especie de catálogo que las personas reciben durante el mes de noviembre en sus casas (yo me imagino algo así tan maravilloso como el catálogo sueco de IKEA). En éste se incluyen los libros publicados del año y las editoriales que se encargan de distribuirlos.  El catálogo es fundamental, pues es así como los islandeses pueden preparar sus regalos.

Con esta iniciativa mi lista de regalos navideños estaría solucionada y no porque ahora sea escritora, esto es algo que siempre me ha gustado regalar y que me regalen. Por eso hoy, además, os desarrollo una lista de motivos por si todavía os quedan dudas sobre que regalar en las próximas fiestas.

«Los libros son fantásticos regalos porque tienen mundos enteros dentro de ellos. Y es mucho más barato comprar a alguien un libro que comprarle el mundo entero» Neil Gaiman.

Neil Richard Gaiman (Portchester, 10 de noviembre de 1960) es un autor de historietas y escritor inglés. Cultiva el género fantástico.
  • 1. Podemos elegir varios formatos:

Aquí empieza un camino difícil porque no solo hay muchos soportes sino que, junto a esto, también encontramos una gran cantidad de género y subgéneros, que no ayudan precisamente a elegir. Para eso existe la opción de usar las redes sociales, donde hay lectores que recomiendan libros o, si tenemos un poco más de tiempo, no hay nada como acercarse a nuestra librería de referencia. Pero lo principal es conocer bien a nuestro lector, porque eso nos facilitará la tarea de asignarle un género determinado, acotando con ello la búsqueda. Ahora, si acertamos, habremos conseguido conformar un interesante triangulo compuesto de: comprador, lector y autor.

  • 2. Hay libros para todos:

Si conoces bien a la persona a la que le vas a hacer el regalo ten en cuenta que solo es cuestión de paciencia porque hay libros para todos los gustos, géneros y edades. Una de las cosas que más me gusta es entrar en una librería a elegir libros. Como ya he comentado en otra entrada, me suele dar una especie de vértigo y me los llevaría todos. Al final voy ojeando y, si no tengo una idea previa, poco a poco voy encajando a cada libro con su lector, algo que me produce mucha satisfacción.

  • 3. No es un regalo que se considere caro:

Tal como está la vida hoy en día por 100 euros puedes tener regalos para 5 personas, teniendo en cuenta una media de 20 euros por libro, si es en papel, e incluso menos si es digital o podemos incluso considerar la opción de los libros de segunda mano. Ya he visitado en mis viajes alguna que otra librería de esas características y he encontrado maravillas que dan pie a regalos muy personales y particular porque, para mí, el regalar un libro es algo tan íntimo como regalar un perfume. Si se hace bien indica que conoces perfectamente a la persona que recibirá ese libro.

  • 4. No tienen pilas:

Este año que está la gente tan acojonada con el tema de que van a faltar regalos electrónicos aquí les aporto la solución: regala un libro que es de uso inmediato y no tiene pilas ni hay que cargarlo y dudo que haya problema de existencias.

  • 5. No caduca, no pasa de moda, no se estropea:

Un libro tiene una vida muy larga porque no se deteriora si se tienen unos mínimos cuidados, se puede releer, prestar e incluso vender de nuevo de segunda mano por si por casualidad no nos gusta o no tenemos espacio y queremos dejar sitio para otros. Además, hoy en día como cualquier otro regalo, en caso de estar repetido o tener la mala suerte de que no hayan acertado, se puede cambiar en la librería de turno por otro. Aunque la gente en España suele cambiar los regalos de Navidad también somos de a caballo regalado no le mires el bocado.

  • 6. No hay un momento determinado de usarlo:

Puede ir con nosotros a muchos sitios y si es digital podemos leer en cualquier momento del día y en cualquier lugar. Muchas veces esos pesados momentos de colas, esperas o ratos muertos, son perfectos para leer un libro. Y todavía se puede ver a personas cargando con sus libros de papel y abrirlos en esas circunstancias en los que hay un poco de tiempo que rellenar.

  • 7. Leer aporta grandes beneficios por lo tanto, ¡sumemos lectores!:

Dice el refrán que de lo que se siembra, se cosecha, por lo tanto sembremos lectores. Esto da lugar a muchas ventajas que añadiríamos como: ayudar a la compresión de textos, mejorar la gramática, el vocabulario y la escritura, ayudar a aumentar la curiosidad y conocimiento sobre determinados temas, estimular el razonamiento y la capacidad memorística, aumentar la capacidad del pensamiento crítico y la confianza a la hora de hablar. Y a esto sumemos el tema de la Biblioterapia de lo que ya hablé en una entrada anterior.

El artículo origina se encuentra en Amazon en la revista «Puntos y comas»
  • 8. Los libros entretienen pero también enseñan:

Los libros nos sirven para evadirnos y viajar a través de sus palabras por un mundos conocidos o desconocidos, pero también nos sirven para aprender. Es extraño que hasta del libro que parezca más sencillo, y con un fin tal vez meramente entretenido, no saquemos alguna enseñanza o aprendamos algo que era totalmente desconocido para nosotros. O incluso, yendo un paso más allá, no nos sirva de hilo conductor para averiguar algo que ha llamado a nuestra curiosidad.

  • 9. Los libros son viajeros:

Los podemos prestar pero también podemos usarlos para dinámicas de libros viajeros tras haberlos leído y hacer que otras personas tengan la oportunidad de de disfrutar de sus páginas. Ahora si somos de prestar, y queremos que nos lo devuelvan, es conveniente llevar una lista y usar un exlibris e incluso con amenaza de excomunión. Esta imagen la vi por primera vez en el despacho de un profesor universitario y luego la he ido encontrando en otros muchos lugares relacionados con el préstamo de libros.

mayo | 2020 | Las horas lentas

También el exlibris puede ser un gran regalo para un amante de libros, aquí os pongo una página por si estáis interesados en el tema, así podéis tirar del hilo y localizar uno para vosotros o de regalo.

https://www.julianmarquina.es/sitios-web-donde-comprar-exlibris-personalizados/

  • 10. De lo que se come se cría:

Siguiendo esta máxima hay muchas posibilidades de que si regaláis libros se entienda que os encantan, y por eso mismo os regalen a vosotros aquellos que también queréis que os regalen. Sino siempre queda la socorrida carta para Papa Nöel o de los Reyes Magos, e incluso para ambos.

Creo que con estos puntos queda claro que si este año no regaláis libros es porque no queréis. Además a partir del 1 de Diciembre muchos compañeros escritores vamos a organizar una promoción donde se regalarán libros digitales gracias a un sorteo. Si tenéis curiosidad sobre lo que vamos a hacer, no dejéis de seguirme en mi redes.

https://www.instagram.com/gabytaylor.escritora/

artículo

Educar en valores con la lectura crítica.

El origen de los clubs de Lectura lo podemos enmarcar en la época victoriana y han perdurado en su capacidad para favorecer el gusto por la lectura a lo largo del tiempo, mejorando la competencia literaria y desarrollando el hábito por la lectura. En España surgen para los lectores adultos en los años 80 del siglo pasado . Fue tal su éxito que el marco de desarrollo se amplió a otros colectivos: escuelas de adultos, centros penitenciarios, asociaciones, empresas privadas e incluso como ya he mencionado, en otro momento, con el matiz de la cura por medio de la palabra o Biblioterapia.

En un primer momento el bibliotecario o responsable del club proponía la lectura del libro aunque en clubs veteranos, se tiende a que sean los propios lectores quienes, de forma consensuada, eligen el libro a trabajar. En este punto hago la reflexión de que si no tienen en cambio experiencia y queremos utilizar el club como una plataforma para educar en valores, lo ideal es dejarse guiar por el responsable que organiza esta dinámica.

Esta entrada vienen a colación sobre la necesidad de integrar en los clubs de lectura a miembros de las familias, sobre todo en las etapas de la adolescencia. Sobre todo si quieres educar en valores ya que nos estamos acostumbrando a pensar que si mi hijo no juega con video juegos y no ve mucho la tele, pero lee, ya lo tenemos todo solucionado, algo que está muy alejado de la realidad porque, ¿sabemos en realidad que leen nuestros hijos? Y, sobre todo, ¿cómo lo asimilan?

La finalidad de la lectura y de los clubs es:

  • Lingüística: Mejorar la competencia lectora
  • Literaria: Potenciar la relación individuo-libro
  • Educativa: Desarrollar el gusto por la lectura
  • Cívica y social: Educar en valores

Estamos en un periodo histórico donde personalmente incidiría en esta última finalidad desde los comienzos del aprendizaje como individuos lectores, ya que hay investigaciones que destacan que para la educación en valores, un pilar fundamental son los clubs de lectura guiados, que den lugar a debates enriquecedores. Porque hay que tener en cuenta, como base para realizar esta actividad, que hay que considerar que no estamos en posesión de valores absolutos ya que vivimos en un mundo globalizado. Lo que en Europa puede ser o no ser un valor, en otras culturas lo es y está muy arraigado y hay que tenerlo en cuenta a la hora de orientar esa actividad. Hay colectivos, y en otros países, donde el valor de la familia numerosa, por circunstancias, está mucho más arraigado que en España y no podemos analizarlo con los ojos con lo que lo analizaríamos basándonos solo en nuestra experiencia cultural y como este ejemplo hay otros muchos que seguramente se nos vendrán a la cabeza al leer estas líneas.

Hay que promover un modelo de valores elaborado a partir de ser conscientes a la hora de destacar unos sobre otros. Todo ello apoyado en una reflexión con un análisis crítico, discusión y el intercambio de ideas. Ya que aunque todos los valores sean buenos no todos pueden ser colocados en el mismo nivel. Suelo poner ejemplo de cuando hacemos una llamada de atención a nuestros hijos, ante malas actitudes, no podemos hacerlo igual a una actitud como la de saltar en un sofá como a la de cruzar la carretera corriendo sin mirar por un paso de peatones, ya que hay que saber ponderar para que la enseñanza sea efectiva.

Por medio de este modelo lo que se pretende es el desarrollo de:

  • Autoconocimiento
  • Autonomía
  • Autorregulación
  • Empatía
  • Perspectiva social
  • Razonamiento moral
  • Capacidad de diálogo
  • Capacidad para transformar al entorno
  • Comprensión crítica
  • Habilidades social y para la convivencia

Todo para lograr alcanzar la autonomía de la conciencia como producto de unas relaciones basadas en la igualdad y el diálogo.

Un club de lectura es un marco excepcional para favorecer esa educación en valores que muestran las obras, todo ello gracias a la interpretación que dan todos los componentes del club y en el caso de ser adolescentes o niños, también por la interpretación enriquecedora por su experiencia que den los adultos que deberían de participar, como unos miembros habituales, en estas dinámicas

Hoy en día está aceptado que no hay temas tabús ni que deban ser censurados, si son tratados adecuadamente. Hay suficientes diversidad literaria para abarcar temáticas y problemáticas variadas:

  • Libros clásicos
  • Libros con función moralizante
  • El resto de los libros

Todos ellos llevan al lector, si está preparado, para emitir juicios críticos. Cuando se hacen estas dinámicas lo interesante es identificar el problema a tratar para elegir el libro con la temática adecuada. Se han realizado estudios, destacando para este artículo, uno que se organizó con un club de lectura para familias de un centro escolar donde se implicaron profesores, alumnos y padres. La metodología usada fueron una tanda de reunión para cada libro que constaba de una presentación y el resto del tiempo se abrió una ronda de intervenciones donde se opinaba de la lectura con razones y argumentos, otra donde se habló de los momentos destacados y luego otra en la que se establecieron relaciones y paralelismos entre el libro y la vida cotidiana. A nuestros hijos debemos acompañarlos en todas las etapas de la vida para un continuo aprendizaje, no solo de habilidades sociales, responsabilidad civil, autonomía física y psíquica, etc, si no también a ser seres críticos de su entorno basados en argumentos bien estructurados. .

Una vez que tengamos lectores críticos que sepan discernir la paja del grano y tengan suficiente madurez comprensiva, no habrá ningún tema que no pueda ser leído y valorado por los lectores. A partir de ahí, , no deberemos de tener miedo a qué tipo de lectura se enfrenten nuestros hijos adolescentes. Lo que no podemos hacer es darles un libro o la opción de leer y dejarlos a su libre albedrío pensando que al leer están a salvo de todos los males del mundo exterior. No hay nada más peligroso que una idea errónea, implantada en el cerebro de un ser humano y que al final pueda quedar enquistada y blindada, con lo que se enroca y es imposible que sea rebatida, pese a que se use la artillería pesada de unas buenas argumentaciones.

«La idea es fomentar lecturas críticas y no solo lectores alfabetizados. Esta distinción es de gran importancia: una cosa es educar en la escuela para alfabetizar y otra orientar desde la escuela y apoyados desde las cosas para saber leer críticamente los textos de la cultura. Desafortunadamente la escuela, con la excepción de las escuelas innovadoras, se tiende a la alfabetización»

Sin categoría

Que leer y hacer en el puente de «Tosantos»

Dando una vuelta por internet encontramos más referencias sobre la fiesta de Halloween que la de Todos los Santos. Sé que a los puristas eso les fastidia y todos los años nos encontramos con las divisiones entre los que celebran Halloween como si no hubiera un mañana y los que defienden a ultranza el día de «Tosantos», como decimos por aquí, aunque sabemos que cuando les interesara recogen tradiciones de otros países. Yo soy de las que me alineo en el bando de los que miran, levantan una ceja y piensan que donde haya una buena fiesta nos da igual su origen y hay que celebrarla. Sobre todo sabiendo que la fiesta de Halloween no deja de venir a fin de cuentas de tradiciones celtas del norte de España y, de buena parte del norte de Europa, que fueron llevadas a los EEUU por los inmigrantes y que en su día se llamaban el rito de Samhaim, del que luego surgió la Santa Compaña gallega o la Güestia asturiana pero que, con la llegada del cristianismo, se diluye bajo la festividad de Todos los Santos, aunque no desaparecen. Lo que está muy arraigado siempre acaba resurgiendo. De hecho, por si no lo recordaís o no lo sabéis, Halloween no deja de ser una contracción de la expresión en inglés ‘All Hallows’ Eve’, que literalmente significa ‘Víspera del Día de Todos los Santos’.

Todo esto os lo cuento porque durante estos días siempre han existido no solo tradiciones culinarias que preludian lo que se nos vienen encima con la Navidad sino no que se nos presenta una lista amplia de lecturas, casi de obligado conocimiento, dentro de los clásicos y por supuesto se presentan muchas novedades literarias que vale la pena tener en cuenta y que veremos en paginas de recomendaciones a lo largo y ancho de las redes sociales. Así me he puessto a rebuscar y os pongo algunas de las que han llamado mi atención, pese a no haberlas leído todas, y que incluso alguna pronto es posible que las encontréis en forma de serie o película en nuestras plataformas de pago y en nuestras carteleras.

Los sonámbulos (Novela)
Una novela escrita por el aclamado autor Chuck Wendig, el considerado por toda la crítica como gran relevo de Stephen King.

Shana se despierta una mañana y descubre que su hermana pequeña ha sido presa por las garras de una extraña enfermedad. Parece que se ha convertido en una sonámbula. Es incapaz de hablar y de despertarse, y se dirige con inexorable determinación a un destino que sólo ella conoce. Pero Shana y su hermana no están solas. Pronto se les unen una banda de sonámbulos procedente de todo Estados Unidos, para realizar el mismo viaje misterioso. Como Shana, hay otros pastores que siguen al rebaño de sonámbulos en un intento por proteger a sus amigos y familiares en el largo y oscuro camino que les espera.

La historia será narrada y se presentará al lector siguiendo el estilo de este tipo de novelas de narrativa estadounidense. Así descubrirán una América convulsionada donde esta nueva epidemia apocalíptica resulta menos peligrosa que el miedo a ella (de qué nos suena). Por un lado, se verá como la sociedad conocida se derrumba, y por otro su intento de defenderse de una milicia que trata de exterminarlos. Y todo para descubrir el origen de esa extraña epidemia que se esconde tras un secreto que servirá tanto para hundirá a la nación como unirá a los supervivientes para un nuevo renacer.

La casa al final de Needless Street: 103 (Runas)
De esta novela también tendremos posiblemente película en breve

La historia se centra en la desaparición de una niña, once años atrás, en una excursión a un lago. De su hermana, Dee, una mujer vulnerable que sigue buscándola y rastreando a los sospechosos, después de que la tragedia destruyera a su familia. De Ted, que siempre fue un muchacho extraño y podría haber sido responsable de la desaparición de la niña.

De esta novela lo que puedo destacar, es que hasta el final la autora mantiene los secretos de toda la trama muy bien ocultos. Si te gustan esas novelas que te mantienen dándole vueltas en tu cabeza al enigma, tratando de averiguarlo antes de llegar al final, posiblemente esta sea tu lectura para estos días de otoño.

El caso Hartung de [Søren Sveistrup, Lisa Pram]
La buena noticia es que esta novela está en Unlimited en Amazon

Una ventosa mañana de octubre en un tranquilo suburbio de Copenhague, la policía realiza un terrible descubrimiento. Una joven ha sido asesinada y abandonada en un parque infantil. Le han amputado una mano y sobre el cadáver cuelga una pequeña figura hecha con castañas.

La joven inspectora Naia Thulin es la encargada del caso. Su compañero, Mark Hess, es un inspector descontento que recientemente ha sido expulsado de la sede central de Europol, en la Haya. En la figura de castañas descubren una misteriosa huella que les llevará a una niña, la hija de la ministra de Asuntos Sociales Rosa Hartung, desaparecida un año antes y que presuntamente está muerta. Un hombre confesó el crimen en su momento y el caso consta como resuelto y cerrado desde hace varios meses.

Un clásico de las novelas de investigación de la Europa del norte, en este caso de un autor y guionista danés Soren Sveistrup, conocido en el mundo literario por sus novelas donde las mujeres detectives destacan en sus tramas. Tenemos muy buenos ejemplos en la literatura española, pero si nos apetece tener conocimiento de lo que se cueces en otros países os recomiendo esta novela. Yo ya la tengo descargada en mi ebook para aprovechar estos días del puente. Ya os comentaré en mis redes sociales que impresión me causa su lectura.

España embrujada: Un recorrido terrorífico por misterios, leyendas y secretos ocultos (No ficción ilustrados)
Una obra curiosa para pasar un buen rato

Y no podemos dejar de comentar alguna publicación española que puede interesarnos Las historias de fantasmas y misterio existen desde el principio de los tiempos: algunas parecen muy lejanas pero otras están mucho más cerca de lo que parece… En este libro encontrarás los lugares con las leyendas más terroríficas de la geografía española e incluso podríamos visitar algunos de los lugares donde se desarrollan algunas de las historias y leyendas.

Don Juan Tenorio de [José Zorrilla, J.J. Bernier]
Esta obra también la podemos encontrar en unlimited en Amazon

Y por supuesto no puede faltar un clásico de todos los tiempos y que alguna vez en la vida deberíamos de leer o, sobre todo, ver la representación teatral porque vale la pena.

A través de los siglos son muchos los actos que se realizam para celebrar la noche de difuntos y uno de ellos fue el representar, en la práctica totalidad de teatros españoles, la obra escrita por el autor vallisoletano José Zorrilla ‘Don Juan Tenorio’ (cuyo estreno tuvo lugar en marzo de 1844).

A finales del siglo XIX podríamos decir que era una obligación representar esta esta obra en los teatros españoles durante la noche de los difuntos, que realmente era la noche del 1 al 2 de noviembre, pero debido a que el festivo es el día 1, nuestro ya nombrado «Tosantos», esas representaciones se pasaron a la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, para disfrutar del festivo.

La obra ‘Don Juan Tenorio’ se estuvo representando ininterrumpidamente en esa fecha durante los tres primeros cuartos del siglo XX, siendo su representación discontinua, en muchos lugares, a partir de las últimas décadas de ese siglo. De hecho tengo muy buen recuerdo de haber visto la representación por el barrio del Pópulo en Cádiz y que el duelo de Don Juan y Don Luis se desarrolló en las escaleras de la Catedral. Nosotros, el público, íbamos de una escena a otra detrás de los actores. Fue una experiencia que me hubiera encantado repetir. De hecho este año he buscado sitios donde se representara y lo más cercano estaba en Sevilla y a un tris de ir que he estado, algo que todavía no descarto porque es una obra que representan en forma de ruta teatralizada durante este mes de noviembre en esta ciudad.

https://elcorreoweb.es/aladar/don-juan-tenorio-regresa-a-sevilla-XM7538617

Me alegra mucho ver que estos últimos años se vuelve a las tradiciones teatrales con el Tenorio en la noche de difuntos gracias al empeño de muchas personas que tratan de rescatar tradiciones que, como vemos, pueden convivir y son compatibles con la noche de Halloween que a fin de cuentas en la forma anglosajona de llamar a la Víspera del Día de Todos los Santos, como comenté al inicio de esta entrada (al igual que nosotros lo hemos contraído en la forma de Tosantos). Por lo tanto, disfrutemos de la vida y compartamos tradiciones, eso nos hará más ricos culturalmente hablando.